La Real Sociedad 2015-2016 pareció detectar un problema de velocidad y autosuficiencia en su ofensiva que trató de solucionar con Bruma y Jonathas, quienes junto a Vela parecían preparados para aderezar de rapidez y potencia la escasa capacidad creativa del por entonces equipo de David Moyes. El escocés fue destituido allá por noviembre y llegó Eusebio Sacristán, quien sin una incuestionable definición estilística enderezó el asunto y situó a la Real en una zona cómoda de la clasificación. Viendo su actual verano, se podría establecer que la Real sigue creyendo en la continuidad de su plantilla, con la esperanza de que Eusebio por fin termine de hacer crecer un colectivo que ahora más que nunca parece definirse por el protagonismo con balón.
Con la idea del tiempo, la confianza y la continuidad, los fichajes de la Real Sociedad, principalmente dos, ambos en la delantera, encaminan este pensamiento. A falta de un nuevo movimiento en la medular que refuerce la idea oJuanmi y W. José calidad en el ataque org. la complemente con un perfil diferente, Eusebio va a intentar que el equipo despegue hacia un fútbol más propositivo, sin dejar de lado que su plantilla tiene soluciones para competir en una Liga en la que cada siete días el ritmo de los equipos es diferente y la calidad de muchos de sus colectivos te obliga a saltarte algunas ideas de tu día a día. Porque enumerando uno a uno sus centrocampistas y comprobando que Juanmi y Willian José atesoran una calidad muy relacionada con la movilidad, la combinación y la calidad con la pelota, la duda parece que puede quedar despejada.
Eusebio confía en la progresión de sus centrocampistas
Con la llegada del malagueño y el brasileño, Eusebio entiende que se echaba en falta calidad para jugar entre líneas de los que se situaban por delante de la jugada y la elaboración. Jugadores con talento para ofrecerse, mejorar la jugada, orientarla y hacerla progresar. De los centrocampistas con los que cuenta Sacristán, sólo Canales maneja ese registro pues Xabi Prieto necesita más la banda, y depender del cántabro en exceso puede llegar a ser contraproducente por sus problemas físicos. Entre Illarramendi y Rubén Pardo debería de bastar para jugar de frente al rival y que sean las sinergias generadas con los de arriba lo que definitivamente amarre el barco realista a una idea aparentemente perseguida.
Porque si bien las características de Juanmi y Willian José residen principalmente en darle al poseedor muchas opciones y un control de balón de notable calidad, el crecimiento de Oyarzábal y el latente potencial de Vela compensarán con esa punta de velocidad necesaria para un equipo que persiga elaborar. De cualquier modo y detectada la intención, en Donosti son varios años sin observarse algo sólido en ninguna dirección. Hay materia pero de momento hay forma. Aunque las incorporaciones den muchas pistas, Eusebio sabe que sus centrocampistas deben dar un -gran- paso adelante.
Foto: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images






Arroyo 3 agosto, 2016
¿Cómo lo veis?
Creo firmemente que Eusebio, que se ha ganado la continuidad tras firmar un buen papel tras llegar a mitad de campaña, cree en su medular y la quiere complementar con delanteros que sumen superioridades y juego de espaldas y entre líneas. La duda es si va a ser capaz de tener protagonismo desde la salida de balón y si puede hacer de Illarra y Pardo una dupla de mucho peso y credibilidad. Apuestan por la continuidad, la progresión de Oyarzabal y que los dos nuevos salgan bien. Si salen bien, pueden desquitarse la imagen de equipo gris y templado.