Su estadio, con capacidad para unos 5.500 espectadores, no parece estructura acorde para un equipo que arranca la competición más importante del mundo a nivel de clubes con dos victorias en dos partidos. Porque a pesar de que el BATE se desplace a Minsk para jugar sus partidos de la UEFA Champions League como local en el Estadio Dinamo, la afición que ha visto a su equipo ganar de manera consecutiva las últimas 6 ligas bielorrusas se tiene que conformar semana tras semana con las dos humildes tribunas laterales con las que cuenta el Estadio Haradski. Una simbólica estampa que traslada al césped el orgullo del débil, donde normalmente, 10 bielorrusos producto de una modesta confección de plantilla pelean (y ganan) a recientes campeones de Francia o Alemania.
La versión Champions
El BATE modifica su propuesta para saltar al ruedo europeo. Prescinde del que quizá es su futbolista más dotado técnicamente, Renan Bressan, para armarse en medio campo y buscar un repliegue intensivo y un despliegue vertiginoso. Formando una pared por delante de su defensa con tres mediocentros de buenos conceptos defensivos (Olekhnovich – Likhtarovich – Volodko), que se reparten la zona ancha para bascular y cerrar las líneas de pase del rival en campo propio. A todo un Bayern de Munich (uno de los equipos con mejores conceptos asociativos del mundo), ya consiguieron ahogarle. Es la sólida versión Champions del BATE Borisov.
Derribar la muralla
El Valencia ha perdido el mayor puñal exterior de su época reciente: Jordi Alba – Mathieu. El ínclito y reciente campeón de Europa se marchó rumbo al Fútbol Club Barcelona, y por si fuera poco, el francés causa baja para el partido. El papel de João Pereira y de Cissokho para ensanchar los ataques y obligar todo lo posible al BATE a abarcar lateralmente en defensa, resultará decisivo para darle un poco de oxígeno a las recepciones interiores. Terminar con el balón fuera para mandarlo dentro tampoco será el recurso más cómodo por la buena reacción en los centros laterales de los bielorrusos. Amplitud, ingenio, y paciencia, lo mínimo necesario.
Combatir las amenazas
El afamado técnico Goncharenko, una de las grandes sensaciones en el panorama ex-soviético, ha dejado claro que a él, el Valencia de Emery, le gustaba más que el de Pellegrino. En cualquier caso, sus declaraciones no significarán alegrías. Replegarse, juntarse, y correr tras la pérdida. Su punta es perfecto para ello, con la ventaja de que sabe qué hacer con la pelota, si pararse, seguir, terminar o descargar. Rodionov es la gran amenaza del BATE, será lanzado por un Hleb que se está encontrando muy cómodo, y el Valencia no presenta a Rami y Víctor Ruiz en su mejor momento. Puede sonar extraño, pero para el Valencia, sacar algo positivo de un partido decisivo como este, pasa por respetar a Vitali Rodionov.






MigQuintana 23 octubre, 2012
Hay muchas ganas de ver este partido. Tanto por ver como es le BATE Borisov, como por comprobar si sigue habiendo brotes verdes en el equipo de Pellegrino como ayer Marc y Abel comentaban en ''38Ecos''. Yo no soy tan optimista… y, la verdad, el Valencia lleva varios años compitiendo bastante mal este tipo de encuentros en Europa. Sin duda, es un gran momento para dar un paso adelante en juego, en convicción y en oficio.
@Some
Es que quizás Pellegrino debería decir: ''Vamos a tratar de tener más el balón… con sentido''. David de la Peña habla de hacer lateralizar al centro del campo bielorruso con la ayuda de los dos laterales… y esto es algo que quiero ver al Valencia con mucha más frecuencia. Están siendo muy infrautilizados, con y sin balón.