Parece ya un hecho que el sexto curso de Simeone al frente del Atlético de Madrid será recordado por el esperado y definitivo paso hacia la versatilidad ofensiva. Su equipo está más preparado que nunca para dominar los partidos, o fases cada vez más largas de los mismos, a través de la posesión y la creación de espacios ante rivales muy replegados. Así lo recogerá la hemeroteca porque así debe ser, pero si en 2016 recuperó a Filipe Luis para blindar la puerta que su marcha dejó abierta, el arranque de temporada de Stefan Savic va camino de tener un efecto muy parecido. Lo nuevo cala y genera debate pero al final ha de permanecer lo que se ha sido siempre: Oblak, Godín y el paso adelante del central montenegrino se empeñan en que esa circunstancia no se olvide.
Porque desde que Savic llegó al Manzanares no ha olvidado nada de lo que ha aprendido. El sistema defensivo que desde hace más de un lustro ha construido el Cholo es una sucesión de ejercicios y conceptos que el jugador asimila hasta el mínimo detalle. Y Stefan Savic está siendo una falsilla prácticamente perfecta. Ya no es un acompañante ni un aprendiz, sino un pilar individual que suma en todo contexto y ante todo rival. Acción a acción, su regularidad y momento de forma se han entremezclado con un nivel a todas luces veraz.
Su arranque de temporada está siendo prácticamente inmaculado
Su orientación del cuerpo con respecto a la progresión de las jugadas así como la distancia guardada entre compañeros de línea y la correspondiente a la medida con la línea de medios han experimentado una notable mejoría con respecto a sus primeros meses como colchonero. Su técnica en el despeje, su limpieza en la marca cuando el rival recibe de espaldas, su seguridad en la disputa aérea y sobre todas las cosas, lo que habilita cada acción defensiva y que le ha permitido ser igual de fiable en campo abierto: su nivel de concentración.
Savic siempre está dentro de la jugada, llegando en la fracción de tiempo exacta para cada lance del juego. Salta en tiempo, anticipa en tiempo, arranca en tiempo, bascula en tiempo, recupera en tiempo y cuerpea en tiempo. En su espacio sólo puede desbordarle algo extraordinario, creativo e inesperado. Como ocurre con Godín, el zaguero balcánico protagoniza desde la defensa, no reacciona ni espera, sino que desbarata todo lo que le rodea desde su colocación, su acople al sistema y su mencionada concentración, la que le otorga una puntualidad y antelación en el actual Atlético, que deja más espacios atrás, en los que podría salir perdiendo en velocidad por su envergadura y pesaje. Y ni por esas.
Su defensa del centro lateral es mejorable; no mide del todo bien
Sólo está dejando un pero: su defensa del área cuando es el primer central, es decir, cuando el centro viene desde la banda izquierda rival, momento del juego en el que no ha progresado al mismo nivel, perdiendo referencias en determinadas ocasiones, dudando en el salto y en el lugar en el que esperar la pelota. Son muchos los ejemplos que han hecho vulnerable al Atlético de Madrid esta temporada. Siendo Oblak un portero poco propenso a buscar algunos envíos concretos, la figura del primer marcador en el centro lateral cobra mayor relevancia, lo que deja al excentral de la Fiorentina en ciertos apuros para cerrarlos. Teniendo en cuenta que Juanfran es el lateral que más puede conceder y que los rojiblancos obligan al rival a atacar por el exterior, no es un detalle. Sin embargo es lo único en lo que Stefan Savic no brilla. En todo lo demás, está siendo una absoluta garantía.
Foto: David Ramos/Getty Images






Garate 4 octubre, 2016
La unica pega que le pongo es que le falta fisico. Bueno, mas bien que su fisico no le permite corregir errores, aunque habitualmente no los comete. En un libra por libra con Gimenez Savic hoy gana en todo excepto en esto, en lo que Gimenez, que lo basa todo en su fuerza mas que en la anticipacion, estaria por delante