<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Jock Stein</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/jock-stein/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>St. Mirren: Cunningham y Todd</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-inicio-alex-ferguson-en-st-mirren-cunningham-todd/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-inicio-alex-ferguson-en-st-mirren-cunningham-todd/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 13 May 2013 02:04:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Alejandro Arroyo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Aberdeen FC]]></category>
		<category><![CDATA[Billy Stark]]></category>
		<category><![CDATA[Ferguson]]></category>
		<category><![CDATA[Frank McGarvey]]></category>
		<category><![CDATA[Jock Stein]]></category>
		<category><![CDATA[St. Mirren]]></category>
		<category><![CDATA[Tony Fitzpatrick]]></category>
		<category><![CDATA[Willie Cunningham]]></category>
		<category><![CDATA[Willie Todd]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=67422</guid>
		<description><![CDATA[&#8211; ¿Has pensado en el del Shire? &#8211; ¿Es bueno? Sólo lleva meses entrenando y ha tenido problemas con algunos jugadores… &#8211; Fue jugador, un correcto delantero en el Falkirk. Tiene algo especial, Willie, esa pasión por las cosas. Desde que cogió al equipo hace unos meses han mejorado muchísimo. No sé, es joven, pero [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p style="text-align: justify"><i>&#8211; ¿Has pensado en el del Shire?<br />
 <span id="more-67422"></span><br />
&#8211; ¿Es bueno? Sólo lleva meses entrenando y ha tenido problemas con algunos jugadores…</p>
<p>&#8211; Fue jugador, un correcto delantero en el Falkirk. Tiene algo especial, Willie, esa pasión por las cosas. Desde que cogió al equipo hace unos meses han mejorado muchísimo. No sé, es joven, pero conoce la liga; sabe manejarse ahí abajo. Yo probaría con él.</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Willie Cunningham tenía esa intuición. Había decidido dejar el banquillo del St. Mirren, un club modesto de la ciudad de Paisley, a pocos kilómetros de Glasgow, tras una dura derrota en casa. El presidente, su tocayo Willie Todd, comprendió que nadie mejor que él para encontrar sucesor al mando del equipo. De todos los entrenadores de la Segunda División escocesa (llamada Division Two en ese momento), Cunningham constató que ese chico era distinto, que tomaba decisiones impropias de su experiencia. Entrenando al aún más modesto <a target="_blank" href ="http://www.eaststirlingshirefc.com/">East Stirlingshire FC</a>, en su primera oportunidad como técnico (había sido jugador-entrenador en el otro club de la ciudad, el mencionado Falkirk FC), aquel chaval de poco más de 30 años había logrado salvar al equipo de una situación complicada. Era más que suficiente para Todd, que convencido por Cunningham, propuso ser el manager del equipo a un desconocido Alexander Chapman Ferguson.</p>
<blockquote><p style="text-align: justify">&#8211; <i>Jock [1], me ha llamado esta mañana Willie Todd…</p>
<p>&#8211; No creo que para tomar una copa porque es de los que bebe a solas. Dile que aceptas. Ni lo pienses.</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El arranque del equipo esa temporada era bueno, con un récord de cinco victorias, dos derrotas y tres empates, pero Cunningham no tenía fuerzas y decidió dejar los banquillos. El 21 de octubre de aquel año, <span class="pullquote_right">Ferguson debutó con tres derrotas seguidas y un vestuario de niños</span>Alex Ferguson se hace cargo del equipo y no precisamente con buen pie. El St. Mirren pierde tres partidos consecutivos y las gradas presentan un aspecto fúnebre, casi fantasmal. El plantel era tremendamente joven, y psicológicamente más frágil que sus adversarios. Ferguson comprendía que esos chicos necesitaban un motivo, un punto de partida. Con su ya por entonces arrebatadora astucia, Alex trasladó su primer mensaje: no quiero perder aquí. <i>Aquí</i> era Love Street, la antigua morada de los saints [2], con el tiempo y hasta hoy trasladada a pocos metros, a Greenhill Road, al norte de Paisley. De diciembre del 74 a mayo del 75, <i>la calle del amor</i> sólo vio perder a los suyos en dos ocasiones. El equipo terminaría la temporada en sexta posición, en puestos de promoción, si bien se llevó a cabo la primera de las reestructuraciones del fútbol escocés, lo que propició la no disputa de las eliminatorias por el ascenso, en la que la Division Two <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Primera_División_de_Escocia">pasaba a denominarse First Division</a>, teniendo la Premier 10 equipos y la siguiente división 14 en vez de 20.</p>
<p style="text-align: justify">El tramo final había sido tan notable y tan distintivo que Ferguson se vio con la  ascendencia y credibilidad suficientes para tomar decisiones, para adoptar más poder. <a target="_blank" href ="http://www.stmirren.info/sitebuildercontent/sitebuilderpictures/teams/1975-76.jpg">Antes de dar comienzo la temporada 75-76</a>, el míster, sin haber cumplido aún 34 años, decide revolucionar su día a día. Primero rehace el organigrama del club, relevando gran parte del staff técnico y humano, y después renovando ampliamente todas las líneas del equipo. Es decir, en su segunda temporada, su personalidad ya ejerce sobre su alrededor. Ya no es entrenador de campo, sino manager a todos los efectos. El St. Mirren estaba impregnándose del liderazgo de un tipo que solventaba la falta de trayectoria que justificara esas decisiones con un carácter absolutamente determinante; único.</p>
<blockquote><p style="text-align: justify">&#8211; <i>Llevas tres años en el equipo, Tony. Quiero saber qué piensas sobre la capitanía. ¿Si fueras el míster, a quién escogerías?</p>
<p>&#8211; Creo que McGillvray sería un buen capitán. Todo el mundo le respeta.</p>
<p>&#8211; No tanto como a ti. Has crecido como jugador. Empiezas a dominar el tempo del juego, la atmósfera de los partidos. Mañana empezamos la liga y tú serás el capitán del equipo.</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tony Fitzpatrick tenía 19 años en ese momento. Y era de los veteranos. De hecho, no era de los más jóvenes. Llegó al club con 17 y Álex Ferguson interpretó que por sus características y su significado, él debía representar el nuevo St. Mirren. Era nacido en Glasgow, como el propio Ferguson, y tenía toda su confianza. Al mismo tiempo, el técnico comenzaba a echar las redes a talentos con capacidad para crecer en el club. Como acompañante de <a target="_blank" href ="http://i39.tinypic.com/6nuttz.png">Fitzpatrick (mediocentro puro)</a>, el club contrató a Billy Stark, un centrocampista dinámico, con trabajo, llegada y muchísimo gol, que posteriormente firmaría por el Aberdeen, entrenado por ya saben quien. Junto a él, llegaron Bobby Reid, defensa central, y Frank McGarvey, un notable goleador al que atraparía tiempo después <a target="_blank" href ="http://www.telegraph.co.uk/sport/football/teams/liverpool/8212725/Alan-Hansen-dont-forget-Liverpools-Bob-Paisley-in-the-rush-to-crown-Sir-Alex-Ferguson-as-the-greatest-manager.html">el Liverpool de Bob Paisley</a>. El grueso del conjunto no pasaba de las 20 primaveras, pero tenía un espíritu identificable. Las gradas comenzaban a tener un aspecto ilusionante y la temporada se cerró con un sexto puesto tranquilizador&#8230;, con solo dos derrotas en casa y una gran regularidad y competitividad en todo el campeonato.</p>
<p style="text-align: justify">La siguiente campaña es historia del club. Con una base sólida y un crecimiento asombroso como equipo, el St. Mirren se mediría, inmerso en una racha doméstica de 28 partidos sin conocer la derrota, al poderoso <span class="pullquote_left">El St. Mirren ascendió a la Premier perdiendo 2 de sus 39 partidos</span>Dundee United, líder en ese momento de la Premier escocesa. Era enero, 3ª ronda de la FA Cup, en Love Street. Los blanquinegros de Paisley marchaban líderes en liga, con un juego envidiado por toda la First Division. Llegaban a aquel partido como un equipo orgulloso, dominante. Con recursos futbolísticos para competir a un gran nivel. La afición respondió ante la oportunidad de enfrentar a uno de los grandes clubes del país. Se adelantó el Dundee y posteriormente, los de Ferguson fallaron un penalty. En una segunda parte memorable, remontaron hasta el 4-1 final. La magia de esa competición, que no es sino un inmejorable altavoz para dar un paso adelante, sirvió para que aquel jovencísimo entrenador ya nunca más fuese Alexander Chapman Ferguson. <a target="_blank" href ="http://i43.tinypic.com/6og9xe.png">El St. Mirren ascendió a la Premier</a>, perdiendo dos partidos en 39 enfrentamientos, de la mano de un futuro genio. Un futuro Sir.</p>
<blockquote><p style="text-align: justify">&#8211; <i>(…) noticia de alcance: hace escasos minutos que una nota de prensa está llegando a las principales redacciones locales y del resto del país, remitida por el departamente de comunicación del St. Mirren, convocando a los medios de comunicación para la tarde de mañana. Los rumores apuntan a una posible marcha del entrenador, Alex Ferguson, pero por el momento no podemos confirmar la información (…).</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La temporada 77-78, la primera del binomio Ferguson-Saints en la más alta división del fútbol escocés fue realmente satisfactoria. Manteniendo el grueso del plantel, el equipo cuajó un notable año. Ferguson seguía evolucionando como preparador. El equipo mostraba una vertiente ofensiva muy valorada por la prensa y el aficionado. Cosechó valiosos empates ante el Rangers y varias victorias ante el Celtic (la liga se jugaba a cuatro vueltas, como hoy en día) y salvó la categoría con seis puntos de margen sobre el Ayr United (club en el que se retiró Ferguson como jugador). Las tribunas de Love Street vibraban, con cerca de 20.000 gargantas cada fin de semana, llegando a enloquecer con la visita del<a target="_blank" href ="http://www.footballzone.co.uk/images/i-22002/22562a.jpg"> Fulham de Georgie Best</a>, al que derrotaron en la extinta Copa Anglo-Escocesa. Pero en mitad de la temporada, algo cambió…</p>
<blockquote><p style="text-align: justify">&#8211; <i>Míster, te ha llamado Ian Donald, el hijo de Dick Donald.</p>
<p>&#8211; ¿Dick Donald? Sólo conozco a un Dick Donald en toda Escocia y no creo que quiera venderme un juego de sábanas. ¿Sabe esto Willie? (…).</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Dick Donald era el presidente del Aberdeen, uno de los grandes clubes del país en aquellos años. Un histórico del fútbol británico. El técnico de aquel entonces, Billy McNeill, un mito del Celtic de Glasgow de los años 60 y 70, tenía una oferta del equipo de su vida, y allí recaló. Donald pensó en el bueno de Fergie. Era joven, había logrado formar un equipo y una identidad; había formado un club. Los Saints tenían un poder de transmisión latente, con jugadores jóvenes y carismáticos. Y Donald quería eso en Aberdeen. El proyecto era irrechazable para el joven Ferguson. Podía optar al título de liga y la próxima temporada iba a disputar <a target="_blank" href ="http://golregate.files.wordpress.com/2010/08/alex-ferguson-aberdeen.jpg?w=350">la Recopa de Europa</a>. Sin hablar antes con el club, Donald había convencido al de Glasgow. El míster dejaba Paisley. En aquel tiempo, Willie Todd, el único presidente que ha despedido a Sir Alex Ferguson, se expresó en estos términos, en la convocatoria anunciada en los medios informativos:</p>
<blockquote><p style="text-align: justify">&#8211; <i>(…) por ello, aquí y ahora, el St. Mirren Football Club deja de contar con los servicios de Alexander Chapman Ferguson como manager del equipo. Es una decisión reflexionada e inamovible.</i></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La verdadera realidad, descubierta treinta años después en las páginas de The Guardian, es que Todd estaba al tanto de los deseos de Ferguson por romper su relación con el club y marchar a Aberdeen. Fueron cuatro años de dificultades entre ambos, pero de respeto y distancia profesional. Todd, suavizado por el paso del tiempo, reconoció que Ferguson irradiaba una ambición desmesurada y un ojo infalible con los jugadores; un fantástico detector de talentos. En palabras de <a target="_blank" href ="http://www.sportsworldcards.com/ekmps/shops/sportsworld/images/st-mirren-tony-fitzpatrick-458-panini-football-90-football-trading-sticker-28601-p.jpg">su fiel escudero</a> sobre el campo, Tony Fitzpatrick, la labor de Alex en el St. Mirren fue la confirmación de un don, el de liderar y formar equipos de fútbol. La etapa de Fergie en Paisley empezó como acaba: heredando por consejo el puesto de Willie Cunningham y dejando <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/david-moyes-everton-semejanza-ferguson-manchester-united/">en manos de su sucesor, David Moyes, el banquillo de Old Trafford</a>. El banquillo del Manchester United.</p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>[1] Ferguson, al recibir la oferta del St. Mirren, consulta la idea con su amigo Jock Stein, mito de los banquillos escoceses y del que fue segundo entrenador en la selección nacional.<br />
[2] Apodo con el que es conocido el St. Mirren.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-inicio-alex-ferguson-en-st-mirren-cunningham-todd/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El vestuario de Sir Alex Ferguson</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/alex-ferguson-gestion-vestuario-estrellas-manchester-united/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/alex-ferguson-gestion-vestuario-estrellas-manchester-united/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 13 May 2013 02:00:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Cantona]]></category>
		<category><![CDATA[Cristiano Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[David Beckham]]></category>
		<category><![CDATA[Ferguson]]></category>
		<category><![CDATA[Gary Neville]]></category>
		<category><![CDATA[Giggs]]></category>
		<category><![CDATA[Jock Stein]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester United]]></category>
		<category><![CDATA[Matt Busby]]></category>
		<category><![CDATA[Origen]]></category>
		<category><![CDATA[Rooney]]></category>
		<category><![CDATA[Scholes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=66784</guid>
		<description><![CDATA[Cuando Sir Alexander Chapman Ferguson anunció su retirada, los elogios por su inigualable labor en el Manchester United comenzaron a invadir el mundo del fútbol. Medios de comunicación, redes sociales, blogs especializados y charlas 1.0; en todos los ámbitos resonaban con fuerza sus 26 temporadas como técnico red devil, con sus dos Copas de Europa [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Cuando Sir Alexander Chapman Ferguson anunció su retirada, los elogios por su inigualable labor en el Manchester United comenzaron a invadir el mundo del fútbol. Medios de comunicación, redes sociales, blogs especializados y charlas 1.0;<span id="more-66784"></span> en todos los ámbitos resonaban con fuerza sus 26 temporadas como técnico <i>red devil</i>, con sus dos Copas de Europa y sus 13 Premier League como muestra irrefutable de su éxito. Más allá de números, lo que potenciaba el impacto de su despedida era la sensación de que el Manchester United <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/sir-alex-ferguson-manchester-united/">era Sir Alex</a>. Antes de él había estado Matt Busby con George Best y Bobby Charlton como estandartes, pero aquello se visualizaba en blanco y negro. Era complicado sentirlo como propio, como una vivencia real, por más que Sergio Vilariño nos contara <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/historia-matt-busby-manchester-united-best-charlton-law/">todos los detalles</a>. Para muchos, el Manchester United era y es el equipo de aquel escocés de tez rojiza, continuo masticar y airadas expresiones. Y es este hecho, sin lugar a dudas, el que más interés despierta: ¿cómo un club tan potente pudo estar más de dos décadas bajo la dirección del mismo hombre? ¿Cómo sobrevivió a la sucesión de proyectos? ¿Y a los diferentes vestuarios? En los tiempos en los que un ciclo dura, a lo sumo, cinco años, la historia de Sir Alex se dibuja como un ejemplo irrepetible por su anacronismo.</p>
<blockquote><p>Por su vestuario pasaron Cantona, Ryan Giggs, Beckham, Cristiano Ronaldo o Wayne Rooney.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Ferguson llegaba a Manchester con la credencial de haber logrado romper la hegemonía de Glasgow en el fútbol escocés con el norteño Aberdeen. Sin embargo, para su futuro en el United resultaría aún más determinante la profunda relación de amistad que había entablado<span class="pullquote_right">Jock Stein resultaría decisivo a la hora de formar su carácter como entrenador</span> con el que <a target="_blank" href ="http://www.thescottishsun.co.uk/scotsol/homepage/news/4919634/Sir-Alex-Fergusons-career-in-quotes.html">él consideraba</a> <i>«el mejor técnico del fútbol británico»</i>. Jock Stein, entrenador del Celtic campeón de Europa en 1967, <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2013/02/10/futbol/liga_campeones/1360509022.html">era</a> una <i>«universidad en sí mismo para todo aquel que buscara mejorar su formación futbolística»</i>. Y, evidentemente, Sir Alex la había buscado. De él aprendió de técnica y de táctica, pero sobre todo de cómo liderar un grupo. <i>«Para gente como yo, Jock fue el precursor de todos los logros a los que teníamos que aspirar. Él nunca se quedaba con los elogios, siempre se trataba de los jugadores y de lo magnífico que era el equipo»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2013/02/10/futbol/liga_campeones/1360509022.html">decía</a> Sir Alex. Dirigir un grupo humano extenso, gestionar los diferentes egos y rendir en un entorno de máxima presión eran algunos de los retos más importantes a los que el nuevo técnico del Manchester United debería afrentarse sí&#8230; o también. Durara lo que durara, ganara lo que ganara; siempre iba a ser así. Quizás por ello, otra de las premisas que más le marcaron giraba sobre la idea de cómo manejar estas situaciones. <i>«Jock Stein me dijo una vez que no había nada de malo en perder los nervios por los motivos adecuados y creo que el 70 o el 80% de las veces que esto me ha pasado, ha sido por el motivo correcto»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2008/06/03/futbol/1212496112.html">razonaba</a> Sir Alex para terminar con un contundente <i>«al final, eres quien eres»</i>. Gracias a Stein se conoció a sí mismo, pero aún le quedaba por descubrir qué era el Manchester United.</p>
<p style="text-align: justify">En 1986, los <i>red devils</i> llevaban 19 años sin ganar una liga y 18 sin levantar un título europeo. Ambos éxitos, como una gloria que parecía ya olvidada, habían corrido a cuenta del legendario Matt Busby. Escocés como él, Sir Alex <a target="_blank" href ="http://www.getinspired365.com/21501409">lo señaló</a> como referente desde que llegó a Manchester: <i>«Soy un privilegiado, lo único que tengo que hacer es intentar mantener la estructura que él mismo fijó hace muchos años»</i>. Este propósito no sólo parecía una buena idea por los éxitos cosechados o por lo que éste simbolizaba para la grada de Old Trafford, sino también por los conocimientos del club que Sir Matt Busby había adquirido tras regentar aquel banquillo durante un cuarto de siglo. Él comprendía mejor que nadie los entresijos de la institución, los deseos de la afición y las necesidades del entorno de los jugadores. No extraña, por tanto, que Ferguson terminara <a target="_blank" href ="http://www.dailymail.co.uk/sport/football/article-1339510/Sir-Matt-Busby-Manchester-United-No-1-says-Sir-Alex.html">repitiendo como un mantra</a> que jamás leía la prensa porque Sir Matt se lo había aconsejado.</p>
<blockquote><p>Matt Busby y Jock Stein fueron los dos grandes referentes en la carrera de Sir Alex.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Esta intención de aislarse de la opinión pública no quedó en algo personal, sino que trató de que se convirtiera en una máxima del club. El vestuario sería un bloque sin fisuras, sin injerencias externas. Para lograrlo, Sir Alex tomó una medida que, pese a estar cada vez más extendida, resultaba sorprendente en un tiempo no muy lejano. <i>«Nadie puede entrar al campo del entrenamiento, es algo privado. Los jugadores vienen relajados, el ambiente es genial y ellos se divierten mientras entrenan porque nadie les mira con lupa»</i>, explica Sir Alex en <a target="_blank" href ="http://es.uefa.com/uefachampionsleague/video/videoid=1616661.html?autoplay=true">una intervención</a> en la que comenzó utilizando el término <i>«familia»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">En las sesiones de entrenamiento no sólo se reforzaría la sensación de núcleo impenetrable con la que el entrenador escocés pretendía dotar al vestuario, sino que además se marcaría el nivel de exigencia mínimo del club: el 100%. <i>«Algunos entrenadores son “agradables”. Dejan que sus jugadores jueguen partidos de 8 contra 8 o 10 contra 10 para que puedan disfrutar. Nosotros consideramos que las sesiones de entrenamiento son oportunidades para aprender y mejorar. Es posible que los jugadores piensen: &#8216;Dale con lo mismo&#8217;, pero eso ayuda a ganar”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.nytimes.com/2012/01/22/sports/soccer/qa-with-manchester-uniteds-alex-ferguson.html?_r=2&#038;emc=eta1&#038;">comentaba</a> un Alex Ferguson que jamás haría distinción alguna.</p>
<p style="text-align: justify">Por Old Trafford habían pasado muchas estrellas y aún quedarían muchas por pasar, pero todas deberían someterse a la misma disciplina. Sin excepción. Incluso las que se apodaban<span class="pullquote_left">Eric Cantona cambió el rumbo del Manchester United y de Ferguson</span> <a target="_blank" href ="http://api.ning.com/files/404ZFefgStz2ju2v-j66H465QhGy7rTSyP8QpD3YcSA2*ZsORbSm1X2uFA8UO6u-XyzF68jyyCoFMbUEA1*x7G66WCV5j*6B/cantona.jpg"><i>«The King»</i></a> y jugaban con el cuello de la camiseta levantado como símbolo inequívoco del comienzo de la Premier League. Incluso las que alumbrarían el inicio de su etapa triunfal como técnico. Y es que Sir Alex había contado sus primeras seis temporadas por fracasos, salvo aquella FA Cup de 1990 que le permitió seguir mascando chicle en frente de la grada que hoy lleva su nombre, pero la llegada de Eric Cantona en 1992 lo cambió todo. En <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/worldfootball/clubfootball/news/newsid=2075899.html">sus propias palabras</a>, <i>«si alguna vez ha habido un jugador, en cualquier parte del mundo, que hubiese sido hecho para el Manchester United, ése es Cantona»</i>. Una frase que no sólo resultaba verdad por su impacto en la institución o por los éxitos que le acompañaron como <i>«red devil»</i>, sino también por el ejemplo que significaba. Díscolo y provocador dentro de los terrenos de juego, Ferguson siempre le <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/03/01/futbol/1362150587.html">señaló</a> como <i>«un jugador disciplinado»</i>. Y <i>los chicos</i> que crecían al amparo de <i>Fergie</i>, lo vivieron en directo.</p>
<blockquote><p>Eric Cantona convivió con los inicios de Scholes, Giggs, Beckham, Butt y los Neville.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Cuando la estrella gala se fue apagando, una brillante generación procedente de la cantera ocupó su lugar con, si cabe, mayor intensidad. Los <i>«Fergie boys»</i> (Paul Scholes, Ryan Giggs, David Beckham, Nicky Butt, Gary Neville y Phil Neville) acompañaron<span class="pullquote_right">Sin duda, los «Fergie boys» fueron el mejor ejemplo de conducta</span> a su técnico durante su ascenso al firmamento de Manchester. Juntos tiranizaron el fútbol inglés ante la impotencia del resto, recuperaron la gloria perdida en Europa y, por supuesto, trabajaron por un modelo deportivo que hoy es envidiado por todo el continente. ¿La clave? Continuidad y jerarquía, tal y <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/03/01/futbol/1362150587.html">como destaca</a> Sir Alex Ferguson: <i>«Los clubes cambian de técnico demasiado rápido. Es esto lo que da poder a los jugadores, al vestuario. Eso es muy peligroso. Ryan Giggs y Paul Scholes tenían 14 años cuando llegaron aquí. A esa edad es fácil modelarlos. Eres tú quien les da la oportunidad, quien los conduce adonde quieren llegar y quien cuida de ellos»</i>. En el vestuario del Manchester United no había dudas, todo estaba claro. En los entrenamientos se mejoraba, en los partidos se competía y en todo mandaba Sir Alex. Hubo <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundolibro/2003/09/12/no_ficcion/1063357818.html">enfrentamientos</a> y disputas, pero el ganador estaba decidido de antemano. <i>«Yo soy el hombre más importante en el Manchester United. Tiene que ser así»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.nytimes.com/2012/01/22/sports/soccer/qa-with-manchester-uniteds-alex-ferguson.html?_r=2&#038;emc=eta1&#038;">aclaraba</a>.</p>
<p style="text-align: justify">El vestuario era un bloque familiar perfectamente definido y estructurado donde él, por supuesto, era el padre. Y la madre. Porque no basta sólo con dirigir, eso lo hace cualquiera. Un líder de la talla de Sir Alex sabe engatusar, motivar y convencer. <i>«No hay nada más alentador para un jugador, o para cualquier ser humano, que escuchar que le digan &#8216;buen trabajo&#8217;. Son las dos mejores palabras que se hayan inventado en el deporte. No es necesario usar superlativos»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.nytimes.com/2012/01/22/sports/soccer/qa-with-manchester-uniteds-alex-ferguson.html?_r=2&#038;emc=eta1&#038;">desvela</a> el escocés. Este trabajo continuo, tan motivante como exigente, encuentra uno de sus mejores ejemplos en la figura de un ídolo de masas de estética <i>pop</i>, esposa cantante y elevados ingresos publicitarios. Para Sir Alex Ferguson, <i>«David Beckham no era el mejor lanzador de faltas de Gran Bretaña porque hubiese nacido con ese don divino, sino porque practicaba sin tregua con una dedicación que la mayoría de los jugadores de menor talento ni siquiera considerarían»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Pero nada dura para siempre, todo proyecto se agota. Beckham se marcharía en 2003, Nicky Butt en 2004 y Phil Neville en 2005, con lo que una nueva generación de jugadores, varios no británicos, estaban por llegar y el trabajo debía volver a comenzar. Y es aquí, precisamente, donde Sir Alex trazó parte de su leyenda. Su capacidad<span class="pullquote_right">El United realiza un trabajo personalizado para integrar a sus nuevos jugadores</span>  de regeneración, matizándose y adaptándose, le llevó a manejar proyectos muy diferentes entre sí con la misma consecuencia: el éxito. <i>«Es preciso adaptarse a cada generación y a cada jugador porque todos son diferentes. Eso sí, no hay que dejarles jamás que piensen que controlan la situación. Si es así, estas acabado»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2013/02/10/futbol/liga_campeones/1360509022.html">reiteraba</a> Sir Alex. El técnico escocés, que cada vez estaba más cerca de los registros del Liverpool, se apoyaba para esta labor en los propios jugadores que él había formado. Desde luego, no había mejor ejemplo que Neville, Giggs o Scholes. <i>«Los valores que encarnan impregnan, forzosamente, a todos los que están a su lado en el vestuario. Es imposible engañarlos, tomarlos por idiotas»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/03/01/futbol/1362150587.html">comentaba Ferguson</a>. Esta adaptación y esta herramienta que describe Sir Alex, se veía reforzada desde el terreno institucional con un <i>«un equipo de profesores que lleva diez años en el club aportando educación y, sobre todo, la transmisión de los valores. No enterramos las historias, pero las diseccionamos internamente»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/03/01/futbol/1362150587.html">reconocía</a>. Así, el club trabaja a una. Desde los despachos hasta el vestuario; sin que el camino se bifurque o el talento de futbolistas como Rooney o Cristiano Ronaldo se vea desaprovechado. Alex Ferguson, el centro de todo, ha dibujado un modelo reconocible y exitoso que, en el fútbol moderno, sólo ha sido posible establecer bajo la legitimidad que le dieron los años, los títulos y la confianza de los directivos. Él creó el club perfecto, pero aún así piensa que es mejorable.</p>
<blockquote><p>Sir Alex Ferguson siempre ha admirado el modelo institucional del Bayern Munich.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este mes de marzo, antes de que la gran noticia del año saltara por los aires, <i>&#8216;L&#8217;Équipe&#8217;</i> le realizaba a Sir Alex <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/03/01/futbol/1362150587.html">una entrevista</a> en la que salía el tema de su sucesión. Él veía a Giggs y Scholes como entrenadores en un futuro, siguiendo los pasos de <a target="_blank" href ="">otros jugadores</a> como Mark Hughes o Solskjær, pero no tiene prisa: <i>«No quiero meterles esa presión. Creo que para sucederme a mí hace falta un entrenador con experiencia. Ellos deben comenzar con los jóvenes. Tienen tiempo. Dentro de diez años ya veremos. Ambos son inteligentes, trabajadores y con determinación»</i>. Tiempo hay, pues incluso Giggs ha renovado otro año más con el Manchester, pero cuando llegue el momento el deseo de su mentor es que sigan vinculados al club al estilo Bayern Munich. <i>«Me gustaría integrarlos en el &#8216;staff&#8217;, como Gerd Müller o Sepp Maier en el Bayern. Hoy vemos a Tarnat, Dremmler, Breitner y otros antiguos jugadores que trabajan para el club. En el Bayern muchos ex futbolistas ejercen una influencia muy fuerte en la entidad. También en la parte administrativa, financiera y diplomática con Beckenbauer, Rummenigge, Hoeness&#8230; Eso sí, ahora necesitaban un técnico y lo han encontrado fuera con Pep»</i>, exponía el técnico escocés. Dos meses después, evidentemente, conocemos mejor el sentido de estas palabras. Sir Alexander Chapman Ferguson deja el testigo a <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/david-moyes-everton-semejanza-ferguson-manchester-united/">un hombre de su confianza</a>, pero la transmisión de la idea de lo que debe ser el Manchester United, como club y como equipo, corre a cargo de sus <i>chicos</i>. ¿Y los que vengan en el futuro? Fácil: ellos tienen la ventaja de que lo único que tienen que hacer es intentar mantener la estructura que él mismo fijó hace muchos años.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/real-sociedad-exitos-2003-denoueix-2013-montanier/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/entrenadores/12.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/recorrido-historia-simeone-como-entrenador/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/entrenadores/14.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/alex-ferguson-gestion-vestuario-estrellas-manchester-united/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sir United</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/sir-alex-ferguson-manchester-united/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/sir-alex-ferguson-manchester-united/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 May 2013 10:11:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Chema R. Bravo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Aberdeen FC]]></category>
		<category><![CDATA[Cantona]]></category>
		<category><![CDATA[Cristiano Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Ferguson]]></category>
		<category><![CDATA[Giggs]]></category>
		<category><![CDATA[Jock Stein]]></category>
		<category><![CDATA[Liverpool FC]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester United]]></category>
		<category><![CDATA[Mark Hughes]]></category>
		<category><![CDATA[Paul Ince]]></category>
		<category><![CDATA[Rooney]]></category>
		<category><![CDATA[Roy Keane]]></category>
		<category><![CDATA[Scholes]]></category>
		<category><![CDATA[Steve Bruce]]></category>
		<category><![CDATA[Tommy Docherty]]></category>
		<category><![CDATA[Van Nistelrooy]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=53302</guid>
		<description><![CDATA[oría su madre en la cama de un hospital de Glasgow, pero a él lo habían citado en las oficinas de Old Trafford no porque fuera escocés, algo que parece accesorio excepto si es el Manchester United quien te llama, sino porque Martin Edwards, el presidente, estaba convencido de que sería el mejor. ¿El mejor [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">M</span>oría su madre en la cama de un hospital de Glasgow, pero a él lo habían citado en las oficinas de Old Trafford no porque fuera escocés, algo que parece accesorio excepto si es el Manchester United quien te llama, sino porque Martin Edwards<span id="more-53302"></span>, el presidente, estaba convencido de que sería el mejor. ¿El mejor durante 27 años? Edwards no lo sabía, pero él sí. Era 1986 y el Manchester United vivía atormentado desde la retirada del escocés que alimentó de cultura, valores e ideología el club, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/historia-matt-busby-manchester-united-best-charlton-law/">Matt Busby</a>. Los vecinos de Liverpool saboreaban la leyenda de la Copa de Europa y más allá de Manchester parecía que todos los clubes ingleses habían tenido algo que decir. Habían desfilado cinco entrenadores de diversa piel y carácter, aunque en algo coincidieron: no ganaron nada. O nada con mayor peso que un par de FA Cups. Wilf Macguinness cayó abrasado por la herencia de Busby. El católico irlandés Frank O’Farrell fue una cosa extraña del que se supo poco más que su atrevimiento para dirigir a Irán poco después. <a target="_blank" href ="http://www.cuentosdelapelota.com.ar/2009/04/tommy-docherty.html">Tommy Docherty</a> era escocés, quizá por eso resistió tanto. Era un notable entrenador, de la escuela de Jimmy Hogan, y bastante mérito tuvo con sacar al United del abismo de la Second Division en el que lo había sumergido. Docherty pudo haber alargado la carrera allí si no se llega a meter en la cama equivocada con la esposa de uno de los fisioterapeutas del equipo, una jugada tan británica como el <i>kick and rush</i> que le costó el puesto. Después apareció Dave Sexton, pero se marchó ahogado por las urgencias de títulos. El siguiente fue Ron Atkinson, una apuesta algo más seria, que reanimó el club, pero que no pudo exorcizar de Old Trafford el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GTtEDicw2PU">fantasma ganador del Liverpool</a>. Con el vestuario apestando a alcohol y fritanga, fue despedido. Durante esos 15 años de desorientación, el Manchester United había perdido su estatus de privilegio dentro del fútbol británico. Así estaba el corral cuando llegó Álex Ferguson para comenzar una epopeya que aún recibe líneas 27 años después. </p>
<blockquote><p>Ferguson venía de ganar diez títulos en Escocia con el Aberdeen FC y uno con el Saint Mirren.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En este tiempo, el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/manchester-united/">Manchester United</a> se ha convertido en un emperador del fútbol mundial. No hablaremos de esto, ni de este proceso, sino de la locomotora que lo ha impulsado hasta allí. Álex Ferguson se ha consolidado desde 1986 como el personaje más emblemático, exitoso y poderoso del fútbol inglés. Ningún entrenador británico ha ganado tanto y tan repetido como él. No repasaremos todas las copas que ha levantado, son casi todas las que existen (excepto la UEFA) y varias veces, sino todo aquello que le ha transformado en uno de los actores de mayor calado en la historia del fútbol. Ferguson ha ganado, pero sobre todo ha convencido. Ha construido <a target="_blank" href ="http://www.goal.com/es/slideshow/1831/18/title/los-20-clubes-con-m%C3%A1s-ingresos-en-el-f%C3%BAtbol-mundial">una marca universal</a>, ha fabricado millonarios, futbolistas e inversores, y, sobre todo, no sólo ha depurado la tradición emborronada tras la salida de Busby sino que ha sido capaz de conciliarla con la modernidad hasta el punto de convertir al Manchester United en un imperio en que él, sir Álex Ferguson, está, incluso, elevado por encima de la propia institución.</p>
<p style="text-align: justify">Aun con todo, muy pocos personajes encienden el odio británico como él. No faltan quienes debajo de esa cara rosada y esa sonrisa de jubilado en Benidorm detectan un espíritu agresivo, matón, sectario y manipulador de las estructuras del fútbol inglés. Es posible que sea así. Ferguson es, ante todo, un ser poderoso<span class="pullquote_right">Sir Alex Ferguson jamás ha renegado de sus convicciones políticas</span>. Y quizá lo sea porque se ha ganado el derecho a serlo. Pocos entrenadores han manejado un perfil tan político como él. En cierto modo, Ferguson ha obrado más como un líder que como un manager. Amante de los vinos, las carreras de caballos y la lectura, Ferguson ha confesado varias veces que su verdadera pasión más allá del fútbol <a target="_blank" href ="http://www.laciudaddeportiva.com/sir-alex-ferguson-el-politico-de-izquierda">es la política</a>. Por ejemplo, Tony Blair recibió varios de sus consejos sobre liderazgo. Nunca Ferguson ha renegado de su pensamiento obrero. Es un laborista declarado. Y esto es importante para entender al Ferguson entrenador, casi tanto como descifrar sus acciones de juventud. Nacido en 1941 en Govan, al sur de Glasgow, su padre trabajaba la chapa en la industria naval. El joven Álex compaginaba el fútbol con un trabajo de aprendiz en los astilleros del río Clyde. No tardó mucho en ocuparse de la delegación sindical: ya saben, una delegación sindical en los astilleros escoceses en plenos años 60. Había que tener el pecho de plomo. Como futbolista, era un delantero agresivo, muy prototípico de lo británico. Jugó en varios clubes escoceses, con el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/">Rangers</a> como principal estación. Pero tampoco fue un ariete especial. En esa etapa, también fue el máximo representante de los jugadores escoceses en la Asociación de Futbolistas Profesionales. </p>
<p style="text-align: justify">Como vemos, Ferguson siempre tuvo una voluntad socializadora y un amplio concepto de la comunidad. La gestión de grupos es uno de los pilares de su éxito. Por encima de formalismos tácticos y metodológicos, Ferguson ha pulido una estrategia imponente: el liderazgo. Cuando llegó al Manchester United, se propuso reciclar la cultura interna del club. Limpió el vestuario de los vicios de la botella, impuso la ética del esfuerzo y se sacó de encima cualquier futbolista sensible a la disciplina. Eso ha sido así durante toda su etapa en Old Trafford, ha dado igual que fueran figuras como Bryan Robson, Paul McGrath o Norman Whiteside. Ya en el Aberdeen, donde desafió <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/">el Old Firm</a> y le conquistó una <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ElSCwrUtKZ0">Recopa al Real Madrid</a>, estableció nuevos hábitos. Era habitual que sus futbolistas comieran siempre antes del partido un jugoso e intenso bistec hasta que Ferguson le pegó una patada a esos filetes cuya digestión aún seguía encendida en las segundas partes de los partidos. </p>
<p style="text-align: justify">El liderazgo de Ferguson reposa sobre su talento directivo. Siempre ha logrado que sus futbolistas desarrollen una estrecha identificación con él, su trabajo y el escudo del Manchester United. Pero el respeto al club siempre por encima de la ambiciones personales. Por eso, cuando Van Nistelrooy, Roy Keane<span class="pullquote_left">Un gol de Mark Robins en la FA Cup de 1990 salvó a Ferguson de la inevitable destitución</span> o <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/ecosdelbalon/alvarodegrado1">Cristiano Ronaldo han tenido que salir</a>, lo han hecho. Su estrategia paternalista explica que pocos futbolistas hablen mal de él. También ha funcionado como un imán popular. Es una figura que tiene cientos de enemigos, pero que representa en Manchester un dios sagaz y triunfador. En su etapa en el St. Mirren, club que ascendió de Segunda a Primera escocesa después de iniciarse en el East Stirlinshire con sólo 32 años, era habitual que se montara a una furgoneta, le instalara un altavoz y él mismo recorriera las calles de Paisley reclutando obreros para las gradas de su estadio. Posiblemente, es cierto, las relaciones públicas no sean el punto fuerte de una persona con aspecto encabronado y fama de cruel, pero su capacidad como líder carismático es arrolladora. También su astucia. El talento no suele escapar a su hocico de zorro. Ve lo que otros sólo presienten. Cuando en sus primeros cuatro años al frente del Manchester United los títulos le negaban la mirada, Ferguson seguía firme en su intención, reclutando apuestas como Steve Bruce, Viv Anderson o <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=kuqCuFbAUXQ">Mark Hughes</a>. Fueron años espinosos. Llegó a tener pie y medio fuera del club. Martin Edwards siempre lo desmintió, pero sin aquel gol de Mark Robins al Nottingham Forest en la tercera ronda de la FA Cup 1990 hubiera sido destituido. Ferguson ganaría ese torneo y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=boyUGz1CT58">la Recopa</a> una temporada más tarde al Barcelona, pero el estigma del título de liga, de la renovada e incipiente Premier, seguía escociendo. </p>
<blockquote><p>Tras estar muy cerca de ser despedido, Sir Alex ganó. Faltaba la Premier League, faltaba Eric Cantona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El punto de inflexión fue <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2010/02/en-el-nombre-del-numero-1orei-y-manchester-uni7ed/">Eric Cantona</a>. Su fichaje cambió el Manchester United. Ferguson comprendió como nadie al irreverente francés y le autorizó a que se expresara en el campo como su naturaleza rebelde requería. El talento primaba. De la gestión emocional de Cantona sólo podía encargarse Ferguson. Este matrimonio puso punto y final a 26 años de sequía en liga. El método de Fersuson recibía así su impulso definitivo. Esa sufrida primera etapa construyó una dura epidermis en el manager escocés que sería fundamental en los célebres años posteriores, en los que construyó una estructura de club simple, pero efectiva, con él como faro indiscutible. Su temperamento y habilidad en la gestión humana le han permitido construir vestuarios fuertes y comprometidos. Sólo desde ese punto puede explicarse su éxito en la regeneración de proyectos. Potente mentalista, es famoso por su control del mensaje, capaz de picotear en el orgullo de <a target="_blank" href ="http://p2.trrsf.com/image/get?src=http://images.terra.com/2013/02/13/75971630.jpg">Mourinho</a>, Keegan o Wenger o de desafiar al sistema de arbitraje británico. Los juegos mentales han representado un pivote maestro en su modo de administrar los grupos y ejercer su liderazgo. Es célebre su mejor arma motivacional: el <i>‘hairdryer’</i>, el secador de pelo. Ferguson se instala en el centro del vestuario como su cuello hinchado de vísceras y las derrama como un huracán de gritos contra el futbolista o los futbolistas correspondientes. Cara a cara, delante de quien sea, el ardiente Ferguson enciende ese viento que levanta el flequillo y revienta el oído.</p>
<p style="text-align: justify">El éxito de Álex Ferguson lo ha representado su habilidad para mantener el Manchester United en continua reinvención durante 27 años. Suele madrugar, acude a Carrington sobre las siete de la mañana, se encierra<span class="pullquote_right">El juego evolucionó y el fútbol cambio, pero Alex Ferguson logró adaptarse con éxito</span> en el gimnasio durante 45 minutos, se toma un croissant y comienza la jornada de entrenamientos. Después se encierra toda la tarde con su extenso cuerpo de colaboradores. Vive por el Manchester United y ese sentimiento de pertenencia explica su longevidad en el cargo. Más allá del crecimiento del propio club, Ferguson nunca ha sido un entrenador revolucionario: ni ha promovido innovaciones universales en el campo táctico, ni ha ejercido tampoco como un generador de corrientes. Sin embargo, ha controlado los fundamentos y códigos del fútbol como pocos. La magia de Ferguson es <a target="_blank" href ="http://p2.trrsf.com/image/get?src=https://soundcloud.com/ecosdelbalon/felipesmateos1">su flexibilidad</a>, su capacidad para adaptarse al paso de las décadas y evolucionar al mismo ritmo que el fútbol. Esto gana valor cuando se instala en la perspectiva de lo que ha sido el fútbol británico, un cubo hermético, donde la ortodoxia lo ha resistido todo. Ferguson es un producto de otro tiempo que sigue refrescante y vitalista en la actualidad. </p>
<p style="text-align: justify">Siempre ha reconocido en su ideario la influencia de <a target="_blank" href ="http://unoodostoques.blogspot.com.es/2009/03/entrenadores-de-leyenda-jock-stein.html">Jock Stein</a>, el mito del Celtic de Glasgow campeón de Europa. La escuela escocesa moldeó al joven Ferguson, con licencia de entrenador desde los 24 años, mucho antes de apagar su carrera. De Stein absorbió conceptos que consolidaron su manera de entender el Manchester United, un club de genética escocesa desde los años de Busby, con el juego ofensivo, más raseado y alegre, y con la ruptura con el ala más conservadora del pragmatismo inglés como principios básicos. Ferguson recogió de Stein algunos de los rasgos que son comunes en sus diferentes versiones de Manchester United: un flujo veloz y ligero de juego, protagonismo de extremos habilidosos y con buen pie, y el énfasis puesto en el talento ofensivo. Estas ideas cuadraban a la perfección con la tradición del United y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/02/analisis-tactico-real-madrid-manchester-united-ida-1-1-welbeck-ronaldo/">siguen vivas</a>. </p>
<blockquote><p>Durante su longeva carrera en el Manchester United, Sir Alex ha demostrado su flexibilidad.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Ferguson se ha configurado como un entrenador poliédrico, de mil caras. Su <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/03/fiebre-maldini-los-25-anos-de-ferguson/">elasticidad para cambiarse</a>, matizarse o sorprender encaja en el perfil de un estratega alejado de las normas fijas y las convenciones. Pero eso, no obstante, es ahora. Sus primeros equipos se mantuvieron fieles a un 4-4-2 de claro contenido británico. Ferguson siempre ha procurado nutrirse de lo mejor del mercado porque su idea siempre ha pasado por el dominio absoluto de todas las facetas del juego. El respeto a la posesión tampoco ha faltado en su estrategia. Al principio, Ferguson fue muy británico, pero todo cambió con el contraste continental. Dos derrotas se clavaron en el alma del United y llevaron a Álex a una mayor flexibilidad: Real Madrid en la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=kC3c9VzXSI4">Copa de Europa de 2000</a> y Bayern de Munich en la de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7FtqYQJNTuM">2001</a>. En gran medida, el imaginario futbolístico de Ferguson se forjó en la Copa de Europa, donde asistió, entre otros muchos partidos, a la exhibición e impacto del Real Madrid en Glasgow en la final de Hampden Park contra el Eintracht de Frankfurt (7-3). <i>“Ese partido resume todos los sueños europeos”</i>, dice. </p>
<p style="text-align: justify">Aquellas dos eliminaciones significaron la frontera, el epílogo del primer Ferguson, quien, a partir de entonces, fijó las coordenadas de su equipo en clave europea. Y el 4-4-2 no era suficiente para competir fuera. Seguirían <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=__1P0T6krFc">Scholes o Giggs</a>, figuras esenciales para comprender el fenómeno Ferguson<span class="pullquote_left">El principal éxito de Ferguson fue hacer inmune al club de las salidas de los cracks</span>, pero la pizarra giró a un enfoque nuevo, el 4-2-3-1. Coincidió con la apuesta por Juan Sebastián Verón, siempre por debajo de la expectativa de Ferguson. Durante un lustro, hasta 2006, el Manchester United se espesó, vivió dificultades, pero, desde entonces, se articuló con unos planteamientos más abiertos: 4-1-4-1, 4-4-1-1, 4-4-2 ó 4-3-3. Hasta el punto de mantener siempre una línea continua de modelo y estilo, independientemente de los nombres, pues el secreto y gran logro de Ferguson ha sido reconstruir siempre su equipo, impermeabilizándolo a las salidas de futbolistas clave, a la marcha de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Lsta7r0kohE">Cristiano Ronaldo</a>, de Roy Keane, de Van Nistelrooy, de Mark Hughes, de Bryan Robson… Siempre quedaba él. Esta evolución constante, imposible, por otro lado, sin la mejora exigida por las irrupciones de Mourinho o Wenger, le ha permitido a Ferguson edificar equipos tan distintos, pero semejantes a la vez. Todas las versiones de su Manchester United han compartido centrales altos y físicos, extremos versátiles, un juego rápido, de gran musculatura competitiva, una personalidad granítica y, al ser posible, el mejor delantero centro a mano. Así forjó diferentes adaptaciones, todas con la huella de la memoria. </p>
<p style="text-align: justify">Recordamos el rodillo del <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=YlwCUVJAR8A">93-96</a>, con Steve Bruce y Pallister amurallando, la prestancia de Paul Ince y Roy Keane, la electricidad de Kanchelskis y el primer Giggs, la ascendencia de Cantona… El juego menos britanizado, más reposado con los <a target="_blank" href ="http://elpais.com/diario/1997/12/09/deportes/881622009_850215.html"><i>‘Fergie Boys’</i></a>, la seda de Beckham, el motor diesel de Scholes, el imperio de Stam, la pinza formada por Yorke y Andy Cole… El irregular éxito con Van Nistelrooy, Verón y Rio Ferdinand… La cornisa ofensiva del 4-3-3-0 con Cristiano Ronaldo, Tévez y Rooney revoloteando juntos… un <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/02/analisis-wayne-rooney-manchester-real-madrid-van-persie/">Rooney que ha habilitado</a>, gracias a su adaptabilidad, los planes flexibles que Ferguson ha desplegado en el último lustro; como la explotación de Cristiano Ronaldo como delantero centro en muchos de los partidos visitantes de 2008. </p>
<p style="text-align: justify">Sir Álex siempre ha contado con un plan. Imprevisible y desconfiable, nunca se ha quedado sin respuestas. Así ha levantado su leyenda. Por eso, <a target="_blank" href ="http://www.eluniversal.com.co/sites/default/files/201201/imagen/estatua_de_ferguson.jpg">le levantan estatuas</a> aun estando vivo: Ferguson tiene 71 años pero sigue siendo un entrenador joven. El tiempo le ha resbalado por la piel. Así se explica la historia de un hombre frío y rocoso, pero con carisma. Ganador y triunfador. Y que nos ha dejado algún milagro como hacer de Mickael Silvestre un defensa en quien confiar, aunque fuera sólo un poco. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/sir-alex-ferguson-manchester-united/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>35</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los Leones de Lisboa</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/celtic-glasgow-campeones-copa-europa-1967/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/celtic-glasgow-campeones-copa-europa-1967/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 07 Nov 2012 03:04:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Billy McNeill]]></category>
		<category><![CDATA[Bobby Lennox]]></category>
		<category><![CDATA[Celtic Football Club]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1967]]></category>
		<category><![CDATA[Helenio Herrera]]></category>
		<category><![CDATA[Inter de Milán]]></category>
		<category><![CDATA[Jimmy Johnstone]]></category>
		<category><![CDATA[Jock Stein]]></category>
		<category><![CDATA[Steve Chalmers]]></category>
		<category><![CDATA[Tommy Gemmell]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=30522</guid>
		<description><![CDATA[ahí estaban: Fachetti, Domenghini, Mazzola. Todos medían metro ochenta, con sus bronceados Ambré Solaire, sus sonrisas Colgate y el pelo engominado. Incluso olían bien. Y por el otro lado estábamos nosotros, una panda de enanos. Yo casi no tengo dientes, a Bobby Lennox también le faltan y Ronnie Simpson no tiene ninguno. Los italianos nos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap"><i>«Y</span> ahí estaban: <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/derrota-ciclo-inter-de-milan-helenio-herrera/">Fachetti, Domenghini, Mazzola</a>. Todos medían metro ochenta, con sus bronceados Ambré Solaire, sus sonrisas Colgate y el pelo engominado. Incluso olían bien. Y por el otro lado estábamos nosotros,<span id="more-30522"></span> una panda de enanos. Yo casi no tengo dientes, a Bobby Lennox también le faltan y Ronnie Simpson no tiene ninguno. Los italianos nos miraban y nosotros les dábamos nuestra mejor sonrisa. Parecíamos salidos del circo»</i>, Jimmy Johnstone.</p>
<p style="text-align: justify">Los <i>«Lisbon Lions»</i>, como serían bautizados por los hinchas portugueses tras la final de la Copa de Europa en 1967, son sin lugar a dudas el mejor equipo de la historia del Celtic de Glasgow. Un equipo histórico, que se convirtió en el primer campeón de Europa británico y que sólo 3 años más tarde estuvo a un paso de conseguir otra vez el éxito llegando a la final ante el Feyenoord de Rotterdam. De hecho, se formó una base que mantuvo al Celtic como una potencia europea hasta mediados de los 70. En su <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=jyq0B7UKYCA">temporada más gloriosa</a>, 1967, ganaron todos los torneos en los que participaron: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=cL2YQxQhMRo">Liga</a>, Copa, Copa de la Liga, Copa de Glasgow y Copa de Europa. La particularidad más llamativa de este equipo era que todos los jugadores del equipo habían nacido en Glasgow o sus cercanías. Bajo las órdenes del mítico Jock Stein, el equipo escocés practicaba un fútbol que buscaba siempre el ataque. Un ataque desaforado. El propio Johnstone lo definiría como <i>«parecido al estilo holandés, pero más rápido»</i>. Era un conjunto fenomenalmente vertical.</p>
<p style="text-align: justify">Durante los años 60, el fútbol escocés vivió un renacimiento muy interesante. La selección estaba plagada de grandes jugadores, y practicaba un fútbol ofensivo, basado en la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6swgn6-xgQA">capacidad de Jim Baxter</a> para organizar el juego y el poderío que le daba en la punta del ataque el Balón de Oro de 1964, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Af_QSn0J9yQ">Dennis Law</a>. De hecho, en ese año 67, Escocia derrota a los campeones del mundo, Inglaterra, en Wembley. En este contexto, encaja este equipo del Celtic, el Dundee semifinalista de Copa de Europa en 1963 o el propio Rangers, que llegó a dos finales europeas. Además, jugadores como Alan Gilzean, Billy Bremner o Dave Mackay fueron algunos de los hombres más influyentes del fútbol británico durante esta década.</p>
<blockquote><p>El camino hacia la final de la Copa de Europa estuvo plagado de desplazamientos complicados</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Celtic, ya campeón escocés, comenzó su aventura en la máxima competición continental  venciendo al FC Zürich por un global de 5-0, con Tommy Gemmell y Steve Chalmers destacando por su capacidad goleadora, algo que será habitual durante toda la aventura europea. Comenzaban a notarse <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=M00XOdm94V8">signos de declive latino</a> en la competición<span class="pullquote_right">El Celtic cayó en Novi Sad ante la Vojvodina, pero logró remontar in extremis en Celtic Park</span> –tras diez años de dominio total-, y a ello colaboró el Celtic cuando venció al Nantes, campeón francés, en los octavos por un clarísimo 6-2, que no dejó lugar a dudas. En cuartos de final hubo que viajar a Yugoslavia para enfrentarse a un conjunto que había roto la hegemonía de los clásicos grandes del país,  la Vojvodina liderada por el atacante Sylvester Takac, y que había eliminado al campeón español, el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=1CLH0r6RBro">Atlético de Madrid</a>. Los españoles habían usado el ya conocido truco de ceder la recaudación total a los yugoslavos para jugar el desempate en el Calderón, pero ni por esas pudieron con un Takac que estaba en el mejor momento de su carrera, y que fue artífice de que la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zTc4JUi2QjY">Vojvodina</a> remontase un 2-0 adverso. Así pues, el Celtic viajó a Novi Sad y sufrió la tan temida encerrona yugoslava, jugando en una caja de cerillas y con un ambiente hostil –siendo muy condescendientes-. Stanic hizo el 1-0 que significaba la primera derrota en Europa, pero quedaba la vuelta, y Celtic Park debía ser una caldera. Lo fue, como lo fue el Calderón anteriormente, algo que no amilanó para nada al conjunto balcánico. No fue hasta el último minuto de partido que Billy McNeill, el fantástico líbero escocés, marcó el gol que, junto al que anteriormente había conseguido Chalmers, metía a los <i> Bhoys</i> en semifinales.</p>
<p style="text-align: justify">En esta ronda, se confirmaba lo que apuntábamos anteriormente, y ya no quedaban equipos latinos. Celtic y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=socbx4ZVZv8">Dukla de Praga</a> se eliminarían en una de las semis, mientras el gran favorito, el Inter de Helenio Herrera, haría lo propio con el rocoso CSKA de Sofía.  Los checos, el club del ejército, contaban con algunos<span class="pullquote_left">En el camino hasta la final de Lisboa, el Celtic acumulaba 15 goles a favor y 4 en contra</span> de los mejores jugadores del país, entre los que se contaban el extraordinario guardameta Ivo Viktor y el Balón de Oro de 1962, Josef Masopust. Sorprendentemente, en la ida en Glasgow, el Celtic desarboló completamente al Dukla, especialmente en la segunda parte, donde Johnstone marcó diferencias ante el marcaje al hombre de Novák. 3-1, un buen resultado para viajar al Estadio Juliska de Praga. Jock Stein, planteó en la capital checa un partido en el que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sjerUQ0gO2Y">McNeill ejercía de líbero</a> a la <i>holandesa</i> -o a la yugoslava, según se mire, ya que Velibor Vasovic era el mayor representante de este rol-, jugando por detrás de un marcador, pero con libertad para subir, ya que Murdoch le cubría perfectamente. Los checos fueron incapaces de perforar la meta del veterano Ronnie Simpson, y por primera vez, el Celtic –y un equipo británico- alcanzaba la final. Durante las eliminatorias marcaron 15 goles y sólo recibieron 4, ganando todos los partidos menos dos, derrota ante la Vojvodina en Novi Sad y empate en Praga ante el Dukla. Aún así, el Inter del gran Helenio Herrera llegaba como clarísimo favorito –a pesar de haber tenido que recurrir a un desempate para tumbar al CSKA-. De hecho, como curiosidad hay que señalar que un sólo jugador del Inter cobraba más que todo el once inicial del Celtic.</p>
<blockquote><p>Se fueron como meros jugadores de fútbol, volvieron como leones legendarios.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El partido se celebró el 25 de Mayo de 1967 en el Estadio Nacional de Lisboa, Portugal. Dado que en ese estadio jugó muchos partidos el Sporting de Portugal, que visten exactamente igual que el Celtic y son apodados <i>«Os Leoes»</i>, la asociación de ideas bautizó al conjunto de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/">Jock Stein</a> como los <i>«Lisbon Lions»</i>. El once inicial del Celtic estaba formado por: Ronnie Simpson en la portería, Jim Craig en la derecha, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=BROpwFDfDu0">Tommy Gemmell</a> –el Facchetti escocés- en la izquierda, John Clark y el capitán Billy McNeill –que pugnaba con Bobby Moore por ser el mejor líbero del Reino Unido- en el centro de la defensa. Bobby Murdoch y Bertie Auld sujetaban el medio del campo, mientras que en ataque estaban el pequeño diablo Jimmy Johnstone por la derecha, William Wallace y Steve Chalmers como puntas de lanza, y Bobby Lennox, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=NJc0ky-9B60">la mayor leyenda del Celtic</a>, como extremo izquierdo, tirando sus peligrosas diagonales, que tanto goles le reportarían. El Inter por su parte formaba con Giuliano Sarti, Tarcisio Burgnich, Aristide Guarneri, el capitán Armando Picchi, Giacinto Facchetti, Giancarlo Bedin, Sandro Mazzola, Mauro Bicicli, Angelo Domenghini, Renato Capellini y Mario Corso entrenados por Helenio Herrera, que echaba en falta –y más que lo haría- a Jair da Costa y Luís Suárez.</p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3NPbqAWYfdw">El partido</a> empezó perfectamente para los italianos cuando Jim Craig cometió un penalty sobre Renato Capellini que transformó Mazzola en el minuto 7. El choque estaba donde los italianos querían. Podían plantar el magnífico catenaccio que los equipos de Helenio Herrera ejecutaban con tanta maestría. Pero el equipo<span class="pullquote_right">El Inter de HH, muerto psicológicamente, no pudo frenar el arsenal ofensivo escocés</span> no parecía estar en su mejor momento y para colmo no contaban con la explosión de fútbol ofensivo que ofrecería el Celtic, liderado por el enorme –futbolísticamente hablando- <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=VBjL15izuYA">Jimmy Johnstone</a>, que llegado el momento masacró sin piedad a un decepcionante Facchetti.  Para muestra, un botón: el Inter disparó 2 veces a portería a partir del gol y no forzó ningún córner. El Celtic disparó 20 veces al marco de Sarti, y otras tantas fuera. El empate del Celtic llegó en el minuto 63 cuando Craig se resarció del penalty asistiendo a Tommy Gemmell para que el potente lateral zurdo perforara la portería milanesa con un fuerte disparo. Stein le insistía en que jugase como Facchetti, y desde luego, hubo momentos en que la <i>copia</i> escocesa superó con creces al <i>original</i> italiano. Ya con el final del partido muy cerca, y el Inter muerto físicamente – <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/derrota-ciclo-inter-de-milan-helenio-herrera/">y también psicológicamente-</a>,  Billy McNeill encontró un espacio para disparar y soltó la pierna. Steve Chalmers pasaba por allí y desvió el balón lejos del alcance del portero italiano, dando la ventaja definitiva al equipo escocés: ¡Campeones de Europa!</p>
<p style="text-align: justify">Era el comienzo de la época dorada del Celtic, donde no solo dominó Escocia con mano de hierro, sino que se hizo sentir en el plano internacional. El equipo de Jock Stein, perdió la Intercontinental de ese año ante Racing de Avellaneda, en la primera de las violentísimas finales que los representantes sudamericanos plantearon en esta época, y que estuvo a punto de acabar con la competición. El Celtic ganó en Escocia, pero sufrió una <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=rmLYREQKjTs">encerrona en la vuelta</a> en Argentina, y aún más en el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=35RfebMQU6g">desempate en Montevideo</a>, donde se vio una auténtica batalla campal, con tres expulsados escoceses y dos argentinos, pudiendo haber sido bastantes más. Stein multó severamente a sus tres expulsados. Racing premió a los suyos. Lo peor estaba aún por venir, y lo sufrirían United y Milan contra el Estudiantes de Osvaldo Zubeldía.</p>
<p style="text-align: justify">Pero, a pesar de este revés que supuso para el club el no ser capaz de refrendar su dominación internacional, el Celtic no desapareció, no fue flor de un día. Debemos reconocer que su defensa del título fue nefasta –de las peores de la historia, de hecho-, cayendo en la primera ronda del año 68 <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=klSrDcFssy4">contra el Dinamo de Kiev</a> de Viktor Maslov, pero para el año 69 se alcanzaron los cuartos de final –siendo sólo eliminados por el posterior campeón, el Milan, en una eliminatoria muy ajustada por 1-0 -, y tres años después de la final de Lisboa nos encontramos de nuevo a los <i>«Leones»</i> en la final, tras eliminar a Basilea, Benfica, Fiorentina y Leeds United. Fue precisamente esta semifinal, contra los de Don Revie, la que paralizó a Europa: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sD2VUMTW2no">La Batalla de Gran Bretaña</a>. Los dos grandes favoritos para ganar la competición. Para Jock Stein fue tan dura que, al ganarla, la sensación generalizada era que ya eran campeones. Ni mucho menos, de la mano de Ernst Happel, el Feyenoord era en este momento la cabeza visible del emergente fútbol holandés, y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=AJLvmh9j-cs">en San Siro</a>, se coronó campeón de Europa al remontar el gol de Gemmell por medio de Rinus Israel y Ove Kindvall.</p>
<p style="text-align: justify">Tras la final del 70, el Celtic continuó dando guerra en Europa, pero conforme los años pesaban en sus Leones lisboetas más se difuminaba su presencia -aún quedaría una <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=47GTBqBlpXk">histórica semifinal contra el Atlético</a> en 1974-, aunque nada podría ya empañar su leyenda.</p>
<p>&nbsp;<br />
&#8211;<br />
Artículos relacionados:<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/">El amistoso Old Firm</a><br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/10/derrota-ciclo-inter-de-milan-helenio-herrera/">No hay imperio eterno</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/celtic-glasgow-campeones-copa-europa-1967/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El amistoso Old Firm</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jul 2012 02:00:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Artur Boruc]]></category>
		<category><![CDATA[Celtic Football Club]]></category>
		<category><![CDATA[Glasgow Rangers]]></category>
		<category><![CDATA[Graeme Souness]]></category>
		<category><![CDATA[Jock Stein]]></category>
		<category><![CDATA[John Thomson]]></category>
		<category><![CDATA[Maurice Johnston]]></category>
		<category><![CDATA[Neil Lennon]]></category>
		<category><![CDATA[Old Firm]]></category>
		<category><![CDATA[Scottish Premier League]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=19894</guid>
		<description><![CDATA[a reencarnada versión del legendario Glasgow Rangers deberá comenzar su nueva andadura desde la Scottish Third Division. La deuda era inasumible, Hacienda forzó la bancarrota y el resto de clubes votaron en contra de que el equipo más laureado de Escocia pudiera hacer punto y seguido. En la cuarta categoría, la última profesional, no sentirá [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">L</span>a reencarnada versión del legendario Glasgow Rangers deberá comenzar su nueva andadura desde la Scottish Third Division. La deuda era inasumible, Hacienda forzó la bancarrota y el resto de clubes votaron en contra de que el equipo<span id="more-19894"></span> más laureado de Escocia <a target="_blank" href ="http://www.goal.com/es/news/26/ligas-europeas/2012/07/13/3239680/el-glasgow-rangers-comenzar%C3%A1-la-temporada-en-la-cuarta">pudiera hacer punto y seguido</a>. En la cuarta categoría, la última profesional, no sentirá odio, tensión ni rencor. Allí no estará el Celtic, ni los consiguientes cuatro <i>Old Firm</i> que tienen <i>asegurados</i> cada temporada. Ansiosos, ambos deberán aguardar a que un cruce copero les permita continuar una histórica guerra con más de quinientas batallas libradas. Sin embargo, la primera de ellas, visto con perspectiva, dejó una aguda y sarcástica ironía. Y es que si a Artur Boruc, John Thompson, Jock Stein, Maurice Johnston y Neil Lennon, entre otros, les cuentan que el Celtic invitó al Glasgow Rangers a su partido inaugural y que la prensa, con un tino absoluto, lo tituló <i>«Un encuentro amistoso»</i>, se terminarían preguntando cuántas pintas llevan encima.</p>
<blockquote><p>Sir Alex Ferguson: «Hay gente que insiste en que otras rivalidades futbolísticas pueden generar tanta intensidad como los choques entre Rangers y Celtic. [&#8230;] Creedme, no hay nada comparable».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Es lógico que Artur Boruc se mostrara incrédulo al conocer dicho titular; no en vano fue protagonista voluntariamente involuntario de uno de las claves más crudas que vertebran esta aspera rivalidad: el conflicto católico-protestante. Santiguarse antes de un partido, esa fue la razón por la que el entonces portero<span class="pullquote_right">La cuestión religiosa segmentó Glasgow y vertebró la rivalidad del naciente Old Firm</span> polaco del Celtic fue sancionado por la federación escocesa. Mostrar una <a target="_blank" href ="http://elcafetindelas5.files.wordpress.com/2011/11/boruc1.jpg">camiseta con la cara del Papa Juan Pablo II</a>, su respuesta a los insultos que recibió por parte de los aficionados del Glasgow Rangers -y del resto de aficiones protestantes-. Los <i>gers</i>, como así se les conoce, ya contaban con cien años de experiencia en la creación y proclama de consignas anticatólicas. Sin embargo, no era un sentimiento estrictamente innato. El Celtic Football Club se había fundado en 1888 con la clara misión de acoger a los inmigrantes irlandeses que con cada vez más frecuencia llegaban a la industrializada Glasgow; recogerían ingresos para obras benéficas -hecho que sigue manteniendo- y se erigirían en un patriótico símbolo del catolicismo. Acción-reacción. Dirigentes del Glasgow Rangers y del protestantismo escocés no lo dudaron: no hay mayor fervor que el odio hacia un enemigo común, y desde el terreno de juego podrían combatirlo juntos. La enemistad fue creciendo fruto de la convicencia, la intolerancia, el sectarismo&#8230; y las derrotas. Cuando el astillero Harland and Wolff se negó a contratar católicos en 1912, se avivó de forma definitiva una mecha que ya había prendido.</p>
<p style="text-align: justify">Desde entonces los <i>Old Firm</i> nunca tuvieron nada de amistosos. Se disputaban como si no hubiera mañana y, tristemente, para John Thompson un día no lo hubo. Llevaba defendiendo cuatro años la portería del Celtic, pero aún sólo había visto pasar veintidós primaveras cuando en un balón dividido <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/04/el-saludo-del-portero/">puso el rostro donde el resto ponía el pie</a>. Convertido en mito trágico y aún recordado por los <i>bhoys</i>, su muerte llegaba sólo una década después de que en el campo se jugaran algo más que tres puntos. Al problema religioso y social se le unía el político: Irlanda se independizó del Reino Unido en 1921. El acuerdo puso fin a la guerra, pero no al conflicto. La excepción de seis condados que permanecerían bajo dominio británico concedía más motivos para odiarse a una rivalidad a la que ya le sobraban. Los bandos estaban perfectamente definidos, como siempre. Mientras el Celtic luce en su escudo un trebol y viste los colores tradicionales de Irlanda, el Rangers porta con orgullo los unionistas. La disputa, claro, pronto llegó a unas gradas cada vez más virulentas. Irlanda del Norte, el Sinn Fein y el IRA fueron el triste motivo de numerosos cánticos, revueltas y enfrentamientos por parte de ambas aficiones. Sin que nadie lo impidiera, la sangre derramada se tornaba en el cruel protagonista de demasiadas noches de fútbol.</p>
<p style="text-align: justify">La fina ironía de aquel ya legendario primer <i>Old Firm</i> siempre fue la especialidad de Jock Stein. No podía ser para menos, era el primer entrenador protestante del católico Celtic. Él restaba importancia bromeando: <i>«el 25% de nuestros entrenadores han sido protestantes»</i>. Razón no le faltaba, sólo era el cuarto de su historia.<span class="pullquote_left">Pese al éxito de ambos en Europa, los años setenta fueron los más violentos y trágicos</span> Motivos para seguir siendo irónico, tampoco. En sus trece años como técnico de los <i>bhoys</i> vivió la época de mayor esplendor deportivo de ambos equipos, pero también la más trágica y bochornosa. Cinco años antes de que el Glasgow Rangers se alzara con la Recopa de Europa de 1972, el Celtic fue coronado <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=uAlMIQrqaAM">Campeón de Europa</a> con un once formado exclusivamente por jugadores nacidos en Glasgow -y alrededores-. Eran sus primeros títulos continentales y, hasta la fecha, también los últimos. Quizás fuera por los éxitos deportivos, lo complejo de una situación que algún día iba a terminar explotando o que el fenómeno <i>hooligan</i> estaba en pleno apogeo, pero el hecho es que la década de los setenta se abrió con una tragedia y se cerró con una batalla. En el <a target="_blank" href ="http://www.diariosdefutbol.com/2011/01/02/starway-to-heaven-40-anos-del-desastre-de-ibrox/"><i>«Desastre de Ibrox»</i> fallecieron sesenta y seis aficionados</a>. El Celtic ganaba por la mínima y el partido ya expiraba, pero el Glasgow Rangers logró empatar <i>in extremis</i>. La desmedida emoción dio paso a las fortuitas caídas y éstas a una terrible avalancha. Jock Stein salió del vestuario para socorrer a la víctimas pero ya no había nada que hacer, no al menos en ese momento. Tampoco lo hubo en la final de la Copa de Escocia en 1980. Los hinchas de ambos equipos se enzarzaron en una violenta refriega que sobrepasó por completo a la policía y consternó a la opinión pública británica. Como siempre, las medidas para paliar ambos sucesos llegarían a posteriori. Ibrox Park pasó a ser un estadio de cinco estrellas con todas las localidades de asiento, la venta de alcohol quedó prohibida en los campos y se instauró el mediodía como la franja horaria oficial para disputar los <i>Old Firm</i>, previniendo así que los hinchas dispusieran del suficiente tiempo para emborracharse. Ciertamente estas reformas dieron resultado, pero el odio seguía en sus ojos.</p>
<blockquote><p>Jock Stein: «Esta terrible tragedia debe ayudar a poner freno a la intolerancia y el rencor de los partidos del Old Firm. Cuando la vida humana está en juego, este tipo de odio parece mezquino y nimio».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Esos ojos nada complices se fijaron en Maurice Johnston desde el día en el que decidió aceptar una simple oferta de fichaje. Aunque, claro, no era una cualquiera. A mediados de los ochenta había llegado Graeme Souness al banquillo del Glasgow Rangers con la difícil tarea de poner fin a los victoriosos<span class="pullquote_right">Johnston rompió la regla no escrita de que en el Rangers no podían jugar católicos</span> ciclos del <a target="_blank" href ="http://cityground.blogspot.com.es/2009/01/aberdeen-el-legado-de-alex-ferguson.html">Aberdeen de Sir Alex Ferguson</a> -que se había marchado esa misma temporada a construir una <i>diabólica</i> dinastía-, y obviamente del Celtic, que era el vigente campeón. Tras un doblete en su primer año, en el segundo los <i>gers</i> sólo habían podido ser terceros y Souness ya tenía una explicación. Contar únicamente con jugadores protestantes era una limitación que lastraba decisivamente el rendimiento deportivo de la institución. No había ningún punto en los estatutos del club que lo impidiese, pero que desde la II Guerra Mundial no hubiera defendido sus colores ningún jugador católico era todo menos una cuestión de azar. Insistió, insistió, insistió&#8230; y, al final, lo consiguió. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=MHXMnDerLuk">El elegido era <i>«Mo»</i> Johnston</a>, para su desgracia. Nacido y criado en Glasgow, había disputado ya varios <i>Old Firm</i>, por lo que conocía perfectamente que la rivalidad entre ambos equipos superaba con creces el ámbito deportivo. En cambio, él aceptó. Católico y con un brillante pasado en el Celtic, sus nuevos aficionados le odiarían. Y lo hicieron. Antes uno de los suyos y ahora sirviendo para sus enemigos, sus antiguos aficionados le odiarian. Y lo hicieron. Le odiaron en Ibrox, en Celtic Park y en cada rincón de la ciudad. Sólo tardó dos temporadas en emigrar a Liverpool; aquello era insostenible. En el año de su llegada había caído el Muro de Berlín, pero el del sectarismo en Glasgow seguía tan infraqueable como siempre.</p>
<p style="text-align: justify">Sólo hace falta recurrir a la primavera del año pasado para comprobar que el único partido amistoso que disputaron fue el primero. Y ni eso, ya que el Glasgow Rangers recibió una manita en lo que debía ser un <i>paseo</i>. Neil Lennon bien lo sabe. Norirlandés, católico, republicano, <i>otrora</i> capitán y ahora entrenador<span class="pullquote_left">En la primavera del 2011, Neil Lennon fue el protagonista de un nuevo brote violento</span> del Celtic. Inequívocamente, es un símbolo. Y como tal, reabrió una rivalidad que cada vez comparten menos aficionados: la que no se disputa con defensas, centrocampistas o delanteros, sino con odio e intransigencia. Su visceral carácter tampoco ayuda a lo contrario, dicho sea de paso. Al acabar un partido de Copa ante el Glasgow Rangers <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=mMcfaDTofbc">se enzarzó en una pelea con McCoist</a>, entonces segundo entrenador. Se dijeron cosas que no se debían decir y se contestó de la forma que no había que contestar, pero todo se quedó ahí. Al menos para ellos. En los siguientes meses se desvelaría que Neil Lennon era uno de los destinatarios de varios paquetes bomba que fueron interceptados. Sin embargo, a quien la policia no pudo frenar fue al aficionado del Hearts, el equipo protestante de Edimburgo, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=EpXBgDZVoak">que saltó al campo y logró agredirle</a>. Neil se repuso, se encaró con el agresor y consiguió acabar el partido. Él es así. Por fortuna, estos hechos son cada vez más aislados y reflejan con nitidez que la rivalidad era salvajemente pura, pero no deportiva. En los <i>Old Firm</i> sigue -y seguirá- siendo complicado observar una bandera escocesa entre tanto emblema irlandés, inglés o unionista, pero ahora tras ellos sólo queda el orgullo de lo que son y no el odio de lo que es el rival.</p>
<blockquote><p>Neil Lennon, <a target="_blank" href ="https://twitter.com/OfficialNeil/status/68475063606853632">en twitter</a> tras ser agredido: «No dejéis que lo que me ocurrió esta noche desluzca una actucion maravillosa del equipo&#8230; no camino solo».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En 1888 un titular resultó con el tiempo desafortunado, pero en 1909 otro sí que se mostró absolutamente certero. Su trascendencia llega hasta estos días, en concreto hasta la decisión del dirigente del Celtic en la votación por la que el Glasgow Rangers esperaba entrar, al menos, en el segundo escalón del fútbol escoces. Y es que los sentimientos extremos son una oportunidad de negocio; el gris no es rentable. En <a target="_blank" href ="http://www.corazonblanco.com/wiki/Historia_Del_Estadio_Santiago_Bernabeu">el fútbol de comienzos de siglo la mayor fuente de ingresos era el taquillaje</a> y, por entonces, ambos sentimientos ya llenaban estadios. Los dirigentes de Celtic y Rangers pronto lo comprendieron. Era la Final de Copa, el campo estaba abarrotado y si empataban, debería repetirse la final. Por supuesto, empataron. En el segundo partido, el mítico Hampden Park volvía a estar lleno y el choque, pasados los minutos, seguía en empate. Del rumor de amaño a la invasión de campo sólo pasaron segundos y el encuentro no pudo finalizarse. Al día siguiente, <i>«The Scottish Referee»</i> abría con: <i>«The Old Firm of Rangers-Celtic Ltd / Antigua Empresa del Rangers-Celtic, SL»</i>. El término gustó y perduró, en parte porque no fue un hecho aislado. Mientras los dos colosos de Glasgow acuerdan unidos la venta de sus derechos televisivos, <a target="_blank" href ="http://4.bp.blogspot.com/_asdSMu-_mzA/TUyDcgr-OBI/AAAAAAAABFs/MKc2JMzXtL8/s1600/celtic+rangers+carling.jpg">cuentan con el mismo patrocinador</a> e, incluso, tratan de negociar su entrada en la Premier League, el resto sólo puede observar. Siendo así, no resulta extraño ni paradójico pensar en que el voto del Celtic no era de tan fácil decisión. Charlie Nicholas, histórico delantero <i>bhoy</i>, apelando al aspecto económico pidió que se consideraran las perdidas que supondría la desaparición temporal de su rival. Sea como fuere y votaran lo que votaran, su amargo destino estaba sentenciado. Pasarán meses, quizás años, sin que un buen mediodía un <i>«Old Firm»</i> cope todo el interés futbolístico de la jornada. La rivalidad nacida de las diferencias, criada en el interés económico y madurada en el odio radical necesita vivir una nueva etapa. Tomar esta separación forzosa como una oportunidad para sanar sería la victoria que -casi- todos necesitan celebrar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/historia-old-firm-celtic-glasgow-rangers/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>16</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
