<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Suker</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/suker/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Raúl Madrid</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/como-jugaba-raul-gonzalez-blanco-real-madrid/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/como-jugaba-raul-gonzalez-blanco-real-madrid/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Nov 2015 03:00:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Capello]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Queiroz]]></category>
		<category><![CDATA[David Beckham]]></category>
		<category><![CDATA[Del Bosque]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Hierro]]></category>
		<category><![CDATA[Figo]]></category>
		<category><![CDATA[Mijatovic]]></category>
		<category><![CDATA[Morientes]]></category>
		<category><![CDATA[Origen]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Redondo]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Carlos]]></category>
		<category><![CDATA[Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Suker]]></category>
		<category><![CDATA[Toshack]]></category>
		<category><![CDATA[Valdano]]></category>
		<category><![CDATA[Zidane]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=186045</guid>
		<description><![CDATA[El envejecimiento de “La Quinta del Buitre” dejó tras de sí un rastro de nostalgia. Como la música de Nacha Pop o el cine de Pedro Almodóvar, el fútbol de Sanchís, Míchel, Martín Vázquez y Butragueño había cogido a España de la mano y la había transportado a un mundo nuevo, lleno de color, donde [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">El envejecimiento de <i>“La Quinta del Buitre”</i> dejó tras de sí un rastro de nostalgia. Como la música de Nacha Pop o el cine de Pedro Almodóvar, el fútbol de Sanchís, Míchel, Martín Vázquez y Butragueño había cogido a España de la mano<span id="more-186045"></span> y la había transportado a un mundo nuevo, lleno de color, donde los días terminaban por la mañana y la gente se reía todo el tiempo. Fue genial. Aunque tanta luz e inspiración también trajeran desventajas. Una, la velocidad. La vida comenzó a correr demasiado deprisa, y antes de que Emilio tomara la Copa de Europa, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/25-aniversario-del-milan-5-0-real-madrid-arrigo-sacchi/">Sacchi ya había creado su Milan</a> y Cruyff, su Barcelona. Qué locura, cuánto avance. El futuro abría puertas que el Madrid no comprendía: Ferguson, Wenger, Capello, Hitzfeld, Van Gaal, cambios, más cambios, rápidamente. La historia se estaba reescribiendo. Y el Real no encontraba las palabras. De ahí acudió a su escritor de cabecera. Jorge Valdano, en calidad de entrenador, volvió al Santiago Bernabéu.</p>
<blockquote><p>De forma práctica y ceremonial, los últimos minutos de Butragueño fueron los primeros de Raúl.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Raúl produjo desde el día uno, sin adaptación</span>Valdano dice que el fútbol es un relato, y aquella campaña 94/95 transcurrió por esos versos. Tras un verano en el que pidió y no fichó ni a Cantona, ni a Sosa ni a Juanele, diseñó un Madrid lleno de pequeños cuentos que salieron bien sin excepción. Redondo, Laudrup, Amavisca y Zamorano protagonizaron algunos y cimentaron, junto a Hierro y Sanchís, las bases de un equipo que cumplió sus objetivos: ganó la Liga, practicó un juego bonito y hasta se dio el gustazo de devolverle al Barcelona la famosa manita que, meses antes, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/media/postal/romario.jpg">había comandado Romario</a>. Tal superioridad, tal falta de urgencia, permitió al técnico argentino poner una onza de normalidad donde no la había: en Raúl. Durante aquel curso iniciático, se le pudo tratar, y se le trató, como a la perla de la cantera. De haber aparecido en un periodo más convulso, a Valdano no le hubiera quedado otra que ponerlo siempre y pedirle la victoria. González Blanco, jugador oficial del Madrid «C», tenía 17 años. Pero ya era <i>el diferente</i> del Real.</p>
<p style="text-align: justify">Debutó en La Romareda creando <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=tdJo9chq-ZI">seis ocasiones de gol</a> que no evitaron la derrota. Una semana más tarde, disputó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=cBzkzCy3E48">su primer derbi</a> repartiendo una asistencia, forzando un penalti, marcando un golazo y sumando tres puntos. Pero este texto no pretende convertirse en la enumeración de sus gestas, sino en la descripción del fútbol que empleó para acumularlas.</p>
<blockquote><p>Hacía rapidísimo todo menos esprintar, que es lo que menos se hace en el fútbol. Su ritmo era máximo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Valdano bautizó como «chispa» su gran virtud</span>Raúl fue un elegido genético concebido para la práctica del fútbol, un capricho de la naturaleza que casi nadie supo explicar. Pero hay una llave, una frase-contraseña, que una vez asimilada permite entender el grueso de la cuestión: Raúl era rapidísimo. Sí, era cierto que su sprint resultaba relativamente lento, incomparable al de la mayoría de su competencia, pero su galope, su trote y su caminar promediaban una velocidad media inigualada por ningún otro. En tres de las cuatro cadencias de desplazamiento, marcaba diferencias abrumadoras. Su secreto derivaba de su modo de talonar, o más bien de su <i>no-modo</i>: parecía no hacerlo. Raúl iba dando saltos de puntillas con la potencia de un canguro y la levedad de una pluma, casi siempre <a target="_blank" href ="http://www.realmadridfans.org/conocearaul/02.jpg">parecía llegar desde el aire</a>, anticipándose a cada rival, no arribando tarde nunca. Valdano recogía lo presentado en el vocablo <i>«chispa»</i>. Esta chispa era una de sus seis virtudes claves. Desde el principio mostró dos más: una resistencia olímpica y un olfato goleador afinadísimo. Y tan solo 12 meses después, ya habríamos descubierto dos de las tres que faltaban.</p>
<blockquote><p>En cuanto el Madrid de Valdano entró en problemas, Raúl pasó a la titularidad para resolverlos.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Madrid de Valdano fue un equipo de corto alcance. Suficiente para una Liga devaluada, pero no más. La Copa de Europa de la 1995/96 lo delataría con crueldad. Su estructura táctica, sujetada sobre un rombo que en realidad evolucionaba a 4-1-5 con Redondo solo en el centro del campo, no podía competir con la de los grandes del continente, y encima adolecía de una inferioridad física con respecto a estos que le dejaba sin ninguna solución. Ni siquiera cuando entraba Alkorta en el once e Hierro subía a la medular se compensaba el desfase. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/07/louis-van-gaal-entrenador-ajax-amsterdam-copa-de-europa-1995-historia-filosofia/">Los desigualados duelos contra el súper Ajax</a> deprimieron al vestuario y aceleraron la caída del proyecto. La secuela, un serio candidato a peor Madrid de los últimos 60 años. Solo Raúl, de 18, dio la cara.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Raúl quitó a Laudrup el mando del juego</span>Raúl <i>aprovechó</i> el desplome colectivo para ganar metros en el campo e influencia sobre el juego. En síntesis, su temporada se resumió en empujar al desgastado Laudrup y ocupar su lugar tanto en la pizarra como en la jerarquía. Así fue como descubrimos su extraordinaria capacidad asociativa, sin la cual su figura no se entiende. Se trataba de un pasador prácticamente perfecto, siempre que soltaba la bola dejaba en ventaja al compañero; la naturaleza del gesto en cuestión daba casi igual: pases de construcción, apoyos, aperturas a las bandas, asistencias al espacio, paredes al primer toque&#8230; en ninguna de estas artes se le podía poner un pero. Y dio auténticas exhibiciones al respecto, como aquella frente al Betis el 4 de febrero de 1996, en lo que fue una actuación para perder la razón: pases con el exterior, espuelazos, sombreros&#8230; Una exposición de genialidad juvenil.</p>
<blockquote><p>Su enfrentamiento con Vierchowod inspiró su primera gran fotografía en la Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Debutó en Champions con 6 goles en 8 noches</span>Claro que nada llamó más la atención entonces que su madera de líder. Raúl no soportaba la inferioridad; por eso rompía las cadenas del sistema y proponía cualquier solución que le pasase por la cabeza. Fue épico su Clásico de la ida, con los veteranos agachados y el «17» uniendo los pedazos.<a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=KBH8eqUXLFk"> Y marcando</a>. No menos magno resultó su partido de cuartos de Champions contra la Juventus de Turín, a la postre campeona de Europa. Aquella cita pasaría a la historia <a target="_blank" href ="http://estaticos04.marca.com/albumes/2013/10/21/madrid_juve/1382351135_extras_albumes_1.jpg">en forma de foto impresionante</a>, la que recogió su encaramiento con Pietro Vierchowod, quien, literalmente, le doblaba en edad -tenía 36-. Ganó el Real 1-0, con gol, por supuesto, suyo. También quedó en el recuerdo su despliegue frente al Rayo en la noche en la que Valdano, tras una larga crisis de resultados, se jugó su cargo. Pocas veces corrió más sobre un campo de fútbol, pero no pudo salvar a su amigo. Precisamente el compromiso personal que le unía al argentino hizo que se escribiesen dudas sobre su implicación con el futuro técnico. Las borró con tres exhibiciones mastodónticas e inmediatas ante Athletic (0-5), Oviedo (1-2) y, la ya citada, Betis (4-2). Anotó en todas ellas. Después, eso sí, llegaron los duros, el Barça y el Valencia, y pusieron al Madrid en su sitio. Acabó la temporada en sexta posición. Raúl, con 18 años, 19 goles en liga y 6 en los 8 encuentros de su primera Champions, lo hizo con rango de ídolo. Y sin opción de marcha atrás.</p>
<blockquote><p>Tristemente, Raúl solo formó parte de un proyecto liderado por un entrenador de postín: el de Capello.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El de 1996 sería un verano de cambios. Tras la firma del nuevo contrato de televisión, nació la <i>«Liga de las Estrellas»</i>, y nada volvió a ser como antes. Los equipos españoles regresaron a la primera plana. El Madrid fichó a Illgner, Secretario, Roberto Carlos, Seedorf, Suker y Mijatovic, desatando una ilusión bárbara; si bien el gran puñetazo sobre la mesa lo pegaría enfocado al banquillo, con la contratación de Fabio Capello. Y esto fue trascendente.<i> El Sargento</i> organizó nueve meses únicos -e imprescindibles- en el devenir de Raúl.</p>
<p style="text-align: justify">El Bernabéu ofreció al «7» una historia que ningún otro estadio hubiera podido gestarle, pero le dejó a deber, y mucho, en un ámbito de calado serio: el del entrenador. En el Madrid que le tocó vivir, los entrenadores eran vistos como un mal necesario, no como una herramienta deportiva <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/jose-mourinho-y-batman-parecidos-heroes/">capaz de hacer la diferencia</a>. Solo el mejor de cuantos tuvo, Don Fabio, atesoró talla y talento suficientes para imponer un método de trabajo estable y diseñar un sistema que también pensara en el mañana. En definitiva, para desarrollar un proyecto.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Capello pulió a Raúl defensivamente</span><a target="_blank" href ="https://imortaisdofutebol.files.wordpress.com/2013/01/milan-1994.jpg?w=960">Capello dibujó un 4-4-2 asimétrico parecido al del Milan de los Invencibles (el suyo)</a>. Se trataba de un Madrid sumamente sólido que aplicaba la presión concebida por Sacchi como en España no se había hecho; tuviera quien tuviese la posesión, Illgner veía la bola de lejos. Raúl, empleado como extremo izquierdo, se instruyó en el arte de defender formando parte de aquella medular. Entendió los secretos del posicionamiento, los pros y las contras de las coberturas y el significado de <i>«equilibrio»</i>. Aprendió a canalizar su resistencia y su nervio hasta convertirse en un verdadero argumento defensivo pese a su naturaleza de atacante. El Madrid ganaría Copas de Europa gracias a esto. </p>
<blockquote><p>El primer año de Suker y Mijatovic estuvo marcado por la movilidad, lo cual favoreció a Raúl.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En lo referido al ataque, qué mejor que empezar por la frase más rotunda de Capello: <i>«Estoy convencido de que actualmente tan sólo hay cuatro futbolistas que marcan la diferencia: Ronaldo, Del Piero, Kluivert y Raúl»</i>. Simple y llanamente, el «7» había explotado. Roberto Carlos se comía la banda sin ayuda de nadie, lo que aprovechó Fabio para dotar a Raúl de una libertad de movimientos absoluta. El crack tejía sociedades alrededor del campo entero. Para gestar y gestionar, se aliaba con el doble pivote, el formado por Redondo y Seedorf; mientras que más arriba, desarrolló una relación muy grácil <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/analisis-dupla-suker-mijatovic-delantera-real-madrid/">con Suker y Mijatovic</a>. Para la época, la pareja balcánica destacaba por móvil y técnica. Generaba espacios y asistencias para la joven promesa.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El 1-4 en El Calderón, su consagración</span>De haber una fecha que alumbrase su nacimiento como fenómeno mundial, sin duda dataría de entonces. En concreto, del <a target="_blank" href ="http://blancaefemeride.blogspot.com.es/2011/01/atletico-de-madrid-1-4-real-madrid.html">18 de enero de 1997</a>, en el Vicente Calderón. Se asistió a un primer tiempo de espesa igualdad hasta el minuto 32, cuando Kiko remató a las mallas un centro medido de Paunovic y dio pie al mejor fútbol del Atlético de Antic, el liderado por Pantic y Caminero. Aun así, el 2-0 nunca entró, porque el Real sabía resistir, y se llegó al descanso. A la salida, Raúl cazó un rebote en la frontal y convirtió el gol del empate. Oxígeno. Parecía que lo peor ya había pasado para los blancos. Pero apenas superada la hora de encuentro, Mijatovic fue expulsado por insultar al linier. Era lícito y lógico imaginar una avalancha rojiblanca.</p>
<blockquote><p>La expulsión de Mijatovic desató todo el fútbol de Raúl por el césped del Vicente Calderón.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Se le vio como un rival incluso para Ronaldo</span>Ocurrió que emergió una estrella. Tras aquella tarjeta roja, Raúl fue <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=caQoR9-oAGQ">un terremoto de fútbol</a>. Resultó incontenible, estaba en los tres carriles, robaba cada balón, decidía con rapidez, ejecutaba con velocidad, el acierto no le abandonaba, qué rotunda barbaridad. El Calderón se resignó al acontecimiento, palidecía cuando le miraba, y alcanzado el minuto 80, empatando en casa y con uno más, Antic quitó del campo a Kiko y cerró su medular con el pivote Vizcaíno. Pitaron pocos. Quizá solo uno. Igual fue Raúl. En la jugada posterior marcó el famoso gol del triple recorte a López. Un suspiro después, bajó un balón desde el cielo y sirvió a Seedorf el 1-3 tras óptima pared. Y sin tiempo para celebrarlo, metió un balón en profundidad a Víctor con el exterior de su bota zurda para el 1-4 definitivo. 12 días más tarde, Raúl visitaría a Ronaldo en el Camp Nou. Coparon cada portada. Era el duelo.</p>
<p style="text-align: justify">Fue tal la expectación levantada por la cita que incluso se innovó tecnológicamente para cubrirla de modo especial. Por primera vez en las retransmisiones de fútbol en España, se utilizó el recurso de la pantalla partida en pleno directo. <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/media/postal/ronaldo.jpg">Cuando Ronaldo</a> cogía el balón, el plano se dividía y mostraba la manera en la que Raúl seguía su proceder. Cuando era el «7» quien participaba, se hacía lo propio pero a la inversa. Un show mediático al que hoy estamos habituados pero que en aquel momento nos pilló de nuevas. Y que no hizo más que contrastar la relevancia que estaba tomando aquel niño español. Evidentemente, no era tan bueno como R9; el caso no giraba sobre dicha trama. El truco consistía en que, fuera quien fuese el adversario del Real, el madridismo tenía a Raúl, y con él, siempre, siempre, podía ganar. Desde 1997 hasta 2003, así fue.</p>
<blockquote><p>La marcha de Capello devolvió a Raúl a la realidad: un equipo sin rumbo fijo o consistente.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El Madrid ganó la Liga y dijo adiós a Capello, que huyó al AC Milan tras recibir la llamada de Berlusconi. Ya en Italia, afirmó que trabajar en el Bernabéu resultaba imposible, y que si ni venciendo había un mínimo de calma, interna y externa, en el día a día, no quería imaginarse lo que sería aquello en dinámica negativa. Le suplió Heynckes, cuya principal novedad táctica radicó en la apuesta por el rombo en el centro del campo, con Redondo de mediocentro, Seedorf de interior izquierdo, Karembeu (o Víctor) en el derecho y Raúl como mediapunta. El equipo no tuvo continuidad, cambió bastante de esquema, pero aquel sería el más habitual. Para acabar de delimitar el marco del «7», conste el dramático y fugaz declive del croata Suker. Sería clave.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Socialmente, 1998 fue su único momento difícil</span>A título individual, la 97/98 sería traumática para Raúl. Justo cuando había pasado de esperanza local a estrella internacional, lo peor de la profesión se le vino encima. En plena pretemporada se le diagnosticó una pubalgia que mermó su rendimiento físico; la dolencia le afectó tanto que en pleno mes de febrero los doctores le exigieron 40 días de reposo. Durante estos, concedió una entrevista a la revista <i>«Hola»</i> en la que habló sobre su vida personal, y fue pillado <i>in fraganti</i> saliendo de discotecas de moda. Contextualicemos. La Liga había crecido, pero también se había sumido en el miedo. España era un país lleno de inseguridades, y la Ley Bosman, que tantos extranjeros trajo a su fútbol, había generado un clima de desconfianza que copaba las tertulias radiofónicas. Por ejemplo, a Seedorf, Mijatovic, Suker y cía se les apodó <i>«La Quinta de los Ferraris»</i>. Raúl representaba el contrapunto de todo aquello, en ello residía parte de su valor, y cuando se vendió que había traicionado su papel, el madridismo entró en cólera. En <a target="_blank" href ="http://www.elmundo.es/elmundo/1998/marzo/11/deportes/raul.html">la rueda de prensa de la redención</a>, ofrecida el 10 de marzo del 98 en un hotel ajeno a las haciendas del club, reconoció haber sido increpado por la calle al grito de <i>«borracho»</i>.</p>
<blockquote><p>El declive físico de Suker y Mijatovic le cerró la puerta del gol. Los dos balcánicos la taponaban.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El caldo de cultivo para tan desagradable atmósfera fue, por supuesto, deportivo. En particular se debió el pésimo desempeño del Madrid en Liga, donde quedó cuarto. Y uniendo cada punto, en la memoria caló que Raúl no jugó bien. Es repasando hoy los partidos de entonces cuando la visión se matiza poderosamente. Pese a sus problemas físicos, completó choques excelsos. Su sequía goleadora no respondió a su nivel individual, sino al nuevo sistema. Raúl veía taponada su llegada al área por dos delanteros (a elegir entre Mijatovic, Morientes y Suker) que no se estaban desmarcando. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=JN3Xkw8fMXs">Cuando se movían, el «7» respondía</a>, pero lo hacían poco. Para encontrar espacios, solo le quedaba abrirse, alejándose del peligro. En compensación, y como prueba de que aportaba como fuera, firmó la suma de asistencias más alta de su carrera, 12 en Liga.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Ganar la Champions tan joven le benefició</span>Increíblemente, aquella temporada culminó con la consecución de la Séptima. El poso de Illgner, Sanchís, Hierro y Redondo, con <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2015/04/21/champions/1429635123_175781.html">los tres goles de ¡Karembeu!</a>, obraron el milagro: 32 años después, el Madrid había reconquistado la Copa de Europa. La fecha estableció un antes y un después en cada merengue y en especial en los más jóvenes (Raúl y Roberto Carlos), que asimilaron las intrigas de la competición cuando todavía tenían toda su carrera por delante. Pero en lo que concierne a esta línea del relato, lo destacable fue el entorno. Dos anécdotas. A una semana de la Final contra la Juventus, el presidente Lorenzo Sanz llamó a Jupp Heynckes a su despacho y le preguntó cómo estaba. Según Sanz, le respondió: <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=W2pVGwMq-0k"><i>«Estoy hundido. Soy incapaz. Tengo fama de hombre duro, pero la situación ha podido conmigo»</i></a>. En otro término, y ya vinculado al propio día del partido, Raúl confesó que, de la <i>Vecchia Signora</i>, les abrumó hasta la bajada del autobús. El hecho de verles llegar en un vehículo oficial, uniformados de manera impoluta, etc, marcaba diferencias entre ambos clubes. El Madrid no llevó a Amsterdam ni el champagne; la propia Juventus le cedió el suyo. Si contamos esas peripecias no es para colorear el texto, sino para retratar, de forma cruda, lo que era el Real en el que creció Raúl. Pues además, todo lo que acontecía fuera del césped sufría su reflejo dentro del mismo. Desde que la herencia de Capello quedó destruida hasta la llegada de Luis Figo, el Madrid fue un equipo muy inferior a los mejores.</p>
<blockquote><p>A finales del 98, dirigido por Hiddink, Raúl ganó su primera Intercontinental con el gol del «Aguanís».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Entonces, ¿por qué siguió obteniendo el Real tan buenos resultados en Europa? En gran parte, debido a la plenitud de Raúl. El grupo jugaba las noches primaverales con la jerarquía de un rey, y la plenitud del «7» equilibraba lo demás. Habíamos enumerado cinco de sus seis virtudes capitales: la chispa, la resistencia, el gol, la asociación y el liderazgo. La que restaba la adquirió entonces: una absoluta omnisciencia futbolística.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">JB fue el 7º entrenador despedido en 4 años</span>Para profundizar en el impacto de Raúl en los días decisivos, antes debe pre-describirse la rutina de aquel Real. La temporada empezó bajo la dirección de John Benjamin Toshack, que dibujó un 4-3-1-2 cuya medular se componía de Redondo, McManaman y Savio; un mediocentro y dos hombres sin formación defensiva. En la práctica, como en la teoría, fue un coladero. <a target="_blank" href ="http://elpais.com/diario/1999/11/18/deportes/942879605_850215.html">El 18 de noviembre de 1999</a>, con un balance de tres victorias y mucha polémica en 11 jornadas, Toshack fue despedido y le suplió Del Bosque, que de primeras no supuso ningún plus. Con Vicente en el banquillo, se sucedieron las cinco derrotas más cruentas: el 1-5 contra el Zaragoza, el 5-2 ante el Dépor, el 2-4 frente al Rácing y las dos que le endosó el Bayern Múnich en la fase de grupos de la Champions, por 2-4 en el Bernabéu y por 4-1 en el Olímpico. Del Bosque miraba a sus suplentes y no veía centrocampistas, pero a su vez sabía que algo nuevo tenía que proponer, y tras aquellas goleadas, actuó en consecuencia: sacrificó a Savio, alineó un central extra y formó un 5-2-3. Es decir, protegió su área, pero vació la medular más si cabía. ¿Que en qué consistió la hazaña del «7»? En lograr que, ante los cuatro mejores equipos que había, nadie se diera cuenta. Compensó cada inferioridad numérica-futbolística&#8230; sin dejar de marcar goles.</p>
<blockquote><p>El FC Barcelona, el Manchester United, el Bayern Múnich y el Valencia CF sufrirían lo mejor de Raúl.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El 22 de octubre de 1999 se escribe con letras de oro. Todavía con Toschack en el banquillo, el Madrid viajó al Camp Nou para medirse a un Barça espectacular, que liderado por Figo, Kluivert y Rivaldo, parecía destinado a ganarlo todo. Y el «7» lo frenó en seco. En defensa, fue cerebro, piernas, zarpas y dentadura; y en ataque, usó a Redondo, Savio o Anelka según la necesidad. Con el argentino, aseguró posesiones que dieron aliento a los blancos; con el brasileño, destrozó la defensa posicional culé; y con el francés, mató a la contra. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=-zwLJ4LJgeI">Aquel Clásico constituye una de las pruebas más irrefutables sobre la exuberancia de su físico</a>, tanto en lo referido a la rapidez de movimientos como a su brutal resistencia. Y es que a lo expuesto sumó caídas a bandas, llegadas a línea de fondo y, claro, al gol. Hizo dos. Y dedicó su celebración<a target="_blank" href ="http://estaticos.archivo.marca.com/ficheros/marca/imagenes/ra/raulmandacallar354x215_ES.jpg"> más retratada</a>.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">La Champions 99/00 de Raúl fue algo increíble</span>En una línea parecidísima fueron sus partidos contra el Bayern Múnich en la semifinal (2-0, sirviendo <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=mfzCWkMssXw">sendos pases decisivos a Anelka y Míchel Salgado</a>) y el Valencia en la gran Final de París (donde anotó el 3-0 definitivo). Y en un registro más diferenciado, que no menos inspirado, Raúl dominaría la que, a la postre, sería la noche más recordada de la Octava, la de Old Trafford. Tras el 0-0 cosechado en el Santiago Bernabéu, el Madrid parecía ir al matadero en vez de a Manchester, pues los de Ferguson no habían bajado ni un ápice el listón del Trébol del 99. Así que en pos de elevar siquiera un poco la solidez, Del Bosque dejó sentado a Anelka y salió con Savio de titular, invirtiendo a Raúl como punta de lanza de los contragolpes blancos. Aquella sería la primera noche mágica de un tal Casillas, la enésima de Roberto Carlos y la penúltima de Fernando Redondo. Pero Ferguson solo tuvo ojos para su jugador favorito. Para, en sus palabras, el mejor del mundo. Sir Alex amaba al «7» blanco.</p>
<blockquote><p>Cada partido de los Galácticos en el Bernabéu era como el estreno de un blockbuster en Navidad.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Raúl compartió días con Ronaldo, Roberto Carlos, Rivaldo, Figo, Zidane, Totti, <i>Sheva</i> y Henry; disentir del juicio de Ferguson cabía entre lo prudente, pero había algo sobre lo que no podía debatirse: pese al número de mitos en activo, el «7» era, sin duda, quien marcaba la pauta de la Liga de Campeones. El que más dominaba, el que más resolvía, el que más inspiraba, el que ganaba casi siempre. El Madrid tenía la pieza maestra. Tan solo necesitaba hacerle justicia para, como equipo, ser el número uno.<a target="_blank" href ="https://tosepower.files.wordpress.com/2013/05/galc3a1cticos.jpg"> Y empezó a hacérsela</a>.</p>
<p style="text-align: justify">En la entrada del siglo XXI, Florentino Pérez tomó la presidencia del Real y revolucionó su funcionamiento. El Santiago Bernabéu se convirtió en el parque de atracciones del fútbol; la camiseta blanca, en la prenda más vestida; y el plantel merengue, en la constelación de estrellas más fascinante jamás reunida. Visto con perspectiva, a aquel proyecto solo le faltó la guinda de un entrenador magnífico. Tácticamente, el sostén no existía; cada acción dependía del talento individual, tanto en defensa como en ataque. No existía el menor plus desde la pizarra. Por eso dejó escapar títulos que bajo ningún concepto debió perder. Aunque igual por la misma razón, por aquel desamparo de todo lo tangible, aquellos jugadores parecieron dioses en la Tierra. El hecho de cada solución fuera producto de la inspiración de un mago, del sudor de un elegido, del grito de una leyenda, causaba un golpe sensorial de viso incomparable. Eran una ventana. Fueron <i>«Los Galácticos»</i>.</p>
<blockquote><p>Jugaron la semi de Champions ante el Barça de Rexach a medio gas. Solo apretaban contra la élite. </p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">En la noche de Reyes de 2002, regaló perfección</span>En lo vinculado a la consistencia, el curso más normal sería el de Luis Figo. El Madrid fue un equipo bastante rígido, siempre sujeto por un doble pivote con Makelele y uno más; estableciendo un orden que Roberto Carlos, el propio luso o Raúl rompían para ganar. Se pasearon en Liga. Si bien en Champions, Hitzfeld logró sujetarlos. El segundo año, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GdSdhD-97Ew">el de la noche de Reyes del 5-01-02</a>, en la que Raúl hipnotizó el juego y al enorme Deportivo de la Coruña, sería el de Zinedine Zidane, que suplió en el once a McManaman y rompió la simetría del esquema. Fue ahí cuando Del Bosque se mostro incapaz de seguir el ritmo del talento. En los días tensos, el Madrid era invencible; pero cuando no estaba al 100%, carecía de táctica que le auxiliase. Levantó la Novena y cedió el campeonato nacional. El que recuperaría en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3QcCtPLWjk0">la tercera campaña</a>, la de Ronaldo Nazario, pese que a se acentuaron, aún más, tanto el valle como la cima. Cada viaje por la península parecía un posible pinchazo, pero luego, arribaba al Bernabéu un Milan con Maldini, Costacurta, Redondo, Seedorf, Rivaldo y <i>Sheva</i>, con Nesta y Pirlo de revulsivos, y se veía como un conjunto&#8230; técnicamente mediocre. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=7usmd5tCl9k">Y qué maravilla de Raúl</a>.</p>
<blockquote><p>Raúl compensaba lo que Del Bosque no podía. Una vez se apagó, los Galácticos se deshilacharon.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Hay que detenerse en aquella Copa de Europa. Sería la última. Y fue impresionante. El bombo de cuartos emparejó al Real con su viejo adversario, el Manchester United. La ida se celebró en el Bernabéu, el 8 de abril del susodicho 2003. Del Bosque alineó su once gala, con Figo en la una, Zidane en la otra, Raúl en el medio y Ronaldo delante. Profesaron el espectáculo esperado, no se atisbaba otra opción y nada distinto acaecería. Si acaso, que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=IkijYy1w2Ic">el «7», aquella noche</a>, iría un paso más allá. Y Ferguson perdió el sentido por él. <i>«¿Qué debe pasar para que remontéis en Old Trafford?»</i>, le preguntaron. <i>«Que Raúl no entre en Inglaterra»</i>, aseveró. Quién iba a decirle entonces que el sueño no volvería a su Teatro. Y que nunca más, en su vida, volvería a ser el de aquel Real Madrid 3-Manchester United 1. El «7» cayó víctima de <a target="_blank" href ="http://www.abc.es/hemeroteca/historico-22-04-2003/abc/Deportes/raul-operado-de-apendicitis-aguda-estara-un-mes-sin-jugar_175757.html">una apendicitis aguda</a>. Y en la vuelta de la semifinal ante la Juventus, en Turín, a su baja se sumó la de Ronaldo. Demasiada traca.</p>
<p style="text-align: justify">Y el verano siguiente aniquilaría el proyecto. Desarmó la plantilla y el equilibrio emocional de la entidad. El Madrid fichó a David Beckham, un gran jugador que no estaba al nivel de Ronaldo, Zidane y Figo, y cuya posición ideal coincidía con la del luso. Además, hicieron las maletas Makelele, McManaman, Flavio, Iván Campo, Geremi y Morientes, sin que llegara nadie para cubrir sus marchas. También dijo adiós un peso pesado, el histórico Hierro, una baja polémica que cedió la capitanía a Raúl, aumentando sus distracciones extrafutbolísticas. Y por último, el club prescindió de Del Bosque en favor de Carlos Queiroz, el segundo de Ferguson en el United. Bajo la dirección del portugués, el Madrid completó cinco meses de fútbol primoroso; en términos estéticos, la cúspide <i>galáctica</i> -mención especial a la brillante explosión de Cambiasso, que formó doble pivote con <i>Becks</i>-; pero la falta de banquillo destruyó la temporada. Poco a poco, los titulares se fueron desinflando, siendo Raúl uno de los más penalizados; y si había problemas y no había «7», la victoria se alejaba. El declive del mito blanco se lanzó por una rampa. Nadie lo frenaría. Y sería devastador.</p>
<blockquote><p>Desde 2004 a 2010, Raúl fue un jugador agotado enchufado a la respiración asistida del gol.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Sin su chispa, no podía ser él, y fue otra cosa</span>Raúl perdió la chispa. Su sprint agravó su lentitud, pero el drama residía en su galope, su trote y su caminar. Carecían de la vivacidad que daba sentido a su cerebro. No llegaba adonde quería, no podía solucionar lo que su lectura calificaba de incorrecto, estaba en terreno de nadie sin aportar ninguna cosa. Y lo peor fue lo demasiado en el tiempo que sobrevivió esta versión: nada menos que seis años, el equivalente al 37,5% de su estancia en el Bernabéu. Generaciones de madridistas crecieron confundidas, sin entender cómo un futbolista que parecía luchar por ser uno más, sin disfrutar ni divertir, era el ídolo de la afición. Alcanzado 2008, Schuster respetó su estatus y lo metió en el área, y como el olfato de gol sí lo conservaba todavía, recuperó cifras destacables; si bien el escasísimo ritmo con el que ejecutaba cada gesto le impedía rendir frente a los mejores. Por no apuntar que ralentizaba mortalmente el sistema ofensivo del Real. Tres cuartos de lo mismo sucedería con Juande Ramos; una situación que solo cambiaría cuando, en el verano de 2009,<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/cristiano-ronaldo-heroe-similitudes-thor/"> Cristiano Ronaldo </a>fue presentado en Concha Espina. El contraste  reveló lo insostenible. Poco a poco, perdió la titularidad. Y al fin, descansó.</p>
<blockquote><p>En definitiva, Raúl digitalizó la historia del Madrid para que siempre formase parte de su futuro.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El envejecimiento de <i>«La Quinta del Buitre»</i> dejó tras de sí un rastro de nostalgia. Y un estadio desprotegido, lleno de dudas. Pero <a target="_blank" href ="http://pbs.twimg.com/media/BZcnOpuCMAEgX_o.jpg:large">los tiempos del número «7»</a> alejaron cada nube. Raúl inspiró un Real suyo, vencedor y trascendente, que ganó, exactamente, como ganaba en blanco y negro. Hizo que Di Stefano nunca pasase de moda. Su estilo de juego, su carácter indomable, su expresión contundente y sorda. Todo tan parecido a lo de siempre, cuando todo cambiaba por segundos. Su legado es poderoso, imborrable, incorruptible. Sirva este texto para contactar con el futbolista. Porque lo primero, en esta historia, nunca lo olviden, fue el balón.</p>
<p style="text-align: center;">···</p>
<p><a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/12/archivo-articulos-raul-gonzalez-blanco"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/raul/00.jpg"  alt=""  align="left" /></a> <a href="http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/analisis-trayectoria-raul-gonzalez-seleccion-espanola/"><img src="http://www.ecosdelbalon.com/media/origen/raul/02.jpg"  alt=""  align="left" /></a></p>
<hr width="45%" align="center" size="1" color="#c9cac8">
<p style="text-align: center;">···</p>
<p style="text-align: center;"><b>HAZ CLICK AQUÍ PARA VER TODAS LAS COLECCIONES DE  <a href="http://www.ecosdelbalon.com/category/blog/origen-articulos-futbol/" target="_blank" ><br />
&#8211; ORIGEN | ECOS &#8211;</a></b></p>
<p style="text-align: center;">···</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/11/como-jugaba-raul-gonzalez-blanco-real-madrid/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>102</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>«Suker y Mijatovic»</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/analisis-dupla-suker-mijatovic-delantera-real-madrid/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/analisis-dupla-suker-mijatovic-delantera-real-madrid/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Oct 2015 02:00:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Futbolistas]]></category>
		<category><![CDATA[Alkorta]]></category>
		<category><![CDATA[Capello]]></category>
		<category><![CDATA[FC Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Hierro]]></category>
		<category><![CDATA[Lasa]]></category>
		<category><![CDATA[Mijatovic]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl]]></category>
		<category><![CDATA[Real Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[Roberto Carlos]]></category>
		<category><![CDATA[Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Suker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=182725</guid>
		<description><![CDATA[Los noventa fue una época mágica para el futbolero que tuvo la suerte de vivirla. La última década del S.XX fue la del dulce tránsito del pasado al futuro. Las retransmisiones televisivas, por ejemplo, crecían sin parar en cantidad y calidad. Ver a tu equipo cada finde ya no dependía del canal autonómico de turno [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Los noventa fue una época mágica para el futbolero que tuvo la suerte de vivirla. La última década del S.XX fue la del dulce tránsito del pasado al futuro. Las retransmisiones televisivas, por ejemplo, crecían sin parar<span id="more-182725"></span> en cantidad y calidad. Ver a tu equipo cada <i>finde</i> ya no dependía del canal autonómico de turno si disponías de <a target="_blank" href ="http://marcaporhombro.com/wp-content/uploads/2013/02/logodigitales-500x558.png">1.995 pesetas para el PPV</a>. Aun así, la radio era todavía nuestra fiel compañera de viaje, y se seguían cantando los goles con la oreja pegada al transistor del abuelo. Sin quererlo y de manera lógica, hemos mitificado todo de aquellos días. También lo que sucedía en el césped.</p>
<p style="text-align: justify">Y no era para menos. Al fútbol europeo había llegado la <a target="_blank" href ="https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Bosman">célebre Ley Bosman</a>, que en cristiano quería decir que podías fichar casi todas las estrellas que quisieras. A esta orgía legal se sumó en nuestro país el <i>boom</i> de los derechos televisivos, una especie de cheque en blanco para cada club de Primera División. El Real Madrid, envuelto en vergüenzas históricas al no clasificarse para Europa la temporada anterior, tiró de chequera para fichar a lo grande: Illgner, Roberto Carlos, Seedorf… y sobre todo, Davor Suker y Pedja Mijatovic.</p>
<blockquote><p>Socialmente, todo se puso de parte de la pareja Suker-Mijatovic</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Lo primero que molaba de ellos eran las pintas. Engominados y trajeados, su perfil encajaba perfectamente como <a target="_blank" href ="http://aion.mx/wp-content/uploads/2015/01/Pulp-Fiction-036.jpg">sicarios de película</a> de Tarantino. Ambos desembarcaban en Madrid tras triunfar a lo bestia en Sevilla y Valencia. Davor había hecho grande al Sánchez Pizjuán con sus goles de crack. Lo de Pedrag fue todavía más enorme si cabe, pues un año antes rozó el título de Liga y la Bota de Oro, siendo elegido con absoluta justicia el mejor jugador del campeonato. Yugoslavo y croata, diestro y zurdo, <a target="_blank" href ="http://www.realmadrid.com/cs/Satellite?blobcol=urldata&#038;blobheader=image%2Fjpeg&#038;blobkey=id&#038;blobtable=MungoBlobs&#038;blobwhere=1203339998563&#038;ssbinary=true">guapo y feo</a>. Eran ya una pareja.</p>
<p style="text-align: justify">El encargado de gestionar aquella dupla fue Fabio Capello, y lo cierto es que no existía nadie mejor. Europa vivía el auge del 4-4-2 y las parejas de delanteros. Así <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0pD4EFGQDhA">había dominado la Champions</a> Fabio con su poderoso AC Milan. Así pues, Suker sería el 9 y realizaría las labores de ariete, enfocado al remate. Pedja, que seguramente era un jugador más completo, abarcaba más terreno y solía realizar movimientos amplios y potentes, siempre con mucho desborde en carrera. La consolidación absoluta del dúo llegaría el 7 de diciembre de 1996.</p>
<blockquote><p>Capello exprimió, no sin problemas, el potencial de su ataque</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">No exageramos si decimos que, al menos hasta la fecha, se trató del <i>“Madrid-Barça”</i> más esperado de siempre. La igualdad en la tabla, los fichajes rutilantes de ambos clubes, el bienvendido eslogan <span class="pullquote_right">Capello batió a R9 para goce de Suker y Pedja</span>de <i>“la Liga de las estrellas”</i>… todo esto hizo que el primer Clásico de la campaña <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VRpwyLlB_m8">generase un interés único</a>. En lo social, Suker y Mijatovic estaban siendo la respuesta deportiva al fenómeno mediático que se vivía en Barcelona con la figura de Ronaldo Nazario. El brasileño era lo nunca visto en la historia del balón, y llegaba a la cita del Santiago Bernabéu suscitando auténtico pavor. Los vencedores, sin embargo, fueron otros. Capello diseñó un marcaje intenso al brasileño con Rafa Alkorta como perro de presa y Fernando Hierro como corrector ocasional. Ronaldo casi no la tocó. Para Suker y Mijatovic quedó la gloria del gol. Uno para cada uno. Delirio blanco.</p>
<p style="text-align: justify">Capello había encontrado el modo de exprimir el 100% de su pareja atacante. Aun así, la presencia del joven aunque ya determinante Raúl obligaba a Fabio a ser, a su gusto, demasiado ofensivo. El <i>“7”</i> madridista arrancaba<span class="pullquote_left">Suker por Lasa, un clásico</span> como falso extremo izquierdo, dejando a menudo la banda libre para las subidas de Roberto Carlos. Cuando el Madrid iba ganando, que era la mayoría de las veces, Capello daba rienda suelta a sus impulsos y acometía un cambio que terminó siendo chascarrillo nacional: <i>“Suker por Lasa”</i>. El lateral vasco, cuya obra principal en el Madrid fue <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2015/02/03/primera/1423000349_725564.html">un gol desde 60 metros al Sevilla</a>, entraba constantemente por el punta croata allá por el minuto 70 de cada partido, para enfado de un Davor que evidenciaba su cabreo con el técnico italiano sin pudor alguno. Es muy posible que Suker y Mijatovic acabaran cansados de la exigencia de Capello, pero la realidad terminaría siendo incuestionable: sin Fabio nada iba a ser lo mismo.</p>
<blockquote><p>En realidad, Suker y Mijatovic solo rindieron un año en el Madrid</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Y es que, tras casi 40 goles entre ambos en la 96-97, el rendimiento de la dupla cayó en picado tras la marcha de Capello. La cifra de tantos se redujo a la mitad. Para Suker la cosa fue incluso peor, pues acabó perdiendo la titularidad a manos de un Morientes de 22 años. Mijatovic, con problemas de lesiones, solo participó en 24 encuentros en esa Liga. En Champions, el montenegrino no vería puerta hasta la final, si bien queda para él la consecución del <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6w20UwKxkug">gol más importante de la historia moderna</a> del Real Madrid. El tanto ante la Juventus mitificó del todo su nombre a pesar del rápido declive futbolístico. Suker, por su parte, mantuvo su prestigio en la Copa del Mundo de ese verano a base de goles (no tanto de juego), éxito que le otorgó un irreal Balón de Plata. Las circunstancias propiciaron una nueva oportunidad para la pareja, que ya no estaba para nada. 9 goles y 0 títulos fue el balance de 1999, el año del fin. Davor y Pedja dejaban la Liga española. Los inolvidables <i>“Suker y Mijatovic”</i>, patrimonio de toda una era.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/10/analisis-dupla-suker-mijatovic-delantera-real-madrid/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>81</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Gol en Sevilla</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2015 02:00:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David León]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Bacca]]></category>
		<category><![CDATA[Frédéric Kanouté]]></category>
		<category><![CDATA[Inmobile]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fabiano]]></category>
		<category><![CDATA[Maradona]]></category>
		<category><![CDATA[Polster]]></category>
		<category><![CDATA[Sevilla FC]]></category>
		<category><![CDATA[Suker]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=175220</guid>
		<description><![CDATA[evilla es orgullosa y diferente. Muestra de ello son sus bellos paisajes o el carácter altivo de su gente. Incluso podría decirse que su sol quema distinto al del resto de Andalucía. Sevilla degusta la grandeza y la exige para entregarse con pasión. En el Sevilla FC, fiel –que no único– representante del sentir de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">S</span>evilla es orgullosa y diferente. Muestra de ello son sus bellos paisajes o el carácter altivo de su gente. Incluso podría decirse que su sol quema distinto al del resto de Andalucía. <a target="_blank" href ="http://2.bp.blogspot.com/-Lr9PYvT71TU/UjswBKSDupI/AAAAAAAAKHg/JZX4_c-GiCs/s1600/IMG_2130.JPG">Sevilla degusta la grandeza</a><span id="more-175220"></span> y la exige para entregarse con pasión. En el Sevilla FC, fiel –que no único– representante del sentir de la ciudad, ha habido a lo largo de las últimas tres décadas un hombre encargado de conducir a los suyos al orgullo y la gloria: su delantero centro.</p>
<blockquote><p>El delantero, más que un jugador para el Sevilla desde hace años</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Podríamos decir que todo comenzó con Anton Polster. <i>“Toni”</i> era un ariete austriaco alto y robusto que se había hinchado a meter goles en su país. Metió tantos que en 1987 incluso ganó la Bota de Oro, algo que llamó la atención de la poderosísima liga italiana.<span class="pullquote_right">Toni Polster, el primer nombre</span> El Calcio (por entonces casi como la NBA del fútbol) no es que se le atragantase, pero de marcar en su tierra casi un gol por encuentro pasó a colar uno cada tres partidos. Eso hizo que el Torino aceptara traspasarlo a un Sevilla que vivía consolidado en la mitad de tabla de la liga española. Tras una primera temporada de adaptación, iba a ser en su segunda campaña cuando Polster <a target="_blank" href ="http://www.kaisermagazine.com/retroblog/toni-polster-bota-de-oro-sevilla-logrones/">la rompería del todo: 33 goles</a> (récord del club) y un billete para Europa que no se lograba desde hacía siete años. Toni se marcharía de Nervión con una media anotadora superior a 0,5 tantos por partido, dígitos potentes que el sevillismo, sin embargo, no iba a extrañar por mucho tiempo. Al Sánchez Pizjuán llegaba Davor Suker.</p>
<blockquote><p>Davor Suker era un atacante de clase mundial jugando en Sevilla</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Si se elaborase un once histórico del Sevilla FC, Davor Suker tendría muchas papeletas para formar parte del mismo. El delantero croata hizo goles que también valieron plaza en Europa, pero su caso es distinto. Suker <span class="pullquote_left">Davor Suker, un crack mundial</span>era la joya de la entidad, un motivo para sentirse grande e ir al campo cada domingo. El aficionado sevillista era plenamente consciente de tener en Davor a un futbolista de clase mundial que, tarde o temprano, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=oynCpzVRMCE">acabaría triunfando en un grande</a>. Como rematador, Suker era casi infinito: pegaba bien las faltas, controlaba el balón de maravilla y era muy imaginativo. A nadie podía extrañar su química personal y futbolística con Maradona en la etapa de Diego en Sevilla. Davor era un artista de la definición, capaz de sorprender a los porteros con cualquier toque. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UWdD9my3jiY">Mención especial a sus vaselinas</a>: eran inexplicables. Su marcha de Sevilla no sería tan dulce como la de su antecesor Polster;  sin Davor, los andaluces bajarían a Segunda División.</p>
<blockquote><p>Baptista hizo la transición hacia la edad de oro del Sevilla</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El descenso trajo al Sevillla una refundación casi completa. El despilfarro de dinero (<a target="_blank" href ="http://sevilla.abc.es/deportes/orgullodenervion/noticias/sevilla-fc/sevilla-los-diez-fichajes-fiasco.html">700 millones de pesetas por Bebeto</a>, entre otras cosas) dio paso a una política de cantera y un control exhaustivo del gasto. Desde Brasil llegaba a buen precio un tal Julio Baptista, que venía para ser mediocentro y acabó marcando 38 goles en dos años. Julio fue el enlace entre los años malos y la edad de oro del sevillismo. Su traspaso al Real Madrid sirvió de sostén económico para afrontar dos contrataciones históricas: las de Luis Fabiano y Frederic Kanoute.</p>
<blockquote><p>LuisFa y Kanoute, ¿la mejor delantera de la historia del club?</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Antes de saltar a Europa, Luis Fabiano era estrella en Brasil. Tan estrella era que su figura llegó a provocar un cisma ni más ni menos que en la directiva FC Barcelona, que no se ponía de acuerdo en el nombre del delantero a fichar; unos querían a Samuel Eto’o y otros, a <i>LuisFa</i>. No obstante, su desembarco en el viejo continente no fue exitoso de primeras. Luis Fabiano decepcionó en el Oporto, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2005/05/19/mas_futbol/1116453602_850215.html">lo que posibilitó su llegada a Sevilla</a>. Algo similar sucedió con Kanoute, cuyo nivel en la Premier League no hacía presagiar lo que vendría luego.</p>
<p style="text-align: justify">La primera temporada de Kanoute y Luis Fabiano, <a target="_blank" href ="http://cdn.20m.es/img/2006/05/11/428937.jpg">si bien fue histórica en lo colectivo</a>, no resultó espectacular. Ninguno sobrepasó los seis tantos en liga y a menudo alternaban presencia en el once con el argntino Javier Saviola. Cuando explotaron, eso sí, ya fue para siempre. Entre ambos dejaron más de 220 goles con la camiseta andaluza y el recuerdo de una pareja futbolística impresionante y complementaria. Kanoute era la elegancia, el juego entre líneas; la clase. Luis Fabiano era la agresividad, el desmarque y la profundidad. Unidos, quizás formaron la mejor delantera de la historia del club.</p>
<blockquote><p>El éxito del Sevilla parece unido al de sus delanteros centro</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La decadencia y posterior desaparición de la dupla ofensiva tuvo su consecuencia inmediata en los éxitos del club. El Sevilla se alejó de los títulos, aunque  no por mucho tiempo. La secretaría técnica de Nervión estuvo hábil para montar un nuevo ciclo de éxito de la mano de Unai Emery. En él, la gran figura atacante iba a ser Carlos Bacca, un punta muy reconocido <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nP-unFzS2y8">en la poco relevante liga belga</a>. En cierto modo, el colombiano recordaba en sus movimientos a Luis Fabiano, con un toque añadido de velocidad y manejo del contragolpe. Sus conquistas nos son tan recientes que no necesitan ser recordadas: dos Europa Leagues y casi 50 goles en sus dos años en el Pizjuán, un currículum que ha acabado con <a target="_blank" href ="http://www.lasprovincias.es/deportes/futbol/201507/03/bacca-sevilla-milan-millones-20150703003510-v.html">Carlos en San Siro</a>, previo pago de 30 millones de euros. Bacca supuso la confirmación de que toda gloria sevillista en las últimas décadas ha estado relacionada con un nombre rutilante en su ataque. El reto de mantener la excelencia recae ahora en los pies de Ciro Inmobile. <i>Buona fortuna</i> para él; el listón está alto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/08/analisis-ultimos-delanteros-sevilla-suker-kanoute-luisfa-bacca/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>25</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cruyff, Benzema y el Paquete Higuera</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/por-que-no-se-juega-con-dos-delanteros-analisis-tactico/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/por-que-no-se-juega-con-dos-delanteros-analisis-tactico/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 Oct 2013 01:55:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Abel Rojas]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Bebeto]]></category>
		<category><![CDATA[Darío Silva]]></category>
		<category><![CDATA[Darko Kovacevic]]></category>
		<category><![CDATA[Dely Valdés]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Tristán]]></category>
		<category><![CDATA[Esnáider]]></category>
		<category><![CDATA[Frédéric Kanouté]]></category>
		<category><![CDATA[Javi Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Johan Cruyff]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Ignacio Martínez]]></category>
		<category><![CDATA[Juanele]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fabiano]]></category>
		<category><![CDATA[Makaay]]></category>
		<category><![CDATA[Mijatovic]]></category>
		<category><![CDATA[Milosevic]]></category>
		<category><![CDATA[Munitis]]></category>
		<category><![CDATA[Nihat]]></category>
		<category><![CDATA[Osorio]]></category>
		<category><![CDATA[Patrick Kluivert]]></category>
		<category><![CDATA[Peternac]]></category>
		<category><![CDATA[Romario]]></category>
		<category><![CDATA[Ronaldo]]></category>
		<category><![CDATA[Saviola]]></category>
		<category><![CDATA[Suker]]></category>
		<category><![CDATA[Urzáiz]]></category>
		<category><![CDATA[Ziganda]]></category>
		<category><![CDATA[Zigic]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=91570</guid>
		<description><![CDATA[uan Ignacio Martínez dice que contra equipos que quieren tener el balón ya no se puede. La lesión de Óscar le está animando a probar cosas nuevas, y entre ellas destacó el doble «9» formado por Osorio y Guerra contra el Málaga de Schuster. Es cierto que en el primer tiempo sufrieron; había tres boquerones [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">J</span>uan Ignacio Martínez dice que contra equipos que quieren tener el balón ya no se puede. La lesión de Óscar le está animando a probar cosas nuevas, y entre ellas destacó <a target="_blank" href ="http://www.foxsportsasia.com/servlet/file/cole.jpg?ITEM_ENT_ID=697515&#038;COLLSPEC_ENT_ID=10&#038;ITEM_VERSION=1">el doble «9»</a> formado por Osorio y Guerra contra el Málaga de Schuster.<span id="more-91570"></span> Es cierto que en el primer tiempo sufrieron; había tres boquerones en el centro del campo, parecían estar solos y jugaron tela, pero también lo fue que durante los 90 minutos sin excepción pareció que el Pucela creaba peligro con pasmosa facilidad. Cualquier ataque olía a gol. El 2&#215;2 de puntas contra centrales resultó imparable para una zaga que no era ningún coladero.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Costa-Villa, los supervivientes</span>Otrora no hubiera sido noticia ver un doble «9»; la noticia, de hecho, era no verlo. Al preguntar ayer en Twitter sobre esta temática, la comunidad resaltó con nostalgia infinidad de parejas que enumeraremos al final de este texto, así como hoy hemos dedicado una nota al dúo ¿perfecto o imposible?, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/analisis-romario-ronaldo-historica-delantera-brasil/">el Ronaldo &#038; Romario de 1997</a>. La gran cuestión es: si en el fútbol solo perdura lo bueno y nadie se ha olvidado de aquellos matrimonios, ¿por qué un solo equipo de 20 juega  hoy con dos arietes en <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/category/38-ecos/">la Liga BBVA</a>?</p>
<p style="text-align: justify">Repetimos: según JIM, porque, contra equipos que quieren el balón, <i>ya</i> no se puede. Y en España desde Cruyff, cada día lo quiere más gente.</p>
<blockquote><p>Lo usual es usar dos atacantes que partan desde una banda.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Usar todo el campo es básico en este juego, en las bandas están sus límites y para ocuparlas lo más fácil y directo es fijar en ellas un par de hombres. Es más, ocuparlas bien de otro modo es dificilísimo. Por eso hoy, ayer y en los años 70 la presencia de dos laterales y dos tipos por delante ha sido y es un rasgo común en la gran mayoría de equipos.</p>
<p style="text-align: justify">Si hacemos el cálculo (dos extremos en las bandas + dos delanteros), <a target="_blank" href ="http://www.corazonblanco.com/media/galeria/44/5/3/9/7/n_real_madrid_la_historia-57935.jpg">en la era del doble «9»</a> a cada sistema le quedaban dos futbolistas, y ni uno más, para su centro del campo. Algunas parejas, como Zamorano y Amavisca o Pandiani y Samuel Eto´o, vivieron con un «5» y un «10» (Redondo y Laudrup; Harold Lozano e Ibagaza); y otras, como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=1V3wbHha0tw">Kluivert y Saviola</a> o Darío Silva y Dely Valdés, lo hicieron con un doble pivote (Cocú y Xavi; Miguel Ángel y <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2002/01/20/mas_futbol/1011481225_850215.html">el <i>Gato</i> Romero</a>). Sólo dos tipos para toda la medular. Visto así, el axioma del buen JIM es bien fácil de entender: ¿cómo compiten dos tíos solos contra, por ejemplo, Bruno, Trigueros, Cani y Aquino en la zona donde más se juega en los partidos de hoy? ¿cómo se la quitas a quien la quiere si estás en inferioridad de 4&#215;2?</p>
<blockquote><p>Los livianos centrales actuales sufren mucho contra dobles «9s».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Ibai Gómez vota por el doble «9»</span>Aun así, resignarse y guardar en el baúl de los recuerdos el doble «9» no parece procedente. Se trata de una variante táctica que ofrece muchas soluciones. ¿Qué daño no harían dos delanteros a estos centrales modernos que reducen su repertorio al arte de anticipar?, ¿cómo de sostenible sería su juego si su compañero en vez de ser un seguro de vida potencial pasara a tener uno a su cargo? O imaginemos los beneficios a la hora de tirar una contra. Hoy lo habitual es que el «9» de quien defiende se tire a la banda para que su equipo salga por ahí; el rival abre un central con él y cierra el medio con el otro en un marco de 1&#215;0. Fácil. Seamos incluso más simples, ¿cuánto no disfrutarían <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/09/analisis-athletic-betis-liga-bbva-ibai-gomez/">los buenos centradores</a> si volvieran a tener dos rematadores en el área? La aparición de un equipo bueno y claro que jugase con un doble «9» <i>vintage</i> confundiría. Al menos al principio, jugaría con esa ventaja.</p>
<blockquote><p>Si no se rindiese culto a la posesión, habría más dobles «9s».</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Para que un equipo con doble «9» le quitase la razón al entrenador del Pucela podrían pasar dos cosas. La primera, que consiguiese que el partido no se jugase en el centro del campo. <i>Si tengo la inferioridad en esta parcela, que ésta resulte la menos importante.</i> La segunda, que, como pasó en su día con <a target="_blank" href ="http://www.colchonero.com/media/galeria/4/4/5/2/9/o_atletico_de_madrid_la_historia-19254.jpg">Kiko y Penev</a>, Dertycia y Pier o Forlán y José Mari, sus entrenadores apostasen por el rombo estrecho en la medular (Vizcaíno, Simeone, Pantic y Caminero son el paradigma). O lo que es igual, que sin clavar a nadie en las bandas lograsen que estuvieran activas. Ambas cosas son difíciles. Por eso casi nadie las intenta. </p>
<p style="text-align: justify">El amor de Johan Cruyff por el balón divorció a los matrimonios del gol, para pena de los delanteros sin mecha (Benzema) y de los que no son tan buenos como para jugar solos (al estilo del <i>Paquete</i> Higuera, Bolo, Juan Sánchez, Sabas, Carlitos, Víctor Fernández y más ilustres). Con otras palabras, JIM <i>dixit</i>.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify"><strong>Nota. </strong> Las parejas de delanteros <a target="_blank" href ="https://twitter.com/ecosdelbalon/status/390500756714819586">más homenajeadas en Twitter</a> fueron Luis Fabiano y Kanouté; Kovacevic y Nihat; Claudio y Bebeto; Makaay y Diego Tristán; Zigic y Munitis; Milosevic y Juanele; Bolic y Bolo; Suker y Mijatovic; Kiko y Vieri; Rossi y Nilmar; Edu y Oliveira; Diego Milito y Ewerthon; Eto´o y Pandiani; Juan Sánchez y Penev; Piojo López e Ilie; Kun y Forlán; Darío Silva y Dely Valdés; el Paquete Higuera y Esnáider; Uche y Sinama Pongolle; Fernando Torres y Nikolaidis; Ohen y Penev; <a target="_blank" href ="https://twitter.com/feijoosenberg/status/390502510693060608">el Turu Flores y Pauleta</a>; Ziganda y Urzáiz; Víctor y Peternac; Raúl y Ronaldo/Morientes; y Kluivert y Saviola -la del 4-4-2 de Radomir Antic-.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/10/por-que-no-se-juega-con-dos-delanteros-analisis-tactico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>90</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
