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	<title>Ecos del Balón &#187; Enzo Bearzot</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>Persiguiendo sombras</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 01:55:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego<span id="more-233397"></span>. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 es casi impensable la existencia de un marcaje individual, no ya específico, sino en casi cualquier circunstancia del juego. Pero, ¡ay si preguntásemos en los 60 en Italia! O en una tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley. O en esa tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley <i>después</i> del partido. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ezx0aJ6s66I">O durante el Inglaterra-Escocia que lo inició casi todo</a>. Nadie tiene una respuesta definitiva. El marcaje es puro fútbol. Cuestión de opinión, pero sobre todo de evolución.</p>
<h3>Al principio fue la zona</h3>
<p style="text-align: justify">Es habitual relacionar el fútbol <i>clásico</i> con marcajes individuales, pero si nos vamos al inicio del juego descubriremos, no demasiado sorprendentemente, que la zona se utilizaba desde el comienzo del juego. Con aquellas delanteras pobladísimas y las exiguas <i>líneas</i> defensivas, la posibilidad de marcar al hombre ni se discutía. La zona, aunque parezca increíble por ser símbolo de modernidad, es el estado natural del marcaje en el fútbol. Así se empezó a jugar en el siglo XIX y así se volvería, con más o menos reticencias, durante el siglo siguiente. Hemos usado la palabra <i>natural</i> de manera intencionada, por cierto. Piénsalo, cuando estás jugando un partido con tus amigos, si un tipo pasa cerca de donde tú estás, lo natural es echarle un ojo. Si tienes que seguirlo hasta cuándo va a echar un trago de Gatorade es, generalmente, porque hay alguien influyendo en tu forma de jugar. Ese alguien suele ser el entrenador. O llegado a ciertos niveles un periodista. El marcaje al hombre, pues, viene por influencia de los que están fuera del rectángulo de juego.</p>
<p style="text-align: justify">Con la evolución del fútbol y los esquemas táctico las líneas de los equipos, aunque permanecen predominantemente atacantes, se tienden a equilibrar. Y cuando en los años 30 el entrenador de uno de los mejores equipos del mundo decide retrasar a su mediocentro hasta convertirlo en un tercer central dando inicio al famoso W-M, el advenimiento de la era del marcaje individual se confirma. Hablábamos del entrenador y la prensa como los mayores ejemplos de injerencia en la naturalidad del fútbol. Y en esa época, nadie tenía más poder que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=45lLlx7rpmw">Herbert Chapman, entrenador y arquitecto del Arsenal</a>. Chapman creo un módulo a su estilo y, como todos los ganadores, creó escuela. Y esa escuela ganadora captó adeptos, especialmente en los medios de comunicación y en las directivas. De repente, la W-M era innegociable. Se jugaba así o no se jugaba, y la uniformización del juego, sobre todo en las Islas Británicas -que al fin y al cabo eran las que cortaban el bacalao a nivel mediático y en los despachos- alcanzó niveles insospechados. El marcaje individual había llegado casi sin hacer ruido. Todo el mundo jugaba igual, los equipos encajaban como un guante, y cada jugador tenía su rival asignado en el campo. Era una constante batalla uno contra uno. El lateral derecho buscaba a su extremo, el mediocentro a su centrocampista ofensivo, el central a su delantero centro. Ni que decir tiene que cuando los dorsales hicieron su aparición el emparejamiento fue aún más automático. Y los futbolistas se convirtieron en autómatas. Dejaron de pensar a tales niveles que un simple cambio de dorsal, descuadraba a un equipo. ¿Quiénes eran esos transgresores, esos tramposos, que ponían el 9 a un central y el 4 a un delantero centro? <i>«¿Voy a arriesgarme yo a cometer un error saliendo a buscar al jugador que lleva el número que supuestamente debería perseguir? No, nunca. Que lo decida el míster»</i>.</p>
<blockquote><p>Una vez se atacó la W-M, los que decidieron innovar obtuvieron una ventaja histórica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así es como en una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YBk82pNWAwk">nublada tarde de noviembre</a> los húngaros reventaron a los ingleses. Así es como un pequeño equipo de la frontera entre Italia y Yugoslavia, la Triestina, revolucionó el Calcio. Así fue como una selección centroeuropea, Suiza, cansada de ser apaleada por los grandes se protegió con un candado, al igual que lo hacía el club de las fuerzas aéreas soviéticas en otras latitudes. Cambiando jugadores de lugar, reforzando zonas débiles, usando espacios baldíos, renovando roles. Fútbol.</p>
<h3>El auge de nuevas visiones del juego</h3>
<p style="text-align: justify">Mientras los británicos se enrocaban en sus tradiciones, el resto del mundo se movía. Ya hemos visto que la zona y el intercambio de posiciones danubiano va a crear problemas que alguien debería resolver. Los italianos habían tomado la vía abierta por Karl Rappan en Suíza, con la adaptación del famoso candado o cerrojo. Gipo Viani y Nereo Rocco van a ser los grandes adalides del Catenaccio, antes del advenimiento de Helenio Herrera y su <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=60b3uSUXkN0">Grande Inter</a>. La gran novedad es la del <i>battitore libero</i> -Ivano Blason es el primer gran nombre-. Situado a la espalda de los marcadores al hombre, el líbero va a ser la red seguridad que sus equipos tenderán ante posibles errores de la línea defensiva. Los líberos serán figuras de corte cavernario hasta bien entrados los 70, aunque algunos como Armando Picchi harán de ello un arte. Ser líbero es casi practicar un deporte distinto al que todos los demás jugadores de fútbol están jugando, pues requiere de un control espacial y una inteligencia posicional como pocos otros roles futbolísticos. Mientras el resto de jugadores libran batallas individuales, el líbero participa de las batallas de todos, pero sin la posibilidad de ser herido. </p>
<p style="text-align: justify">Un líbero que falla mata a su equipo. Un líbero inteligente y astuto da vidas extra a sus aguerridos marcadores. Picchi será uno de estos, Cesare Maldini también, como lo será Scirea más adelante. El líbero italiano hará de defensores rugosos como Tagnin, Bugnich, Rosato o Gentile jugadores de culto. Para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=isGtWdcLFmc">Gianni Brera</a>, el gran adalidad del juego defensivista italiano, la combinación de líbero y marcadores aporta una solidez defensiva superior y compensa una supuesta carencia física del futbolista italiano de la época. Rocco irá incluso más allá que Herrera, añadiendo muchas veces una línea de tres centrocampistas de marca -mediani- para proteger <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=yO5eaSaBzzU">al cerebro Rivera</a>, cuya clase genera prácticamente todo el caudal ofensivo de un Milan que gana títulos en Italia y Europa de la mano de Rocco y el <i>«Bambino d’oro»</i>. Rivera tenía permitido fallar, se le pedía que arriesgase siempre en sus pases -si uno ve un partido de Rivera con ojos actuales se sorprenderá de que siempre juegue en vertical y buscando el espacio fallando, por tanto, muchos pases-, porque Rocco sabía que acertaría los suficientes para que los Altafani, Prati, Sormani, Hamrin o Combin tuviesen su buena ración de oportunidades cada partido.</p>
<blockquote><p>El fútbol en Sudamérica tomaba otros derroteros diferentes por la técnica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Mientras, en Sudamérica, la zona va tomando forma. En un fútbol más técnico e individualista, los marcajes al hombre -casi siempre con la consabida complacencia arbitral- pierden su sentido. Es peligroso reducir el juego a un constante uno contra uno cuando tu adversario puede superarte casi siempre. Vigilar una parcela de campo, buscar ayudas e intentar crear superioridades en ciertas zonas del campo -ya sea con un falso 9 o un wing-ventilador- se convierten en el pan de cada día al otro lado del charco. Así <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rkUE1GuH2o0">se mantendrá en Brasil</a>, en parte gracias a la época de éxitos que vivirán durante la era de Pelé. La línea de cuatro defensores permanecerá inalterada hasta prácticamente la actualidad -experimentos de Lazaroni y Scolari aparte-, los laterales larguísimos se convertirán en seña de identidad, y la defensa con balón será siempre la mejor defensa para el fútbol canarinho. Argentina, por su parte, se verá arrastrada en una espiral de violencia en los años 60 de la que nunca se librará totalmente -viejos fantasmas checoslovacos y un clima social cambiante por el ascenso de los militares y nuevos valores-, y algo parecido sucederá en la otra orilla del Río de la Plata.</p>
<h3>El pressing y la muerte del fútbol clásico</h3>
<p style="text-align: justify">Con el advenimiento de los años 70 el fútbol cambia para siempre. Habíamos visto a Brasil ganar el Mundial en color en México con lo que se suponía que era la cúspide de la evolución futbolística pero este sueño se fue tan rápido como apareció. Brasil 70 duró un mes, aquel del calor asfixiante y la altitud azteca, pero fue una ilusión. El fútbol caminaba en otra dirección más rápida, más física y más agresiva. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE&#038;t=51s">En Holanda</a> y al otro lado del Telón de Acero se trabajaba en visiones parecidas de la misma idea. El intercambio de posiciones, la presión, la circulación de la pelota a velocidades vertiginosas y la trampa del fuera de juego. Nada de esto era humanamente posible en México, pero cuando el planeta fútbol acabó con el cigarro post-climax en verano de 1970, la pelota ya nunca volvería a ser la misma. </p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6Df0FpXBdaw">Fútbol Total</a> ha llegado y de repente ya no hay lugar para otra cosa. El Ajax fulmina a los catenaccistas del Inter y la Juve con su presión asfixiante, su inacabable tanque de combustible, su falso 9 que dejaba a los legendarios marcadores italianos persiguiendo sombras y su batería de recursos inagotable. La zona innegociable, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=hfqTy2bJzmU ">la línea del fuera de juego</a> tirada a alturas suicidas, los laterales larguísimos y con capacidad para jugar, las diagonales de los extremos que se convierten en goleadores, lo cañones de artillería llamados Arie Haan y Johan Neeskens. Si marcas al hombre, no hay hombre que marcar. Si aguantas atrás, te matan con disparos lejanos. Si sales a atacar, te dejan en fuera de juego. Lo tienen todo y todos les copian. Pero nadie más los tiene a ellos -Brasil se pierde en su búsqueda del Santo Grial precisamente por esta razón aunque Claudio Coutinho lo niegue-. Quienes triunfan son los que crean su propia versión. Los polacos, con una fantástica generación, adaptan los conceptos de movilidad en ataque y cuentan con un excepcional director de juego en Kazimierz Deyna, los soviéticos desarrollan patrones predefinidos que son capaces de realizar casi de manera instintiva, con Blokhin como estilete y los alemanes mezclarán un poco de todo. Jugadores totales como Hoeness y Breitner aparecen por todo el campo creando superioridades, Overath es la torre de control perfecta en la base de la juega, mientras Netzer convierte en oro todo lo que toca en zona de aceleración. Y cuando este no está es su espacio vacío el que es aprovechado por los demás para crear una zona de libre circulación de jugadores que será decisiva en su conquista mundial. Pero sobre todo es la figura de Franz Beckenbauer la que le da un lavado de cara al fútbol defensivo a nivel mundial. </p>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer toma el relevo de Cruyff. El Bayern Munich toma el relevo del Ajax.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Centrocampista de formación, hombre libre por convicción. El Kaiser retrasa su posición pasando de ser uno de los mejores medios del planeta a ser el jugador más decisivo de su generación. Con él, la figura del líbero deja atrás ese halo siniestro y oscuro. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YbXq8ntNkxw">Beckenbauer</a> crea desde atrás y cubre a su fiel escudero, el marcador Schwarzenbeck. También sube hacia el medio del campo y toma la batuta del equipo, combina con Overath, llega arriba y manda a todo campo. Es el equivalente defensivo de Cruyff. Y está rodeado de jugadores totales y de élite en cada posición. Alemania Federal, en el bienio 1972-74 mezcla estilos con una eficacia que nadie más podría. Y todavía les da para mantener la sana y vieja costumbre de marcar al hombre a esos jugadores <i>especiales</i> que pudiesen tener los demás. Berti Vogts era un marcador de clase mundial, y de ello pueden dar fe Johan Cruyff o Dragan Dzajic.</p>
<p style="text-align: justify">Europa marca la pauta en esta época y quien se queda atrás tendrán que renovarse. Brasil y Argentina lo harán mirando a la zona más que nunca, con Cesar Luis Menotti y Telé Santana, que producirán equipos destacables gracias a dos generaciones de futbolistas fantásticas. Especialmente Telé producirá maravillas con su Brasil que, aunque no gane nada, dejará la imprenta de lo que será el fútbol del futuro. Un equipo totalmente zonal, con muy pocos puestos asignados y de un nivel técnico como habrá pocos. Un jugador clave de ese equipo será Falcao, que también sentará cátedra en Italia junto a Niels Liedholm, adalid de la zona pura -casi un sacrilegio en el país transalpino-, pero que abrirá las puertas a la modernidad en el Calcio.</p>
<h3>Italia, elcentro del ingenio táctico mundial en los 80</h3>
<p style="text-align: justify">Los italianos van a reaccionar a los tiempos duros de los 70 con la reinvención de su sistema defensivista. La <i>zona mista</i> va a combinar el viejo módulo de los dos marcadores -a veces tres- y el líbero con un centro del campo de marcaje zonal donde al menos dos jugadores van a necesitar de un despliegue físico fuera de lo común. Estos dos jugadores van a ser el mediocentro, representado en la figura de Oriali o Benetti, más posicional y atento a las coberturas, y un centrocampista de ida y vuelta que va a encontrar su mejor ejemplo en el gran Marco Tardelli. El regista -Antognoni, Platini, Beccalossi-, va a tener más libertad para buscar su espacio en el campo, desde donde generar peligro. </p>
<p style="text-align: justify">El espíritu de Rocco y Rivera seguía muy vivo. No podía ser de otra manera, porque el primero había sido la mayor influencia del gran Papa de la <i>zona mista</i>, Giovanni Trapattoni. <I>Il Trap</i> va a crear una Juventus poderosísima, que será embrión de la selección campeona Mundial de Enzo Bearzot -mismos jugadores, mismo módulo- y que dominará el fútbol italiano durante una década. Sin embargo, la Juve será aquí ejemplo de las debilidades de la <i>zona mista</i> más que de sus virtudes, por todos conocidas. En 1983, Trapattoni conjuntó un equipo con seis campeones del mundo -Zoff, Gentile, Cabrini, Scirea, Tardelli y Rossi-, más Roberto Bettega, Michel Platini y Zbigniew Boniek. Esta constelación de estrellas llegó a la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=poWBes_O_U8">final de la Copa de Europa</a> con la misión de llevarse por primera vez la Orejona a Turín y era favoritísima ante un buen equipo del Hamburgo. Poco podía contar Trapattoni con que el zorro austríaco Ernst Happel daría una de las mayores exhibiciones tácticas de todos los tiempos aquella noche. El técnico italiano planteó el partido cegado por su obsesión por la movilidad del excelente punta danés Lars Bastrup. Había aprendido mucho de la selección italiana en el Mundial 82. El constante movimiento de ciertos jugadores había provocado grandes problemas a la <i>zona mista</i> de Bearzot, conformada en gran parte por juventinos, aunque <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iOwRx3DK2Xw">un colosal Scirea</a> había sido capaz de minimizar casi cada fallo de sus compañeros. No es exageración si decimos que el Mundial del líbero italiano es quizá el torneo más difícil al que se haya enfrentado un jugador, ya que tuvo que resolver situaciones muy complicadas, hacer coberturas y subsanar fallos de marcaje casi de manera intuitiva ante algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos. Trapattoni no quería ese nivel de estrés para su líbero. Así que envió a su mejor perro de presa, Claudio Gentile, a marcar a Bastrup. Pero Happel cambió al danés de lado, sacándolo de la zona de Gentile -que lo siguió por todo el campo-, acumulando hombres en la zona izquierda de la defensa de la Juve -impidiendo que Cabrini pudiese subir, liberando así a Kaltz- y creando un boquete espectacular en la derecha que Magath podía aprovechar. Si Tardelli basculaba para tapar el hueco dejado por Gentile, el boquete se abría en el centro donde el propio Magath o alguno de los llegadores alemanes, como Groh o Milewski, creaba peligro. </p>
<blockquote><p>El marcaje especial sobre Platini mostró otro de los problemas inherentes a la zona mista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este era uno de los mayores puntos débiles de la <i>zona mista</i>, y ni Scirea podía solucionarlo. El otro era su dependencia en el cerebro del equipo. Y Happel lo aprovechará también. Para anular <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x05-michel-platini">a Michel Platini</a> no manda a ningún jugador sobre él. El austríaco instruye a Jürgen Milewski, un centrocampista internacional famoso por su constante ida y vuelta, para que marque el espacio donde Platini genera peligro. Milewski va a atacar al francés sólo si pisa esa zona. Cuando está muy retrasado o escorado <i>Platoche</i> no es una amenaza y Milewski puede permitirse atacar -generalmente usando el boquete que Tardelli, en sus mil coberturas, ha dejado en el centro del campo Juventino-. Cuando esto sucede es otro tragamillas, Jürgen Groh, quien se encarga de patrullar el centro del campo. Platini pasa desapercibido, Rossi queda desconectado del juego, y Bettega y Boniek pierden a su mejor socio. El Hamburgo gana la Copa de Europa y la Juventus vuelve a quedarse con la miel en los labios. La <i>zona mista</i> no es inabordable.</p>
<h3>La era de la zona llega sin avisar</h3>
<p style="text-align: justify">Como ya habíamos dicho, cada vez había más voces que señalaban los defectos del marcaje individual. Nils Liedholm se había hecho un nombre en Italia por predicar la zona pura, aquella sin líbero a la italiana. El sueco alineará una línea de cuatro que marcará en zonalmente, con un jugador como Di Bartolomei, antiguo centrocampista, liderándola. El capitán romano dirigirá la línea en sus salidas para hacer la trampa del fuera de juego y proveerá al equipo de una salida de balón muy limpia que facilitará el trabajo de Falcao y Prohaska o Cerezo. Los éxitos de la Roma solo serán un pequeño adelante de la revolución de Arrigo Sacchi. El técnico de Fusignano, un mitómano del Fútbol Total, ejecutará en Milán una propuesta tan radical como la de Rinus Michels quince años antes. La línea Tassoti-Baresi-Costacurta-Maldini se convertirá en un mantra repetido por los futboleros en las décadas venideras y la famosa presión ejercida por los rossoneri les reportará tremendos éxitos a nivel nacional e internacional. El fútbol se reduce <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3Dnx16-tEF4">a escasos 30 metros</a> y la regla del fuera de juego -el posicional también lo es- le beneficia. El Milan, al grito de Baresi, tira la línea como lo hacían los holandeses, estrechando el campo a niveles nunca vistos. Asfixia a sus rivales con dos líneas de cuatro perfectamente coordinadas que cortan pases y generan dos contra uno continuos. El Milan no caza en pequeños grupos como los chicos de Michels. El Milan caza en manada. Y a partir de Sacchi se cazará en manada o no se cazará. </p>
<p style="text-align: justify">Nada pasa de la noche a la mañana, pero la sentencia de muerte del marcaje al hombre viste de rojinegro. Italia resistirá, fiel a su vieja tradición e incluso en la época de <i>su</i> Mundial, el mundo parece caer enamorado del 5-3-2/3-5-2 que populariza Bilardo, y que pregona la presencia de un líbero por detrás de dos marcadores, pero es el último brillo de una estrella que se apaga. Alemania y sus clubes seguirán <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7KeFOdpRPY">jugando así</a> casi toda la década, pero la zona avanza a pasos agigantados. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9sVbDI-TsSE&#038;t=156s ">Johan Cruyff</a> es otro de sus adalides, como no podía ser de otra manera, aunque incluso él recurre al viejo marcaje individual de vez en cuando. Ejemplos famosos son el de Ferrer sobre Vialli y el -fantasma- de Juan Carlos sobre Lombardo en la final de Wembley o el de Popescu sobre Laudrup en un Barça-Real Madrid. Pero incluso el gran genio de la intuición futbolística era incapaz de eliminar todos los peligros de la marca al hombre. Ese ejemplo de Juan Carlos y Lombardo es paradigmático, con el lateral blaugrana persiguiendo a un hombre que no juega <i>donde debería</i> y creando más problemas a su equipo que al contrario.</p>
<blockquote><p>La defensa en zona parece haber llegado para quedarse mucho, pero que mucho tiempo&#8230;</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así pues, hemos vuelto al inicio. La zona lo domina todo, incluso hasta la defensa a balón parado, donde el marcaje al hombre parecía tener un dominio indiscutible. Ya nadie piensa en el marcaje al hombre como algo viable aunque de vez en cuando haga un cameo exitoso para recordarnos que sigue ahí. Así fue en <a target="_blank" href ="www.youtube.com/watch?v=wZDHLltOeVc">verano de 2004</a>, cuando la selección griega, jugando prácticamente un Catenaccio moderno -tres marcadores y líbero no se veían en un torneo de gran perfil internacional desde 1982- dio la sorpresa del siglo y se proclamó ganadora de la Eurocopa. El mundo se había olvidado de cómo lidiar con algo que consideraba muerto y enterrado. Pero ninguna vacuna es eterna y, quizá, en algunos años vivamos un nuevo cambio de paradigma. La cantidad de información que se maneja en la actualidad hace difícil pensar que el viejo marcador individual vuelva, pero cosas más raras se han visto. Que se lo pregunten a aquellos que estaban en Wembley en un nublado día de noviembre.</p>
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		<title>Pablito</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Sep 2013 02:00:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">L</span>o descubrió el lúgubre <a target="_blank" href ="http://it.wikipedia.org/wiki/Italo_Allodi">Italo Allodi </a>en un equipito de la zona de Prato. Era frágil, pero tenía clase y dieciséis años que le auguraban aún margen de mejora. Allodi se lo llevó a la Juventus, el<span id="more-86552"></span> club que en aquel momento presumía de la mejor cantera de Italia. En el <i>vivaio</i> juventino el joven Paolo mejora pero también sufre. Las lesiones no le dejan jugar, y la continuidad a esa edad es clave para encauzar un futuro de profesional del fútbol. Dos años después de llegar a la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/08/relacion-historica-jugadores-italia-juventus-naziojuve/"><i>Vecchia Signora</i></a>, Rossi es cedido al Como, en una oportunidad para él de demostrar que puede ser un atacante de nivel nacional. Allí no triunfa y juega más bien poco. La siguiente oportunidad se la dará el Lanerossi Vicenza, por aquel entonces en la Serie B.</p>
<p style="text-align: justify">El entrenador Fabbri, a causa de las lesiones de su delantero centro titular, sitúa a Rossi de nuevo en el centro del ataque. Debido a su fragilidad y a sus problemas de lesiones, el joven Paolo había<span class="pullquote_right">Paolo superó las dudas en la durísima Serie B</span> sido desplazado hacia la banda derecha, donde su agilidad le permitiría desenvolverse mejor. Rossi demuestra ese año todo lo que Allodi pareció ver en él en aquellos campos de Prato. Marca 21 goles en 36 partidos de la durísima segunda categoría italiana, donde el <i>catenaccio</i> sigue más que presente y los estrechos marcajes al hombre son un peligro constante para su débil físico. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xG2IoTN3EKY">El Vicenza </a>asciende a la Serie A y a Rossi le bastan tres meses en la máxima categoría para convencer al seleccionador Enzo Bearzot de convertirlo en internacional. Si Fabbri fue el hombre que le hizo explotar, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/enzo-bearzot/">Bearzot</a> será su gran valedor a lo largo de la siguiente década.</p>
<p style="text-align: justify">Las dudas sobre su físico se disipan durante esa primera temporada entre los grandes. <i>Il Bomberino</i>, el pequeño bombardero, le llamaban. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=vQtB8MrSt0Y">24 goles</a> y máximo goleador del campeonato; se convierte en la indiscutible estrella de un Vicenza que disputa el campeonato contra la Juventus. Es, tras este año magistral, que Italia empieza a oír la palabra <i>“copropiedad”</i>, que hoy se ha convertido en algo familiar para aficionados de todo el mundo cuando se trata de calciomercato. El presidente del Vicenza vende una parte del pase de Rossi a la Juventus. Sumando ambas, la que posee la Juve y la que todavía posee el club rojiblanco da como resultado el fichaje más caro del mundo. Paolo Rossi es el hombre de moda del fútbol italiano y Bearzot lo incluye obviamente en la convocatoria de la selección nacional que jugará el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5F6Jm3K53Cw">Mundial de Argentina</a>.</p>
<blockquote><p>En los campos argentinos nace Pablito e Italia deslumbra.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Italia viaja a Argentina en una época de plena reconstrucción. Tras el desastre de 1974 y la decepción de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=JrIl3dPdzmQ">Eurocopa del 76</a>, ya prácticamente no quedan vacas sagradas en la Nazionale. La Juve se convierte en la base del conjunto de Bearzot y el Torino, recientemente campeón de Italia, aporta también una ingente cantidad de jugadores. Nueve juventinos y seis granatas. Un equipo atléticamente potente, con capacidad de lucha y jugadores modernos. El marcaje al hombre y el líbero, eso sí, permanecen. Una selección joven, luchadora y con camino por delante. Argentina 78 será la primera de muchas paradas para Bearzot y un buen grupo de estos jugadores.</p>
<p style="text-align: justify">La primera fase no puede ser más difícil. Italia sale encuadrada junto a los anfitriones argentinos, los potentes húngaros y la emergente <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=P2saPhBZ0_s">Francia</a>. Serán los galos el primer adversario, y aún no se había sentado Bearzot cuando Italia ya iba por detrás. Pero esta <I>Azzurra</i> estaba hecha de otra pasta. Tardelli, Benetti y Antognoni en mediocampo, las subidas<span class="pullquote_left">En Argentina, Pablito ya demuestra saber estar en el lugar adecuado</span> del joven Cabrini por el flanco izquierdo y la permanente movilidad de los puntas Rossi, Causio y Bettega. Será Rossi quien marque los goles de la remontada pero es Bettega quien seduce al público mundial con una actuación completísima. <i>«Penna Bianca»</i> es realmente un hombre del Renacimiento, un jugador capaz de hacer de todo y será el líder y hombre más destacado del equipo nacional en el Mundial. Pero hay algo en Rossi que ya empieza a destacar, y es su capacidad para estar en el momento y lugar adecuado en los grandes partidos. El equipo gana en confianza y el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=NP3mlSyUDyY">partido contra Hungría</a> es magnífico: Rossi, Bettega y Benetti firman los tres goles de una Italia que ataca como pocas veces se le ha visto. Clasificados y dispuestos a afrontar el reto de jugar <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=41GCmqDEnPI">contra Argentina</a> en el Monumental por la primera plaza del grupo. Obviamente, la escena estaba dispuesta para una victoria de los locales, pero Bettega y Rossi tenían otros planes. Una excelente combinación en la frontal del área permite al primero batir a Fillol y pasar a la segunda fase como líder indiscutido. Para entonces Rossi ya se había convertido en Pablito, un delantero con movilidad y olfato de gol, lejos aún del ratonil Paolo Rossi que pasará a la posteridad.</p>
<p style="text-align: justify">La segunda fase presenta un grupo con Italia, los campeones mundiales Alemania Federal, los subcampeones holandeses y la sorpresiva Austria, un equipo que vive sus momentos más brillantes desde hace 20 años. Italia acosa a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=UYHu6pHY6bc">una Alemania ultradefensiva</a> en el primer encuentro en Buenos Aires. Como si las tornas hubiesen cambiado, es Alemania quien planta un <i>catenaccio</i> increíble en el césped, sin ninguna intención de atacar. Italia, no obstante, tiene grandes oportunidades y si el partido terminase 3-0 nadie se sorprendería. En estos momentos nadie duda de que los italianos son el equipo más fuerte del torneo. Rossi se consagra aún más con el gol de la victoria que eliminaba a los <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=mlDPnsgnyx4">austríacos</a> y todo quedaba, pues, pendiente del partido entre azzurri y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=F24pvLACcCE">oranje</a>, el cual decidiría quien disputaba la final. Italia se puso por delante a los 20 minutos con gol de Brandts en propia meta, pero el propio Brandts igualó al comienzo del segundo tiempo. Un tremendo cañonazo de Arie Haan desde casi 40 metros selló el pase de los de Ernst Happel a la final y cubrió de nubarrones el futuro internacional de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/carrera-dino-zoff-napoles-juventus-italia/">Dino Zoff</a>. Más negro aún cuando dos disparos lejanos de Dirceu y Nelinho –este desde un ángulo imposible- cerraron la participación mundialista de Italia con un agridulce cuarto puesto.</p>
<p style="text-align: justify">Rossi regresa a Italia como una estrella internacional y su Lanerossi Vicenza es considerado aspirante al título italiano. Nada más lejos de la realidad. Rossi no decepciona y marca 15 goles durante la temporada, pero el equipo se desmorona y la temporada termina en tragedia. Se baja a la Serie B.</p>
<blockquote><p>Perugia y el inicio de la pesadilla. El Totonero.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lógicamente, la pérdida de categoría conlleva que Rossi salga del Vicenza. ¿A la Juventus? Esa sería la solución lógica, pero la Juve decide no abonar todavía la segunda parte del tratado de copropiedad firmado con el Vicenza años atrás. Así pues, el presidente Farina cede a Rossi al Perugia, en una operación que ve, también por primera vez, como se discute sobre derechos de imagen y patrocinadores. Paolo es siempre centro de la polémica, y en muchos casos, innovador. A pesar de los miedos del propio jugador de actuar por primera vez a las órdenes de un entrenador distinto a Fabbri, los goles siguen cayendo. Trece en esta ocasión, pero una vez más la polémica se cierne sobre el goleador de la selección italiana.</p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=02Xea7U5yFM">23 de marzo de 1980</a>, apenas tres meses antes de que Italia fuese sede de la Eurocopa de Naciones, los carabinieri hicieron su aparición en los principales estadios de la Serie A con la orden de detener a numerosos futbolistas profesionales. Italia vive una época de caos, de sangre y fuego en las calles y en las magistraturas políticas. Es la época de las Brigadas Rojas<span class="pullquote_right">Junto a otros muchos, Rossi se ve implicado en el caso Totonero</span> y el asesinato de Aldo Moro, de las <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=QPjRBVtMJ88">logias masónicas</a>, los tejemanejes con las diferentes mafias y bandas criminales, del oscurantismo en la lucha política y en las relaciones de poder, en general. Ese 23 de marzo, esa mancha, ese ambiente enrarecido se extiende también al Calcio. Se descubre una red de apuestas y de partidos amañados que supondrá un golpe durísimo para el fútbol italiano. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ERk4QtRzbp8">Massimo Cruciani</a>, un frutero de Roma, es el hombre que destapa la caja de los truenos, y pronto empiezan a salir los nombres de jugadores de Serie A y B implicados en el escándalo. En su mayoría jornaleros del fútbol que sacaban jugosos ingresos extra con el amaño de partidos, pero en la lista también hay nombres importantes. Futbolistas internacionales, estrellas de la Serie A: Giuseppe Savoldi, el que fuera jugador más caro del mundo, Lionello Manfredonia, joven centrocampista internacional, mundialista en el 78, estrella emergente de la Lazio, al igual que el delantero <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=OsI75cex814">Bruno Giordano</a> – capocannoniere en el 79, que luego será la “Gi” en la fórmula MaGiCa napolitana-, el propio capitán del cuadro romano, Giuseppe Wilson, un habitual de la <i>Azzurra</i> durante años, igual que el portero del Milan Enrico Albertosi, cuatro Mundiales, campeón con el Cagliari de Riva. Y Pablito, acusado de estar implicado en un empate a dos tantos entre Avellino y Perugia que dio jugosos dividendos a la red de apuestas ilegales.</p>
<p style="text-align: justify">Las reacciones en Italia son de estupefacción. La gente reniega del fútbol por un tiempo, los estadios de la Eurocopa están semivacíos. Como si los italianos hubiesen perdido la fe en el pasatiempo que les permite olvidarse de los problemas del país. Las consecuencias son aún peores: la Lazio y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Q3QcydK8BVc">el Milan bajan a la Serie B</a> Ambos clubes vivirán una travesía por el desierto que les llevará alguna vez más a la segunda división y les impedirá tener estabilidad institucional hasta las llegadas de Cragnotti y Berlusconi. Se les restan puntos a Avellino, Bolonia y Perugia, se inhabilita a presidentes -el del Milan de por vida, el del Bolonia por un año-.  Para los jugadores, los períodos de inhabilitación van desde los 6 años de Pellegrini a los tres meses de Damiani y Colomba. Pasando por los 4 años y medio del veteranísimo Albertosi, los tres y medio para Savoldi, Giordano y Manfredonia, los tres a Wilson y los dos a Paolo Rossi.</p>
<p style="text-align: justify">Unas cuantas carreras se acabaron tras aquella sentencia, pero otras pendían de un hilo. Y en el caso de los jóvenes Rossi, Manfredonia y Giordano también lo hacía su futuro en la selección, con el Mundial de España a dos años vista. Bearzot perdía a tres jugadores que podían entrar en sus planes.</p>
<p style="text-align: justify">Durante la sanción, Rossi vuelve al Vicenza, donde entrena con el resto del equipo. Algunos equipos grandes intentan contratarle, y a punto está de hacerlo el Inter, con el que llega a firmar un precontrato. Finalmente, y faltando un año para el final de su castigo, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/analisis-supercopa-2012-atletico-chelsea-falcao/">Gianpiero Boniperti</a>, el astuto zorro de la Juve decide pagar la segunda parte de su acuerdo de copropiedad con el Vicenza. Rossi pasa a ser jugador Juventino y Trapattoni le diseña un plan especial que lo mantendrá en forma –todo lo en forma que puede estar un hombre que no juega durante dos años- y dentro de la dinámica del equipo.</p>
<p style="text-align: justify">El 2 de mayo del 82 Rossi acompaña a Pietro Paolo Virdis en el ataque bianconero que firma un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=G1VMDuONjZU">1-5 en Udine</a>. Pablito marca un gol y jugará los tres partidos que le restan a la Juve en el campeonato. La Signora gana la Serie A de forma polémica<span class="pullquote_left">Con polémica, Bearzor lleva al Mundial a Rossi</span> y, de forma más polémica aún, Enzo Bearzot convoca a Rossi para el Mundial de España. Las reacciones polémicas se suceden a lo largo del país, no sólo porque Rossi lleva más de dos años sin jugar, sino porque para hacerle sitio Bearzot deja en casa al capocannoniere de los dos últimos años, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=eDqZmq0sVQo">Roberto Pruzzo</a>. Un Pruzzo que, con la perspectiva de los años, será la principal víctima de la leyenda de Pablito y, sobre todo, de la inquebrantable fe que Bearzot le tenía al jugador de Prato. El seleccionador renuncia al goleador más en forma de Italia, y convoca, junto a Rossi, al altísimo Altobelli, al trabajador Graziani –aquel que le montó casi un motín en Argentina cuando descubrió que Rossi le había quitado el puesto- y a dos delanteros de perfil bajo como Daniele Massaro y Franco Selvaggi.</p>
<blockquote><p>El annus mirabilis de Rossi y el ciclo Juventino.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Italia llega a España envuelta en la polémica de un país que todavía no ha digerido totalmente el escándalo del Totonero, sus consecuencias y, sobre todo, bajo las brutales críticas que la prensa dedicaba a Bearzot y sus jugadores.</p>
<p style="text-align: justify">Los partidos en el grupo gallego –A Coruña y Vigo-, contra Polonia, Perú y Camerún no van a ayudar a disiparlas, y menos aún lo harán las flojísimas actuaciones de un Rossi que parece dar la razón a todos sus críticos. Fuera de forma y falto de ritmo para una competición tan exigente. Italia pasa de milagro a la segunda fase y queda emparejada con Argentina, a la sazón campeona del mundo, y el todopoderoso <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/la-otra-mejor-seleccin-de-la-historia/">Brasil de Telé Santana</a>. Sarria, el pequeño estadio del Espanyol es una caldera que ve enfrentarse a estos tres colosales equipos mientras el gigantesco y frío Camp Nou asiste, semivacío, a la lucha entre belgas, soviéticos y polacos.</p>
<p style="text-align: justify">Italia derrota a los campeones del mundo por 2-1 desplegando mucho mejor fútbol que en la primera fase –no era difícil-, pero el rendimiento de Rossi sigue siendo desesperante. Bearzot está al límite. La última carta<span class="pullquote_right">Cuando ya nadie lo esperaba, él apareció</span> es <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=fser8knw8Ws">el partido contra los mágicos canarinhos</a>, que vienen de demoler a los argentinos y a los que les sirve el empate para pasar a semifinales en su arrolladora marcha hacia un título que parece suyo. Y es ahí, en el escenario más difícil, cuando Pablito despierta. Rossi ha dejado de ser el delantero móvil que el mundo descubrió cuatro años atrás. Se ha convertido, no en un depredador, sino en un carroñero, un tipo al que no puedes dar ni medio metro ni medio segundo de ventaja. Rossi olió a muerto en el flanco de Junior y no se equivocó. Error tras error del fabuloso lateral brasileño alimentaron a un Pablito que pagaba sus deudas con Bearzot cada vez que los de Telé amenazaban a Italia.</p>
<p style="text-align: justify">Liberado de todos sus fantasmas, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=dsHa-k4ESME">Rossi ajustició a los polacos</a> en las semifinales y asestó el primer golpe a los fornidos alemanes en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=w_peWm3Eo4I">la final</a>. Todos desde dentro del área, perfectamente situado, haciendo fácil la suerte suprema de entrar a matar. Italia ganaba así el Mundial gracias, en gran parte, a la labor de un hombre al que 15 días antes el 99% del país criticaba cruelmente y que apenas llevaba dos meses sintiéndose futbolista de nuevo. Una epopeya perfecta culminada con el título de mejor jugador y máximo goleador del Mundial español. Y con el Balón de Oro a final de año.</p>
<blockquote><p>Los goles de Paolo Rossi le valieron a Italia su tercera estrella.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/08/historia-grandes-traspasos-verano-1992-liderazgo-calcio-italiano-lentini/">Verano del 82</a>, sin duda el más grande del fútbol italiano en general y de un equipo en particular, la Juventus, que aglutinaba a lo más granado del panorama internacional. Su equipo con seis campeones mundiales, Platini, Boniek, Bettega… eran el centro del planeta fútbol.</p>
<p style="text-align: justify">El trío conformado por el francés, el polaco y Rossi dará grandes dividendos a la sociedad bianconera, especialmente en forma de títulos. La <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=DDzNbZUPCpI">aportación goleadora</a> de Rossi<span class="pullquote_left">En la Juventus de Trap era el más sustituido</span> bajará bastante con respecto a los equipos donde él era la absoluta referencia. Las llegadas desde atrás de Platini –que se convertirá en el máximo goleador del once de Trapattoni-, y los incisivos Boniek y Bettega limitarán bastante las cifras de Rossi, que marca apenas 7 goles en su temporada posterior al Mundial. Trap no era muy de Rossi, vamos a decirlo, y Pablito acababa bastantes partidos en el banquillo. Había mucho gallo en el ataque Juventino y Trapattoni tenía claro cuál era el que menos le gustaba. La salida de Bettega rumbo a Estados Unidos propicia una mejora en el año siguiente, llegando a la cifra de 13, que le sitúa entre los mejores del Calcio, pero sigue siendo sustituido bastante a menudo y la Juventus siempre busca un delantero con el que rotar a Rossi, sea Galderisi, sea Virdis, sea Briaschi.</p>
<p style="text-align: justify">Los títulos caen en las cuatro temporadas de Rossi con la Juve, incluyendo la Recopa y la Copa de Europa en aquella maldita tarde de Heysel. Es <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=KjfKHiYLBbw">este encuentro</a> el que pone punto y final a la experiencia de Paolo en Turín. En el verano de 1985, Farina, aquel que fuera su presidente en Vicenza, llega a la misma en el Milan y oferta por Rossi, que no se lo piensa y se traslada a la capital lombarda. Allí se reencontrará con Virdis, y con Mark <i>Attila</i> Hateley, el ariete inglés de moda, en un Milan que apostó por la vía británica en su travesía del desierto (Joe Jordan, Luther Blissett, Ray Wilkins…).</p>
<p style="text-align: justify">Su temporada rossonera es decepcionante, apenas <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B1pKgq3jhVo">dos goles marcados</a>, eso sí, contra el Inter en el derby. Y, sin embargo, Bearzot seguía confiando en él. Lo convoca para <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=IdKGbKmcLs4">Mexico 86</a>, su tercer mundial de habla hispana. Confiando, quizá, que la leyenda de Pablito ayudase a una selección que vagaba sin rumbo desde su victoria en el Bernabeu cuatro años antes. El equipo que viaja a México es una mezcla de jóvenes sin experiencia, veteranos del 82 cuyo mejor momento ya había pasado y mucha clase media. Y, para desgracia de Rossi, es la punta del ataque lo único que no presenta excesivos problemas: Altobelli es titular indiscutible y marca todos los goles de Italia en el Mundial, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TekVwMqOpjo">Galderisi</a>, el joven ratón del área que había debutado en su Juventus era ahora el compañero de ataque de <i>Spillo</i> y Rossi no juega ni un solo minuto en tierras mexicanas.</p>
<p style="text-align: justify">Quedaba claro que su etapa como profesional tocaba a su fin y, al contrario que muchos de sus compañeros de generación, Rossi optó por jugar un último año en Verona, y no languidecer en sus treinta vagando por distintos equipos de la geografía italiana. Con apenas 31 años colgó las botas, tras haber vivido experiencias que llenarían más de tres vidas, Paolo Rossi, el héroe intermitente. Pablito.</p>
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		<title>For club and country</title>
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		<pubDate>Thu, 01 Aug 2013 02:00:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[or club and country», expresión inglesa con la que los aficionados al fútbol se refieren a los jugadores que juegan al máximo nivel para su equipo y su selección nacional. El Aston Villa, por ejemplo, lo lució hace unos años en su uniforme, orgulloso de ser el club que más futbolistas ha aportado a la [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i><span class="dropcap">«F</span>or club and country»</i>, expresión inglesa con la que los aficionados al fútbol se refieren a los jugadores que juegan al máximo nivel para su equipo y su selección nacional. El <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/copa-africa-egipto-aston-villa-bayern-munich-copa-europa/">Aston Villa</a>, por ejemplo, lo lució<span id="more-79861"></span> hace unos años en su uniforme, orgulloso de ser el club que más futbolistas ha aportado a la selección inglesa. La expresión se hace extensible a los grupos de jugadores de un club que forman la columna vertebral de su equipo nacional. Ejemplos paradigmáticos son los de Peñarol en el Mundial 50 con Uruguay, el Honved de Budapest con el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2009/08/filogenesis-blanca-vii/"><i>Aranycsapat</i> húngaro</a>, el Dinamo de Kiev aportando una decena -o docena- de jugadores a la selección soviética o, mismamente, el Barcelona en el Mundial 2010 y la Eurocopa 2012 con España. Sin embargo, en pocos casos estará tan justificado su uso como en la relación entre la Juventus y la selección italiana.</p>
<blockquote><p>La distintición entre azzurro y bianconero comenzó a ser difusa en los años 30.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Si uno echa un vistazo a las plantillas de Italia en cada una de sus victorias en la Copa del Mundo se dará cuenta de un patrón claro: el esqueleto del equipo está formado por jugadores de la Juventus. Y no sólo eso, sino que los juventinos fueron jugadores clave para el  éxito en cada uno de esos campeonatos. Orsi, Monti, Rossi, Gentile, Buffon o <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=J737h3hoyA0">Del Piero</a> son buenos ejemplos de ello. La Juve, además, es el club que más internacionales italianos ha aportado en la historia, y jugadores <i>bianconeri</i> han estado presentes en todas y cada una de las plantillas que Italia ha presentado en un Mundial. Se puede afirmar, con muy poco margen de error, que un equipo potente de la Juventus (campeón de Italia o cerca de serlo), será la base de una <i>Squadra Azzurra</i> competitiva a nivel internacional. Y excepto el equipo del ciclo 68-70, ninguna selección italiana ha triunfado sin una fuerte impronta juventina. En 1968, cuando Italia <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sdJO7hr3Emo">ganó la Eurocopa en casa</a>, había representación de los tres grandes clubes transalpinos, que vivían un período de esplendor en la época, pero interistas y milanistas se repartían el poder. En 1970, fue el Cagliari campeón del Scudetto el que formó una columna vertebral con 6 hombres entre los 22 que viajaron a Mexico.</p>
<p style="text-align: justify">La relación Juve-Italia parte de los años 30. En la época de Benito Mussolini la exaltación de los éxitos deportivos era capital. Y en fútbol, el hombre elegido para liderar el proyecto azzurro era <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=T04owShq2Y4">Vittorio Pozzo</a>. Un veterano entrenador de claras tendencias anglófilas cuando la Europa del balón se dividía entre los seguidores de<span class="pullquote_right">Pozzo se aprovechó de la primera gran Juve</span> la escuela británica y los de la escuela del Danubio. Pozzo, fiel al Método, comenzó a inicios de la década a construir una selección nacional que pudiese competir a nivel mundial. En esta época la Juventus vivía su primera edad dorada, con el equipo del llamado <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=rwhTYpkKcQg"><i>“Quinquenio de Oro”</i></a>. Entrenados por Carlo Carcano, dominaron el fútbol italiano y fueron uno de los mejores equipos a nivel europeo en esa primera mitad de los 30, ganando cinco Scudetti consecutivos y alcanzando las semifinales de la Copa Centroeuropea de Clubes (también conocida como Copa Mitropa o Copa Zentropa) desde 1932 hasta 1935. Sus jugadores más destacados eran el triángulo defensivo formado por Gianpiero Combi en la portería defendido por Virginio Rosetta y Umberto Caligaris, el medio-ala Giovanni Ferrari y el goleador Felice Borel II (la gran aparición del fútbol italiano), y los famosos oriundos Luis Monti, Raimundo Orsi y Renato Cesarini. Pozzo, inteligentemente, convirtió a este exitoso equipo en la columna vertebral de su Italia. </p>
<p style="text-align: justify">Bien es cierto que ninguno de ellos era considerado <i>“la”</i> figura de la selección –puesto reservado <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=bdZqkGstFI4">para Meazza</a>-, algo que se convertirá en habitual también entre las legiones de juventinos vestidos de azzurro. Se acuñó el término <i>NazioJuve</i> para referirse a ese equipo, y no pudo tener más éxito ya que, además de a los anteriormente citados, será<span class="pullquote_left">Curiosamente, la gran figura no era de la Juve</span> habitual ver jugando con Italia a los medio alas Luigi Bertolini y Mario Varglien I. Otros como Carlo Bigatto I, Luigi Cevenini III, Federico Munerati, Giovanni Varglien II y Giovanni Vecchina contribuirán, en mayor o menor medida, a un equipo que, guiado por Pozzo, alzará dos Copas del Mundo (<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ZCBnr4abQHc">1934</a> y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xTJcfzPNzy4">1938</a>), y además dos ediciones de la Copa Centroeuropea de Naciones (Antonin Svehla Cup, Dr.Gëro Cup o simplemente Copa Internacional). Un torneo este poco reconocido, pero que durante los años 30 juntó a un puñado de selecciones que eran élite mundial, como el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=pFqqVLCdrI8">Wunderteam austríaco</a>, la Hungría del Dr. Gyorgy Sarosi (que también jugaría en la Juve) y el goleador Gyula Zsengeller (finalista del Mundial 38), la Checoslovaquia de Planicka, Puc y Nejedly (finalista del Mundial 34), o la siempre rocosa Suiza entrenada por Karl Rappan, con su famoso cerrojo en defensa y los míticos hermanos Abegglen en ataque.</p>
<p style="text-align: justify">Tras la Segunda Guerra Mundial, el fútbol italiano sufrió un cambio de guardia, y fue el Torino el que impuso su ley a finales de los 40, con un conjunto que era considerado el mejor de Europa y aportaba <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6ST1_ZcvRjg">hasta 10 jugadores al equipo nacional</a>. Sólo el portero Bacigalupo no era considerado potencial titular. Sin embargo, la desgracia se cebó con el Toro, y tras la catástrofe de la colina de Superga, la selección italiana vivió una década de inestabilidad. Varios equipos se turnaron como columna vertebral de la <i>Azzurra</i>, pero es cierto que los comités de seleccionadores, método común en la época, casi nunca daban lugar a equipos cohesionados. Curiosamente, justo cuando la Juventus no era la indiscutible referencia a la hora de formar la selección, un jugador bianconero era la estrella de la misma: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=RSQXmvkTLf8">Gianpiero Boniperti</a>. Una figura tan exitosa con la Juve, como poco afortunada cada vez que se ponía la camiseta del equipo nacional.</p>
<p style="text-align: justify">La Juve <i>operaia</i> compartió liderato con Inter y Milan en los 60, como ya dijimos anteriormente. Este equipo, el de Heriberto Herrera, del que salió espantado el gran Sívori, aportaba en muchos casos elementos del bloque defensivo de la selección. Desde Roberto Anzolin, portero, a Ernesto Castano y Sandro Salvadore, dos de los mejores defensas italianos. Pero bien es cierto que Inter y Milan (4 Copas de Europa entre ambos), el Bolonia de la primera mitad de los 60 (Bulgarelli, Tumburus, Janich, Pascutti, Perani, Fogli), y el Cagliari del cambio de década (Albertosi, Cera, Niccolai, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=jOr0cwUjqPE">Riva</a>, Domenghini y Gori), se repartían lo más jugoso del pastel.</p>
<blockquote><p>En los años 70 vuelve la Nazio Juve, y esta vez para quedarse.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Conforme la estrella de los figurones italianos de Inter y Milan se va apagando a mediados de los 70 –los años van pesando a los Mazzola, Facchetti, Burgnich, Rivera…- la Juve comienza lo que será su segunda época dorada. Las fronteras están cerradas, y sólo los extranjeros que estuviesen jugando en Italia antes del cierre podían seguir allí. Así pues, la Juve va a empezar a aglutinar lo mejor del fútbol italiano. Firmados siendo ya figuras, como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/carrera-dino-zoff-napoles-juventus-italia/">Dino Zoff</a> y Romeo Benetti en su segunda etapa, o jóvenes promesas, como Giuseppe Furino, el propio Benetti en su primera experiencia en el club, Franco Causio, Fabio Capello, Claudio Gentile, Antonello Cuccureddu, Gaetano Scirea, Marco Tardelli, Antonio Cabrini… o salidos del <i>vivaio</i> juventino como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qjOEiIzcJUg">Roberto Bettega</a> o Paolo Rossi, lo cierto es que la Juve se las ingenió durante los años 70 para conjuntar a la flor y nata del fútbol italiano. Se forjaba la base de lo que sería una década prodigiosa para el club y la selección nacional no podía obviar tal acumulación de talento.</p>
<p style="text-align: justify">Tras el subcampeonato del mundo en Mexico 70, Italia vivió en carne propia lo que el mal envejecer de las figuras puede hacer a un equipo. La transición bajo el mando de Valcareggi, entre el equipo ilusionante del 70 y la jaula de grillos del 74 fue terrible. Se había sido incapaz de defender el trono europeo en 1972, y cuando<span class="pullquote_right">En los 70 se vivió una lucha por el poder</span> llegó el Mundial alemán, Italia era un equipo avejentado y lleno de <i>primadonne</i> pasadas de forma y más pendientes en hablar y protestar por su suplencia o la de sus amigos que de jugar al fútbol. El Mundial fue un desastre, que transcurrió entre la eterna rivalidad Mazzola-Rivera, la igualmente eterna rivalidad norte-sur -las quejas de discriminación del napolitano Antonio Juliano-, los veteranos fuera de forma que jugaban por decreto –Riva, Rivera-, los fascistas <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tIBgvNJGYQo">de la Lazio</a> campeona de Italia, y la imposibilidad de jóvenes como Capello de asegurarse un puesto sin alinearse con alguno de los bandos. Al final, antes del decisivo partido contra Polonia, Mazzola tomó el mando del vestuario e hizo un equipo basado…en 6 jugadores de la Juve. El viejo método de Pozzo siempre era apuesta segura. Aunque en ese caso salió mal e Italia perdió y se fue a casa en la primera ronda, a pesar del partidazo <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=JvhmqcNJpLw">del propio Mazzola</a> contra los polacos. Sandro era, sin duda, el más cacique de todos, pero también era el que había llevado una mejor preparación para el torneo y fue, junto a Capello y Benetti, lo único salvable de la desastrosa Italia de Valcareggi.</p>
<p style="text-align: justify">El caso es que, tras el interregno de Fulvio Bernardini –acompañado de Bearzot-, fue el propio Bearzot el que asumió que había que pasar página y convirtió a la nueva y joven Juventus en la base de su equipo. En 1978, nueve juventinos –más Rossi, que estaba en Vicenza-, viajaron a Argentina, siendo los jugadores más destacados de un equipo que<span class="pullquote_left">Bearzot volvió a hacer un bloque bianconeri</span> alcanzó la cuarta plaza jugando un gran fútbol. Siete repitieron cuarto puesto en la Eurocopa jugada en casa <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=leA1qbQ3u90">en 1980</a>, y otros cuatro participaron en el Mundialito de Uruguay ese mismo año. De la mezcla de esos dos equipos del año 80 saldría el que dos años más tarde alzaría la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=E1HzSCoRzSg">tercera Copa del Mundo</a>. Básicamente Bearzot, siguiendo el ejemplo de Pozzo, alineaba a la Juventus y la potenciaba con los mejores jugadores del resto de clubes. Una base sólida, que jugaba en un esquema muy parecido en ambos casos, y reforzada con excelentes jugadores como Bruno Conti o Giancarlo Antognoni, que eran las figuras más rutilantes cuando se enfundaban la elástica italiana. Para ellos era como una redención, especialmente en el caso de Antognoni, el poder actuar con compañeros que le permitían alcanzar su máximo nivel y pelear internacionalmente. A título personal, no creo que alguna de las formaciones que presentó Bearzot le disgustase mucho al <i>Avvocato</i> Agnelli para su Juve. </p>
<p style="text-align: justify">En esta época, los bianconeri eran llamados el <i>Blocco Juve</i>, dejando la expresión <i>NazioJuve</i> para referirse a la escuadra de Pozzo. Tan juventina era esta selección, que un hombre acotumbrado al juego del marcaje en zona como era Franco Baresi nunca terminó de encontrar su sitio en la misma. Su figura todavía era demasiado pequeña en comparación con <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=irKmvdcEcag">el gigante Gaetano Scirea</a>, quien realizó un Mundial fantástico jugando de líbero. Su partido contra Brasil es histórico, seguramente el más difícil que haya jugado nunca un líbero, teniendo que solucionar y cubrir multitud de huecos y problemas que la constante permuta de los brasileños ocasionaba a los marcadores.</p>
<blockquote><p>La Juventus, al conformar el grueso de la selección italiana, también imponía el estilo y los matices.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Conforme esta generación se iba apagando, así lo iba haciendo la presencia de la Juventus en la selección. 1986 seguía teniendo claro aroma Juventino, pero la gran mayoría de sus ases ya no estaban en el equipo – Zoff, Gentile- o se habían ido a otros, caso de Tardelli o Rossi. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zYiAuas76aU ">Italia 90</a> fue el equipo multicolor tan propio de representar a escala mundial a la mejor liga del planeta. Interisti, rossoneri, napoletani, romanisti, juventini, viola, blucerchiati, etc, todos vestidos de azul-Italia, en un país que, pese a que el campeonato defraudó, vivió las famosas noches mágicas a las que se refería el himno del campeonato. Con la caída de Vicini y la llegada de Sacchi, este intentó crear su propia versión del <i>«for club and country»</i> con milanistas, aunque el experimento quedó, digamos, incompleto.</p>
<p style="text-align: justify">El ascenso de la Juve de Lippi hacia el primer plano continental y mundial nos proporcionó la ocasión de ver una tercera versión de la <i>ItalJuve</i>. Siete de los Azzurri que fueron subcampeones de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xFOAitGfmgg">Euro 2000</a> provenían de la Juventus que perdió el Scudetto contra<span class="pullquote_right">G.Buffon y F.Cannavaro destacaron en 2006</span> la Lazio por sólo un punto esa temporada: Ferrara, Conte, Inzaghi, Del Piero, Pessotto, Iuliano y Zambrotta, más un Di Livio que había sido parte integral de la gran Juve 95-98 y que ahora estaba en la Fiorentina. Pero lo mejor estaba por llegar, ya que, aunque sólo contribuyó con cinco jugadores al equipo campeón del mundo seis años después  &#8211;<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=BlovKMAtzx4">Buffon</a>, Zambrotta, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=nJ-82u_SC5c">Cannavaro</a>, Del Piero y Camoranesi-, todos jugaron parte integral en la conquista de la cuarta estrella, especialmente el portero y el capitán de la selección, que firmaron dos de las actuaciones más memorables de un guardameta y un central en la historia de las Copas del Mundo.</p>
<p style="text-align: justify">No es casualidad que desde 2006, con la pérdida de la preeminencia de la Juventus en el fútbol italiano, los resultados en la Euro 2008 y el Mundial 2010 fuesen más bien mediocres. Y, a estas alturas, parece que tampoco es casualidad que la vuelta de la misma a un lugar de honor, haya coincidido con una gran actuación de la selección de Cesare Prandelli en la última <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/07/lo-fue-italia-en-la-eurocopa-2012/">Eurocopa de Ucrania y Polonia</a>. Hasta siete juventinos aparecían en la convocatoria de un equipo que llegó a la final del torneo, certificando que, en un ámbito como las selecciones, con tan poco tiempo para trabajar, tener la opción de aplicar un <i>«for club and country»</i> es seguramente la mejor solución para lograr un conjunto competitivo.</p>
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		<title>Dino Nazionale</title>
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		<pubDate>Fri, 14 Jun 2013 01:57:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[inicios de los años 50, en un pueblo del norte de Italia había un niño, el hijo de don Mario y doña Anna, que soñaba con ser portero de fútbol. El sueño no estaba en la gloria de la celebridad, sino en hacer que su padre, a quien veía salir de casa muy temprano para [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">A</span>inicios de los años 50, en un pueblo del norte de Italia había un niño, el hijo de don Mario y doña Anna, que soñaba con ser portero de fútbol. El sueño no estaba en la gloria de la celebridad, sino en hacer que su padre, a quien veía salir<span id="more-72658"></span> de casa muy temprano para ir a trabajar al campo y volver molido caída la noche, pudiese tener una vida más tranquila, más relajada. Una vida que le permitiese mantener a su familia, sin dejarse cada día un poco de la suya propia. El pequeño Dino, gracias a su familia, aprendió el significado del trabajo y del cansancio como medio para conseguir sus objetivos. Primero el trabajo: la escuela. Luego el fútbol. Así de claro se lo dejaron sus padres. Así que cuando llegó el momento de trabajar, Dino iba todos los días desde la casa familiar en Mariano del Friuli hasta la vecina Gorizia, en bicicleta, a trabajar como mecánico. Fue esto, y no el deporte, lo que le reportó sus primeros sueldos. Ayudaba en casa y eso le permitía jugar al fútbol. Dino crecía, sudaba y mejoraba jugando la modesta Marianese de su ciudad natal. Con 15 años ya se hablaba de él, iban a verlo ojeadores del Inter y de la Juve. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=cSgBBaKMb5E">Giuseppe Meazza</a> y Renato Cesarini, no unos cualquiera. Cuando el Udinese le firmó, Dino, que podía haber sido un buen mecánico, se convirtió por fin en futbolista.</p>
<blockquote><p>Los prometedores inicios en su Friuli natal le llevaron a un inesperado viaje al Sur.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Dino hace su aparición en la Serie A en 1961, con apenas 19 años, jugando 4 partidos no muy afortunados. En su debut, de hecho, encaja cinco goles de la Fiorentina. Su Udinese desciende de categoría y es al año<span class="pullquote_right">A Zoff le costó ser valorado justamente</span> siguiente, en la B, cuando Zoff se hace con el puesto de titular del equipo friulano. Sus buenas maneras, aún así, no eran demasiado apreciadas por el público del Udinese. Cada fallo pesaba más que un montón de aciertos. Así que cuando Bonizzoni, su descubridor, se lo quiso llevar al Mantova, el joven portero no se lo pensó dos veces y cambió de aires. Mantova le supuso la tranquilidad de verse respaldado y la madurez. Tres temporadas en la Serie A y una en la B, en constante progresión. Un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=DNIVAsuATYE">Mantova con buenos jugadores</a>, allí estaban Gigi Simoni, Angelo Sormani o el alemán Schnellinger. Pero sobre todo estaba Santarelli, un portero llegado del Bolonia, veterano castigado por las lesiones, que tomó al joven Zoff como su protegido. Mantova, por cierto, también le trajo a Zoff la familia. Allí conoció a su mujer, Anna. En el año 67, el Milan se interesa por Dino, pero es finalmente el Napoles quien se hace con sus servicios. Un Napoles que intentaba crear un proyecto con el cual luchar por el Scudetto con los potentes equipos del Norte. El eterno desafío napolitano.</p>
<p style="text-align: justify">Allí pasará cinco temporadas que serán básicas en la construcción de la leyenda. El fútbol italiano empezó a conocer verdaderamente el nivel de Dino Zoff. Llegó el momento del debut con la selección nacional, donde empezó la rivalidad y la convivencia con <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=SPV9dat83-8">Enrico Albertosi</a>, el que sería su mayor obstáculo en la lucha por el número 1 de la <i>Azzurra</i>. No podían ser más diferentes: Zoff el portero –y la persona- serena, sobria, poco dada a las frivolidades de cara a la galería. Albertosi un carácter, volcánico, espectacular, irregular, pero con el aval de ser el portero del <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=dGcFfPp5ax0">Cagliari campeón de Italia</a>. Un Cagliari que aportaría un buen número de jugadores a la Nazionale, ninguno más importante que Gigi Riva. Así que, a la sombra de Albertosi, Zoff verá el Mundial de México desde el banquillo.</p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, la Eurocopa del 68, la que se jugó en casa, la de la doble final contra Yugoslavia fue toda de Zoff. Había debutado en un delicado partido de cuartos de final contra Bulgaria.<span class="pullquote_left">Dino es fundamental en la Eurocopa del 68</span> Entonces, la Eurocopa se jugaba con el sistema de grupos de clasificación, eliminatoria a doble partido y fase final. En el envite contra los búlgaros, Albertosi encaja 3 goles en la ida que deciden a Valcareggi a darle la alternativa a Zoff. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=_om8FhjRiBI">Italia remonta</a> en Napoles y Zoff permanece imbatido, asombrando por su sangre fría a los Facchetti, Mazzola y Rivera. Italia es uno de los cuatro semifinalistas y la UEFA la elige como sede del torneo final. Y la semifinal de Napoles contra la URSS -la de la moneda- ayuda a que Zoff sea uno de los protagonistas del campeonato. Imbatido de nuevo. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0wZPO7Kouk">En la final</a>, Zoff es uno de los pocos italianos que permanecen en el once para la repetición del partido. Italia gana el título y las cosas marchan para Dino en Nápoles.</p>
<p style="text-align: justify">Nápoles y Zoff, el sur y el norte, un amor aparentemente extraño e incomprensible. Ciudad extrovertida y alegre y hombre reservado y reflexivo. Tan cerca, tan lejos. ¡Y qué equipo! Napoles, cómo ya dijimos, buscaba luchar con los grandes, así que delante de Zoff estaban Altafini y Sívori, Juliano y Panzanato, Cané y Montefusco, Barison y Bianchi. Un equipo que fue <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0wZPO7Kouk">subcampeón de Italia</a> en el 68. </p>
<blockquote><p>Los éxitos en el Sur atrajeron la atención del mayor representante del Norte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Zoff es ya una estrella, no sólo en Nápoles. En 1972, con 30 años recién cumplidos, está en la mejor edad para un portero y el ciclo en el club partenopeo se cierra. Llega la llamada de la Signora del fútbol italiano. La Juventus se está renovando en torno a un grupo de jóvenes que harán historia: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qjOEiIzcJUg">Bettega</a>, Causio, Anastasi y Capello. Junto a Zoff también hace el viaje hacia el norte, sorprendentemente, el veterano José Altafini, un delantero que ya había jugado la Copa del Mundo de 1958 con Brasil, si bien entonces era conocido como Mazzola. El empuje de Pelé y su fichaje por el Milan le apartaron de la Canarinha, e incluso jugaría con la selección italiana, siempre dispuesta a usar oriundos.</p>
<p style="text-align: justify">A estas alturas Zoff era un portero que daba seguridad a su defensa. Esa era, básicamente, su mejor cualidad. Hoy parece increíble, pero en la época, los grandes porteros <i>del pasado</i> italiano renegaban un poco de él. Estaba demasiado alejado de su concepto de portero ágil, palomitero, valiente para lanzarse a los pies de los atacantes. Demasiado alejado de los venerados Combi, Olivieri –<i>l’uomo ragno</i>, el hombre araña- o Ghezzi y Lorenzo Buffon –apodados <i>“kamizake”</i> -. ¡Tanto ha cambiado el modelo de portero que los italianos aman! <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=PjpwEJJwAxs">Zoff</a> seguramente tenga algo que ver…</p>
<p style="text-align: justify">Su primera Juve <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=w_BGnG-tltE">gana el Scudetto</a>. Era una Juve nueva, renovada, con Causio, Haller y Bettega, jugadores veloces, fantasistas, dinámicos. Seguramente uno de los equipos más espectaculares de la historia del club. Llegarían luego Boninsegna y Benetti, experimentados, fuertes físicamente, con los que la Juve se transformará en un rodillo. Y los jóvenes Cabrini y Tardelli. Y los extranjeros, primero Brady, luego <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=fXPqEbvIkpM">Platini</a> y Boniek. Y Trapattoni en el banquillo. La Juve cambió mucho, pero el elemento inalterable de todos esos equipos era Dino Zoff, el hombre que ponía un muro de ladrillo ante su portería. La seguridad y la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=BOASmIZ9Su8">fiabilidad hecha guardameta</a>. Once temporadas, con dos ciclos bianconeros bien diferenciados. Seis Scudetti, la Copa de la UEFA –con la Juve que mejor ha jugado en toda la historia-, dos Copas de Italia y una serie de récords difíciles de batir. De fidelidad y de longevidad.</p>
<blockquote><p>En los años juventinos Dino Zoff se convierte en un mito del fútbol transalpino.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Super Dino. Dino Nazionale. La década que pasa defendiendo los colores de la Vecchia Signoria eleva al portero a la condición de leyenda. Como suele suceder, los mejores años de la Juventus son también los mejores años de la selección italiana. Zoff es insustituible en la Azzurra y todos los herederos de su trono –Bordon, Conti, Galli, Tancredi…- no pueden sino esperar a que abdique.</p>
<p style="text-align: justify">Dino disputó cuatro Mundiales, todos muy intensos. Aquel desde el banquillo en México, del que ya hablamos. El de la desilusión y los remordimientos por parte de una Italia avejentada –Mazzola, Rivera, Burgnich,<span class="pullquote_right">Tras Argentina 78, Zoff es acusado de estar acabado a sus 36 años</span> Facchetti, Riva- y llena de conflictos internos –<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=rX4BJmKqs9c">Chinaglia</a>, Re Cecconi, Juliano…- en Alemania 74. Una Italia secuestrada por los capos del vestuario, destacando Mazzola sobre todos, y los mafiosos vestidos de futbolista provenientes de la Lazio campeona de la Serie A. Zoff, además, llega a este campeonato en uno de sus momentos de mayor fama. Ha permanecido imbatido con la selección durante más de 1100 minutos, incluyendo victorias sobre Inglaterra y Brasil. El récord se romperá en el momento menos esperado, en el partido contra Haití, cuando <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=N7bnIG0eEcE">Emmanuel Sanon</a> le bate y pone en entredicho el verdadero nivel de una Nazionale que está a punto de explotar internamente. El tercero, y quizá más amargo para Zoff, fue el de Argentina 78. Italia juega un fútbol magnífico, pero queda cuarta merced a dos derrotas que vienen por goles a larga distancia contra Holanda –<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=FxVOCDGmnS0">Haan</a>&#8211; y Brasil –Nelinho, Dirceu-. A Zoff se le acusa de estar viejo y lento de reflejos. De estar iniciando el declive, si no acabado. Tiene 36 años.</p>
<p style="text-align: justify">Pero el cuarto, ¡ay el cuarto! España 82 es la revancha y el triunfo de un hombre que resurge como el Ave Fenix, y que no le cobra cuentas pendientes a sus enemigos. No es una revancha con palabras, es una revancha con trabajo, con hechos. Como le habían enseñado Don Mario y Doña Anna. En este 1982<span class="pullquote_left">Su parada ante Óscar le da el Mundial a la Italia de su amigo Bearzot</span>, con 40 años, la imagen del triunfo mundialista italiano, más incluso que Zoff alzando la copa en el Bernabeu, es <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=1dgwnyZVD0E">la parada en el minuto noventa</a> a Óscar en el partido contra Brasil. Una parada de reflejos, de genio, de colocación, de instinto, de todo lo que le habían acusado de perder. De portero grande. De leyenda y referencia inmortal. La imagen de la persona es aquella de los gestos de afecto hacia Enzo Bearzot, incluso antes de recoger la Copa del Mundo. El cariño hacia su paisano, un hombre al que Zoff le debe mucho y que ha sido, como él mismo, injustamente criticado. Bearzot es un elemento clave en la carrera de Dino, el hombre que le dio la confianza de ser el indiscutible número uno de la selección y le permitió retirarse con 112 partidos internacionales, récord durante mucho tiempo. Al igual que el de presencias en la Serie A. O el de ser el único jugador italiano que ha ganado Mundial y Eurocopa. En los años 30, hay unos cuantos jugadores que, bajo las órdenes de Vittorio Pozzo vencieron Mundial y <i>Copa Internacional</i> -Dr. Gerö Cup-, que es considerado equivalente, pero oficialmente no es lo mismo.</p>
<p style="text-align: justify">Su carrera <i>Azzurra</i> es inigualable. Ha jugado con Burgnich y Facchetti, con Castano y Guarneri, y vivió los debuts internacionales de Antognoni, Tardelli, Scirea, Graziani, Cabrini, Rossi o Bergomi. Y a todos ellos sirvió de paraguas y de modelo. Ganó una Eurocopa y un Mundial, y ha servido de molde para los futuros porteros que ha dado Italia. Gianluigi Buffon, el único que se le acerca, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Ni54vMS_frM">no hubiese sido Buffon</a> de no haber existido antes Dino Zoff.</p>
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		<title>Por la supremacía europea…</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Jun 2012 02:00:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">A</span>unque parezca mentira, nunca a estas alturas de Eurocopa se habían encontrado las dos mayores potencias europeas (7 Mundiales y 4 Eurocopas entre ambas). También es cierto que el campo de batalla europeo no es el favorito de los italianos<span id="more-17879"></span>, pero aún así nos resulta extraño que los mayores representantes de la competitividad extrema nunca hayan medido armas en una semifinal europea. Dos empates en primera fase es su bagaje en la Eurocopa. Un empate a uno en tierras alemanas en 1988, protagonizado por dos equipos que estaban en transición hacia el Mundial de 1990, y un empate a cero en 1996, que propiciaba la salida de Italia –<a target="_blank" href ="http://www.futbolofensivo.com/2012/03/el-milan-de-arrigo-sacchi-construccion-de-un-sistema-y-modelo-de-juego-%E2%80%9Cinnovo-creo-y-vencio%E2%80%9D/">y de Arrigo Sacchi</a>&#8211; por la puerta de atrás del torneo inglés. Por el contrario, sus grandes duelos en la arena mundialista han pasado a la historia por su trascendencia y sus tintes épicos. Dos semifinales y una final de la Copa del Mundo han sido protagonizadas por la <i>«Squadra Azzurra»</i> y la <i>«Mannschaft»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Todavía todos tenemos reciente esa semifinal de Dortmund en 2006. Los alemanes afrontaban el Mundial en su país tras dos años de trabajo a marchas forzadas por parte de Jürgen Klinsmann –y Joachim Löw-<span class="pullquote_right">Tras el fracaso en la Eurocopa de Portugal, Alemania reorganizó todo su fútbol</span> para renovar a una selección decrépita y poco competitiva. A pesar de su subcampeonato en el Mundial del 2002, Alemania había hecho el ridículo en la Euro de Portugal, y el ex delantero del Stuttgart asumió el reto de introducir nuevos jugador, y un nuevo estilo de juego. Más o menos lo consiguió, aunque ni mucho menos el cambio fue radical. Su obra la continuaría Löw tras el Mundial, pero durante este torneo en casa se sentaron las bases para la actual Alemania. Se trabajó desde todos los estratos del fútbol alemán, reorganizando todo el fútbol base, <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Germany_national_football_B_team">creando el <i>Team 2006</i></a>, un equipo sombra del combinado nacional donde foguear a los nuevos valores antes de lanzarlos a competir internacionalmente, y en definitiva, se lavo la cara de un fútbol estancado. La apuesta salió bien, ya que la selección demostró competitividad durante el torneo, avanzando rondas sin excesivo esfuerzo y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ME70nTlDov4">batiendo a Argentina</a> en los cuartos de final en un partido memorable, especialmente por la tanda de penalties en la que Lehmann fue gran protagonista.</p>
<p style="text-align: justify">Italia, por su parte, llegaba al torneo envuelta en el escándalo del <i>«Calciopoli»</i>, por el cual la Juventus (base de la selección como casi siempre que Italia es competitiva), daría con sus huesos en la Serie B y perdería dos Scudetti. Ambiente enrarecido, seleccionador y ciertos jugadores discutidos, problemas extrafutbolísticos… Todo recordaba sospechosamente a 1982, y así, entre las dudas de una primera fase bastante penosa, y el refuerzo que le suponía al grupo ir pasando partidos de eliminatorias, se llegó al partido de Dortmund. Alemania debía ser favorita, por localía, y porque Italia había llegado trabajosamente a estas instancias. Pero trabajosamente es <i>the italian way</i>, no podían estar más cómodos con ese papel. En un Westfalensatadion abarrotado, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GXBVvg9u8qI">ambos equipos se midieron de poder a poder</a>. Alemania basaba su fuerza en la pareja Klose-Podolski –el máximo goleador y el mejor joven del campeonato-, y en la capacidad de Schweinsteiger, Ballack y Frings para comerse ellos solitos kilómetros y kilómetros en el centro del campo. Y además, fue el torneo de la explosión de un carrilero de clase mundial como Philip Lahm. Los italianos, amparados en la seguridad de unos Buffon y Cannavaron inconmensurables –murió el futbolista y nació la leyenda para ambos durante este torneo-, la revelación de Fabio Grosso en el lateral izquierdo, la dirección de Andrea Pirlo y el trabajo de Mauro Camoranesi en el medio y la cambiante inspiración de alguno de sus atacantes –había para elegir: Totti, Del Piero, Toni, Inzaghi, Iaquinta, Gilardino-, plantaban cara y estaban cómodos.</p>
<p style="text-align: justify">Conforme pasaban los minutos, a los alemanes se les veía más cansados, física y mentalmente, mientras que los italianos estaban cada vez más metidos en su papel y el partido más suyo con el correr del tiempo. A pesar del empate a cero, la prórroga prometía no bajar en intensidad –¿reminiscencias de 1970?-<span class="pullquote_left">Pese a que Italia había tenido más desgaste, conforme pasaba el tiempo más superior era</span> , y aquí es donde Marcello Lippi dio un golpe de efecto. Italia salió a matar en el tiempo extra. Del Piero, Iaquinta y Gilardino renovaron totalmente el frente de ataque italiano y la <i>«Azzurra»</i> se hizo con los mandos del encuentro. Aún así, parecía que los penalties eran cada vez más posibles, y la sombra de Lehmann, con su papelito salvador de los cuartos de final, se agigantaba. Pero llegó el minuto 119 y de repente todos vimos aparecerse en nuestras televisiones a Marco Tardelli, como en aquella final del 82. Evidentemente no era él, era Fabio Grosso, la gran sorpresa italiana del Mundial, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=CWujLMH1N8w">el hombre que hizo suya aquella carrera</a> (puños cerrados y grito salvaje al viento) que el gran Marco había patentado en el Mundial de España. Tras un corner, la pelota  llegó a Pirlo, que con un pase magistral habilitó Grosso y este la puso en el ángulo donde Lehmann jamás podía llegar. ¡Italia en ventaja! Alemania, consciente de que necesita un milagro, y consciente de que ya lo habían encontrado muchas veces, tocó a rebato, pero Italia no se limitó a subir la guardia y esperar llegar viva al toque de campana final. Contragolpeó. Y en la jugada más memorable de todo el Mundial, con Cannavaro, Totti, Del Piero, Gilardino y de nuevo del Piero ponía el 0-2 que mataba a Alemania y situaba a Italia en su  sexta final mundialista, donde derrotarían a la Francia de Zidane y Cannavaro levantaría la cuarta Copa del Mundo italiana.</p>
<blockquote><p>El mazazo de Del Piero confirmaba a Italia como la bestia negra de Alemania.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">2006 tuvo muchas reminiscencias de 1982, desde el escándalo italiano previo al Mundial, hasta la andadura titubeante de la Nazionale por el torneo, pasando por el grito de Tardelli al darle la estocada final a los alemanes. Así podrían resumirse ambos enfrentamientos, pero es que en España 82, los italianos arrebataron directamente la Copa a los alemanes. Era la final del Santiago Bernabeu, y ambos equipos habían sufrido como perros para alcanzarla. Italia con jugadores como Paolo Rossi metidos en escándalos –Totonero-, el seleccionador criticado por su manera de escoger el equipo, dejando fuera a jugadores muy en forma para llamar a otros más de su gusto pero cuyo rendimiento sería dudoso, una primera fase horrenda, para luego ir creciendo exponencialmente, y liquidar a la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=bEvFa-CzPZY ">Argentina de Maradona</a>, el favoritísimo <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qgRpRTbk1oo">Brasil de Telé Santana</a> y la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=BS_WMXwrQHY ">sorprendente Polonia</a> que, una vez más, se metía entre los tres primeros. Había Italia alcanzado la final amparándose en la fiabilidad de Dino Zoff –que hacía su último servicio a la causa, a los 40 años-, la clase de Scirea cerrando la defensa, los salvajes marcajes de Claudio Gentile, la garra de Marco Tardelli, la clase de Antognoni en el medio, la ubicuidad del gran Bruno Conti y el renacimiento de Paolo Rossi, verdugo de Brasil y Polonia.</p>
<p style="text-align: justify">Alemania, que había sufrido una vergonzosa derrota contra Argelia al comienzo del torneo, tuvo que pactar un aún más vergonzoso empate con Austria en Gijón para solventar la situación y plantarse en segunda fase. En un grupo con Inglaterra –soso empate a cero- y España –solvente victoria por 2-1-, habían conseguido plantarse en las semis, donde les esperaba la nueva favorita del público, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=DY8O9qhFbj4">la Francia de Michel Platini</a>. Como Alemania –y más aún esta de Jupp Derwall- de sentimientos iba más bien cortita, eliminó a los poetas franceses de la manera más cruel posible, entre remontadas, penalties e intentos de homicidio por parte de Harald Schumacher. Fue uno de los mejores partidos jamás jugados, un <i>thriller</i> con todo lo necesario para el espectador, como el Francia-Brasil del 86 o el Alemania-Italia del 70.</p>
<p style="text-align: justify">A estas alturas de torneo la gente ya no sabía muy bien con quien ir, con los catenaccistas italianos, que habían molido a palos a Maradona y se habían cargado al <i>equipo de todos</i> o con los malencarados alemanes-Breitner, Stielike, Schumacher, Kaltz o Dremmler no eran lo más simpático del mundo-, que también habían matado un poco al fútbol en la semifinal de Sevilla, y además habían inspirado el sarcástico <i>«¡que se besen, que se besen!»</i> del público gijonés en el partido contra Austria.</p>
<p style="text-align: justify">Italia no dejó mucho tiempo para dudar. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7O0zIXDcfHI ">Jugaron un partido impecable</a>, aún con la ausencia de su cerebro Antognoni y con la rápida pérdida de Graziani, al que su maltrecho hombro redujo su final del Mundial a escasos 10 minutos. Alemania, que contaba con un Rummenigge renqueante, parecía fuera de lugar en la final<span class="pullquote_right">Paolo Rossi anotó su sexto gol consecutivo para poner en ventaja a Italia en la final</span>. Se esperaba que la estrella del Bayern pudiese obrar un pequeño milagro, pero fue aplastado por un jovencito de 18 años con un bigote señorial. Beppe Bergomi se convertiría en un mito del <i>calcio</i> en este Mundial, que sería la primera piedra de una magnífica carrera. Los alemanes apenas inquietaron a Zoff, e Italia incluso dispuso de un penalti que Antonio Cabrini lanzó fuera. Cerocerismo al descanso. Era el mejor resultado posible para los alemanes, pero les duró poco la alegría. Escasos diez minutos del segundo tiempo le bastaron a Rossi para anotar su sexto gol consecutivo en el Mundial y abrir la lata alemana. Fue un centro al área que formó un barullo en frente de la portería de Schumacher, del que sólo podía salir un ganador. Y ese era Paolo Rossi, oportunista como pocos ha habido, que merced a su heroica actuación mundialista acabaría el año como Balón de Oro. Tras el gol, Derwall decidió retirar al decepcionante Rummenigge, pero ya nada podía contrarrestar el subidón moral que impulsaba a los hombres de Enzo Bearzot. Una increíble jugada dentro del área alemana entre ¡Bergomi y Scirea!, culminó con un balón a las inmediaciones de la frontal donde Marco Tardelli, con varios jugadores alemanes encima, resolvió para marcar el segundo gol y dar al mundo una de las celebraciones más emocionantes de la historia del fútbol. Corrió, incrédulo, con los puños apretados, gritando con todas sus fuerzas, cabello al viento, sacando toda la tensión que había vivido durante ese mes en España. ¿Cuántas veces habría visto Fabio Grosso esas imágenes?</p>
<p style="text-align: justify">Alemania era ya un cadáver cuando Alessandro Altobelli anotó el tercero. A partir de ahí hubo momentos para el homenaje, como la presencia de uno de los favoritos de Bearzot, Franco Causio, en el terreno de juego. Alemania marcó, por medio de Breitner, pero no fue más que una anécdota que sirvió <a target="_blank" href ="http://www.corazonblanco.com/paul_breitner_el_germano_abisinio-itemap-117-9230-1.htm">al gran <i>Abisinio</i></a> para formar parte del selecto grupo de jugadores que han marcado en dos finales de Copa del Mundo –Vavá, Pelé, Breitner, Zidane-.</p>
<blockquote><p>El mejor partido de la historia del Mundial también tuvo a italianos y alemanes como protagonistas.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La Italia envuelta en polémicas, que sufre en la primera fase y que crece conforme avanza el torneo, como ya habréis podido comprobar, es una de las figuras más clásicas de la historia del los Mundiales. Como Naranjito, las Torres de Wembley, Pelé o la mano del Diego. Mexico 70 no iba a ser menos. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zFoLXj2tsiY">Los italianos venían como campeones de Europa</a>, tras ganar el torneo en su país dos años antes. Pero lo ganaron de manera especial, pasando las semis contra la URSS por el lanzamiento de una moneda, y venciendo la final en un partido de desempate contra Yugoslavia, que sufrió un arbitraje infame por parte de un árbitro español, y a una Italia que había cambiado su alineación completamente con respecto a <i>la primera</i> final. En aquel año 68, ya era Dino Zoff el portero de la selección.</p>
<p style="text-align: justify">Así pues, en Mexico, lo italianos se presentaban con la polémica entre quién debía jugar entre <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TqcQJgb8_gg">Gianni Rivera</a> y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=JvhmqcNJpLw">Sandro Mazzola</a>, los dos genios del fútbol transalpino de la época. Valcareggi<span class="pullquote_left">Un catenaccista como Valcareggi sólo admitía a un genio: Gianni Rivera o Sandro Mazzola</span>, el seleccionador, era un catenaccista declarado, con lo cual no había espacio para ambos en el equipo. Además, Zoff había perdido el puesto contra Albertosi, portero del Cagliari que sorprendentemente había ganado la Serie A ese año. Precisamente del Cagliari había varios jugadores más, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=serhkTENZKQ">el principal Gigi Riva</a>, un extremo izquierdo con una capacidad goleadora soberbia y un cañón en sus botas. Seguramente el jugador más amado de Italia en aquel momento y sobre el que no pesaba ninguna polémica o duda. Debía ser el estilete de la selección. El caso es que durante la primera fase Riva estuvo absolutamente decepcionante, y con él el equipo entero. Italia pasó por los pelos un grupo fácil, marcando poco y encajando aún menos. Concretamente había marcado un gol y encajado ninguno. Así era esta Italia. Había despertado el equipo en los cuartos de final contra Mexico, guiado por un Riva autor de un doblete y un Rivera que también había anotado. Valcareggi había llegado a la conclusión de que hacer jugar una parte a Mazzola y otra a Rivera era lo justo. Así era esta Italia también.</p>
<p style="text-align: justify">Alemania, subcampeona del Mundial 66, empleó su primera fase para consagrar al Torpedo Müller –un gol a Marruecos, tres a Bulgaria y tres a Perú-, asentar a la pareja Beckenbauer-Overath como la más completa del torneo y redescubrir la faceta de centrocampista de Uwe Seeler. Además de eso, había saldado viejas cuentas con los hombres de Sir Alf Ramsey, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=munBdTn5iLQ">eliminando a Inglaterra</a> en un apasionante partido en León, a 45 grados de temperatura.</p>
<p style="text-align: justify">¿Quién era la favorita para esta semifinal en el Estadio Azteca? Sencillo: no la había. Pero sí había morbo por ver como Müller podía burlar la férrea táctica de don Ferruccio. Italia salía con Mazzola de titular, Riva en la izquierda, el sorprendente Domenghini en la derecha y el ariete del Inter Roberto Boninsegna como referencia atacante. Atrás, cemento del bueno con Burgnich, Facchetti, Cera y Rosato, con Bertini haciendo de cortacésped en la medular y Giancarlo de Sisti ejerciendo de <i>tornante</i>, lo que, en lenguaje catenaccistico, es ser un poco el <i>chico para todo</i>. Los alemanes no variaron mucho, con Maier, que no estaba teniendo un torneo brillante, en la portería, Willi Schulz como líbero y Schnellinger-que por entonces jugaba en el Milan- como hombre clave en la defensa; Beckenbauer, ya convertido en el <i>Kaiser</i> a nivel internacional tras el partido de cuartos, y Overath eran el eje en el centro del campo, Grabowski le había ganado la partida a Libuda tras destrozar a Terry Cooper contra Inglaterra, y arriba estaban Hennes Löhr y Uwe Seeler apoyando a Müller.</p>
<p style="text-align: justify">El partido, durante el tiempo reglamentario, se movió por los <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sb5tGOmFlhA&#038;feature=related">parámetros que todos esperaban</a>: igualdad máxima y Alemania dominando algo más la posesión, atacando con más variantes y los italianos<span class="pullquote_right">Italia se puso rápido en ventaja, lo que facilitó su repliegue y salida ante el ataque alemán</span> agazapados y saliendo en rápidas contras gracias a la dirección de Mazzola –luego Rivera tras el descanso, como siempre- y De Sisti más la velocidad de Domenghini, Riva y Boninsegna. A todo esto ayudó el hecho de que Italia estaba en ventaja desde el minuto 8. Cuando parecía que Italia estaba ya celebrando el triunfo, el hombre que mejor les conocía, Schnellinger –Helmut Haller, también con muchos años en la Serie A, estaba en el banquillo-, empató en el minuto 90, enviando el partido a la prórroga. Una prolongación que sería histórica y que, según muchos, costó gran parte de las posibilidades de ganar la final al equipo que saliese ganador. Media hora extra, en la altura de la Ciudad de Mexico y con una temperatura abrasadora, era un peaje enorme. Pero tanto alemanes como italianos lo pagaron gustosos, y nos brindaron la mejor prórroga jamás jugada. </p>
<p style="text-align: justify">Apenas habían transcurrido cuatro minutos cuando por fin Gerd Müller se libraba de sus marcajes y hacía su décimo gol del torneo. Italia debía ahora abrirse un poco, y finalmente veíamos a Facchetti subiendo la banda como en el Inter, en vez de tan pendiente de cerrarse hacia el centro como habíamos visto durante el torneo. Los frutos fueron inmediatos cuando Burgnich empataba a los 98 minutos. Riva, apenas 6 minutos después, en una fantástica jugada de contrataque, quebraba a su defensor y ponía el 3-2 para Italia. El partido había tomado tintes legendarios ya, y más aún cuando Müller, cinco minutos después, lo empataba a tres, ante la desesperación de un Enrico Albertosi bastante desafortunado. En este momento, ya estaba <a target="_blank" href ="http://3.bp.blogspot.com/-0EztUhq9urI/Thn1lr635JI/AAAAAAAAAV8/A8YspBbHOg0/s1600/4462269437_3e7ca84a2d_o.jpg">Beckenbauer jugando con el brazo en cabestrillo</a>, tras haber sido parado en seco por el poderoso Facchetti en una internada del <i>Kaiser</i> en campo italiano. Apenas un minuto después del gol de Müller, apareció la figura de Gianni Rivera, brillante en el tiempo que había estado en el campo, para llegar desde la segunda línea para batir a Sepp Maier, ante la mirada de un Beckenbauer en clara inferioridad física.</p>
<p style="text-align: justify">Aún hubo tiempo para más ataques alemanes, pero la leyenda había puesto el punto final. No habría más goles, ni más vuelcos al corazón, ni más remontadas épicas. Italia era el candidato europeo para asaltar al <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3_3nRplehGk">inabordable Brasil de los cinco dieces en la final</a>. Y, tras esta semifinal, sería partícipe de otro partido memorable, aunque no tanto como a ellos les gustaría.</p>
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