<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Udo Lattek</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/udo-lattek/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Atlético de Madrid vs Bayern Munich, de 1974 a 2016</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/contexto-historia-duelo-atletico-de-madrid-bayern-munich-champions-2016/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/contexto-historia-duelo-atletico-de-madrid-bayern-munich-champions-2016/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 27 Apr 2016 02:55:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Partidos]]></category>
		<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[#laslucesnoseapagan]]></category>
		<category><![CDATA[Atlético de Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Champions League 2016]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1974]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Torres]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Beckenbauer]]></category>
		<category><![CDATA[Godín]]></category>
		<category><![CDATA[Guardiola]]></category>
		<category><![CDATA[Müller]]></category>
		<category><![CDATA[Robert Lewandowski]]></category>
		<category><![CDATA[Simeone]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=205860</guid>
		<description><![CDATA[A día de hoy, no hay ni un solo club con tantas ganas de ganar la Copa de Europa como el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone, Fernando Torres y Luis Aragonés. Ni el Bayern Munich pese al dolor por las goleadas recibidas en semifinales, ni el Real Madrid pese a su hambre histórica [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">A día de hoy, no hay ni un solo club con tantas ganas de ganar la Copa de Europa como el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone, Fernando Torres y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/luis-aragones/">Luis Aragonés</a>. Ni el Bayern Munich pese al dolor por las goleadas<span id="more-205860"></span> recibidas en semifinales, ni el Real Madrid pese a su hambre histórica ni, por supuesto, un Manchester City que todavía no sabe lo que es sufrir el anhelo por la <i>«Dama de las Orejas»</i>. El club colchonero fue tejiendo con ella una historia de desencuentros tan inolvidables como dolorosos desde su nacimiento. No hay que olvidar que el Atlético vive en la ciudad que más Copas de Europa ha ganado, con la importante salvedad de que todas estas le pertenecen a su máximo rival, un club que fundamentó su grandeza a partir de este torneo. Sin ella, el Real Madrid sería otra cosa. Y el Atleti, probablemente también. Sin embargo, este hecho nunca ha privado al Calderón de mirar de frente a la competición en busca del momento de gloria que a su juicio viene mereciendo varias décadas. En parte por eso, en los últimos días el club ha promovido la campaña <a target="_blank" href ="https://twitter.com/search?src=typd&#038;q=PorNuestrosMayores">#PorNuestrosMayores</a>, pero lo cierto es que esta se queda muy corta. Se busca la Copa de Europa por los que ya no están, por sus mayores, por los más jóvenes y por los que aún están por llegar, pero sobre todo por el propio Atlético de Madrid.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988703%3Fsecret_token%3Ds-zObSZ&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<h2>1- El recuerdo de 1974</h2>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Atlético en 1974 tenía más nombre en Europa</span>La primera fractura, como recuerda nuestro buen amigo y compañero <a target="_blank" href ="https://twitter.com/AndresCabreraQ">Andrés Cabrera</a>, se produjo en 1974 en Heysel pocos segundos antes de lo que hubiera significado la primera Copa de Europa para el Atlético de Madrid de Juan Carlos Lorenzo. Porque el gol de Hans-Georg Schwarzenbeck, aquel tipo con cuerpo, cara y nombre de central alemán, no sólo se tradujo en un partido de vuelta que los rojiblancos jamás iban a poder ganar, sino también en la creación de dos leyendas muy distintas: la del <i>«Pupas»</i> del Atleti y la del <i>«Rodillo»</i> del Bayern Munich. Seguramente ambas tenían más de literatura que de realidad en su momento, pero la sensación es que ambos clubes se las llegaron a creer, y eso al final de todo es lo más importante. Sin embargo, en todo esto se obvia una cuestión: el Atlético de Miguel Reina, Adelardo Rodríguez, José Ufarte, José Eulogio Garate y Luis Aragonés llegaba tan o más favorito que el Bayern a la final, tal y como nos relata <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Irureta">Javier Irureta</a>, otro de los ilustres presentes en aquel partido. Sólo que, a partir de ese momento, el conjunto alemán iba a demostrar su impresionante reacción ante la adversidad, lo cual según <a target="_blank" href ="https://twitter.com/Chemaerrebravo">Chema R. Bravo</a> terminó por forjar su grandeza competitiva que todavía hoy en día conserva.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988702%3Fsecret_token%3Ds-1ufwC&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988699%3Fsecret_token%3Ds-F1kND&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p style="text-align: justify">Una vez el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-gran-bayern-munich-anos-setenta-beckenbauer-muller-maier-hoeness-rummenigge/">Bayern Munich de Udo Lattek</a> superó la adversidad del gol de Don Luis Aragonés, la final se quedó sin demasiada historia que contar. Porque aunque el conjunto colchonero había demostrado su fortaleza en los duelos individuales (paradigmática y dura fue la semifinal ante el Celtic de Glasgow), a nivel colectivo era un equipo muy inferior en términos físicos. Los alemanes eran más grandes, más fuertes, más rápidos, más potentes, más resistentes y mucho más jóvenes. Y desde ese día, con el Atleti como testigo de excepción, como así nos lo explican tanto Chema como Javier Irureta, Europa comenzó a ser consciente de que habían llegado para quedarse y así cambiar el curso de la historia.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988695%3Fsecret_token%3Ds-Uq6YQ&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988694%3Fsecret_token%3Ds-sFmS4&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<h2>2- Enfrentarse al Bayern Munich en 2016</h2>
<p style="text-align: justify">Una vez sale su nombre en cualquier sorteo, el afortunado se estremece. La sonoridad, contundencia y leyenda asociada al nombre del Bayern Munich va muy ligada a esa famosa frase de Gary Lineker sobre el fútbol inventado por los ingleses y ganado por los alemanes. El nacimiento de este gen competitivo, como decíamos, lo vivió el Atlético de Madrid de la misma manera que <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-2x02-el-mundial-de-la-historia?in=radio-38ecos/sets/codigo-cambridge">Hungría veinte años antes</a> en el archiconocido <i>«Milagro de Berna»</i>, así que sus aficionados son más conscientes de su verdad&#8230; y su mentira. Por eso, al mismo tiempo que nos reconoce que <i>«pronunciar su nombre es como sentir un corte en la lengua»</i>, el genial <a target="_blank" href ="https://twitter.com/xoantallon">Xoan Tallón</a> le da la vuelta a la pregunta: ¿y cómo no temer a este Atlético?</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988688%3Fsecret_token%3Ds-OHjV9&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p style="text-align: justify">Sea como fuere, enfrentarse a este Bayern Munich en 2016 es muy diferente de hacerlo al de mediados de la década de los setenta. Sobre todo por una cuestión estilística. El Bayern del presente sigue contando con gran parte del legado dejado por los Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Uli Hoeness o Gerd Müller, pero la presencia de Pep Guardiola ha obligado al mundo a cambiar su percepción. Por eso, mientras este Atlético sí que parece un heredero evidente del equipo de 1974, algo explicado por el <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/la-aventura-original-3x04-simeone-latido-a-latido">propio Simeone</a>, el equipo de Pep no se parece tanto al de Lattek, como así nos lo argumenta Irureta.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988685%3Fsecret_token%3Ds-lthbN&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<h2>3- La mística del Cholismo</h2>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">La confianza del Atleti es superior a la de 2014</span>Es más, este Atlético de Madrid 2016 tampoco se parece tanto al de 2014 como uno podría pensar. En este caso no por una diferencia de estilos, donde también hay matices importantes, sino sobre todo por el estado emocional y anímico que rodea al club rojiblanco. Dos años después de la final de Da Luz, el Atlético ha seguido acumulando hambre y, por consiguiente, afilando también el colmillo, pero si algo ha ganado respecto a lo sucedido en Lisboa es confianza. Seguridad. Porque no es lo mismo llegar puntualmente a una final de Champions League, que acceder por tercer año consecutivo a los cuartos de la competición como uno más de los favoritos. La <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-atletico-madrid-2-barcelona-0-griezmann/">eliminatoria ante el Barcelona</a> ha sido un gran refuerzo en este sentido, pues su condición de candidato a todo -y no de revelación- se ha confirmado con la misma fuerza con la que cayó el actual campeón. Es decir, el refuerzo fue doble. Por quien se quedaba, por quien se marchaba. Y toda esta historia de hambre, ambición y confianza entronca con la de Fernando Torres, quien está representando todo lo que significa la Copa de Europa para el Atlético. Su lucha contra sí mismo y su propia carrera, muy buena pero que incluso podía haber sido mejor, recuerda a la que tiene el club de toda su vida con la competición que más gloria reparte. Este famoso <i>«Nunca dejes de creer»</i> lo creó Simeone, se lo fue cryendo la afición y ahora lo representa Torres, como bien apunta nuestro compañero <a target="_blank" href ="https://twitter.com/FcoJoseCaro">Paco Caro</a>.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988681%3Fsecret_token%3Ds-G92iF&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p style="text-align: justify">Algo muy parecido a lo que simboliza Torres lo personifica desde hace varios años la portentosa figura de <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/la-aventura-original-2x04-invasion-godin?in=radio-38ecos/sets/la-aventura-original">Diego Godín</a>. El defensa uruguayo es, junto a Gabi Fernández, quien mejor representa todo lo que significa el <i>«cholismo»</i> y sus múltiples teorías. Sin embargo, en esta ocasión, el líder de la defensa no estará. Y si esto en cualquier partido y ante cualquier rival ya sería una noticia de alcance, contra este Bayern 2016 algo más alemanizado que mete en el punto de penalti a <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/la-aventura-original-2x03-muller-regreso-al-futuro?in=radio-38ecos/sets/la-aventura-original">Thomas Müller</a> y Lewandowski lo es todavía mucho más. Aunque pese a todo esto, Xoan Tallón tiene un argumento para el optimismo.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988676%3Fsecret_token%3Ds-KhP0n&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Calderón es uno de los campos más difíciles para el equipo rival</span>Pero quizás el comentario de Tallón no tenga que ser descrito como una visión optimista sino muy certera de lo que viene siendo el club del Manzanares durante el último lustro. Diego Pablo Simeone llegó con la idea de <i>«ser un equipo molesto para todos sus rivales»</i>, y así lo ha sido desde el primer partido hasta el último, incluyendo por el camino una final de Champions League que estuvo a sólo dos minutos de ganar pese a no contar ni con Arda Turan ni con <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/la-aventura-original-1x04-pobre-delantero-espanol?in=radio-38ecos/sets/la-aventura-original">Diego Costa</a>. Así que el Atlético, aunque evidentemente echará en falta a Godín por lo que es y por lo que representa, sí que es uno de los equipos más preparados para relevar a cualquiera de sus piezas porque, tal y como reflexiona Paco Caro, si en cualquier momento surge una debilidad, el Vicente Calderón responderá al unísono. Porque así es este club, y así lo seguirá siendo por lo mismo que explica <a target="_blank" href ="https://twitter.com/IgnacioParamio">Ignacio Paramio</a>: mientras nosotros lo comparamos con lo que fue el Atleti hace unos años, hay toda una generación de jóvenes aficionados que han nacido en el seno de un club grande, es decir, lo que en realidad es el Atlético de Madrid.</p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988671%3Fsecret_token%3Ds-JmPP5&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p><iframe width="100%" height="160" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/260988670%3Fsecret_token%3Ds-n8anU&amp;color=00bcf2&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/contexto-historia-duelo-atletico-de-madrid-bayern-munich-champions-2016/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El año del dragón</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2015 01:55:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Artur Jorge]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[FC Porto]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Gomes]]></category>
		<category><![CDATA[Juary]]></category>
		<category><![CDATA[Magalhaes]]></category>
		<category><![CDATA[Paulo Futre]]></category>
		<category><![CDATA[Rabah Madjer]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=163802</guid>
		<description><![CDATA[ota de oro en un par de ocasiones, romperredes imparable, símbolo del fútbol portugués de los años 80 y referencia mundial si de delanteros centro hablamos. 168 goles en 183 partidos. Fernando Gomes era –es- una leyenda del Oporto, pero se perdería el partido más importante de la historia del club. Gomes estaría en Viena [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">B</span>ota de oro en un par de ocasiones, romperredes imparable, símbolo del fútbol portugués de los años 80 y referencia mundial si de delanteros centro hablamos. 168 goles en 183 partidos. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TjE6ZSl7I6Q">Fernando Gomes</a> era –es- una leyenda del<span id="more-163802"></span> Oporto, pero se perdería el partido más importante de la historia del club. Gomes estaría en Viena sólo como espectador, haciendo el desafío para el club portugués aún más grande. El Bayern Munich aguardaba y toda ayuda era poca.</p>
<p style="text-align: justify">Artur Jorge consiguió llevar al club del Estadio das Antas más lejos que cualquier otro entrenador. Hasta entonces siempre había estado a la sombra del Benfica, indiscutible dominador del panorama nacional y prestigioso ganador <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-benfica-campeon-europa-guttmann-eusebio/">de dos Copas de Europa</a> que eran una losa para un club que ambicionaba cambiar el <i>statu quo</i> del fútbol luso.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Oporto no era uno de los grandes favoritos para ganar en 1987</span>La máxima competición continental había pasado la treintena –aunque realmente <i>la Orejona</i>  sólo tenía 20 añitos- y lo hacía con muy buena salud. La edición 86-87 se presentaba como una de las más potentes hasta la fecha. Participaban los tres campeones continentales del año anterior, algo poco habitual. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=5frdqKNpoCE ">sorprendente Steaua</a> rumano defendía su corona de campeón continental sin el héroe Duckadam pero con Hagi, mientras el potente Dinamo de Kiev, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=_EZa9Oet2Mk ">campeón de la Recopa</a>, se presentaba como máximo aspirante al título. El Real Madrid de la Quinta del Buitre, tras su doble victoria en la Copa de la UEFA iniciaba el asalto al sueño de la Séptima por primera vez. Y en el bombo también entraron una Juventus que iniciaba su renovación tras un período de oro –fue la última temporada de Michel Platini-, el poderoso Bayern de Udo Lattek, un talentoso Estrella Roja, el Anderlecht, constante animador del fútbol europeo de la anterior década, el Austria vienés liderado por Polster y una buena generación austríaca –que nunca cumpliría con todo lo que prometía-, el PSV que ganaría el título al año siguiente o un Panathinaikos que había sido semifinalista apenas dos años antes y que ahora contaba con los millones un presidente ambicioso. Había nivel, y el Oporto no aparecía como uno de los favoritos.</p>
<blockquote><p>La edición de 1987 es una de las de mayor nivel en la historia de la Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, los portugueses se van haciendo un nombre gracias a su trío de atacantes: el ya célebre Fernando Gomes –Bota de Oro en el 83 y el 85-, el habilidoso y temperamental <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7h7NgL8NAQ ">argelino Rabah Madjer</a> y uno de los jóvenes prodigios del fútbol europeo, Paulo Futre. A mediados de los 80, una generación de talento casi sin precedentes aparece en el Viejo continente: Michael Laudrup, Emilio Butragueño, Míchel, Enzo Scifo, Dragan Stojkovic, Dejan Savicevic, Gica Hagi, Roberto Mancini, Toni Polster, Robert Prosinecki, Roberto Baggio… Grandes jugadores surgen de todos los rincones de Europa. Pocos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TCOnVCj84SE ">más excitantes que Futre</a>. Un extremo con una velocidad y un regate en carrera prodigiosos, que se va a revelar como una fuerza imparable en esta edición de la Copa de Europa.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El Bayern Munich llegó a la final tras golear al Madrid de las Quintas</span>El bombo fue generoso con los portugueses en las dos primeras rondas. El Oporto destrozó al Rabat Ajax maltés y ganó con solvencia a los checoslovacos del Viktovice. Sufrió <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=QfC6x5bpb84">ante un Brondby</a>, que crecía en base a un grupo de jugadores que sorprenderían a Europa en la Euro 92. Los Dragones estaban en semifinales, mientras el resto de grandes equipos se mataban entre ellos. La segunda ronda fue fatal para la Juve, eliminada <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=S_ePdYDCSCQ">por el Real Madrid</a> en la eliminatoria estrella de aquella fase. También sucumbirán los campeones del Steaua a los pies del Anderlecht, en el cual se integraban muchos jugadores de la sorprendente Bélgica de Mexico 86. La trayectoria belga quedaría truncada en la ronda siguiente, cuando el Bayern se les cruzó en el camino. Sin piedad, los bávaros aplastaron a los belgas <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=i9ECNdkpIrs">5-0 en Munich</a>. La impresionante trayectoria de los de Lattek había comenzado con la eliminación del PSV en la primera ronda, para luego dar cuenta de Polster y sus chicos en la segunda. Tras el Anderlecht, sería el Real Madrid quien quedaría sepultado por un torrente de goles –y una actuación bastante mala del árbitro escocés Valentine- en el Olympiastadion. Las Quintas del Buitre y de los Machos, que ya venían desquiciadas de la ida, fueron incapaces de remontar en la vuelta, y el Bayern volvía a la final cinco años después de su sorprendente derrota a manos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=2Un9heyuDtA">del Aston Villa</a> de Tony Morley y Gary Shaw en Rotterdam.</p>
<p style="text-align: justify">Para llegar a Viena, los de Artur Jorge tenían que derrotar al Dinamo de Kiev de Valeri Lobanovskiy, sin duda el equipo de moda en Europa. Su camino había sido plácido hasta aquí, aplastando al campeón búlgaro –un Beroe Stara que se benefició de las sanciones a CSKA y Levski por una célebre pelea en la final de Copa-, al Celtic de Glasgow y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=05h6JR9uhEs">al Besiktas</a>. Era su victoria en la Recopa el año anterior y la gran imagen dada por la URSS –con 13 jugadores del Dinamo- en el Mundial de México lo que asustaba de ese equipo. Fútbol rápido, incansable, siempre atacando los espacios del equipo rival, con jugadores que combinaban casi de memoria… Los soviéticos eran claros favoritos, pero como ocurriría de manera demasiado habitual a esta generación –y a otras muchas de futbolistas de la URSS-, llegado el momento de la verdad fallaron. La ida, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=q0umXY6-ztw">jugada en Portugal</a>, se saldó con una victoria portuguesa. Apenas 2-1, con goles del inevitable Futre y André de penalti, con Yakovenko marcando el tanto soviético. Un gol que se presumía decisivo para el devenir de la eliminatoria. En la vuelta, en un estadio de la República de Kiev con cien mil almas apoyando al Dinamo, los portugueses no salieron a defender. En los primeros 10 minutos el Oporto asesta <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=8E_tkMFCYcM">dos golpes mortales</a> a la fe de los de Lobanovskiy. Primero Celso y luego Fernando Gomes ponen un 0-2 que ni el más optimista de los portistas podría soñar. Cierto es que Mikhaylichenko, un todocampista que era la última joya descubierta y pulida por el zorro soviético, recortó apenas dos minutos después dando esperanza al equipo ucraniano. Pero el Dinamo, habitualmente frío, compacto, dominador, pareció desquiciado desde el inicio del partido, más aún al recibir goles que <i>no deberían haber recibido</i>. Su plan saltó por los aires y con él sus esperanzas de ser el primer equipo de la URSS en jugar una final de Copa de Europa. </p>
<blockquote><p>Viena vio una final coronada por una jugada absolutamente icónica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el césped del Prater se iba a medir la ilusión primeriza del Oporto con las ganas de reverdecer laureles del Bayern. Los portugueses, como ya dijimos, llegaban sin Gomes, que se había roto la pierna, pero también sin Jaime Pacheco y Walter Casagrande, el delantero internacional brasileño, tocado. Por su parte, los bávaros también tenían ausencias importantes. La que más la de su líder, el líbero y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0DJuaDuuaxg ">capitán Klaus Augenthaler</a>, sancionado, pero también la de su delantero titular Roland Wohlfarth y la de Hans Dörfner, uno de sus incansables centrocampistas. Afortunadamente para ellos, Lattek contaba con un segundo líbero de clase mundial, el germano oriental Norbert Nachtweih –cuya historia de fuga y persecución desde el otro lado del Muro es remarcable-, que acompañaría a los sólidos Eder y Pflügler en la defensa –los clásicos dos marcadores del 3-5-2 de todo equipo alemán-, con el genial Jean Marie Pfaff en la portería. Flick era el sustituto de Dörfner en el medio, cubriendo la espalda de Matthäus y un Brehme que, lo mismo ejercía de carrilero izquierdo con Winklhofer en la derecha como aparecía en el medio para ayudar a Matthäus.  Arriba jugarían el tanque Dieter Hoennes, junto a pequeño Ludwig Kögl y otro <i>hermanísimo</i>, Michael Rummenigge. Por su parte, <a target="_blank" href ="http://deparadinha.blogspot.com.es/2009/12/que-ha-sido-de-artur-jorge.html">Artur Jorge</a>, compensó sus bajas con un esquema asimétrico. La línea de cuatro en defensa –liderada por el brasileño Celso y el capitán Joao Pinto- protegiendo al polaco Mlynarczyk, tres centrocampistas centrales como Quim, António Sousa y António André con Jaime Magalhaes ocupando la derecha. El flanco izquierdo, a medio camino entre un interior y un extremo puro, era para Futre, mientras Madjer ocupaba la punta de ataque, pero con libertad de movimientos.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Bayern Munich se adelantó en la final</span>El partido <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyhids_1987-fc-porto-fc-bayern-munchen-1st-half_animals ">no comenzó bien</a> para el Oporto, que se vio controlado por los alemanes, dominio que se reflejó en el marcador cuando Kögl, precisamente el jugador más bajito, adelantó al Bayern de cabeza. Fue quizá el momento más destacado de la carrera del extremo, un hombre que prometía mucho pero que no llegó a cumplir con todo su potencial. Repitió un poco la historia de la anterior <i>gran promesa</i> del Bayern, Reinhold Mathy, otro extremo habilidoso que había destacado en la anterior final del club, en 1982. La carrera de Kögl iría difuminándose hacia el anonimato –a pesar de su liga con el Stuttgart-, pero volvería de las tinieblas más de una década después, como líder del modesto Unterhaching cuando este club llegó a jugar en la Bundesliga.  Poco después, con el Oporto aún groggy, Michael Rummenigge estuvo a punto de hacer el segundo. Futre jugaba muy metido en el centro, casi haciendo pareja con Madjer, y los portugueses eran un equipo bastante estrecho. Esto daba toda la ventaja al Bayern, con Brehme y Winklhofer dominando los flancos y Kögl cayendo a banda para crear superioridades. El Oporto se limitó a aisladas carreras en solitario de un Futre desatado. Madjer estaba desaparecido.</p>
<blockquote><p>El partido cambió en el descanso: Madjer y Paulo Futre se fueron adueñando de él.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el descanso, Jorge <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyhl33_1987-fc-porto-fc-bayern-munchen-2nd-half_animals ">dio un giro a su planteamiento</a> del partido. Introdujo al pequeño Juary, un delantero brasileño que había hecho carrera en Italia, llegando a jugar en el Inter, y que había sido internacional en la lejana Copa América del 79. Rápido y escurridizo, era un compañero de ataque ideal para Futre, y una pesadilla para los lentos centrales alemanes. Madjer se movía a una banda, manteniendo ocupado a Winklhofer y el partido se volvía una pesadilla para Nachtweih, el líbero. Jugando con un 4-4-2 más tradicional, el Oporto se vio más cómodo, controlando mejor las arrancadas de Matthäus y obligando a Brehme a permanecer pegadito a su flanco, por obra y gracia de Magalhaes.</p>
<p style="text-align: justify">Con Hoeness aislado en el ataque y el Oporto dominando el medio del campo, Madjer y Futre comenzaron a sembrar el pánico en un Bayern que cada vez acumulaba más hombres detrás de la pelota tratando de proteger su ventaja. La táctica le sirvió hasta bien entrada la segunda parte, pero finalmente, en el 77, un barullo en el área alemana tras centro de Juary lo resolvió Madjer <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nk6ZtOEmP4w">con un genial taconazo</a> que batía a Pfaff e igualaba el partido. Uno de los goles más recordados de la Copa de Europa. Apenas tres minutos después, una espectacular carrera de Madjer –que un minuto antes había tenido sus primeros calambres, que él reconocería que fueron debidos a la tensión tras marcar su gol-, fue culminada con una volea de Juary ante la que  nada pudo hacer Pfaff. Tres minutos y la Copa de Europa había volado de nuevo para los muniqueses. Una sensación que quedaría en el recuerdo y que volvería de una manera aún más cruel <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=P-XsRJU-LGo">12 años después</a>. La derrota en la final de Vienta admeás también provocó la desintegración del equipo, con Lothar Matthäus y Andreas Brehme yéndose ese verano al Inter de Milan, donde rendirían admirablemente.</p>
<p style="text-align: justify">Para el Oporto era el inicio de una nueva era. Durante años el fútbol portugués había estado dominado con mano de hierro por el águila lisboeta. Pero en Viena algo cambió. Aunque el Benfica tuvo sus últimos coletazos de grandeza llegando a la final de la Copa de Europa del 88 y el 90 el panorama del fútbol luso había cambiado para siempre. Mientras el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/historia-gran-presidente-pinto-da-costa-evolucion-porto-fc/">Oporto crecía y crecía</a>, la maldición de Bela Guttman seguía persiguiendo a los lisboetas, como queriendo compensar al club al que el húngaro abandonó para crear su leyenda en la capital. </p>
<p style="text-align: justify">Y es que, a pesar de lo que digan los chinos, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=x4sKqgj8xlw">1987 fue el año del Dragón</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Generación Imperial</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-gran-bayern-munich-anos-setenta-beckenbauer-muller-maier-hoeness-rummenigge/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-gran-bayern-munich-anos-setenta-beckenbauer-muller-maier-hoeness-rummenigge/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Apr 2014 07:14:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Ajax de Amsterdam]]></category>
		<category><![CDATA[Borussia Mönchengladbach]]></category>
		<category><![CDATA[Conny Torstensson]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1974]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1975]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1976]]></category>
		<category><![CDATA[Dettmar Cramer]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[fcbbay15]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Beckenbauer]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Roth]]></category>
		<category><![CDATA[Gerd Müller]]></category>
		<category><![CDATA[Jupp Kapellmann]]></category>
		<category><![CDATA[Paul Breitner]]></category>
		<category><![CDATA[Rummenigge]]></category>
		<category><![CDATA[Schwarzenbeck]]></category>
		<category><![CDATA[Sepp Maier]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>
		<category><![CDATA[Uli Hoeness]]></category>
		<category><![CDATA[Zlatko Cajkovski]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=119529</guid>
		<description><![CDATA[urante los últimos 40 años, decir el nombre del Bayern Munich ha sido sinónimo de echarse a temblar para todos los clubes del fútbol europeo. Pero, aunque parezca increíble a ojos de 2014, cuando el fútbol alemán decidió profesionalizar su campeonato, el club bávaro no fue tomado en cuenta para ser uno de los miembros [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">D</span>urante los últimos 40 años, decir el nombre del Bayern Munich ha sido sinónimo de echarse a temblar para todos los clubes del fútbol europeo. Pero, aunque parezca increíble a ojos<span id="more-119529"></span> de 2014, cuando el fútbol alemán decidió profesionalizar su campeonato, el club bávaro no fue tomado en cuenta para ser uno de los miembros originales de la Bundesliga. Es cierto que el Bayern había tocado algún trofeo en el borroso fútbol de entreguerras, pero para cuando la nueva máxima categoría del fútbol teutón fue creada los rojos de Munich tuvieron que conformarse con reubicarse en segunda división. La capital bávara ya tenía un gran equipo y este vestía de celeste. Los célebres Leones del 1860 Munich, que no tardarían en ganar el título y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=2iwKT8KHGbI">acariciar las mieles</a> de la competición europea. </p>
<p style="text-align: justify">La historia cambió cuando una generación de jóvenes jugadores liderada por Franz Beckenbauer, Sepp Maier y Gerd Müller, llegó al cuadro dirigido por el yugoslavo Zlatko Cajkovski. Los muniqueses compartieron temporadas en segunda con el Borussia Moenchengladbach, un equipo en crecimiento y cuya historia estará íntimamente<span class="pullquote_right">El destino unió a Franz Beckenbauer, Sepp Maier y Gerd Müller en un Bayern aún terrenal</span> ligada a la del Bayern en los siguientes años. Así pues, los tres protegidos de <i>Tschik</i>, junto a veteranos como Werner Olk, legendario capitán del club, ascendieron a la Bundesliga en 1965 –de la mano de los Potros, por cierto-, y al año siguiente reabrieron las vitrinas de la sede social del club al ganar la Copa alemana ante el MSV (actual Duisburg). Poco sabían por aquel entonces, queremos pensar, que esas vitrinas ya no se cerrarían más y que, incluso, habría que ampliarlas y cambiarlas a nuevas instalaciones. Seguían siendo el segundo club de la ciudad, pero recortaban terreno a pasos agigantados. Ese verano del 66 vio como Beckenbauer y Maier viajaban a Inglaterra para jugar la Copa del Mundo con Alemania. El portero todavía a la sombra del veterano Hans Tilkowski, del Borussia Dortmund, pero el por entonces centrocampista sí jugó como titular. Franz se consagró <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=KEiQ8QOjMzI">como una estrella mundial</a> y con apenas 21 años Europa empezó a estar pendiente de él. Algo se movía en el sur de Alemania, y ya no eran los Leones de Brunnemeier y Konietzka. En la primavera de 1967 el Bayern daba su primer golpe en Europa: <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UfzbhLpow08">la Recopa</a>, ganada al Rangers escocés con un gol de otro de los <i>jóvenes de Cajkovski</i>, Franz Roth. Añadamos al poderoso central Hans Georg Schwarzenbeck y ya tenemos el núcleo de un equipo legendario. </p>
<p style="text-align: justify">Para más inri, Beckenbauer había elegido el Bayern por un enfrentamiento contra el 1860 cuando era un chavalín de apenas 13 años. Un jugador de ese equipo le abofeteó en un partido. Franz, que ya había decidido ir a jugar al equipo del que era seguidor, cambió de parecer al igual que todos sus compañeros. Y se enrolaron en el Bayern. Allí se juntó con el portero al que nadie quería por su carácter irascible y el delantero al que su primer entrenador recomendó no hacerse ilusiones porque <i>«era demasiado bajito y rechoncho para ser jugador de fútbol profesional»</i>. Y el resto, como se suele decir, es historia.</p>
<blockquote><p>A finales de los 60 el Bayern se sitúa como uno de los clubes de referencia en el Continente.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El segundo quinquenio de los 60 es el de la apoteosis del fútbol británico. La selección inglesa ha ganado <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3T6IY2fz_Mc">el Mundial</a> con una magnífica generación de futbolistas, sus clubes son referencia europea y muchas de las más reconocibles figuras e instituciones del mundo de las Islas. Jugadores como <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=39eScEkGdlw">Bobby Charlton</a>, Dennis Law, Bobby Moore, George Best, Gordon Banks o Jimmy Johnstone, técnicos como Alf Ramsey, Jock Stein o Don Revie y clubs como el United de Matt Busby, el West Ham de <i>The Academy</i> o el Celtic de los <i>Lisbon Lions</i>. El fútbol latino está en declive, y el Norte y Este de Europa toman el relevo. Se está gestando también el advenimiento del <i>«Fútbol Total»</i>. Holanda bulle, revolucionaria, en los terrenos de juego. Lo mismo ocurre al otro lado del Telón de Acero, en Kiev, en Praga, en Sofía, Varsovia o Bratislava. Se vienen los 70, tiempos de físico, táctica y calidad, combinados no siempre en ese orden.</p>
<p style="text-align: justify">Para entonces, el Bayern es ya un club septuagenario. Desde su fundación, por John Franz, hasta el reinado, curiosamente, del <i>«Kaiser»</i> Franz –como ya era aclamado Beckenbauer tras aquella famosa foto en Viena con la estatua de Franz Josef I- el camino ha sido enrevesado<span class="pullquote_left">En los setenta, Alemania se convierte en la gran potencia del fútbol</span> y, ciertamente, oscuro. Pero los 70 se presentan brillantes para los bávaros. Sus buenos resultados a finales de los 60 sitúan al Bayern como referente en Alemania y, con el cambio de entrenador (Branko Zebec asume el cargo), el Bayern va a conquistar su primera Bundesliga –doblete al conseguir también la Copa- y a iniciar una rivalidad que durará más de una década con el Borussia Moenchengladbach, el otro equipo en alza del fútbol teutón y que también reúne a las nuevas estrellas del fútbol alemán, como Berti Vogts, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-juup-heynckes-futbolista-entrenador-bayern-munich/">Jupp Heynckes</a> y Gunther Netzer. La gran rivalidad de ambos clubes, siempre reforzándose, siempre innovando en su manera de jugar llevó a la selección alemana a aglutinar un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1fpjYdedFw4">increíble equipo</a> que le permitió dominar el panorama mundial durante los setenta (campeones de Europa 1972, campeones del mundo 1974, subcampeones de Europa 1976). Además, paralelo a este crecimiento, la Bundesliga atrae a los mejores jugadores del norte, centro y este de Europa, convirtiéndose en el campeonato doméstico más potente del mundo y sus clubes son habituales en las rondas finales de cualquier competición internacional. </p>
<p style="text-align: justify">A comienzos de los 70, con Europa dominada por el <i>totaalvoetbal</i> del Ajax, el Bayern sigue creciendo e incorpora a dos jóvenes figuras de los equipos juveniles de la selección alemana que habían trabajado ya con el nuevo entrenador, Udo Lattek. Uli Hoeness es un centrocampista derecho o mediapunta y Paul Breitner un lateral izquierdo <i>universal</i>, con influencia en todo el campo, que se convertirá en una referencia como centrocampista a mediados de la década. Se comienza a ver al Bayern como un aspirante a ganar la Copa de Europa pero, en 1973, es aplastado por el tiránico Ajax, en una célebre eliminatoria, en el camino de los holandeses hacia su tercer entorchado consecutivo. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE">4-0 recibido en De Meer</a> es el mayor correctivo recibido nunca por esta generación de fenómenos. Y estará siempre presente en sus mentes.</p>
<blockquote><p>Sin Cruyff, el Ajax se diluye y el Kaiser no rehuye la posibilidad de ceñirse la corona.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Bayern venía de dominar la Bundesliga los tres años anteriores, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=_V8OUAVMRJU">en el 72</a> firmando números de récord -101 goles-, pero Europa se les atragantaba. Lattek, que había sido fichado para dotar de más solidez defensiva al alegre equipo de Cajkovski, había ya conseguido maximizar las virtudes de sus cuatro o cinco fueras de serie. Nadie evoluciona más en este período que Franz Beckenbauer, que definitivamente se asienta como líbero. Por aquel entonces, los líberos eran figuras de corte cavernario, jugadores sombríos y defensivos, a imagen y semejanza de lo que había construido Helenio Herrera en su <i>Grande Inter</i>. Pero <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zja4yAHjfAg">Beckenbauer</a> iba a encargarse de lavar la cara al puesto y adaptarlo a él. En el Bayern, el <i>Kaiser</i> Franz empezó a jugar en la línea de defensa, proyectándose hasta el medio del campo y más allá, y llevando el mando de las operaciones siempre que pudiese. Ese <i>“siempre que pudiese”</i> poco a poco se convirtió en <i>“siempre que quisiese”</i>, y eso refleja su tremenda ascendencia en cualquier partido disputado por él.</p>
<p style="text-align: justify">Desde esa posición retrasada, Beckenbauer lanza medidos balones largos, merced a su excelente toque con el exterior de la pierna derecha, que baten líneas y dejan a sus extremos en posiciones inmejorables para montar una contra. En defensa, qué se puede decir, un jugador no excesivamente rápido en distancias cortas, pero sí tremendamente intuitivo para los cambios de ritmo, para el posicionamiento y en el 1 vs 1. </p>
<p style="text-align: justify">Además de esto, Beckenbauer adelanta su posición muy a menudo para compartir la base de la jugada con Roth, en una variante tremendamente explotada por este equipo del Bayern. Si desde la defensa, el capitán alemán es capaz de batir líneas con facilidad gracias a su toque de balón, lo mismo podemos decir cuando su presencia<span class="pullquote_right">La gran virtud de Franz Beckenbauer era hacer mejor a sus compañeros</span> es en la base de la jugada o tres cuartos de campo. Además, Beckenbauer conserva cierta capacidad de desborde de su época como centrocampista ofensivo, y su disparo de lejos es muy bueno. Debemos añadir, que llegado a tres cuartos de campo -la zona de aceleración, que se suele decir-, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nngSmWVdMAQ">sus combinaciones</a> con Gerd Müller eran extraordinarias, especialmente <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TXiG6E2DIyw">sus paredes</a>, capaces de desarbolar cualquier entramado defensivo. Y estamos hablando de un jugador no extremadamente habilidoso como <i>«der Bomber»</i>. Éste es otro mérito de Beckenbauer, hacer mejores a sus compañeros, maximizar sus virtudes. Es decir, el Kaiser, condiciona a su equipo y al contrario sea cual sea su posición en el campo. Por último, en el aspecto mental, Beckenbauer era un ganador, era un líder, un animal competitivo. El más grande de su época junto a Johan Cruyff. Beckenbauer condicionaba también desde ese nivel mental y así lo sufrieron auténticos diablos para otras defensas como fueron Rensenbrink, Lato, Gárate, Rocheteau o el mismo Ralf Edstroem. Cuando veían llegar al capitán germano, se apagaban las luces, se bajaba la persiana, y el balón desaparecía.</p>
<p style="text-align: justify">El Bayern, además de acumular títulos, crecía como institución: dejaba el viejo estadio de Grunwald y se trasladaba al faraónico –y terriblemente frío- <a target="_blank" href ="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f0/Olympiastadion_Muenchen.jpg">Olympiastadion</a>. Construía además una nueva sede e instalaciones en la Säbenerstrasse. Se estaban convirtiendo en un modelo de modernidad para toda Europa. Pero faltaba la coronación que sólo la <i>«Orejona»</i> podía dar. En 1974 el Bayern iniciaba un nuevo asalto al cetro continental con el Mundial en casa de fondo. Sin embargo, lo que sería un gran año estuvo a punto de ser un desastre desde el inicio. Cuando el equipo fichó a Jupp Kapellmann, un prometedor y técnico interior que sería campeón del mundo con la selección, se cometieron irregularidades que conllevaron una sanción económica por parte de la Federación Alemana. Se debían pagar 800 mil marcos al Colonia. El Bayern, incapaz de sufragar tamaño gasto, tiene que jugar 17 partidos en 23 días (entre amistosos para recaudar dinero, y competición oficial). Estos 17 partidos incluyen una goleada en contra por 1-5 contra el Real Madrid y la casi eliminación a manos de los <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=BS0XzJuZ1OY">desconocidos suecos del Atvidabergs</a>. Al final, el Bayern consigue pagar, elimina a los suecos en los penalties, y no solo eso, sino que descubre a Conny Torstensson, que será un jugador importante en las temporadas siguientes para el club muniqués. </p>
<blockquote><p>La historia de la Copa de Europa de 1974 pudo ser mucho diferente desde el inicio.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras superar este primer mal trago, llega otro. El bombo depara un enfrentamiento con el Dinamo Dresde, a la sazón campeón de <i>“la otra Alemania”</i>. Polémica política por todo lo alto. El viaje a la RDA fue una odisea para el Bayern, más preocupado por los espías de la Stasi y las amenazas –muchas veces imaginarias- que por medirse a un buen conjunto. El fútbol germano-oriental vivía un gran momento, con la selección de Georg Buschner recién clasificada para el Mundial. El Dinamo, además, venía de eliminar a la Juventus, subcampeona de Europa, en la ronda anterior. Los discípulos de Walter Fritsch a punto estuvieron de dar la campanada de nuevo, pero el Bayern consiguió salvar <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GACDUoE2sQs">un empate en la ida</a>. Los goles de Uli Hoeness y Gerd Müller se tornarían decisivos para el futuro de la eliminatoria. Sin su figura, Hans Jurgen Kreische –jugador del año en la RDA, lesionado en un partido internacional contra Rumanía-, el Dinamo <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Xtd3Fj28D-E">fue derrotado 4-3</a> en el Olympiastadion, pero dejó una gran imagen ante un Bayern que no podía sufrir más. Pero estaban ya en cuartos, y el odiado Ajax había sido eliminado por los rocosos búlgaros del CSKA de Sofía.</p>
<p style="text-align: justify">Un CSKA que sería el siguiente rival del Bayern. En casa, una tarde de gloria de Conny Torstensson, autor de un doblete, parece sellar el pase a semifinales gracias al 4-1 que reflejaba el marcador. Torstensson a punto había estado de eliminar al Bayern con su equipo sueco, pero ahora acababa de salvarle el pellejo. En la actualidad un jugador no puede actuar con dos equipos distintos en una misma temporada europea, pero entonces sí era posible. En la vuelta, el CSKA gana 2-1 y el gol del Bayern lo marca Breitner de penalti. Será un buen indicador para lo que pasará en la final del Mundial.</p>
<p style="text-align: justify">En las semifinales se enfrentan el Celtic y el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-atletico-de-madrid-copa-europa-tres-semifinales/">Atlético de Madrid por un lado</a>, y el Bayern y el Ujpest Dozsa húngaro por otro. El Ujpest venía de eliminar al Spartak Trnava, uno de los conjuntos de moda en Europa –y seguramente el más físico junto al CSKA de Sofía- y de retirar a Eusébio del Benfica en rondas anteriores. Era un equipo con experiencia y jugadores técnicos, como Ferenc Bene, Laszlo Fazekas y los hermanos Dunai. Afortunadamente para el Bayern, Antal Dunai, uno de los mejores goleadores europeos, no estará presente. De nuevo Torstensson es decisivo en el Nepstadion de Budapest, adelantando al Bayern, aún cuando los húngaros empatarán por medio de Fazekas. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=lCCtbTtERps">En la vuelta</a> no hay historia. Torstensson abre la lata, Horvath en propia puerta acaba con las ilusiones de los magiares y Müller añade una muesca más a su cuenta. 3-0 y a la final, donde esperaba el Atlético de Madrid, que se había plantado en ella <i>a sangre y fuego</i> –literalmente-, contra el Celtic.</p>
<p style="text-align: justify">Es una final rara, empezando porque la UEFA había decidido volver al método del partido de desempate en caso de igualada. El miércoles 15 de mayo, en Bruselas, <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/x1newr9_fc-bayern-vs-atletico-madrid-1-1-15-5-1974_sport">Luis Aragonés</a> marca su gol más importante con una falta directa en la prórroga. El Bayern nunca ha logrado imponer su juego y en el minuto 119 se salva de la derrota con un increíble gol de Schwarzenbeck, que tenía un cañón en sus botas, aunque muy poco reconocido. El portero Miguel Reina pone su granito de arena también. El Atleti está roto y no se recuperará nunca. El viernes, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=IVhb7C-t3ZQ">día de la repetición</a>, el Bayern arrasa a los españoles con dos goles de Müller y dos de Hoeness, inspirados por los pequeños Kapellmann y Torstensson, los dos hombres que a punto habían estado de destrozar las ilusiones del Bayern a inicios de año.</p>
<blockquote><p>Lo más difícil para un campeón es siempre defender el título.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras la coronación en tierras belgas, terreno propicio para los jugadores del Bayern, ya que algunos se habían proclamado campeones de Europa de selecciones dos años antes en Bruselas, llegó el momento del Mundial disputado en casa. El grupo del Bayern, siempre en equilibrio de fuerzas con el de Moenchengladbach, toma el poder de la selección tras varios motines y la RFA se proclama <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=W4Ljs-WVwX0">campeona del mundo</a>. La larga temporada 73-74 no puede tener mejor balance. El verano, sin embargo, ve como uno de los hombres clave del equipo, el joven radical, rebelde, <a target="_blank" href ="http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/8/2/1363971515828.jpg">maoísta afro</a>, activista político y enamorado del dinero, Paul Breitner se va al Real Madrid. Un contratazo, la actitud paternal de Santiago Bernabeu, la presencia de Netzer, el sol y el interés sociológico por ver cómo se vivía bajo una dictadura fueron las razones que le llevaron al Madrid. Razones muy de Breitner, desde luego.</p>
<p style="text-align: justify">El Bayern sufre una pequeña renovación, y el estado físico de sus mejores jugadores está bajo sospecha. Comienzan la temporada de manera horrible e incluso el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=84z29iWBzWQ">Kickers Offenbach</a> les mete seis. Esa pequeña crisis pone en duda incluso la continuidad de Lattek, aunque este renovará. La buena noticia reside en los galones que asume Kapellmann, cuya labor en el centro del campo hace olvidar temporalmente a Breitner.</p>
<p style="text-align: justify">El Bayern, como campeón, queda exento de la primera ronda eliminatoria, pero luego el bombo lo vuelve a llevar a la RDA. Nunca lo pasará bien el club bávaro en la Alemania comunista, y en este caso sólo Gerd Müller le salva ante el Magdeburgo, campeón de la Recopa y base de la selección germano-oriental que había<span class="pullquote_left">La Copa de Europa de 1975 estuvo repleta de equipos muy coquetos</span> derrotado a la RFA en el Mundial. El Bayern remontó un <a https://www.youtube.com/watch?v=S8HRarKhu7c ">0-2 adverso en el Olympiastadion</a> y sufrió en el Ernst-Grube de Magdeburgo ante un conjunto en el que Jürgen Sparwasser destacó en toda la eliminatoria, marcando en ambos partidos. Mientras el campeón se lamía las heridas, Europa disfrutaba del Leeds United –ya sin Brian Clough, tras sus nefastos 44 días-, que eliminaba al Ujpest, semifinalista el año anterior, aplaudía la solidez del Barcelona de Cruyff y Neeskens, que pasaba con suficiencia ante el potente Feyenoord –intenso duelo entre los dos estandartes del Ajax y van Hanegem-, redescubría a Rob Rensenbrink –que con un hat trick trituraba al Olympiakos- y se mordía las uñas ante el duelo de dos de los equipos más excitantes de Europa: el Hajduk Split <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=kkDEQjccaCE">ganaba 4-1</a> al St.Etienne en casa mientras que los franceses remontaban en el Geoffroy Guichard <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=kZRJOJm2FII">por 5-1</a>.</p>
<p style="text-align: justify">El Ararat Erevan, campeón soviético, esperaba en cuartos. Un equipo eminentemente defensivo y que tenía en el goleador Eduard Markarov a su mayor amenaza. El 2-0 de Munich puso al Bayern en buena situación, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=wOF7l6Pzojc ">pero Andreasian adelantó</a> pronto al Ararat en la vuelta y, cómo no, los alemanes acabaron pidiendo la hora. Pero vivos. Mientras, el Leeds eliminaba al Anderlecht –último partido de Paul van Himst en Europa- y el St. Etienne salía vivo de Polonia con un 3-2 en contra que remontaría en casa. A mediados de los 70, Chorzow era uno de los campos más difíciles y la selección inglesa puede dar buena cuenta de ello. Por su parte, el Barcelona, que había sido emparejado con la perita en dulce, el Atvidaberg, pagó 75000 dólares a los suecos y jugó los dos partidos en el Camp Nou: 2-0 y 3-0. Aunque había sido una práctica habitual para los partidos de desempate o para una eliminatoria ya sentenciada, no lo era antes de empezar una eliminatoria.</p>
<p style="text-align: justify">Antes de las semifinales el Bayern cesó a <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2011/07/09/futbol/futbol_internacional/bundesliga/1310236355.html">Udo Lattek</a>. El equipo no tenía buenos resultados en liga, sufría ante cualquier rival y además, estaba enfrentado con Beckenbauer. Su sustituto fue Dettmar Cramer, un auténtico estudioso táctico, que en ese momento trabajaba para la FIFA, pero que<span class="pullquote_right">Dettmar Cramer cogió las riendas del Bayern a mitad de temporada</span>  había sido asistente de Helmut Schön durante años en la selección. La prueba de fuego para Cramer era enfrentarse al St.Etienne en la Copa de Europa. Nadie iba con el Bayern. Los franceses habían conquistado al pública con su espectacular fútbol, muy técnico, lleno de pasión, y con el ambiente en su estadio. En la ida en Francia el Bayern jugó mal. Plano y defensivo, lo volvió a salvar la figura de Sepp Maier. Excepcional en los balones por alto y genial en dos disparos de Triantafilos y Larqué. No había mejor portero que él en partidos de alta presión. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=DGEDBzXieZQ">En la vuelta</a>, la magia de Beckenbauer decidió la semifinal. En el primer minuto de partido unió elegancia y contundencia en una de sus subidas al ataque con el balón controlado. Presionado por Larqué, y con el resto de defensores franceses esperando el centro, el <i>Kaiser</i> lanzó un disparo inapelable que Curkovic sólo pudo ver pasar. Aquel antológico gol marcó la diferencia y <i>les Verts</i> no supieron recuperarse en el resto del encuentro. Volverían, pero no este año. El Bayern defendería en París su corona Europea.</p>
<p style="text-align: justify">Fue ante el Leeds, ganador de una bronca <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OSqTePM5ssA">eliminatoria contra el Barcelona</a>. Los ingleses, que habían sufrido una gran crisis a inicios de año con la contratación de Brian Clough, eran ahora un equipo con una sola misión: coronarse campeones de Europa y cerrar el ciclo victorioso de Don Revie –aunque ahora este fuese seleccionador inglés y el entrenador fuese Jimmy Armfield, el Leeds seguía siendo el equipo de Revie-. Un equipo veterano y contundente, pero también buenísimo, personificado en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=uO1m-_UVZkc">Billy Bremner</a>, Norman Hunter y Johnny Giles. El protagonista, sin embargo, fue el colegiado del encuentro, el francés Kitabdjian, que perjudicó claramente a los ingleses, a los que escamoteó un penalti clarísimo de Beckenbauer a Allan Clarke. El Leeds dominó claramente ante un Bayern defensivo y dubitativo, lastrado por las lesiones de Bjorn Andersson –agredido por Terry Yorath- y Uli Hoeness en la primera parte. Los ingleses no se cortaron a la hora de <i>marcar territorio</i>, y Joe Jordan, el <i>«Tiburón»</i>, abrió una ceja a Beckenbauer de un codazo. Partido bronco, de pierna dura, resuelto por los de siempre: Franz Roth –el D’Artagnan del Bayern, el tipo del que nadie habla pero siempre está- y Gerd Müller. Increíblemente, los bávaros retenían el título.</p>
<blockquote><p>El camino a la tercera corona también estuvo salpicado de baches. Una prueba de carácter.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La edición 1976 de la Copa de Europa presentaba un reto formidable. Para el Bayern, cuyos jugadores ya habían ganado todo, significaba asentarse como uno de los conjuntos más dominantes de la historia. Además, el nivel era alto, ya que<span class="pullquote_left">La Copa de Europa de 1976 reunía a los tres campeones europeos</span> esta edición contaba con los tres campeones continentales: el propio Bayern, el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=_R0XS1zR06Y">Dinamo de Kiev de Valeri Lobanovskiy</a>, campeón de la Recopa y el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=HaUr10F_6Tk">Borussia Moenchengladbach</a>, campeón de la UEFA y ganador de la Bundesliga. Además estaba el equipo favorito de Europa, el St.Etienne, el muy buen Derby County –que se había reforzado excelentemente, Charlie George incluído- o el Real Madrid. Por si no hubiese pocas rivalidades y alicientes ya, el Dinamo vapuleó al Bayern en la Supercopa de Europa, con una auténtica exhibición de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=PsyIPPBdQgM">Oleg Blokhin</a>, el futbolista más en forma del Continente. Por si los problemas no fuesen pocos, Gerd Müller se rompe para varios meses en la vuelta contra el Dinamo y el Bayern tendrá que aprender a vivir sin él.</p>
<p style="text-align: justify">Una vez más exento de la primera ronda, el Bayern se encomendó a Conny Torstensson para superar al rocoso Malmoe. En el resto de partidos, el Benfica superaba al Ujpest tras una lluvia de goles (6-5 el global), la Juventus parecía no tomarle la medida a la Copa de Europa y caía ante el Borussia Moenchengladbach, el Real Madrid protagonizaba una de sus primeras noches de <i>«Miedo Escénico»</i> para remontar ante el Leeds, el Dinamo ni se despeinaba ante el modesto Akranes, el espectacular Hajduk Split de Ivan Buljan, Ivica Surjak y Slavisa Zungul derrotaba a los campeones belgas del Molenbeek, el PSV daba un golpe de autoridad en Chorzow y el St. Etienne eliminaba al Rangers con más suficiencia en el terreno del juego que en el marcador.</p>
<p style="text-align: justify">Tras el parón invernal, los cuartos de final se disputaron en marzo, y el Bayern estaba ya prácticamente descartado en la liga. Al menos Müller había vuelto a jugar y Karl-Heinz Rummenigge, de 19 años, era la nueva sensación en la delantera muniquesa. Beckenbauer había declarado que lo habían pasado mal, pero que esta sería <i>«la primavera del Bayern»</i>. No pareció equivocarse cuando los de Dettmar Cramer, desatados, vapulearon al Benfica por 5-1 en el Olympiastadion para sellar su pase a semifinales. Allí <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=lYANF5kP0wg">esperaba el Real Madrid</a>, verdugo de un Moenchengladbach que era una locomotora y lideraba la Bundesliga muy por encima del Bayern. Por el otro lado iban el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GAHrWXezQws">St.Etienne</a>, victorioso en una épica eliminatoria contra el Dinamo de Kiev –partido en el barro de Simferopol incluído- y el PSV que había remontado un 2-0 adverso ante el Hajduk.</p>
<p style="text-align: justify">Esas semifinales son el primer episodio de una <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/04/pares-o-nones-rivalidad-madrid-bayern/">rivalidad legendaria</a>, una de las pocas de magnitud continental que se conocen. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9WG-SZBAFAQ">Bayern y el Madrid</a> se midieron de poder a poder en el Bernabeu. Breitner no pudo jugar, pero los demás rindieron admirablemente, desde<span class="pullquote_right">Las semifinales ante el Madrid fue el primer episodio de su rivalidad</span> un motivado Netzer –viejas rencillas- al veterano Amancio, que disputaba su última temporada. El Bayern, que alineaba una delantera con Hoeness, Müller y Rummenigge por delante de un centro del campo eminentemente trabajador –Horsmann, Roth, Durnberger y Kapellmann-, empató el gol de Roberto Martinez poco antes del descanso. En la segunda parte hizo su aparición <i>«el Loco del Bernabeu»</i>, un aficionado que intentó agredir al colegiado Linemayr y que fue reducido con contundencia por un Sepp Maier que nunca estaba de broma. <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyyicb_1976-fc-bayern-munich-as-saint-etienne-loire-1st-half_animals Bayern vs ASSE 1976">En la vuelta</a>, con Breitner, un doblete de Gerd Müller antes de la media hora liquidó al Madrid. Amancio se hizo expulsar a un minuto del final al pegarle un patadón al balón cuando no estaba en juego. Nunca más pisaría la Copa de Europa. El Bayern, por su parte, continuaba vivo y viajaría a Glasgow para su tercer final consecutiva. Esta vez contra el equipo que representaba el estilo opuesto al alemán, el Saint Ettiene de Robert Herbin.</p>
<p style="text-align: justify">Los franceses habían derrotado en una eliminatoria cerradísima al PSV, donde Jan van Beveren, el excelente guardameta al que Cruyff había vetado en la selección, fue un muro tras recibir el gol de Jean Michel Larqué a los quince minutos del partido de ida. No hubo más.</p>
<p style="text-align: justify">En la final, <i>les Verts</i> dominaron al Bayern casi por completo. Larqué era el cerebro de un equipo en el que los hermanos Revelli eran claves en ataque, mientras Janvion y, sobre todo, el argentino Osvaldo Piazza cerraban la defensa. Incluso tenían su joven figura atacante en Dominique Rocheteau, aunque este solo entró en el tramo final del partido. <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyyicb_1976-fc-bayern-munich-as-saint-etienne-loire-1st-half_animals Bayern vs ASSE 1976">No hubo mucha historia</a>. Los franceses dominaron la pelota, intentaron aplicar su ritmo y su estilo atacante, pero este era el que mejor le iba al Bayern, que se sintió cómodo esperando atrás salvo en contadas ocasiones –como el cabezazo al larguero de Jacques Santini- y saliendo a la contra. Incluso reclamaron gol en un remate que Ivan Curkovic paró en la línea de gol. Finalmente, faltando media hora, una falta se tornó decisiva. Franz Roth, por tercera final en su carrera, marcaba un gol decisivo con un potente disparo ante el que el guardameta yugoslavo poco pudo hacer. Se clamó por la injusticia del fútbol, pero el Bayern había sellado su tercer año de dominio inapelable. Y lo corroboraría conquistando la Intercontinental ante el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3Oc9XefKz7M ">Cruzeiro de Jairzinho</a>, en lo que sería su primera participación tras haber renunciado en sus dos primeras oportunidades.</p>
<blockquote><p>El inevitable declive mermó al Bayern, a sus arcas, y abrió Europa a nuevos equipos.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La paulatina marcha de sus figuras, ya envejecidas, impedirá al Bayern mantener su dominio a nivel continental, y también a nivel nacional, ya que emergen nuevas potencias en la Bundesliga, como el Colonia y el Hamburgo. Beckenbauer se va al Cosmos de Nueva York en 1976 dejando al equipo huérfano de liderazgo, Müller sigue sus pasos en 1979 (se incorpora al Fort Lauderdale Strikers), justo en el año en que Hoeness sufre una grave lesión y Maier un accidente de tráfico que los lleva al retiro. Sólo la vuelta de Paul Breitner (tras su paso por Real Madrid y Eintracht Braunschweig) y la consolidación de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0eEheIUXj6c">Karl-Heinz Rummenigge</a> permiten al Bayern mantener el tipo durante la travesía del desierto en los últimos 70 y primeros 80. <i>«Breitnigge»</i> mantendrá al Bayern en la pomada durante esta época, e incluso se jugará una nueva final de Copa de Europa, perdida sorprendentemente contra el Aston Villa. El club incluso pasa por una crisis económica que el traspaso de Rummenigge al Inter en 1984 aliviará.</p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, el momento que mejor definirá este momento de declive, y el papel del Bayern como ogro eterno del fútbol europeo que la generación imperial de Beckenbauer moldeó se dio en 1978. El Bayern fue el invitado al partido de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Sb0BvJne2-0">despedida de Johan Cruyff</a> en el Ajax. Lo que se esperaba fuese un plácido amistoso para despedir a la leyenda holandesa fue aprovechado por los bávaros para saldar viejas cuentas: el Bayern aplastó al Ajax por 0-8, ante la atónita mirada de los presentes en estadio <i>ajacied</i>. Porque el Bayern, como buen ogro, como buen malo de película, gane o pierda, no olvida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-gran-bayern-munich-anos-setenta-beckenbauer-muller-maier-hoeness-rummenigge/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>11</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>«La historia del fútbol»: episodio 78</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/sexta-copa-europa-real-madrid-borussia-monchengladbach-uefa/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/sexta-copa-europa-real-madrid-borussia-monchengladbach-uefa/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Jul 2013 01:50:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Equipo de Ecos]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Amancio]]></category>
		<category><![CDATA[Borussia Mönchengladbach]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1966]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de la UEFA 1979]]></category>
		<category><![CDATA[Cronología Fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Estrella Roja]]></category>
		<category><![CDATA[Partizan Belgrado]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Simonsen]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=76776</guid>
		<description><![CDATA[n Heysel, el Real Madrid ampliaba su reinado continental al levantar la sexta Copa de Europa de su historia tras vencer por un ajustado marcador de 2-1 al Partizan de Belgrado. Los de Miguel Muñoz, ya sin Alfredo Di Stefano pero con futbolistas históricos como Paco Gento sufrieron para derrotar a su rival. Los yugoslavos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>n Heysel, el Real Madrid ampliaba su reinado continental al levantar la sexta Copa de Europa de su historia tras vencer por un ajustado marcador de 2-1 al Partizan de Belgrado. Los de Miguel Muñoz, ya sin <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/madrid-di-stefano-manchester/">Alfredo Di Stefano</a><span id="more-76776"></span> pero con futbolistas históricos como Paco Gento sufrieron para derrotar a su rival. Los yugoslavos de adelantaron con un de Vasovic  al poco de iniciarse la segunda mitad, pero dos goles de Amancio y Serena en apenas 6 minutos dieron la vuelta al resultado. Con este triunfo, Gento batía el record de Copas de Europa ganadas, con seis, record todavía vigente.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="//www.youtube.com/embed/D2ThxsZt1vs" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p style="text-align: justify">La octava edición de la por entonces joven Copa de la UEFA tuvo claro color alemán. Tres clubes teutones alcanzaron las semifinales del torneo: el Hertha de Berlin, el Duisburgo y el Borussia <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-juup-heynckes-futbolista-entrenador-bayern-munich/">Monchengladbach de Udo Lattek</a>, a la postre campeón tras derrotar por un marcador global de 2-1 al Estrella Roja de Belgrado. Los visitantes obtuvieron un valioso empate a uno en tierras yugoslavas, tanto obra de Jurisic. En la vuelta, el gol de Allan Simonsen, Balón de Oro en 1977, daba la segunda Copa de la UEFA al prestigioso club germano, campeón del torneo cuatro años antes.</p>
<p><iframe width="460" height="300" src="//www.youtube.com/embed/fTAICt9Etxs" frameborder="0" allowfullscreen></iframe><br />
&#8211;<br />
<a target="_blank" href ="http://www.facebook.com/ecosdelbalon"><strong>Haz CLICK aquí para seguir la cronología completa de<br />
&#8216;La historia del Fútbol&#8217;, con más de 2000 entradas, en el<br />
Timeline del Facebook de Ecos del Balón</strong></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/sexta-copa-europa-real-madrid-borussia-monchengladbach-uefa/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El mito silencioso</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-juup-heynckes-futbolista-entrenador-bayern-munich/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-juup-heynckes-futbolista-entrenador-bayern-munich/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 24 May 2013 01:55:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Athletic de Bilbao]]></category>
		<category><![CDATA[Bayer 04 Leverkusen]]></category>
		<category><![CDATA[Berti Vogts]]></category>
		<category><![CDATA[Borussia Mönchengladbach]]></category>
		<category><![CDATA[CD Tenerife]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1998]]></category>
		<category><![CDATA[Eintracht de Frankfurt]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[Gerd Müller]]></category>
		<category><![CDATA[Heynckes]]></category>
		<category><![CDATA[Jürgen Köhler]]></category>
		<category><![CDATA[Karemneu]]></category>
		<category><![CDATA[Mijatovic]]></category>
		<category><![CDATA[Netzer]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Redondo]]></category>
		<category><![CDATA[Schön]]></category>
		<category><![CDATA[Toni Kroos]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=69436</guid>
		<description><![CDATA[upp Heynckes se va. O eso parece. Este sábado su Bayern Munich disputa la final de la Champions por segundo año consecutivo, en búsqueda de la quinta corona del club. Tras el encuentro de Wembley, todo parece indicar que el veterano entrenador germano dejará el fútbol. Y lo hará en silencio, siendo discreto y, quizá, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">J</span>upp Heynckes se va. O eso parece. Este sábado su Bayern Munich disputa la final de la Champions por segundo año consecutivo, en búsqueda de la quinta corona del club. Tras el encuentro <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=v0dozK9nTgQ">de Wembley</a>, todo parece indicar que el veterano entrenador<span id="more-69436"></span> germano dejará el fútbol. Y lo hará en silencio, siendo discreto y, quizá, recibiendo muchas de las alabanzas y elogios que no recibió a lo largo de su carrera. Su carácter y el compartir época con mitos más lenguaraces, carismáticos o, simplemente, un poco mejores que él, han hecho que haya estado en un segundo plano más de lo que mereciera. Pero Heynckes ha tenido momentos en los que ha sido auténtica élite mundial, y es justo recordarlos.</p>
<blockquote><p>Jupp Heynckes, el goleador implacable a la sombra de Gerd Müller.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Al hablar de Jupp, muchos asociarán su nombre al de un entrenador de prestigio. Lo cierto es que, habiendo ganado todo lo que ha ganado en los banquillos, su leyenda no se acerca a lo que hizo dentro del campo. Heynckes fue uno de los mejores jugadores de su generación, y referencia inexcusable del fútbol alemán y europeo de los años 70. Junto a Vogts y Netzer es el mayor mito del Borussia M&#8217;gladbach, y eso en los 70 no es poco. Cuando se retiró, en 1978, lo hizo con unas cifras que le sitúan actualmente como el tercer máximo goleador de la historia de la Bundesliga. 220 goles que hace que por delante solo tenga <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TWcyW2ysyNY">al espectacular Fischer</a> y, obviamente, al hombre que le hizo sombra toda su carrera, Gerd Müller.</p>
<p style="text-align: justify">Aunque había comenzado a mediados de los 60, se podría decir que la leyenda de Jupp Heynckes empieza en 1970. Regresaba a  Moenchengladbach tras tres años en Hannover. En el Stadion Bökelberg<span class="pullquote_right">Bayern y Borussia M&#8217;Gladbach eran las dos formas de entender el fútbol en Alemania</span> se estaba gestando un equipo magnífico, del que él sería la punta de lanza. Berti Vogts en defensa y Gunther Netzer en el medio del campo eran los otros dos hombres clave. Luego, a lo largo de la década vendrían Bonhof, Wimmer, Stielike, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=FNvgj4unAKE">Simonsen</a>, etc. Pero Heynckes estaría siempre. Udo Lattek y Hennes Weisweiler serían los entrenadores que les llevarían a la cumbre, jugando un fútbol fluído, de ataque y dinámico. El Borussia era la cara espectacular del fútbol alemán y su duelo durante todo el decenio con el poderoso Bayern Munich centró la atención del campeonato teutón durante los 70. Bayern y Borussia eran, por así decirlo, las dos formas de entender el juego que existían en la Republica Federal Alemana por aquel entonces. Y ambos copaban con sus jugadores la selección nacional. Moenchengladbach era el espectáculo y así influenció a la selección alemana en 1972, mientras que Munich era la máquina, la eficacia, como bien demostró <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-rival-mas-fuerte/">el equipo nacional en 1974</a>. El duelo de ambas escuelas se llevaría a todos los ámbitos.</p>
<p style="text-align: justify">Especialmente <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=IfMiYTSCU-Y">en 1972</a>, la selección alemana jugaba al ritmo del Borussia. Vogts, Wimmer, Netzer y Heynckes eran titulares, y el número 10 del Moenchengladbach llevaba los mandos e un equipo que jugaba de maravilla y que aplastó a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=UrP2X3rpsnk">Inglaterra en Wembley</a> antes de pasearse por la fase final disputada en Bélgica. Sí, Netzer era más que Beckenbauer en ese equipo. Heynckes, merced a sus excelentes campañas goleadoras se había ganado el puesto en el ataque al lado de Gerd Müller, pero era él quien tenía que caer a las bandas para hacerle espacio al goleador del Bayern. Y este no decepcionaba. Se entendían bien y Heynckes aceptaba su rol de buen grado. </p>
<p style="text-align: justify">1974 fue un poco peor. La base de la Euro 72 se mantenía pero había algo que no funcionaba, y era Netzer. Fuera del mejor estado físico posible y en guerra con los jugadores del Bayern,<span class="pullquote_left">Siempre a la sombra de Müller, su trabajo en Alemania fue silencioso pero muy valioso</span> Netzer cayó en desgracia y casi no jugó en el Mundial. Overath había vuelto a la selección y su baja tampoco era tan dramática. Alemania se las ingenió para ganar el Mundial y crear un estilo sólido aún sin Netzer. De hecho, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=dzB7RlqwFHc">el hueco que dejó </a>el entonces jugador del Real Madrid sirvió para que Alemania recuperase ese mejor nivel y potenciase a jugadores como Uli Hoenness y Paul Breitner. Pero sin su inseparable compañero, Heynckes también cayó a las profundidades del banco. Helmutt Schön apostó por dos extremos abasteciendo a un único delantero centro, y ese, en Alemania, era Müller. Heynckes podía jugar en la banda, pero no podía competir con auténticos especialistas como Grabowski o Hölzenbein. Sin embargo, allí estuvo Jupp, trabajando en silencio, ayudando al grupo y aportando su granito de arena para lograr el doblete Euro-Mundial. Como casi siempre en su carrera.</p>
<p style="text-align: justify">La selección le dio sus mayores éxitos, pero la leyenda de Heynckes se forjó en el Bökelberg de Moenchengladbach. Allí ganó cuatro Bundesligas, tres de ellas consecutivas, la Copa alemana y también saboreó el éxito europeo. En 1972 Heynckes fue uno de los protagonistas de un sonoro <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qGnjnuKZiKI">7-1 al Inter de Milan</a> en Copa de Europa, aunque los incidentes violentos con el público llevaron a la UEFA a mandar repetir el partido, quedando el Borussia eliminado. En 1973, un Heynckes desatado, autor de 12 goles, lideró a su equipo a ser el primer conjunto alemán en llegar a la final de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Yp9mtHTiME4">Copa de la Uefa</a>, que perderían ante el que sería pesadilla del Borussia MG: el Liverpool inglés. Los <i>reds</i> también le arrebatarían la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ZfUr41g1Ers">Copa de Europa de 1977</a>, en la final disputada en Roma. Heynckes ya empezaba a acusar el peso de las lesiones, pero sólo un año antes había sido el máximo goleador de la Copa de Europa, como lo había sido de la Recopa del 74, a pesar de que el Milan le apeó en semis.</p>
<p style="text-align: justify">El éxito Europeo le llegó en el año 75. Una apoteósica victoria por 1-5 en el encuentro de vuelta de la final, permitió al Borussia derrotar al Twente holandés y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=HaUr10F_6Tk">alzar la Copa de la UEFA</a>. Cómo no, los 10 goles de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Sal5dUyoOeQ">Heynckes</a> –de nuevo máximo goleador del torneo- fueron capitales para el éxito. Su record de 23 goles en 21 partidos de UEFA sigue siendo uno de los mejores de la historia de la competición. Si esto no fuera poco, en sus mejores años Heynckes competía directamente con <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=nsb3CYjFnOI">Gerd Müller</a> por el título de máximo goleador de la Bundesliga. En el 73 quedó segundo con 28 goles, un año más tarde terminaron empatados con 30 y en el 75 Jupp se impuso con 27 en un torneo que era, verdaderamente, el más fuerte de Europa. Un duelo por todo lo alto que también se refleja en la competición continental, donde Heynckes acumula una media de 0.8 goles por partido, solo batido por el 0.89 de Müller. Cuando en 1978, a los 33 años y castigado por las lesiones, Heynckes se retiró, estaba claro que su futuro era ser entrenador.</p>
<blockquote><p>Como técnico, Heynckes se sentó en los dos banquillos más prestigiosos de la Alemania de los 80.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras colgar las botas, Heynckes pasó a ser inmediatamente el segundo entrenador de Udo Lattek en el Borussia, y cuando este dejó el equipo para entrenar al Dortmund –y posteriormente al Barça-, Jupp asumió el reto de mantener al equipo entre los mejores de Alemania. No era fácil,<span class="pullquote_right">Su primer reto como técnico fue gestionar la profunda renovación del Monchengladbach</span> otros clubes habían emergido con fuerza en el panorama alemán, como el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=2_L2jpO67Fw">Colonia</a>, Hamburgo, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=46OmFckU0H8">Kaiserslautern</a>, Eintracht o incluso Werder Bremen y Stuttgart. Y además, el Borussia debía pasar por una inevitable renovación cuando sus mitos iban retirándose. Simonsen y Stielike habían marchado a España, al igual que Bonhof, y Vogts se había retirado. El joven Matthäus y Ewald Lienen eran ahora los hombres de referencia de la plantilla que dirigía Heynckes. En su primer año, el técnico novato lleva a su club a la final de la Copa de la UEFA de 1980. Esta es una edición que será recordada porque los cuatro semifinalistas del torneo son alemanes: Bayern, Borussia, Stuttgart y Eintracht. Y además el Kaiserslautern había llegado a cuartos. En la final, Borussia y Eintracht se miden de poder a poder. Los de Frankfurt son un magnífico equipo que viene de meterle al Bayern cinco goles en semis y que alinean figuras como Bruno Pezzey –el fantástico líbero austríaco-, KarlHeinz Körbel –elegante central, el hombre que más partidos ha jugado en la Bundesliga-, Bernd Nickel –el centrocampista más goleador de la historia de la liga alemana-, Bernd Hölzenbein o el coreano <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=mnITgRpgY_U">Cha Bum Kun</a>.  Con Matthäus en el centro del campo y Lienen liderando la delantera, apoyados por el mítico central Wilfried Hannes y el eléctrico extremo Karl Del’Haye, los de Heynckes consiguen imponerse <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=g6o5KCoWCNk">3-2 en la ida</a> en Bökelberg, pero un solitario tanto de Schäub le da la victoria al Eintracht por el valor doble de los goles.</p>
<p style="text-align: justify">Esa final fue una decepción, pero era un comienzo emocionante para una nueva etapa. El Borussia, con Heynckes, seguirá estando entre los mejores de la Bundesliga, pero nunca llegará a luchar por los títulos tan habitualmente como en los 70. Incluso sufrirá algunos duros reveses, como una de las famosas remontadas del Real Madrid en la Copa de la UEFA. 5-1 había ganado el Borussia en Alemania, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xsLvpAXHdZ8">4-0 fue vapuleado</a> en la caldera del Bernabeu.</p>
<p style="text-align: justify">Tras ocho temporadas en su club de siempre, a Jupp le llegó la oportunidad de dirigir al Bayern. Era un equipo que venía de perder la final de la Copa de Europa de 1987 contra todo pronóstico y que tenía buen material sobre el que trabajar. Heynckes lo dirige entre 1987 y 1991, ganando dos ligas en el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7clGbvZnc4c">89</a> y el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6XdpVVWwt1Q">90</a>. Primero tuvo que sobreponerse a la pérdida de Matthäus, Pfaff o Brehme, que se fueron al Calcio. Heynckes firmó a algunos de los más prometedores jugadores alemanes, como Olaf Thon, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7GpU9QBnTv8">Jürgen Köhler</a> o Stefan Reuter y construyó un equipo que ganó ambas ligas, pero que se vió desmantelado tras el Mundial italiano. En la temporada de 1991, el equipo no funcionaba y Heynckes fue cesado.</p>
<blockquote><p>1992 significó el inicio de la aventura europea del técnico alemán.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Hasta entonces, sólo dos entrenadores teutones habían pasado por España, Lattek y Weisweiler, precisamente los dos que más influyeron en la carrera de Heynckes. También habían estado los austríacos Merkel, Happel y Senekowtisch, pero esto es otro cuento. Heynckes aceptó la oferta del Athletic Club de Bilbao y desde su llegada cambió la imagen del clásico entrenador germánico. Nada de látigo, ni de brusquedades. Un hombre educado, tranquilo y que encontró en Bilbao un equipo que le permitió trabajar con la cantera y tratar de desarrollar un fútbol muy atractivo. Juntó una buena camada de cachorros de Lezama, el más destacado de ellos <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Qdkpq9vQpQw">Julen Guerrero</a>, al que cuidó e hizo crecer hasta convertirse en el jugador joven más deseado por los grandes clubes europeos. Guerrero, jugando de mediapunta, se convertirá en una de las sensaciones de la Liga Española y en el símbolo del Athletic de Heynckes, al que clasificará para la Copa de la UEFA.</p>
<p style="text-align: justify">Tras Bilbao, Heynckes regresó a Alemania para hacerse cargo de uno de los proyectos más atractivos del Continente en aquella época. Bajo la dirección de Dragoslav Stepanovic, el Eintracht de Frankfurt pareció recuperar sus mejores tiempos. Desde 1991 a 1994, el Eintracht, liderado por jugadores como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=8ljqhmR66JY">Anthony Yeboah</a>, Uwe Bein, un jovencísimo Jay Jay Okocha y Maurizio Gaudino –uno de los más reputados centrocampistas ofensivos de Alemania-, había practicado un juego dinámico, vistoso y espectacular, que le había granjeado el apodo de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=hHY8-Er2FOo"><i>Fussball 2000</i></a>. Heynckes, que además venía de promover la misma idea de juego en Bilbao era visto como el sucesor ideal de Stepanovic, pero desde el comienzo las diferencias con las grandes figuras del equipo, especialmente Yeboah y Gaudino, llevaron el proyecto al fracaso. Y Heynckes regresó a España, a Tenerife concretamente, donde el ambicioso presidente Javier Pérez estaba construyendo un equipo para tener trascendencia europea.</p>
<p style="text-align: justify">Heynckes revivió en las Islas Canarias. Formó un equipo muy bueno, que jugaba un gran fútbol y que llegó a ser semifinalista de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=V-HnCx8TFzs">Copa de la UEFA en 1997</a>, siendo eliminado por el futuro campeón, el Schalke 04. Heynckes estaba de nuevo en boca de todos, y el Real Madrid llamó a su puerta para el año 1997-98.</p>
<p style="text-align: justify">El entrenador alemán heredaba un equipo construido por Fabio Capello, que había ganado de manera brillante la liga el año anterior, y que contaba con jugadores como Hierro, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=vU07jogjx1o">Roberto Carlos</a>, Redondo, Seedorf, un joven Raúl, Suker o Mijatovic. Además, durante el verano de 1997<span class="pullquote_left">El Real Madrid de Juup se transformaba por completo en cuanto llegaba la Champions</span> también llegó Fernando Morientes, que sería durante más de un lustro un jugador muy importante con el Madrid y la Selección. El objetivo principal de Heynckes era rematar el proyecto iniciado por Capello, y esto significaba conquistar la tan ansiada séptima Copa de Europa para el Madrid. El reto era difícil, pero ilusionante, y más aún cuando el Madrid <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=FTGIpJqR6P0">vapuleó al Barcelona por 4-1</a> en la Supercopa de España. Pero las cosas se torcieron pronto en la Liga. El equipo no arrancaba y pronto se vió que Heynckes no tenía el mando en el vestuario. La llamada <i>«Quinta de los Ferraris»</i> era quien mandaba, y el objetivo único y exclusivo era la Copa de Europa. El Madrid pasó un grupo con Rosenborg, Olympiakos y Oporto con facilidad y se plantó en cuartos de final ante el Bayer Leverkusen, ante el que hizo su primera aparición estelar Christian Karembeu. Su punterazo aseguró un empate en Alemania que permitió al equipo llegar con oxígeno al Bernabeu, donde se ganó con solvencia, 3-0. Para cuando las semifinales llegaron, el Madrid era un descontrol. Heynckes cada vez parecía tener menos autoridad, y algunos de los jugadores, como Raúl o Suker, estaban bastante lejos de su mejor rendimiento. Pero en Copa de Europa el equipo se transformaba. Ante el Borussia Dortmund –campeón de Europa-, se asistió a la exhibición de Fernando Redondo en Alemania, y a la ya mítica caída de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Vzj2kw8FYDU">portería</a> del Bernabeu. Portería que recibiría el segundo punterazo histórico de Karembeu. Sólo quedaba un paso para alcanzar la gloria, y era el más difícil: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GCxH9R9wd6I">en Amsterdam</a> y contra el mejor equipo de Europa, la Juve de Marcelo Lippi, que llegaba a su tercera final con un Del Piero imparable y un equipazo en el que destacaban Zidane, Deschamps, Inzaghi , Davids o Montero. Pero el Madrid se impuso y conforme se desataba una locura nunca vista en la capital española -32 años son muchos años-, Heynckes sabía que su tiempo en el Madrid se había agotado. Estaba bien, se iba dejando un legado imborrable, algo que nadie puede negarle. El capitán de la nave en el camino hacia la Séptima fue él, aunque algunos digan que era de cartón-piedra.</p>
<blockquote><p>La retirada que no lo fue y el epílogo dorado.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras alcanzar lo máximo, la carrera de Heynckes pareció entrar en un túnel que sólo tenía una salida: la de la retirada en la penumbra y el silencio. Etapas poco exitosas en el Benfica, el Athletic de Bilbao –de nuevo-, el Schalke 04 o su regreso a casa, dirigiendo al Moenchengladbach, parecían confirmar estos augurios. Tampoco su momento como interino del Bayern tras la destitución de Klinsmann auguraba grandes cosas. Pero, por esas cosas que tiene el fútbol, tras salir de Munich y trasladarse a Leverkusen, Heynckes pareció renacer un poco para el fútbol de élite. Construyó un Bayer correoso, difícil de ganar, y que luchó por la Bundesliga contra el brillante Borussia Dortmund de Jürgen Klopp y Nuri Sahin. En esta etapa, Heynckes <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=koiYs4Qh1ak">tomó bajo su ala a Toni Kroos</a>, en aquel entonces gran esperanza del fútbol teutón que parecía no acabar de despegar. Lo convirtió en el mejor centrocampista de la Bundesliga ese año –junto al propio Sahin- y regaló al Bayern un perfecto especímen de centrocampista alemán tradicional.</p>
<p style="text-align: justify">Heynckes y Kroos se reencontrarían en Baviera, tras la destitución de Louis Van Gaal. Parecía improbable un tercer regreso de Jupp a Munich, pero ocurrió. Parecía improbable una final de Copa de Europa y se jugó. Parecía aún más improbable que el Bayern le confiase un proyecto, pero sucedió. Y en 2012-13, 25 años de su primera vez en la capital bávara, Jupp Heynckes renació para el fútbol de super élite, nos ha regalado algunos de los mejores partidos del año y ha convertido a una gran plantilla del Bayern en uno de los <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7dnbBXAIK9M">mejores equipos de la década</a>. Ya se despidió de la Bundesliga, pero el sábado puede hacerlo de manera aún más grande y sellar definitivamente su leyenda. El triplete está a un paso. ¡A por él, Jupp! </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-juup-heynckes-futbolista-entrenador-bayern-munich/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>34</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Buscando el camino</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-bayern-munich-breitner-rummenigge-matthaus/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-bayern-munich-breitner-rummenigge-matthaus/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 23 Apr 2013 01:50:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Andreas Brehme]]></category>
		<category><![CDATA[Aston Villa]]></category>
		<category><![CDATA[Augenthaler]]></category>
		<category><![CDATA[Breitner]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1982]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1994]]></category>
		<category><![CDATA[Dieter Hoeness]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[FC Porto]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Beckenbauer]]></category>
		<category><![CDATA[Matthäus]]></category>
		<category><![CDATA[Pfaff]]></category>
		<category><![CDATA[Rummenigge]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>
		<category><![CDATA[Uli Hoeness]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=63723</guid>
		<description><![CDATA[6 de mayo de 1982. Hacía ya un lustro que el Kaiser Beckenbauer había dejado de vestir la camiseta muniquesa camino de probar la nueva experiencia del astroturf norteamericano. Para más inri, no sólo había vuelto a Alemania tras triunfar en la NASL, sino que lo había hecho al mayor rival que tenía el club [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">2</span>6 de mayo de 1982. Hacía ya un lustro que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=uGYpqi-pKWI">el Kaiser Beckenbauer</a> había dejado de vestir la camiseta muniquesa camino de probar la nueva experiencia del <i>astroturf</i> norteamericano. Para más inri, no sólo había vuelto a Alemania<span id="more-63723"></span> tras triunfar en la NASL, sino que lo había hecho al mayor rival que tenía el club muniqués en la época, el Hamburgo, y acababa de ganarle una liga su club de toda la vida. Cuando Franz dejó el club, una nueva etapa se abría, y por una u otra circunstancia, tras él salieron los principales pilares del equipo que había dominado la década de los 70 con tres Copas de Europa consecutivas. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Sk8x30uM_Ig">Gerd Müller</a>, el terrible goleador, siguió los pasos de Beckenbauer y se embarcó en los Fort Lauderdale Strikers –donde se uniría, entre otros, a Jan Van Beveren, Elías Figueroa, Teófilo Cubillas o George Best- en 1979, el mismo año en que un accidente de tráfico hacía colgar definitivamente las botas al veterano <i>Gato de Anzig</i>, Sepp Maier y una lesión cortaba la carrera del volcánico Uli Hoeness a los 27 años. La cosa pintaba negra para poderoso club bávaro, que a inicios de los 80 se encontraba buscando el camino que le llevase a ser grande de nuevo.</p>
<blockquote><p>El cambio de década trae la ascensión de una sociedad que hará fortuna en la Bundesliga.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Para el Bayern, el paso a los años ochenta significó dejar definitivamente atrás la dependencia de sus grandes y veteranos mitos. Ya no estaban, y cinco años sin ganar la liga eran muchos. El equipo que entrenaba el húngaro Pal Csernai representaba al imperante modelo alemán de la época, en el que la técnica de la generación 1972-74 había dejado paso al puro músculo. <span class="pullquote_right">El Bayern de Breitner y Rummenigge no tenía grandes genios, pero sí mucho trabajo y sudor</span>Jugadores como Horsmann, Durnberger o Dremmler representaban este estilo más industrial que se estaba apoderando de la liga y la selección. En el resto del país florecían futbolistas con más cuerpo de decatleta que otra cosa, como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6hG_INurl5w">Briegel</a> o Bongartz. Para el Bayern, afortunadamente, Rummenigge, que se había criado bajo la sombra de los grandes mitos de los 70, había florecido como un espectacular atacante, con una velocidad endiablada y un cañón en ambas piernas. En el bienio 1980-81 se convierte en el mejor jugador europeo, ganando dos Balones de Oro y la Eurocopa. Junto a él, tras su paso por el Real Madrid y una breve experiencia en el Eintracht Braunschweig, había vuelto <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ENdUhsqRgnA">Paul Breitner</a>, uno de los jugadores más influyentes de su generación. Todos le recordaban como el jovencísimo lateral izquierdo omnipresente de la selección campeona de Europa en el 72 y del Mundo en el 74. Junto a Uli Hoeness había revolucionado el fútbol europeo, pero ahora, ya veterano, se había reconvertido a centrocampista organizador. Su carácter y su calidad estaban intactas, y junto a Rummenigge formó una sociedad que llevaría a los bávaros a dos títulos de liga en 1980 y 1981: había nacido el <i>FC Breitnigge</i>. Ellos dos, junto <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=0DJuaDuuaxg">al líbero Klaus Augenthaler</a> y el hermano de Hoeness –Dieter- una auténtica bola de demolición en la punta del ataque, formaba la columna vertebral de un equipo que, a falta de grandes genios, tenía trabajo y sudor en cantidades industriales.</p>
<p style="text-align: justify">Como ya dijimos, 1982 es un año difícil para el Bayern, que ve como Beckenbauer gana la liga con cinco puntos de ventaja sobre ellos, pero se gana una legendaria final de Copa de Alemania. La <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=AaaAzc4ey7g">final del Olympiastadion berlinés</a> es un derby bávaro contra el Nuremberg, que además se adelanta 2-0 en el marcador. El Bayern, lejos de rendirse, liderado por <i>Breitnigge</i> protagoniza una portentosa remontada en la segunda mitad, donde los goles de ambos jugadores y de Wolfgang Kraus le permiten ponerse por delante en el marcador a falta de menos de veinte minutos para el final. Nada representa mejor el estilo de ese equipo que un Dieter Hoeness marcando el cuarto gol en el último minuto con la cabeza vendada y ensangrentada.</p>
<p style="text-align: justify">Faltaba, eso sí, el premio gordo de la temporada. Ese 26 de mayo del 82 el Bayern jugaba su cuarta final de Copa de Europa. Había ganado las anteriores, y era favorito para alzar su cuarta Orejona en Rotterdam. Había tenido el equipo un camino contundente hacia el último partido del torneo<span class="pullquote_left">El Bayern se plantó en la final de la Copa de Europa de 1982 como gran favorito frente al Aston Villa inglés</span>. Rummenigge y Breitner estaban a un nivel colosal, y ni el Östers sueco (6-0), ni <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xRzbCELl3rk">el Benfica (4-1)</a> supusieron mayor problema. Hoeness, además, andaba en una racha goleadora que le llevaría a ser el pichichi del torneo –superando a los propios Breitner y Rummenigge-. La Universitatea de Craiova, sorprendente equipo campeón rumano, arrancó un empate en Munich, pero cuando la eliminatoria iba ya 3-0 para el Bayern. Las semifinales estaban servidas y la crítica europea esperaba que el campeón alemán superase al CSKA de Sofía y se viese las caras con el Anderlecht, equipo más en forma del continente, que se medía al Aston Villa. El partido de ida, en Sofía, fue una encerrona, y el Bayern <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=mCgPNGLepkQ">salió vivo apenas</a> del estadio Vasil Levski. 3-0 y 4-1 llegó a tener a su favor el cuadro búlgaro, violento en sus acciones para contrarrestar la mayor potencia física alemana. Dürnberger, Hoeness y Breitner salvaron los muebles y en la vuelta Breitnigge funcionó a pleno rendimiento: dos goles cada uno, 4-0 y a la final donde esperaba, sorprendentemente, el Villa.</p>
<p style="text-align: justify">Las cosas no pintaban mal para el Bayern, que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Z0TIcNm3Eys">partía como favorito ante un Aston Villa</a> sin demasiados jugadores destacados, con una plantilla cortísima y sin apenas internacionales. La parte más floja de los muniqueses era la portería. Sin duda lo había sido desde la retirada de Maier, y ni el joven y otrora prometedor Walter Junghans –muy joven había sido designado el sucesor de Maier y con el bajo palos se ganaron las ligas del 80 y el 81- ni el jornalero Manfred Müller habían hecho olvidar al mítico guardameta. Junghans había comenzado la temporada, pero una serie de actuaciones más bien mediocres le hizo dar con sus huesos en el banquillo. Para la final jugaría Müller, con su pelo a lo afro, sus medias bajas y su aspecto desganado. Quizá lo estuviese. Pasara lo que pasara, el Bayern ya había firmado <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=79XzB72Qhv4">al gran Jean Marie Pfaff</a>, uno de los mejores porteros del mundo.</p>
<p style="text-align: justify">Increíblemente, aunque el Bayern alineaba a su equipo más fuerte, el Villa salió vencedor del pleito. Incluso cuando su portero titular, Jimmy Rimmer –un veterano que había sido campeón europeo con el Manchester United- se lesionó, nada cambió. Excepto la carrera de un jovencísimo Nigel Spink, que con una serie de fantásticas paradas contuvo los ataques muniqueses y mantuvo con vida a los villanos. En el 67, una buena combinación entre Gary Williams, Tony Morley y Peter Withe acababa en el fondo de las mallas bávaras, llevando la Copa de Europa, por sexto año consecutivo a tierras británicas. Ese verano, por si fuera poco, varios jugadores del Bayern, entre ellos Rummenigge y Breitner, perdieron <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=IQ5YexBh31I">la final de la Copa del Mundo en España</a>. </p>
<blockquote><p>Tras perder la final, la reconstrucción vistió de rojo-Bayern a grandes jugadores.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La temporada de 1983 supuso dos hitos para el club: la llegada del gran Jean Marie Pfaff, que sería una leyenda absoluta en Munich –tanto como en su país-  merced a sus grandes actuaciones y a su divertida personalidad –que le hacían un contrapunto ideal al mejor portero alemán del momento, Toni Schumacher-, y el último año en activo del siempre polémico Paul Breitner. Aparte de eso, poco más se puede destacar de esa mediocre temporada, coronada con un cuarto puesto en la Bundesliga. El Bayern, en el verano de 1983 decidió repatriar a uno de sus más exitosas leyendas: <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2011/07/09/futbol/futbol_internacional/bundesliga/1310236355.html?a=ORAdade696dd86ef55686e9b0c3ad92163d&#038;t=1366674077">Udo Lattek</a> volvió de Barcelona para retomar los mandos del club y poner algo de orden. Permanecería hasta 1987 y bajo su mando el cuadro muniqués construyó un formidable equipo que poco a poco fue recuperando un sitio de honor en el campeonato alemán.</p>
<p style="text-align: justify">Como luego sería costumbre, el Bayern hizo uso del efecto aspiradora, para fichar a algunos de los mejores jugadores de Alemania. Si bien Rummenigge se fue tras la primera temporada de Lattek para probar suerte en el Inter de la todopoderosa Serie A, al equipo fueron llegando gente como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=zeEe7-qGSbw">Lothar Mätthaus</a>, Andreas Brehme, Hans Pflugler, Norbert Eder y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=bfgmCXzj_z0">Soren Lerby</a>. Una combinación excelente de potencia física, versatilidad y calidad que facilitaron el camino hacia tres victorias consecutivas en la Bundesliga, y el ascenso de la gran mayoría de sus jugadores a la internacionalidad absoluta bajo la dirección de Franz Beckenbauer –que había sustituído a Jupp Derwall tras la Euro 84-. Incluso había salido una pequeña –literalmente, media 1.67- esperanza con el extremo Ludwig Kögl y el hermano de Rummenigge, Michael, asentándose en el primer equipo.</p>
<p style="text-align: justify">El premio más grande, sin embargo, se le negó repetidamente a Lattek y el Bayern. Lo más cerca que estuvieron fue en 1987, sin Lerby –que se había ido al Monaco por desavenencias con Matthäus-, pero con el poderoso Roland Wohlfhart en el ataque, y Hans Dorfner reforzando el<span class="pullquote_right">En el 1987, el Bayern de Múnich volvería a estar cerca de levantar su cuarta Copa de Europa</span> centro del campo. El camino hacia el Prater vienés, sede de la final, fue duro como el propio Bayern. Lattek había creado una roca sin sentimientos, que aunque ahora siga siendo un tópico injustificadamente aplicado al fútbol alemán por aquel entonces era cierto, y el bombo no les deparó un camino de rosas. Se sufrió en la primera ronda para eliminar al campeón holandés, el PSV liderado por Ruud Gullit. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=50r2Djyf7LM">Dos goles de Reinhold Mathy</a> –un jugador que nunca cumplió las expectativas que había generado al inicio de su carrera- en Eindhoven liquidaron la eliminatoria. Más plácido fue el doble enfrentamiento contra el Austria de Viena antes de Navidades. Tras el parón invernal, en marzo, el Bayern demostró todo su potencial arrollando a un magnífico Anderlecht que encajó 7 goles en la eliminatoria. Los belgas, con Lozano, Nilis, Scifo, Vercauteren o Grün fueron aplastados sin piedad en el Olympiastadion.</p>
<p style="text-align: justify">Nada mejor que una buena victoria como aperitivo para el plato fuerte de las semis, donde el Madrid de la Quinta del Buitre suponía un desafío aún mayor. La mezcla de generaciones que había dado a los blancos dos Copas de la UEFA seguía funcionando y en Munich se vio un partido de poder a poder. El Bayern sacó lo mejor de sí, espoleado por la famosa expulsión de Juanito –el pisotón a Matthäus- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=i9ECNdkpIrs">consiguió un 4-1</a> que dejaba la eliminatoria encarrilada para Madrid. El Bernabeu ardió en la vuelta. Más aún cuando Santillana, otro miembro de la vieja guardia, adelantaba al Madrid. Pero no fue suficiente y, a pesar del hostil ambiente, el Bayern resistió y selló su pase a la final. Augenthaler, genio y figura, aún tuvo tiempo de sacarle <a target="_blank" href ="http://buelna.incondicionales.com/media/reportero/1848/1/1/6/6/n_20120405193759_bayern_madrid_es_la_guerra.jpg"><i>los cuernos</i></a> a la afición madridista.</p>
<p style="text-align: justify">Como en 1982, el Bayern se topó en la final con alguien inesperado. Si cinco años atrás el Anderlecht era el favorito ante el Villa, mucho más lo era en 1987 el poderoso Dinamo de Kiev de Valery Lobanovskiy ante <a target="_blank" href ="http://buelna.incondicionales.com/media/reportero/1848/1/1/6/6/n_20120405193759_bayern_madrid_es_la_guerra.jpg">el Porto de Artur Jorge</a>. Pero fueron los portugueses quienes jugaron con maestría y viajaron a Viena.<span class="pullquote_left">Pese a adelantarse, el Bayern fue superado por el Porto de Artur Jorge, Juary y Futre</span> De nuevo el Bayern era favoritísimo, a pesar de las bajas. Augenthaler, Wohlfhart y Dorfner se perdieron el encuentro, pero la alineación presentada por Lattek era sólida. Con Pfaff guardando la portería, Winklhofer, Eder, Pflugler y el líbero Nachtweih –alemán oriental fugado-, Flick, Matthäus y Brehme en el medio, y Hoeness en el centro del ataque, flanqueado por Michael Rummenigge y Kögl. Parecía más que suficiente para contrarrestar las acometidas de Madjer y Futre, las grandes amenazas lusas. >Más aún cuando el pequeño <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tXv9p45PyM0">Kögl cabeceaba a la red el primer tanto</a> del partido y ponía al Bayern en ventaja. No parecía que el Porto, sin su mejor delantero, el lesionado Fernando Gomes –varias veces Bota de Oro europea- pudiese resolver el problema. Sin embargo, la solución la encontró en un pequeño y ratonil jugador brasileño, Juary, que salió en el descanso y revolucionó el partido. Con un gol, el de la victoria, y con presencia en el gol del empate, via magistral taconazo, de Rabah Madjer. Estos dos jugadores, junto a las <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TCOnVCj84SE">cabalgadas de Futre</a> por la banda volvieron loco al equipo de Lattek, que perdía su segunda final de la década.</p>
<p style="text-align: justify">Fue esta final el canto del cisne de esta generación en el Bayern. Lattek abandonó el club y le sustituyó, como había hecho en Moenchengladbach, Jupp Heynckes, que tuvo que afrontar el trance de recuperar a unos jugadores muy tocados por la derrota en la final y que vió como Matthäus, Brehme, Eder, Mark Hughes, Michael Rummenigge y Pfaff dejaban el equipo. El actual técnico muniqués, reconstruyó el conjunto bávaro, con una plantilla menos brillante –llegaron jóvenes como Thon, Köhler o Reuter-, pero que ganó dos Bundesligas y siguió dando guerra en Europa, allanando el camino para lo que en los 90 sería conocido como el <i> FC Hollywood</i>, el Bayern moderno –<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5cgLqfdAgK4">y en aquel momento polémico</a>&#8211; que conocemos ahora.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-bayern-munich-breitner-rummenigge-matthaus/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
