No lo dice la norma pero sí la lógica: la Juventus necesita marcar en el Bernabéu para pasar. Será harto difícil que los italianos alcancen Berlín por la vía del 0-0. Desde esta óptica, la calidad de Pirlo sigue siendo valiosa. Andrea gana partidos, su fútbol siempre fue eso y aún conserva su don. Por eso y porque la Juve no va sobrada de futbolistas determinantes, su titularidad tiene sentido. Que pueda sobrevivir de verdad en una noche de élite es otra historia.
Alinear a Andrea Pirlo supone aceptar una debilidad
En Turín, el Madrid presionó más arriba de lo habitual. En varias ocasiones, su 4-4-2 quiso ensuciar la salida juventina. Ronaldo y Bale eran los primeros encargados de robarla. Debemos señalar que ni el luso ni el galés son precisamente bestias de la presión. No son Luis Suárez, Samuel Eto’o ni nada por el estilo. Aun así, Pirlo sufrió. Perdió pelotas de exigencia modesta y lo peor, no pudo ni servir de ayuda a los defensas a la hora de avanzar. El famoso movimiento del mediocentro entre centrales, Andrea no lo realiza cómodo. Le faltan pulmones y piernas. A su favor, que cada (preciosa) apertura a las bandas hace correr a James, Isco o Bale. Toques factoría Pirlo.
Pese a su privilegiado pie, Pirlo sufre mucho para sacarla jugada
Nadie duda que la Juve deberá defender la mayoría de minutos esta noche. Y es ahí, sin el balón, cuando Pirlo se vuelve casi insostenible. A menudo es difícil de apreciar (Andrea sabe cómo no exponerse) pero el daño está y cuesta caro. Una buena forma de entenderlo es acudir al gol del empate del Real Madrid en Italia. ¿Por qué encaja la Juventus ese gol? ¿Es tan genial la jugada colectiva del Real Madrid como para romper una barrera de once hombres? Si detenemos la acción en el minuto 25:55, ¿nos parece una situación de pre-gol?
El problema es el miedo de Pirlo. Andrea se coloca siempre muy atrás, temeroso de cualquier regate. Las líneas de la Juventus pierden así la forma y la agresividad. Ejemplificando, sería como si en el Atleti 2014, Gabi tuviera pánico por salir a presionar cinco metros. Defender abajo requiere líneas que bailen juntas y Pirlo las desordena. Es tan impactante el asunto que ni tener a Arturo Vidal en un rol de mediapunta le basta a la Juve. Un vistazo al citado 1-1 es suficiente: Vidal intenta tapar a tres hombres; la posición de Pirlo carece de valor. Sergio Ramos, en una tarde aciaga, desaprovechó el hecho de estar siempre solo. Parece difícil que el Madrid vuelva a desperdiciar semejante regalo en una semifinal de la Copa de Europa.
No hay fase del juego en la que Pirlo no «cueste» algo a la Juve
Al contragolpe existen pros y contras. Para ponérsela al hueco a Morata o Tévez desde 40 metros, nadie como él. Le cuesta encontrar tiempo para dar el pase pero en 90 minutos, uno te coloca. Aparecer en carrera desde atrás ya es otro asunto; para Andrea es casi un milagro llegar con oxígeno en el cerebro a los metros finales. Sus famosos disparos desde la frontal son hoy bastante más improbables. Sumando todo lo expuesto, y con la vuelta de Pogba a la convocatoria, queda preguntarse: ¿de verdad Pirlo?






RaphaFCB 13 mayo, 2015
Pirlo es una leyenda viviente,más alla de todas estas debilidades que presenta no hay que dejar de mencionar el peligro que puede generar en acciones a balon parado.Ahi el madrid podria perder este partido. Solo hay que ver el tiro libre en Turin, una acción de casi gol en la (si no me equivoco) unica oportunidad que tuvo. Saludos !