<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; CD Universidad Católica</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/cd-universidad-catolica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>La carrera de Manuel Pellegrini</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Apr 2016 02:00:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[CD Universidad Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Champions League 2006]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Club Universidad de Chile]]></category>
		<category><![CDATA[Cristiano Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[David Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Demichelis]]></category>
		<category><![CDATA[Fabricio Coloccini]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Riera]]></category>
		<category><![CDATA[Isco]]></category>
		<category><![CDATA[Joaquín]]></category>
		<category><![CDATA[Leandro Romagnoli]]></category>
		<category><![CDATA[Liga de Quito]]></category>
		<category><![CDATA[Málaga CF]]></category>
		<category><![CDATA[Manchester City]]></category>
		<category><![CDATA[Mascherano]]></category>
		<category><![CDATA[Pellegrini]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>
		<category><![CDATA[San Lorenzo de Almagro]]></category>
		<category><![CDATA[Senna]]></category>
		<category><![CDATA[Toulalan]]></category>
		<category><![CDATA[Touré Yaya]]></category>
		<category><![CDATA[Villarreal CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=205603</guid>
		<description><![CDATA[Al pie derecho de Manuel Pellegrini le llamaban cariñosamente «la empanada». Dicho apelativo hacía referencia a la extraña forma de su empeine, la cual no era sino una consecuencia bastante evidente de haber padecido osteomielitis durante la infancia. Nada particularmente grave en realidad, pero sí muy destacable si hablamos de un futbolista&#8230; diestro. «Nosotros lo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Al pie derecho de Manuel Pellegrini le llamaban cariñosamente <i>«la empanada»</i>. Dicho apelativo hacía referencia a la extraña forma de su empeine, la cual no era sino una consecuencia bastante evidente de haber padecido osteomielitis<span id="more-205603"></span> durante la infancia. Nada particularmente grave en realidad, pero sí muy destacable si hablamos de un futbolista&#8230; diestro. <i>«Nosotros lo molestábamos por la forma que tenía, pero el se defendía diciendo que por eso le pegaba mal a la pelota»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.latercera.com/noticia/deportes/2012/10/656-490162-9-el-lado-desconocido-y-esforzado-de-manuel-pellegrini-como-jugador.shtml">suele recordar</a> Sandrino Castec, compañero del chileno en la Universidad de Chile. <i>«Tengo un empeine gigante. Pero nunca, nunca busqué excusas de por qué no toqué mejor el balón y de mi carrera quedé ampliamente satisfecho. Fue larga y la realicé mientras estudiaba, que tiene mérito»</i>, se <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2014/02/16/actualidad/1392579888_628156.html">explicaba</a> algo contrariado Manuel Pellegrini.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Manuel Pellegrini fue un central esforzado pero no muy talentoso</span>Nacido en Santiago de Chile en 1953, de familia acomodada y con una magnífica trayectoria escolar, amante de la pintura impresionista, de la música y de la lectura, Manuel Pellegrini no responde al perfil más habitual de jugador de fútbol. Silvia Ripamonti, su madre, además de recordar cómo su primera palabra fue <i>«gol»</i>, lo <a target="_blank" href ="http://www.revistaxy.com/maestro-xy/11-momentos-en-la-carrera-de-manuel-pellegrini/">lo explicaba</a> así: <i>“Al principio no comprendíamos su obsesión por el fútbol como una profesión de vida, pero tampoco hicimos nada por impedírselo”</i>. Manuel tenía la opción de elegir, y eligió el fútbol como la forma de demostrar al mundo quién era. Jugó 13 temporadas en la Universidad de Chile, marcó tantos goles como veces fue expulsado, fue 28 veces internacional y ganó un único título, la Copa de 1979. <i>«Me parecía más a Puyol que a Piqué, por el rendimiento que saqué a mis limitaciones, por la jerarquía y el liderazgo en el juego pese a no ser técnicamente relevante. Fue más por la voluntad que por talento, pero conseguí lo que me propuse»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2014/02/16/actualidad/1392579888_628156.html">contaba</a>. Durante ese mismo año 1979 también terminó la carrera de ingeniería civil, la cual obviamente compaginó con los entrenamientos, concentraciones y partidos. Sin embargo, esto no fue óbice para que Pellegrini fuera un ejemplo intachable como profesional. Jorge Socías, otro de sus compañeros en la U, explicaba cómo él era uno de los pocos que se quedaban después del entrenamiento a seguir entrenando. Ese esfuerzo extra duraba hasta una hora. Incluso dos si se terciaba. Manuel quería pegar al balón con la izquierda. <i>«Se le metió en la cabeza»</i>, decía Socías. Estaba decidido a compensar lo que <i>«la empanada»</i> no le dejaba hacer con su pierna buena, por más que él se empeñase en decir que eso no suponía una excusa para su falta de finura. Pero lo fuera o no, <a target="_blank" href ="http://www.latercera.com/noticia/deportes/2012/10/656-490162-9-el-lado-desconocido-y-esforzado-de-manuel-pellegrini-como-jugador.shtml
">el hecho</a> es que <i>«trabajó tanto en eso que terminó siendo zurdo»</i>. </p>
<blockquote><p>No tenía pensado convertirse en director técnico hasta que se cruzó con Fernando Riera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La historia de su pie derecho, las diferentes versiones sobre sus reacciones cuando sus compañeros le <i>«molestaban»</i> y la manera en la que él trató de solucionarlo, explican con bastante precisión la carrera de Manuel Pellegrini como futbolista y, por supuesto, como entrenador. Dicho esto, prolongar su carrera profesional de los campos a los banquillos <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">no estaba en sus planes</a>: <i>“Tuve la suerte de encontrarme con una persona, Fernando Riera, que despertó una vocación en mí. Nunca se me había ocurrido. Nunca había pensado que sería técnico hasta los 30-31 años. Ahí comencé a hacer los cursos”</i>. Pellegrini reconoce que el gran éxito de su vida fue tomar dicha decisión, pero que sin la figura de <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Riera">su maestro</a> seguramente jamás se lo hubiera llegado ni siquiera a plantear. Ambos coincidieron en la Universidad de Chile entre 1978 y 1982, una vez Riera ya había hecho historia del fútbol chileno al convertirse en el primer jugador en jugar en Europa (Stade Reims 1950) y ser el único técnico con una larga carrera en el Viejo Continente (Benfica, RCD Espanyol, Oporto, Deportivo de la Coruña, Olympique de Marsella&#8230;).</p>
<p style="text-align: justify">Todo esto resulta especialmente importante porque lo que Fernando Riera hizo con Pellegrini no fue sólo despertarle la pasión por los banquillos, sino también la ambición por ser un DT importante en Europa. <i>“Cuando comencé a entrenar tuve claro que necesitaba tres cosas: vocación, que la tenía; preparación, y me preparé mucho en ámbitos que consideraba débiles; y dedicación»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/02/22/champions/1424632390_019243.html">explicaba</a> Manuel. Pero además de todo esto, también tenía claro su objetivo: entrenar al Real Madrid. No por ser madridista o por una afinidad especial por el club blanco, que es posible que también existiera, sino sobre todo por lo que representa: la cima de la montaña. Fue esa ambición, esa intención por trascender que, pese a que lo intenta, no puede esconder en cada una de las entrevistas que concede, lo que le hizo planificar paso a paso una trayectoria que debía acabar en el Santiago Bernabéu. El primer paso era comenzar en Chile, por supuesto, pero no pasar allí más de diez años. Después había que llegar al fútbol argentino, pues aquel sigue siendo la mejor plataforma de llegar a Europa y, especialmente, al fútbol español. Y una vez allí, si no firmaba directamente por un equipo grande, lo cual era poco probable, al menos tendría el foco cercano para poder seguir escalando hasta la cúspide.</p>
<blockquote><p>Su etapa en Chile no duró más de diez años, pero no fue del todo provechosa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">En su primer trabajo, el club de su vida bajó por primera y única vez</span>Por todo esto, no es de extrañar que su debut se produjera a los mandos de su Universidad de Chile. La institución estaba quebrada, en crisis técnica e institucional, lo cual de hecho había ayudado a Pellegrini a decidir retirarse como futbolista, pero pese a todo esto decidió asumir el equipo como entrenador. Y no salió bien, pues la U descendió por primera y única vez en su historia. <i>«La juventud y la soberbia de que tenía una capacidad superior me llevaron a tomar una muy mala decisión»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">reconocía él mismo</a>. Pero no fue una mera cuestión de inexperiencia. A pesar de que había llegado tras pasar tiempo aprendiendo tanto en Inglaterra como en Italia, la tierra de su admirado Arrigo Sacchi, todavía no había completado su proceso formativo, así que decidió simultanearlo de la misma manera que ya lo había hecho con la universidad como futbolista. Eso le llevó, por ejemplo, a viajar durante un mes a Europa mientras su equipo peleaba por salir del descenso, objetivo que no alcanzó tras perder los cuatro partidos en los que su técnico no estaba presente. <i>“Fue doblar o triplicar la apuesta”</i>, vuelve a reconocer. Sea como fuere, más allá de los errores que pudo cometer y que así asume, Manuel tenía claro que el descenso era una opción. El club necesitaba una reconstrucción y el proceso que había iniciado el joven DT contemplaba ese posible escenario. Sin embargo, esto no restaba trascendencia al hecho: primer trabajo, primer varapalo. <i>“Es cierto que estoy iniciando mi carrera como técnico, y ser el principal responsable de un descenso histórico para el club es algo que me golpea, pero tengo la seguridad de que cuento con la fortaleza para salir adelante en esta profesión”</i>, <a target="_blank" href ="https://play.google.com/books/reader?id=wtjQCgAAQBAJ&#038;printsec=frontcover&#038;output=reader&#038;hl=es&#038;pg=GBS.PT6.w.0.0.74">insistía</a> muy convencido.</p>
<p style="text-align: justify">Tras este paso atrás, Manuel Pellegrini decidió seguir formándose desde la distancia. Hizo multitud de cursos por Europa, estudió los metodos en Chile, asistió a numerosos entrenamientos&#8230; <i>«Quería hacer una preparación importante para no fallar cuando tuviera una opción importante»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">explicaba</a>. Mientras continuaba este proceso se iniciaría con éxito en la construcción, un mundo para el que se había estado años preparando y para el que parecía destinado, pero que no era el suyo. Como él mismo comenta, aunque en este oficio cobraba «10», en cuanto llegó la oferta de Palestino no dudó en aceptar los «2» que humildemente le ofrecía dicho club. Entrenar era su pasión. Su ambición. <i>“Sin lugar a dudas, entrenar era una profesión de mucho menos prestigio seguramente, pues te estoy hablando de comienzos de los novena. […] Muchos de mis conocidos no podían creerlo. Decían que en Chile nunca había habido un técnico importante, aunque para mí Fernando Riera sí lo había sido. Por otro lado, mi señora también era ingeniera, con la que la parte básica, desde el punto de vista económico, la teníamos ya cubierta. Y tomé la decisión de ser entrenador”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">comentaba</a> un Manuel Pellegrini al que el hecho de que Chile no fuera Argentina, Uruguay o Brasil no sólo no le asustaba, sino que le servía de acicate. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">En la Católica tampoco puedo triunfar al 100%</span>Movido por ese impulso dejó un buen recuerdo en Palestino (semifinales Copa Chile 1991), ejerció como seleccionador Sub-20 de Chile, también como ayudante de la absoluta en dos Copas Américas, luego pasó sin dejar demasiada huella en O&#8217;Higgins y, finalmente, llegó a uno de los grandes, la Universidad Católica. Allí le esperaban <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=kuXPT7DrHho">Nestor Gorosito</a> y Acosta con hambre de recuperar la Liga, pero en su camino se entrometió su antigua U, a la cual años atrás había ayudado a reconstruir, formar y fichar. Al final, en los dos años que Pellegrini permaneció en el San Carlos de Apoquindo lograría ganar una Copa Chile y una Copa Interamericana, pero los dos subcampeonatos ante la U de Marcelo Salas limitaron su impacto. Manuel Pellegrini habla de una <i>«serie de factores no favorables en la federación»</i>, amen de que su rival tenía mejor plantilla y de que, aun con esto, la afición vibraba con el equipo. Juan Carlos Benítez, su entonces presidente, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Y9vb0yGIO8E">hacía referencia</a> a una <i>«presión interna y externa»</i> como factor para tomar la decisión. Lo cierto es que, fuera justa o injusta su destitución, el DT cumplía su octavo año en Chile sin pena ni gloria. Su plan peligraba.</p>
<blockquote><p>A partir de entonces, Manuel Pellegrini fue dando pasos hacia adelante. En solitario.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Su éxito en Liga de Quito relanzó su carrera</span><i>“Si hacemos un balance, y lo hice yo con mucha autocrítica, terminó el año 1996, llevaba casi diez años de trayectoria y mi carrera no estaba orientada hacia donde yo quería”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.24horas.cl/programas/lafabrica/manuel-pellegrini-repasa-su-extensa-carrera-en-la-fabrica-955902">confesaba</a> un Manuel Pellegrini que tuvo que añadir una escala a su particular viaje: Ecuador. Así lo seguía explicando el DT chileno: <i>«El irme solo a Ecuador me permitió cumplir una necesidad: uno tiene que dedicarle una cantidad de horas importantes a esta profesión. Además, hubo un giro fundamental, pues en ese tiempo comenzó a salir el tema de la inteligencia emocional para tratar de conseguir un mayor rendimiento a través de la persona y no sólo de la táctica y la técnica. Fui juntando ambas cosas, después de un tiempo en Europa, utilizando el año 1997 y 1998 para reestructurar mi carrera y tratar de seguir aprendiendo, y tras eso Ecuador fue clave para seguir creciendo»</i>. Allí había llegado casi de rebote. El presidente de la Liga de Quito buscaba entrenador, pidió a un embajador varios nombres y, aunque Pellegrini no era el primera de la lista, así le llegó una oportunidad que no desaprovecharía. Como él mismo comentaba se marchó solo, <i>«dejando a un lado la nostalgia»</i>, pues entendía que ni podía pedir a su mujer e hijos cambiar de vida ni, además, tampoco era lo ideal para seguir desempeñando su profesión. En numerosas entrevistas, Manuel habla de que para ser un gran entrenador <i>«es mejor estar solo»</i>, y así ha estado desde que en 1999 se trasladara a Quito. <i>«Siempre hay un coste»</i>, admite. <i>«Un alto coste familiar»</i>, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VHMvLpuePQM">afirma</a> su hermano. No debió ser fácil, pero la decisión le salió tal y como esperaba. En Liga de Quito logró instaurar su modelo deportivo, <a target="_blank" href ="http://diario.elmercurio.com/2014/05/11/deportes/futbol/noticias/057AE58D-E459-4943-9291-A5B476558450.htm?id={057AE58D-E459-4943-9291-A5B476558450}">cambió al club de abajo a arriba</a> y, además, ganó su primer título liguero. Los problemas económicos le hicieron abandonar prematuramente el proyecto, pero entonces ya sí apareció su gran oportunidad: Argentina.</p>
<p style="text-align: justify">Llegar a Argentina tenía un objetivo muy práctico, pero también algo de desquite personal y nacional. Pellegrini comentaba en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Wij3nhY5BAI">una entrevista</a> que a los técnicos chilenos siempre se les ha infravalorado e, incluso, menospreciado en el fútbol argentino, así que eso de llegar, ver y vencer era algo que le atraía especialmente. La confirmación de esto fue <a target="_blank" href ="http://mundoazulgrana.com.ar/sanlorenzo/noticias/8238/a_diez_anos_de_una_consagracion_record.html">el recibimiento</a> que le hizo cierto sector de la prensa de San Lorenzo, la cual le dijo que llegaba para <i>«construir los codos»</i> que faltaban en el Bidegain. Su carrera como ingeniero despertaba cierta chanza, y de hecho es a partir de este momento desde que a Manuel Pellegrini se le conoce como <i>«El Ingeniero»</i>, un mote que a veces encierra respeto&#8230; y otras cierta burla. Más allá de esto, en Boedo a Pellegrini se le recuerda con el cariño que corresponde a un técnico que, con el club en crisis y sólo dos fichajes, logró ganar el Clausura con récord histórico de puntos (47 de 57) y conquistar el primer trofeo internacional del club de Boedo, la Copa Mercosur ante Flamengo. Lo consiguió con un juego ofensivo muy reconocible en el que el joven Leandro Romagnoli fue tomando un papel capital, pero también gracias a una sólida defensa en la que ya destacaba Coloccini. <i>«Fue el mejor equipo que dirigí, porque tuvo la capacidad humana de creer en un técnico al que no conocía y que venía de un país futbolísticamente inferior, se sobrepuso a problemas extra futbolísticos, jugó muy bien y fue campeón acá y en el exterior»</i>, decía un Manuel Pellegrini al que <a target="_blank" href ="http://espndeportes.espn.go.com/futbolargentino/noticias/presidente020520.html">ya se relacionaba</a> con River.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pese al Clausura 2003, su etapa en River no fue la esperada por nadie</span><i>«La idea es desarrollar el fútbol integral de River y espero que hagamos una muy buena labor»</i>, <a target="_blank" href ="http://espndeportes.espn.go.com/futbolargentino/noticias/presidente020520.html">comentaba</a> el codiciado DT chileno, quien ya había despertado el interés de varios clubes mexicanos y europeos. River Plate suponía un nuevo paso adelante. Un grande de Argentina con resonancia internacional que, además, tenía un plantel más que interesante con jugadores de mucho potencial (Cavenaghi, Mascherano, Demichelis, D&#8217;Alessandro o Lucho González) y que no hacía tanto había tenido una era triunfal con Ramón Díaz. En cambio, el problema era precisamente ese. Desde que éste se fue por primera vez, el club se quedó con un vacío muy grande que ni siquiera el propio Ramón Díaz, en su segunda venida, había podido llenar. <i>«Nuestro problema fue reemplazar a un ídolo como Ramón. Si en el medio hubieran pasado un par de referentes sin éxito, como ocurrió después, se habría valorado más lo de Manuel. Ganamos un título y disputamos la única final internacional de River en 12 años y terminó pareciendo un fracaso. Empezaron con que no interpretábamos el paladar, que los pasillos&#8230; y Manuel se cansó y liberó a los dirigentes»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">explica</a> Rubén Cousillas, el segundo de Pellegrini desde que el chileno llegara a Argentina y le ofreciera el puesto <i>«a prueba durante tres meses»</i>. Cousillas la pasó y ligó su destino al de Pellegrini, con quien comparte <i>«una mirada similar»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">según decía J.M. Llaneza</a>.</p>
<p style="text-align: justify">En River, como comenta Cousillas, Manuel ayudó a levantar el Clausura 2004 y a llegar a la final de la Copa Sudamericana 2003. Pero el vacío personal que dejó Ramón Díaz, las elevadas expectativas fruto del pasado triunfal y la derrota en dicha final ante el humilde Cienciano de Cuzco (primer equipo peruano que ganaba un torneo internacional), le impidieron seguir poniendo en práctica su modelo. Por momentos River jugó bien, sobre todo en base al 3-4-1-2 que dispuso en la mayoría de ocasiones, pero el reto parecía demasiado complicado y ciertos acontecimientos (lesiones, la venta de D&#8217;Alessandro&#8230;) no ayudaron. Muchos aficionados millonarios, <a target="_blank" href ="http://www.rivermillonarios.com.ar/wiki/entrenadores_ingeniero_pellegrini">en la actualidad</a>, se lamentan de la oportunidad que perdió River con Pellegrini, pero en el caso del DT no se puede decir que este tropiezo le viniera mal.</p>
<blockquote><p>Villarreal sería el trampolín definitivo para alcanzar el objetivo de su carrera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El Villarreal CF era un caramelo, y Pellegrini lo aprovechó al máximo</span><i>“Sentí que una etapa mía en América estaba quemada. Tuve la posibilidad de ir a entrenar a México, con un contrato económicamente muy fuerte. Pero siempre pensé que de México a Europa no va nadie, pero de Argentina a Europa sí. [&#8230;] El Villarreal era un club muy chico, pero también muy ordenado. Yo sabía que de allí no iba a salir campeón, pero era un paso adelante»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2009/08/14/C-1805-ruben-cousillas-gracias-a-dios-y-a-pellegrini.php">explicaba</a>. Para Pellegrini el Villarreal suponía una oportunidad única. El club se presentaba como un proyecto ambicioso, atractivo, largoplacista y todavía por terminar de definir, lo que encajaba a la perfección con lo que era y buscaba el técnico de Santiago. En Villarreal ya se había instalado hasta una pequeña colonia sudamericana (Arruabarrena, Coloccini, Riquelme o Marcos Senna), con lo que la ecuación no podía ser más obvia: El Madrigal era ideal para Manuel. Y Pellegrini se demostró perfecto para el Villarreal. Durante los cinco años en los que coincidieron, el club castellonense logró un segundo puesto en la Liga 2008, disputó siempre competición europea y completó, cómo olvidarlo, aquella magnífica Champions League en 2006 en la que cayó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zTueEDAQDuQ">en semifinales</a> ante el Arsenal. Pero su legado va más allá de lo cuantificable en puntos, récords y hazañas, que no son pocas. Manuel Pellegrini consolidó en lo más alto uno de los proyectos más definidos, inteligentes e interesantes del continente europeo, por no decir el mejor y más estable. La fuerza que tomó el club desde entonces se comprueba todavía en estos momentos, pocos años después de un descenso inesperado y pocos días antes de <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/segundo-asalto-34-el-ultimo-paso-del-villarreal?in=radio-38ecos/sets/segundo-asalto">disputar otra semifinal europea</a>. La obra de Manuel Pellegrini en el Villarreal CF fue propia del más talentosos de los ingenieros, y además a su vez también le sirvió para dar a conocer su libro de estilo a todo el mundo.</p>
<p style="text-align: justify">Se podría decir que éste tiene tres capítulos tan definidos como complementarios:</p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>1- No es ningún lírico</strong>. Aunque a Pellegrini se le reconoce y reconocerá por su atractiva propuesta futbolística  con ciertos tintes sudamericanos, el chileno no quiere trascender jugando, quiere hacerlo ganando. <i>«El primer resultadista soy yo, quiero ganar incluso jugando mal, pero creo que jugando bien se obtienen mejores resultados»</i>, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">argumenta</a>. Es una cuestión de pragmatismo, como el hecho de tener el balón: <i>«El pase está relacionado con la posesión y el que tiene el balón está más cerca del gol. Sin balón no hay gol. Bueno, se lo pueden meter ellos, pero no suele suceder. Jugar contra el balón aumenta la posibilidad de perder, porque el ser humano tiene una cierta limitación de energía»</i>. </p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>2- Control atrás, libertad arriba</strong>. El propio Pellegrini lo explica sin eufemismos: <i>«El trabajo táctico se hace de mitad de campo hacia atrás. De ahí hacia adelante pretendo que los jugadores tengan libertad. Me gusta jugar con dos centrocampistas centrales, uno con más técnica que otro, y ocupar las bandas, pero no con jugadores fijos. Eso nos haría más previsibles. Siempre pongo dos puntas porque no creo en los mediapuntas. No sé bien lo que hacen»</i>. Esta <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">declaración</a> es de 2009, una vez el desencuentro con Juan Román Riquelme perturbó la paz de su Villarreal. Antes, en la mayoría de sus equipos, siempre había utilizado a un <i>«10»</i>. Sea como fuere, él se ha sentido más orgulloso de lo que <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2009/06/01/mas_futbol/1243807241_850215.html">hizo en los costados</a> con los centrocampistas: <i>«En España yo cambié la forma de jugar, usando medios sueltos en vez de mediocampistas fijos, y eso luego fue adquirido por la selección española. En la Liga, antes de mi Villarreal, ponían a delanteros en las bandas para hacer el ida y vuelta, y yo empecé con los mediocampistas móviles que producían espacios»</i>. No fue el primero, pero es cierto que fue uno de los que técnicos que dieron fuerza a una tendencia que ahora es casi unánime en el fútbol español. Pero más allá de este detalle en particular, su diferente planteamiento de cómo se trabaja la defensa y el ataque casa a la perfección con otra de sus ideas básicas: <i>«el entrenador es el 95% de un equipo durante la semana, pero el día del partido el 95% lo ponen los jugadores»</i>.</p>
<p style="text-align: justify; margin-left: 20px;"><strong>3- La confianza en el entrenador</strong>. El <i>affaire</i> Riquelme marcó un antes y después en el proyecto del Villarreal, pero no desde el punto de vista negativo. Aunque es cierto que sin él se perdió potencial, también lo es que es entonces donde podemos hablar de la confirmación del proyecto, tanto del Villarreal como de Pellegrini. <i>«Perder la semifinal de Champions fue algo que vivimos muy juntos de forma interior. Igual que la alegría de llegar. Fue una decisión difícil de adoptar, pero imposible de no tomar. Si quiere saber si la volvería a tomar: sí»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.levante-emv.com/portada/2009/01/18/manuel-pellegrini-elige-profesion-dinero-fracasa-seguro/544201.html">comentaba</a> en su día. Esto viene a incidir en una sentencia muy elocuente que dejó en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ir3IZ-HfZI4">una entrevista</a> de 2010: <i>“No hay sistema perfecto. El sistema perfecto está en que el técnico consiga el compromiso de los jugadores con ese sistema. Los números de teléfono  no tiene ninguna importancia. Cuando hay un equipo que está convencido de lo que hace y se compromete con el proyecto del técnico, ese es el mejor sistema para jugar al fútbol”</i>.</p>
<blockquote><p>Y, al final, llegó al Santiago Bernabéu. Con Cristiano Ronaldo, Kaka y Karim Benzema.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el verano de 2009, Manuel Pellegrini alcanzó su objetivo de ser el entrenador del mejor club del Siglo XX. Lo hizo, además, en un año muy especial. La final de la Champions League se disputaba en el Bernabéu y, para ello, Florentino Pérez había regresado de la mano de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/cristiano-ronaldo-heroe-similitudes-thor/">Cristiano Ronaldo</a>, Kaka, Karim Benzema o Xabi Alonso. <i>«Era una súperproducción»</i>, como decía Jorge Valdano. El técnico chileno no era la primera opción, tampoco la segunda y, según se ha conocido recientemente, tampoco la tercera ni la cuarta, pero su nombre estaba en la lista por méritos propios. Sobre todo en los concernientes a su estilo, que había sido la base del éxito del Villarreal. Una vez en el cargo, el objetivo era evidente: el Real Madrid debía volver a ocupar su lugar en la Champions League a base de victorias y títulos. El FC Barcelona venía de ganar un sextete histórico, pero en ese momento no había todavía una consciencia real de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/archivo-articulos-leo-messi-argentina-barcelona/">lo que iba a ser aquel equipo</a>. Batirle era una posibilidad más, sobre todo tras la inversión estival. Si Manuel Pellegrini implantaba su modelo, en teoría, los éxitos llegarían. Pero ni esto era del todo así, ni tampoco <i>«El Ingeniero»</i> iba a poder darle la vuelta. El Alcorconazo, la eliminación en octavos vs Lyon y la Liga perdida, previo récord de puntos, fueron una sucesión de hechos demasiado dolorosa que, además, tampoco es que encontrase en el juego del equipo una medicina lo suficientemente potente. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pellegrini da un gran peso a poder comunicar la emoción correcta</span>¿Qué sucedió en el Real Madrid? ¿Por qué no pudo siquiera acercarse a lo logrado en Villarreal? ¿Por qué se quedó tan lejos? En los siguientes párrafos intentaremos reflexionar, no responder, sobre estas preguntas, pero antes resulta muy interesante detenerse a comentar varios extractos de una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ir3IZ-HfZI4">entrevista deliciosa</a> que dio Manuel Pellegrini al <i>«Levante-EMV»</i>. En ella, de forma general, aborda los problemas relacionados con el puesto de entrenador. Comencemos. <i>«El entrenador es una persona que tiene que liderar en todo, en mi caso con un grupo de 25 personas con diferentes edades, idiosincrasias, mentalidades&#8230;unidos por un interés común pero a la vez siendo cada uno muy ególatra. Alguien tiene que estar por encima del grupo e intentar aunar todas las personalidades en beneficio del colectivo»</i>. Esto, en su opinión, le distanciaba de ser el <i>«director de una orquesta»</i>, pues en esta no se deja a <i>«un grupo sentado en la tribuna mirando a los demás»</i>, y también de la profesión de ingeniero que estudió porque <i>«en el álgebra se manipulan términos extraños pero siempre se alcanzan resultados exactos, y en el fútbol las respuestas no son exactas»</i>. Además, como detalle final, muestra de lo cómodo que parecía sentirse durante la conversación, el chileno dejó una confesión que pocas veces más ha repetido y que, para abordar por completo su figura, parece una pieza capital: <i>«Tengo un pésimo genio. Hasta los 30 años me estuve peleando con todo el mundo, así que lo tuve que controlar. Soy nervioso y tengo una preocupación constante de que me estoy equivocando. Quien diga que no tiene miedo, miente. Hay miedos al dolor, a la salud, al fracaso&#8230; Lo que hay que saber es controlarlo, como la euforia, como la alegría. Pero no puedo ir por ahí transmitiendo miedos porque sería un desastre. Al contrario, además he de agarrar los temores y los estados de ánimo de los jugadores para absolverlos y superarlos»</i>.</p>
<blockquote><p>Primero en Málaga y después en Manchester City se ha repetido la historia de Villarreal y Real Madrid.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><i>“El Real Madrid se equivocó desde el punto de vista que no entendió que Pellegrini toma un equipo para hacer un proceso. En alguna oportunidad le criticaron porque se había ido al Málaga después del Real Madrid, pero para él no podía ser una crítica. Era su proyecto. Lo hizo en Ecuador, en San Lorenzo, con el Málaga… Esa es su estrategia”</i>, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VHMvLpuePQM">explicaba su hermano</a>, Pablo Pellegrini. Y tiene toda la razón; así lo atestigua su carrera. Sin embargo, es bastante fácil imaginar lo complicado que debió ser para Manuel el hecho de vivir sólo una temporada en la máxima élite, y que ésta además fuera tan complicada y decepcionante. En sus palabras, ojos y gestos, se aprecia el cúmulo de sensaciones que debió experimentar. Dicho esto, el chileno siempre ha logrado levantarse con fuerza tras cada momento delicado. Lo hizo en Liga de Quito tras la Católica, en Villarreal tras River Plate y en Málaga tras el Real. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">En Málaga demostró su capacidad para crear sistemas defensivos</span><i>«Llegamos en un año difícil, con un plantel desequilibrado, pero rematamos bien ese año. La segunda vuelta fue de los mejores equipos de España, pero costó, porque la base era baja. Salimos del pozo y en el segundo año se realizó una inversión que nos permitía pelear con grandes equipos como el Valencia, el Atlético, el Villarreal, el Athletic o el Sevilla, instituciones que estuvieron arriba durante muchos años, quitando a Barcelona y Madrid. Logramos una plaza para la Liga de Campeones. Este último año ha sido inolvidable, consiguiendo que el Málaga desarrollara la mentalidad de jugar de igual a igual con cualquier equipo de Europa. Han sido tres años muy buenos a pesar de las dificultades que hemos tenido que superar»</i>. No hay mejor resumen que las <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2013/05/29/actualidad/1369854278_451014.html">propias palabras</a> de Pellegrini. Allí, en La Rosaleda, volvió a demostrar las bondades de su modelo cuando logra imponerlo. El Málaga se convirtió en una roca atrás (¡Toulalan!) que competía contra cualquiera porque luego, arriba, contaba con dos magos como Isco y Joaquín partiendo desde las bandas, las cuales ocupaban con decisión los laterales. El gaditano también tuvo momentos como segunda punta, en lo que fue una de las estampas más bellas que ha dejado el fútbol español en los últimos años. Eso sí, siempre comenzando desde atrás, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2012/07/03/C-4309-martin-demichelis-el-error-te-vuelve-mas-fuerte.php">como decía Demichelis</a>: <i>«Es completo en todas las líneas. Por haber sido defensor, trabaja muy bien a sus defensas. Fíjate en las estadísticas y verás que sus equipos suelen de los menos goleados»</i>. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Al ManCity no ha podido dotarles de un estilo</span>Gracias a la resonancia de su gran éxito en Málaga, Pellegrini recibió una  oportunidad que entonces sí pareció inesperada. El Manchester City, ya dirigido por <i>«Txiki»</i> Begiristain, buscaba a la persona que les diese un relato, un estilo y, por ende, un mayor palmarés: <i>«Me habló de cosas comunes, me dijo que querían una identidad de juego, que no quería una imitación del Barça, que buscábamos una identidad propia. Y vi que había el armazón para llevarlo adelante, que había un proyecto concreto»</i>. En cambio, tras tres temporadas, resulta evidente que el objetivo principal no se ha cumplido. Se cosecharon ciertos éxitos puntuales (Premier 2014 y Semis Champions 2016), pero el Manchester City no ha avanzado a la velocidad que se esperaba. El problema ha parecido de adaptación y convicción. Cada otoño el City parecía querer tocar mejor el balón con David Silva como gran protagonista, pero poco a poco esta intención se iba diluyendo hasta convertirse en uno de las más indefinidos del continente. Éste es un tema ya tocado en el reportaje <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/diferencias-proyecto-paris-saint-germain-manchester-city/"><i>«La diferencia entre París y Manchester»</i></a>, así que no hace falta incidir demasiado salvo para sumar un hecho: el City ha pasado a semifinales siendo un equipo que no había sido nunca antes. Aprovechando que Yaya Touré no estaba en el campo, primero por lesión y después por decisión, el chileno ha querido morir matando con la versión más áspera -pero real- de su sello futbolístico. Y es que, aunque suene contradictorio e incoherente, el centro del campo compuesto por Fernando y Fernandinho es mucho más Pellegrini (Toulalan-Iturra &#038; Josico-Senna) que uno con Yaya como capitán general. Como hemos comentado a la hora de repasar su manual de estilo, el DT chileno da libertad a los atacantes, pero no a los defensas ni a los centrocampistas centrales. Hasta reniega de los mediapuntas. Y tener en la sala de máquinas a un futbolista con alma y predisposición de <i>«10»</i> canchero no parecía lo más propicio para que el Manchester City jugara como deseaba su entrenador. Pero a fin de cuentas ésta ha sido su decisión. O su no decisión. Y así Yaya Touré, junto a la  <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2015/06/23/futbol/futbol_internacional/chile/1435083066.html"><i>«falta de ambición y compromiso»</i></a> que llegó a detectar Manuel Pellegrini durante el curso pasado, ha sido la imagen de su fallido proyecto.</p>
<blockquote><p>Manuel Pellegrini conoce desde principios de año que no seguirá su trayectoria en el Manchester City.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Resumiendo: en Málaga y Manchester City se repitió, a pequeña escala, lo que sucedió en Villarreal y Real Madrid. ¿Por qué? ¿Cuál es la razón para que se le resistan los proyectos de mayor entidad? ¿Qué le falta a Manuel Pellegrini? Lo primero sobre lo que hay que reflexionar es sobre la complicación de los retos que afrontó en los grandes que agarró. En River Plate no pudo llenar el vacío dejado por Ramón Díaz, ¿pero quién podría hacerlo? Desde que Ramón se fue en 2000 hasta que descendió en 2011, por El Monumental pasaron 16 entrenadores entre los que se encontraron mitos como <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2011/06/26/C-3537-asi-descendio-river.php">Leonardo Astrada</a>, quien también fue incapaz de lograrlo. El papel era un papelón. Como también lo era entrenar al Real Madrid en 2009. El proyecto era gigantesco, desde luego, pero ningún club en este siglo ha vivido un reto tan inmanejable como tenía el Real con el Barcelona de Pep y Messi. Los problemas que tenía el conjunto blanco no los podía solucionar cualquiera; los solucionó <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/jose-mourinho-y-batman-parecidos-heroes/">José Mourinho</a>, al menos hasta cierto punto. Y en el City, más de lo mismo. Pellegrini no ha dotado de una identidad colectiva al club, pero el problema parecía heredado y estructural. Por eso, tras él, vendrá un Pep Guardiola que es per se una idea en sí mismo y que, sin mucho presuponer, todo apunta a que necesitará organizar una revolución.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">La exigencia por ganar se le ha atragantado</span>Es decir, que aunque las oportunidades que recibió eran muy jugosas y él no pudo aprovecharlas, meterles mano no estaba al alcance de cualquiera. Que Pellegrini no lo lograse en ninguna ya dice muchas cosas, pero no se puede separar al hombre del contexto. Apuntado todo esto, lo que sugiere la revisión a la carrera de Manuel Pellegrini es que, como director técnico, hay algo que le falta para rendir con los equipos de expectativas más altas como lo hace con clubes sin tanta presión. ¿Es un tema técnico? ¿Táctico? ¿Emocional? Es posible que haya un poco de todo, pero lo cierto es que lo que el chileno consiguió de sus jugadores en Quito, San Lorenzo, Villarreal y Málaga no llegó a estar cerca de extraerlo en River, Madrid y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/manchester-city/">Manchester City</a>. Aplicando la teoría de la <i>«Navaja de ockham»</i>, lo normal es plantear que Pellegrini rinde mejor en territorios más pausados, largoplacistas y sin exigencias de títulos, donde puede ser él mismo y a la vez el hombre más importante. La estrella. Como lo fue en Villarreal de Riquelme. Quizás así se explica por qué en esos escenarios Manuel brilla con luz propia y en los más grandes parece apagado. Quizás así se entienda como un devoto de la lectura que leía varios libros al mismo tiempo cuando estaba en Villarreal, hace poco reconociera que en Manchester llevaba <i>«seis meses sin leer ni un solo libro»</i>&#8230;</p>
<blockquote><p>La carrera de Manuel Pellegrini habla bien a las claras de su yo entrenador y de su yo persona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Pellegrini fue un niño que ni social ni físicamente estaba destinado a tratar de vivir del fútbol. Sus estudios, su melena, sus inquietudes, su familia y su famosa <i>«empanada»</i> parecían llevarle a un mundo muy diferente. Es posible que fuera precisamente esto lo que motivó al <i>«Ingeniero»</i>, una persona ambiciosa, metódica y orgullosa, a abrirse un nuevo camino lleno de retos que solucionar, enigmas que resolver y caminos que trazar. Quizás al final le faltó algo. Ese carisma barrial, ese talento genuino o, simplemente, un poco de la fortuna que sí tuvo al encontrarse con proyectos con tanto potencial como los de Villarreal y Málaga. Sea como fuere, de todo esto sólo pudimos darnos cuenta una vez llegó a lo más alto. Cuando llegó a esa cima en la que todo se extrema y en la que los matices no parecen tener cabida. En relación a esto, ayer Pellegrini afirmaba en <i>«El País»</i> que <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2016/04/24/champions/1461526070_228684.html">repasando su carrera</a> no hubiera hecho nada distinto, que no cambiaría nada y que estaba orgulloso de lo que había hecho. No es para menos. Pero conociéndole de la forma que él mismo nos ha permitido conocerle, tenemos motivos para dudar de sus palabras. Cambiaría cosas, tomaría otras decisiones y quizás variaría algún destino. Porque Pellegrini es así: inconformista, perfeccionista, calculador e insaciable. Si no lo hubiera sido, jamás le hubiéramos conocido y ahora mismo estaría en Santiago, tranquilo, con su mujer, con menos bolsas en los ojos y un maletín idéntico al de su hijo, también ingeniero. Una vida que suena bien, pero no tan emocionante como disputar unas semifinales de Copa de Europa ante el club que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/05/analisis-tactico-la-decima-final-champions-league-real-madrid-atletico-sergio-ramos/">ya tiene diez</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/carrera-trayectoria-estilo-manuel-pellegrini-como-entrenador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>37</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Quiere ser protagonista</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/02/recorrido-filosofia-juan-antonio-pizzi-entrenador-valencia/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/02/recorrido-filosofia-juan-antonio-pizzi-entrenador-valencia/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2014 03:00:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandro Richino]]></category>
		<category><![CDATA[CA Colón]]></category>
		<category><![CDATA[CD Universidad Católica]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Antonio Pizzi]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Suárez]]></category>
		<category><![CDATA[Martín Cauteruccio]]></category>
		<category><![CDATA[Origen]]></category>
		<category><![CDATA[Rosario Central]]></category>
		<category><![CDATA[San Lorenzo de Almagro]]></category>
		<category><![CDATA[Valencia CF]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=108027</guid>
		<description><![CDATA[«Uno puede planificar mucho su carrera, pero el fútbol te termina llevando donde quiere», suele repetir Juan Antonio Pizzi siempre que puede. Y sus motivos tiene. Como futbolista no sólo terminó representando a un país diferente al suyo, sino que su carrera pudo acabarse nada más comenzar cuando, en las categorías inferiores de Rosario Central, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i>«Uno puede planificar mucho su carrera, pero el fútbol te termina llevando donde quiere»</i>, suele repetir Juan Antonio Pizzi siempre que puede. Y sus motivos tiene. Como futbolista no sólo terminó <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sC7SVh03cwA">representando</a> a un país<span id="more-108027"></span> diferente al suyo, sino que su carrera pudo acabarse nada más comenzar cuando, en las categorías inferiores de Rosario Central, perdió un riñón tras un <a target="_blank" href ="http://www.diariopopular.com.ar/notas/105254-mis-mejores-etapas-fueronen-central-y-el-tenerife">duro choque</a> con el guardameta Roberto Bonano. El <i>matasanos</i> que le recomendó que se fuera <i>«buscando otro deporte»</i> no acertaría en su dura predicción, pero para entonces el delantero argentino ya había aprendido que, en cualquier momento, de forma imprevisible e involuntaria, el fútbol te cambia los planes sin pedir permiso.</p>
<p style="text-align: justify">Después de golear para Rosario, Toluca, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=-WbDZAYvWNI">Tenerife</a>, Valencia, Barcelona, River Plate, Porto y Villarreal, el de Santa Fé quería seguir relacionado con el mundo del fútbol. Aunque hizo sus pinitos como representante e, incluso, trabajó para <i>La Masia</i> unos cuantos meses, su destino estaba<span class="pullquote_right">Su experiencia en Colón marcaría el inicio de su carrera como técnico</span> en los banquillos. Lo había estado <a target="_blank" href ="http://old.ole.com.ar/diario/2003/08/17/0-607112.htm">postergando</a> en pos de la estabilidad familiar, pero entonces llamó CA Colón (2005). Es decir, el club del que era hincha y al que, desde la platea, animaba de <i>pibe</i> con su <i>viejo</i>, el cual había optado a la presidencia en 1979 tras ser el doctor del equipo durante cinco años. Allí podría instalar a su familia, saldar su deuda con Colón por no haber defendido sus colores como futbolista y, por supuesto, llenar de simbología su estreno como director técnico. Además, lo haría junto a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5zHvWCbDBy4"><i>«Chemo»</i> Del Solar</a>, con quien había labrado una buena amistad en Tenerife. Si no era el destino ideal, lo parecía. Pero, de forma inexplicable, fue todo lo contrario. El crédito de Juan Antonio Pizzi en Colón duró únicamente tres partidos. Ni diez, ni veinte. Ni cuatro, ni cinco. Tres. Sólo tres. Los dirigentes le habían contratado como última opción sin depositar en él demasiada confianza, lo que unido a tres -ajustadas- derrotas sentó un récord negativo que estigmatizaría a Pizzi durante demasiados años. <i>«Cada vez que salía una posibilidad acá, en Argentina, recordaban mi paso por Colón, por eso me tuve que ir a Perú, luego a Chile y, a base de buenos resultados, pude tener otra vez la opción de entrenar»</i>, contaría tiempo más tarde en <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2011/12/14/C-3973-pizzi-lo-que-hicieron-los-dirigentes-de-colon-conmigo-es-una-vergenza.php">una entrevista</a> en <i>«El Gráfico»</i>. Cosas del fútbol.</p>
<blockquote><p>La carrera del técnico argentino comienza a despegar con la Católica de Chile en la 2010/2011.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tuvieron que pasar más de cuatro años para que Juan Antonio Pizzi lograra hacer punto y aparte. Fue en Chile con Santiago Morning (2009-2010), tras un nada exitoso paso por Perú con el Universidad San Martín de Porres (2006). Para hacernos una idea, <a target="_blank" href ="http://www.santiagomorning.cl/web/">Santiago Morning </a>tiene un estadio con capacidad para 6.000 espectadores, ocupa la decimoquinta posición en la tabla histórica del fútbol chileno y su único título liguero data de 1942. Es decir, no era ningún caramelo destinado a un ex-futbolista. Simplemente, un club <i>chico</i> de Chile era a lo que realmente podía aspirar Pizzi. Él lo afrontó como un reto, lo convirtió en oportunidad y, con unas semifinales en el Clausura 2009, se valió el pase a su primer club grande: Universidad Católica.</p>
<p style="text-align: justify">Allí Pizzi ganó su primer título (Liga 2010), fomentó una <a target="_blank" href ="http://larompieronworld.soup.io/post/138280476/Jorge-Sampaoli-tiene-de-hijo-a-Juan">gran rivalidad</a> (Jorge Sampaoli) y se ganó los elogios de la crítica sudamericana por lo atractiva de su propuesta (Libertadores 2011). Su aventura<span class="pullquote_left">En la Católica llamó la atención por primera vez como entrenador</span> no terminaría del todo bien porque la Universidad de Chile de Sampaoli le remontó un 2-0 en la final a doble partido del Apertura 2011, pero su equipo había dejado huella. Había llamado la atención. Y, sobre todo, había dado a conocer la idea futbolística de Pizzi. <i>«Con mucha posesión de pelota y tratando de generar las mayores oportunidades de gol posibles, pero tomando las precauciones defensivas que son obligatorias, nunca por elección»</i>, así <a target="_blank" href ="http://www.cruzados.cl/entrevistas/?id=1672&#038;p=articulo">quería jugar</a> el técnico argentino. El sistema empleado no era una prioridad para él (alternó el 4-2-3-1 y el 4-4-2 para terminar en 4-3-1-2), pero sí destacó su inmediato cambio de una defensa de tres, que venían disponiendo los <i>cruzados</i>, a una más clásica de cuatro en la que los laterales siempre tenían permiso para proyectarse en ataque. Así, la Católica se convirtió en un conjunto veloz, ofensivo, alegre y dinámico que, a su manera, cumplía el patrón de juego que en ese momento fascinaba a toda Sudamérica. Como cualquier conjunto que logra impactar, sea o no premiado luego con títulos, la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2010/06/bendita-locura/">Chile de Marcelo Bielsa</a> había cambiado las preferencias estilísticas del público sudamericano y, aunque Pizzi <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2011/12/14/C-3973-pizzi-lo-que-hicieron-los-dirigentes-de-colon-conmigo-es-una-vergenza.php">señala</a> a Van Gaal como su gran influencia porque <i>«como técnico te daba referencias de qué hacer ante cada situación de un partido»</i>, había bastante del <i>«Loco»</i> en aquella Católica.</p>
<blockquote><p>Rosario Central tenía un único e innegociable objetivo: volver a la élite del fútbol argentino.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Por fin las tornas habían cambiado. <i>«El Lagarto»</i> Pizzi abandonó Chile por <a target="_blank" href ="http://www.que.es/deportes/futbol/201106292120-pizzi-dejo-universidad-catolica-porque-efe.html">propia voluntad</a> para regresar a Argentina, su gran objetivo después de que tuviera que emigrar forzosamente para seguir ejerciendo su nuevo oficio. Ahora, en Rosario Central (2011-2012), podría desquitarse demostrando todo lo que había aprendido por un camino que, de no durar sólo doce días en Colón, quizás no hubiera realizado. En este viaje no sólo conoció dos países nuevos con tres equipos diferentes, sino que, además, había encontrado en Chile a <a target="_blank" href ="http://vlcnews.es/deportes/manolo-suarez-la-mano-derecha-del-lagarto/">Manuel Suárez</a>, la mano derecha que le acompañaría en su nueva etapa. En <i>«Manolo»</i> halló la persona con la que intercambiar ideas y, sobre todo, con la que manejar la dinámica del vestuario. A Pizzi le gusta marcar la distancia con los jugadores -aunque no de la forma que lo hizo Ramón Díaz con él-, y su segundo le complementaría siendo el encargado de acercarse y pulir las aristas del día a día.</p>
<p style="text-align: justify">El destino no era ideal porque Rosario estaba en la B, pero no había nada de aleatorio en la elección. Pizzi había jugado 137 partidos para Central, marcando 72 goles y estableciendo un vínculo emocional muy similar al que tenía con Colón. <i>«Hay miles de cosas que el común de la gente no va a entender y que solamente me lo dicta</i><span class="pullquote_right">Lo tenía todo de cara, pero Pizzi no consiguió que su Rosario Central ascendiera a Primera</span><i> mi interior. Para simplificar: estoy en el lugar que quiero estar»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2011/12/14/C-3973-pizzi-lo-que-hicieron-los-dirigentes-de-colon-conmigo-es-una-vergenza.php">respondía</a> a la pregunta de por qué había dejado un club de Libertadores por uno de Primera B Nacional. Sea como fuere, la situación no iba a ser fácil. Central cumplía su tercera temporada en la B, había devorado a cuatro técnicos la pasada campaña y la afición, al borde de la locura, no hacía sino incrementar la presión. Que River Plate hubiera descendido y complicara aún más el ascenso parecía lo de menos. <i>“No hay otro proyecto que no sea ascender”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elciudadanoweb.com/central-presento-a-pizzi-y-pidio-a-ferrari/">decía</a> Pizzi en su presentación. Con un 4-4-2 muy estable, el ritmo de puntuación fue <i>in crescendo</i> hasta que, a falta de cuatro jornadas, se plantó líder con siete victorias consecutivas. El <i>playoff</i> estaba asegurado matemáticamente y el directo muy bien encaminado, lo que, tras lograr empatar a cero con River en la fecha siguiente, le hizo decir a Pizzi que <i>«iban a ascender directamente»</i>. Quedaban tres partidos. Tres. Ni diez, ni veinte. Ni cuatro, ni cinco. Tres. Sólo tres. Y no sacaron ni un punto. Un desplome absoluto e inexplicable que contó con una derrota por 1-3 en Rosario ante Chacarita Juniors, colistas de la clasificación. En la promoción ante San Martín de San Juan empataron ambos partidos a cero, lo que culminó una debacle que inevitablemente le costó el puesto. Esta vez, sí era esperado. En una entrevista en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=g0ndd4kIzVM"><i>«Marca y Presión»</i></a> en el que le recordaron sus palabras, Pizzi se explicó: <i>«A veces hay que hablar menos. Yo no&#8230; no&#8230; no he encontrado una explicación que me pueda complacer o con la que yo pueda justificar que no hayamos ascendido, con lo cual sigo buscándola»</i>.</p>
<blockquote><p>San Lorenzo, uno de los cinco grandes del fútbol argentino, estaba en problemas.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Si Pizzi temía pasar de nuevo al ostracismo tras lo sucedido en Rosario, la llamada de San Lorenzo le despejó todas sus dudas. El <i>«Ciclón»</i> no había comenzado bien el curso, llevaba diez puntos en diez fechas y estaba en posiciones de descenso. La clasificación en sí no era tampoco ningún drama, pero el clima que rodeaba a la institución sí preocupaba. Los <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/blogs/de_frente_san_lorenzo/jugadores-hagan-cargo_7_790790915.html">cronistas</a> decían que el club estaba deprimido, que había una sensación de hastío y que, por tanto, necesitaba una pequeña-gran revolución. Por suerte para los <i>«cuervos»</i>, el <i>«Lagarto»</i> lo revitalizaría desde su llegada. Aquel semestre puso al equipo undécimo, luego logró una meritoria cuarta posición en el Clausura 2013 y, finalmente, salió campeón en el Apertura 2014. Los resultados fueron fantásticos, lo que, unido a la esperada noticia de que el club <a target="_blank" href ="http://www.clarin.com/deportes/San-Lorenzo-celebra-vuelta-Boedo_0_1030097145.html">volverá a Boedo</a> y, por qué no decirlo, al curioso apoyo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/cerca-de-dios-historia-san-lorenzo-almagro/">papal</a>, revirtió el ánimo de <i>«ese barrio de murga y carnaval»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">En la parte que atañe a Juan Antonio Pizzi, su idea de fútbol tuvo mucho que ver. <i>«Lo que pretendo es que los jugadores se sientan protagonistas en cualquier partido de fútbol que disputen, independientemente de las condiciones que se presenten»</i>, anunciaba en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9jcMjUoiDFg">su primer día</a>. Su declaración<span class="pullquote_left">J.A.Pizzi no se alinea con ningún sistema, como demostró con la lesión de Martín Cauteruccio</span> de intenciones volvía a ir más allá de sistemas. No se ajustaría a ellos, sino a los jugadores. De esa manera, en San Lorenzo comenzó dibujando un 4-2-3-1 en el que la figura del punta era clave. <i>“Yo trato de acomodar el juego del equipo a como si yo fuese el centrodelantero. Cuando jugaba hacía mucho eso: le indicaba al equipo los lugares que me convenían a mí”</i>, <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/san-lorenzo/The-film-zone_0_879512115.html">explicaba</a> antes de que la grave lesión de Cauteruccio, el nueve y goleador del equipo, le cambiara los planes. Pizzi, demostrando su capacidad de adaptación, no tardó mucho encontrar la solución en un 4-1-3-2 que no tenía referencias fijas en ataque. Con este dibujo, sumado a la naturaleza de sus futbolistas y la idea del entrenador, el <i>«Ciclón»</i> se convirtió en un equipo con más <i>«finalizadores que armadores, lo cual provocaba que se necesitara poco movimiento de balón para convertir»</i>, como <a target="_blank" href ="http://canchallena.lanacion.com.ar/1648397-pizzi-un-estilo-con-mas-explosion-que-elaboracion">explicaba</a> Leblebidjian. Un estilo que, indirectamente, obligó a Pizzi a tomar ciertas decisiones de peso que revelaron su carácter. Además de dejar en el banco a Ortigoza o Romagnoli, convenció a Julio Buffarini para que bajara del volante derecho al lateral. Al futbolista le costaba, pero no hubo negociación. <i>“El hombre es bueno, pero controlado es mejor”</i>, reconocía Pizzi (imprescindible <a target="_blank" href ="http://youtu.be/HQCAwTnsrco?t=5m15s">ver vídeo</a> hasta el 8:40) parafraseando a Juan Domingo Perón.</p>
<p style="text-align: justify">Pero para cumplir los dictamines de la pizarra, San Lorenzo necesitaba algo más que buenas intenciones. <i>«Para ser protagonistas hay que tener la mayor cantidad de tiempo posible el balón en nuestro poder. Y, para eso, primero hay que recuperarlo. Con lo cual hay que correr para recuperar la pelota, hay que correr para generar espacios y hay que tener el sentido futbolístico para tener peligro»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9jcMjUoiDFg">decía</a> Pizzi nada más agarrar el equipo. Había que correr. Correr mucho. Ser intensos. Muy intensos. Gran parte del éxito del planteamiento de Pizzi, en la teoría y en la práctica, depende de ello. Por tanto, el fichaje de <a target="_blank" href ="http://vlcnews.es/deportes/richino-o-el-preparador-fisico-que-quiere-cambiar-la-tendencia-critica-en-mestalla/">Alejandro Richino</a> no era una cuestión <i>baladí</i>. Preparador físico del <i>«Pacho»</i> Maturana con Colombia, Costa Rica y Perú, habiendo pasado también por la liga colombiana, paraguaya y argentina; el uruguayo tiene fama de vehemente y duro. Pero, sobre todo, de gran preparador. Pizzi decía que <i>«en la mayoría de los segundos tiempos, San Lorenzo dominó los partidos desde lo físico»</i>. Mérito de Richino, <a target="_blank" href ="http://youtu.be/dQXog2zIwMg?t=2m35s"><i>«el de la precisión del joyero»</i></a>.</p>
<blockquote><p>El reto del Valencia se asemeja mucho al que vivió en Rosario Central o San Lorenzo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras su éxito en Boedo y, otra vez, pudiendo elegir, Juan Antonio Pizzi decidió hacer las maletas y probar suerte en Valencia. Mestalla es una plaza que no garantiza nada a sus ex-jugadores, pero el <i>«Lagarto»</i> lleva una vida aprendiendo a superar cualquier reto. Y no es un decir, ni una forma bonita de acabar un texto. Sin ir más lejos, su forma de marcar la pelota parada <a target="_blank" href ="http://www.ole.com.ar/san-lorenzo/The-film-zone_0_879512115.html">le delata</a>. En un partido con la Católica que perdió 2-3, encajó los tres tantos -ni uno, ni dos, sino tres- en jugadas de estrategia. Desde entonces ya no defiende al hombre, sino en zona con dos o tres marcas individuales. Sin duda, su viaje le ha hecho más fuerte y, llegado a este punto, no quiere frenar. <i>«Cuando yo presento un equipo, independientemente del rival y de la situación, siempre es con la ambición máxima de ganarlo. Por eso decía que yo acepto que el equipo, el técnico o los jugadores rivales tengan, a lo sumo, la misma ambición que yo, pero nunca van a tener más ambición que yo ni que -me atrevo a decir- mis jugadores»</i>, <a target="_blank" href ="http://youtu.be/cZiWOttJ-T8?t=4m04s">comentaba</a> tras salir vencedor del inexpugnable Camp Nou. Seguramente no estaba en sus planes llegar a Mestalla con el club en plena reconstrucción institucional y deportiva, pero Pizzi no rehuye ninguna responsabilidad. <i>«La historia del Valencia nos obliga a tener el protagonismo»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=pettLMmLoow">decía</a> en su presentación. Y él, por supuesto, lo asume encantado.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/02/revolucion-marcelo-bielsa-en-olympique-marsella-y-futbol-frances/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/entrenadores/07.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2013/12/recorrido-pepe-mel-real-betis-balompie-de-segunda-a-europa-ruben-castro/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/entrenadores/09.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/02/recorrido-filosofia-juan-antonio-pizzi-entrenador-valencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>16</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
