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	<title>Ecos del Balón &#187; Lars Bastrup</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>El Dinosaurio que sobrevivió</title>
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		<pubDate>Fri, 29 May 2015 02:00:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[n Alemania, cuando uno habla de fútbol de primera división, el común denominador es un club del norte del país. Da igual la nomenclatura, formato, profesionalización –o no- del torneo, si es la máxima categoría del fútbol teutón, el Hamburgo estará presente. Así ha sido desde el inicio del juego en el país y así [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">E</span>n Alemania, cuando uno habla de fútbol de primera división, el común denominador es un club del norte del país. Da igual la nomenclatura, formato, profesionalización –o no- del torneo<span id="more-169350"></span>, si es la máxima categoría del fútbol teutón, el Hamburgo estará presente. Así ha sido desde el inicio del juego en el país y así será, al menos hasta después de esta <a target="_blank" href ="http://www.spherasports.com/bundesliga-balance-a-final-de-temporada-43816/">promoción de descenso</a> que enfrenta al <i>Dinosaurio</i> con el Karlsruher.</p>
<p style="text-align: justify">Los primeros éxitos del club hanseático – de ahí viene el famoso y <a target="_blank" href ="http://www.futbolocos.com/wp-content/uploads/2012/07/hamburgo-escudo.png">curioso escudo del club</a>&#8211; datan de los años 20, cuando se corona campeón nacional, primero en 1922 –en una muy polémica final contra el Nuremberg, dominador del fútbol alemán de la época-, y 1928. No sería hasta más de 30 años después, en el 60, que llegaría el tercer título al derrotar en la final al Colonia. Las denominaciones del torneo cambiaban, pero básicamente el campeón alemán se decidía entre los ganadores de los diferentes torneos regionales, y era un fútbol eminentemente <i>amateur</i>. Un amateurismo, como aquel de los equipos del Este, siempre muy entre comillas. Los futbolistas no eran obreros o trabajadores normales. Nunca lo fueron.</p>
<blockquote><p>Uwe Seeler es el líder del Hamburgo de los sesenta.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Liderados por el <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=uYUtuVjgh24 ">rechoncho atacante</a>, mito de la selección alemana bien apoyado por los hermanos Dörfel, los chicos del Hamburgo llegan a las semifinales de la Copa de Europa de 1961, donde serán derrotados por el FC Barcelona. Los catalanes tenían probablemente el equipo más completo del continente, y aún así tuvieron que sudar tinta china para derrotar a los campeones de Alemania.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Se va gestando el gran Hamburgode los 70 y 80</span>A comienzos de la década de los 60, el fútbol alemán decide profesionalizarse y crear su primera verdadera liga nacional. La Bundesliga nace en 1963 y uno de sus fundadores es, cómo no, el Hamburgo, a la sazón campeón de Copa, que dará guerra durante toda la década, pero nunca hasta el punto de arrebatar el título a los diversos campeones como el Colonia de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=nMe-QV5Y_60">Wolfgang Overath</a>, los Leones del <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=IDa51Ja7-DU ">1860 Munich</a> de Rudi Brunnenmeier , el Nuremberg de Max Merkel o el sorprendente Eintracht Braunschweig. Con el cambio de década, aparecen el Borussia Moenchengladbach y el Bayern Munich, que dominarán el fútbol alemán durante los 70. Seeler, todavía uno de los jugadores más reconocibles de la selección, juega su último Mundial en Mexico –ya convertido en centrocampista de facto- y se retira en 1972. Para aquel entonces, ya empezaban a despuntar nuevos talentos en el equipo, y los éxitos no tardarían en llegar a la ciudad. De hecho nunca antes ni después se viviría tan en la cresta de la ola.</p>
<p style="text-align: justify">En 1976 caería de nuevo <a target="_blank" href ="http://www.futbolocos.com/wp-content/uploads/2012/07/hamburgo-escudo.png">la Copa</a> –ante el Kaiserslautern-, cortando así una larga sequía de más de una década. Comenzaba así un ambicioso proyecto que pretendía situar al Hamburgo en el mapa europeo de nuevo. Una base de jugadores que pronto se recitaría casi de memoria y, sorprendentemente, un baile de entrenadores que no afectaría a la competitividad del equipo. Kuno Klötzer es el hombre que lleva a cabo el ascenso a categoría de aspirante. Desde 1973 va construyendo el equipo y alcanza el éxito de la Copa. Es pues también el entrenador que inicia el asalto europeo del club hanseático. La campaña del 77 en <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=GOBW33pEhtU ">la Recopa de Europa</a> es triunfal. No se encuentra rival en el Keflavik islandés, el Hearts escocés o el MTK húngaro. Pero cuando el Atlético de Madrid vapulea a los germanos 3-1 en el Calderón en la ida de semifinales, todo parece visto para sentencia en la aventura continental del HSV. Nada más lejos de la realidad. Un Volksparkstadion hasta la bandera empuja a su equipo hasta <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=wasIUHwd6hs">un 3-0 histórico en la vuelta</a>, que les da la oportunidad de disputar la final contra el pujante Anderlecht. </p>
<p style="text-align: justify">Los belgas no eran ninguna perita en dulce, y contaban con jugadores de lujo como Arie Haan y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=88fTQI3jY5Y">Robbie Rensenbrink</a>, dos hombres que podrían ser titulares en cualquier conjunto europeo. El partido es disputadísimo, pero el HSV se impone en un esfuerzo final de 10 minutos que traen consigo los goles del punta Volkert y el director de juego Magath. La victoria era para los alemanes, que conseguían su primer título europeo y, ahora sí, parecían preparados para grandes cosas. Magath se consagró ese año como uno de los mejores centrocampistas del continente y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OHUtoSPNO9Q">Manfred Kaltz</a> se hizo mundialmente famoso por su potencia subiendo la banda, su capacidad táctica y, sobre todo, por esos centros medidos que lo harían un jugador único. Con su pierna derecha golpeaba la pelota y esta describía una parábola que facilitaba el trabajo de cualquier delantero centro. Los <i>bananenflanken</i> se convertirían en una de las armas más mortíferas del fútbol mundial durante una década. Tal era la categoría de Kaltz que llegó a jugar de líbero en la selección alemana –en el Mundial de 1978- y sólo Seeler, von Hessen y Hrubesch han marcado más goles que él luciendo la camiseta del rombo.</p>
<blockquote><p>Tras la coronación europea, el HSV dio un salto de calidad.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Con la Recopa bajo el brazo, el Hamburgo se convierte en el gran protagonista del mercado estival de 1977. Primero con el relevo en el banquillo de Klötzer, el hombre que había situado al equipo en el nivel al que estaba ahora. Su sustituto sería el excéntrico Rudi Gutendorf, un auténtico trotamundos, cuya personalidad le haría un personaje bastante conocido. Pero el gran golpe llegó cuando Kevin Keegan, la gran estrella del <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/07/liverpool-fc-identidad-historia-evolucion-shankly-paisley-fagan-dalglish/">Liverpool campeón de Europa</a>, firmó con el club hamburgués. Keegan afirmaba buscar nuevos retos y quería demostrar su calidad también en el Continente. El hecho de que la ley fiscal en Gran Bretaña fuese a cambiar para quedarse con una gran parte de sus beneficios sin duda influyó también en su decisión. Y ahí estaba el Hamburgo para ofrecerle un enorme cheque y un reto más enorme aún: ganar la Copa de Europa.</p>
<p style="text-align: justify">La locura se desató no sólo en Hamburgo, sino en Alemania entera. Todavía bajo el dominio de Borussia MG y Bayern, ya se vislumbraba una pequeña decadencia en ambos, y equipos como el Colonia, el Eintracht o el propio Hamburgo estaban dispuestos a recoger el testigo de los gigantes del fútbol alemán en los 70. Pero primero había que ver cómo se adaptaba Keegan a su nuevo equipo y a un nuevo fútbol. Había dudas. Y las dudas se confirmaron. El Hamburgo fue aplastado por el Liverpool en la Supercopa de Europa. Seis a cero <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=dWu3ABZuxdc">en la vuelta</a> de <i>Mighty Mouse</i> a Anfield Road. Keegan reaccionó en la segunda parte de la temporada, pero el HSV cambió de entrenador, con Gutendorf sustituído por el ex portero del club Arkoc Ozcan y con la trayectoria en la Recopa cortada por un Anderlecht que se cobró venganza en los octavos de final. Pero en enero del 78 hace su entrada un personaje capital en el devenir del club: Gunther Netzer, legendario centrocampista, mito del fútbol teutón, asume como manager general del club. Y a partir de su llegada, nada será igual. Todas sus decisiones son un acierto y el Hamburgo se convierte en referencia europea.</p>
<p style="text-align: justify">En el verano del 78, el inquilino del banquillo volvió a cambiar. El volcánico –y alcohólico- yugoslavo Branko Zebec asumió el cargo. Zebec había sido toda una leyenda como jugador, y como entrenador era conocido como un auténtico sargento, algo que no siempre casaba bien con sus jugadores. En el plano de los fichajes, llegó un delantero gigantón que se convertiría en el mejor socio de Kaltz, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=UfYcYpxOdeA">Horst Hrubesch</a>. Bajo las órdenes del yugoslavo y con Magath, Kaltz y Hrubesch en plena forma, el equipo fue un relojito suizo y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=WpHiytXmdQg">ganó la Bundesliga</a>. Pero el más destacado fue Keegan, totalmente adaptado al fútbol alemán y autor de 17 goles. Mientras el Colonia se pegaba con todo el mundo en la Copa de Europa –su semifinal contra el Forest de Brian Clough es un clásico de la competición-, los de Hamburgo apretaron el paso para alzar su primer título liguero desde hacía casi veinte años. La campaña fue impresionante y Keegan ganó además su primer Balón de Oro.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">La remontada ante el Real Madrid propiciaría una foto histórica</span>Así pues se había completado el primer paso del camino, que era ser campeón nacional. Lejos quedaban aún los tiempos en que ser cuarto te abría las puertas de luchar por ser el campeón de Europa. El HSV emprende la campaña 79-80 con la ambición de coronarse monarca europeo. Y no defrauda hasta llegar a las semifinales, cuando se tiene que medir al Real Madrid. Tres lustros después de su última conquista europea, los blancos se habían convertido en la piedra de toque que medía la seriedad de las nuevas alternativas de poder en el Viejo Continente. Y el Hamburgo no iba a ser menos. Los alemanes <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=EAI2o4AMSrw">salieron al Bernabéu</a> con ansias de refrendar su candidatura, pero el Madrid los frenó muy bien. Uno de los factores decisivos de la victoria merengue fue el impecable marcaje del desconocido Pérez García a Kevin Keegan. El rubio defensor del Madrid secó totalmente al Balón de Oro, facilitando las cosas para que su equipo se impusiese 2-0 gracias a dos goles de Santillana. En la vuelta, el Real Madrid vivió lo que sus vecinos tres años antes. El Volksparkstadion incendiado por un HSV desmelenado. Liderado por un Keegan que, esta vez sí, destrozó a Pérez García, el equipo de Zebec endosó <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=bPJfCwCRjiU">un 5-1</a> impecable al antiguo rey de Europa. La <a target="_blank" href ="http://40.media.tumblr.com/83814c65ea64b1562e609f05b977046b/tumblr_nhmcbfXVu61srijuro1_1280.jpg">famosa foto</a> de Vicente del Bosque, sentado tras la portería con la mirada perdida, con el marcador reflejando la goleada al fondo pasó a la historia.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Keegan dejó Hamburgo tras perder la final</span>La final, precisamente, se jugaría en el Bernabeu. Y allí, en un estadio semivacío porque los aficionados madridistas no tenían a su equipo en ella, el Hamburgo desafió al campeón de Europa. Ni más ni menos que el Nottingham Forest de Brian Clough, Peter Shilton, Trevor Francis y John Robertson. Sería precisamente el chaparro jugador escocés, aparentemente lento, pero con un toque de  balón exquisito –Clough siempre dijo que era el mejor jugador de ese Forest campeón-, quien burlando la vigilancia de Kaltz batiría al guardameta Rudi Kargus y rompería el corazón de la ciudad de Hamburgo –bueno, quizá no del barrio de Sankt Pauli-. En la finalísima, Keegan lo intentó todo, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=wk73JCvp4LQ">pero sin fortuna</a>. Se sabía ya que no seguiría en Hamburgo, pues ya había anunciado su vuelta a Inglaterra, sorprendentemente al Southampton, un equipo que estaba gastando bastante dinero en ese momento –Allan Ball, Malcolm McDonald…-. Toda esa temporada 79-80 estuvo marcada por la desesperación de la hinchada hamburguesa, por sus ruegos, sus pancartas, sus homenajes a un <i>Mighty Mouse</i> que les abandonaba. En liga, el equipo no pudo defender su cetro, quedando segundo tras el Bayern Munich liderado por <i>Breitnigge</i></p>
<blockquote><p>En lo que parecía ser el inicio del declive el HSV encontró la fuerza para renacer.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">1980 iba a ser, como ya parecía habitual, un verano movido en la sede del club. Netzer cambió de entrenador, cansado de los escándalos –normalmente etílicos- protagonizados por Zebec. La escuela yugoslava siguió presente, ya que su sucesor fue Aleksandar Ristic. De nuevo se terminará la Bundesliga en segundo lugar, y de nuevo ante el odiado Bayern. Hrubesch, ya consagrado como uno de los mejores delanteros centro de Europa –campeón continental <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=gFyV_E-Fkug">con la selección en 1980</a> marcando los dos goles de la final contra Bélgica-, marca 17 goles y es el jugador más destacado de los de Ristic.</p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Con Ernst Happel el cambio es inmediato</span>El gran cambio ocurre con la llegada de Ernst Happel. Es un golpe de mano por parte de Netzer, que consigue a uno de los más destacados técnicos europeos, ya campeón con el Feyenoord y subcampeón con el Brujas. Happel era un sargento, pero también un técnico moderno, que podía hacer maravillas con una plantilla cuyos pilares estaban bien asentados y a los que sucesivas buenas campañas de fichajes habían unido piezas tan valiosas como Jimmy Hartwig, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=i5Va6hpnsKE">Lars Bastrup</a>, Thomas von Heesen, Jurgen Groh, Dietmar Jakobs e incluso un veterano Franz Beckenbauer. Happel sabía competir y lo demostró ese mismo año. El HSV fue una apisonadora, goleando rivales incluído el Bayern. A los bávaros se les aplicó un 4-1 en casa y un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=q4E0b2cGsLM">glorioso 3-4</a> en el Olympiastadion. El Hamburgo conquistó el título con tres puntos de ventaja sobre el Colonia, perdiendo sólo 4 partidos en todo el campeonato, marcando 95 goles en 34 partidos, 27 de ellos de esa bestia que era Horst Hrubesch. Jimmy Hartwig aportó 14, Bastrup 13, Jurgen Milewski 10 y Magath 8 y numerosas asistencias. No contentos con eso, el equipo llegó a la final de la Copa de UEFA donde, no sólo perdió, sino que fue totalmente dominado por <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=KU3kWN7vgmE">el sorprendente Göteborg</a> de Sven Goran Eriksson, un equipo que haría grandes cosas durante toda la década. Caería una segunda UEFA y unas semifinales de Copa de Europa en las que el Barcelona les remontó un 3-0.</p>
<p style="text-align: justify">De nuevo el primer paso estaba dado, con el título alemán bajo el brazo. Tocaba el gran reto de la <i>Orejona</i>. Wofgang Rolff, que sería una figura destacada durante su carrera en el HSV, fichó ese mismo verano y el equipo estaba preparado para dar guerra a los más fuertes de Europa, en una competición que vivía su época más física. Nunca nos cansaremos de repetir el desafío que representaban equipos como el Dinamo de Bucarest, el Widzew Lodz, el Dynamo de Berlín, el Universitatea de Craiova o el CSKA de Sofía, llenos de auténticos camiones de carga que, además, sabían jugar al fútbol y pegaban como si los árbitros les dejasen –que les dejaban-.</p>
<blockquote><p>La temporada 82-83 significó la consagración de Happel y todo un grupo de jugadores.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">No vamos a negar que había ciertas dudas sobre la capacidad del equipo para ganar finales. Se había perdido dos que, en teoría, no se debería. La sombra del Forest y el Goteborg, a pesar de la impecable campaña en Bundesliga, era alargada.</p>
<p style="text-align: justify">Pero el HSV se encargó en esta temporada de alejar todos los fantasmas. Los de Happel imprimieron un ritmo fuerte en la liga desde el principio que, además, les ayudó a superar confortablemente a Dynamo Berlín (1-1 y 2-0) y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OAaDx0YwscY">Olympiakos</a> (1-0 y 4-0 en Atenas, con exhibición alemana), en las primeras eliminatorias de la Copa de Europa. El equipo tenía más experiencia y era más serio. Los movimientos tácticas de Happel siempre sorprendían y resolvían momentos difíciles. Los cuartos de final trajeron el primer peso pesado, en forma de Dinamo de Kiev, donde Blokhin seguía siendo la figura. La ida, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=p-KI4c8WAgE">en Kiev</a>, se suponía muy difícil, pero fue la gran noche de Lars Bastrup. El internacional danés marcó un hat-trick que enmudeció el Zentral de la capital de la República de Ucrania. El Dinamo sorprendió en la vuelta, ganando en Hamburgo por 1-2, pero no fue suficiente. Las semis, de nuevo, lo cruzaban con un equipo español, <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/11/real-sociedad-epoca-dorada-anos-80-semifinales-copa-de-europa-ormaetxea/">esta vez la Real Sociedad</a>. Mientras Widzew Lodz y Juve dirimían un finalista, Real y Hamburgo se jugaban la otra plaza en la final de Atenas. El pequeño Atocha reventó para apoyar a su equipo. El gol de Wolfgang Rolff marcó el partido, pero la afición <i>txuriurdin</i> siguió empujando y creando ese ambiente tan especial que se daba en su histórico campo. El gol del pundonoroso Gajate igualó el partido y dio esperanzas a los realistas de cara al partido en el Volksparkstadion. Eso sí, el reto era impresionante, ya que la Real se presentó en Hamburgo con las bajas de cuatro de sus puntales: Cortabarría, Gajate, Zamora y la ya consabida de Satrústegui. El Hamburgo era favorito y llegaba el momento de demostrar que la responsabilidad no pesaba.</p>
<p style="text-align: justify">Al descanso <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ZpcxSnXJsvE">en Alemania</a> se llegó con empate a cero y un linier lesionado, que fue sustituido por uno de los suplentes, un juez de línea nacido en Hamburgo, en una decisión que hoy nos hace llevarnos las manos a la cabeza pero que antes era normal. Los hombres de Ormaechea dieron la cara y estuvieron a punto de dar la sorpresa. A falta de 15 minutos, Dietmar Jakobs parecía sentenciar la eliminatoria, pero apenas cinco después Diego empataba y daba ánimos a los vascos.  Desgraciadamente, la alegría duró poco, ya que en el 83 Von Heesen, en claro fuera de juego, marcaba y decidía el pase del Hamburgo. Bruno Galler, el trencilla suizo, uno de los favoritos de UEFA y FIFA durante ese período, concedió el gol a instancias del juez de línea hamburgués. La final de Atenas, la segunda final de Copa de Europa en cuatro años –tercera europea en cuatro, cuarta en ocho- era una realidad. Había que dar el golpe definitivo. Demostrar que el HSV era un grande de Europa.</p>
<p style="text-align: justify">Durante toda la temporada, al vez que el equipo viajaba por Europa en su caza de la <i>Orejona</i>, los hombres de Happel mantuvieron una intensa lucha en la cabeza de la Bundesliga. Llegado el momento, la cosa estaba tan cerrada que sólo el goal-average los separaba del eterno rival, el Werder Bremen. El momento clave fue la victoria <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VHewSahLYAE">contra el Schalke 04</a> donde, una vez más, la participación de Rolff fue decisiva. El incansable centrocampista marcó tras un contraataque liderado por Magath y el danés Allan Hansen. A pesar de ser un jugador defensivo, como ya hemos dicho, Rolff era un auténtico tragamillas que se encontró en el lugar oportuno en el momento justo en más de una ocasión. En este caso, apareció en el área de los de Gelsenkirchen para batir a Walter Junghans. El gol decisivo para revalidad el título de campeón alemán. ¡Y faltaba todavía el viaje a Grecia!   </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Ernst Happel derrotó en la pizarra a la Juventus de Trapattoni</span>Esa <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=kZam_qrcsZk">final de Atenas</a> es una pesadilla para la Juventus y el sueño perfecto del Hamburgo. Jugando con su equipo de gala, Trapattoni es totalmente superado en la pizarra por Ernst Happel. El HSV sale con Stein, Kaltz, Jakobs, Hieronymus, Wehmeyer, Groh, Rolff, Magath, Milewski, Hrubesch y Bastrup. El zorro austríaco, con un sencillo cambio, moviendo a Lars Bastrup desde la izquierda a la derecha, destruyó el sistema Juventino. Gentile era el hombre para marcar al danés y, como era habitual, le seguía por todo el campo, partiendo desde su posición de lateral derecho. El caso es que, en lugar de cambiar el marcaje, Trap lo mantuvo, dejando un horrible agujero en la banda derecha de la Juve y creando un auténtico atasco en el perfil izquierdo. De ese hueco en la banda derecha nace el gol del Hamburgo, un tremendo cañonazo en parábola de Felix Magath que batió sin remisión <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2013/06/carrera-dino-zoff-napoles-juventus-italia/">a Dino Zoff</a>. Tras ello, Tardelli se pasó la final cubriendo las ausencias de Gentile –incluso cuando Bastrup se fue lesionado y sustituído por von Hessen-, dejando el centro del campo a merced de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=4Dn9fnVvrak">Felix Magath</a>, Jürgen Groh y Milewski. El trabajo de Groh, uno de los héroes oscuros de ese equipo, es excepcional en este partido. El número 8 fue un auténtico bulldozer que pasó por encima del debilitado centro del campo turinés. Con Boniek volviéndose loco junto a Bettega en tierra de nadie, y Platini y Rossi desaparecidos, la final no pudo ser más triste para los Juventini. Precisamente es el <i>no-marcaje</i> sobre el astro francés otro de los golpes de mano de Happel sobre Trapattoni. El austríaco, uno de los mayores profetas de la defensa en zona, dejó a Platini libre hasta que llegase a la parcela del campo donde era más peligroso. Y esa parcela era la vigilada por Wolfgang Rolff, una vez más decisivo como durante toda la temporada. Con Groh y Milewski controlando el resto de la parcela ancha, el propio Kaltz tenía vía libre para subir por la banda y dejar su marca en la final. Como también la dejó, a pesar del dominio de su equipo, el guardameta Uli Stein, con una sensacional parada a un cabezazo en plancha de Bettega. </p>
<p style="text-align: justify">¡El HSV era campeón de Europa! El histórico doblete se había completado. Además, Happel se convertía en el primer entrenador de la Historia en ganar la Copa de Europa con dos equipos distintos.</p>
<blockquote><p>El cenit del HSV supuso también su canto del cisne. Comenzaba la cuesta abajo.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Para el conjunto hanseático quedaba todavía, tras la final de Atenas, la oportunidad de conquistar el mundo. Sería en Tokio y contra el campeón de la Copa Libertadores de América, Gremio de Porto Alegre. En aquel entonces la Supercopa de Europa se jugaba a doble partido, con lo cual esta final intercontinental pilló al Hamburgo en medio de su duelo contra los <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=DdCdA6UhEJw">escoceses del Aberdeen</a>, dirigidos por Alec –sic- Ferguson, que habían derrotado al Real Madrid de Di Stefano en la Recopa. En la ida hubo empate a cero, y con este resultado se fueron los de Happel a tratar de ganar la Intercontinental.</p>
<p style="text-align: justify">El estadio Olímpico de Tokio, con su césped durísimo y semicongelado, como era habitual en esas finales mundiales de los 80, nos brindó un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Ls4o44TVWj0">muy buen partido</a>. Gremio tenía una gran base, ya campeona continental, con jugadores como Tarciso, el lateral uruguayo Hugo de León y Renato Gaúcho, un genio de carácter rebelde. Además, había firmado para este partido a Paulo César Cajú y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=0HhZ9XpjxE4">Mário Sérgio</a>, un jugador que daría una clase magistral de cómo jugar en el centro del campo, en el partido contra los alemanes. Renato, totalmente inspirado, quebró a su marcador Schröder y batió a Stein para adelantar a los de Río Grande do Sul. El propio Schröder, martirizado toda la tarde por su par, tuvo algo de revancha cuando empató el partido. Pero en la prórroga, de nuevo Renato hacía lo que quería con la defensa hanseática y marcaba el definitivo 2-1. Volaba la Intercontinental, como voló asimismo la Supercopa Europeo tras una derrota por 2-0 en la vuelta.</p>
<p style="text-align: justify">Tras el inolvidable año 83, el Hamburgo se mantuvo un lustro más como una fuerza relevante en Alemania, pero no consiguió más títulos destacados, aparte de la Copa del 87. La defensa del título europeo no fue brillante, y algunos jugadores, como Hrubesch, abandonaron nada más alzar la <i>Orejona</i>. En el caso del gigantón, atraído por el dinero y un ambicioso proyecto del pujante Standard de Lieja.  Otros, como Kaltz y Magath aguantaron hasta el fin de sus carreras, pero otras piezas importantes fueron dejando año a año el club. Gente como Milewski o Rolff buscaron fortuna en otros clubes, con mayor o menor suerte. Terminaba la época dorada del <i>Dinosaurio</i>, una década llena de recuerdos que mantienen la ilusión de una afición y persiguen incansablemente a cuanto jugador se pone la zamarra con el rombo en el pecho. Hay que honrarla y hacer justicia para quienes la pusieron en lo más alto. Contra el Karlsruher no hay títulos en juego, pero sí la posibilidad de que el reloj se pare definitivamente.</p>
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		<title>Una señora con clase</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Apr 2013 01:27:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><i><span class="dropcap">“E</span>xtraña”</i> es una palabra que podría perfectamente definir la relación de la Juventus con la Copa de Europa. Uno de los más grandes, clásicos y tradicionales clubes del Viejo Continente, el más laureado de su país<span id="more-60397"></span> en competiciones nacionales, pero con una relación de amor-odio con la máxima competición del planeta fútbol. <i>“Enfermiza”</i> es otro buen adjetivo para referirse a la obsesión que, a inicios de los 80, embargaba las oficinas del club. El <i>avvocato</i> <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Gianni_Agnelli">Gianni Agnelli</a> seguía persiguiendo su sueño de convertir a su <i>Vecchia Signora</i> en el equipo dominante a nivel europeo que su lujosa historia merecía. La Copa de las grandes orejas, la obsesión, el objetivo a conseguir a cualquier precio.</p>
<blockquote><p>La búsqueda del oro europeo comenzó 30 años atrás, al inicio de la competición.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Tras la Segunda Guerra Mundial, Gianni Agnelli se convirtió en el presidente del club. La Signora vence en el Scudetto de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7ffMsTncR3g">temporada 49-50</a>, 15 años después del último éxito, marcando 100 goles. Jesse Carver era el entrenador y estaba al mando de un muy buen equipo en el que figuraban el veterano Carlo Parola, el extremo Ermes Muccinelli y los daneses Karl Aage Praest y John Hansen, los primeros dominadores escandinavos de la Serie A. Y, por supuesto, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=F6Xd5tR3izw">Gianpiero Boniperti</a>, el hombre del Renacimiento de la Juve. El personaje cuya biografía transcurre de la mano de la del propio club. Pero, seamos sinceros, este equipo se aprovechó de la desgracia del Torino en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=I9dtTAjVbgA">Superga</a>. La Juve, como todos los clubes de Italia, había estado a la sombra del Toro por más de un lustro y es a partir de la desaparición de su gran equipo cuando la Serie A revive en un enjambre de excelentes conjuntos, empezando por la propia Juve.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando este equipo, ganador de un par de ligas más, pasó su mejor momento, <i>l’Avvocato</i> dejó la presidencia a su hijo Umberto, <i>il Dottore</i>, que, a los 22 años de edad, se aprestó a construir un nuevo equipo campeón. No sólo para mantener el nivel de la Juve en Italia, sino por la perspectiva de la hegemonía<span class="pullquote_right">Con Boniperti, John Charles y Sívori, la Juve bordó en su camiseta la primera estrella</span> europea. La Copa de Europa aparecía como el nuevo objeto de deseo de la familia por excelencia del fútbol italiano. Así es como, en 1958, con la llegada del galés <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Xzmoxp_kfaI">John Charles</a> y el argentino <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=72BNyaQ3Fqg">Omar Sívori</a>, que se unieron a Boniperti, se forma el llamado <i>«Trío Mágico»</i>, que traerá tardes de gloria al Comunale y presentará a la Juventus como una fuerza a tener en cuenta en la Copa de Europa. El centrodelantero galés era una bestia de la naturaleza, que también podía jugar de central si se le necesitaba, y una goleador implacable especialmente en el juego aéreo. La gambetta, la clase y la picardía la ponía Sívori. El <i>«Cabezón»</i> era el mejor representante del brillante equipo argentino que había ganado la Copa América del 57: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sawR07zimzI">los Carasucias</a>. Italia se aprovecharía de los orígenes transalpinos de muchos de ellos, no solo para traerlos a Europa sino para que vistiesen la Azzurra. Así pues, el nivel del equipo era tremendo, y, por supuesto, el Scudetto cayó. Y dos más en las tres temporadas siguientes. Esto supuso que la Vecchia Signora pudiese bordar por primera vez la estrella en la camiseta: 10 Ligas.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema, no podía venir de otro lugar, surgió de la Copa de Europa. La extraña relación entre club y <i>Coppa dei Campioni</i> –como le llaman en Italia, un nombre que, honestamente, suena imponente-, nace en la temporada de 1959. La Juve del <i>«Trío Mágico»</i> se enfrenta al Wiener Sport Club, campeón austríaco, al que derrota por 3-1 en el Comunale. La tragedia ocurre en la vuelta, cuando Charles es literalmente apaleado por los durísimos austríacos –acabará en el hospital y siendo baja un buen tiempo-, el equipo se queda con diez hombres –no había cambios en esa época-, y es aplastado por una manada de ñus. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TUbDZd87jyE">7-0 y primera gran bofetada</a> recibida por la altiva novia de Italia en la gran competición continental. A pesar de este revés, los tres grandes reportarían en 1960 el primer doblete de la historia del club. Al año siguiente, un nuevo título nacional y el Balón de Oro para Sívori, el primer galardón para un jugador de la Serie A.</p>
<p style="text-align: justify;">En la temporada de 1962, por fin la Juventus demostró un nivel aceptable en la Copa de Europa. Se plantó en cuartos de final y su rival fue ni más ni menos que el Real Madrid, el equipo que representaba lo que la Juve estaba intentando ser: una fuerza europea. Los madridistas derrotaron a los italianos en el Comunale por 0-1, pero sorprendentemente Sívori marcó <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=e9qfVNvoMoQ">el único gol en el Bernabeu</a>, así que la eliminatoria se decidió en un desempate disputado en París. El Madrid, camino de su sexta final del torneo, derrotaría a los bianconeri por <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=d05nv7Soc_k">3-1</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La Juve siguió ganando con consistencia en Italia. Añadir trofeos nacionales era, obviamente, importante para ellos, pero fue en el 65 cuando por fin el club alcanzó una final europea. Como Europa y la Signora todavía no eran demasiado amigas, la Juve perdió la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=G_LH-BpBMcY">Final de la Copa de Ferias</a> en Turín<span class="pullquote_left">Mientras la Juve seguía ganando títulos en Italia, en Europa aún no había logrado ninguno</span> contra el potente Ferencvaros de Florian Albert ¡a partido único! El mismo resultado que, en 1971, obtuvo contra el Leeds United. Este equipo del 71 ya representaba un estilo totalmente diferente de afrontar el juego por parte de la Juve. Su apodo era la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=NOIE_HiAYrI"><i>«Juve Operaia»</i></a> y el entrenador que así la bautizó era Heriberto Herrera, un paraguayo que se consideraba a sí mismo como un precursor del Fútbol Total. Él lo llamaba, prosaicamente, <i>el movimiento</i>. Herrera, como su homónimo del Inter, hacía especial hincapié en la preparación física, y fue uno de los motivos por los que Sívori abandonó el equipo rumbo a Napoles. Allí sentará un bonito precedente de lo que esperaba a la ciudad partenopea en los 80. La Juve obrera será el equipo que añada el título nacional número 13 y, reforzada por Helmut Haller, llegará a las <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=nncUSXfgRi8">semifinales de la Copa de Europa en 1968</a> donde el Benfica de Eusebio la eliminará por un claro 3-0. Poco a poco el objetivo estaba más cerca.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1971, como ya dijimos, la Juve perderá otra final europea, de nuevo en la Copa de Ferias, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=YQkYukLPduo">ante el Leeds United</a>. Ese mes de julio, Gianpiero Boniperti se convierte en el presidente del club, comenzando la que será la época dorada del club. ¿Quién mejor que el gran Gianpiero, siempre elegante, un hombre inteligente, con clase, que conocía mejor que nadie el fútbol, para dar un paso más –el definitivo- hacia el respeto de todo un continente?</p>
<blockquote><p>La Signora envejece y Europa empieza a reverenciarla.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Boniperti convertirá a la Juventus en un modelo a seguir para todo el mundo y bajo su liderazgo veremos el crecimiento del club y de la propia selección italiana. No es casualidad que todos los ciclos ganadores de la Nazionale se hayan basado en una Juventus exitosa.</p>
<p style="text-align: justify;">El nuevo presidente se encontrará con la tarea de sustituír al joven Armando Picchi, legendario capitán del Inter, que llevaba un año como técnico bianconero y que murió con 36 años. El elegido fue un ex jugador del club, el checoslovaco Cestimir Vycpalek, que renovó el equipo basándolo en jóvenes talentos como Sandro Salvadore<span class="pullquote_right">Bettega emergerá de la cantera para ser el heredero de Boniparti como hombre de club</span>, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zeo4opNo0GU">Franco Causio</a> –llegado del Lecce-, Giuseppe Furino –canterano del club, pero comprado al Palermo-, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=aPiOq7xAiGs&#038;list=PLF1442407718C876B">Fabio Capello</a> – de la Roma-, el líbero <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=0Oj5KGhVqTE">Gaetano Scirea</a> y la joya de la cantera bianconera Roberto Bettega. Basta repasar los nombres para comprobar que ese equipo era ya algo muy serio. Los jóvenes aún estaban un poco verdes, pero durante los 70 madurarán para convertirse en auténticas referencias mundiales, especialmente en el caso de Scirea, el centelleante Causio y el auténtico modelo de jugador <i>all rounder</i> que era <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qjOEiIzcJUg">Roberto Bettega</a>. De él se dirá muy a menudo que es lo más parecido que ha habido al estilo de juego de Alfredo Di Stefano. Comenzará como delantero con un excelente juego aéreo, pero se reciclará al extremo o centrocampista con una gran capacidad de sacrificio y creativa. Será una de la mayores leyendas juventinas y seguirá los pasos de Boniperti como chico-para-todo del club bianconero.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, a principios de la década, los veteranos Haller y Altafini seguían siendo la referencia principal del conjunto, junto a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tKMtmUblNrs">Dino Zoff</a>. Los Scudetti se sucederán, pero la Copa de Europa seguirá siendo esquiva. La Juve es brutalmente dominada por el modernísimo Ajax en la final de 1973, quizá no en el marcador, pero cuando uno ve el partido es como si los dos equipos jugasen a deportes diferentes.</p>
<blockquote><p>Giovanni Trapattoni y la conquista de Europa y el mundo (1976-1986).</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Tras el interregno de Carlo Parola, aparece en esta historia la figura de <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2012/06/12/eurocopa_futbol/1339531307_533366.html">Giovanni Trapattoni</a>, un joven técnico de 37 años, ex internacional y cuya carrera como jugador y entrenador había transcurrido en el Milan.</p>
<p style="text-align: justify;">Trapattoni recogió a los jugadores de los que hemos hablado anteriormente ya maduros y además fue añadiendo a otros jóvenes como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Uk1iRg4Xt-M">Claudio Gentile</a>, Antonio Cabrini y Marco Tardelli. Y poco a poco construyó una Juventus aguerrida –a imagen y semejanza de su entrenador-, pero con grandes jugadores capaces de jugar un fútbol ofensivo arrollador en ocasiones. Además, su primer año se corona con la victoria en la Serie A en un duelo emocionante contra un Torino que resurgía de sus cenizas –tras Superga y luego tras la muerte de Gigi Meroni-.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, el equipo se plantó en la final de la Copa de la UEFA, donde se enfrentó a un gran Athletic de Bilbao. Con la base formada por Zoff en la portería, Cuccuredu, Morini, Scirea y Gentile en defensa, Benetti, Furino y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GVhln1x_82k">Tardelli en el medio</a>, y Causio, Boninsegna y Bettega en el ataque. Básicamente podría<span class="pullquote_left">Pese al gran partido del Athletic en San Mamés, la Juve levantó su primera UEFA</span> ser la selección italiana al completo. Especialmente la presencia del veterano Boninsegna en el centro del ataque añadía un verdadero cazagoles al equipo, y la presencia de Benetti y Gentile aseguraba dureza en casi cualquier punto del campo. Ambos eran auténticos perros de presa, el primero un mediocentro capaz de abarcar muchísimo terreno, durísimo, casi sanguinario, y el segundo un excepcional marcador que jugaba siempre en el límite del reglamento. Tardelli, que ya en aquel momento era un fantástico <i>box to box</i> marcó el gol de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=clnWJAY0M4I">victoria juventina</a> en el Comunale. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3WT-N-zSX5U">En San Mamés</a>, el Athletic jugó un partido excepcional, con un fútbol de alto nivel, especialmente por parte de Irureta, Chechu Rojo y Churruca. Este último y Carlos remontaron el tanto inicial de Bettega, pero no fue suficiente para evitar que la Juve levantase, al fin, su primer título europeo. </p>
<p style="text-align: justify;">Con la misma base más el fichaje del joven Virdis la Juve ganará un segundo Scudetto consecutivo y alcanzará las semifinales de la Copa de Europa, donde <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sfzqLQoqx2E">el Brujas de Ernst Happel</a> le superará, en una eliminatoria marcada por el excepcional duelo de líberos entre Scirea y el austríaco Eddy Krieger.  </p>
<p style="text-align: justify;">Será tras el Mundial de España, cuando el club recibirá el último impulso hacia el máximo título europeo. El mercado de extranjeros se había abierto un año antes –la Juve había fichado a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=v5hdtAaJOz8">Liam Brady</a>, que el año anterior les había apeado de la Recopa con el Arsenal-, pero tras la Copa del Mundo, el club bianconero rompió el mercado. La Juventus llevaba siendo base de la selección italiana durante 6 años, así que ahora tenía un equipo cuya columna vertebral era el equipo campeón de España 82. El veterano Dino Zoff, Gentile, Scirea, un Cabrini que se había convertido en un lateral izquierdo de élite, Tardelli y Paolo Rossi, el hombre del momento en aquel año 82. A estos se añadieron <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/asesinos-de-leyendas/">Michel Platini</a> –del Saint Ettiene- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=8CtoO3Ulxxs">Zbigniew Boniek</a> –del Widzew Lodz-, dos de los jugadores más destacados de aquel Mundial español. Dos hombres que rellenaban perfectamente los puestos más débiles del equipo y aseguraban que la sucesión de un veterano Bettega, que seguía en el equipo, fuese menos traumática. Había que asaltar Europa, y los siguientes 3 años verían a una Juventus, por fin, dominante en el continente.</p>
<p style="text-align: justify;">La Copa de Europa de 1983 vio a la Juve avanzar rondas eliminando al Hvidovre danés, al muy buen Standard de Lieja de Raymond Goethals, el <a target="_blank" href ="http://www.futbolprimera.es/2012/12/23/aston-villa-campeones-de-europa-en-1982">campeón Aston Villa</a> y al ex equipo de Boniek, el Widzew Lodz en semifinales. El partido de ida contra los polacos es, seguramente, el último gran partido de Roberto Bettega, que marca un gol y anuncia que a final de año se irá a los Estados Unidos para jugar en la NASL con el Toronto Blizzard. La película parecía que iba a tener un final increíblemente bello para Bettega y el veteranísimo Zoff, disputando una final de Copa de Europa en la que eran muy favoritos ante el Hamburgo, campeón alemán.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=kZam_qrcsZk">final de Atenas</a> es una pesadilla para la Juventus. Jugando con su equipo de gala, Trapattoni es totalmente superado en la pizarra por Ernst Happel (otra vez). El zorro austríaco, con un sencillo cambio, moviendo a Lars Bastrup desde la izquierda a la derecha, destruyó el sistema Juventino. Gentile era el hombre para marcar al danés<span class="pullquote_right">Happel comenzó a ganar la Copa de Europa con el cambio de Bastrup, que despistó a Gentile</span> y, como era habitual, le seguía por todo el campo, partiendo desde su posición de lateral derecho. El caso es que, en lugar de cambiar el marcaje, Trap lo mantuvo, dejando un horrible agujero en la banda derecha de la Juve y creando un auténtico atasco en el perfil izquierdo. Tardelli se pasó la final cubriendo las ausencias de Gentile –incluso cuando Bastrup se fue lesionado-, dejando el centro del campo a merced de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Q313MRejYu0">Felix Magath</a>, Jürgen Groh y Jürgen Milewski. Por la zona que Gentile dejaba libre llegó el único gol del partido, por parte de Magath. Con Boniek volviéndose loco junto a Bettega en tierra de nadie, y Platini y Rossi desaparecidos, la final no pudo ser más triste. Tanto como había sido comparado con Di Stefano, el último partido de Bettega se pareció mucho al de la Saeta en aquella final contra el Inter. Tristeza inmensa, leyendas saliendo en la penumbra y tiempo para volver a empezar.</p>
<blockquote><p>La final de Atenas ante el Hamburgo era su segunda derrota en una final de Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Al año siguiente, con un nuevo portero en la figura del espectacular guardameta del Avellino <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5eZrpfBJ-T0">Stefano Tacconi</a> –difícil desafío el suyo-, la Juve mantuvo un espectacular pulso con la Roma en Italia y ganó la final de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xIoqr38on0g">Recopa al Oporto</a> en Basilea, con goles de Boniek y Beniamino Vignola, el hombre que ocupaba el puesto de Bettega. Segundo título europeo. Faltaba el premio gordo.</p>
<p style="text-align: justify;">La temporada siguiente, 1985, vería un mano a mano que mediría a la Juve, confirmada ya como el aspirante número uno al cetro europeo, y el rey del continente durante los últimos 6 ó 7 años. El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qu2Y2DhZf3Y">Liverpool</a> venía de ganar 4 Copas de Europa desde 1977 y llevaba más de una década acumulando títulos europeos. Ya en enero los juventinos ganaron la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9nSMJRJmgQc">Supercopa Europea</a> a los <i>reds</i> merced a un doblete de Boniek.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera ronda fue un paseo ante los finlandeses del Ilves, aplastados por 6-1, misma historia con los suizos del Grasshoppers. En cuartos de final una tarde afortunada de Rossi, Boniek y Briaschi en el ataque  sirvió para liquidar al Sparta de Praga. Fueron las semifinales las que presentaron el mayor desafío de todo el torneo para el equipo de Trapattoni. El campeón francés, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Hqj77nFahLA">el Girondins de Burdeos</a> dirigido por Aimé Jacquet, era el genuíno representante del fútbol champagne a nivel de clubes. Venían de eliminar al Athletic, el Dinamo de Bucarest –que había sido semifinalista hacía poco- y el Dnipro soviético. Era un equipo magnífico, con un centro del campo donde aparecían Jean Tigana, Alain Giresse, Fernando Chalana y Gernot Rohr, que además tenía a los internacionales Patrick Battiston, Thierry Tusseau y René Girard en defensa y el alemán Dieter Müller y Bernard Lacombe en el ataque.</p>
<p style="text-align: justify;">En la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Ct40gq0NUWQ">ida en Italia</a>, la Juventus desplegó todo su potencial, casi sentenciando la eliminatoria con un inapelable 3-0, liderada por Michel Platini, imperial durante los 90 minutos, autor del tercer gol. Briaschi y el omnipresente Boniek, un jugador realmente <i>clutch</i>, habían marcado antes. Parecía todo liquidado, pero quince días después, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=C-DxMi2xVRU">el Parc Lescure</a> fue una caldera y, al igual que habían hecho los juventinos ante su público, los franceses mostraron toda su magia, todo el potencial del fútbol francés de la época. Dieter Müller y Battiston pusieron un 2-0 que asustó a toda la parroquia bianconera. A pesar del mal trago del partido en Francia, la Juve viajó a Bruselas para medirse al Liverpool en la final. Lo que allí pasaría es un buen ejemplo de una frase que seguramente pasase desapercibida al principio del artículo: ganar a cualquier precio. </p>
<p style="text-align: justify;">Había ya dudas sobre la seguridad del estadio bruselense, y más con la presencia de los hooligans ingleses. Se intentó que hubiese aficionados belgas entre ambas aficiones, pero fue imposible. Así, lo que prometía ser un partido apasionante entre dos estilos muy marcados representados por los dos mejores equipos de Europa<span class="pullquote_left">La Juventus ganó en Heysel su primera Copa de Europa bajo el peor marco posible</span>, se convirtió en una de las mayores tragedias de la historia del fútbol. Quizá no la que más muertes provocó, pero sí la que más expuesta estuvo a los mass media. Heysel se tornó en un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Wf51zMMSmks">campo de batalla</a>, en el que las avalanchas de aficionados provocaron la muerte de 39 <i>tifossi</i> italianos. Aunque parezca increíble, el partido se jugó. Las autoridades argumentaron que era la mejor manera de mantener tranquilas a las aficiones, y lo que siguió fue la final más abominable de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6Qel3ZbbUM4">historia de la Copa de Europa</a>. Un partido con cero fútbol y decidido con una decisión arbitral muy polémica. Boniek, corriendo al contraataque fue zancadilleado metro y medio fuera del área, pero cayó dentro. Y el árbitro no dudó, como tampoco lo hizo Platini para marcar el único gol del partido. Existen muchas leyendas y comentarios acerca de todo lo sucedido. Incluso la celebración de Platini es aún criticado por sus adversarios, a pesar de que él dijo que los jugadores <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=VkOAQUmlJ0I">no sabían nada</a> de lo ocurrido en relación a las muertes. Fue el broche a uno de los partidos más tristes y uno de los episodios más lamentables de la historia del fútbol.</p>
<p style="text-align: justify;">La prueba de que la victoria no siempre sabe dulce, incluso cuando llevas esperando 30 años para probarla. <i>«Ese trofeo no significa nada para mí»</i>, declaró Paolo Rossi. Afortunadamente, la redención para la Juve, el dulce sabor del que hablábamos, llegó al final de año, cuando la Vieja Señora conquistó el mundo en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=T_gD4fD4pUw">la más bella</a> de las finales en Tokyo, ante Argentinos Jrs.</p>
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