<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Helmut Schön</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/helmut-schon/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Cruyff con(tra) Beckenbauer</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/johan-cruyff-franz-beckenbauer-carrera-estilo-filosofia/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/johan-cruyff-franz-beckenbauer-carrera-estilo-filosofia/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 11 May 2016 01:55:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Miguel Quintana]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Ajax de Amsterdam]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Copa de Europa 1973]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1974]]></category>
		<category><![CDATA[FC Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[Franz Beckenbauer]]></category>
		<category><![CDATA[Helmut Schön]]></category>
		<category><![CDATA[Holanda]]></category>
		<category><![CDATA[Johan Cruyff]]></category>
		<category><![CDATA[Rinus Michels]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=207332</guid>
		<description><![CDATA[En la historia del fútbol no ha habido un enfrentamiento con unas condiciones tan particulares como las que definieron el duelo entre Johan Cruyff y Franz Beckenbauer. Fue una cuestión del destino. Ambos nacieron cuando el humo de los bombardeos aun seguía tiñendo el cielo de Europa, lo cual no hizo sino marcar para siempre [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">En la historia del fútbol no ha habido un enfrentamiento con unas condiciones tan particulares como las que definieron el duelo entre <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/archivo-articulos-johan-cruyff-holanda-barcelona/">Johan Cruyff</a> y Franz Beckenbauer. Fue una cuestión del destino. Ambos nacieron cuando el humo de los<span id="more-207332"></span> bombardeos aun seguía tiñendo el cielo de Europa, lo cual no hizo sino marcar para siempre la personalidad de dos niños que, además, iban a crecer en esas mismas calles dando patadas a un balón con un sentido absolutamente primario, pues por aquel entonces el fútbol no se había profesionalizado ni en Holanda ni en Alemania. Y esto seguramente lo explica casi todo sobre ellos: su estilo sobre el terreno de juego, la firmeza de sus convicciones, el vacío de un contexto todavía por definir y, por ende, la posibilidad de intervenir fuertemente en el futuro del mismo. Todo esto, sin lugar a dudas, parecía destinado a propiciar una disputa que debía ser directa, quizás incluso frontal, entre dos figuras que muy difícilmente podían ocupar el mismo espacio en el mismo momento histórico. El fútbol rara vez ha permitido que esto suceda. Sin embargo, al menos en esta ocasión, la pelota así lo quiso, y Cruyff y <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/franz-beckenbauer/">Beckenbauer</a> se repartieron la década de los setenta con la crudeza y precisión con la que unas años antes las potencias europeas habían trazado las fronteras de África. Y además, en este caso, pese a los muchos intentos, todavía no se ha vivido su descolonización. Ni capital, ni emocional.</p>
<h2>Su talento como futbolistas</h2>
<p style="text-align: justify">Por el contexto en el que ambos crecieron tanto para la vida como para el fútbol, no es de extrañar que Johan Cruyff y Franz Beckenbauer coincidan a la hora de catalogar como <i>«padres»</i> a los técnicos que más influyeron en sus respectivas carreras. Fue una cuestión futbolística, emocional y filosófica.</p>
<blockquote><p><i>«Helmuth Schön fue como un padre para todos nosotros. En el fútbol mundial en la actualidad es algo que no se puede dar realmente. Estaba siempre encima, era increíble como ser humano. Todos lo querían, siempre estaba para todos los jugadores. [&#8230;] El secreto fue que todos querían jugar en la selección nacional porque todos sabía que ellos serían tratados así por él»</i>, <a target="_blank" href ="http://es.uefa.com/uefaeuro/history/memories/newsid=1782152.html">contaba Franz</a>.</p></blockquote>
<blockquote><p><i>«Con Michels he aprendido a ser profesional. Hay que pensar que yo era el segundo jugador que era profesional en toda la historia del Ajax. Hubo uno primero y luego medio año más tarde llegué yo segundo. Entrenábamos por la mañana y luego por la noche, porque la mayoría trabajaba. Michels nos transformó de futbolistas amateurs, de disfrutarlo, a ver también resultados. [&#8230;] Nos llevábamos muy bien. Él conocía mi situación en casa, que mi padre había muerto y todo eso, y creo que soy el jugador que ha pagado más multas que nadie, pero cuando yo estaba enfermo y mi madre tenía que trabajar, él me venía a recoger y me llevaba al doctor. Porque el doctor no venía al club como hoy en día. Era una especie de padre que también me castigaba y que me curó de las tonterías»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elenganche.es/reportaje/entrevista-cruyff/">explicaba Johan</a>. </p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Como jugadores fueron inabarcables para los rivales que se cruzaban</span>Tanto Schön como Michels fueron fundamentales a la hora de moldear a dos talentos cuya genialidad iba a quedar reflejada en las hemerotecas y en las vitrinas, pero sobre todo en el recuerdo de los futbolistas que les enfrentaron cara a cara sobre el mismo césped. Ellos son los únicos que de verdad saben lo que ambos suponían. Lo que de verdad se sentía al plantarse delante de Franz o de Johan, esperando que sucediera lo que jamás había sucedido y jamás iba a suceder. <i>«Estuve 18 años en la élite del fútbol, pero aquel momento contra Johan Cruyff es del que me siento más orgulloso de mi carrera. Yo pensaba que me iba a llevar seguro el balón, pero él me engañó. Yo no fui humillado. En realidad, yo no tenía ninguna opción. Cruyff era un genio»</i>, explicaba Jan Olson <a target="_blank" href ="http://www.fifa.com/worldcup/matches/round=262/match=2097/index.html">acerca de la famosa acción</a> a la que <i>«El Flaco»</i> le invitó para robarle su espacio. Fue en un Suecia-Holanda del Mundial de 1974, una cita que encumbraría a la vez tanto a Cruyff como a Beckenbauer. El fútbol, como decíamos antes, está acostumbrado a crear su historia a partir de vencedores y vencidos, de manera que se exalte a los primeros a costa de hundir a los segundos. Pero con ellos esto sería diferente. Mientras Johan se llevó el Balón de Oro 1974, Franz levantó la Copa del Mundo ante Holanda. Ambos estaban acostumbrados a ganar, lo necesitaban siempre, pero perder no sirvió para otra cosa que para reconocer la grandeza de su rival. <i>«Debo decir que no es ninguna vergüenza ser segundo por detrás de Johan»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elperiodico.com/es/noticias/barca/cruyff-beckenbauer-bobby-charlton-cancer-muerte-5002929">reconocía Franz</a>.</p>
<p style="text-align: justify">Su relación, que cristalizaría en una gran amistad, estaría marcada en todo momento por la admiración mutua. En una <a target="_blank" href ="http://www.11freunde.de/artikel/johan-cruyff-gratuliert-franz-beckenbauer/">emocionante carta</a> por el setenta cumpleaños de Beckenbauer, el propio Cruyff ponía al <i>«Kaiser»</i> como ejemplo de <i>«buen jugador de fútbol»</i>: <i>«Al fútbol se juega con la cabeza y para ello se usan los pies. Por eso un jugador verdaderamente bueno no es aquel que sabe hacer algo concreto bien, y que por ello cuando se presentan situaciones diferentes suele tomar malas decisiones. Es al contrario. Franz sabía exactamente cuándo podía pasar el balón con el interior o cuándo tenía que mandarlo a las gradas. Para ello, la cabeza tiene que dar la orden correcta, y la de Franz Beckenbauer siempre lo hacía»</i>.</p>
<h2>Sus ideas como motor del cambio</h2>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Siempre querían ganar, pero a su propia manera</span>En clara contraposición con otras ideas que comenzaban a popularizarse por sus victorias, la vocación de ambos siempre fue claramente ofensiva. <i>«Demostramos al mundo que puedes divertirte mucho como futbolista, que puedes reír y pasártelo en grande. Yo represento una época que dejó claro que el fútbol bonito es divertido y que, además, con él se conquistan triunfos»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2016-03-24/johan-cruyff-mejores-frases_1173863/">explicaba un Johan</a> que siempre comentaba que prefería ganar 5-4 a 1-0, por más que lo primero, lo de ganar, evidentemente no fuera negociable. Esa intención de divertirse y disfrutar, de marcar y celebrar, también fue lo que movió a Beckenbauer a <a target="_blank" href ="http://www.resultados-futbol.com/noticia/entrevista-franz-beckenbauer">reinventar</a> la posición de líbero: <i>«Observé cómo Facchetti, del Inter, subía regularmente para marcar goles, y pensé que yo podía hacer lo mismo desde mi posición más centrada. Como líbero tenía todo el terreno por delante y podía internarme en el centro del campo cuando lo creía conveniente. [&#8230;] Sí, nos podían pillar al contraataque, pero ese riesgo se superaba con el hombre de más que teníamos en el centro del campo. El concepto de &#8216;líbero ofensivo&#8217; me iba como anillo al dedo. De pequeño yo era un goleador, tenía sangre de delantero&#8230;»</i>. Digamos que si ganar era lo que alimentaba su personalidad, la forma en la que ambos decidieron hacerlo, porque lo decidieron, fue la manera que encontraron de redondear su talento.</p>
<p style="text-align: justify">El entorno, además, era propicio. Durante <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x04-el-historico-honved-de-budapest?in=radio-38ecos/sets/codigo-cambridge">veinte años el fútbol había estado</a> observando el nacimiento -o resurgimiento- de nuevas corrientes, ideas, estilos y tácticas que no terminarían de fructificar -o de consolidarse- hasta los años setenta, década que es considerada por muchos expertos como el momento en el que <i>«más evolucionó el fútbol»</i>. Y claro, aquí Franz Beckenbauer y Johan Cruyff tomaron un lugar preponderante. Sin sus victorias, sin su personalidad y convicciones, el fútbol nunca hubiera tomado el mismo rumbo. Pero antes de hablar de sus consecuencias directas, hay que pararse a hablar de la raiz común sobre la que germinaron ambas ideas. <i>«Yo creo que la gente debería ser capaz de jugar en todas las posiciones del campo. Por eso es tan importante que todos escuchen durante las conversaciones tácticas. El extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2016-03-24/johan-cruyff-mejores-frases_1173863/">decía Cruyff</a> para explicar una premisa clave del <i>«fútbol total»</i>. Otra directriz tan o más importante era la de que había que presionar a todo el campo para recuperar cuanto antes el balón, de manera que así el fútbol dejara de ser una paciente y entrelazada secuencia de ataques como es el baloncesto. Esto, en un principio, no fue precisamente un punto en común entre el Ajax de Johan y <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-2x04-bayern-munich-el-origen?in=radio-38ecos/sets/codigo-cambridge">el Bayern de Franz</a>, pues de hecho fue la diferencia que explica el 4-0 que los holandeses endosaron a los alemanes en la Copa de Europa de 1973, pero a partir de este primer enfrentamiento si que lo sería. </p>
<blockquote><p><i>«Un deporte de equipo no tiene sentido que sea una suma de individualidades, sino que debe ser un ente colectivo. Por eso no me siento cómodo con las distinciones individuales»</i>, comentaba Beckenbauer.</p></blockquote>
<blockquote><p><i>«El juego sencillo es el más precioso. ¿Cuántas veces ves un pase de 40 metros cuando 20 son suficientes? La solución que parece más fácil es de hecho la más difícil»</i>, explicaba un Cruyff que siempre decía que «jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Por esto mismo, lo que ambos hacían sobre el campo era mucho más parecido de lo que realizaban sus equipos. Al menos conceptualmente hablando. Luego las acciones en concreto, cómo es lógico y normal, discurrían de una forma muy diferente, pero la concepción moderna que tenían del fútbol como un deporte cuyas fases de juego forman un todo les vinculaba estrechamente. Dicho esto, como decíamos, Franz y Johan se parecían más en la teoría que el Bayern (Alemania) y el Ajax (Holanda) en la práctica, precisamente también porque su desarrollo argumental partía de un mismo sitio pero iba hacia un lugar diferente. Esto se puede entender muy bien tanto mirando al pasado como haciéndolo con el presente. En cuanto a lo primero, la visión de los delanteros que tenía Franz Beckenbauer es muy representativa. Él <a target="_blank" href ="http://www.azquotes.com/quote/705416">solía comentar</a> que no entendía cómo Holanda, con tantos buenos delanteros, terminaba jugando con uno sólo, pues esto era desaprovechar el talento más importante en el fútbol. Una idea que engarza muy bien con el hecho de que, para el <i>«Kaiser»</i>, Gerd Muller haya sido la figura capital sobre la que se sustentaron sus éxitos. <i>«Lo que representa hoy el Bayern, con ese palacio en la Säbener Strasse&#8230; Sin Gerd Müller estaría la gente todavía en esa choza de madera que teníamos antes»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.resultados-futbol.com/noticia/entrevista-franz-beckenbauer">comentaba</a>. Mirando ya más al presente, resulta evidente citar el caso Pep Guardiola. El heredero más directo del <i>cruyffismo</i> llegó a Alemania y vio como su idea chocaba frontalmente con el manual filosófico del país, que no es otro que el que ayudó a escribir y hacer perdurar el propio Beckenbauer. <i>«El año pasado dije que hacer pases todo el rato aburría a los espectadores. Pero Pep ha encontrado el equilibrio entre sus ideas y la filosofía del Bayern, que reposa en su potencia y la proyección rápida hacia adelante»</i>, <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/05/12/champions/1431427329_933224.html">decía Fran</a> tras el segundo año del español en Baviera. Ahí estribaba la que seguramente sea la gran diferencia: la verticalidad. Ambos querían robar el balón rápido para evitar ser atacado y así a la vez poder atacar, pero mientras Franz decía que si tenía <i>«una opción de disparar desde lejos, ante una defensa cerrada, debía hacerlo»</i>, Johan Cruyff siempre insistía en que <i>«si tienes el balón, el rival no te puede marcar»</i>. Fueron, en definitiva, dos caras de una misma moneda.</p>
<h2>La inteligencia como nexo común</h2>
<p style="text-align: justify">Además de una personalidad tan brutal que no admitía oposición, lo cual se puede comprobar viendo la forma en la que tanto Johan como Franz apartaron de la selección a los <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/02/enfrentamiento-psv-van-beveren-ajax-johan-cruyff-en-holanda/">jugadores del PSV</a> y del M&#8217;Gladbach respectivamente, si hay algo que también relaciona a ambos es desde luego su inteligencia para observar, interpretar, reflexionar y decidir sobre un campo. Así lo fueron explicando ellos mismos.</p>
<blockquote><p>Johan Cruyff: «Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde».</p></blockquote>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer: “Se necesita trabajo, organización e inteligencia. Hay un momento clave, que es el no cometer errores cuando tú vas a tomar una decisión. Por ejemplo, y lo siento por decir esto, pero los jugadores ingleses, excepto Bobby Charlton, son demasiado agresivos e impetuosos”.</p></blockquote>
<blockquote><p>Johan Cruyff: «¿Qué es la velocidad? La prensa deportiva a menudo confunde la velocidad con la anticipación. Mira, si me pongo a correr ligeramente, un poco antes que los demás, parezco más rápido».</p></blockquote>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer: “Un futbolista de verdad es aquel que toma la responsabilidad. Los que aparecen cuando hay una fase más débil en el juego. Alguien que está tratando de cambiar las cosas”.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Su inteligencia les llevó a los mayores éxitos también como técnicos</span>Esto, por supuesto, tuvo su reflejo posterior en los banquillos. Célebres son las frases del genio holandés a la hora de romper conceptos preestablecidos de una forma tan coherente como sorprendente. <i>«Si el equipo contrario tiene un jugador muy inteligente que se desmarca muy bien, siempre optamos por la solución más sencilla: que no le marque nadie. Si no le marca nadie, no se desmarcará»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.sport.es/es/noticias/barca/las-frases-mas-geniales-johan-cruyff-5002504">solía decir Cruyff</a> cuando se enfrentaba al Atlético de Madrid, en referencia a la habilidad de Manolo para soltar a su marca con sobresalientes desmarques. Otra explicación muy conocida es la siguiente: <i>«Si el rival tiene dos delanteros buenísimos, uno de sobresaliente y otro de notable, lo normal sería emparejar a nuestro mejor marcador con el sobresaliente y mi defensa notable con el delantero notable. Pues no. Nosotros no lo hacemos así. El bueno nuestro marca al menos bueno de ellos. Un problema menos»</i>. Y así un sin fin de frases que conecta la inteligencia que demostraba sobre el campo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-entrenador-dream-team/">con la que mostró en los banquillos</a>. El arte de Johan, al igual que el de Franz, no fue tanto el qué como los porqués. Su habilidad para ver, decidir y actuar fue la que terminó por situar su talento lo más cerca que podían estar de los cuatro grandes. Fue su cualidad diferencial. Su condición singular. Y ambos la exhibieron en el momento táctico más trascendental de la historia, hecho que motivó todo lo que sucedería después.</p>
<p style="text-align: justify">En todo esto también fue muy importante el aspecto comunicativo, pues este ayudó a dar forma a lo inmaterial. En este sentido, todos los futbolistas alemanes del Mundial de 1990 destacan la capacidad de Franz Beckenbauer para, partiendo de un discurso bastante generalista, que no es otro que el de la <i>«alemanidad»</i> más pura, dar también a cada uno las instrucciones que él creía que podían ayudarle a decidir mejor sobre el campo. <i>«Le daba mucha importancia a darle información al jugador. Era un seleccionador muy trabajador. Siempre tenía papeles e informes sobre los rivales»</i>, <a target="_blank" href ="http://www.kicker.de/news/fussball/nationalelf/629718/artikel_beckenbauer_vom-suppenkasper-zum-kaiser.html">recordaba Lothar Matthäus</a>. Una visión que coincidía con la del propio <i>«Kaiser»</i>, que sí que diferenciaba su experiencia como jugador de la de entrenador: <i>«Mis discursos como capitán eran cortos. Sólo me centraba en los puntos principales de los rivales del día. Como entrenador, nunca tuve miedo de dar largas charlas a los jugadores. Es importante que tuvieran toda la información posible»</i>. Es decir, al igual que Johan, lo que quería es que sus jugadores pudieran hacer lo que ellos realizaban constantemente como futbolistas.</p>
<h2>La trascendencia de Johan y Franz</h2>
<blockquote><p>«Johan enriqueció y le dio personalidad a nuestro fútbol. Él fue un icono de Holanda. Johan Cruyff creyó en todo momento en nosotros», dijo recientemente el Rey de Holanda, Willem-Alexander.</p></blockquote>
<blockquote><p>«Es el héroe de nuestra nación. Es el héroe de Alemania. Y esto no sucedió por suerte, él se lo ganó con trabajo duro», comentaba Gunter Netzer, un futbolista al que Franz se «cargó» en el Mundial 74.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">A partir de su <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2016/04/analisis-tactico-johan-cruyff-como-jugaba-futbolista/">calidad como futbolistas</a>, su personalidad como líderes, sus ideas como representantes de una época de cambios y su inteligencia para interpretar todo lo que les rodeaba, también como entrenadores, podemos llegar a comprender cómo y por qué hoy en día su influencia sigue tan viva como hace cuarenta años. A partir de una goleada en 1973, una grandiosa final en 1974 y un ciclo inagotable de victorias, Franz Beckenbauer y Johan Cruyff se convirtieron en los símbolos de dos estilos que, a su vez, ayudaron a nacer a dos naciones y tres de los clubes más importantes de la historia. Les dieron forma, sentido y brillo. Les cambiaron la vida modificando el juego para siempre mientras, al mismo tiempo, ambos se enfrentaban sobre el campo y se admiraban mutuamente fuera de él. Su duelo fue único. Y seguramente, también irrepetible. Así lo quiso el destino, así lo decidieron ellos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2016/05/johan-cruyff-franz-beckenbauer-carrera-estilo-filosofia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dresde, 1989</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/futbol-rda-alemania-dresde-1989-dynamo-dresden-matthias-sammer/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/futbol-rda-alemania-dresde-1989-dynamo-dresden-matthias-sammer/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Nov 2014 03:05:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Chema R. Bravo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[BSG Empor Lauter]]></category>
		<category><![CDATA[Detlef Schößler]]></category>
		<category><![CDATA[Dieter Riedel]]></category>
		<category><![CDATA[Dresdner SC]]></category>
		<category><![CDATA[Dynamo de Berlín]]></category>
		<category><![CDATA[Erich Mielke]]></category>
		<category><![CDATA[FC Magdeburgo]]></category>
		<category><![CDATA[FC Vorwärts Berlín]]></category>
		<category><![CDATA[Gerd Weber]]></category>
		<category><![CDATA[Hans-Jürgen Dörner]]></category>
		<category><![CDATA[Hans-Jürgen Kreische]]></category>
		<category><![CDATA[Harry Tisch]]></category>
		<category><![CDATA[Helmut Schön]]></category>
		<category><![CDATA[Jörg Stübner]]></category>
		<category><![CDATA[Jügen Sparwasser]]></category>
		<category><![CDATA[Matthias Döschner]]></category>
		<category><![CDATA[Matthias Sammer]]></category>
		<category><![CDATA[Peter Kotte]]></category>
		<category><![CDATA[Reinhard Häffner]]></category>
		<category><![CDATA[SG Dynamo Dresden]]></category>
		<category><![CDATA[SG Friedrichstadt]]></category>
		<category><![CDATA[SG Mickten]]></category>
		<category><![CDATA[Ulf Kirsten]]></category>
		<category><![CDATA[Walter Fritzsch]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=145402</guid>
		<description><![CDATA[os noticieros vespertinos del día 8 de noviembre de 1989 anunciaban que al día siguiente el sol saldría en Berlin a las 6.11 de la mañana. Ese miércoles se había jugado la décima jornada de la Oberliga en la República Democrática Alemana y el informativo oficial, con un presentador de aspecto descuidado y cervecero, de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">L</span>os noticieros vespertinos del día <a target="_blank" href ="http://www.rtve.es/alacarta/videos/programa/8-noviembre-1989-caia-muro-berlin/624314/">8 de noviembre de 1989</a> anunciaban que al día siguiente el sol saldría en Berlin a las 6.11 de la mañana. Ese miércoles se había jugado la décima jornada de la Oberliga en la<span id="more-145402"></span> República Democrática Alemana y el informativo oficial, con un presentador de aspecto descuidado y cervecero, de voz cavernosa y mecánica, se había detenido en el gran partido del día. El Dynamo Dresden había recibido en su estadio al FC Magdeburgo. Y le había ganado 3-1 con el liderato en juego. El número 6 del Dynamo, un pelirrojo con motor diésel y un lanzacohetes en la pierna derecha, había pisado el césped enfangado con la autoridad de los elegidos y con un gol de su sello personal. Era <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/matthias-sammer-ultimo-libero-alemania-balon-de-oro-dortmund/">Matthias Sammer</a>. Nacido en Dresde, hijo de una leyenda del club y bandera del fútbol de la RDA, ese otoño de 1989 Sammer representaba el renacimiento de una estupenda generación de futbolistas germanorientales después de la notable camada de los años 70. También reverdecía esos días en la Oberliga el viejo duelo del país. Dynamo Dresden y Magdeburgo rebrotaban su rivalidad de los años 70, cuando se alternaron como centros del poder futbolístico de la RDA, casi del mismo modo que al otro lado de la frontera ocurrió con Bayern Munich y Borussia Mönchengladbach. Esa noche, el <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Dynamo_Dresden">Dynamo Dresden</a> se acostó líder y sus futbolistas internacionales (Sammer, Ulf Kirsten, Jörg Stübner, Matthias Döschner y Detlef Schößler) se trasladaron a Leipzig para concentrarse con la selección. La RDA jugaría una semana más tarde en Viena contra Austria el partido más importante de su historia desde la Copa del Mundo de 1974: un empate le metía en la Copa del Mundo de Italia’90.</p>
<blockquote><p>Antes de la unificación, la RDA estaba produciendo una gran generación de futbolistas.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Hacía un mes, el cinco de octubre, que a todos esos futbolistas del Dynamo, y a todos los demás de la plantilla, celebridades del club como Hans-Uwe Pilz, Ralf Minge o el artillero Torsten Gütschow, se les había elevado advertencia de lo que podía suceder en los días posteriores. El Telón de Acero se estaba agrietando y la RDA agonizaba. Oficiales de la policía reunieron a los jugadores y les trasladaron un plan de emergencia ante posibles desórdenes civiles. Ese día, Sammer, Kirsten y sus compañeros conocieron en toda su extensión el significado de pertenecer a un club de la <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Sportvereinigung_Dynamo">Sportvereinigung Dynamo</a>, la organización deportiva controlada por la Stasi y los mandos de la Volkspolizei. Descubrieron que el Estado los tomaba como deportistas, pero sobre todo como policías. Hasta ese día, casi nunca repararon en eso, pero todos ellos eran policías y en ese concepto cobraban sus nóminas.</p>
<p style="text-align: justify">Al día siguiente, en el Berlín donde el sol salió a las 6.11 de la mañana, la fuerza de la historia derribó el muro que dividía la ciudad y el planeta. Ningún plan de emergencia se activó. Ningún agente de la policía popular de la RDA disparó a nadie. Y Sammer y los suyos descubrieron entonces desde Leipzig que no eran policías, sino futbolistas, futbolistas libres. La RDA perdió 3-0 en Viena con un hattrick de Anton Polster y el fútbol alemán se revolucionó en once meses. La Bundesliga atrajo a las estrellas orientales, Alemania reunificó su gente, sus ciudades y sus selecciones, y al Dynamo Dresden le explotó la historia en la cara: la caída del Muro de Berlín apagó su prometedora segunda juventud.</p>
<p style="text-align: justify">Había vencido la Oberliga anterior y aún ganaría la de ese año, después de una década de tiranía del BFC Dynamo, el hermanastro de Berlín. No le busquen rasgos metafóricos al uso aquí del término tiranía. También bajo control de la Stasi (oficina de seguridad del Estado)<span class="pullquote_right">Las duras medidas del gobierno alejaron al aficionado del fútbol</span>, el <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Dynamo_de_Berl%C3%ADn">Dynamo Berlín</a> había ganado las últimas diez Oberliga, de 1979 a 1988. Sin embargo, ninguna dinastía de títulos ha estado en la historia del fútbol más adulterada y pervertida que la amasada y cocinada esa década por Erich Mielke, los ojos y los oídos que todo lo veían y escuchaban en la RDA desde su despacho de jefe de la Stasi. El deporte, y el fútbol, de la RDA reunían unas singularidades dentro del aparato comunista, mucho más restrictivo y drástico que en otros países del bloque del Este. Al igual que sucedió en el resto, el partido comunista, en este caso el SED, invadió el fútbol mediante controles ministeriales o la intervención de empresas estatales. Pero la RDA sufrió unas interferencias únicas de la política. Los futbolistas eran adoctrinados en la ideología socialista y se les inculcaba el rechazo al enemigo capitalista. Los clubes fueron vaciados, reubicados, renombrados  y trasvasados según los designios gubernamentales, perdiendo arraigo, desorientando a aficionados, anulándoles la opción de forjarse una cultura propia. El sistema de sobornos estableció un flujo impecable de pagos ilícitos. Los futbolistas desertaban o lo intentaban. Miles de árbitros, entrenadores y jugadores actuaron como IM (informantes de <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Stasi">la Stasi</a>). Y la sombra del dopaje alcanzó a toda la estructura deportiva de la RDA. Si un club de fútbol absorbió todas estas disfunciones con tanta inflexibilidad y descaro que se convirtió en el equipo más odiado de toda la Alemania Oriental ese fue el Dynamo Berlín.</p>
<p style="text-align: justify">Al otro lado de la moneda, estaba el Dynamo Dresden. Era el club más popular de la RDA, y su estadio Rudolf-Harbig, como los aficionados lo conocían pese a que el régimen le dio un nombre tan uniformemente frío y oficialista al estilo comunista como Dynamo-Stadio, era el único de todo el país con una asistencia media superior a los 20.000 aficionados. Las afluencias normales en la Oberliga apenas alcanzaban los 15.000 aficionados, y en muchos domingos la ocupación no sobrepasaba los 10.000. El fútbol en la RDA palpitaba al ritmo de la RFA. Aunque muchos cuerpos estaban en el lado oriental, casi todos los corazones estaban en los clubes del lado occidental. Aun con todo, Dresde fue la gran capital del fútbol de la RDA.</p>
<blockquote><p>Desde siempre, Dresde fue una ciudad con una gran tradición futbolera.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La ciudad ya había sido en las primeras décadas del siglo 20 uno de los polos del balompié alemán. Antes de la Segunda Guerra Mundial, se había establecido allí una importante colonia de británicos. El Dresdner SC se instauró como club principal. Su vida cambió entre 1927 y 1932, cuando el escocés <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/magiares-magicos-honved-wolves-creacion-copa-de-europa/">Jimmy Hogan</a>, evangelizador del fútbol de juego corto, raso, dinámico, veloz y ágil y padre del fútbol danubiano, lo entrenó, moldeando la cultura futbolística de la entidad e irrigando de ideas revolucionarias a uno de los mejores jugadores del equipo, el delantero Helmut Schön. El Dresdner SC  vencería más tarde, durante el apogeo nazi, las ligas de 1943 y 1944, significando el mayor dolor de muelas del gran conjunto de la época, el Schalke 04 de Kuzorra y Szepan. Lo llamaron <i>‘Schalke Kreisel’</i> (la Peonza del Schalke) por los mecanismos de ataque engrasados por el técnico Gustav Weiser: un hermoso rondo posicional por donde Kuzorra y Szepan se turnaban la pelota y los engaños.</p>
<p style="text-align: justify">La guerra acabó con todo aquello y también con la ciudad de Dresde. Los bombardeos aliados de febrero de 1945 arrasaron la <i>‘Florencia del Elba’</i>, devorada por las llamas, disgregada en cascotes y condenada a una postguerra hambrienta, sacrificada y áspera.<span class="pullquote_left">Helmut Schön se fue al Hertha de Berlín en 1950</span> Los aliados también disolvieron <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Dresdner_SC">el Dresdner SC</a>, como hicieron en el proceso de desnazificación con todas las organizaciones deportivas, sociales o culturales. El siguiente golpe lo dieron los soviéticos. La afición al fútbol en la ciudad era tan intensa que se había relanzado el Dresdner, aunque con el nombre de SG Friedrichstadt, uno de los barrios industriales. Pero su ascendencia burguesa fue su condena. Los soviéticos lo desmantelaron en 1950 después de unos incidentes en el partido final de la liga contra el Horch Zwickau, el club bajo el manto ruso en aquel momento. Los jugadores fueron recolocados. En Dresde, el balón sirvió como atajo hacia las despreocupaciones mientras la ciudad era reconstruida. El fútbol resultó un carril indispensable para que los habitantes salieran hacia adelante. Varios clubes más surgieron dentro de su mapa urbano. Estaba, por ejemplo, el SG Mickten. El BSG Tabak Dresde, propiedad de la empresa estatal de tabaco, acogió a varios futbolistas del SG Friedrichstadt, aunque no tardarían mucho en marchar al Oeste. Así, la estrella del fútbol de Dresde, <a target="_blank" href ="http://www.golcaracol.com/copa-mundial-de-la-fifa-brasil-2014/historia/la-leyenda-helmut-schon-494-nota">Helmut Schön</a>, se mudó al Hertha Berlín, dejando atrás para siempre sus raíces.</p>
<p style="text-align: justify">En los círculos de poder de la recién proclamada RDA, se reconocía la tradición futbolística de Dresde. Ya funcionaba desde 1948 un equipo de la policía, el Volkspolizei Dresde, y esa fue la apuesta ideológica del gobierno comunista. Se tomaron 14 futbolistas del SG Mickten y algunos otros más de variados clubes y se relanzó una nueva entidad que acabaría integrada en las estructuras de la SV Dinamo, la mastodóntica asociación polideportiva de molde soviético que se había fundado en las oficinas de la Stasi en Hohenschönhausen, en el Berlín Oriental. La elección de Dresde como base del club de fútbol más poderoso del país fue estudiada y medida, no tuvo nada de casual. Ejemplo de la pasión futbolera de la ciudad son otros clubes de sello estatal que se fundaron además del Dynamo. Del SG Mickten evolucionaron, variando el nombre, el BSG Rotation Dresde (1951-1954), el SC Einheit Dresde (1954-1965) y el FSV Lokomotive Dresde (1966-1990).</p>
<blockquote><p>Los cambios de ciudad estaban a la orden del día incluso en los clubes más potentes.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Dresde funcionaba en esos primeros años de RDA y Oberliga como una caldera de fútbol. Y así, más aún con el apoyo institucional, económico y político de la Stasi, el primer título del SG Dynamo Dresden no tardó en llegar. En 1952, ganaron la copa. Y en 1953, la primera liga. Los<span class="pullquote_right">Ante el empuje del Hertha, Mielke trasladó al Dynamo a la capital</span> meses posteriores girarían esa historia. Es común asegurar que fue <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Erich_Mielke">Erich Mielke</a> el encargado de deshacer aquel potente equipo y trasvasarlo al Berlín Oriental. La RDA actuaba como un estado fuertemente centralizado y Berlín no tenía en su zona soviética ningún club de fútbol de alto rango. El contexto era el siguiente: la Guerra Fría se recrudecía, comenzaron a blindarse las fronteras entre ambas Alemanias y, en el sector occidental de Berlín, el Hertha se asentaba como club de referencia de toda la ciudad, incluidos aficionados del este. Mielke necesitaba equilibrar esa balanza con un gran equipo y decretó el traslado de toda la estructura deportiva del Dynamo Dresden: nacía así el Dynamo Berlín. Esta expropiación, no obstante, no fue algo exclusivo de este episodio. El SED (partido comunista) permitió del mismo modo el envío del Empor Lauter, creciente club de Erzgebirne, también en Sajonia, cerca de la frontera checa, a Rostock. El Empor sería rebautizado después como Hansa Rostock. Detrás de todo esto asomaba la mano de <a target="_blank" href ="http://www.independent.co.uk/news/obituaries/harry-tisch-obituary-1587367.html">Harry Tisch</a>, uno de los hombres fuertes del Politburó, tiempo más tarde presidente de la FDGB (sindicato único de la RDA), aficionado al fútbol y tan pomerano como Rostock para desgracia de los habitantes de Erzgebirne. </p>
<p style="text-align: justify">Pero lo que le sucedió en noviembre de 1954 al Dynamo y al Empor, no era nuevo. Los intereses políticos ya habían mudado a uno de los clubes del ejército, el FC Vorwärts Leipzig un año antes para instaurar el <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/FC_Viktoria_Frankfurt">FC Vorwärts Berlín</a>. Este club sería uno de los más potentes de la RDA en los años 60, la gran lanza futbolística del Berlín Este, pero ni eso le salvó de que se le desterrara una vez más: las tensiones entre el Ministerio de Defensa y la Seguridad del Estado provocaron que el FC Vorwärts acabara en Fráncfort del Óder, una región débil en el escenario futbolístico del país, en 1971. ¿Por qué esas disensiones en la cúpula de la RDA? Los éxitos del FC Vorwärts desautorizaron la decisión de Mielke de construir un club dominante con el Dynamo Berlín. Mielke envileció y forzó esa salida. </p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, algo más había sucedido en 1954, solo unos meses después del trasiego berlinés del FC Vorwärts y pocas semanas antes de que se dictaminara el acercamiento de los futbolistas del Dynamo y el Euter a los núcleos de poder político y económico del gobierno comunista. En Berna, ese verano, la RFA cantó un milagro, derrotando a la Hungría <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/09/magiares-magicos-honved-wolves-creacion-copa-de-europa/">de los Magiares Mágicos</a> y levantando la Copa del Mundo. El triunfo de Alemania Occidental fue decisivo para el renacimiento de ese país y tuvo un impacto estratégico en las capas sociales justo cuando se abría la brecha entre las dos Alemanias. El periódico oficial de las juventudes de la RDA, el Junge Welt, aclamó esa victoria como <i>“el mayor éxito de Alemania en la historia del deporte del fútbol”</i>. Una parte considerable de la población de la Alemania del Este también saludó ese triunfo como suyo. Ese entusiasmo popular provocó la reacción de los cuadros de mando de la RDA. Primero, desatando un feroz programa de contrapropaganda. Y, después, con la decisión de potenciar Berlín Oriental centralizando el control más cercano posible sobre los mejores jugadores del país. Así, al FC Vorwärts se le unió el Dynamo arrancado a los aficionados de Dresde. Quién sabe si Mielke se hubiera trasformado en un hincha del Dynamo Berlín más por convicción que por interés si Alemania Occidental no levanta esa Copa del Mundo.</p>
<p style="text-align: justify">En todo caso, en Dresde quedó la pasión y la cantera. Los años siguientes se tiñeron de penuria: en 1957 estaban en cuarta división. Remontaron, pero nunca dejaron de aparecer con un equipo <i>ascensor</i> en las Oberliga de los años 60. Y llegaron los años 70,<span class="pullquote_left">El gol de Sparwasser a la RFA fue histórico</span> la gran década del fútbol germanoriental. FC Magdeburgo (71/72, 73/74 y 74/75)  y Dynamo Dresden (70/71, 72/73, 75/76,76/77,77/78) impusieron su sistema de dominio alterno repartiéndose ocho ligas consecutivas, una rivalidad mítica en la RDA, el derby del Elba entre dos clubes de sangre sajona. También fueron los años dorados de la selección, con una <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:F%C3%BAtbol_en_los_Juegos_Ol%C3%ADmpicos_de_Montreal_1976">medalla de oro</a> en los JJOO de Montreal’ 76, una de bronce en Múnich’72 y una plata en Moscú’80. Además, de su vibrante paso por su única Copa del Mundo, en la República Federal de Alemania 1974, y su tarde más hermosa: el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=mdVcwN4U8Lc">gol de Jügen Sparwasser</a> y la victoria contra la RFA. Un triunfo con tanto peso político gracias a los <i>“embajadores de las botas de barro”</i>, como llamaba el régimen a sus futbolistas internacionales, que nada importó que estuviera envenado: la RDA cayó en la segunda fase en el grupo de Holanda, Brasil y Argentina y se fue para casa, aunque feliz y orgullosa. Fue la década en la que el Magdeburgo le ganó ese mismo 1974 <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=HCSQJp6Rhj4">una Recopa al Milan</a>, el único título internacional de clubes de la RDA, aunque Dynamo Dresden (el Liverpool lo echó tres veces), Carl Zeiss Jena, Sachsenring Zwickau o Lokomotiv Leipzig dieron cierto nivel en Recopa y Copa de la UEFA. </p>
<blockquote><p>La victoria del FC Magdeburgo fue más bien un hecho aislado en la historia de la RDA.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aun así el fútbol de clubes de la Alemania Oriental nunca alcanzó el primer nivel europeo, ni mucho menos se acercó a la poderosa Alemania Occidental. Los rasgos de juego de la RDA en esa ápoca mezclaban la naturaleza física germana con los comportamientos tácticos de la esfera soviética. Era un fútbol autómata y condicionado por la influencia ideológica del socialismo: las <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/platinismo-futbol-argentino-creacion-maquina-river-plate-cantera-estilo">expresiones individuales</a> estaban muy restringidas. Esto provocó que, al contrario que la RFA, apenas se destacaran talentos personales muy por encima de los demás. Apenas hubo futbolistas en la RDA con una marcada diferenciación técnica y creativa. Imperaba el colectivo, y casi siempre en un sentido adusto, con un enfoque alejado de las entusiastas corrientes que soplaban del fútbol de Kiev o de Polonia. Pero hubo intentos por dinamizar esto. Y el Dynamo Dresde de esos años 70 capitaneó un amago de giro <i>‘occidental’</i>, con un juego menos encorsetado, más animado y tolerante con las manifestaciones individuales. Ese giro lo dio el entrenador <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Walter_Fritzsch">Walter Fritzsch</a> y su obra táctica: el <i>‘Dresdner Kreisel’</i>, la Peonza de Dresde. </p>
<p style="text-align: justify">Walter Fritzsch pertenecía a la exhaustiva burocracia estatal. Era un hombre de ese perfil: oficialista, obsesivo, algo maniático, metálico, analítico y con varios de los mismos vicios del sistema establecido. Nada tenía sentido para él sin disciplina y sin planificación. Si el Estado tenía programado cuántos televisores debían fabricarse y cuántos vehículos venderse, Fritzsch proyectaba toda la vida de un equipo de fútbol en su cabeza. A sus jugadores les repartía unos cuadernillos en los que debían redactar sus impresiones después de cada partido. A los cuatro días, los recogía y los estudiaba. También tenía su ‘Stasi’: su esposa, a la que trasladaba a algunos desplazamientos con un fin muy vernáculo. Su función era espiar en los hoteles de concentración las cervezas que bebían sus futbolistas. La sentaba cerca de la barra del bar y luego la escuchaba. </p>
<p style="text-align: justify">Sus ideas refrescaron el fútbol de la RDA. El <i>‘Dresdner Kreisel’</i> introdujo un sistema semejante al 4-3-3, pero sobre todo un estilo bien diferenciado de los demás equipos del país, más moderno y europeo. <a target="_blank" href ="http://www.marca.com/2011/07/09/futbol/futbol_internacional/bundesliga/1310236355.html">Udo Lattek</a> diría: <i>“Es más un conjunto de acuerdo al estilo occidental”</i>. Fritzsch estableció un modelo de juego ofensivo, bien normalizado como tal, atacando con muchos hombres y con un ritmo alto. Resultó un fútbol atractivo, con la pelota como centro de acción y con un circuito de pases cortos que alcanzaba velocidad cerca del área: allí los futbolistas se ofrecían, salían, se intercambiaban posiciones… ese movimiento despertó un torbellino espacial al que llamaron así, la Peonza de Dresde. <i>“Había que marear al rival”</i>, se recuerda. El centro de creación, con <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Hans-J%C3%BCrgen_D%C3%B6rner">Dörner</a>, Schade, Hafner y Kreische, es recordado como su línea de distinción, donde se capitalizaba el talento, la producción de goles y la determinación en un equipo en el que la delantera bajaba el nivel. </p>
<blockquote><p>Walter Fritzsch formó un equipo ofensivo, de calidad y clara tendencia occidental.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Baden fue su portero, un metro y setenta y cinco centímetros de agilidad. Ganzera <i>‘Katze’</i> ocupaba el lateral derecho. Fue un futbolista muy versátil, especialista defensivo y corpulento. <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Klaus_Sammer">Klaus Sammer</a> (padre de Matthias) era una torre de marfil en la defensa. <span class="pullquote_right">Hans-Jürgen Dörner, el Beckenbauer del Este</span>Buen marcador, con una lectura notable, su mayor virtud se la otorgaba su 1,91 de estatura. Era un cabeceador impecable, dueño de los cielos y habitual goleador a balón parado. Al lateral izquierdo había que acudir para encontrar a Wätzlich, atlético y con chispa, un fijo de la selección. Hormut Schade pivotaba por delante de la defensa, casi siempre cuidando la posición del mejor futbolista de aquel equipo, una pieza elegante y única en la RDA: Hans-Jürgen «Dixie» Dörner, el Beckenbauer del Este. Un líbero con aires de leyenda. Lo tenía todo: anticipación, serenidad, visión… Apenas medía 1,75. Poseía una autoridad arrolladora. Era rápido, técnico, atrevido, con buen pase… Su muesca favorita eran <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=5RmfpqUYErI">sus eslálones</a> desde la defensa, cruzando líneas y armando su indiscriminado disparo de media distancia o su exacto tiro de faltas. Así fue el defensa más goleador de la Oberliga. Cuando Dörner escapaba a volar, Schade actuaba de vigilante. Era un tipo trabajador, destructor y fuerte. A su derecha solía soltarse como interior Reinhard Häffner, futbolista clave en el hilado del juego. Era el cerebro, dinámico, casi siempre acostándose a un lado, con personalidad y sobresaliente visión. </p>
<p style="text-align: justify">Pero el diamante ofensivo de ese equipo fue el otro Hans-Jürgen, Kreische. Casi todo el caudal imaginativo del Dynamo Dresden partía de sus pies. Su posición, como un falso mediapunta, con mucha libertad revolucionó la RDA. No era un delantero ni un centrocampista, sino un futbolista de aires modernos en lo táctico, con talento, regate y habilidad. No era rápido ni móvil, pero olisqueaba el área como pocos. Su <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=_y4O6vzRocc">volumen de gol</a> le permitió ganar cuatro veces el trofeo de máximo goleador de la Oberliga sin ser delantero. Gran tirador y rematador, era el futbolista que aparecía y desaparecía y que accionaba el interruptor del ‘Kreisel’. Podríamos decir de Kreische que hubiera sido uno de los jugadoras más reconocidos de su generación si hubiera jugado en una liga de la Europa Occidental. Junto a Dörner, fue el futbolista de la RDA que más opciones hubiera reunido de figurar como un activo importante en la selección de la RFA. </p>
<p style="text-align: justify">La franja ofensiva, el sector que giraba y removía sus posiciones, los completaban dos extremos menudos. Gert Heidler partía desde la izquierda. Su fuerte era el regate y la aceleración, pero no poseía excesiva brillantez. Al otro costado, encontrábamos a <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Dieter_Riedel">Dieter Riedel</a>, un futbolista de perfil semejante a Heidler, más funcionales que deslumbrantes. También pequeño (apenas 1,70) y con dribling. El delantero centro era la demarcación más débil. Solía aparecer ahí Sachse, un punta móvil y con poco gol, de apenas diez por temporada. Mejoró la versión del Dynamo cuando entró <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Peter_Kotte">Peter Kotte</a>, un hombre con más sintonía rematadora. El delantero era ante todo un complemento. Intercambiaba posiciones con los extremos, abriendo espacios para la intuición depredadora de Kreische. </p>
<p style="text-align: justify">Pese a todo, la Peonza del Dynamo no fue el sistema de ataque rotatorio más célebre de la época en el centro de Europa. Sería un hijo de Dresde, al otro lado del muro, quien diseñaría el carrusel más exitoso como seleccionador de la RFA: Helmut Schön. Después de abandonar Dresde hacia Berlín<span class="pullquote_left">Schön, quizás influido por Fritzsch, implantó el Deustche Karussell</span>, Schön se labró una carrera como técnico que tomó impulso como seleccionador del Sarre, se enriqueció como ayudante de Seep Herberger en el combinado nacional de la RFA y se transformó en leyenda ya como máximo responsable de la Mannschaft. Schön retenía los postulados del viejo juego de Dresde, la ideas de Jimmy Hogan y de la rivalidad contra el Sckalker Kreisel de los años 30. También solía frecuentar los partidos de los clubes de la Alemania Occidental contra el Dynamo de Fritzsch durante la década de los 70, mientras aprovechaba para visitar a familiares y amigos en Dresde. Quién sabe hasta qué punto esas influencias condujeron a Schön a transformar el sistema ofensivo que le dio a Alemania su segunda <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=XrkfWmzlHJY">Copa del Mundo en 1974</a>. Schön implantó durante el torneo el llamado ‘Deustche Karussell’, el Carrusel, un mecanismo que conectaba con muchos de los principios de la Peonza de Dresde. La ausencia del mejor Netzer en la zona de la mediapunta propició este cambio que arrancó con un ajuste hacia el 4-3-3. Detrás de la delantera y sobre los volantes se creó una zona libre de tránsito, a la que algunos autores, como <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/author/sergio-vilarino/">Sergio Vilariño</a>, han llamado ‘free running’. Por ahí giraban jugadores y pelota: Overath, Hoeness, Breitner, los extremos… </p>
<p style="text-align: justify">Carrusel o Peonza, la esencia de ambos modelos era hermana. A Alemania le dio una Copa del Mundo y al Dynamo Dresden el reconocimiento de todo un país. Ese equipo venció dos copas, cinco ligas, jugó casi 50 partidos en competiciones europeas y fue la base de la medalla de oro de la RDA en Montreal ’76, con Dörner, Heidler, Häfner, Schade, Riedel y el joven Gerd Weber. Este volante ofensivo estaba llamado a suceder a Kreische y Walter Fritzsch fue introduciéndolo en su dinámica de trabajo progresivamente. Era un producto más de la cantera de Dresde, pero nunca alcanzaría el techo que le anunciaron. En su historia, como en la del Dynamo, reapareció Erich Mielke. Cuando la plantilla festejaba el título de 1978 entre la cerveza y las duchas, entró al vestuario el jefe de la Stasi. Como máximo responsable de la Sportvereinigung Dynamo les felicitó. Pero como padrino del Dynamo Berlin les comunicó que aquel dominio, que los tiempos de Dresde y Magdeburgo se habían acabado: era ahora el turno de Berlín. </p>
<blockquote><p>Erich Mielke jugaba con el destino del fútbol en la RDA según sus intenciones.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Mielke se valió del aparato de estado para revolcar los polos del fútbol de la RDA otra vez. Lo primero que trabajó fue un ascenso de Walter Fritzsch. Una patada para arriba hacia las oficinas de la Deutscher Fußball Verband der DDR (DFV), la federación de fútbol. Al Dynamo le sacó así su arquitecto<span class="pullquote_right">Las duras medidas del gobierno alejaron al aficionado del fútbol</span> y lo puso en un despacho, como asesor táctico de los seleccionadores  y supervisor del sistema de cantera. En 1981, el Dynamo Dresden seguía amenazando al Dynamo Berlín desde la segunda plaza. Vino entonces el disparo de gracia de Mielke. Un escándalo tambaleó al Dynamo Dresden cuando el prometedor <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Gerd_Weber">Gerd Weber</a>, su delantero Peter Kotte y Matthias Müller fueron detenidos en el aeropuerto de Dresde e interrogados por la Stasi. Eran sospechosos de intentar desertar desde Holanda para fichar por el Colonia. Weber fue encarcelado durante once meses, aunque su pena duraría hasta 1989. A Kotte y Müller se les prohibió volver a jugar en la Oberliga. Tampoco podían salir del país. Weber había sido informante de la Stasi, pero un amigo de Müller, conocedor del plan, les delató. La RDA era así: cuando mirabas por la ventana, siempre había alguien haciendo lo mismo en el edificio de enfrente. El Dynamo Dresden quedó debilitado y la pista despejada para los diez años de dominio del Dynamo Berlín: árbitros sobornados, refuerzos patrocinados por la Stasi… todo sirvió para los planes de Mielke. </p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, el Dynamo Berlin, aun con jugadores excepcionales como Andreas Thom o <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=K6goQM_EJ24">Thomas Doll</a>, resultaba un equipo muy artificial. En casa, le valía. Pero en Europa, no. El óxido de las estructuras del estado comunista, la progresiva renuencia social a la Stasi y el declive de atávicos personajes como Mielke fue desinfectando la Oberliga a finales de los 80. En 1989, el Dynamo Dresden resurgía, impulsado por canteranos como Sammer o Kirsten. El club más popular de la RDA encaraba el futuro como una nueva oportunidad. Por detrás venían jóvenes como <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=fhPyM9kqWx0">Alexander Zickler</a> o Jens Jeremies, el viejo Fritzsch estaba cerca, como consejero… Y entonces el Muro de Berlín detuvo en el tiempo al Dynamo Dresden. Todo cambió. </p>
<p style="text-align: justify">En verano de 1990, Sammer, Kirsten y Pilz se fueron a la Bundesliga. El <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/FC_Hansa_Rostock">Hansa Rostock</a> ganaría la última Oberliga en 1991. El Dynamo, como segundo, se ganó el derecho a integrarse en la Bundeliga de la Reunificación. Y aquel fue su final: aún resistiría hasta 1995, antes de caer al vació, casi al olvido y a la desaparición de 2007, aunque se refundó manteniendo emblemas y colores históricos, el amarillo y negro de la ciudad de Dresde. Ahora, siguen en las profundidades del fútbol alemán con el recuerdo de los viejos tiempos. ¿Quién sabe? Las cosas nunca fueron sencillas para el Dynamo Dresden desde 1954. Acostumbrado a vivir perseguido, el pasado ahora florece mucho más dulce de lo que pareció entonces el presente. Al club lo mantuvo vivo la fuerza de la pasión futbolera de la ciudad, sus niños crecidos, sus centros de formación, la cultura del balompié que se extendía desde hacía casi un siglo. Así vive aún. Ahora Sammer, la última gran bandera, es el cerebro deportivo <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/la-importante-gestion-uli-hoeness-bayern-munich/">del Bayern Munich</a>. Qué cosas. Cuando firmó en 1990 su salida hacia el Stuttgart, le aseguraron un partido de homenaje y un contrato de entrenador en el Dynamo. Ambas cláusulas siguen pendientes, mientras Dresde recuerda estos días aquel partido contra el Magdeburgo del 8 de noviembre de 1989, el liderato, cuando volvían a ser los mejores, cuando se reavivaban los tiempos en los que el club fue la fisura del muro en los 70 para que se filtrara un juego más moderno y occidental en la RDA… Y se recuerda aquel informativo, al presentador anunciando que el sol saldría al día siguiente en Berlín a las 6.11. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/11/futbol-rda-alemania-dresde-1989-dynamo-dresden-matthias-sammer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>23</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
