<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Osvaldo Zubeldía</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/osvaldo-zubeldia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Defender al otro lado del Atlántico</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/analisis-cultura-defensiva-sistemas-sudamerica-europa-evolucion-futbol-historia-tactica/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/analisis-cultura-defensiva-sistemas-sudamerica-europa-evolucion-futbol-historia-tactica/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 31 Jan 2018 02:49:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo José Ustaritz]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Aníbal Ruíz]]></category>
		<category><![CDATA[Arrigo Sacchi]]></category>
		<category><![CDATA[Bilardo]]></category>
		<category><![CDATA[Edinho]]></category>
		<category><![CDATA[Lucio]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Cubilla]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Pereira]]></category>
		<category><![CDATA[Marinho]]></category>
		<category><![CDATA[Maturana]]></category>
		<category><![CDATA[Menotti]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Zubeldía]]></category>
		<category><![CDATA[Ramón Heredia]]></category>
		<category><![CDATA[Ricardo de León]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Perfumo]]></category>
		<category><![CDATA[Rubens Minelli]]></category>
		<category><![CDATA[Santamaría]]></category>
		<category><![CDATA[Thiago Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Walter Samuel]]></category>
		<category><![CDATA[Yerry Mina]]></category>
		<category><![CDATA[Zubeldía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=247640</guid>
		<description><![CDATA[Yerry Mina ha fichado por el FC Barcelona tras casi dos años de seguimiento muy cercano de su evolución desde la casa culé. Ha llegado en enero dado que tanto club como jugador han pensado que era el momento, muy a pesar de un Palmeiras que quería seguir manteniéndolo en sus filas. No era para [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Yerry Mina ha fichado por el FC Barcelona tras casi dos años de seguimiento muy cercano de su evolución desde la casa culé. Ha llegado en enero dado que tanto club como jugador han pensado que era el momento, muy a pesar de un Palmeiras<span id="more-247640"></span> que quería seguir manteniéndolo en sus filas. No era para menos: son muchos quienes afirman que se trata del defensa central más dominante de América en los últimos años. Por lo menos, el mejor del Brasileirao. Con esas credenciales, sin embargo, un velo de duda ha caído sobre el fichaje. No tanto por su nivel, que también es un misterio para gran parte de la crítica, sino por su adaptabilidad al contexto Barcelona, un club bandera táctica europea que ha tardado más de un lustro en volver a contar con una batería de centrales compuesta por jugadores con esa denominación de origen.</p>
<p style="text-align: justify">¿Tiene sentido tanto escepticismo? El trasvase entre las culturas futbolísticas de Sudamerica y Europa siempre fue motivo de discusión. Hay algo entre la experiencia, la genética y la sensibilidad que produce formas muy diversas de expresar y sentir el mismo juego, aun hoy dentro del mundo globalizado. Sudamerica y Europa, como epicentros del fútbol que hemos conocido, separadas por un océano inmenso, durante todo el siglo XX tuvieron un entendimiento disímil del fútbol, más allá de una <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2017/06/evolucion-defensas-marcajes-zonas-mixtas-individuales-futbol-historia/">evolución táctica</a> paralela que los llevó bien por caminos distintos al mismo lugar, o a lugares diferentes a través del mismo camino. En el archivo del blog de este medio, otros articulistas han explorado varias de esas teorías e historias, especialmente centradas en la relación del sudamericano con la pelota y como se diferencia de la que tiene el europeo con el balón. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4MTSOglnSlw">fichaje de Yerry Mina</a> sirve de excusa para revisar cómo en ambas culturas se entiende algo dispar por defender.</p>
<h3>LA MARCACIÓN ELÁSTICA</h3>
<p style="text-align: justify">El fútbol moderno empezó con el cambio de la regla del fuera de juego en 1925, que eliminaba la necesidad de tener por delante a tres futbolistas rivales para no caer en él. Desde allí se desencadenó todo: los repliegues, por ejemplo. Como ya no era tan fácil dejar en offside a los rivales, los equipos comenzaron a retroceder para organizarse cerca de la portería. O los marcajes al hombre. En <i>&#8216;Táctica y Estrategia&#8217;</i>, Carlos Peucelle cuenta como antes del cambio del reglamento, el sistema piramidal funcionaba básicamente con cuatro defensores, un medio-centro que creaba juego y otros cinco delanteros. Era un sistema estándar. Con el <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/deportes/2014/12/22/54973abbca47416d238b457d.html">cambio de reglamentación</a>, los sistemas de juego se diversificaron para afrontar la nueva realidad defensiva. En Inglaterra, y por influencia británica en el resto de Europa, se comenzó a defender con marcajes individuales muy de cerca y comúnmente ordenados por pares numéricos, potenciado esto por la afiliación de la mayoría del continente a la &#8216;WM&#8217; de Herbert Chapman.</p>
<p style="text-align: justify">Pero en Sudamerica las cosas no fueron tan sencillas. El viejo sistema piramidal había convertido a los center-half sudamericanos en jugadores tótem del juego. Ni en Brasil ni en Argentina estuvieron prestos a adoptar el sistema inglés. Entre el orgullo y la razón, se negaron a abrazar la &#8216;WM&#8217;. Sí vieron con buenos ojos quitarle responsabilidades de llegada al mediocentro y se mantuvieron adeptos al 2-3-5, con muchas otras variantes y organizaciones, que incorporaban incluso alineaciones con cuatro defensas, pero siempre partiendo desde esa formación reina. ¿Cómo hicieron entonces en Sudamerica para afrontar los retos defensivos que traía consigo el cambio normativo de 1925? Peucelle, en el mismo libro, da la respuesta: la marcación elástica.</p>
<blockquote><p>Sudamerica encontró sus propias soluciones al cambio de regla</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Del otro lado del Atlántico, se siguió defendiendo en zona y se idearon una serie de ajustes colectivos para defender hombres, pelota y espacio sin que eso implicase perder a la emblemática figura del <i>centrojás</i>. Los jugadores del sistema defensivo no estaban obligados a centrarse en un jugador rival o un pedazo de césped, sino que eran obligados a leer y responder a las exigencias de la jugada, incluso a veces dejando algún hombre libre puesto que su peligrosidad, dadas las condiciones de ese momento particular, eran las menos, y alentando a cuidar a los jugadores más inmediatamente relacionados con la acción y sus posibilidades de tiro y acercamiento al área. En su exposición, <a target="_blank" href ="http://perio.unlp.edu.ar/pd/sites/perio.unlp.edu.ar.pd/files/archivos/file/dantepanzeri.pdf">Peucelle entra en el detalle absoluto</a>: es imperdible.</p>
<p style="text-align: justify">Pero la marcación elástica no solo era la forma de organizarse, hacer permutas y tomar decisiones. También tenía que ver con la aproximación técnica al arte defensivo. Mientras las marcaciones al hombre de Europa promovían un atleticismo acentuado y un juego físico, en Sudamerica se promovía uno más de lectura, inteligencia y gesto técnico. En la apropiación que se hizo en el continente del <i>foot-ball</i>, el dribbling se convirtió en parte idiosincrática del juego sudamericano. Los atacantes sudamericanos eliminaban contrarios con mucha más facilidad que los europeos a través de su arte con el balón en movimiento. Peucelle, por ello, era muy receloso del jugador que iba a buscar al atacante, a riesgo de ser eliminado, y valoraba más aquel que esperaba, llevaba al delantero a una situación de la que no podía salir y así le quitaba el balón o este lo perdía por quedarse sin opciones.</p>
<p style="text-align: justify">En una <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundodeporte/especiales/2002/02/centenario/1953_2.html">entrevista recién llegado a España</a> en 1953, Alfredo Di Stéfano es preguntado sobre las diferencias entre los sistemas europeos y sudamericanos, a lo que, tras explicar muy parcialmente el mecanismo de permutas en la defensa zonal, destaca brevemente que el defensor europeo es más rígido y el sudamericano más elástico, pues este dejaba dominar la pelota al contrario. La consciencia del defensor sudamericano de la destreza de sus pares ofensivos lo llevó a entregar algo de espacio y tiempo a costa de no perderlo todo, llevando el juego a un duelo de lectura y engaño antes que a una contienda atlética.</p>
<h3>LÍBEROS Y STOPPERS</h3>
<p style="text-align: justify">Los sonados fracasos de las grandes tradiciones futbolísticas de Sudamerica durante la primera mitad de la década de 1950, más allá del triunfo uruguayo en la final del Mundial de Brasil, abrieron el camino de la importación de conceptos tácticos europeos. En realidad, los popularizaron puesto que ya en la década de los treintas algún centro europeo había llegado a sembrar semillas de europeísmo en ese lado del Atlántico. Si para el ataque se miró el legado húngaro, para defender se buscó el espejo suizo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/11/historia-del-catenaccio-antecedente/">e italiano</a>. En Argentina se habla de decadencia por la cada vez más masiva adopción de sistemas defensivistas, los marcajes pierden elasticidad y se hacen más fuertes, desembocando en una era de violencia que en Buenos Aires pone al fútbol como prisionero y que en Brasil corta las carreras de sus mejores jugadores. El defensor sudamericano se volvió duro. Violento y cínico, aunque no por ello abandonó su estilo. Quizás el más brillante defensor argentino de su generación, Roberto Perfumo, fue preguntado en 2002 sobre cuál de los defensas argentinos de entonces veía más parecido a él. Nombró a Walter Samuel y <a target="_blank" href ="http://www.elgrafico.com.ar/2008/03/10/C-108-homenaje-al-mariscal-el-100x100-a-roberto-perfumo.php">subrayó que a él</a> le gustaba <i>«cuando el defensor hace que el delantero vaya a él, cuando se lo chupa»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">A nivel de sistema, las defensas de cuatro se convierten en el marco común. Aunque se siguió prefiriendo la zona, los marcajes al hombre, que antes eran extraños, por influencia extranjera se convirtieron en algo usual. Pero no se tardaría mucho en adoptar el sistema que en Italia y Alemania causaba furor: el del líbero. Un hombre detrás de la defensa que se encargaba de corregir todos los desajustes posibles del sistema de marcaje individual. Seguramente no fue Osvaldo Zubeldía el primero en traer el líbero, pero sí el de más éxito: con Ramón Aguirre Suárez de escoba y Raúl Madero por delante, Estudiantes le dio un giro al catenaccio: ellos tiraban el off-side. Achicaban. Se lo <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=jR6vLrohxxI">llamó antifútbol</a> y era deplorado, pero creó escuela cuando ganó y no dejó de ganar. </p>
<p style="text-align: justify">La formula del líbero y el stopper se multiplica por Argentina y por Sudamerica. No solo por el éxito de Estudiantes, sino por el de la Holanda de Rinus Michels, que, de uno modo más extremo, <a target="_blank" href ="https://elfutboldegons.wordpress.com/2011/06/21/especial-alrededor-holanda-1974/">aplicaba el mismo concepto</a>: Arie Haan de líbero y Rijsbergen de stopper. Y achicando. En la Colombia de Yerry Mina, donde Zubeldía llegó en 1976 cambiándolo todo para siempre, se usó a rajatabla: el Nacional campeón del propio Osvaldo con el argentino Miguel Ángel López de líbero y, atención, Francisco Maturana de stopper, o más tarde el Deportivo Cali, subcampeón de Libertadores con Bilardo en el banquillo, con Miguel Escobar de líbero y Henry <i>&#8216;La Mosca&#8217;</i> Caicedo, a quien el futuro técnico campeón del mundo apodaría <i>El stopper de América&#8217;</i> por delante.</p>
<blockquote><p>Tanto en Europa como en América, las defensas de &#8216;4&#8217; se popularizaron</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La fiebre del líbero y el stopper en defensas de cuatro estaba en todos lados&#8230; menos en Brasil. Quizá encandilados por sus triunfos mundialistas, los brasileños no tomaron tan a la ligera la nueva disposición estándar. Primero porque el culto al <i>volante cabeça-da-área</i>, el mediocentro, seguía existiendo, y segundo porque dentro del gen brasileño estuvieron desde el inicio los defensas que atacaban. Una de las observaciones típicas de europeos que veían el fútbol brasileño antes de que fuera el emperador del mundo era asombrarse de que en un momento dado alguno de los defensas tomara la pelota, subiera por el campo y terminara la jugada con un trallazo desde treinta metros a la escuadra. ¿Anarquía? Libertad y orden. El sistema del líbero y el stopper daba la opción a solo uno de los suyos de subir por normal general y el brasileño no estaba dispuesto a ello. </p>
<p style="text-align: justify">Es algo que queda realmente claro si se recogen declaraciones como la del genial Mário Sergio, fallecido en la tragedia del Chapecoense, y Fred, jugadores del Botafogo en 1977, quienes en una <a target="_blank" href ="https://books.google.it/books?id=e4Cwkoo6jJcC&amp;pg=PA64&amp;lpg=PA64&amp;dq=libero+futebol+brasileiro&amp;source=bl&amp;ots=_wdXYLsjop&amp;sig=CDOS_91OgHDXGzZI6XMWP3uoaTk&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwiXnq-m0YDZAhVqDcAKHXgeBAA4FBDoAQhfMAg#v=onepage&amp;q=libero%20futebol%20brasileiro&amp;f=false">entrevista conjunta</a> afirmaron que <i>«Brasil no podía dejar de jugar con el <i>volante cabeça-da-área</i></i> y que aquello sería <i>«como si los europeos aboliesen el líbero»</i>. O las del ex jugador de Barcelona y Real Madrid, Evaristo de Macedo, ya en su época de entrenador, <a target="_blank" href ="https://books.google.it/books?id=B_AVd0iN0jUC&amp;pg=PA25&amp;lpg=PA25&amp;dq=libero+futebol+brasileiro&amp;source=bl&amp;ots=UMOSU4VE72&amp;sig=OLCIEJdOkBKdH8_w7HqCQ9ZZZ7I&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwjNgumd0oDZAhXIKcAKHV3sBgg4HhDoAQgmMAA#v=onepage&amp;q=libero%20futebol%20brasileiro&amp;f=false">criticó la decisión de Lazaroni</a> de jugar con líbero afirmando que no había ningún equipo en inferiores ni en todo Brasil que usara la figura. Cuando se le confrontó porque él en algún momento lo había hecho en el Fluminense, estuvo rápido en decir que <i>«el equipo que tenía era tan malo que no podía hacer otra cosa»</i> y que apenas pudo reforzarlo, abandonó toda idea de líbero.</p>
<p style="text-align: justify">Los únicos ejemplos prominentes de líberos en Brasil fueron los dos centrales de Brasil durante la Copa de Alemania 74&#8242;, Marinho Peres y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=NuuAtlBPyzE">Luís Pereira</a>. Ambos bajo la dirección técnica de Rubéns Minelli y ambos con un pasado común. Marinho jugó de líbero en el Internacional de Minelli de finales de los 70&#8217;s tras volver de Barcelona donde, en la manera europea, había jugado de líbero. Luis Pereira, el más brillante de los defensas brasileños de la década, vivió una experiencia similar en el Atlético de Madrid, incluso jugando en defensas de tres, y cuando volvió a Brasil en los 80&#8217;s, coincidió con Minelli en el Palmeiras y este lo puso a jugar de líbero.</p>
<blockquote><p>El fútbol brasileño siempre dio espacio a los defensores que atacan</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Marinho y Pereira fueron de los primeros defensores sudamericanos en ir a Europa. La transferencia de delanteros, aunque no era común, tampoco era extraña en la era en blanco y negro, pero la de gastar el dinero en traer defensores era raro. El más destacado fue seguramente José Emilio Santamaría, que dijese sobre su paso por España que <i>«quizá esperaban que fuese más contundente, pero aquella no era mi forma de jugar»</i>. Parecido se pensaría de los brasileños, que impresionaron al público español con sus subidas al ataque, tranquilidad y pachorra para jugar, muy lejos del juego físico y áspero al que asociaban el defender. <a target="_blank" href ="http://ilusion-mundial.blogspot.it/2014/02/testimonios-1974-iv.html">Lo mismo pasó con Ramón Heredia</a>, central en San Lorenzo, pero convertido en líbero a su llegada al Atlético de Madrid, donde sorprendió que <i>«siempre saliese jugando»</i> y de donde destacó una mejora física para darle más contundencia a su juego como única mejora respecto al jugador que se fue de Argentina.</p>
<p style="text-align: justify">Esa narrativa se seguiría viendo por lo menos durante una década más. Por ejemplo, el brasileño Edinho tuvo un paso fenomenal por el durísimo Calcio italiano de los 80s. En Brasil, jugando con el Fluminense, Edinho se hizo famoso por sus subidas y su vocación goleadora, una fogosidad que incluso era extrema para el paladar brasileño. Tras tres años en Italia, fue <a target="_blank" href ="https://books.google.it/books?id=KRq4rbWlz_4C&amp;pg=PA24&amp;lpg=PA24&amp;dq=Edinho+libero+udinese&amp;source=bl&amp;ots=VY49IUd2KR&amp;sig=21zxa6tGtgvwchjF577TIqO9dzY&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwiCgNio_4DZAhXLEVAKHTmeD4k4ChDoAQgmMAA#v=onepage&amp;q=Edinho%20libero%20udinese&amp;f=false">entrevistado por Placar</a> y anotó que en Italia lo habían adaptado a la posición de líbero, desde la que seguía incorporándose al ataque, pero ahora era un jugador mucho más <i>«consciente a nivel táctico»</i> y que, no solo se había adaptado al sistema de marcas al hombre, guardando la espalda de los creativos, sino a <i>«guardar energías»</i> para cuando sus idas al ataque tuvieran sentido. </p>
<h3>LA LÍNEA</h3>
<p style="text-align: justify">Habíamos dicho que Sudamerica y Europa avanzaron paralelamente a nivel táctico y quizás no hay ejemplo más claro de ello que la superación de la defensa al hombre. Desde sus inicios, el marcaje individual había causado disgustos. Y aunque la fórmula del líbero y el stopper se hizo regla, hubo quiénes o bien se negaron a ella, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/12/labor-menotti-a-cargo-seleccion-argentina-exclusion-maradona/">como Menotti</a>, o decidieron partir de allí para trabajar en algo nuevo. </p>
<p style="text-align: justify">La oposición a la marcación individual no podía ser la del marcaje en zona. Esa discusión había tenido su momento treinta o cuarenta años antes y al final había ganado tracción la primera y no la segunda al descubrirse que se podía defender hacia adelante y cuidar los desajustes defensivos que podría causar sin renunciar a ese extra que te daba ese tipo de marcaje. Sin embargo, el ejemplo de Holanda 74&#8242;, dio pie a que promotores de la defensa en zona tuviesen voz. El famoso <i>«la mayoría de los goles son por no achicar»</i> de Menotti no era el grito al aire de un Quijote sino un sentimiento muy generalizado.</p>
<blockquote><p>Sudamerica tuvo sus versiones autóctonas del fútbol total</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La clave la tuvo una escuela de entrenadores uruguayos dirigida por <a target="_blank" href ="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-7307650">José Ricardo de León</a> y que tendría ramificaciones en Paraguay con Aníbal Ruíz y muy especialmente en Colombia. Entrenado por Zubeldía, el mismo Ruíz y por Luis Cubilla, además de admirar a De León, un muy joven Francisco Maturana se le dio por la dirección técnica en 1986 y tuvo un éxito inmediato. Su discurso de juego, que conectaba la sensibilidad estética del fútbol sudamericano con las necesidades tácticas históricas que este tenía entonces y había tenido en el pasado, lo llevó a las plataformas de Atlético Nacional y la selección Colombia, causando furor. El modelo de juego de Maturana no solo rompía con el molde líbero-stopper, y apostaba por la zona, sino que le daba un nuevo giro: se debía defender en línea. </p>
<p style="text-align: justify">Además de defender teniendo más en cuenta el espacio y la pelota que a los jugadores rivales, Maturana <a target="_blank" href ="http://realvalladolid.elnortedecastilla.es/noticias/2011-09-25/linea-maturana-20110925.html">había diseñado un sistema defensivo</a> que se movía como una coreografía, al unísono, y que daba flexibilidad de presionar más o menos y a diferentes alturas del campo. La que prefería Maturana, no obstante, era la más alta posible&#8230; siempre y cuando tuviera al portero líbero más extremo que había visto el fútbol, y que tardaría veinticinco en años en volver a ver algo similar, en la portería. René Higuita era el complemento ideal para el invento, pues permitía reducir el campo a sus mínimas proporciones sin miedo a dejar mucho espacio activo a la espalda de la línea.</p>
<p style="text-align: justify">En Europa, al mismo tiempo, Sacchi hacía sus cosas con el Milan, en una versión mucho más agresiva en el pressing y de un nivel físico superior. Y quizá por ello el italiano estaba tan maravillado con la obra de Maturana: no necesitaba de las piernas bestiales de sus futbolistas para lograr el mismo efecto. La postal de la célebre Intercontinental de Tokyo, jugada en muchos momentos con ambos conjuntos en un espacio no superior a treinta metros donde los veinte jugadores de campo operaban para hacer caer a su contrario en fuera de juego una y otra, y otra vez. </p>
<p style="text-align: justify">Con la zona en línea, la preocupación del central pasaba menos sobre el duelo individual y más sobre la disciplina táctica y la lectura de juego para llevar a cabo las tareas del sistema. En Colombia, la idea fue rápidamente acogida por todas salvo por los <a target="_blank" href ="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-138532">discípulos de Bilardo</a> y en Sudamerica tardó entre poco y nada en ser acogida por todos. El dominio de los clubes que la aplicaban en la Copa Libertadores, bien los colombianos o los paraguayos, era notorio. En Europa, el éxito del Milan hizo lo propio. ¿Significaba eso que los defensas europeos y sudamericanos estaban en sintonía táctica por primera vez? <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/09/walter-samuel-trayectoria-virtudes-defectos/">Puede que sí</a>.</p>
<blockquote><p>Maturana fue el nombre bandera de toda una escuela de entrenadores sudamericanos</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Con excepciones, la línea de cuatro se tomó el fútbol de todas las latitudes y en menos de diez años el marcaje al hombre pasó a verse como obsoleto. En relación a la adaptabilidad del defensor sudamericano al juego europeo, significó un alivio: las principales críticas del europeo no aplicaban más: por un lado, la pérdida del marcaje rígido había acabado con la necesidad de excesivo roce con la que el sudamericano no se sentía cómodo, además de que el desembarque de cada vez más atacantes sudamericanos a Europa daba sentido al estilo elástico a la hora de defenderlos; y por otro, la organización sincronizada reducía la sensación de anarquía y desorden que generaba dudas en el europeo. Así, <a target="_blank" href ="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-138532">jugadores como Lucio</a> eran mejor recibidos porque ya de fábrica traían un mayor sentido de la responsabilidad táctica y la disciplina de cuidar la posición, quedando simplemente en manos de sus entrenadores en Europa el moldear su madurez. </p>
<h3>UN MUNDO NUEVO</h3>
<p>No obstante, la progresiva pérdida de calidad en el fútbol sudamericano producto de la imparable fuga de estrellas que causó Bosman, más pronto que tarde supusieron un cambio en ese status quo adquirido. La baja calidad generó un fútbol en el que la organización inicial desapareció, transformando los campos de fútbol de América en latifundios enormes que nada tenían que ver con los espacios mucho más cerrados con los que se jugaba la Champions League. El ritmo, las edades de los jugadores, la preparación física y un sinfín de factores volvieron a disparar las diferencias culturales. El defensor sudamericano de repente pasó a ser un hombre de área, que sufre lejos de la misma, y nada fiable, per se y en general, dentro del ecosistema europeo.</p>
<p>El caso que mejor puede ejemplificar esa transformación es el de <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/analisis-empate-2-2-paris-saint-germain-barcelona/">Thiago Silva</a>. Con un talento y un carácter de campeón que lo llevó a ser considerado en algún momento como el mejor central del mundo en la época de Sergio Ramos, Silva tuvo que regresar a Brasil rápidamente tras su primera aventura en Europa por no haberse adaptado. Luego, tuvo que recalar en el fútbol de élite más rezagado del viejo continente para poder brillar, lo que no evitó que un vez salió de allí sus carencias quedasen retratadas cuando fue expuesto a escenarios más modernos.</p>
<blockquote><p>Sudamerica se está comenzando a adaptar a los nuevos modelos de juego</p></blockquote>
<p>Asimismo, las revoluciones europeas de la última década han tocado fieramente el rol del central en Europa y lo que significa la posición. Valores como la anticipación sempiterna y lejana o la salida de balón sistematizada han ganado peso frente a virtudes antiguas como la defensa del área o el mano a mano puro donde los sudamericanos solían ser reyes. Y allá apenas se están poniendo al día.  </p>
<p>&nbsp;<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: right">Foto: David Ramos/Getty Images</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2018/01/analisis-cultura-defensiva-sistemas-sudamerica-europa-evolucion-futbol-historia-tactica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>30</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Platinismo: El Ángel de la Bombonera (IV)</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-venganza-angel-labruna-river-plate-boca-juniors/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-venganza-angel-labruna-river-plate-boca-juniors/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2014 02:55:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Ángel Labruna]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Boca Juniors]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Luis Borges]]></category>
		<category><![CDATA[José Manuel Moreno]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Carlos Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[Máximo Pistoletti]]></category>
		<category><![CDATA[Osvaldo Zubeldía]]></category>
		<category><![CDATA[Platinismo]]></category>
		<category><![CDATA[River Plate]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=144510</guid>
		<description><![CDATA[“La respuesta a esa pregunta es fácil, ¿Cómo no lo voy a querer a Boca si me dio de comer toda la vida?”, Angelito Labruna. e aquí un caso paradigmático sobre los mecanismos del amor y el odio en el fútbol. Ángel Labruna, también conocido como el Feo o Anyulin, le profesaba a Boca Juniors [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><i><b>“La respuesta a esa pregunta es fácil, ¿Cómo no lo voy a querer a Boca si me dio de comer toda la vida?”</i>, Angelito Labruna.</b><span id="more-144510"></span></p>
<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">H</span>e aquí un caso paradigmático sobre los mecanismos del amor y el odio en el fútbol. Ángel Labruna, también conocido como el Feo o Anyulin, le profesaba a Boca Juniors tal desafección que rayaba en lo cómico. Uno de sus antiguos discípulos, Juan José López, explicaba que estando en Talleres como técnico llamó a los 8 o 9 ex jugadores de River que tenía en el plantel y <a target="_blank" href ="http://www.riverplate.com/Noticias/Varios/11257-las-mejores-anecdotas-sobre-angel-amadeo-labruna.html">les dijo</a>: <i>“Para nosotros esto no es un partido más, esto es un River-Boca, salgan a pisarlos”</i>. Les ganaron por cuatro goles a cero y según López había que verlo a Angelito gritando <a target="_blank" href ="http://www.riverplate.com/Noticias/Varios/11257-las-mejores-anecdotas-sobre-angel-amadeo-labruna.html"><i>“Gooool de River”</i></a>.</p>
<p style="text-align: justify">Semejante desapego quizás pudiera entenderse a la luz de un temprano rechazo, como el que había sufrido su compañero Moreno. A los 15 años el futuro <i>«Charro»</i> se vio desestimado por las inferiores xeneizes con un lacónico <i>«no sirve»</i> que le hizo romper a llorar. Prefirieron a otro que según Moreno venía <i>«recomendado»</i> y él le <a target="_blank" href ="http://www.oocities.org/ar/RIVERPLATETUGRATONOMBRE/idolo7.html.tmp">juró venganza</a> al delegado de la 5ª de Boca. Sin embargo, antes del final de su carrera se daría el gusto de ponerse la camiseta amarilla y azul (1950) sin el menor poso de rencor. Más bien al revés, la revista <a target="_blank" href ="http://2.bp.blogspot.com/-7eCRQjFzHkQ/T7RPJL1z1JI/AAAAAAAACOc/acChH_S4eX0/s1600/charro-1.jpg"><i>«Mundo Boquense»</i></a> recogía en su edición de febrero unas eufóricas declaraciones suyas: <i>«vuelvo al club del que nunca debí salir»</i>. </p>
<blockquote><p>No olvidemos que la venganza es el placer de los dioses.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Su caso es distinto al de Angelito. José Manuel Moreno se fue a probar a River <i>«por la bronca»</i> y el buen tino de Tito Sánchez, un aficionado riverplatense que tras encontrarle llorando<span class="pullquote_right">Su padre esperaba que fuera también relojero</span> de rabia le llevó a ver a dos de los delegados de River Plate (<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/10/platinismo-futbol-argentino-felix-roldan-heroes-cazatalentos-creadores-maquina-river/">Busuro y Roldán</a>). También porque en un intervalo de pocos días intentó debutar en el boxeo profesional y le rompieron la nariz de un cross de derecha que se la dejó la indeleblemente torcida. Irónicamente existen varios paralelismos y superposiciones entre las historias de ambos jugadores. Por ejemplo, ninguno de sus padres les quería futbolistas y los dos tuvieron que jugar a escondidas de sus progenitores. El de Moreno, policía de profesión, consideraba que el fútbol era <a target="_blank" href ="http://1.bp.blogspot.com/-JbNLvwZ-qLw/T8bZHxbPhLI/AAAAAAAACfg/KyyCOEDhuOg/s1600/charro1.jpg"><i>«cosa de vagos»</i></a>, mientras que el de Ángel Labruna, relojero, esperaba que el hijo aprendiese su oficio y que no perdiese el tiempo jugando. También en sus dos trayectorias coincidió un rechazo de Boca, pero en el caso de Ángel no lo sufrió él directamente, como aquel que lloró su camarada Moreno, si no que el damnificado fue un muy buen amigo suyo.</p>
<p style="text-align: justify">Se llamaba Máximo Pistoletti y era un chico más mayor que Ángel Labruna. Una vez <a target="_blank" href ="http://www.cariverplate.com.ar/angel-labruna-maximo-goleador-river-boca-superclasico/">había ido</a> a <i>«probar en Boca y, después de hacerlo sufrir mucho, lo echaron»</i>. Como sucedió con Moreno, planeó su venganza, pero él optó por buscarse un ejecutor: <i>«Ángel, mi mayor alegría es que le hagas muchos goles a Boca. Cada vez que le metas uno, me vas a hacer feliz…»</i>. Fue una venganza de libro. Servida en plato frío, pero con su acción extendida durante más de cuatro décadas. </p>
<blockquote><p>Un jorobado que jugaba muy bien al baloncesto.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Labruna jugó primero en el Barrio Parque FC y hasta acabó convenciendo a su padre de que hiciese <a target="_blank" href ="http://edant.clarin.com/diario/2008/09/19/deportes/d-01763208.htm">de delegado</a> del conjunto. Luego casi todos sus integrantes terminarían en la sexta división de River, el equipo del que él era hincha. Durante su etapa formativa alternaba el conjunto de cadetes de baloncesto con las inferiores de fútbol hasta que en 1934 se le pidió que eligiese. <i>«Si me consiguen un empleo, sigo con el básquet»</i>, <a target="_blank" href ="http://old.clarin.com/diario/2003/09/19/d-05001.htm">dijo</a> y luego se reiría con ganas recordándolo. <i>«Menos mal que no me lo consiguieron»</i>, decía divertido y consciente de que, gracias a aquella decisión, cinco años después comenzaría la tortura a Boca. </p>
<p style="text-align: justify">A pesar de su buen hacer en las inferiores, al <i>«Feo»</i> Labruna le costó afianzarse. Jugaba de interior por la izquierda en la misma posición que ocupaba el ídolo de la afición: José Manuel Moreno.<span class="pullquote_left">Ángel Labruna entró en el once por JM Moreno</span> Él mismo <a target="_blank" href ="http://lahistoriaderiverplate.blogspot.com.es/2009/05/una-desgracioa-que-fue-una-suerte.html">dijo</a>: <i>«Sé que si Moreno no hubiera sido excluido del equipo, yo hubiera quedado para siempre jugando de suplente, porque ocupábamos el mismo puesto»</i>. Se refería a una suspensión administrativa del crack por <i>«bajo rendimiento»</i> (1939), que acarreó un plante de la mayor parte de la primera plantilla cuando aun quedaban nueve partidos para finalizar el campeonato. Las bajas forzaron a Cesarini a armar un equipo con numerosos elementos de las inferiores -al que acabaron apodando <a target="_blank" href ="http://ariverloquiero.blogspot.com.es/2010/11/pendejos-atorrantes-guerrilleros.html"><i>«Los Guerrilleros»</i></a>&#8211; y en el que estaban Labruna y el futuro puntero derecho titular Juan Carlos Muñoz. Así pudo jugar su primer Superclásico la mañana del 5 de noviembre de 1939, en el estadio de San Lorenzo y con Boca como local. Victoria por 2-1 y <i>«goool de Labruna»</i> en la despedida de otro mito, Varallo.</p>
<p style="text-align: justify">Dos años después, en otro Clásico ante Boca saldado <a target="_blank" href ="http://www.historiadeboca.com.ar/partido/river-5-boca-1-campeonato-1941/372.html">con 5 goles a 1</a>, bautizaría definitivamente a aquel River como <i>«La Máquina»</i> y Labruna tendría el honor de abrir el marcador y una época de fútbol todocancha. Se había alcanzado en aquel partido una de las más altas cuotas de perfección futbolística y el escritor madrileño José Gabriel López Buisan, afincado en Argentina, escribiría en el diario <i>«Crítica»</i> que Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Deambrosi <i>«se parecieron a una maquinita»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">La temporada siguiente, 1942, es comúnmente aceptada como la apoteosis de la Máquina. Su mejor iteración. Osvaldo Zubeldía diría en 1965 que era el equipo que más le había entusiasmado. A Boca vuelven a propinarle otra goleada, esta vez por <a target="_blank" href ="http://www.historiadeboca.com.ar/partido/river-4-boca-0-campeonato-1942/386.html">4-0</a>, con sendos goles de Labruna. Huelga decir que a estas alturas Pistoletti estaba como <i>«loco de contento»</i>. Luego llegaría la esperada revancha en la Bombonera durante la segunda ronda del campeonato y esta sería, si cabe, aun más dolorosa. Perdía River por <a target="_blank" href ="http://www.historiadeboca.com.ar/partido/boca-2-river-2-campeonato-1942/401.html">2 goles a 1</a> cuando en el minuto 71 se vieron obligados a evacuar al defensa derecho, Norberto Yácono, al haber sido este alcanzador por un proyectil en la cabeza. Diez minutos después Pedernera anotaría el tanto del empate y la Máquina viviría el momento considerado mayoritariamente como de mayor gloria del equipo: la celebración de la consecución del título dando su <a target="_blank" href ="http://www.infobae.com/2012/11/07/680135-hace-70-anos-river-daba-la-primera-las-tres-vueltas-la-bombonera/">primera vuelta olímpica</a> en la cancha de su máximo rival.</p>
<blockquote><p>El único futbolista consignado en la biblioteca de Babel.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Una anécdota que quizás ilustre mejor la dimensión social de aquel River que cualquier tanda de datos [1], vendría a colación de un libro que se escribió en paralelo a dicha campaña (1942). El <a target="_blank" href ="http://lenguayliteratura-1.wikispaces.com/file/view/seis-problemas-para-don-isidro-parodi+por+Bustos+Domecq.pdf"><i>«Seis problemas para Don Isidro Parodi»</i></a> de un tal H. Bustos Domecq, en realidad<span class="pullquote_right">Aquel histórico River era mucho más que un simple equipo de fútbol</span> un seudónimo para la dupla de cuentistas bonaerenses formada por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. A modo de introducción para aquella serie de relatos detectivescos la señorita Adelma Badoglio, biógrafa inventada para la ocasión, ubicaba al también apócrifo Bustos Domecq comentando que <i>«durante la intervención de Labruna fue nombrado, primero, Inspector de Enseñanza, y después Defensor de Pobres»</i>. Lo que supone una de las escasas menciones al deporte rey [2] en la obra del gran escritor argentino, puesto que es sabido que Borges detestaba el fútbol hasta el punto de haber impartido una conferencia sobre la inmortalidad a la misma hora en que Argentina debutaba en el Mundial de 1978. Eduardo Pérsico, uno de los autores del libro <i>«Los que conocieron a Borges nos cuentan»</i> le preguntó al propio Jorge Luis durante una entrevista por la mención al goleador de River. Borges se limitó a sonreír y dijo <i>«esa fue una ocurrencia de Adolfito (Bioy)»</i>. Sin embargo Pérsico extrapola que si ellos escribían escuchando la radio es muy posible que lo recogieran de algún locutor diciendo <a target="_blank" href ="http://www.elortiba.org/persico5.html"><i>«brillante intervención de Labruna»</i></a>. Con lo que Borges odiaría el fútbol pero hasta él escuchó jugar a la Máquina. </p>
<p style="text-align: justify">A estas alturas Labruna no solo era famoso si no que ya empezaba a estar indeleblemente ligado a su máximo rival. Esto era debido no solo a que se ensañaba deportivamente, que de hecho sigue siendo el <a target="_blank" href ="http://www.cariverplate.com.ar/goles-angel-labruna-river-plate-boca-superclasico/">máximo artillero</a> de los Superclásicos, sino también por sus constantes desplantes y provocaciones. Cuando hubo que dar la vuelta olímpica a la cabeza estaba Labruna. Fue también el precursor de entrar en la Bombonera con la nariz apretada señalando el supuesto mal olor&#8230; del riachuelo cercano a la cancha. Había que tener valor puesto que ya hemos visto con la anterior anécdota de Yácono que la tribuna de la Bombonera era capaz de disparar a matar. Pinino Más comentó que, aun cuando hizo de técnico, entraba a la Bombonera y se tapaba la nariz, y el publico <i>«lo escupía, lo puteaba y él se seguía tapando la nariz»</i>. Por que esta particular enemistad a parte de enconada era recíproca.</p>
<p style="text-align: justify">Lejos de atemperarse la relación con el final de su etapa como jugador el fastidio mutuo fue in crescendo. Uno de sus antiguos pupilos, Roberto Perfumo, <a target="_blank" href ="http://www.taringa.net/posts/deportes/8427862/Anecdotas-del-maximo-idolo-de-River-Angelito-Labruna.html">lo resumió diciendo</a> que <i>«la gente de Boca le tenía un cagazo tremendo a Labruna, y él no le tenía miedo a nada. Manejaba todo, hacía lo que quería»</i>. Aunque hay que matizar que <i>«hacía lo que quería»</i> pese a los costes, porque cuando perdía un partido contra Boca perfectamente podían llegar aficionados boquenses con camiones de brea y carros de mierda a tirarlos frente a la casa de Labruna. Literalmente. </p>
<blockquote><p>No repitas nunca lo que voy a decirte&#8230; rencor&#8230;. tengo miedo de que seas amor.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aunque pueda resultar disparatado, Ángel <a target="_blank" href ="http://www.cariverplate.com.ar/angel-labruna-maximo-goleador-river-boca-superclasico/">se consideraba</a> <i>«bastante amigo de Alberto J. Armando, presidente de Boca, incluso le compraba los autos a él»</i>. Más a pesar de que en aquella época los xeneizes fueron entrenados en numerosas ocasiones por históricos integrantes de la Máquina [3], saliendo incluso campeones bajo su dirección técnica, Armando nunca osó ofertarle el puesto a su compadre. <i>«Estoy seguro de que con Labruna saldríamos campeones, pero ni me animo a proponérselo. Ángel tiene la banda roja pintada en la piel, debajo de la camisa»</i>, diría don Armando a sus allegados. </p>
<p style="text-align: justify">La actitud de Armando daba pistas de que tras el envoltorio de rencor de grada existía un sentimiento de respeto boquense por el adversario. El propio Ángel no era ajeno a las<span class="pullquote_left">En medio de la obsesión, había un respeto mutuo</span> contradicciones de esta relación. Reconocía que ganarle a Boca era una <a target="_blank" href ="http://www.cariverplate.com.ar/angel-labruna-maximo-goleador-river-boca-superclasico/"><i>«obsesión, mi idea fija»</i></a>, pero también existía un poso de gratitud a aquel enfrentamiento por más que lo revistiese de sarcasmo: <i>«Miren si habrá sido importante Boca en mi carrera que gracias a ellos les pude hacer el primer regalo importante a mis viejos: un juego de muebles»</i>, en alusión a la prima que le dio River el 5 de noviembre de 1939 por vencer su primer clásico. Todo se explicaba desde su rivalidad con Boca. Incluso refiriéndose a su hijo Daniel, tristemente fallecido por un lupus, hallaba algo de consuelo explicando que <i>«el último partido que jugó le gritó un gol a la tribuna de Boca»</i>.</p>
<p style="text-align: justify">Meses antes de morir Ángel Labruna le concedía una entrevista a <i>«El Gráfico»</i> y allí sorprendió a todos con una respuesta inesperada. <i>«¿Usted iría a dirigir a Boca? Llegado el casi sí»</i>. Quizás fue despecho por el trato de la sociedad a la que había dedicado tantos años, pero por primera vez Ángel rompía su imagen de hincha acérrimo e incluso <a target="_blank" href ="http://lapassucci.blogspot.com.es/2012/09/el-ultimo-deseo-de-labruna-antes-de.html">le lanzaba una flor</a> a su némesis, la grada de Boca. <i>«Creo que de local no pierdo un punto (&#8230;) Boca, con la presión de su gente, es la única cancha donde se siente la condición de local»</i>. </p>
<p style="text-align: justify">Una vez fallecido Labruna el autor Rodolfo Garavagno publicó <a target="_blank" href ="http://www.paladarmillonario.com.ar/2014/09/un-picado-en-el-cielo.html"><i>«Un picado en el Cielo»</i></a>, bello poema dedicado al <i>«Féo»</i>. Se daba la particularidad de que Garavagno era hincha de Boca y por influencia de su gesto nació el lema <i>«Rivales siempre, enemigos nunca»</i>, como forma de campaña contra la violencia en el fútbol. Años después se publicaría dentro del libro <i>“De fútbol somos”</i>, el hermoso relato <i>«Señor Labruna»</i> de Rodolfo Braceli, articulado sobre la particular relación epistolar entre el Señor Labruna y un teórico aficionado de Boca, el maestro Estupor Corcuera, que paradójicamente era un gran admirador suyo. <i>«Soy un convencido que usted tiene todas las características de un jugador típicamente boquense. Usted no arruga jamás (&#8230;) usted no le tiene miedo a nada»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.rodolfobraceli.com.ar/pagina11.html">decía</a> el señor Corcuera, dando así voz a un sentimiento seguro bastante extendido entre el aficionado xeneize. Una muestra de que odio y amor son los extremos de la misma línea, a veces solo a segundos y otras veces a décadas de distancia. </p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote><p>[1] Fue el conjunto menos goleado (37), pero también el más goleador (72) del campeonato. </p>
<p>[2] Bustos Domecq acabaría escribiendo su propio cuento de fútbol: «Esse est percipi» (1967).</p>
<p>[3] Renato Cesarini, José Manuel Moreno, Aristóbulo Deambrossi, Néstor Rául Rossi y Adolfo PederneraI. Así como otros históricos de River pero no componentes de la Máquina como Alfredo Di Stefano, José Varacka o Rogelio Antonio Domínguez.</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">
_<br />
Artículos publicados:<br />
1- <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/10/platinismo-futbol-argentino-bien-jugado-pedernera-enrique-garcia-dante-panzeri/">¿No te da vergüenza?</a><br />
2- <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/10/platinismo-futbol-argentino-felix-roldan-heroes-cazatalentos-creadores-maquina-river/">Felix Roldán y otros héroes anónimos</a><br />
3- <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/10/platinismo-futbol-argentino-mito-folclore-escuela-millonaria-cantera-river-plate/">Mito y folklore de la escuela millonaria</a><br />
_<br />
Próximos artículos:<br />
5- Notas para la confección de un semillero estilo Máquina (14-11-2014)<br />
6- Notas para la confección de un semillero estilo Máquina (II) (21-11-2014)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-venganza-angel-labruna-river-plate-boca-juniors/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>22</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
