<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Rabah Madjer</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/rabah-madjer/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>El año del dragón</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2015 01:55:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Artur Jorge]]></category>
		<category><![CDATA[FC Bayern Munich]]></category>
		<category><![CDATA[FC Porto]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Gomes]]></category>
		<category><![CDATA[Juary]]></category>
		<category><![CDATA[Magalhaes]]></category>
		<category><![CDATA[Paulo Futre]]></category>
		<category><![CDATA[Rabah Madjer]]></category>
		<category><![CDATA[Udo Lattek]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=163802</guid>
		<description><![CDATA[ota de oro en un par de ocasiones, romperredes imparable, símbolo del fútbol portugués de los años 80 y referencia mundial si de delanteros centro hablamos. 168 goles en 183 partidos. Fernando Gomes era –es- una leyenda del Oporto, pero se perdería el partido más importante de la historia del club. Gomes estaría en Viena [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">B</span>ota de oro en un par de ocasiones, romperredes imparable, símbolo del fútbol portugués de los años 80 y referencia mundial si de delanteros centro hablamos. 168 goles en 183 partidos. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TjE6ZSl7I6Q">Fernando Gomes</a> era –es- una leyenda del<span id="more-163802"></span> Oporto, pero se perdería el partido más importante de la historia del club. Gomes estaría en Viena sólo como espectador, haciendo el desafío para el club portugués aún más grande. El Bayern Munich aguardaba y toda ayuda era poca.</p>
<p style="text-align: justify">Artur Jorge consiguió llevar al club del Estadio das Antas más lejos que cualquier otro entrenador. Hasta entonces siempre había estado a la sombra del Benfica, indiscutible dominador del panorama nacional y prestigioso ganador <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/05/historia-benfica-campeon-europa-guttmann-eusebio/">de dos Copas de Europa</a> que eran una losa para un club que ambicionaba cambiar el <i>statu quo</i> del fútbol luso.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Oporto no era uno de los grandes favoritos para ganar en 1987</span>La máxima competición continental había pasado la treintena –aunque realmente <i>la Orejona</i>  sólo tenía 20 añitos- y lo hacía con muy buena salud. La edición 86-87 se presentaba como una de las más potentes hasta la fecha. Participaban los tres campeones continentales del año anterior, algo poco habitual. El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=5frdqKNpoCE ">sorprendente Steaua</a> rumano defendía su corona de campeón continental sin el héroe Duckadam pero con Hagi, mientras el potente Dinamo de Kiev, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=_EZa9Oet2Mk ">campeón de la Recopa</a>, se presentaba como máximo aspirante al título. El Real Madrid de la Quinta del Buitre, tras su doble victoria en la Copa de la UEFA iniciaba el asalto al sueño de la Séptima por primera vez. Y en el bombo también entraron una Juventus que iniciaba su renovación tras un período de oro –fue la última temporada de Michel Platini-, el poderoso Bayern de Udo Lattek, un talentoso Estrella Roja, el Anderlecht, constante animador del fútbol europeo de la anterior década, el Austria vienés liderado por Polster y una buena generación austríaca –que nunca cumpliría con todo lo que prometía-, el PSV que ganaría el título al año siguiente o un Panathinaikos que había sido semifinalista apenas dos años antes y que ahora contaba con los millones un presidente ambicioso. Había nivel, y el Oporto no aparecía como uno de los favoritos.</p>
<blockquote><p>La edición de 1987 es una de las de mayor nivel en la historia de la Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, los portugueses se van haciendo un nombre gracias a su trío de atacantes: el ya célebre Fernando Gomes –Bota de Oro en el 83 y el 85-, el habilidoso y temperamental <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7h7NgL8NAQ ">argelino Rabah Madjer</a> y uno de los jóvenes prodigios del fútbol europeo, Paulo Futre. A mediados de los 80, una generación de talento casi sin precedentes aparece en el Viejo continente: Michael Laudrup, Emilio Butragueño, Míchel, Enzo Scifo, Dragan Stojkovic, Dejan Savicevic, Gica Hagi, Roberto Mancini, Toni Polster, Robert Prosinecki, Roberto Baggio… Grandes jugadores surgen de todos los rincones de Europa. Pocos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TCOnVCj84SE ">más excitantes que Futre</a>. Un extremo con una velocidad y un regate en carrera prodigiosos, que se va a revelar como una fuerza imparable en esta edición de la Copa de Europa.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">El Bayern Munich llegó a la final tras golear al Madrid de las Quintas</span>El bombo fue generoso con los portugueses en las dos primeras rondas. El Oporto destrozó al Rabat Ajax maltés y ganó con solvencia a los checoslovacos del Viktovice. Sufrió <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=QfC6x5bpb84">ante un Brondby</a>, que crecía en base a un grupo de jugadores que sorprenderían a Europa en la Euro 92. Los Dragones estaban en semifinales, mientras el resto de grandes equipos se mataban entre ellos. La segunda ronda fue fatal para la Juve, eliminada <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=S_ePdYDCSCQ">por el Real Madrid</a> en la eliminatoria estrella de aquella fase. También sucumbirán los campeones del Steaua a los pies del Anderlecht, en el cual se integraban muchos jugadores de la sorprendente Bélgica de Mexico 86. La trayectoria belga quedaría truncada en la ronda siguiente, cuando el Bayern se les cruzó en el camino. Sin piedad, los bávaros aplastaron a los belgas <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=i9ECNdkpIrs">5-0 en Munich</a>. La impresionante trayectoria de los de Lattek había comenzado con la eliminación del PSV en la primera ronda, para luego dar cuenta de Polster y sus chicos en la segunda. Tras el Anderlecht, sería el Real Madrid quien quedaría sepultado por un torrente de goles –y una actuación bastante mala del árbitro escocés Valentine- en el Olympiastadion. Las Quintas del Buitre y de los Machos, que ya venían desquiciadas de la ida, fueron incapaces de remontar en la vuelta, y el Bayern volvía a la final cinco años después de su sorprendente derrota a manos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=2Un9heyuDtA">del Aston Villa</a> de Tony Morley y Gary Shaw en Rotterdam.</p>
<p style="text-align: justify">Para llegar a Viena, los de Artur Jorge tenían que derrotar al Dinamo de Kiev de Valeri Lobanovskiy, sin duda el equipo de moda en Europa. Su camino había sido plácido hasta aquí, aplastando al campeón búlgaro –un Beroe Stara que se benefició de las sanciones a CSKA y Levski por una célebre pelea en la final de Copa-, al Celtic de Glasgow y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=05h6JR9uhEs">al Besiktas</a>. Era su victoria en la Recopa el año anterior y la gran imagen dada por la URSS –con 13 jugadores del Dinamo- en el Mundial de México lo que asustaba de ese equipo. Fútbol rápido, incansable, siempre atacando los espacios del equipo rival, con jugadores que combinaban casi de memoria… Los soviéticos eran claros favoritos, pero como ocurriría de manera demasiado habitual a esta generación –y a otras muchas de futbolistas de la URSS-, llegado el momento de la verdad fallaron. La ida, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=q0umXY6-ztw">jugada en Portugal</a>, se saldó con una victoria portuguesa. Apenas 2-1, con goles del inevitable Futre y André de penalti, con Yakovenko marcando el tanto soviético. Un gol que se presumía decisivo para el devenir de la eliminatoria. En la vuelta, en un estadio de la República de Kiev con cien mil almas apoyando al Dinamo, los portugueses no salieron a defender. En los primeros 10 minutos el Oporto asesta <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=8E_tkMFCYcM">dos golpes mortales</a> a la fe de los de Lobanovskiy. Primero Celso y luego Fernando Gomes ponen un 0-2 que ni el más optimista de los portistas podría soñar. Cierto es que Mikhaylichenko, un todocampista que era la última joya descubierta y pulida por el zorro soviético, recortó apenas dos minutos después dando esperanza al equipo ucraniano. Pero el Dinamo, habitualmente frío, compacto, dominador, pareció desquiciado desde el inicio del partido, más aún al recibir goles que <i>no deberían haber recibido</i>. Su plan saltó por los aires y con él sus esperanzas de ser el primer equipo de la URSS en jugar una final de Copa de Europa. </p>
<blockquote><p>Viena vio una final coronada por una jugada absolutamente icónica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el césped del Prater se iba a medir la ilusión primeriza del Oporto con las ganas de reverdecer laureles del Bayern. Los portugueses, como ya dijimos, llegaban sin Gomes, que se había roto la pierna, pero también sin Jaime Pacheco y Walter Casagrande, el delantero internacional brasileño, tocado. Por su parte, los bávaros también tenían ausencias importantes. La que más la de su líder, el líbero y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0DJuaDuuaxg ">capitán Klaus Augenthaler</a>, sancionado, pero también la de su delantero titular Roland Wohlfarth y la de Hans Dörfner, uno de sus incansables centrocampistas. Afortunadamente para ellos, Lattek contaba con un segundo líbero de clase mundial, el germano oriental Norbert Nachtweih –cuya historia de fuga y persecución desde el otro lado del Muro es remarcable-, que acompañaría a los sólidos Eder y Pflügler en la defensa –los clásicos dos marcadores del 3-5-2 de todo equipo alemán-, con el genial Jean Marie Pfaff en la portería. Flick era el sustituto de Dörfner en el medio, cubriendo la espalda de Matthäus y un Brehme que, lo mismo ejercía de carrilero izquierdo con Winklhofer en la derecha como aparecía en el medio para ayudar a Matthäus.  Arriba jugarían el tanque Dieter Hoennes, junto a pequeño Ludwig Kögl y otro <i>hermanísimo</i>, Michael Rummenigge. Por su parte, <a target="_blank" href ="http://deparadinha.blogspot.com.es/2009/12/que-ha-sido-de-artur-jorge.html">Artur Jorge</a>, compensó sus bajas con un esquema asimétrico. La línea de cuatro en defensa –liderada por el brasileño Celso y el capitán Joao Pinto- protegiendo al polaco Mlynarczyk, tres centrocampistas centrales como Quim, António Sousa y António André con Jaime Magalhaes ocupando la derecha. El flanco izquierdo, a medio camino entre un interior y un extremo puro, era para Futre, mientras Madjer ocupaba la punta de ataque, pero con libertad de movimientos.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">El Bayern Munich se adelantó en la final</span>El partido <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyhids_1987-fc-porto-fc-bayern-munchen-1st-half_animals ">no comenzó bien</a> para el Oporto, que se vio controlado por los alemanes, dominio que se reflejó en el marcador cuando Kögl, precisamente el jugador más bajito, adelantó al Bayern de cabeza. Fue quizá el momento más destacado de la carrera del extremo, un hombre que prometía mucho pero que no llegó a cumplir con todo su potencial. Repitió un poco la historia de la anterior <i>gran promesa</i> del Bayern, Reinhold Mathy, otro extremo habilidoso que había destacado en la anterior final del club, en 1982. La carrera de Kögl iría difuminándose hacia el anonimato –a pesar de su liga con el Stuttgart-, pero volvería de las tinieblas más de una década después, como líder del modesto Unterhaching cuando este club llegó a jugar en la Bundesliga.  Poco después, con el Oporto aún groggy, Michael Rummenigge estuvo a punto de hacer el segundo. Futre jugaba muy metido en el centro, casi haciendo pareja con Madjer, y los portugueses eran un equipo bastante estrecho. Esto daba toda la ventaja al Bayern, con Brehme y Winklhofer dominando los flancos y Kögl cayendo a banda para crear superioridades. El Oporto se limitó a aisladas carreras en solitario de un Futre desatado. Madjer estaba desaparecido.</p>
<blockquote><p>El partido cambió en el descanso: Madjer y Paulo Futre se fueron adueñando de él.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En el descanso, Jorge <a target="_blank" href ="http://www.dailymotion.com/video/xyhl33_1987-fc-porto-fc-bayern-munchen-2nd-half_animals ">dio un giro a su planteamiento</a> del partido. Introdujo al pequeño Juary, un delantero brasileño que había hecho carrera en Italia, llegando a jugar en el Inter, y que había sido internacional en la lejana Copa América del 79. Rápido y escurridizo, era un compañero de ataque ideal para Futre, y una pesadilla para los lentos centrales alemanes. Madjer se movía a una banda, manteniendo ocupado a Winklhofer y el partido se volvía una pesadilla para Nachtweih, el líbero. Jugando con un 4-4-2 más tradicional, el Oporto se vio más cómodo, controlando mejor las arrancadas de Matthäus y obligando a Brehme a permanecer pegadito a su flanco, por obra y gracia de Magalhaes.</p>
<p style="text-align: justify">Con Hoeness aislado en el ataque y el Oporto dominando el medio del campo, Madjer y Futre comenzaron a sembrar el pánico en un Bayern que cada vez acumulaba más hombres detrás de la pelota tratando de proteger su ventaja. La táctica le sirvió hasta bien entrada la segunda parte, pero finalmente, en el 77, un barullo en el área alemana tras centro de Juary lo resolvió Madjer <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nk6ZtOEmP4w">con un genial taconazo</a> que batía a Pfaff e igualaba el partido. Uno de los goles más recordados de la Copa de Europa. Apenas tres minutos después, una espectacular carrera de Madjer –que un minuto antes había tenido sus primeros calambres, que él reconocería que fueron debidos a la tensión tras marcar su gol-, fue culminada con una volea de Juary ante la que  nada pudo hacer Pfaff. Tres minutos y la Copa de Europa había volado de nuevo para los muniqueses. Una sensación que quedaría en el recuerdo y que volvería de una manera aún más cruel <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=P-XsRJU-LGo">12 años después</a>. La derrota en la final de Vienta admeás también provocó la desintegración del equipo, con Lothar Matthäus y Andreas Brehme yéndose ese verano al Inter de Milan, donde rendirían admirablemente.</p>
<p style="text-align: justify">Para el Oporto era el inicio de una nueva era. Durante años el fútbol portugués había estado dominado con mano de hierro por el águila lisboeta. Pero en Viena algo cambió. Aunque el Benfica tuvo sus últimos coletazos de grandeza llegando a la final de la Copa de Europa del 88 y el 90 el panorama del fútbol luso había cambiado para siempre. Mientras el <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/historia-gran-presidente-pinto-da-costa-evolucion-porto-fc/">Oporto crecía y crecía</a>, la maldición de Bela Guttman seguía persiguiendo a los lisboetas, como queriendo compensar al club al que el húngaro abandonó para crear su leyenda en la capital. </p>
<p style="text-align: justify">Y es que, a pesar de lo que digan los chinos, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=x4sKqgj8xlw">1987 fue el año del Dragón</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/oporto-futre-madjer-artur-jorge-campeon-europa-1987-frente-bayern-munich/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los primeros Zorros del Desierto</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/argelia-mundial-espana-1982-gran-generacion-madjer-dahleb/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/argelia-mundial-espana-1982-gran-generacion-madjer-dahleb/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Jun 2014 02:57:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Alemania]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Austria]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1982]]></category>
		<category><![CDATA[Djamel Zidane]]></category>
		<category><![CDATA[George Schmidt]]></category>
		<category><![CDATA[Jupp Derwall]]></category>
		<category><![CDATA[Kourichi]]></category>
		<category><![CDATA[Lakhdar Belloumi]]></category>
		<category><![CDATA[Mansouri]]></category>
		<category><![CDATA[Mustapha Dahleb]]></category>
		<category><![CDATA[Rabah Madjer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=129046</guid>
		<description><![CDATA[rasil 2014 supone la tercera aparición de Argelia en una Copa del Mundo desde 1982. Los argelinos están dejando muy buena imagen y, quizá tras este Mundial, su nombre deje de estar unido a su vergonzante eliminación en España 82. Vergonzante para el fútbol, a todos los niveles, excepto para Argelia. En aquel año 1982, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">B</span>rasil 2014 supone la tercera aparición de Argelia en una Copa del Mundo desde 1982. Los argelinos están dejando <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YTBVRFCMcSQ">muy buena imagen</a> y, quizá tras este Mundial, su nombre deje de estar unido a su vergonzante eliminación en España 82.<span id="more-129046"></span> Vergonzante para el fútbol, a todos los niveles, excepto para Argelia.</p>
<p style="text-align: justify">En aquel año 1982, el grupo B del Mundial lo formaban Argelia, Alemania Occidental, Austria y Chile, y tuvo como sedes las ciudades de Gijón y Oviedo. Como era habitual, la cabeza de serie –Alemania- jugaba todos sus partidos en el mismo emplazamiento, el Molinón, mientras los demás jugaban entre ellos en el más pequeño Carlos Tartiere. Alemania era el segundo favorito en las apuestas para ganar el torneo, sólo por detrás de Brasil. Para Argelia, sin embargo, esta primera participación en el Mundial era una ocasión de aprender y mostrarse al mundo. Su cara más conocida era, sin duda, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zfg3Eqh5yHQ">Mustapha Dahleb</a>, un fantástico centrocampista ofensivo que llevaba casi una década sentando cátedra en el PSG, del que sigue siendo máximo goleador histórico. Los defensas Kourichi y Mansouri, también con experiencia en Francia eran otros puntales del equipo. Y para los aficionados actuales, también destacará el apellido Zidane, llevado por el tío de Zinedine, Djamel, que por entonces jugaba en la pujante liga belga con el Kortrijk. </p>
<blockquote><p>Argelia llegó a España como una gran desconocida.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Alemania se mostró demasiado confiada. Se hablaba de la goleada que podían meterles a los desconocidos argelinos, de que algún jugador insinuó que podría jugar con un pitillo en la boca y de que<span class="pullquote_right">Argelia logró dejar una gran imagen en 1982</span> Jupp Derwall no hizo sesión de video ante el temor a las burlas de sus propios jugadores. Es cierto, los argelinos no eran conocidos, ya que la mayoría jugaban en su país en parte por la ley que les impedía abandonar el campeonato nacional antes de los 28 años. Pero Argelia confiaba en poder sorprender al mundo. Y lo hizo. Los argelinos <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UWFhZTO7lxs">fueron mejores</a> que los alemanes durante todo el primer tiempo, y empezaron el segundo tiempo adelantándose con un gol de Rabah Madjer. Las cosas parecieron volver a su sitio cuando los alemanes empataron gracias a un gol de Rummenigge. Pero el mundo solo pudo contemplar, ojiplático, como apenas un minuto después los africanos trenzaban una jugada de nueve pases y se adelantaban de nuevo por medio de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=SO3qyvIy4Sw">Lakhdar Belloumi</a>, el Balón de Oro africano el año anterior. ¡Menuda reacción! ¡Menuda muestra de sangre fría y coraje! Argelia, lejos de echarse atrás, siguió atacando y pudo haber metido algún gol más. Pero lo importante estaba conseguido: había derrotado al ogro alemán.</p>
<p style="text-align: justify">Para el equipo norteafricano esa victoria fue como ganar el Mundial. Quizá por eso su rendimiento en el segundo partido contra Austria fue bastante peor de lo esperado. Lo cierto es que George Schmidt, el entrenador austríaco, tampoco se los tomó tan a la ligera como Derwall. Le había estudiado y aprovechó la vulnerabilidad argelina ante los contraataques para sacar una victoria <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zZAcBFwN7pY">por 2-0</a>. Al mismo tiempo, un Rummenigge en perfecta forma marcaba <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=sC43bl1fer0">un hattrick</a> contra Chile, poniendo a los alemanes de nuevo en la contienda. Chile estaba eliminado y jugaba contra Argelia en Oviedo. Alemanes y austríacos hacían lo propio en Gijón. A distintas horas.</p>
<blockquote><p>Tras la mayor de las victorias siempre llega la decepción.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Los argelinos hicieron su trabajo, se adelantaron 3-0 rápidamente ante Chile y, aunque los sudamericanos recortaron hasta el 3-2, Argelia sumó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=96xix-H819M">una victoria</a> y 4 puntos al final de su participación en la primera fase. Esto nos dejó un partido con unas circunstancias muy especiales entre Austria y Alemania. Si los alemanes ganaban por uno o dos goles, los dos quipos pasaban de ronda, eliminando a Argelia. Si ganaban por más, los austríacos quedarían fuera por diferencia de goles ante los norteafricanos. Si empataban o Austria ganaba, Alemania volvía a casa. Había confianza, sin embargo, en que la tremenda rivalidad entre ambos países llevase a los hombres de Schmidt a jugar para intentar eliminar a sus poderosos vecinos, como ya habían hecho en 1978.</p>
<p style="text-align: justify">Ni por asomo. Al poco de empezar, un cabezazo del enorme Horst Hrubesch puso por delante a Alemania Occidental. A partir de este momento, Schumacher se puso su famosa gorra blanca, y el encuentro<span class="pullquote_left">Argelia no pasó por la victoria de Alemania</span> se transformó en una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=7gSie6sqFWg">retahíla de pases sin peligro</a>, cesiones y algún disparo ocasional –por el qué dirán- hacia el banderín de corner. Todo ello entre los gritos, entre indignados e irónicos, del público asturiano. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=EOtc4V7CVA4"><i>«¡Que se besen, que se besen!»</i></a>. La prensa española lo definió como <i>el Anschluss</i> gijonés. Las reacciones a nivel mundial no se hicieron esperar, y la vergüenza cayó sobre dos equipos que, sin embargo, seguían adelante en el torneo. Los alemanes seguirían cultivando una horrible fama durante todo el mismo, convirtiéndose en el equipo más odiado de aquel verano español. La FIFA, obviamente, anunció que no podían anular el resultado, pero que a partir del siguiente Mundial, los últimos partidos de la fase de grupos se jugarían a la misma hora para evitar bochornos como este. Ese fue el legado legal de la selección argelina.</p>
<p style="text-align: justify">El futbolístico fue una generación de jugadores que, además de volver al Mundial en 1986 y poner las bases para una victoria en la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=TJiqZ5RZQZU">Copa de África en 1990</a>, vendrían a Europa y dejarían muy buenos detalles de su fútbol, todos condensados en la figura de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7h7NgL8NAQ">Rabah Madjer</a>, un atacante de talento excepcional, capaz de condicionar y dominar en Copa de Europa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/argelia-mundial-espana-1982-gran-generacion-madjer-dahleb/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El precio de una ambición</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-racing-club-de-paris-ambicion/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-racing-club-de-paris-ambicion/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Apr 2013 01:50:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Artur Jorge]]></category>
		<category><![CDATA[Bouderbala]]></category>
		<category><![CDATA[Enzo Francescoli]]></category>
		<category><![CDATA[Eugene Kabongo]]></category>
		<category><![CDATA[Ginolá]]></category>
		<category><![CDATA[Guerin]]></category>
		<category><![CDATA[Jean-Luc Lagardere]]></category>
		<category><![CDATA[Littbarski]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Maxime Bossis]]></category>
		<category><![CDATA[Pascal Olmeta]]></category>
		<category><![CDATA[Rabah Madjer]]></category>
		<category><![CDATA[Racing Club de France]]></category>
		<category><![CDATA[Safet Sufic]]></category>
		<category><![CDATA[Thierry Tusseau]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=59490</guid>
		<description><![CDATA[icen los sabios que todo hombre debe ser consciente de sus propias limitaciones. Interesante consejo, difícil de llevar a cabo, y a menudo nunca seguido por los más exitosos miembros de la sociedad. El hombre, llegado a cierto punto de éxito, debe perder un poco la noción de la realidad y querer siempre más. No [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">D</span>icen los sabios que todo hombre debe ser consciente de sus propias limitaciones. Interesante consejo, difícil de llevar a cabo, y a menudo nunca seguido por los más exitosos miembros de la sociedad. El hombre, llegado a cierto punto de éxito,<span id="more-59490"></span> debe perder un poco la noción de la realidad y querer siempre más. No dejarse amedrentar por la altura a la que uno se encuentra. Es por eso que todos los hombres más exitosos han basado ese éxito en elegir paciente y mesuradamente su siguiente objetivo. El fútbol, desde luego, no es ajeno a esta manera de pensar. Miremos a Guardiola. Miremos a Mourinho, a Happel, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/04/de-muchos-uno/">a Guttmann</a>…</p>
<p style="text-align: justify">Eso en los banquillos. En el palco la cosa se complica y las velocidades son, si cabe, más altas. Un buen ejemplo <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=fBR8jN_SyE0">lo tenemos en Steve Ross</a>, el multimillonario yanqui dueño de Warner Communications, un hombre que estuvo en la cresta de la ola hasta que sus sueños se hicieron demasiado grandes. Cuando lo había conseguido todo a nivel empresarial, soñó con hacer de un pequeño equipo amateur de New York el mejor del mundo. Soñó con fichar a Pelé, soñó con traer a los mejores del globo, soñó con hacer crecer una selva –futbolística- en terreno yermo, soñó con ganar campeonatos y ser célebre en el mundo entero, soñó con una Copa del Mundo en Estados Unidos y, eventualmente, de tanto soñar, destruyó toda su obra. En el mismo caso nos encontramos a <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Jean-Luc_Lagard%C3%A8re">Jean-Luc Lagardere</a>, un hombre que, como Ross, tuvo al mundo empresarial de su país a sus pies y soñó a lo grande intentando construír un gigante futbolístico en una de las capitales del mundo.</p>
<blockquote><p>1981 fue el año cero de lo que prometía ser un proyecto faraónico.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">A comienzos de la década de los 80 el fútbol francés florecía a la luz de una nueva generación de brillantes jugadores que hacían soñar a los seguidores bleus con reverdecer los laureles de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=lhimTK3RB6k">Raymond Kopa y Just Fontaine</a>. El Saint Ettiene<span class="pullquote_right">Desde la II GM, Paris nunca volvió a brillar</span> dominador de la década anterior comenzaba un, en aquel momento, imperceptible declive en su poderío y ciudades como Marsella o Burdeos volvían poco a poco a tomar un papel preponderante en el fútbol galo. No París. Nunca París. Desde antes de la Segunda Guerra Mundial la capital francesa no disfrutaba de un buen club de fútbol. Hacía poco más de una década que el Paris Saint Germain había sido creado y, aunque su ascenso al máximo nivel del fútbol francés fue fulgurante, su vitrina seguía vacía.</p>
<p style="text-align: justify">Por aquellos momentos, Lagardere estaba en el punto máximo de su poder. Se había labrado un nombre en los años 60 como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=PI9BAh-p-9U">ingeniero de Matra</a> y en competiciones automovilísticas como las 24 Horas de Le Mans y la Fórmula 1. En los 70 amplió su radio de influencia siendo miembro de un importante grupo de pensamiento francés – la Fundación Saint Simon-, y a inicios de los 80 Matra había crecido en sus horizontes hasta ser una empresa de referencia en el mundo de la aeronáutica y la defensa militar –misiles, básicamente-. No contento con esto, Lagardere se hizo con el grupo editorial <i>Hachete</i>, lo cual suponía que publicaciones de tanto calado internacional como <i>Elle</i> o <i>Car &#038; Driver</i> también pasaban a sus manos. ¿Hemos dicho que estaba casado con una modelo brasileña y era poseedor de una afamada cuadra de caballos de carreras de categoría internacional? Pues también.</p>
<p style="text-align: justify">Lagardere era un Napoleón vencedor de Austerlitz. ¿A qué podía tener miedo? ¿Qué podía resistírsele? Así que decidió afrontar el reto de crear lo que parecía imposible: un gigante europeo del fútbol en París.</p>
<p style="text-align: justify">Su objetivo fue reflotar el casi extinto <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=kqvKBOQUn58">Racing Club de Paris</a>, un club que había sido célebre en los años 30, iniciado su descenso a los infiernos a mediados de los 60 y que en los ochenta estaba sumido en el más absoluto de los anonimatos. Un equipo que apenas sobrevivía<span class="pullquote_left">Lagardere reflotó el Racing Club de Paris y lo acompañó con un estadio glamouroso</span> en las categorías más modestas del fútbol francés. El poderío y las influencias de Lagardere le llevaron a intentar fusionarlo con el Paris FC, un equipo creado a finales de los 60 para servir de matriz al futuro Paris Saint Germain, pero que por circunstancias –problemas con los políticos parisinos y el dueño del Parc des Princes- acabó escindiéndose del PSG poco después de su creación. Así pues, con más dificultades de las previstas, Lagardere tuvo su nuevo club: la historia, los colores y la distinción del Racing parisino y la plaza en segunda división del Paris FC. Un engendro que vestía una de las camisetas más bonitas que ha visto el fútbol europeo. El siguiente paso fue conseguir un estadio con glamour y enjundia, a la altura del club. Y al poco tiempo el Racing estaba jugando en el histórico Olímpico de Colombes, sede de unas Olimpiadas, de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=jdcz0E2uDUQ">una final del Mundial</a> y de algunos de los más míticos partidos de Copa de Europa de la historia -desempates de eliminatorias <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=d05nv7Soc_k">Real Madrid vs Juventus</a> y Benfica vs Ajax-, además del rodaje de la famosa <i>Evasión o Victoria</i>. La gran Uruguay de Nasazzi y Scarone, la Italia de Pozzo y Meazza, el doctor Sarosi, Leónidas y Eusebio –perlas negras-, Pelé, Di Stefano y Puskas, Cruyff y su Fútbol Total… todos habían corrido en el césped de Colombes. Glamour.</p>
<blockquote><p>Con las aportaciones económicas de Matra, el Racing luchó por ser el primer equipo de Paris.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Con el equipo aún en Segunda y tratando de ascender, Lagardere ficha a su primera gran figura merced al dinero de Matra. El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=vyqYmFHjmzk">argelino Rabah Madjer</a>, que venía de destacar en el Mundial 82, se convierte en la estrella del equipo y su gran reclamo mediático. El rendimiento no es el más adecuado. Madjer, a pesar de su innegable calidad, muy superior a cualquier jugador de segunda división, no se encuentra cómodo, es apaleado a menudo por sus marcadores y está más centrado en la selección argelina que en el propio club. Aún así, marca 20 goles, el equipo asciende y completa una actuación muy buena en Copa, eliminando a tres equipos de Primera. El objetivo estaba conseguido: el Racing era club de D1.</p>
<p style="text-align: justify">No duró mucho la alegría. El ambicioso Lagardere cambió Colombes por el Parc des Princes, a pesar de que tenía que compartirlo con un PSG que venía de ganar sus primeros títulos y jugaba un fútbol muy atractivo gracias a la presencia de<span class="pullquote_right">El PSG no sólo ganaba, sino que su fútbol encandilaba al público</span> estrellas como Luis Fernandez, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GYadC5gDbc8">Safet Sufic</a>, Dominque Rocheteau o Mustapha Dahleb. El estadio, consecuentemente, estuvo semivacío durante casi todo el año y el equipo realizó una temporada lamentable que lo devuelve a Segunda. Esto fue algo que no desalentó al muchimillonario, que cerró las contrataciones de un delantero goleador, el zaireño Eugene Kabongo –proveniente del fútbol belga- y ni más ni menos que el líbero de la selección nacional campeona de Europa: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3hIysjDdR1k">Maxime Bossis</a>, una institución del fútbol francés que dejaba su Nantes para jugar en la segunda categoría del fútbol galo.  Además, se le une Philippe Mahut, otro internacional francés, semifinalista de la Copa del Mundo de 1982. Toko, Thys, Polaniok y Umpierrez completan un apartado de fichajes muy potente para un cuadro que ni mucho menos estaba en la élite. </p>
<p style="text-align: justify">La temporada será un éxito casi total: Kabongo roza la treintena de goles y el Racing supera a un Saint Ettiene que ya había sufrido su primer descenso, para ascender a la D1. Pero las gradas seguían vacías, en parte porque ese año 85-86, en Primera, el PSG entrenado por Gerard Houllier <a target="_blank" href ="http://www.worldfootball.net/teams/paris-saint-germain/1986/2/">se consagra campeón francés</a> por primera vez en su historia, prácticamente arrasando y jugando un atractivo fútbol. Lagardere asume que el reto de ser no ya el mejor equipo de Francia, sino el primero de París va a ser muy duro, y decide poner todo el potencial económico que tiene a su disposición para lograr el objetivo. Matra, que había estado presente como sponsor desde el inicio de la aventura, toma el nombre del club: Paris Matra Racing. Como si fuese un equipo de carreras de coches, ambiente que Monsieur Lagardere conoce a la perfección.</p>
<p style="text-align: justify">Los refuerzos de la plantilla son lujosos: uno de los mejores porteros del campeonato francés, Pascal Olmeta –Bastia-, otro defensa internacional francés como Thierry Tusseau –Girondins- o el técnico jugador marroquí, muy destacado<span class="pullquote_left">Enzo Francescoli y Littbarski fueron la joya de la corona</span> en el Mundial 86, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=DOGJmleVm1s">Aziz Bouderbala</a>; futbolistas que formarán el armazón del equipo. No obstante, las grandes figuras son el extremo internacional alemán del Colonia, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Wfdvj2PC4mI ">Pierre Littbarski</a>, uno de los jugadores más hábiles de los años 80, y el mejor jugador de América, capitán de la selección uruguaya campeona continental y líder del River Plate campeón mundial Enzo Francescoli. <i>«El Príncipe»</i> se convertirá en la principal atracción del equipo, por fama internacional  y por rendimiento en el campo. Sin embargo, el hombre del que más se habla ese verano es Luis Fernandez. El centrocampista nacido en Tarifa, miembro del <i>Carré Magique</i> de la selección francesa, destacadísimo en Mexico 86, y capitán del rival PSG se cambia de acera y asume los galones de llevar al Racing a grandes cotas.</p>
<p style="text-align: justify">Por fin Lagardere había creado su gran equipo y por fin el club conseguía atraer la atención de los parisinos, registrando buenas entradas en su estadio del Parc des Princes. Esta vez el que no respondió fue el conjunto en el campo, registrando una muy pobre decimotercera posición. La temporada, no podía ser de otra manera, fue decepcionante y mediocre, con un Luis Fernández lesionado, un Littbarski que jamás se adaptó a la vida parisina y que apenas dejó gotas de su suprema calidad, y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ICKACVHI_aM">un Francescoli</a> que disputa un gran campeonato, marcando 14 goles, pero que no fueron suficientes.</p>
<blockquote><p>Como el equipo no termina de explotar, Jean-Luc Lagardere continúa invirtiendo en fichajes.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Al año siguiente, el magnate francés sigue reforzando al equipo, convencido de que con tiempo y dinero el objetivo debía llegar. Littbarski ya no está, ha regresado a Colonia tras fracasar, y en su lugar se ficha a un joven y prometedor defensor internacional holandés, Sonny Silooy. Se busca asentar al equipo defensivamente para que los buenos jugadores de arriba decidan. En el banquillo, y este sí es un golpe de efecto que recordará a los posteriores Abramovich o PSG actual, se ficha a un campeón europeo. El técnico de moda, Artur Jorge, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ziJT2YRF5NI">recién ganada la Copa de Europa</a> en Viena ante el Bayern, ficha por el Racing. No consigue, sin embargo, llevarse con él a Futre, su hombre de confianza. El equipo  funciona y pasa bastantes jornadas entre los tres primeros de la clasificación, pero un horrendo final de año, con 7 u 8 partidos sin conocer la victoria, le hacen bajar al séptimo puesto. Suficiente, al menos, para quedar por delante del PSG y entrar en Europa.</p>
<p style="text-align: justify">Esto espoleó a Lagardere, que pasó otro verano de pasión tirando de billetera y aumentando el fondo de armario de su ya potente equipo con nombres como los jóvenes <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3q0fPoTupd0">David Ginolá</a>, Bruno Germain, Vincent Guerin, Bernard Casoni o el internacional uruguayo Ruben Paz. A pesar del esfuerzo económico<span class="pullquote_right">Los malos resultados deportivos del equipo van derrumbando poco a poco el proyecto</span> y del plantillón con el que contaba, la marcha del equipo es desastrosa y Artur Jorge abandona a mitad de temporada, sustituído por el ex internacional francés René Hausser, que se las arregla para salvar in extremis al club. Este pobre resultado acabó con la paciencia del poderoso mecenas francés, que dejó de inyectar dinero al Racing. Sin sus millones, también desertan muchas de las estrellas, entre ellas Francescoli, Fernandez o Tusseau. El club queda reducido a una colección de jóvenes futbolistas con mucho futuro pero escaso presente y el proyecto, simplemente, se derrumba  a pesar de llegar a la final de Copa &#8211;<a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tOeF1eTvU34">eliminando al Marsella</a>-, que perderán ante el Montpellier de Carlos Valderrama. Curiosamente, muchos de sus miembros, encontrarán la gloria en el otro equipo de París y cumplirán allí su sueño de ser campeones. Estamos hablando de Artur Jorge, Ginolá o Guerin. Germain o Casoni formarán parte de otro proyecto faraónico, el de Bernard Tapie en Marsella, de tan agridulce recuerdo. Son Tapie y Jean Michel Aulas en Lyon los dos magnates que, a la sombra de Matra, van creando la estructura de dos equipos que serán tiránicos en el fútbol francés.</p>
<p style="text-align: justify">Tras la aventura de Lagardere, el Racing quedó abandonado a su suerte, refundado, con cambios de nombre y descensos varios. Hoy, solo sus preciosos colores, manchados en el barro de <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Racing_Club_de_France_Football">las catacumbas del fútbol galo</a>, hacen recordar el sueño que una vez tuvo Paris amparada por la ambición de un hombre que no supo conocer sus límites.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2013/04/historia-racing-club-de-paris-ambicion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
