El lado bueno de las cosas

Hace unas fechas, tras una victoria más, Marcelino García Toral comentó que, si seguía jugando al mismo nivel, su equipo iría perdiendo puestos en la tabla. La “profecía” del técnico asturiano tenía mucho sentido, pues el Villarreal lleva un tiempo en el que suma más que juega, pero de momento no se está cumpliendo. Ante el Granada, el Submarino volvió a cuajar un encuentro tedioso. No tuvo ritmo, fue previsible y generó pocas ocasiones, a pesar de que resultó obvia la intención de que los jugadores de ataque se movieran e intercambiaran las posiciones con más frecuencia de lo que es normal. Mismamente, los dos puntas, en vez de escalonarse, como viene siendo habitual, buscaron ocupar todo el frente del ataque, dejando a Denis Suárez la labor de apoyar a Bruno y Trigueros, quienes también colaboraban en esta dinámica de movimientos. Pero nada.

Sin embargo, quizás la cuestión con el Villarreal no sea tanto lo poco que genera, sino lo poco que necesita producir para solventar sus partidos. A menudo basta con una genialidad de Soldado y una carrera de Bakambu para sumar tres puntos, pero es que esta frase, tal que así, ya contiene un error. Porque el Villarreal hace muchas cosas bien a lo largo de los partidos, sólo que la mayoría de éstas se dan sin balón. Resumiendo: cuando así lo pretende, el equipo es una roca atrás. Y ayer se demostró. Hasta el 1-0, fruto del desorden que esta vez propició Marcelino, Isaac Success asustó, pero una vez Bruno anotó, el Granada vio cómo se le cerraron de golpe todas las puertas. Y es que la defensa posicional del Villarreal es élite europea. Jaume Costa, Víctor Ruiz, Mateo Musacchio y Mario Gaspar, más los de adelante y el de atrás, componen la verdadera explicación de por qué el Submarino sigue sumando sin enamorar, y aunque esto no sea muy Villarreal, sí es muy Marcelino.

3 comentarios

  • Gravesen 31 enero, 2016

    Me encandida mucho este villarreal, que así a la tontería tiene la Champions medio encarrila y sin quererlo n buscarlo sigue teóricamente en la "pelea por la liga" y apretando a Madrid y Atlético de que sí se descuidan no pueden sólo perder el tren liguero definitivamente, sino perder ese segundo-tercer puesto.

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  • @migquintana 31 enero, 2016

    @Gravesen

    ¿Pero te encandila en qué sentido? A mí es uno de los Villarreales menos atractivos que recuerdo. Me gusta mucho el estilo de Marcelino de repliegue y contragolpe, pero es que todo lo que hacen con balón queda reducido a los fogonazos de Roberto Soldado. Yo, de hecho, creo que el asturiano está bastante descontento con el rendimiento de su equipo. Sobre todo porque puede ser mejor. Hay margen de mejora. Y más teniendo en cuenta que, con esa defensa posiciones, construir algo de más potencial es muy posible.

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  • Sergio 31 enero, 2016

    Este año no juegan a nada, pero leches están cuartos y habiendo ganado en casa a Madrid, Atleti, Sevilla o Valencia, equipos, sobre todo los dos primeros que nos comían la tostada casi siempre. Aún así, este sábado la primera parte fue algo más divertida, se vio más movilidad arriba y más despistes detrás, eso sí, en la segunda, en cuanto metió Bruno el gol, min 55, se acabó lo bueno, repliegue atrás y a dejar morir el partido. Al final esto es como lo de ¿a quien quieres más, a papá o a mamá? ¿con qué nos quedamos? con el juego más divertido del año pasado, aunque fallaban muchas ocasiones y pelear por la UEFA, o partidos soporíferos con pocas ocasiones y un gol para ganar pero pelear seriamente por meterse en Champions… ojo, y no vale decir una mezcla de los dos, que eso también lo quiero yo

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