Cuando Leo Messi agarra el balón, la percepción del partido cambia. Es su talento, la diferencia con el resto. Sortear rivales es algo innato en él, casi un gesto mecánico que no implica esfuerzo ni mérito aparente. A 70 metros del gol el argentino sigue inspirando temor, por lo que la solución inmediata a sus regates sería acumular hombres por detrás de la pelota, en plan muralla. No obstante, hace mucho que La Pulga incorporó a su fútbol la visión global del terreno de juego. Las rupturas de Cesc, Alba o Pedro están presentes en su cabeza. Así pues, la defensa contra Messi se ha convertido en un ejercicio de equilibrismo, donde el éxito radica en incomodar cada acción del crack en la medida de lo posible. No se aspira a robarle el cuero –tarea sobrehumana– sino a ensuciar su contacto con el mismo y a limitar sus opciones de pase. En esto, el Madrid tocó techo en el Clásico del mes de abril. Nadie, ni antes ni después, pudo dejar en menos al Leo leyenda. A tan encomiable faena colaboraron la solidez de Arbeloa, siempre atento a la ruptura del extremo, y muy especialmente la pareja que forman Pepe y Sergio Ramos. Ante Lionel, han de leerse como un matrimonio. Por separados el potencial decae, no influyen igual. El próximo miércoles, Jose Mourinho afrontará al “diez” en la pizarra sin el concurso de P&R. Toca elegir.
El Real Madrid cuenta con tres centrales disponibles y parece poco probable la reconversión de alguna otra pieza al centro de la zaga; Raúl Albiol, Ricardo Carvalho y Raphael Varane son los candidatos. Antes de nada, convendría analizar qué prestaciones aporta cada uno y cuál es laRicardo Carvalho es la experiencia, Raúl Albiol aporta concentración y Varane, pura energía exigencia base que un defensor encara ante el Barcelona. Albiol es un central rápido en distancias largas, de buena zancada y aceptable capacidad de concentración. Su mayor defecto es la rigidez en espacios reducidos; sufre ante gestos técnicos cortos y precisos –el punto fuerte del Barça–. Carvalho lo tuvo todo y ahora sobrevive por su inmensa clase. Ya no es un gamo, pero continúa sin entrar completamente en la categoría de “lento”. Sin duda, su principal virtud con respecto a sus dos compañeros es la experiencia, ejemplificada a la perfección en el uso de las manos; ningún central en la plantilla merengue domina el arte de la fricción como el portugués. Sabe sujetar, sabe emplear la falta y torpedear el slalom del oponente dentro del marco legal. Ni que decir tiene que esta calidad es fundamental ante un adversario cuya vía de desequilibrio en la frontal es el desborde y la pared. Por último, Raphael Varane. El francés suscita debate; su figura genera una ilusión que se impone con creces a cualquier reproche por sus fallos, que los ha tenido. Sus partidos ante Dortmund o City gotearon errores decisivos, si bien estos (juego directo y contragolpe) fueron de una naturaleza poco frecuente en el comportamiento culé. Más allá de sus carencias, Varane es energía y optimismo. El chico es consciente de que Mourinho y el club creen en él. Tiene desparpajo y toma decisiones. Mezcla explosividad en veinte metros con contundencia en el cruce. Por cualidades debería ser la primera elección, pero jamás disputó un Madrid-Barcelona y eso pesa.
Albiol sufre ante la técnica del Barcelona, pero se impone a Varane por experiencia en los Clásicos
Aunque ya vimos que Albiol es muy veloz cuando arranca, su historial frente al cuadro azulgrana incita a protegerlo. Junto a Carvalho sería el par que llevase al Madrid a un bloque de presión bajo. Cuanto más pegaditas estén las líneas, menos expuestas se verán las deficiencias.La pareja Raúl Albiol y Ricardo Carvalho suena a repliegue bajo En área chica, ambos corrigen con nota. Aunque Messi ha evolucionado y ya pisa también el carril centro-izquierda, su recepción predilecta se da a la espalda de Xabi Alonso, es decir, acostado sobre el perfil del central zurdo. Como explicábamos, Carvalho es el central más apto para enturbiar la galopada de Leo, aunque eso le acerque a las tarjetas. En Albiol recaería el apoyo adelantado de Cesc Fábregas (el hombre menos dotado para la virguería) y un detalle importante: el Barcelona busca a menudo la ruptura alejada de Pedro o Daniel Alves, un pase que hace “inútil” al central de esa zona. Ese instante concreto, sin embargo, es uno de los grandes activos del central valenciano; reacción rápida de piernas y corrección de área pequeña desde el lado opuesto. Todo bajo el prisma de un Madrid con marcado repliegue.
Varane y Carvalho conforman el dúo que más posibilidades tiene de ser titular en el Santiago Bernabéu. Varane no es Pepe, pero es lo más parecido en términos de intensidad y ritmo. Si el Madrid reproduce esa media hora de acoso que ha logrado en los últimos dos choques, Raphael te aproxima a la recuperación inmediata de manera superior a lo que puede ofrecer Raúl Albiol. El galo se mueve bien lejos de su puerta. Mourinho es conservador y quizás desconfíe de su bagaje en estos duelos. Al fin y al cabo, solo Pepe y Ramos, unidos, pueden hacerte decidir ante el Barça la altura a la que colocas tu retaguardia. Y no los 90 minutos. Varane no llega a tanto, pero por físico y juventud, es el único que te permite escoger. Si el Madrid es mejor y ataca a distancia de su portería, los huecos no serán problema para Carvalho; es debatible si no hablamos del central con más talento de los cinco de la plantilla merengue. En ventaja táctica no concede.
A pesar de la inexperiencia de Varane, su dúo con Ricardo Carvalho sería, a priori, el ideal
La opción Albiol-Varane es, sobre el papel, la menos factible. Esta disposición mandaría a Albiol sobre el sector Messi, que sumado a las dificultades de Xabi con la aceleración de Leo y a la sanción de Coentrao, abren un escenario demasiado cómodo para el genio barcelonista. Además, existe un especial riesgo psicológico con este dueto: Varane es un niño sin veteranía ni rodaje en esta batalla; Albiol es el central que siempre falla ante el Barça. El sostén psicológico que garantiza Carvalho le hace ser muy favorito en las apuestas de cara a estar en el once. Su hipotético acompañante lo decidirá el arrojo de Mourinho al levantarse mañana por la mañana.

Özil y Xabi Alonso 😛 
JuanBoccadoro 29 enero, 2013
Excelente. Gran trabajo.
Por mi parte, apuesto por varane – carvalho.
Albiol lo veo muy malo para el 1 vs 1, lo veo inseguro, salida de balon flojisima, despejes flojisimos, y teniendo que ayudar al lateral izquierdo de turno lo veo sufriendo demasiado.
Lo que mas dudas me genera es el mediocampo.
Sera un 4-3-3? 4-2-3-1 clasico?
Si tengo que elegir, me quedo con un 4-3-1-2.
Imagino un gol por arriba del madrid seguro.
Pero no veo al barca aplastando al madrid pese a todas sus bajas.
Saludos a ecos y todos sus participantes.