El notable partido que disputaron Celta de Vigo y Sevilla FC el viernes pasado en Balaídos sirvió para presentar en sociedad, de todas todas, a Geoffrey Kondogbia, la última incorporación para el centro del campo hispalense. La experiencia resultó fatídica, el chaval jugó tan mal que sufrió en el césped, hasta tal punto que el espectador pedía clemencia a Míchel en forma de sustitución. No tiene sentido juzgar su nivel sin haber vivido su nacimiento en Francia; 78 minutos en un equipo que casi ni conoce no son base alguna; si bien dieron para presumir que si la calidad física es el único argumento del jugador… su futuro en una Liga como la española se presenta negro. El francés goza de una genética privilegiada, pero no para ésto. En pos de medir la calidad física de un futbolista, en lugar de enumerar las cosas que puede hacer sobre un terreno de juego hay que hacer una lista con aquéllas cuyo físico no le permita realizar.
Kondogbia evidenció pesadez moviendo sus extremidades y una rigidez muscular problemática. En una posición como la de interior izquierdo,América del Sur diseña cuerpos hechos para el fútbol en la que inició, o la de mediocentro (la que se le intuye), la agilidad es crucial en la defensa de las zonas interiores, y Geoffrey tarda en responder. Es cierto que choca y el rival rebota, que se le adivina vuelo en espacios abiertos y que por arriba debe ser un bastión, pero son muchas e importantes las tareas que su físico esquiva. Siguiendo la máxima antes propuesta, es interesante reflexionar, por ejemplo, sobre lo que no puede realizar físicamente Neymar, con su 1,74 y sus 62 kilos: rematar de cabeza y salir indemne de las fricciones más directas. Para evitar lo segundo cuenta con su agilidad, mismamente.
África produce atletas sin igual, pero Brasil tiene el secreto genético del fútbol.
Pidiendo opinión en Twitter sobre los jugadores mejor dotados físicamente, los más votados fueron Yaya Touré, Pepe y Cristiano Ronaldo, por unanimidad, y Hulk, Neymar, Boateng, Arturo Vidal, Ramos, Bale, Falcao e Ibrahimovic siguiéndoles de cerca. La mayoría, completos. Otros, como Zlatan o Falcao, con algunas carencias; pero extremadamente determinantes en sus fortalezas. La sorpresa, o no, que sólo se colasen dos africanos en el TOP 10. Dicho esto, y aunque sea una obviedad, el talento está por encima de cualquier calidad, ya sea técnica, táctica, psicológica o por supuesto física; y sin él, ya se puede tener el fantástico y muy adecuado cuerpo de Lass Diarra que no se puede competir en la élite. A cuento de ésto, ¿cuál fue el peor cuerpo en marcar diferencias en el primer nivel?, ¿hay algún físico insuficiente que hoy resulte diferencial?
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Referencias
Carreras de Odonkor sobre un campo de fútbol






Abel Rojas 9 octubre, 2012
Respondería a la primera pregunta con un "Bruno Conti". Mucho más lento de lo que se recuerda, no especialmente flexible -sí más ágil pero no en plan Özil, Iniesta o Wilshere ni mucho menos-, nulo de fuerza, nada potente, pequeño como un guisante… pero una maravilla técnica.
Qué opináis, por ejemplo, de los físicos de Riquelme, Valerón, Modric, Xavi o Ibagaza?