La noticia estuvo en la previa: Andrés Iniesta se sumaba al once de Luis Enrique en detrimento de Munir. Dicho de otro modo, el Barça jugaría con cuatro centrocampistas y solo dos delanteros, algo muy extraño en la era Lucho y que sonaba a probatura para el Santiago Bernabéu. Por desgracia, el invento nos duró poco por la lesión de Ivan Rakitic, así que todo lo que vino después fue normal.
La lesión de Rakitic impidió valorar el experimento de Lucho
Sergi Roberto, estaba claro, era el protagonista. Había que comprobar cuál sería su rol sobre el campo, qué matices tendría su posición de extremo. Sorprendentemente, no hubo adecuación ni cambios significativos. El «20» jugó abierto, cumpliendo con todos los requisitos del puesto: permutó con Rakitic, desequilibró y bajó de vez en cuando. Lo hizo bien mientras tuvo esa labor, y eso que el BATE no concedió demasiados espacios. Los visitantes demostraron de nuevo que su estructura defensiva es correcta pero no tiene con qué contragolpear.
En general, el Barça mostraba una aceptable velocidad de balón, en gran parte gracias a la dupla Neymar-Iniesta. Brasileño y manchego compartían alineación por primera vez desde que Ney es el líder en ausencia de Messi. Se entendieron y no se pisaron. Neymar siguió jugando libr, pisando zonas centrales. Iniesta, inteligente, se situó siempre una altura distinta, más retrasada para poder conectar.
Neymar siguió igual de libre jugando junto a Andrés Iniesta
Sin Rakitic, el Barça volvió al plan habitual; Munir pasó a la banda y por primera vez en semanas, logró desbordar alguna vez a su par y llegar al remate. El 4-4-2 del BATE, distraído por Neymar, sufría para tapar a los culés cuando progresaban por fuera. Eso sí, el cuadro bielorruso pudo filtrar alguna pequeñísima contra, abortada por las excentricidades de Ter Stegen. Fue una noche plácida para los culés, que mostraron sus características habituales: el gambeteo imparable de Neymar, los movimientos de Suárez, el estado de confianza de Sergi Roberto… y Busquets. En un encuentro suave, Sergio volvió a gustarse al cortarlo todo y jugar cada pelota con aroma de maestro. El Camp Nou le despidió con una gran ovación, de sobra merecida.






iltuliponero 5 noviembre, 2015
Busquets demostrando que puede ser el mejor en su posición sin ayuda de nadie. Él solito es suficiente para expresar todo su potencial.