Il regalo più bello del mondo | Ecos del Balón

Il regalo più bello del mondo


Helenio Herrera estaba exultante. Apenas un mes antes su Fútbol Club Barcelona había batido en San Siro al Inter por cuatro goles a dos, durante los cuartos del torneo de «Ciudades en Feria», y ahora acaba de asaltar en el mismo estadio al otro gran equipo de la ciudad, el AC Milán, pese a que el campeón italiano era uno de los más claros favoritos para la otra gran competición continental, la «Copa de Campeones de Europa».

«La táctica es el todo y lo que determina el resultado en el fútbol», se dijo a sí mismo Helenio Herrera, y quedó tan absolutamente complacido por haber podido formular este concepto de un modo tan elocuente, que se autoconminó a no olvidarse de garabatearlo en alguna libreta para así poder utilizarlo como réplica en alguna futura entrevista. Todo había salido a pedir de boca. Vergés salió con el número 7 a la espalda, pero en lugar de jugar en el extremo -como hubiese podido inferir cualquier incauto-, el técnico lo había dedicado a perseguir al cerebro milanista, Liedholm, al cual había secado.

– ¡Antonio, fantástico, como siempre, menudo penalty les has parado!

Y tras palmear en el pecho de Ramallets, su portero preferido, Helenio Herrera oteó el estadio por última vez, esperó hasta que el último de sus jugadores hubo abandonado el terreno de juego y se dispuso a desfilar hacia los vestuarios.

A pesar de haber conquistado la victoria con más facilidad de lo esperado se encontraba bastante intranquilo. Quizás esto se debía a que, en breves instantes, se iba a ver en la tesitura de tener que hacer a los muchachos una oferta que ninguno de ellos podía siquiera llegar a imaginar.

La oferta

– ¿Una moneda? -aventuró alguno.

– ¡Una moneda de oro!

La joya brillaba en la mano del técnico, dándole enteramente el aspecto de un Long John Silver salido de «La isla del tesoro», pero los que habían leído el libro decidieron abstenerse de comentarlo.

– La historia es espectacular y todos me lo vais a agradecer. – Helenio Herrera paró un momento para tomarle el pulso al auditorio y decidió redoblar su ya descomunal entusiasmo-. Me vino a ver Alfredo Giorgi, al que algunos ya conoceréis porque es el corresponsal de «La Gazzetta» en Barcelona, y allí me hizo una propuesta. Angelo Moratti, presidente del Inter y un hombre más rico que Dios, celebra mañana su cumpleaños, y como nosotros le hemos destrozado a su equipo en la Copa de Ferias, está convencido de que somos los más grandes del mundo. Así que unos amigos suyos se han decidido a organizarle un partido de fútbol como regalo de aniversario y es ahí donde entramos nosotros.

Los jugadores miraban al técnico con ojos de animal de granja en el día de la matanza. A la mayoría aún les faltaba el oxígeno por los rigores del partido y no podían estar seguros de si esto se trataba de algún tipo de truco motivacional de Herrera, una broma o si simplemente es que se había vuelto loco. Todos esperaban que otro hablase y tras algún carraspeo informativo le tocó a Segarra oficiar de capitán y dar la cara.

– Pero don Helenio… ¿y con Gich y Campabadal qué hacemos? –preguntó el capitán, como si el técnico se hubiese podido olvidar de los perros de presa de la directiva- ¿El club sabe algo de todo esto?

– A ver, Segarra, ¿cuánto ganabas tú cuando yo llegué al equipo? ¿Y tú, Evaristo? ¿Y tú, Suárez? ¿Cuánto ganabas tú, Antonio? ¿No teníais todos vosotros un pie fuera del club? ¿Quién os defendió cuando la directiva había decidido ya vuestra marcha? ¿Quién, en definitiva, ha mirado más por vuestros intereses?

Los jugadores bajaron la mirada en acto de reconocimiento e incluso alguno asentía aunque con cierta pinta de estupefacción. Helenio comprobó por aquellas caras que era el dueño de la situación y se sintió seguro de poder llevar el discurso a su siguiente nivel.

– Antes de salir de Barcelona hablé con la directiva y les comuniqué que estabais nerviosos por tantas concentraciones y que había que daros algo de tiempo libre. ¿Comprendéis?

– Así que les dije que, por esta vez, mucho mejor que daros la prima por la victoria, se os diera permiso para salir de noche. Y que, total, eso era mejor que arriesgarse a que alguno intentase escapar y se rompiese la crisma descolgándose por el balcón del hotel. –Situación que de hecho ya había sucedido más de una vez.

Lo de que don Helenio Herrera -que cobraba el doble de prima que ellos- hubiese podido rechazar el dinero sí que empezó a olerle a los jugadores a cuerno quemado. Más si cabe sabiendo que para él con el dinero no se jugaba. O que si se jugaba era por dinero. O vaya usted a saber ya. Lo cierto es que aquello, lejos de aclararse, parecía que tenía cada vez menos sentido.

– No os preocupéis porque vosotros al final vais a cobrar, pero no del club. Vais a jugar un partido más esta noche, y cuando acabe vamos a cobrar cuatro veces lo que nos tocaba como prima, más una de estas -y volvió a enseñar la moneda.

– Pero Míster… ¿sin ni siquiera saber a dónde vamos? -replicó Segarra, ya casi totalmente convencido.

– ¿Pero vosotros sois hombres o no sois hombres? ¡Dejaos ya de tantas puñetas! A vosotros no os interesa saber a dónde vamos, porque entonces seriáis responsables. Si sólo me hacéis caso y vais a donde yo digo que tenéis que ir siempre podéis jurar luego que estabais siguiendo las órdenes del entrenador.

Aquello parecía lógico y la plantilla asintió casi unánimemente, más aun cuando faltaban los húngaros, que eran siempre los más dispuestos a desautorizar a su entrenador. Helenio Herrera aprovechó la coyuntura para hacer entrar a unos señores misteriosos, que llegaron cargando fardos rellenos de ropa, y les ordenó a todos vestirse con lo que había en ellos.

Los jugadores fueron recogiendo de allí unas gabardinas grises, gafas de sol y sombreros tipo fedora, que a algunos les iban más apretados que a otros, porque se había traído una sola medida para todo el mundo y había una gran dispersión de tamaños y hechuras entre los muchachos, pero al final ninguna prenda supuso un obstáculo insalvable.

Cuando ya habían terminado de vestirse, se les suministró a todos instrucciones en tarjetas de cartón, con la consigna de que deberían memorizarlas primero para poder destruirlas después, y cuando ya estuvieron por fin instruidos y disfrazados, como si una feria de detectives privados hubiese llegado a la ciudad, fueron desfilando en dirección a la salida del estadio. Desde allí se dedicaron a cazar taxis en grupos de tres y cuatro, aunque con los jugadores camuflados entre los señores misteriosos, que resultaron ser italianos, porque de esa manera, según les dijo Helenio Herrera, ningún taxista detectaría algún acento sospechoso.

El rival

Aquel enjambre de taxis culminó su viaje en el aeropuerto de Malpensa, en donde más fulanos desconocidos guiaron a la plantilla por un laberinto de hangares, hasta llegar a las fauces de un avión privado. Casi parecía que formaban parte de algún delirante sueño del pintor figuerense Salvador Dalí, y en casi todo momento se esperaban que alguien, con mejor criterio que el suyo, les diese el alto y les conminase a volver a la relativa seguridad de su hotel milanés.

La Juventus de Cesarini era el rival elegidoNo obstante, el viaje en avión transcurrió con relativa tranquilidad, dado que casi ninguno hablaba, e incluso don Helenio Herrera se hallaba extrañamente silencioso para lo que en él era habitual. Al aterrizar se dieron cuenta de que se hallaban en la Ciudad Eterna, Roma, y allí fueron recibidos por el equipo que se suponía que tendría que ser su rival y al cual también encontraron bastante cansado. Se trataba de la Juventus de Turín, que venía de jugar un interminable partido copero contra la Sampdoria, debido a que el extremo Bruno Mora les había empatado en el intervalo del último minuto. Al final todo había salido bien gracias a Nicolè, el nuevo Piola, quien había arreglado el desaguisado marcando durante el tiempo suplementario. Pero los jugadores se traían una joda tremenda con el director técnico Renato Cesarini, que precisamente se había hecho popular como jugador por marcar goles sobre la hora.

Teniendo en cuenta que el ítalo-argentino era también quien más fluidamente hablaba las lenguas vehiculares de las dos expediciones, no tardó en auto-erigirse como mediador entre ambas, lo que permitió a la delegación azulgrana percatarse de un hecho insólito: ¡el ego de Renato Cesarini rivalizaba con el de Helenio Herrera! La prepotencia del argentino asfixiaba el ambiente como las nubes de tabaco en un postpartido. Suerte que allí estaba el hispano-argentino para oficiar de contrapeso en aquel concurso improvisado por el título oficioso de «el que más sabe de fútbol en el mundo».

Ambos se desentendían estupendamente y bajo el aparente debate se podía leer entre líneas que compartían una sensibilidad común en su manera de entender lo que estaba llegando en cuanto a lo táctico, la dieta o la preparación física. Sin embargo el preparador de los juventinos, Carlo Parola, no pudo ni decir esta boca es mía, ahogado por aquel tsunami de verborragia.

Las dos plantillas se distribuyeron en sendos autobuses, que circularon por calles y caminos amparándose en la relativa oscuridad, hasta divisar por fin el monumento más característico de la ciudad, el Coliseo romano, que se encontraba acordonado como si se estuviesen realizando algunas obras de infraestructura de la ciudad.

Absolutamente atónitos y quizás esperando incluso la aparición espontánea de los carabinieri, los dos grupos de atletas se aprestaron a entrar en el mastodóntico anfiteatro para volver a darle su uso original: el espectáculo. Las gradas no estaban llenas, pero sí que había una selecta reunión de oligarcas entre la que algunos pudieron reconocer al homenajeado de la noche y magnate del petróleo, Angelo Moratti, así como al presidente bianconero, Umberto Agnelli, ya su hermano y presidente dell’Istituto Finanziario Industriale, Gianni Agnelli. Lo más granado de la industria del combustible y el motor se había sentado en medio de la noche romana para ver jugar al que, hasta ese momento, era el mejor equipo de Italia, contra el que parecía destinado a ser esa temporada el mejor equipo de Europa. El hechizo de aquel momento solo se trabó cuando oyeron gritar a Helenio Herrera…


 

Autores:
Marc Roca: ilustraciones.
David Mata: textos y guión.


27 comentarios

  • andraujo 6 junio, 2015

    O.O

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  • Abel Rojas 6 junio, 2015

    @ Andraujo

    Sorprendido, ¿eh? ^^

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  • EnEcosSeDisfruta 6 junio, 2015

    lmao, no entiendo nada xD

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  • Mugiwara14 6 junio, 2015

    Pero esto va en serio?

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  • andraujo 6 junio, 2015

    @ Abel

    Mucho, sí. Aquí en México, por historia, una de las canteras más importantes es la de los Pumas de la UNAM. Ésta, dicen, tiene a su padre en… Renato Cesarini. Si quieren saber un poco más, escribimos esto hace unos añitos: http://www.futboldecafe.com/uncategorized/la-revo

    Saludos desde México.

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  • Ricardo Pinilla 6 junio, 2015

    TREMENDOOOOOOOOOO. Qué buenos son Matita y Roquita. ^^

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  • Mugiwara14 6 junio, 2015

    Vale, no jaja. Pues me ha divertido mucho. Son buenos, si

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  • javimgol 6 junio, 2015

    Jajaja, sensacional.
    Ojalá Marc se prodigara más con los pinceles en Ecos.

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  • @migquintana 6 junio, 2015

    Hay que aclarar que ésta es una historia ficticia montada a partir de hechos reales. Es decir, podría haber sucedido perfectamente. Cuando se pase David Mata os contará mejor, pero los equipos estaban en esas ciudades esos días, en esas condiciones, con dichos contextos… Y nadie puede asegurar que no pasara. O sí. Pero bueno, sea como fuere, David y Marc fantasearon con la posibilidad de que así fuera. Salía buen partido… ^^

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  • @9LutherBlissett 6 junio, 2015

    Es una historia sensacional. Tenéis alma de guionista de cine. 😉
    Además la personalidad de los protagonistas H.H. o Cesarini podría dar mucho juego. Y con partido en el Coliseo…. sois muy grandes

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  • @David_Mata_Ecos 6 junio, 2015

    ANOTACIONES DE "IL REGALO PIÙ BELLO DEL MONDO" (PRIMERA PARTE)

    Hola a todos. ¿Confundidos? Bueno, es normal, lo que estáis leyendo es una de las locas ideas que se nos suelen ocurrir a los chicos de "Héroes" cuando chateamos juntos. La intrahistoria es la siguiente. Hace un tiempo se me ocurrieron algunas ideas para cuentos sobre fútbol, que garabateé y almacené en una montaña de papeles, que se supone que es mi sistema de archivo físico. Recientemente, ante la hipotética llegada de una final entre Barcelona y Real Madrid se me ocurrió recuperar uno que tenía como protagonistas a Kubala y Di Stefano. Lamentablemente (o no) el Real Madrid cayó con estrépito y me encontré con que el cuento ya no podía ser escrito. O al menos no como lo había diseñado originalmente.

    La base de aquel relato era que ambos jugadores acababan siendo seducidos, por vías distintas, para acabar jugando el mejor partido del que nunca habéis oído hablar y en el marco incomparable del Coliseo romano. Se trataba de capitanear sendas selecciones de los mejores del mundo (años '50) por cuenta y gracia de un magnate del fútbol italiano, que se iba a permitir un dispendio morrocotudo para agasajar a otro prócer. Ya sabemos como son los ricos cuando se deciden a hacer un regalo.

    Dado que había que cambiar a los participantes, pero podíamos conservar el marco, investigué sobre las fechas de cumpleaños de los Moratti y los Agnelli, que eran las familias que sentía como más adecuadas para financiar este dispendio, y así descubrí que durante un cumpleaños de Angelo, el Barcelona de Helenio Herrera había jugado (y ganado) en Milán, y es más, ese partido fue seguramente el que precipitó el fichaje del técnico por el Inter de Milan para la temporada siguiente. Ahí algo empezó a moverse en mi cabeza (ruido de engranajes). ¿Podría haberse jugado esa misma noche un partido en el Coliseo contra su rival de esta edición 2015 de la Champions League? ¿Qué estaba haciendo ese día la Juventus? ¿Existía modo de establecer un acuerdo secreto que permitiese este partido? Las preguntas se fueron organizando y me puse a investigar como un loco para construir un relato histórico en la línea del "Yo, Claudio" de Robert Graves (pretencioso, lo se), que tuviese tanta solidez documental como fuese posible, para darle al relato el sabor de un artículo.

    Faltaba solo una cosa más. Siempre había soñado con publicar un cómic y en ecos teníamos un dibujante al que secretamente ambicionaba como pareja artística. Le contacté y le propuse, más tímidamente que Helenio Herrera en el relato pero igual de eufórico, una colaboración en la forma de una viñeta, al estilo de las que la prensa deportiva de aquella época solían utilizar. Marc, que es una persona de generosidad ilimitada, no solo aceptó la oferta, retroalimentando inmediatamente mi ilusión por el trabajo, si no que siguió todas las partes del proceso, leyó cientos de veces el material y al final se marco CINCO sensacionales viñetas con genuino aspecto vintage. Ha sido un socio sensacional e imprescindible.

    A partir de aquí os invito a ir descubriendo todos los pequeños hallazgos que hay diseminados en el cuento y en las viñetas. Los nombres que aparecen tienen todos una razón. Cada personaje que habla e incluso lo que dice ha sido investigado. Preguntad si queréis. Si no iremos haciendo más anotaciones para que lo podáis paladear en la previa del que sin duda es el partido più bello del mondo.

    Abrazos

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  • SergioMartin91 6 junio, 2015

    JO-DER, vaya tela con Marc y David Mata y más después de leer las primeras anotaciones que nos dejas, David. Es sencillamente impresionante la capacidad que tienes como "generador/inventor de historias" que, encima, relatas con suma facilidad. Las viñetas de Marc son otro nivel también. Muchas gracias por amenizarnos la previa con este tipo de sorpresas. Sois grandes ecos!

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  • @David_Mata_Ecos 6 junio, 2015

    ANOTACIONES DE "IL REGALO PIÙ BELLO DEL MONDO" (SEGUNDA PARTE)

    Los resultados de los partidos contra equipos milaneses que citamos al principio del cuento son reales y vienen enlazados a la edición digital del día en que se produjeron. Un detalle que quizás no todos conozcáis es que el FC Barcelona jugó simultaneamente Copa de Europa y de Ferias y estuvo cerca de ser campeón de ambas en la misma temporada. Algo así como ser campeón de Champions y Europa League el mismo año.

    La frase maquinada por Helenio Herrera la dijo él mismo en una rueda de prensa tras pulverizar al Wolverhampton. Tuvo cierta repercusión en la prensa británica y de hecho fue criticada por pretenciosa por Brian Glanville. El Barcelona jugaba esa temporada un modernísimo 4-4-2, con soluciones tan inquietantes como alinear un falso extremo (en realidad centrocampista), para marcar al motor rival. Una argucia que Helenio Herrera utilizó también a su llegada al Inter de Milan. Por lo tanto, todo ese episodio de Vergés de falso extremo es literal y está documentado. También lo está el penalty parado y el afecto por Ramallets, un aspecto que nos fue aclarado por el mismo portero en una entrevista que publicamos anteriormente en ecos.

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  • Some 6 junio, 2015

    Esto es el 'From hell' de David Mata. Un día editaremos el librito de referencias.

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  • Abel Rojas 6 junio, 2015

    @ Marc

    La repanocha es su saludo mañanero: "Hola a todos. ¿Confundidos? Bueno, es normal".

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  • @9LutherBlissett 6 junio, 2015

    Ha quien se le puede ocurrir casarse el mismo día de la final de chamions. Maldita sea no puedo disfrutar con vosotros lo que el día merece. Ya os releere y comentare, aunque ya no sea lo mismo.
    Disfrutar del día más grande del año

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  • @9LutherBlissett 6 junio, 2015

    Perdonar por la h de ha

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  • @JavierAlberdi 6 junio, 2015

    ¡Fabuloso!

    Y muy bueno el homenaje a Hitchcock.

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  • @danityla 6 junio, 2015

    Gocé de mañana el relato.

    Saboreé con calma las viñetas: tan fifties, tan de la Rambla, tan de una época lejanísima, que miré a ver si eran del período tratado.

    Gocé el texto otra vez después de ducharme.

    Y ahora disfrutando el "making of", el "detrás de las cámaras" y la versión comentada por los creadores.

    No creo que deba decir lo mucho que nos alegráis la vida a los fanáticos del fútbol con tanta maravilla. Incluso en un día como hoy a los madridistas :)

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  • @David_Mata_Ecos 6 junio, 2015

    ANOTACIONES DE "IL REGALO PIÙ BELLO DEL MONDO" (TERCERA PARTE)

    La parte de la oferta empieza con una moneda de oro. A priori podría parecer que es cosecha mía, pero no, Moratti realmente regalaba monedas de oro. Adjunto una entrevista a Riva donde cuenta que cada año le mandaba una, para ver si le animaba a firmar por el Inter, y también debéis saber que Gonzalo Suárez recogió en una novela histórica sobre el periodo que se las podía regalar a personas que le satisfacíeran de algún modo, por ejemplo una vez se las dio a dos jóvenes boxeadores que le entretuvieron protagonizando un improvisado combate ante él. Todo muy del estilo de los que se esperaría de un cesar. También su hijo Massimo sedujo a Ronaldo, el auténtico, usando la misma estrategia. Le regaló en una visita un llavero con la insignia del club hecho de oro macizo.

    Citamos a Alfredo Giorgi quien era, efectivamente, el corresponsal de “La Gazzetta” en Barcelona. Según numerosas fuentes fue la persona que estableció los primeros contactos entre Helenio Herrera y Massimo Moratti. Se cree también que él fue quien recomendó el técnico a presidente. Algunos autores señalan también que ese AC Milan – FC Barcelona de Copa de Europa es de hecho el partido exacto que decidió a Moratti a apostar por el enrenador hispanofrancoargentino.

    El comentario sobre la locura de Herrera no es algo imaginario. Los amigos de Kaiser entrevistaron a Peiró y él mismo comenta que en una bronca pensó: – “Pero bueno, este tío está loco”. Según notas de la época no era el único que lo llegó a pensar. Las salidas y ocurrencias de Helenio Herrera podían ser fácilmente interpretadas como locuras. Después de todo un loco es el que no se atiene a la realidad.

    Que el jugador que toma la voz cantante sea Segarra sale también de los escritos de Gonzalo Suárez. Él describe una escena similar en la que el capitán del equipo le pide más tiempo libre para la plantilla. La conversación que tenéis aquí es muy parecida a la que describió Suárez, quien especifica que Herrera les puso firmes recordándoles que ellos se habían enriquecido gracias a él. Esto es verdad y se puede comprobar, por ejemplo, leyendo la entrevista de Segarra por su retirada en 1963. El dinero de verdad lo ganó bajo el mando de Helenio. También aparece en la biografía del técnico que cuando llegó al club la directiva tenía una lista de bajas con los nombres citados en el cuento. Huelga decir que Herrera no les hizo ni caso. La relación de Helenio Herrera con la directiva siempre fue algo tensa, seguramente porque él monopolizaba la fama, y eso disgustaba tanto al presidente como a los directivos.

    Por cierto, los directivos citados son, efectivamente, los que acompañaron a la expedición en ese viaje a Italia: Gich y Campabadal

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  • Some 6 junio, 2015

    Imagináos lo que es trabajar con este hombre.

    Una gozada, realmente :)

    Respond
  • @RicardoFayet 6 junio, 2015

    Enorme! Y más con el factor sorpresa :)
    Yo terminé la historia convencido de que había sido real, y quien sabe si lo ha sido…

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  • @Arashi_EG 7 junio, 2015

    Estáis deliciosamente zumbados :)

    Respond
  • Ismael 7 junio, 2015

    ¡Madre mía!

    Respond
  • Vilariño 8 junio, 2015

    Acabo de verlo, menuda maravilla, David y Marc. Sois geniales!

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  • @David_Mata_Ecos 16 junio, 2015

    ANOTACIONES DE "IL REGALO PIÙ BELLO DEL MONDO" (CUARTA PARTE)

    Lo de que los jugadores habían pedido permiso por haber estado demasiado tiempo acuartelados -y que la voz cantante la llevó Segarra- es una cita extraída de un relato de Gonzalo Suárez. También le debemos a él la anécdota de que los jugadores se escapaban de las concentraciones y que alguno ofició de Tarzán descolgándose por el muro. Lo mismo ocurre con la referencia a la tacañería de Helenio Herrera, si bien este extremo sale reseñado en otras muchas fuentes. Parece que lo de que se hacía pagar el doble de las primas que recibían los jugadores es literal.

    Hay una referencia a que los húngaros desafiaban frecuentemente a Helenio Herrera. Kubala lo hacía de forma pasivo-agresiva, no abiertamente, pero Czibor llegaba a tomarse a cachondeo algunas de sus estrategias cohesionadoras, así como sus célebres eslóganes. Lo podemos encontrar en artículos de Gianni Brera. El partido de Milan no lo juegan ninguno de los dos porque ya empezaban a estar siendo apartados del grupo.

    Sobre el attrezzo. Las gabardinas y sombreros aparecen en multitud de fotos de la época. Las gafas de sol también. Deambrossi las llamaba las gafas para parecer importante. No lo hemos incluido en el relato, pero los taxis que aparecen, más que posiblemente hubiesen sido los Fiat 600 Multipla, que eral taxi de los '50-'60 en Italia y una macchina bellisima. Adjunto foto
    https://twitter.com/David_Mata_Ecos/status/607568

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  • @David_Mata_Ecos 17 junio, 2015

    ANOTACIONES DE "IL REGALO PIÙ BELLO DEL MONDO" (QUINTA PARTE)

    El aeropuerto de Malpensa fue el utilizado por el Barcelona para ese partido. Dado que el relato requería aviones privados comprobé que los Agnelli tuviesen uno en aquella época y encontré una foto del Avvocato con sus dos hijos, más o menos de las mismas fechas, que demuestra que si contaba con este tipo de vehículo. Para fecharlo me baso en la edad aparente de su hija menor.
    https://twitter.com/David_Mata_Ecos/status/607175

    La Juventus efectivamente había jugado un partido de Copa contra la Samp y se había resuelto exactamente como se comenta en el cuento. La presencia de Cesarini y que se marcase un gol en la franja horaria que le hizo famoso en Italia me llevo a pensar que sería normal que los jugadores hiciesen broma con el tema. Sobretodo tras ganar finalmente el partido, si llegan a perder no hubiese estado nadie para tanta fiesta.

    La alineación de la Juve en Copa y por tanto en nuestro partido imaginario fue: Mattrel; Castano, Leoncini, Mazzia, Cervato, U. Colombo, Nicolé, Boniperti, Ninni, Sivori, Stacchini.

    Renato Cesarini goza de una presencia importante en el relato, pese a que existe un misterio producto de la lejanía con aquel periodo. Técnicamente no figuraba como el entrenador, el técnico supuestamente era Parola y Cesarini oficiaba de director técnico, pero en las fotos de la época se le ve entrenando y Brera le cita como técnico. Parola ejerció en cuerpos técnicos bicéfalos varias veces, así que sospecho que ese era el caso.

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