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	<title>Ecos del Balón &#187; Nils Liedholm</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>Persiguiendo sombras</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 01:55:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego<span id="more-233397"></span>. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 es casi impensable la existencia de un marcaje individual, no ya específico, sino en casi cualquier circunstancia del juego. Pero, ¡ay si preguntásemos en los 60 en Italia! O en una tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley. O en esa tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley <i>después</i> del partido. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ezx0aJ6s66I">O durante el Inglaterra-Escocia que lo inició casi todo</a>. Nadie tiene una respuesta definitiva. El marcaje es puro fútbol. Cuestión de opinión, pero sobre todo de evolución.</p>
<h3>Al principio fue la zona</h3>
<p style="text-align: justify">Es habitual relacionar el fútbol <i>clásico</i> con marcajes individuales, pero si nos vamos al inicio del juego descubriremos, no demasiado sorprendentemente, que la zona se utilizaba desde el comienzo del juego. Con aquellas delanteras pobladísimas y las exiguas <i>líneas</i> defensivas, la posibilidad de marcar al hombre ni se discutía. La zona, aunque parezca increíble por ser símbolo de modernidad, es el estado natural del marcaje en el fútbol. Así se empezó a jugar en el siglo XIX y así se volvería, con más o menos reticencias, durante el siglo siguiente. Hemos usado la palabra <i>natural</i> de manera intencionada, por cierto. Piénsalo, cuando estás jugando un partido con tus amigos, si un tipo pasa cerca de donde tú estás, lo natural es echarle un ojo. Si tienes que seguirlo hasta cuándo va a echar un trago de Gatorade es, generalmente, porque hay alguien influyendo en tu forma de jugar. Ese alguien suele ser el entrenador. O llegado a ciertos niveles un periodista. El marcaje al hombre, pues, viene por influencia de los que están fuera del rectángulo de juego.</p>
<p style="text-align: justify">Con la evolución del fútbol y los esquemas táctico las líneas de los equipos, aunque permanecen predominantemente atacantes, se tienden a equilibrar. Y cuando en los años 30 el entrenador de uno de los mejores equipos del mundo decide retrasar a su mediocentro hasta convertirlo en un tercer central dando inicio al famoso W-M, el advenimiento de la era del marcaje individual se confirma. Hablábamos del entrenador y la prensa como los mayores ejemplos de injerencia en la naturalidad del fútbol. Y en esa época, nadie tenía más poder que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=45lLlx7rpmw">Herbert Chapman, entrenador y arquitecto del Arsenal</a>. Chapman creo un módulo a su estilo y, como todos los ganadores, creó escuela. Y esa escuela ganadora captó adeptos, especialmente en los medios de comunicación y en las directivas. De repente, la W-M era innegociable. Se jugaba así o no se jugaba, y la uniformización del juego, sobre todo en las Islas Británicas -que al fin y al cabo eran las que cortaban el bacalao a nivel mediático y en los despachos- alcanzó niveles insospechados. El marcaje individual había llegado casi sin hacer ruido. Todo el mundo jugaba igual, los equipos encajaban como un guante, y cada jugador tenía su rival asignado en el campo. Era una constante batalla uno contra uno. El lateral derecho buscaba a su extremo, el mediocentro a su centrocampista ofensivo, el central a su delantero centro. Ni que decir tiene que cuando los dorsales hicieron su aparición el emparejamiento fue aún más automático. Y los futbolistas se convirtieron en autómatas. Dejaron de pensar a tales niveles que un simple cambio de dorsal, descuadraba a un equipo. ¿Quiénes eran esos transgresores, esos tramposos, que ponían el 9 a un central y el 4 a un delantero centro? <i>«¿Voy a arriesgarme yo a cometer un error saliendo a buscar al jugador que lleva el número que supuestamente debería perseguir? No, nunca. Que lo decida el míster»</i>.</p>
<blockquote><p>Una vez se atacó la W-M, los que decidieron innovar obtuvieron una ventaja histórica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así es como en una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YBk82pNWAwk">nublada tarde de noviembre</a> los húngaros reventaron a los ingleses. Así es como un pequeño equipo de la frontera entre Italia y Yugoslavia, la Triestina, revolucionó el Calcio. Así fue como una selección centroeuropea, Suiza, cansada de ser apaleada por los grandes se protegió con un candado, al igual que lo hacía el club de las fuerzas aéreas soviéticas en otras latitudes. Cambiando jugadores de lugar, reforzando zonas débiles, usando espacios baldíos, renovando roles. Fútbol.</p>
<h3>El auge de nuevas visiones del juego</h3>
<p style="text-align: justify">Mientras los británicos se enrocaban en sus tradiciones, el resto del mundo se movía. Ya hemos visto que la zona y el intercambio de posiciones danubiano va a crear problemas que alguien debería resolver. Los italianos habían tomado la vía abierta por Karl Rappan en Suíza, con la adaptación del famoso candado o cerrojo. Gipo Viani y Nereo Rocco van a ser los grandes adalides del Catenaccio, antes del advenimiento de Helenio Herrera y su <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=60b3uSUXkN0">Grande Inter</a>. La gran novedad es la del <i>battitore libero</i> -Ivano Blason es el primer gran nombre-. Situado a la espalda de los marcadores al hombre, el líbero va a ser la red seguridad que sus equipos tenderán ante posibles errores de la línea defensiva. Los líberos serán figuras de corte cavernario hasta bien entrados los 70, aunque algunos como Armando Picchi harán de ello un arte. Ser líbero es casi practicar un deporte distinto al que todos los demás jugadores de fútbol están jugando, pues requiere de un control espacial y una inteligencia posicional como pocos otros roles futbolísticos. Mientras el resto de jugadores libran batallas individuales, el líbero participa de las batallas de todos, pero sin la posibilidad de ser herido. </p>
<p style="text-align: justify">Un líbero que falla mata a su equipo. Un líbero inteligente y astuto da vidas extra a sus aguerridos marcadores. Picchi será uno de estos, Cesare Maldini también, como lo será Scirea más adelante. El líbero italiano hará de defensores rugosos como Tagnin, Bugnich, Rosato o Gentile jugadores de culto. Para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=isGtWdcLFmc">Gianni Brera</a>, el gran adalidad del juego defensivista italiano, la combinación de líbero y marcadores aporta una solidez defensiva superior y compensa una supuesta carencia física del futbolista italiano de la época. Rocco irá incluso más allá que Herrera, añadiendo muchas veces una línea de tres centrocampistas de marca -mediani- para proteger <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=yO5eaSaBzzU">al cerebro Rivera</a>, cuya clase genera prácticamente todo el caudal ofensivo de un Milan que gana títulos en Italia y Europa de la mano de Rocco y el <i>«Bambino d’oro»</i>. Rivera tenía permitido fallar, se le pedía que arriesgase siempre en sus pases -si uno ve un partido de Rivera con ojos actuales se sorprenderá de que siempre juegue en vertical y buscando el espacio fallando, por tanto, muchos pases-, porque Rocco sabía que acertaría los suficientes para que los Altafani, Prati, Sormani, Hamrin o Combin tuviesen su buena ración de oportunidades cada partido.</p>
<blockquote><p>El fútbol en Sudamérica tomaba otros derroteros diferentes por la técnica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Mientras, en Sudamérica, la zona va tomando forma. En un fútbol más técnico e individualista, los marcajes al hombre -casi siempre con la consabida complacencia arbitral- pierden su sentido. Es peligroso reducir el juego a un constante uno contra uno cuando tu adversario puede superarte casi siempre. Vigilar una parcela de campo, buscar ayudas e intentar crear superioridades en ciertas zonas del campo -ya sea con un falso 9 o un wing-ventilador- se convierten en el pan de cada día al otro lado del charco. Así <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rkUE1GuH2o0">se mantendrá en Brasil</a>, en parte gracias a la época de éxitos que vivirán durante la era de Pelé. La línea de cuatro defensores permanecerá inalterada hasta prácticamente la actualidad -experimentos de Lazaroni y Scolari aparte-, los laterales larguísimos se convertirán en seña de identidad, y la defensa con balón será siempre la mejor defensa para el fútbol canarinho. Argentina, por su parte, se verá arrastrada en una espiral de violencia en los años 60 de la que nunca se librará totalmente -viejos fantasmas checoslovacos y un clima social cambiante por el ascenso de los militares y nuevos valores-, y algo parecido sucederá en la otra orilla del Río de la Plata.</p>
<h3>El pressing y la muerte del fútbol clásico</h3>
<p style="text-align: justify">Con el advenimiento de los años 70 el fútbol cambia para siempre. Habíamos visto a Brasil ganar el Mundial en color en México con lo que se suponía que era la cúspide de la evolución futbolística pero este sueño se fue tan rápido como apareció. Brasil 70 duró un mes, aquel del calor asfixiante y la altitud azteca, pero fue una ilusión. El fútbol caminaba en otra dirección más rápida, más física y más agresiva. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE&#038;t=51s">En Holanda</a> y al otro lado del Telón de Acero se trabajaba en visiones parecidas de la misma idea. El intercambio de posiciones, la presión, la circulación de la pelota a velocidades vertiginosas y la trampa del fuera de juego. Nada de esto era humanamente posible en México, pero cuando el planeta fútbol acabó con el cigarro post-climax en verano de 1970, la pelota ya nunca volvería a ser la misma. </p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6Df0FpXBdaw">Fútbol Total</a> ha llegado y de repente ya no hay lugar para otra cosa. El Ajax fulmina a los catenaccistas del Inter y la Juve con su presión asfixiante, su inacabable tanque de combustible, su falso 9 que dejaba a los legendarios marcadores italianos persiguiendo sombras y su batería de recursos inagotable. La zona innegociable, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=hfqTy2bJzmU ">la línea del fuera de juego</a> tirada a alturas suicidas, los laterales larguísimos y con capacidad para jugar, las diagonales de los extremos que se convierten en goleadores, lo cañones de artillería llamados Arie Haan y Johan Neeskens. Si marcas al hombre, no hay hombre que marcar. Si aguantas atrás, te matan con disparos lejanos. Si sales a atacar, te dejan en fuera de juego. Lo tienen todo y todos les copian. Pero nadie más los tiene a ellos -Brasil se pierde en su búsqueda del Santo Grial precisamente por esta razón aunque Claudio Coutinho lo niegue-. Quienes triunfan son los que crean su propia versión. Los polacos, con una fantástica generación, adaptan los conceptos de movilidad en ataque y cuentan con un excepcional director de juego en Kazimierz Deyna, los soviéticos desarrollan patrones predefinidos que son capaces de realizar casi de manera instintiva, con Blokhin como estilete y los alemanes mezclarán un poco de todo. Jugadores totales como Hoeness y Breitner aparecen por todo el campo creando superioridades, Overath es la torre de control perfecta en la base de la juega, mientras Netzer convierte en oro todo lo que toca en zona de aceleración. Y cuando este no está es su espacio vacío el que es aprovechado por los demás para crear una zona de libre circulación de jugadores que será decisiva en su conquista mundial. Pero sobre todo es la figura de Franz Beckenbauer la que le da un lavado de cara al fútbol defensivo a nivel mundial. </p>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer toma el relevo de Cruyff. El Bayern Munich toma el relevo del Ajax.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Centrocampista de formación, hombre libre por convicción. El Kaiser retrasa su posición pasando de ser uno de los mejores medios del planeta a ser el jugador más decisivo de su generación. Con él, la figura del líbero deja atrás ese halo siniestro y oscuro. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YbXq8ntNkxw">Beckenbauer</a> crea desde atrás y cubre a su fiel escudero, el marcador Schwarzenbeck. También sube hacia el medio del campo y toma la batuta del equipo, combina con Overath, llega arriba y manda a todo campo. Es el equivalente defensivo de Cruyff. Y está rodeado de jugadores totales y de élite en cada posición. Alemania Federal, en el bienio 1972-74 mezcla estilos con una eficacia que nadie más podría. Y todavía les da para mantener la sana y vieja costumbre de marcar al hombre a esos jugadores <i>especiales</i> que pudiesen tener los demás. Berti Vogts era un marcador de clase mundial, y de ello pueden dar fe Johan Cruyff o Dragan Dzajic.</p>
<p style="text-align: justify">Europa marca la pauta en esta época y quien se queda atrás tendrán que renovarse. Brasil y Argentina lo harán mirando a la zona más que nunca, con Cesar Luis Menotti y Telé Santana, que producirán equipos destacables gracias a dos generaciones de futbolistas fantásticas. Especialmente Telé producirá maravillas con su Brasil que, aunque no gane nada, dejará la imprenta de lo que será el fútbol del futuro. Un equipo totalmente zonal, con muy pocos puestos asignados y de un nivel técnico como habrá pocos. Un jugador clave de ese equipo será Falcao, que también sentará cátedra en Italia junto a Niels Liedholm, adalid de la zona pura -casi un sacrilegio en el país transalpino-, pero que abrirá las puertas a la modernidad en el Calcio.</p>
<h3>Italia, elcentro del ingenio táctico mundial en los 80</h3>
<p style="text-align: justify">Los italianos van a reaccionar a los tiempos duros de los 70 con la reinvención de su sistema defensivista. La <i>zona mista</i> va a combinar el viejo módulo de los dos marcadores -a veces tres- y el líbero con un centro del campo de marcaje zonal donde al menos dos jugadores van a necesitar de un despliegue físico fuera de lo común. Estos dos jugadores van a ser el mediocentro, representado en la figura de Oriali o Benetti, más posicional y atento a las coberturas, y un centrocampista de ida y vuelta que va a encontrar su mejor ejemplo en el gran Marco Tardelli. El regista -Antognoni, Platini, Beccalossi-, va a tener más libertad para buscar su espacio en el campo, desde donde generar peligro. </p>
<p style="text-align: justify">El espíritu de Rocco y Rivera seguía muy vivo. No podía ser de otra manera, porque el primero había sido la mayor influencia del gran Papa de la <i>zona mista</i>, Giovanni Trapattoni. <I>Il Trap</i> va a crear una Juventus poderosísima, que será embrión de la selección campeona Mundial de Enzo Bearzot -mismos jugadores, mismo módulo- y que dominará el fútbol italiano durante una década. Sin embargo, la Juve será aquí ejemplo de las debilidades de la <i>zona mista</i> más que de sus virtudes, por todos conocidas. En 1983, Trapattoni conjuntó un equipo con seis campeones del mundo -Zoff, Gentile, Cabrini, Scirea, Tardelli y Rossi-, más Roberto Bettega, Michel Platini y Zbigniew Boniek. Esta constelación de estrellas llegó a la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=poWBes_O_U8">final de la Copa de Europa</a> con la misión de llevarse por primera vez la Orejona a Turín y era favoritísima ante un buen equipo del Hamburgo. Poco podía contar Trapattoni con que el zorro austríaco Ernst Happel daría una de las mayores exhibiciones tácticas de todos los tiempos aquella noche. El técnico italiano planteó el partido cegado por su obsesión por la movilidad del excelente punta danés Lars Bastrup. Había aprendido mucho de la selección italiana en el Mundial 82. El constante movimiento de ciertos jugadores había provocado grandes problemas a la <i>zona mista</i> de Bearzot, conformada en gran parte por juventinos, aunque <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iOwRx3DK2Xw">un colosal Scirea</a> había sido capaz de minimizar casi cada fallo de sus compañeros. No es exageración si decimos que el Mundial del líbero italiano es quizá el torneo más difícil al que se haya enfrentado un jugador, ya que tuvo que resolver situaciones muy complicadas, hacer coberturas y subsanar fallos de marcaje casi de manera intuitiva ante algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos. Trapattoni no quería ese nivel de estrés para su líbero. Así que envió a su mejor perro de presa, Claudio Gentile, a marcar a Bastrup. Pero Happel cambió al danés de lado, sacándolo de la zona de Gentile -que lo siguió por todo el campo-, acumulando hombres en la zona izquierda de la defensa de la Juve -impidiendo que Cabrini pudiese subir, liberando así a Kaltz- y creando un boquete espectacular en la derecha que Magath podía aprovechar. Si Tardelli basculaba para tapar el hueco dejado por Gentile, el boquete se abría en el centro donde el propio Magath o alguno de los llegadores alemanes, como Groh o Milewski, creaba peligro. </p>
<blockquote><p>El marcaje especial sobre Platini mostró otro de los problemas inherentes a la zona mista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este era uno de los mayores puntos débiles de la <i>zona mista</i>, y ni Scirea podía solucionarlo. El otro era su dependencia en el cerebro del equipo. Y Happel lo aprovechará también. Para anular <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x05-michel-platini">a Michel Platini</a> no manda a ningún jugador sobre él. El austríaco instruye a Jürgen Milewski, un centrocampista internacional famoso por su constante ida y vuelta, para que marque el espacio donde Platini genera peligro. Milewski va a atacar al francés sólo si pisa esa zona. Cuando está muy retrasado o escorado <i>Platoche</i> no es una amenaza y Milewski puede permitirse atacar -generalmente usando el boquete que Tardelli, en sus mil coberturas, ha dejado en el centro del campo Juventino-. Cuando esto sucede es otro tragamillas, Jürgen Groh, quien se encarga de patrullar el centro del campo. Platini pasa desapercibido, Rossi queda desconectado del juego, y Bettega y Boniek pierden a su mejor socio. El Hamburgo gana la Copa de Europa y la Juventus vuelve a quedarse con la miel en los labios. La <i>zona mista</i> no es inabordable.</p>
<h3>La era de la zona llega sin avisar</h3>
<p style="text-align: justify">Como ya habíamos dicho, cada vez había más voces que señalaban los defectos del marcaje individual. Nils Liedholm se había hecho un nombre en Italia por predicar la zona pura, aquella sin líbero a la italiana. El sueco alineará una línea de cuatro que marcará en zonalmente, con un jugador como Di Bartolomei, antiguo centrocampista, liderándola. El capitán romano dirigirá la línea en sus salidas para hacer la trampa del fuera de juego y proveerá al equipo de una salida de balón muy limpia que facilitará el trabajo de Falcao y Prohaska o Cerezo. Los éxitos de la Roma solo serán un pequeño adelante de la revolución de Arrigo Sacchi. El técnico de Fusignano, un mitómano del Fútbol Total, ejecutará en Milán una propuesta tan radical como la de Rinus Michels quince años antes. La línea Tassoti-Baresi-Costacurta-Maldini se convertirá en un mantra repetido por los futboleros en las décadas venideras y la famosa presión ejercida por los rossoneri les reportará tremendos éxitos a nivel nacional e internacional. El fútbol se reduce <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3Dnx16-tEF4">a escasos 30 metros</a> y la regla del fuera de juego -el posicional también lo es- le beneficia. El Milan, al grito de Baresi, tira la línea como lo hacían los holandeses, estrechando el campo a niveles nunca vistos. Asfixia a sus rivales con dos líneas de cuatro perfectamente coordinadas que cortan pases y generan dos contra uno continuos. El Milan no caza en pequeños grupos como los chicos de Michels. El Milan caza en manada. Y a partir de Sacchi se cazará en manada o no se cazará. </p>
<p style="text-align: justify">Nada pasa de la noche a la mañana, pero la sentencia de muerte del marcaje al hombre viste de rojinegro. Italia resistirá, fiel a su vieja tradición e incluso en la época de <i>su</i> Mundial, el mundo parece caer enamorado del 5-3-2/3-5-2 que populariza Bilardo, y que pregona la presencia de un líbero por detrás de dos marcadores, pero es el último brillo de una estrella que se apaga. Alemania y sus clubes seguirán <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7KeFOdpRPY">jugando así</a> casi toda la década, pero la zona avanza a pasos agigantados. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9sVbDI-TsSE&#038;t=156s ">Johan Cruyff</a> es otro de sus adalides, como no podía ser de otra manera, aunque incluso él recurre al viejo marcaje individual de vez en cuando. Ejemplos famosos son el de Ferrer sobre Vialli y el -fantasma- de Juan Carlos sobre Lombardo en la final de Wembley o el de Popescu sobre Laudrup en un Barça-Real Madrid. Pero incluso el gran genio de la intuición futbolística era incapaz de eliminar todos los peligros de la marca al hombre. Ese ejemplo de Juan Carlos y Lombardo es paradigmático, con el lateral blaugrana persiguiendo a un hombre que no juega <i>donde debería</i> y creando más problemas a su equipo que al contrario.</p>
<blockquote><p>La defensa en zona parece haber llegado para quedarse mucho, pero que mucho tiempo&#8230;</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así pues, hemos vuelto al inicio. La zona lo domina todo, incluso hasta la defensa a balón parado, donde el marcaje al hombre parecía tener un dominio indiscutible. Ya nadie piensa en el marcaje al hombre como algo viable aunque de vez en cuando haga un cameo exitoso para recordarnos que sigue ahí. Así fue en <a target="_blank" href ="www.youtube.com/watch?v=wZDHLltOeVc">verano de 2004</a>, cuando la selección griega, jugando prácticamente un Catenaccio moderno -tres marcadores y líbero no se veían en un torneo de gran perfil internacional desde 1982- dio la sorpresa del siglo y se proclamó ganadora de la Eurocopa. El mundo se había olvidado de cómo lidiar con algo que consideraba muerto y enterrado. Pero ninguna vacuna es eterna y, quizá, en algunos años vivamos un nuevo cambio de paradigma. La cantidad de información que se maneja en la actualidad hace difícil pensar que el viejo marcador individual vuelva, pero cosas más raras se han visto. Que se lo pregunten a aquellos que estaban en Wembley en un nublado día de noviembre.</p>
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		<title>El volcán y el vagabundo</title>
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		<pubDate>Fri, 09 May 2014 02:00:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[AS Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Juventus FC]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Platini]]></category>
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		<description><![CDATA[a decisión de abrir las fronteras del Calcio convirtió a Italia en una especie de Olimpo moderno. Por encima de las saetas y las nimbus, dioses de fuego o de aire, y de todos los demás elementos, disfrutaban de las delicias de la pasta y otros demonios de la península. Los mejores futbolistas del mundo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">L</span>a decisión de abrir <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2010/10/historia-de-una-ida-y-una-vuelta/">las fronteras del Calcio</a> convirtió a Italia en una especie de Olimpo moderno. Por encima de las saetas y las nimbus, dioses de fuego o de aire, y de todos<span id="more-122497"></span> los demás elementos, disfrutaban de las delicias de la pasta y otros demonios de la península. Los mejores futbolistas del mundo pulularon por sus campos de bengalas y oscuras controversias por casi un cuarto de siglo, hipnotizados por el prestigio inequívoco que la Serie A destilaba.</p>
<blockquote><p>Falcão y Platini pelearon por la corona italiana.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Antes de que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-milan-napoles-maradona-baresi-sacchi-gullit/">Maradona y Sacchi</a> colonizaran la nación, dos reyes divinos regentaron desde Piamonte y el Tiber. El volcán romano fue el que llegó primero<span class="pullquote_right">El dinamismo y enorme técnica de Falcao creó una gran Roma</span>. Venía del Brasil profundo de mediocentros y volantes, pero con la resonante certeza de ser el heredero del mulato del fútbol zen. Durante los cinco años que mandó en el que alguna vez fue el corazón del universo, sus rizos ámbar hicieron danzar a las almas que no comprendían dónde estaba el filo de su espada. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=um9Dl9wonZg">Falcão</a> fue uno de las piedras angulares que revolucionaron el fútbol: un mediocampista versátil, de vasto dominio territorial, técnica prodigiosa y físico de atleta. Su dinamismo y carisma impusieron un sello inconfundible en la primera gran máquina moderna del Calcio, la Roma de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2010/10/l%C2%B4ottavo-re-di-roma-e-il-barone_/">Liedholm</a>, como una de esas primeras locomotoras a vapor que todo lo cambiaron.</p>
<p style="text-align: justify">El vagabundo francés llegó dos años después. Los que le veían observaban en él a un hombre que parecía como si el Grenouille de Süskind de repente se hubiese<span class="pullquote_left">Platini marcaba y, luego, podía organizar a su poderosa Juve</span> convertido <a target="_blank" href ="http://hemeroteca-paginas.mundodeportivo.com/EMD01/HEM/1982/10/29/MD19821029-019.pdf">en Napoleón</a>. Levitaba con pies ligeros sobre el verde mientras imponía con voz de impacto ordenes a sus soldados. Un aura blanca como polvo de hadas rodeaba su cuerpo maltratado como una pintura de Francis Bacon, contraste fulminante con el fulgor de sus pases pincelados. Emperador de Europa como ningún otro, Michel Platini fue el último coletazo de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=fXPqEbvIkpM">un fútbol fúnebre y juglar</a> que no despertó sino hasta 2009. Platini marcaba goles con la misma facilidad y gracia con la que organizaba el fútbol de su equipo. Pases largos desde el núcleo del terreno hacía cualquier lado porque su golpeo no tuvo límites; creatividad renacentista en la frontal y frialdad asesina en el área. Platini era el reflejo de su equipo, la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-juventus-turin-obsesion-copa-de-europa-trapattoni/">Juventus de Trapattoni</a>, último gran campeón antiguo.</p>
<blockquote><p>El partido de 1983 enfrentó a ambos equipos en la cúspide.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La primavera de 1983, fecha meridiana del cosmos de Falcão y Platini, enfrentó a la gran Roma de Liedholm con la mejor Juventus de Trappatoni. Los bianconeros, aun sin Platini, habían dominado los últimos años y con la llegada del francés disputarían la final de la Copa de Europa ese año. La Roma en su tercer año de proyecto había llegado al punto más álgido de su juego y con las opciones de Scudetto a mano. El partido se presentó a la historia como una profecía. La Roma alineó al indomable Falcão como falso delantero centro, el antídoto contra el marcaje al hombre más perfecto que se podía imaginar. Los de la capital perderían aquella vez 1-2, aunque eso no los detuvo en la obtención del título. La Juventus fallaría en su asalto a Europa, tal y como lo hiciera la Roma el año siguiente. La victoria juventina en la final de Heysel de 1985 sellaría una época. Platini envejecía, Falcão se exiliaba y el Olimpo se teñía <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/12/historia-maradona-en-napoles-calcio-uefa-copa-europa-mundiales/">de celeste</a> mientras en el Hades se fraguaba el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/25-aniversario-del-milan-5-0-real-madrid-arrigo-sacchi/">diablo mítico</a>. </p>
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		<title>Tú naciste grande&#8230; ¿y grande has de quedar?</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Jul 2013 02:00:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[oma es la victoria de sus legiones, la grandeza de sus emperadores y la gloria del Imperio. Es la leyenda de su origen, la historia de su expansión y el legado de su civilización. «Roma es eterna». Y el fútbol, que siempre ha sido el veraz espejo del contexto sociocultural de cada región, no tardaría [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">R</span>oma es la victoria de sus legiones, la grandeza de sus emperadores y la gloria del Imperio. Es la leyenda</a> de su origen, la historia de su expansión y el legado de su civilización. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=f9o7U9K1iUU"><i>«Roma es eterna»</i></a>. Y el fútbol, que siempre<span id="more-75470"></span> ha sido el veraz espejo del contexto sociocultural de cada región, no tardaría demasiado en incorporar esta imagen triunfal y épica a su patrimonio intangible. En 1927, el Partido Nacional Fascista de Mussolini vio en el <i>interesado matrimonio</i> entre el recuerdo de la Roma imperial y el popular Calcio la oportunidad perfecta de recuperar <i>el prestigio de ser romano</i>. Con este objetivo y la unión de los equipos de la ciudad (SS Alba, FC Roma y SGS Fortitudo), la AS Roma nació predestinada para vencer donde muchos siglos antes lo habían hecho Julio César, Marco Aurelio o <a target="_blank" href ="http://redhistoria.com/biografia-de-cesar-augusto-el-primer-emperador/">César Augusto</a>. Sin embargo, la leyenda ya se había truncado: la SS Lazio, que había sido subcampeón liguero en dos ocasiones, se negó a formar parte de esta nueva entidad y decidió seguir compitiendo en solitario. </p>
<p style="text-align: justify">Fue como si <a target="_blank" href ="http://www.disfrutaroma.com/leyenda-romulo-remo">Rómulo renegara de Remo</a>, renunciara al protector cobijo de Luperca y se posicionara en frente, en vez de al lado, de la institución que debía emprender y lograr la conquista del norte de Italia. Porque Roma era la capital, pero la hegemonía de la península itálica llevaba un tiempo en manos del poderoso norte, que dominaba la política, la economía y, por supuesto, el fútbol. Es más, en el <i>Calcio</i>, su superioridad era mayor si cabe. Hasta 1929, año de la profesionalización del fútbol italiano y el consiguiente nacimiento de la Serie A, el campeón liguero más <i>sureño</i> era el <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Campeonato_Italiano_de_F%C3%BAtbol_1924-25">Bolonia FC</a>. Y Bolonia, capital de la región de Emilia-Romaña, está 300 kilómetros al norte de Roma. Es decir, un mundo. Un mundo que conquistar.</p>
<blockquote><p>Los grandes campeones anteriores a la Serie A fueron el Pro Vercelli (Piamonte) y el Génova (Liguria).</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Los éxitos tardaron en llegar (Serie A 1942) y cuando lo hicieron no se prolongaron en el tiempo (Copa de Ferias 1961 y Copa de Italia 1964), salvo en un lustro puntual con Nils Liedholm como técnico (una Serie A,<span class="pullquote_right">El palmarés de la Roma no se corresponde con sus altas expectativas</span> tres Copas y una <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GTtEDicw2PU">final de la Copa de Europa</a> entre 1979 y 1984). Sin embargo, el balance de sus 85 años de historia presenta una doble realidad. La Roma fracasó en su misión de arrebatar al norte la hegemonía del Calcio, pero lo paradójico de este hecho es que, aún con sólo tres Scudettos en su palmarés y ninguna Copa de Europa, el club romano ha seguido conservando parte de ese aura de grandeza con el que fue fundado. Entonces, ¿es un grande de Italia o un <i>clásico</i>? ¿Por qué? ¿Cómo ha afectado deportivamente al club? ¿Cómo ha asimilado la afición la falta de éxitos? ¿Qué futuro les espera? Daniele Manusia, romano y romanista, critico literario y <a target="_blank" href ="http://www.vice.com/it/tag/stili+di+gioco">periodista deportivo</a>, nos ayuda a responder estas preguntas.</p>
<blockquote><p>Históricamente, las expectativas de la AS Roma han sido tan altas como, finalmente, equivocadas.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>«Es un problema de percepción: el hincha de la Roma siente pertenecer a la élite del futbol mundial, pero el hecho es que no es así. Nunca lo ha sido»</i>, expone fríamente Daniele para concluir con un irrebatible <i>«lo dice la historia»</i>. Lo cierto es que el palmarés y los números son claros: pese a disputar<span class="pullquote_left">Sin embargo, afición y futbolistas alimentan esa histórica grandeza</span> 80 de las 81 ediciones de la Serie A y ser el cuarto equipo en la <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Clasificaci%C3%B3n_hist%C3%B3rica_de_la_Serie_A_(Italia)">clasificación histórica</a>, sus tres títulos ligueros se quedan muy lejos de los 29 de la Juventus y de los 18 del AC Milan e Inter. Tampoco es que haya surgido demasiada oposición por parte de otros equipos al eje Milan-Turín, pero su objetivo era estar ahí. A su altura. Primero Italia; luego Europa. Y no fue así. Sin embargo, el romanista siente lo que siente y, por ello, cuando los jugadores saltan al Olímpico, la afición les recibe con la misma declaración de intenciones que en 1927: <i>“<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=_9QSyLcoA00">Tu sei nata grande e grande hai da resta</a>”</i> (<i>“Tú naciste grande y grande has de quedar”</i>). Los jugadores, con su <i>capitano</i> a la cabeza, se ven envueltos así en un clima heroico del que se sienten orgullosos de formar parte. Sin ir más lejos, como recuerda Daniele Manusia, Francesco Totti lleva un gladiador en su brazalete, su película favorita es <i>“Il Marchese del Grillo”</i> -que reelabora el concepto de romanidad- y, en su día, incluso llegó a salir con <a target="_blank" href ="http://multimedia.lastampa.it/fileadmin/MULTIMEDIA/SPORT/42774_album/totti_1dccf485.jpg">una camiseta</a> en la que se podía leer <i>“the king of Rome is not dead”</i>. Todo un símbolo.</p>
<p style="text-align: justify"><i>«Si me hubiera ido al Real Madrid habría ganado tres Champions, dos Balones de Oro y muchas otras cosas, pero prefiero lo que he hecho»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.francefootball.fr/news/Totti-si-j-etais-alle-au-real/374329">declaraba</a> hace poco más de un mes el propio Totti a <i>France Football</i>. Ese <i>«lo que he hecho»</i> no sólo se refiere a ganar una Serie A (2001), dos Copas de Italia<span class="pullquote_right">Con Totti, la Roma ganó campeonatos pero dejó escapar aún más</span> (2007 &#038; 2008) y dos Supercopas (2001 &#038; 2007), sino a haberlo hecho con la Roma. Su Roma. Y, a ciencia cierta, bien pudo ser más. Desde la mágica época de Falcão, Toninho Cerezo, Ancelotti o Conti en los ochenta, los <i>giallorossi</i> nunca estuvieron más cerca de ser grande que con <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ja_d-lM41R4">Totti como estrella</a> bajo la dirección de dos ilustres técnicos. <i>«Con Capello la Roma parecía estar más cerca de los grandes de Europa por plantilla y carisma, mientras que con Spalletti nos acercamos en el aspecto del juego»</i>, expone Daniele. Durante aquellos años, los romanos ganaron los títulos anteriormente mencionados, pero también sumaron cinco subcampeonatos en Liga (de los once que registra la Roma en su historia) y dos en Copa (de los ocho que acumulan, pese a que, junto a la Juve, es el <i>rey de copas</i> con nueve triunfos). Para Daniele Manusia, este periodo simboliza una de las claves históricas del club: <i>«La relación entre el lugar que el hincha romanista considera justo para la Roma y el que ocupa en realidad, es bien reflejada por el periodo de Spalletti. La Roma era el eterno subcampeón, siempre un punto detrás del Inter de Mancini o Mourinho, y los seguidores lo viviamos como una injusticia. Se hablaba de errores arbitrales que nos perjudicaban, de mala suerte y de todo menos del hecho de que, cuando estabamos en ventaja, <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol-calcio-20100425.html">hicimos de todo</a> para perder»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Después de que Luciano Spalletti abandonara el club y tras la primera gran temporada de Claudio Ranieri (2010) en la que el club romano volvió a quedarse <a target="_blank" href ="http://www.whoscored.com/Regions/108/Tournaments/5/Seasons/1957">a las puertas del triunfo</a>, las expectativas se han reajustado de forma inesperada para muchos. Nadie ha podido arrebatarles a Totti o De Rossi,<span class="pullquote_left">Las últimas campañas han hecho mella en el orgullo romanista</span> símbolos de la <i>verdadera</i> Roma, pero los <i>giallorossi</i> han vuelto a las posiciones (6º &#8211; 7º &#8211; 6º) que le caracterizaron en los años cincuenta, sesenta, setenta y noventa. Es decir, casi toda su historia. Y esto, al final, hace mella. <i>«Tengo la impresión de que los hinchas romanistas van rebajando sus ambiciones. Sustituyendo la grandeza a nivel nacional o europeo con la de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/lazio-campeon-coppa-italia-ante-roma/">nivel ciudadano</a>. Y es raro, porque yo crecí pensando que la Lazio, simplemente, no competía a nuestro mismo nivel»</i>, se sincera Daniele. Un proceso que no está siendo <i>«pacífico»</i>, pues se entiende que se está vulnerando la identidad del club y despreciando la razón se ser del histórico orgullo romano. <i>«Hay mucha rabia, además de decepción, como si hubiera habido una traición. Y eso te hace entender la irracionalidad de los seguidores romanistas»</i>, concluye. Irracional o no, no deja de ser curioso que este cambio, esta nueva realidad, se haya producido casi de forma simultánea a <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2011/08/18/mas_futbol/1313618451_850215.html">la llegada</a> de un grupo inversor que pretende hacer de la AS Roma una potencia.</p>
<blockquote><p>La llegada de «los americanos» en el verano de 2011 ha traído nuevos aires al club romano.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Con Di Benedetto a la cabeza, cuatro grandes inversores americanos se hicieron en 2011 con el control del club. Su llegada, como comenta Daniele, fue acogida con recelo por los hinchas: <i>«Hay una pelicula de Alberto Sordi, “Un americano a Roma”, que refleja bien la idea de cómo esta ciudad se sabe superior a todo y no se toma nada en serio. En lo particular, no se sabe cuánto dinero están dispuestos a invertir y hasta cuándo»</i>. Aunque alguna de sus decisiones, como el crítico <a target="_blank" href ="http://www.goal.com/es/news/22/italia/2013/05/23/3998957/la-as-roma-cambia-su-escudo">cambio de escudo</a>, hayan incidido en esta sensación de que <i>«no son los adecuados por no ser romanos»</i>, su apuesta económica no ha decepcionado. No es únicamente cuestión de los 140M que llevan invertidos en fichajes hasta la fecha, sino también de, por ejemplo, el proyecto de crear un nuevo estadio de 60.000 espectadores para 2016. Quieren crecer, quieren ganar y quieren hacerlo con un estilo fresco, atractivo y renovado. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/luis-enrique-nuevo-entrenador-celta-de-vigo-proyecto-futuro/">Luis Enrique</a> no logró generar consenso y Zdeněk Zeman no revolucionó el Calcio, pero la confirmación de esta idea es que su tercer -y nuevo- técnico es Rudi García. Con este modelo de gestión y dirección tan del <i>S.XXI</i>, el club espera <i>recuperar</i> el sitio que históricamente cree merecer. <i>«Con los primeros triunfos, volveremos a pensar en grande»</i>, afirma Daniele Manusia. Y, realmente, es que no puede ser de otra manera. Roma es eterna.</p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Agradecer a nuestro amigo Valentino Tola que nos pusiera en contacto con Daniele Manusia y, a su vez, ejerciera de intermediario. De igual modo, nos gustaría dar las gracias a Daniele por su predisposición y, claro, recomendaros a todos vosotros el libro que <a target="_blank" href ="http://www.amazon.it/Cantona-Come-%C3%A8-diventato-leggenda/dp/8867830155/ref=sr_1_1?s=books&#038;ie=UTF8&#038;qid=1372874881&#038;sr=1-1&#038;keywords=cantona+manusia">acaba de publicar</a> sobre Cantona.</p></blockquote>
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		<title>«La historia del fútbol»: episodio 18</title>
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		<pubDate>Mon, 24 Dec 2012 02:55:28 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[ue, sin ninguna duda, la gran sociedad del fútbol sudamericano en el inicio del S.XXI. Juan Román Riqulme es para casi todo el mundo, el jugador más relevante de la historia de Boca Juniors, un club que tuvo, entre otros muchos, a Diego Armando Maradona. Junto a él, Carlos Bianchi, el técnico más ganador del [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">F</span>ue, sin ninguna duda, la gran sociedad del fútbol sudamericano en el inicio del S.XXI. Juan Román Riqulme es para casi todo el mundo, el jugador más relevante de la historia de Boca Juniors, un club que tuvo, entre otros<span id="more-41472"></span> muchos, a Diego Armando Maradona. Junto a él, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/12/carlos-bianchi-vuelve-boca-juniors/">Carlos Bianchi, el técnico más ganador</a> del <i>Xeneize</i>. En Japón, año 2000, iban a tocar el cielo. La Intercontinental frente al Real Madrid fue el momento cumbre de un ciclo en el que no quedó competencia por dominar. Dos tempraneros goles de Palermo y una actuación mágica de Riquelme daban el título al club argentino, en la que a la postre sería la cita más recordada de la etapa del <i>Virrey</i> en el banquillo de La Bombonera.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="http://www.youtube.com/embed/32AyTvr9T84" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p style="text-align: justify">En el Olímpico de Roma, el conjunto local, entrenado por Nils Liedholm, buscaba su primera Copa de Europa ante el más que experto Liverpool inglés, campeón hasta en tres ediciones. Los romanistas tenían en sus filas a medio centro del campo del mítico <i>Brasil 82</i>. Nombres como los de Falcao, Toninho Cerezo o Bruno Conti hacían de la escuadra italiana un equipo poderoso. Los goles de Phil Neal y Roberto Pruzzo mandaban el partido al tiempo reglamentario, donde no se movería el marcador. En la tanda de penaltis, un error de Graziani daba la posibilidad de sentenciar a Alan Kenney, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/12/liverpool-madrid-ajax-vangaal/">autor del tanto decisivo tres años antes</a> en la final de París. El inglés no falló y el Liverpool levantaba su cuarto entorchado.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="http://www.youtube.com/embed/A2WCKXICGd0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe><br />
&#8211;<br />
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		<title>El diablo que no se nombra</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Oct 2012 02:00:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[n 1954, cuando la selección húngara se disponía a asaltar el trono mundial en el Mundial de Suíza, solo dos equipos se presentaban como una seria alternativa a su poder. Uno era el campeón en título, Uruguay, con quien los magiares acabarían teniendo una épica batalla en semifinales. El otro equipo, desgraciadamente, no existía. O [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>n 1954, cuando <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/magiares-magicos-honved-wolves-creacion-copa-de-europa/">la selección húngara</a> se disponía a asaltar el trono mundial en el Mundial de Suíza, solo dos equipos se presentaban como una seria alternativa a su poder. Uno era el campeón en título, Uruguay, con quien los magiares<span id="more-30991"></span> acabarían teniendo una épica batalla en semifinales. El otro equipo, desgraciadamente, no existía. O mejor dicho, no le dejaban existir. La federación sueca seguía manteniendo la política –la abandonaría cuatro años más tarde- de que sólo jugadores amateurs podían defender la casaca nacional. Los suecos habían ganado el oro olímpico en el 48, basados en su magnífica tripleta atacante –Gren, Nordahl y Liedholm-. Muchos miembros de este equipo firmaron contratos profesionales, y los tres grandes se fueron al Milan. Aún así, bajo <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/George_Raynor">la dirección de George Raynor</a>, Suecia se las ingenió para reconstruir el equipo y alcanzar una magnífica tercera posición en la Copa del Mundo de 1950, en Brasil. De nuevo, el equipo fue <i>esquilmado</i> por los profesionales, y no fue capaz de crear una nueva generación capaz de llevar a la <i>«Tre Kronor»</i> al mundial suízo. Con todos los profesionales, como demostrarían <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=LStkSa_DiWM">en 1958</a> (cuatro años más viejos y sin algunos de los mejores, ya retirados), eran el segundo mejor equipo europeo. Lo sueco –lo nórdico en general- estaba de moda a comienzos de los 50, y en la Serie A más que en ningún otro lugar.</p>
<p style="text-align: justify">El Milan no sólo no fue ajeno a esta fiebre nórdica, sino que se hizo con el mejor <i>pack</i>. Durante el primer lustro de la década de los años 50, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=LStkSa_DiWM">el trío <i>Gre-No-Li</i></a>, aquel que había impresionado en los juegos de Londres, fue la punta de lanza de un Milan dominador del Calcio.  Junto a ellos también estaban en Italia –marcando diferencias- Karl Erik Palmer (Legnano, Juventus), Lennart Skoglund (Inter, Sampdoria, Palermo),  Bengt Gustavsson (Atalanta), Arne Selmonsson (Lazio), Kurt Hamrin (Juve, Milan, Padova, Fiorentina). El caso es que, en torno a los tres suecos, el Milan formó un equipo dominante que permitió a los rossoneri establecerse como uno de los mejores equipos de Europa. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=_TmvTzKkvRo">Tres Scudetti</a> –con otros tres subcampeonatos-, la prestigiosa Copa Latina en dos ocasiones –más un subcampeonato-, y torneos a lo largo del mundo, incluyendo la Mitropa Cup, hacían del Milan el equipo con más experiencia y roce internacional de la época –junto al Honved de Budapest-. No sólo dejaron trofeos en las vitrinas, su manera de combinarse quedó marcada en los aficionados italianos. Gren y Liedholm eran dos interiores cerebrales, con una visión del fútbol fantástica, lo que les permitió reciclarse como centrocampistas al final de sus carreras. Nordahl es el cañonero por antonomasia de la Serie A, un rematador nato que ganó cinco veces en seis años el título de <i> capocanoniere</i>.</p>
<blockquote><p>La creación de la Copa de Europa era la oportunidad del club para refrendar su poderío.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Con las nuevas competiciones creadas por la UEFA, un universo de posibilidades y oportunidades de nuevo prestigio se presentaba ante  el equipo milanés. El equipo de los suecos seguramente había alcanzado su punto máximo durante el tiempo en que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/04/de-muchos-uno/">el trotamundos Bela Guttmann</a> lo dirigió. Para el comienzo de la primera Copa de Europa, el húngaro<span class="pullquote_right">El Milan perdió a Gunnar Gren, pero incorporó al mejor interior del mundo: Schiaffino</span>, fiel a su costumbre de no pasar más de dos años en un equipo –<i>“las terceras temporadas son las peores”</i>&#8211; se había ido al Vicenza, en busca de nuevos retos. De forma polémica, todo hay que decirlo, porque fue cesado por desavenencias con la junta directiva, ya que el equipo iba líder del campeonato. Para sustituirle había llegado el uruguayo Héctor Puricelli, que ganó la liga y afrontó la primera edición de la Copa de Europa. Con Gunnar Gren ya en la Fiorentina, el interior argentino Héctor Ricagni había tomado su lugar en el equipo. Lorenzo Buffon era un seguro en la puerta, Cesare Maldini se estaba haciendo un nombre como central y Gigi Radice –que sería luego un célebre entrenador- era el dueño del centro del campo, que compartía con Liedholm, que solía dejarse caer por esa zona cada vez más a menudo. Nordahl seguía siendo la referencia arriba, bien asistido por Dal Monte, extremo izquierda. La incorporación más significativa era, de todos modos, la del gran <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zxsy_2PacCE">Juan Alberto Schiaffino</a>, el mejor interior del mundo y seguramente el mejor jugador uruguayo de todos los tiempos. Había sido la inspiración de La Celeste durante el Mundial de 1950, y rayado a gran altura durante el campeonato en Suiza. Con una clase sensacional formaba una pareja creativa excelente con Ricagni, recibiendo la ayuda de Liedholm desde el centro del campo.</p>
<p style="text-align: justify">Se sufrió en la primera eliminatoria, con el campeón del Sarre –que por entonces era independiente-, el Saarbrücken dando la sorpresa en San Siro por 3-4. Afortunadamente, el Milan dio la vuelta fuera de casa, con un inapelable 1-4 que tuvo como máxima figura al suplente Valentino Valle. Para  la eliminatoria de cuartos de final, el sorteo le deparó un plato fuerte, el potente Rapid vienés, que acabaría convirtiéndose en un enemigo clásico del cuadro milanista. Los verdiblancos contaban con la base de la selección nacional semifinalista del mundial, con Walter Zeman en la portería, Ernst Happel y Gerhard Hanappi como auténticos jugadores <i>all rounder</i> -jugaban en al menos 5 posiciones diferentes-, Dienst y los hermanos Körner en ataque… y lograron un empate a uno en casa, con el Milan jugando a la defensiva,  pero en San Siro el cuadro de Puricelli dio su primera exhibición europea. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=i4LOhDJJaZU">7-1 con Nordahl y Schiaffino </a>rayando al más alto nivel. Estaba claro que al bombardero sueco aún le quedaba algo de fútbol en las piernas, a pesar de su veteranía.</p>
<p style="text-align: justify">En las semis llegaba el plato fuerte, un Real Madrid- Milan que centraba toda la atención, ya que en la otra parte del cuadro todo el mundo esperaba <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Gx1R64daxxU">la victoria del Stade Reims sobre el Hibernian</a>, campeón escocés, como así se produjo. Los franceses, guiados por Raymond Kopa, iban lanzados hacia la final de París, y en la otra semifinal se esperaba una guerra. Un año antes, los tres equipos habían participado en la Copa Latina, así que había cuentas pendientes –los milanistas incluso habían perdido la final dos años antes ante los franceses-.</p>
<p style="text-align: justify">El Madrid todavía distaba de ser el equipo dominador de años posteriores, pero ya había formado un equipo más que competitivo y contaba con Di Stefano. En el Bernabeu, el Milan apareció ya con Lieholm en el centro del campo junto a Radice, haciendo sitio para que Ricagni y Schiaffino ocupasen de manera definitiva los puestos de interior.<span class="pullquote_left">Los Milan &#8211; Madrid se caracterizaron por las grandes actuaciones de sus mejores figuras</span> La primera parte fue un torrente de goles. Rial adelantó al Madrid al cuarto de hora, pero en el 19 <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=dv5Uv8yA8mI">respondió Nordhal</a>. En el minuto 25 Joseíto ponía a los blancos por delante otra vez, pero Schiaffino tardó sólo cinco minutos en nivelar el encuentro. Si por algo se caracterizarán todos los enfrentamientos entre estos Milan y Madrid será por la brutal respuesta que las figuras de ambos tuvieron en el terreno de juego. Apareciendo siempre. Poco antes del descanso el argentino Roque Olsen hacía el 3-2 para el Madrid, y en la segunda parte Di Stefano impuso su ley, sellando el 4-2 definitivo que daba aire al conjunto dirigido por Villalonga. Más aire aún tomó el Madrid cuando pasada la hora de juego <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=T3awnhI2yyU">en San Siro</a> Joseíto anotaba el 0-1, pero dos penalties transformados por Dal Monte dieron emoción hasta el último segundo. El Madrid salía vencedor y viajaba a Paris para la final, donde comenzaría su leyenda. El Milan, habiendo dejado una grata impresión en el torneo, se quedó a las puertas, y en la Serie A, la Fiorentina del célebre <i>muro viola</i> -era habitual ver a toda la unidad defensiva de la Fiore jugando junta para la <i>azzurra</i>&#8211; conseguía el título y sería el representante italiano en la Copa de Europa del 57, donde <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=P2psVMjXiRk ">sería la víctima del equipo de Di Stefano</a>.</p>
<blockquote><p>1958. La vuelta del Milan al gran escenario europeo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Dos años más tarde, volvía el Milan a la gran competición europea. Y volvía con toda la intención de dejar su huella en el torneo, hasta tal punto que no cedió jugadores a la selección de Milan que debía disputar la Copa de Ferias, siendo finalmente el Inter como club quien asumiese esa representación. El equipo había cambiado, comenzando por el banquillo, al que había llegado el padre del catenaccio en Italia, <a target="_blank" href ="http://it.wikipedia.org/wiki/Giuseppe_Viani">Gipo Viani</a>. Buffon y Maldini seguían creciendo como futbolistas, Bergamaschi se había asentado al lado de Radice en el centro del campo y Liedholm, ya el único sueco que quedaba en el equipo, volvía a la posición de interior. Junto a él, aparecía el internacional argentino <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5dHcxaq8oz4&#038;feature=relmfu">Ernesto Grillo</a>, y había un nuevo extremo izquierdo internacional, Cucchiaroni, que formaría una extraordinaria sociedad con él y el omnipresente Schiaffino. Había equipo y había hambre.</p>
<p style="text-align: justify">Y la ronda previa ya deparó un bombazo: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=VbFIGGqYf8k">el reencuentro con el Rapid de Viena</a>. Los dos equipos se tenían ganas, porque lo que siguió fue una lluvia de goles. Los milanistas arrollaron 4-1 en casa, pero los vieneses, que llevaron el partido al Prater, se recuperaron, y con un hat trick de Ernst Happel endosaron un 5-2 inapelable,<span class="pullquote_right">La eliminatoria ante el Rapid de Viena de Ernst Happel volvió a ser espectacular</span> que hizo saltar por los aires el planteamiento defensivo de Viani. Tocaba desempate que se jugaría en el Hardturm de Zurich, donde el resultado se mantuvo muy apretado hasta ocho minutos del final, cuando Bean hizo el definitivo 4-2 para el Milan. Se había pasado una prueba muy dura y que daba fe del potencial del equipo. Comparada con esta, la eliminatoria de octavos contra el Rangers fue un paseo, resuelto con un 6-1 global. Schiaffino, Grillo y Liedholm fueron los más destacados de este emparejamiento. Los cuartos vieron al Milan  viajar al campo del campeón alemán, el Borussia Dortmund, donde el Milan jugó a la defensiva, como era habitual  en esas circunstancias, y arrancó un valioso empate a 1-1 que le permitía decidir la eliminatoria en San Siro. Cucchiaroni, Grillo, Schiaffino y Liedholm sentenciaron a los germanos con un 4-1 incontestable.</p>
<p style="text-align: justify">Las semifinales deparaban un enfrentamiento muy emotivo. El Manchester United, que se había cargado a un magnífico Estrella Roja en cuartos, y que acababa de sufrir la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=BdWRO7up2kw">tragedia de Munich</a>, fue capaz de derrotar en Old Trafford a los italianos, aún jugando, como era lógico, con un equipo de circunstancias. Gregg, Foulkes, Morgans y Viollet eran los supervivientes del accidente que jugaron ese primer partido. Bobby Charlton todavía no estaba recuperado. El resultado de 1-0 fue una tremenda sorpresa, pero la vuelta no sería tan fácil para un United que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=KO6RlrSavuo">se llevó cuatro goles</a> cortesía de Schiaffino –doblete-, Liedholm y el nuevo extremo derecha que se había asentado en la formación de Viani, Luigi Danova. Mientras, en la otra semifinal, el ya bicampeón Real Madrid derrotaba sin paliativos al Vasas de Budapest, representante húngaro, y se plantaba en la final. Buena ocasión para la revancha.</p>
<p style="text-align: justify">En Bruselas, con el espectacular Atomium de fondo, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xyu_Iz1f9SM&#038;playnext=1&#038;list=PLEEAEE475054EB267&#038;feature=results_video">Madrid y Milan brindaron un partido</a> que las crónicas recogen como uno de los mejores de todos los tiempos. No era para menos, dado que la calidad de ambos conjuntos era soberbia. La primera parte fue disputadísima, con un Liedholm que parecía estar dando sus últimas clases de fútbol<span class="pullquote_left">Una carrera de Gento en la prorroga de la Final dio la tercera Copa al Real Madrid</span> –luego jugaría un gran Mundial en su país-, y que dio lugar a una de las grandes anécdotas del ciclo ganador del Real Madrid. Cuenta Di Stefano en su biografía que, en el descanso, un desesperado Rial se dirigió a  Di Stefano contándole que no sabía cómo parar al sueco: <i>“El tipo me desequilibra con los ojos, Alfredo. Mueve una ceja y ya me ha superado”</i>. <i>“Pues mirá la bola, pelotudo”</i>, fue la respuesta del 9 del Madrid, mientras realizada su clásico rito de poner la muñecas en agua fría para que se le deshinchasen. El caso es que, mirando a los ojos o a la bola, Liedholm se escapó de Rial en el minuto 59, combinó con Grillo, y la pelota llegó a Schiaffino que, de volea, la envió al fondo de la meta de Juanito Alonso. El Milan parecía dominar el partido, y el Madrid tardó 15 minutos en reaccionar, cuando Di Stefano, entre dos jugadores, sacó un potente disparo que batió al guardameta milanés. No duró mucho la alegría porque escasos tres minutos después Schiaffino encontró a Grillo y este no perdonó el 1-2. Estas explosiones goleadores en pocos minutos son algo bastante habitual del fútbol clásico, y a demostrarlo contribuyó el propio Rial cuando igualó sólo dos minutos más tarde del gol de Grillo. En la prórroga, y por lo que comentan los madridistas, el Milan estaba mucho más fresco físicamente, mientras los blancos se encomendaron a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zr_tgAMtmjg">la velocidad y los pulmones de Paco Gento</a>, jugada que les salió a pedir de boca. En el minuto 107, combinación entre Kopa y Di Stefano –tres Balones de Oro entre ambos- y la pelota llegó al extremo cántabro, que disparó entre un mar de piernas logrando el gol de la victoria sin que Soldan, titular en la final, pudiese hacer nada.</p>
<p style="text-align: justify">De nuevo el Milan se quedaba a las puertas, dejando gran impresión, pero sin trofeo, que es lo que cuenta, y pasarían varios años hasta que volvió a participar en la máxima competición continental, ya bajo las órdenes del mítico Nereo Rocco y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TqcQJgb8_gg">el liderazgo de Gianni Rivera</a>. Otra época totalmente distinta, en la que Cesare Maldini ejercerá de vínculo con este gran equipo de los 50.</p>
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