Jorge Valdano ha sumado al fútbol. Es verdad que su toma de decisiones nunca fue ni rica ni especial, ni desde el banquillo ni desde el despacho, pero este juego también tiene una parte de filosofía, o de psicología, que él, al menos desde fuera, siempre supo interpretar. Por ejemplo, cuando España no tenía identidad y se medio escudaba en el arcaico lema de «La Furia», el poeta argentino atinaba a decir que éso no era sostenible, porque dependía de una pose mental pasajera e incontrolable. En cierto modo sucede igual con sistemas de juego basados en una presión a toda cancha. Casi siempre están condenados a la irregularidad, y no por un tema de cansancio físico como se achaca, sino por el desgaste mental que supone. Cuando tu índice de actividad es máximo y el rival te rompe dos veces seguidas, quedando de esa forma en una posición de ventaja crucial, te frustras, y dudas, y paras. Es complicado persistir en algo que te hace daño.
U. Emery está en la búsqueda de la constanciaEso a Míchel le pasó factura. Lo mejor de su equipo se dio así, presionando con todo muy arriba, robando lo más cerca del arco contrario que pudiese y lanzando desde allí el ataque, para saltarse la crítica salida desde atrás que tanto cuesta al Sevilla desde la venta de Daniel Alves. Así pues, y juntando ésto con lo anterior, no cuesta entender por qué sus mejores noches fueron contra el Madrid, el Barça y el Betis, hasta el punto de, por juego, superar a estos tres equipos. El éxtasis anímico le llevó a correr mucho, a fallar poco y a creer a tope. En el resto de jornadas, menos cargadas de adrenalina, era menos práctico, y lo cierto es que nunca terminó de encontrar otro método que permitiera al Sevilla ser más constante, más dependiente de sí mismo y menos del contexto. Ahora Unai Emery está intentando cambiar la inercia. El Sevilla FC-Rayo Vallecano fue la mejor prueba.
La altura de Gary Medel definirá la apuesta del Sevilla en Madrid.
El concepto barajado fue una defensa alta, muy alta; pero con el matiz de que su centro del campo daba más prioridad al no avance del rival que al robo en sí. Sólo metió la pierna cuando detrás de la misma no había un espacio cómodo que Lass, el Chori o José Carlos pudieran atacar. La lectura de Kondogbia y Medel, que aparentemente tienen en su calidad física su mayor aval, generó optimismo. Lo hicieron bien. En el Santiago Bernabéu, hoy, pueden consagrar esta idea. A 16 puntos del líder, virus FIFA mediante y a 4 días del partido que les mueve, lo normal sería encontrar un Real de activación baja, de agilidad mental reducida. Además, las bajas de Alonso y Di María le restan recursos para superar una defensa alta que no haga regalos. Si Emery insiste en la propuesta, el Sevilla la ejecuta bien y el Madrid está a medias podría ser el definitivo punto de inflexión para un grupo de jugadores que, aun yendo algo corto de clase y careciendo de algunas cosas importantes, debería estar luchando por el 4º puesto de la Liga BBVA.






@migquintana 9 febrero, 2013
Hay un dato que siempre me ha sorprendido mucho: el Valencia de Unai Emery nunca logró marcar en el Bernabéu. Es cierto que en el Camp Nou tampoco logró vencer pese a lo complejo que siempre le resultó al Barcelona superarle, pero… vaya, el Madrid no se le da muy bien.
De todas formas, el partido pinta bastante bonito. Pese a las bajas de Alonso, Di María, Rakitic y Cicinho, todo apunta a que va a ser bastante abierto porque así lo va a querer Emery y, claro, el equipo madridista no puede volver a decepcionar a su afición tras lo de Granada, por mucho que jueguen ante el United el miércoles. La presión arriba del Sevilla parece justa y necesaria, por eso será interesante volver a medir a Luka Modric. El anterior partido que jugó sólo con Khedira, si no me equivoco, lo hizo bastante bien.