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	<title>Ecos del Balón &#187; Michel Hidalgo</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>La Francia de «Le Carré»</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Apr 2020 08:06:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol. Después [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span class="dropcap">E</span>n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo<span id="more-271978"></span> al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol.  Después de más de una década de estar en  un lugar preponderante en el plano internacional, habiendo disfrutado de su <i>generación dorada</i> y ganando todo lo ganable, nos preguntamos qué es lo que falla para que el actual y excelente grupo de jugadores no rindiese al nivel que todos esperamos de él. Quizá el problema sea el estilo de juego. La <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/worldcup/archive/edition=1013/overview.html">generación dorada francesa</a> es la de Zidane, Djorkaeff, Henry, Pires, jugadores técnicos en la mejor línea de la escuela francesa. Pero también es la Deschamps, Vieira, Desailly, Makelele, Thuram, Petit, etc, es decir, cemento puro y duro. En ello se sustentó el estilo de juego de toda una década, y en ello intenta basarse la actual selección francesa. Pero los resultados no son tan satisfactorios como debieran, a pesar de la expectación que el conjunto comandado por el ex técnico del Girondins de Burdeos está generando al comienzo de esta Eurocopa.</p>
<p style="text-align: justify;"><a target="_blank" href ="http://www.eurocopa.com/selecciones/francia">El plantel con el que cuenta Blanc</a>, con una buena batería de hábiles centrocampistas (Ribery, Nasri, Cabaye, Ben Arfa, Martin), debería dejar de abusar del músculo que le proporcionan las colonias y volver a los orígenes, al estilo que, desde siempre, ha caracterizado al fútbol francés. El llamado <i>«football champagne»</i>. Este es el estilo que hizo célebres a los franceses, allá por finales de los 70 y comienzos de los 80, y que venían practicando desde hacía más de 30, con mayor o menor resultado, pero siempre fieles a ellos mismos y a la manera de jugar que más les convenía.</p>
<blockquote><p>El estilo lo forja un equipo de leyenda…</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El primer gran equipo francés a nivel internacional data de  mediados de los 50. Albert Batteux había tomado las riendas del seleccionado galo, a la par que las del mejor conjunto del momento, el Stade de Reims. En torno a los jugadores de su propio club, construyó una selección que jugaba un fútbol de seda y cuya actuación en el mundial del 58, en Suecia, maravilló al mundo. Fueron terceros, solo batidos por el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=upxN8isH0Lc">Brasil de Pelé, Garrincha y Didí</a>, y además Fontaine destrozó todos los récords anotando 13 goles en los 6 partidos del torneo. Tal era el caudal ofensivo de este equipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Disfrutaba, en este caso de un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Nrh6t1mZYt8">frente de ataque de lujo</a> con el genio Raymond Kopa, el implacable goleador Just Fontaine, el hábil extremo Jean Vincent y, la clave del conjunto, los interiores Roger Piantoni y Michel Hidalgo. Todos en algún momento de sus carreras formaron parte del Stade de Reims, doble subcampeón de la Copa de Europa, y este último, en su etapa como técnico y 20 años después,<span class="pullquote_right">Tras la época dorada de Kopa y Fontaine, el fútbol francés entró en crisis</span> plasmó el ideal que buscaba Batteux con la selección del mediocampo mágico.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, tras el abandono de Batteux, el fútbol francés entró en crisis. Durante los 60 sus equipos seguían jugando muy bien y estrellas no faltaban, como el veloz delantero Coussou (un prototipo de Henry) o el goleador Combin, pero faltaba un cerebro del mediocampo. Todo ello se solucionó años más tarde, a mediados de los 70. Y, como ya había pasado con el Reims, al amparo de un poderoso club francés que destaca en Europa, en este caso, el Saint Ettiene. Este club, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y-bGO51_mnI">subcampeón europeo en 1976</a>, formaba un armazón perfecto para la selección gala con Janvion, Larios, Bathenay, los hermanos Revelli, o el veloz <i>«ange vert»</i> Dominique Rocheteau. A ellos se unió en el XI del Gallo el genial líbero Marius Tresor, del Olympique de Marsella, todo un portento físico y técnico. Además, el veterano atacante Henri Michel del Nantes o el goleador del Lyon Bernard Lacombe. Juntos formaban un esqueleto magnífico para un equipo competitivo, pero faltaban el corazón y el cerebro. Y eso es lo que aportó la nueva generación.</p>
<blockquote><p>La generación de Michel Platini.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para el mundial del 78, en Argentina, el seleccionador Michel Hidalgo comenzó a contar con una serie de jóvenes que cambiarían el rumbo del, por entonces, acomplejado fútbol francés. Un joven defensa del Metz, Patrick Battiston, un escurridizo y polémico atacante del Lens, Didier Six, un potente carrilero del Nantes, Maxime Bossis y, sobre todo, el número 10 del Nancy que había ganado la Copa de Francia, Michel Platini. El hombre más influyente de la historia del fútbol galo. Los franceses deslumbran con su juego en los campos argentinos, pero caen en un grupo muy complicado con los anfitriones, Italia y la poderosa selección húngara de Nyilasi y Torocsik. Francia se va en primera ronda, pero es señalada como uno de los conjuntos a seguir del Mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Se espera mucho de ellos en la Eurocopa del 80, pero caen en la fase de clasificación. Sin embargo, en esta serie de partidos entran en el equipo otros jugadores que marcarán el destino del combinado nacional. El pequeño cerebro del Girondins Alain Giresse, el potente centrocampista del cuadro bordelés Jean Tiganá y el nº10 (aunque siempre usase el 9), del Sochaux, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=n2i4tllXT-I">Bernard Genghini</a>. Llegador excepcional desde segunda línea y un excelso tirador de libres directos, tan bueno como Platini, y que fue opacado, como todos sus compañeros, por el brillo del astro de Joeuf. Pero aquí reside la grandeza de esta selección:<span class="pullquote_left">Había grandísimas estrellas, pero todos estaban a disposición del colectivo</span> la subordinación al equipo de jugadores que podrían haber sido la <i>«vedette»</i> en cualquier otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia llega al Mundial de España con su mejor equipo. Una defensa de lujo y un medio del campo espectacular. La portería genera dudas (ni Castaneda, ni Dropsy, ni Baratelli, ni Ettori son guardametas de garantías), y la delantera presenta una fantástica movilidad pero poca contundencia. Aún así, en conjunto la selección francesa promete mucho. Comienza mal, perdiendo contra Inglaterra en Bilbao, pero a partir de ahí, los galos desarrollan un juego de toque, preciso y veloz que les lleva en volandas hacia la segunda fase, donde se enfrentan a Austria e Irlanda del Norte en el Vicente Calderón. Aquí despega definitivamente el <i>«fútbol champagne»</i>. Platini da clinic tras clinic, especialmente en el partido en que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0S9waOQn1g">Francia destruye a los rocosos norirlandeses</a> y, aún sin él –sancionado-, el medio campo francés, liderado por Genghini, avasalla a una buena selección austríaca. <i>«Les bleus»</i> se aseguran el pase a la semifinal de Sevilla donde se enfrentarán a un equipo completamente antagónico: la Alemania más poderosa físicamente que se recuerda.</p>
<p style="text-align: justify;">Y aquí, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=bka-sSgADwE">en uno de los mejores partidos del siglo</a>, contra un conjunto que ponía en el campo kilos y kilos con jugadores como Dremmler, Förster, Briegel, Hrubesch, etc… Hidalgo arranca sin medio defensivo. Con cuatro jugadores de toque como eran Tigana, Giresse, Genghini y Platini: tres números 10 más un volante mixto. Osadía total.<span class="pullquote_right">Frente a una poderosa y pesada Alemania, Michel Hidalgo jugó sin medio defensivo</span> Y los franceses dominan totalmente, solamente el fondo físico del equipo alemán les permite seguir el ritmo de un conjunto donde el balón se movía a la velocidad de la luz, donde sus tres números 10 rotaban posiciones con total naturalidad, y sus laterales Amorós y Bossis se comían la banda ellos solos, mientras Tresor y Janvion aseguraban la defensa. Littbarski adelanta a los alemanes, gol rápidamente contestado por Platini. En la segunda parte llega el punto clave del partido, la brutal entrada de Schumacher al recién entrado Battiston. Se llegó a creer que el francés había muerto. El golpe anímico es tremendo, también el táctico. Hidalgo debe gastar una sustitución más que le impide dar aire a su medio del campo. El partido termina 1-1 y se va a la prórroga, donde Francia literalmente arrasa a Alemania. 3-1, con tantos de Giresse y Tresor. Es aquí donde la falta de cambios empieza a afectar a Francia. Y quizá también el mal de altura, el miedo a ganar. Alemania, renacida y liderada un fresco Rummenigge y las acrobacias de Klaus Fischer, empata. En los penaltis, ocurre lo inevitable… La derrota más dolorosa de toda una generación.</p>
<blockquote><p>Caer para levantarse más fuerte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Quedaba la incógnita de cómo superaría el equipo la derrota, pero el propio Hidalgo lo dejó claro: <i>«Francia no cambiará su estilo de juego, así hemos llegado hasta aquí, donde nunca habíamos estado. No nos estamos equivocando»</i>. En 1984, los franceses organizaban por segunda vez la Eurocopa y el torneo se presentaba como la reválida para el fútbol champagne. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3Q7NQzVO7HM&#038;feature=results_video&#038;playnext=1&#038;list=PLD0036EE83D790DAE">Francia arrasó</a>, ganando el torneo con el mejor juego que se había visto en el Viejo Continente. El equipo había encontrado un gran guardameta en la figura de Joel Bats, Battiston se había afianzado en la defensa tras superar la rotura de vértebra y los meses en el hospital que le había producido la entrada de Schumacher en el Mundial, Genghini pasó a ser el jugador nº12 y su lugar en el campo lo ocupó Luis Fernández, un centrocampista mixto que se compenetraba a la perfección con Tiganá y permitía a los genios Giresse y Platini crear a su antojo. Estos cuatro formaron el conocido <i>«carré magique»</i>, expresión que haría fortuna para denominar al centro del campo francés. Y arriba, la gran lacra del fútbol francés era no contar con un implacable goleador, pero Bellone y Six se las arreglaban bien.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que esa supuesta falta de gol la eliminó Platini de un plumazo. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=qza4Gn05DRQ#!">Hizo un torneo perfecto</a>, dando la mayor exhibición individual que se recuerda -junto a la posterior de Maradona en el 86-, y demostró que en aquel año 84 era indiscutiblemente el mejor ymás completo jugador del mundo. 9 goles, ¡9!,<span class="pullquote_left">Ante la falta de un delantero goleador, apareció Michel Platini con nueve goles</span>  tres con la derecha, tres con la izquierda y tres de cabeza. PERFECTO.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese mismo verano del 84, la selección olímpica -en aquel entonces jugaba jugadores que NO habían disputado nunca una Copa del Mundo-, dirigida por Henri Michel ganaba la <a target="_blank" href ="
http://www.youtube.com/watch?v=KfZrxItkES4">medalla de oro de los JJ.OO. de Los Ángeles</a>, jugando el mismo estilo que la absoluta, y derrotando a la Brasil de Bebeto y Dunga. Tras el éxito de la Euro, el ya veterano Hidalgo dejó la selección, pero su lugar lo tomó el más indicado, el propio Henri Michel. Esos años 84, 85 y 86 son los que culminan un estilo de juego. Francia gana, gusta y se afianza como el mejor equipo del mundo. Aunque los años ya pesan (sobre todo a Giresse, y también a Genghini, que como todos sabemos, es un poco <i>«el D’Artagnan»</i> de este cuarteto, el que nadie nombra pero siempre está ahí), el carré magique sigue maravillando. Llegan a México 86 en un gran estado de forma y con dos jugadores, provenientes del equipo olímpico, que parece pueden solucionar el tema de la delantera: el espigado y veloz Yannick Stopyra y el implacable Jean Pierre Papin.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia abre juego contra Canadá en lo que se prevé una goleada por parte de los campeones de Europa. Ni mucho menos, los canadienses se hacen fuertes en torno al guardameta Paul Dolan y su líbero, la leyenda de la NASL Bobby Lenarduzzi, y salen a la contra velozmente con el atacante Igor Vrablic, que juega en Bélgica. Francia domina, asedia durante casi 70 minutos la puerta canadiense sin éxito. Finalmente, Papin rompe su defensa y marca el definitivo 1-0. El segundo partido es contra la poderosa URSS, que venía de destruir a la Hungría de Lajos Detari por 6-0 y que no tarda en adelantarse con un trallazo marca de la casa de Vassili Rats. Francia saca su casta de campeón y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=unNDcYwN-ZE">consigue el empate 1-1</a>. El último partido de grupo lo ganan fácilmente contra los húngaros. Pero la delantera sigue sin funcionar y todo el peso sigue recayendo sobre el cuadrado mágico, que parece cada vez más afectado por el infernal calor mexicano. Sólo el joven Luis Fernández mantiene el ritmo, corriendo de un lado para otro sin parar.</p>
<p style="text-align: justify;">Los octavos de final preparan un plato fuerte. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y_-3H7Nyadc">Francia vs Italia</a>, a quien los galos no han derrotado oficialmente en 50 años. En este partido <i>«Les Bleus»</i> renacen e imparten otra lección de fútbol. Platini y el cuestionado Stopyra dejan el 2-0 definitivo. Y espera Brasil. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zio9L3rCUtg">El partido es una oda al fútbol</a>, no puede ser menos dada la acumulación de talento de ambos conjuntos. Además, tiene de todo. Se adelanta Brasil por medio de Careca, empata Francia por medio del inevitable Platini, vuelve a dominar Brasil. La segunda parte pertenece a los galos pero la <i>«canarinha»</i> creó mucho peligro en las contras y, casi al final, Zico dispone de un penalti para ganar el partido. ¡Pero Bats lo detiene! Y aquí comienza el partido de su vida. El guardameta del PSG<span class="pullquote_right">En una verdadera oda al fútbol, Bats frenó a la Brasil de Zico para llegar a la final</span> para todo lo que le echan en una actuación espectacular. Incluídos dos penaltis en la tanda, donde Michel Platini falló el único penalti de su carrera, que envían a Francia a las semis por segundo mundial consecutivo.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuadro de partidos de Francia en México es aterrador. Por si fuera poco haberse medido con la URSS, Italia y Brasil, las semis les regalan de nuevo a Alemania y, al fondo en una hipotética final, la Argentina de Maradona. Francia juega en el estadio Jalisco agotada física y mentalmente, Bats falla estrepitosamente en un lanzamiento de falta de Andy Brehme -un poco al estilo de Arconada en la final 84… ¿Justicia poética?- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3GPyYbtcnE0">los galos caen 2-0</a>. Adiós al sueño de ganar un mundial para gran parte de sus componentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el mundial, la selección pierde a Platini, Giresse y Genghini. Battiston y Bossis se retiran poco después. Los galos vagan sin rumbo por los campos de Europa. No se clasifican para defender su título europeo en el 88, tampoco acuden a Italia 90. Sí recuperan un poco de su antiguo brillo en las clasificatorias de la Euro 92. Platini está ahora al mando del equipo como seleccionador y el número 10 lo luce un veterano Luis Fernández, el menos brillante del legendario cuarteto. Esto es un signo de cómo van las cosas. <a target="_blank" href ="http://europelotas.wordpress.com/2011/04/20/jean-pierre-papin/">Papin está en el mejor momento de su carrera</a>. ¡Lo que hubiese dado Platini por ese Papin en esas semifinales contra Alemania! Francia arrasa en la clasificación, fieles a su estilo con Papin, Sauzee, Deschamps, Cantoná… pero queda fuera en la primera fase, en un grupo con Inglaterra, Dinamarca y Suecia.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la eliminación de USA94 muere definitivamente el futbol champagne. Aimé Jacquet, el creador de un Girondins de Burdeos que representó mejor que nadie ese estilo en los 80, le da el golpe de muerte. Adiós Cantoná, adiós Sauzee, adiós Ginolá, adiós Papin. Hola Karembeu, hola Vieira, hola Petit, hola Djorkaeff, hola Zizou. La transición hacia la nueva Francia, la <i>Francia multicolor</i> era un hecho.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right">Texto publicado el 12 de junio de 2012</p>
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		<title>De Hoddle a Falcao, una teoría del lujo</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Aug 2013 02:05:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Chema R. Bravo]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[asta hace bien poco, había cuatro rutas para cruzarse el Principado de Mónaco de punta a punta: saltar de amante en amante de un millonario bronceado, camisa abierta y fichas de casino a borbotones en un bolsillo ; hacerlo de paparazzi en paparazzi de la princesa Estefanía; de Ferrari en Ferrari; o de yate de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">H</span>asta hace bien poco, había cuatro rutas para cruzarse el Principado de Mónaco de punta a punta: saltar de amante en amante de un millonario bronceado, camisa abierta y fichas de casino a borbotones en un bolsillo<span id="more-81068"></span> ; hacerlo de paparazzi en paparazzi de la princesa Estefanía; de Ferrari en Ferrari; o de yate de Briatore en yate de Briatore. La cosa podía ejecutarse rápida. Ahora, hay otro camino: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/12/analisis-james-rodriguez-oporto/">saltar de James</a>, a Toulalan, y de Moutinho a Falcao. Trayecto completado. Ellos forman el rostro del nuevo AS Mónaco, el último ejemplo de club potentado y hambriento, plagado de billetes, que se ha propuesto amenazar los centros de poder del fútbol europeo. </p>
<p style="text-align: justify">El peñón de Mónaco es lujo y su club de fútbol nunca ha vivido de espaldas a esa realidad socioeconómica. El AS Mónaco siempre fue una institución de cartera ancha. Sin embargo, esta vez es diferente. No sólo por <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/liga-bbva/2013/04/16/dmitry-rybolovlev-el-excentrico-millonario-ruso-que-se-ha-encaprichado-de-jose-mourinho-118958">Dmitri Rybolovlev</a>, un ruso de esos tantos que han florecido de las cenizas del comunismo, un ruso de esos, con tanto que callar como que gastar. Esta vez es distinto porque el AS Mónaco se ha puesto firme, dominante, con ganas de desafiar una elite del fútbol europeo cada vez más localizada y escueta, a los cinco clubes que casi todos sabemos. Su órdago va más allá del fichaje millonario de un Klinsmann que debía hacer olvidar a Weah.</p>
<p style="text-align: justify">Esa es la realidad del fútbol continental hoy y en ella ha metido el hocico el AS Mónaco. No estamos ante un caso de club cualquiera. En el Principado el fútbol siempre marchó a cola del automovilismo, la vela o el tenis. Su estadio, el <a target="_blank" href ="http://www.yotufutbol.com/contenido/estadios/francia/louis%20ii/stadelouisii2.jpg">Luis II</a>, se ha levantado a las miradas como el campo<span class="pullquote_right">Al Monaco nunca le han faltado futbolistas de sonado prestigio</span> de fútbol más grande del mundo, casi siempre con las tribunas vacías, las butacas huérfanas y el eco de banda sonora. Allí caben 18.000 personas de las 30.000 afincadas en la piedra, casi todas ellas con mejores cosas que hacer que ir a un estadio. Pese a todo esto, al Mónaco casi nunca le faltaron futbolistas de prestigio, sonoridad y aroma a la mejor fragancia. El apoyo de <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Casa_de_Grimaldi">la familia Grimaldi</a>, siempre presente en el accionariado de la institución con mayor o menos peso, garantizó billetes, transferencias doradas y planes financieros hermosos. Los Grimaldi también le dieron su famosa camiseta de la diagonal roja. La diseñó la princesa Grace Kelly y puso punto y final al viejo dibujo de rayas coloradas y blancas. El sistema fiscal del principado echaba la otra mano. Liberados de impuestos, los futbolistas que escuchaban una oferta del Mónaco conocían que aquello proponía unas ventajas.</p>
<blockquote><p>El AS Monaco siempre ha contado con el apoyo de la familia Grimaldi y el sistema fiscal monegasco.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este asunto siempre ha sido un tema delicado en Francia. El Mónaco es un club jugando en el sistema de ligas de un estado diferente. Lo hace con unas ventajas fiscales que el resto de los equipos han mirado con recelo y denuncia, gravados por unos impuestos mayores, sin poder ofrecer a los futbolistas una <a target="_blank" href ="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_4418000/4418921.stm">nómina totalmente limpia</a>. Los clubes de la Ligue 1, donde el Mónaco tiene licencia para competir desde los años 50, han demandado históricamente que las cuentas del Mónaco se regulen por las leyes francesas y que, en caso contrario, la clasificación liguera de los monegascos no cuente a efectos europeos, que el Mónaco no ocupe una plaza francesas y lo haga como integrante de su país real. Eso sigue siendo imposible porque el estado del Principado de Mónaco no está aún adscrito a la UEFA. Pero el subterfugio fiscal sí toca a su final. En el año 2015, las nóminas del Mónaco serán gravadas y reguladas por las normas francesas. Veremos qué ocurre entonces. </p>
<p style="text-align: justify">De momento, el Mónaco ha configurado una plantilla con la que amenazar <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/08/proyecto-paris-saint-germain-laurent-blanc/">al PSG en Francia</a> y meterse de lleno en la aristocracia europea. Jorge Mendes siempre ha olfateado los mejores manantiales del capital en cada momento y este verano su varita ha girado hacia Mónaco. El equipo lo conocemos todos. Puro lujo: el mejor delantero centro puro del ecosistema actual, el pie con mayor magia de Colombia, la pieza más imaginativa de Portugal o <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/08/la-rosaleda-lo-sabe/">el francés</a> que mejor interpreta el mediocentro. Falcao, James, Moutinho y Toulalan, más secundarios de nivel como Abidal, Carvalho, Isimat Mirin&#8230; en total, la factura sube a más de 140 millones de euros, un bólido asombroso en manos de Claudio Ranieri, algo así como poner un Fórmula 1 en manos de Felipe Massa. </p>
<p style="text-align: justify">El Mónaco siempre gozó de buena salud financiera y pocas veces dejó de contar con futbolistas de nivel. La cartera siempre asomó desde que en 1987 Glenn Hoddle pisó el principado en compañía de Mark Hateley. Dos británicos que dieron rendimiento mientas emergía el proyecto <a target="_blank" href ="http://i.dailymail.co.uk/i/pix/2011/10/18/article-2050654-000CE13200000258-750_468x286.jpg">del entonces desconocido Arsene Wenger</a>. Antes, el Mónaco había<span class="pullquote_left">A principios de los 90, el AS Mónaco comenzó a aparecer en Europa</span> trufado un buen palmarés dentro del atomizado círculo de poder del fútbol francés, sin duda, la liga europea de primera plana con más campeones y alternancias. También había contado con futbolistas de altura, como Michel Hidalgo, Delio Onnis, uno de los mejores goleadores de la historia del fútbol francés, un futbolista algo plano, pero un artillero despiadado y demoledor. O los franceses de la selección del 82, Manuel Amoros, Bruno Bellone, Alain Couriol y el eterno portero Jean Luc Ettori. Con ellos, hubo ciclos campeones, alimentando unas vitrinas con siete ligas (solo Saint Etienne, Marsella y Nantes han ganado más) y cinco copas nacionales. En los torneos internacionales, en cambio, y como casi todos los clubes franceses hasta los 80 salvo las excepciones del Stade de Reims en los 50 y el Saint Etienne en los 70, el Mónaco pasó de puntillas. Esto comenzó a cambiar a finales de los 80 y principios de los 90, mucho antes de aquella <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=co6qk-W8aAQ">final de Champions</a> contra el Oporto de Mourinho y esa goleada 8-3 al Deportivo con la coleta atómica de Dado Prso, con una semifinal y una final de la Recopa y otra semifinal en la Liga de Campeones.</p>
<p style="text-align: justify">En esa época, entre 1985 y 1995, el dinero de televisiones, marcas comerciales e inversores privados, unos más excéntricos que otros, expandió el fútbol francés (PSG, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-racing-club-de-paris-ambicion/">Matra Racing de París</a>, Marsella&#8230;). El Mónaco se consolidó como la principal amenaza del Olympique de Marsella tiránico y triunfador de Tapie, pugnando con PSG y, en menor medida, Girondins de Burdeos, como alternativas de cabecera a ese dominio marsellés. </p>
<blockquote><p>El AS Mónaco fue consolidándose, poco a poco, como un candidato anual a ganar la Ligue 1.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Mónaco ya venía de consolidar su tradición de equipo apegado a la monarquía del Principado y apuntaló un proyecto con Arsene Wenger que acabó por instaurar las bases de una idea de club que saltó por los aires hace dos años, con el descenso. La relación del Mónaco con el lujo no se limitó<span class="pullquote_right">Desde Wenger, también se caracterizó por pulir jóvenes talentos</span> únicamente a la compra ciega y poderosa. Esto rara vez ocurrió y no fue la norma. Su gran movimiento histórico fue reemplazar la venta de George Weah al PSG por la mítica cifra de mil millones de pesetas (una barrera de potente simbolismo en España por entonces, en 1992) con la compra de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=muiUsIOPyZw">Jurgen Klinsmann, campeón del mundo alemán</a>, al Inter por mil cien millones de pesetas. Klinsmann, como lo había hecho la pantera liberiana, tocó buenos números de goles y engranó perfectamente en la filosofía de Wenger. Pero, y esto suele descuidarse al asociar al Mónaco con su política deportiva, la singularidad del club monegasco en los últimos 30 años, no ha sido la compra del lujo (casi siempre crepuscular, como Scifo, Rui Barros, Ramón Díaz, Marco Simone, N&#8217;Doram, Bierhoff, Vieri, Panucci, Saviola, el Muñeco Gallardo&#8230;) sino su fabricación. Desde <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/02/posible-fin-era-wenger-arsenal-derrota-bayern-munich/">Wenger</a>, el Mónaco pulió un tacto especial para encontrar potenciales estrellas en ligas menores o en el fútbol francés, debidamente revalorizadas en el peñón, o para moldearlas en sus centros de formación, una factoría que durante años no dejó rincón de Francia sin barrer un palmo de talento juvenil.</p>
<p style="text-align: justify">Hablemos del primer grupo. Uno de los grandes legados del Mónaco al fútbol fue detectar en los campos cameruneses de Yaoundé a George Weah, uno de los <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=j-GSUeJYtwc">delanteros más devastadores</a> y abismales que ha conocido Europa en su era contemporánea. Su rendimiento fue tan proporcional con su revalorización, vendido en cuatro años al PSG por 60 veces más de lo que costó. El Mónaco también descubrió en el Luttich belga a Viktor Ikpeba, un nigeriano con menos nombre que méritos, otro ejemplo de cómo multiplicar el valor de un delantero por 60 en apenas un trienio. Y hay más: John Arne Riise, reclutado en Noruega y vendido al Liverpool después por casi 60 veces más, por 6 millones de euros. Rafa Márquez, capturado del Atlas mexicano y facturado al Barcelona por más de 5 millones. Maicon, cazado en el Cruzeiro por 3 millones y enviado al Inter a cambio de 7. O <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/05/el-centrocampista-volador/">Yayá Touré</a>, comprado por 5 millones al Olympiacos y traspasado en un año al Barça por casi el doble, 9 millones. </p>
<p style="text-align: justify">En Francia, el Mónaco también tuvo diamantes que encontrar, depurar y vender. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y7OhT9-fvnI">Youri Djorkaeff</a> (Estraburgo) explotó con Wenger como uno de los mediapuntas más talentosos y goleadores de su generación. El brasileño Sonny Anderson asomaba sus goles en Marsella y el Mónaco lo atrajo antes de mandarlo<span class="pullquote_left">Barthez, Giuly o Rothen son buenos ejemplos de lo bien que venden</span> a Barcelona por 18 millones de euros. Las páginas del catálogo siguen: Fabián Barthez (comprado al Marsella y vendido al Manchester United por 12 millones), <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/analisis-extremos-goleadores-banda-contraria/">Ludovic Giuly</a> (comprado por 7,5 millones al Lyon y vendido por 8,5 al Barcelona), Willy Sagnol (procedente del Saint Etienne y traspasado por 7,7 al Bayern Munich), Sabri Lamouchi (adquirido al Auxerre por 1,5 millones y vendido por casi 8 al Parma), Eric Abidal (detectado en el Lyon-la-Duchere y traspasado al Lille por 300.000), Jerome Rothen (de pagar 4,5 millones al Troyes a cobrarle 10 millones al PSG) , Martin Djteou (fichado libre de Estraburgo y empaquetado al Parma por casi 10 millones), Patrice Evra (pagado a 4 millones al Niza y cobrado a 8 millones al Manchester United), Emmanuel Adebayor (tasado en 3,2 millones al sacarlo del Metz y facturado al Arsenal por 10), y Jeremy Menez (fichado al Sochaux por 3,5 y vendido a la Roma por 12 millones). </p>
<p style="text-align: justify">El otro foco de plusvalías se ha localizado en la cantera monegasca, un torrente de futbolistas internacionales franceses. Fue clave también la mano de Wenger en ese impulso. Emmanuel Petit y Gilles Grimandi dejaron 4 millones cada uno en su venta al Arsenal. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7YWPYuNK3rY">Liliam Thuram</a> se marchó como agente libre de primer nivel al Parma. La Juventus pagó 12,5 millones por Thierry Henry y 23 millones por David Trezeguet. El Barcelona cayó en la trama de Philippe Christanval por 17 millones. Gael Givet dio beneficios de 5 millones con su traspaso al Marsella y Sebastien Squillaci, 4,5 millones vía Lyon. Ruffier, Mollo y, sobre todo, Nkoulou son las últimas piezas de cierta categoría ensambladas en la cantera monegasca. </p>
<blockquote><p>La cantera del AS Mónaco también le ha dado continuos e importantes réditos económicos.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Como vemos, el Mónaco nunca ha vendido mal, en parte gracias a la bien asfaltada autopista compradora que siempre han compuesto Barcelona y Arsenal. La relación Mónaco-Barcelona-Arsenal conforma uno de los triángulos más peculiares y sugerentes del fútbol moderno, un <i>menage a trois</i> explicado por afanes estilísticos, personajes principales y secundarios y los entresijos del mundo del fútbol. El problema en el Mónaco siempre fue comprar con mucho dinero, como si fuera un mal millonario, una losa histórica que ahora Dmitri Rybolovlev no debe descuidar. Cuanto más gordo fue el billete en Mónaco, más sonó la bofetada: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5JW--CUaltk">Nonda (20 millones)</a>, Porato (10 millones), Lucas Bernardi (9), Marcelo Gallardo (8), Diumerci Mbokani (7) o Kallon (5). </p>
<p style="text-align: justify">El Mónaco ha forjado una idiosincrasia como mejor pagador y vendedor que comprador de lujo. Su historial está repleto de aciertos, revalorizaciones y joyas descubiertas o trabajadas, pero también ha caminado en el alambre cuando ha dado un paso en clave faraónica. Esa sombra está ahí. Ahora ha dejado de ser un club potentado, auspiciado por la tradición de su vínculo con la familia Grimaldi, una relación de naturaleza familiar pese a todo, para convertirse en un club igualmente potentado. Aunque esta vez las claves del lujo son diferentes: un ruso en Mónaco, una poderosa ambición, un capricho mediterráneo y un mensaje con púrpura y brillantina. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/mejores-blogs-fichajes-monaco-falcao-james-abidal-toulalan-rybolovlev/">El Mónaco de Falcao</a> y James nos hará disfrutar. Pero también debe invitarnos a reflexionar. </p>
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		<title>La Francia de «Le Carré»</title>
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		<pubDate>Fri, 15 Jun 2012 02:29:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
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		<description><![CDATA[n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol. Después [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span class="dropcap">E</span>n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo<span id="more-15400"></span> al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol.  Después de más de una década de estar en  un lugar preponderante en el plano internacional, habiendo disfrutado de su <i>generación dorada</i> y ganando todo lo ganable, nos preguntamos qué es lo que falla para que el actual y excelente grupo de jugadores no rindiese al nivel que todos esperamos de él. Quizá el problema sea el estilo de juego. La <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/worldcup/archive/edition=1013/overview.html">generación dorada francesa</a> es la de Zidane, Djorkaeff, Henry, Pires, jugadores técnicos en la mejor línea de la escuela francesa. Pero también es la Deschamps, Vieira, Desailly, Makelele, Thuram, Petit, etc, es decir, cemento puro y duro. En ello se sustentó el estilo de juego de toda una década, y en ello intenta basarse la actual selección francesa. Pero los resultados no son tan satisfactorios como debieran, a pesar de la expectación que el conjunto comandado por el ex técnico del Girondins de Burdeos está generando al comienzo de esta Eurocopa.</p>
<p style="text-align: justify;"><a target="_blank" href ="http://www.eurocopa.com/selecciones/francia">El plantel con el que cuenta Blanc</a>, con una buena batería de hábiles centrocampistas (Ribery, Nasri, Cabaye, Ben Arfa, Martin), debería dejar de abusar del músculo que le proporcionan las colonias y volver a los orígenes, al estilo que, desde siempre, ha caracterizado al fútbol francés. El llamado <i>«football champagne»</i>. Este es el estilo que hizo célebres a los franceses, allá por finales de los 70 y comienzos de los 80, y que venían practicando desde hacía más de 30, con mayor o menor resultado, pero siempre fieles a ellos mismos y a la manera de jugar que más les convenía.</p>
<blockquote><p>El estilo lo forja un equipo de leyenda…</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El primer gran equipo francés a nivel internacional data de  mediados de los 50. Albert Batteux había tomado las riendas del seleccionado galo, a la par que las del mejor conjunto del momento, el Stade de Reims. En torno a los jugadores de su propio club, construyó una selección que jugaba un fútbol de seda y cuya actuación en el mundial del 58, en Suecia, maravilló al mundo. Fueron terceros, solo batidos por el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=upxN8isH0Lc">Brasil de Pelé, Garrincha y Didí</a>, y además Fontaine destrozó todos los récords anotando 13 goles en los 6 partidos del torneo. Tal era el caudal ofensivo de este equipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Disfrutaba, en este caso de un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Nrh6t1mZYt8">frente de ataque de lujo</a> con el genio Raymond Kopa, el implacable goleador Just Fontaine, el hábil extremo Jean Vincent y, la clave del conjunto, los interiores Roger Piantoni y Michel Hidalgo. Todos en algún momento de sus carreras formaron parte del Stade de Reims, doble subcampeón de la Copa de Europa, y este último, en su etapa como técnico y 20 años después,<span class="pullquote_right">Tras la época dorada de Kopa y Fontaine, el fútbol francés entró en crisis</span> plasmó el ideal que buscaba Batteux con la selección del mediocampo mágico.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, tras el abandono de Batteux, el fútbol francés entró en crisis. Durante los 60 sus equipos seguían jugando muy bien y estrellas no faltaban, como el veloz delantero Coussou (un prototipo de Henry) o el goleador Combin, pero faltaba un cerebro del mediocampo. Todo ello se solucionó años más tarde, a mediados de los 70. Y, como ya había pasado con el Reims, al amparo de un poderoso club francés que destaca en Europa, en este caso, el Saint Ettiene. Este club, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y-bGO51_mnI">subcampeón europeo en 1976</a>, formaba un armazón perfecto para la selección gala con Janvion, Larios, Bathenay, los hermanos Revelli, o el veloz <i>«ange vert»</i> Dominique Rocheteau. A ellos se unió en el XI del Gallo el genial líbero Marius Tresor, del Olympique de Marsella, todo un portento físico y técnico. Además, el veterano atacante Henri Michel del Nantes o el goleador del Lyon Bernard Lacombe. Juntos formaban un esqueleto magnífico para un equipo competitivo, pero faltaban el corazón y el cerebro. Y eso es lo que aportó la nueva generación.</p>
<blockquote><p>La generación de Michel Platini.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para el mundial del 78, en Argentina, el seleccionador Michel Hidalgo comenzó a contar con una serie de jóvenes que cambiarían el rumbo del, por entonces, acomplejado fútbol francés. Un joven defensa del Metz, Patrick Battiston, un escurridizo y polémico atacante del Lens, Didier Six, un potente carrilero del Nantes, Maxime Bossis y, sobre todo, el número 10 del Nancy que había ganado la Copa de Francia, Michel Platini. El hombre más influyente de la historia del fútbol galo. Los franceses deslumbran con su juego en los campos argentinos, pero caen en un grupo muy complicado con los anfitriones, Italia y la poderosa selección húngara de Nyilasi y Torocsik. Francia se va en primera ronda, pero es señalada como uno de los conjuntos a seguir del Mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Se espera mucho de ellos en la Eurocopa del 80, pero caen en la fase de clasificación. Sin embargo, en esta serie de partidos entran en el equipo otros jugadores que marcarán el destino del combinado nacional. El pequeño cerebro del Girondins Alain Giresse, el potente centrocampista del cuadro bordelés Jean Tiganá y el nº10 (aunque siempre usase el 9), del Sochaux, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=n2i4tllXT-I">Bernard Genghini</a>. Llegador excepcional desde segunda línea y un excelso tirador de libres directos, tan bueno como Platini, y que fue opacado, como todos sus compañeros, por el brillo del astro de Joeuf. Pero aquí reside la grandeza de esta selección:<span class="pullquote_left">Había grandísimas estrellas, pero todos estaban a disposición del colectivo</span> la subordinación al equipo de jugadores que podrían haber sido la <i>«vedette»</i> en cualquier otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia llega al Mundial de España con su mejor equipo. Una defensa de lujo y un medio del campo espectacular. La portería genera dudas (ni Castaneda, ni Dropsy, ni Baratelli, ni Ettori son guardametas de garantías), y la delantera presenta una fantástica movilidad pero poca contundencia. Aún así, en conjunto la selección francesa promete mucho. Comienza mal, perdiendo contra Inglaterra en Bilbao, pero a partir de ahí, los galos desarrollan un juego de toque, preciso y veloz que les lleva en volandas hacia la segunda fase, donde se enfrentan a Austria e Irlanda del Norte en el Vicente Calderón. Aquí despega definitivamente el <i>«fútbol champagne»</i>. Platini da clinic tras clinic, especialmente en el partido en que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0S9waOQn1g">Francia destruye a los rocosos norirlandeses</a> y, aún sin él –sancionado-, el medio campo francés, liderado por Genghini, avasalla a una buena selección austríaca. <i>«Les bleus»</i> se aseguran el pase a la semifinal de Sevilla donde se enfrentarán a un equipo completamente antagónico: la Alemania más poderosa físicamente que se recuerda.</p>
<p style="text-align: justify;">Y aquí, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=bka-sSgADwE">en uno de los mejores partidos del siglo</a>, contra un conjunto que ponía en el campo kilos y kilos con jugadores como Dremmler, Förster, Briegel, Hrubesch, etc… Hidalgo arranca sin medio defensivo. Con cuatro jugadores de toque como eran Tigana, Giresse, Genghini y Platini: tres números 10 más un volante mixto. Osadía total.<span class="pullquote_right">Frente a una poderosa y pesada Alemania, Michel Hidalgo jugó sin medio defensivo</span> Y los franceses dominan totalmente, solamente el fondo físico del equipo alemán les permite seguir el ritmo de un conjunto donde el balón se movía a la velocidad de la luz, donde sus tres números 10 rotaban posiciones con total naturalidad, y sus laterales Amorós y Bossis se comían la banda ellos solos, mientras Tresor y Janvion aseguraban la defensa. Littbarski adelanta a los alemanes, gol rápidamente contestado por Platini. En la segunda parte llega el punto clave del partido, la brutal entrada de Schumacher al recién entrado Battiston. Se llegó a creer que el francés había muerto. El golpe anímico es tremendo, también el táctico. Hidalgo debe gastar una sustitución más que le impide dar aire a su medio del campo. El partido termina 1-1 y se va a la prórroga, donde Francia literalmente arrasa a Alemania. 3-1, con tantos de Giresse y Tresor. Es aquí donde la falta de cambios empieza a afectar a Francia. Y quizá también el mal de altura, el miedo a ganar. Alemania, renacida y liderada un fresco Rummenigge y las acrobacias de Klaus Fischer, empata. En los penaltis, ocurre lo inevitable… La derrota más dolorosa de toda una generación.</p>
<blockquote><p>Caer para levantarse más fuerte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Quedaba la incógnita de cómo superaría el equipo la derrota, pero el propio Hidalgo lo dejó claro: <i>«Francia no cambiará su estilo de juego, así hemos llegado hasta aquí, donde nunca habíamos estado. No nos estamos equivocando»</i>. En 1984, los franceses organizaban por segunda vez la Eurocopa y el torneo se presentaba como la reválida para el fútbol champagne. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3Q7NQzVO7HM&#038;feature=results_video&#038;playnext=1&#038;list=PLD0036EE83D790DAE">Francia arrasó</a>, ganando el torneo con el mejor juego que se había visto en el Viejo Continente. El equipo había encontrado un gran guardameta en la figura de Joel Bats, Battiston se había afianzado en la defensa tras superar la rotura de vértebra y los meses en el hospital que le había producido la entrada de Schumacher en el Mundial, Genghini pasó a ser el jugador nº12 y su lugar en el campo lo ocupó Luis Fernández, un centrocampista mixto que se compenetraba a la perfección con Tiganá y permitía a los genios Giresse y Platini crear a su antojo. Estos cuatro formaron el conocido <i>«carré magique»</i>, expresión que haría fortuna para denominar al centro del campo francés. Y arriba, la gran lacra del fútbol francés era no contar con un implacable goleador, pero Bellone y Six se las arreglaban bien.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que esa supuesta falta de gol la eliminó Platini de un plumazo. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=qza4Gn05DRQ#!">Hizo un torneo perfecto</a>, dando la mayor exhibición individual que se recuerda -junto a la posterior de Maradona en el 86-, y demostró que en aquel año 84 era indiscutiblemente el mejor ymás completo jugador del mundo. 9 goles, ¡9!,<span class="pullquote_left">Ante la falta de un delantero goleador, apareció Michel Platini con nueve goles</span>  tres con la derecha, tres con la izquierda y tres de cabeza. PERFECTO.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese mismo verano del 84, la selección olímpica -en aquel entonces jugaba jugadores que NO habían disputado nunca una Copa del Mundo-, dirigida por Henri Michel ganaba la <a target="_blank" href ="
http://www.youtube.com/watch?v=KfZrxItkES4">medalla de oro de los JJ.OO. de Los Ángeles</a>, jugando el mismo estilo que la absoluta, y derrotando a la Brasil de Bebeto y Dunga. Tras el éxito de la Euro, el ya veterano Hidalgo dejó la selección, pero su lugar lo tomó el más indicado, el propio Henri Michel. Esos años 84, 85 y 86 son los que culminan un estilo de juego. Francia gana, gusta y se afianza como el mejor equipo del mundo. Aunque los años ya pesan (sobre todo a Giresse, y también a Genghini, que como todos sabemos, es un poco <i>«el D’Artagnan»</i> de este cuarteto, el que nadie nombra pero siempre está ahí), el carré magique sigue maravillando. Llegan a México 86 en un gran estado de forma y con dos jugadores, provenientes del equipo olímpico, que parece pueden solucionar el tema de la delantera: el espigado y veloz Yannick Stopyra y el implacable Jean Pierre Papin.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia abre juego contra Canadá en lo que se prevé una goleada por parte de los campeones de Europa. Ni mucho menos, los canadienses se hacen fuertes en torno al guardameta Paul Dolan y su líbero, la leyenda de la NASL Bobby Lenarduzzi, y salen a la contra velozmente con el atacante Igor Vrablic, que juega en Bélgica. Francia domina, asedia durante casi 70 minutos la puerta canadiense sin éxito. Finalmente, Papin rompe su defensa y marca el definitivo 1-0. El segundo partido es contra la poderosa URSS, que venía de destruir a la Hungría de Lajos Detari por 6-0 y que no tarda en adelantarse con un trallazo marca de la casa de Vassili Rats. Francia saca su casta de campeón y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=unNDcYwN-ZE">consigue el empate 1-1</a>. El último partido de grupo lo ganan fácilmente contra los húngaros. Pero la delantera sigue sin funcionar y todo el peso sigue recayendo sobre el cuadrado mágico, que parece cada vez más afectado por el infernal calor mexicano. Sólo el joven Luis Fernández mantiene el ritmo, corriendo de un lado para otro sin parar.</p>
<p style="text-align: justify;">Los octavos de final preparan un plato fuerte. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y_-3H7Nyadc">Francia vs Italia</a>, a quien los galos no han derrotado oficialmente en 50 años. En este partido <i>«Les Bleus»</i> renacen e imparten otra lección de fútbol. Platini y el cuestionado Stopyra dejan el 2-0 definitivo. Y espera Brasil. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zio9L3rCUtg">El partido es una oda al fútbol</a>, no puede ser menos dada la acumulación de talento de ambos conjuntos. Además, tiene de todo. Se adelanta Brasil por medio de Careca, empata Francia por medio del inevitable Platini, vuelve a dominar Brasil. La segunda parte pertenece a los galos pero la <i>«canarinha»</i> creó mucho peligro en las contras y, casi al final, Zico dispone de un penalti para ganar el partido. ¡Pero Bats lo detiene! Y aquí comienza el partido de su vida. El guardameta del PSG<span class="pullquote_right">En una verdadera oda al fútbol, Bats frenó a la Brasil de Zico para llegar a la final</span> para todo lo que le echan en una actuación espectacular. Incluídos dos penaltis en la tanda, donde Michel Platini falló el único penalti de su carrera, que envían a Francia a las semis por segundo mundial consecutivo.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuadro de partidos de Francia en México es aterrador. Por si fuera poco haberse medido con la URSS, Italia y Brasil, las semis les regalan de nuevo a Alemania y, al fondo en una hipotética final, la Argentina de Maradona. Francia juega en el estadio Jalisco agotada física y mentalmente, Bats falla estrepitosamente en un lanzamiento de falta de Andy Brehme -un poco al estilo de Arconada en la final 84… ¿Justicia poética?- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3GPyYbtcnE0">los galos caen 2-0</a>. Adiós al sueño de ganar un mundial para gran parte de sus componentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el mundial, la selección pierde a Platini, Giresse y Genghini. Battiston y Bossis se retiran poco después. Los galos vagan sin rumbo por los campos de Europa. No se clasifican para defender su título europeo en el 88, tampoco acuden a Italia 90. Sí recuperan un poco de su antiguo brillo en las clasificatorias de la Euro 92. Platini está ahora al mando del equipo como seleccionador y el número 10 lo luce un veterano Luis Fernández, el menos brillante del legendario cuarteto. Esto es un signo de cómo van las cosas. <a target="_blank" href ="http://europelotas.wordpress.com/2011/04/20/jean-pierre-papin/">Papin está en el mejor momento de su carrera</a>. ¡Lo que hubiese dado Platini por ese Papin en esas semifinales contra Alemania! Francia arrasa en la clasificación, fieles a su estilo con Papin, Sauzee, Deschamps, Cantoná… pero queda fuera en la primera fase, en un grupo con Inglaterra, Dinamarca y Suecia.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la eliminación de USA94 muere definitivamente el futbol champagne. Aimé Jacquet, el creador de un Girondins de Burdeos que representó mejor que nadie ese estilo en los 80, le da el golpe de muerte. Adiós Cantoná, adiós Sauzee, adiós Ginolá, adiós Papin. Hola Karembeu, hola Vieira, hola Petit, hola Djorkaeff, hola Zizou. La transición hacia la nueva Francia, la <i>Francia multicolor</i> era un hecho.</p>
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<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-aguijon-bleu/">El aguijón bleu</a></p>
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