<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Eurocopa 1984</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/eurocopa-1984/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>La Francia de «Le Carré»</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/la-francia-de-le-carr/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/la-francia-de-le-carr/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Apr 2020 08:06:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Equipos]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo de 1982]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 1984]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Genghini]]></category>
		<category><![CDATA[Giresse]]></category>
		<category><![CDATA[Henri Michel]]></category>
		<category><![CDATA[Jean Pierre Papin]]></category>
		<category><![CDATA[Joel Bats]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Hidalgo]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Platini]]></category>
		<category><![CDATA[Tiganá]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=271978</guid>
		<description><![CDATA[n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol. Después [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span class="dropcap">E</span>n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo<span id="more-271978"></span> al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol.  Después de más de una década de estar en  un lugar preponderante en el plano internacional, habiendo disfrutado de su <i>generación dorada</i> y ganando todo lo ganable, nos preguntamos qué es lo que falla para que el actual y excelente grupo de jugadores no rindiese al nivel que todos esperamos de él. Quizá el problema sea el estilo de juego. La <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/worldcup/archive/edition=1013/overview.html">generación dorada francesa</a> es la de Zidane, Djorkaeff, Henry, Pires, jugadores técnicos en la mejor línea de la escuela francesa. Pero también es la Deschamps, Vieira, Desailly, Makelele, Thuram, Petit, etc, es decir, cemento puro y duro. En ello se sustentó el estilo de juego de toda una década, y en ello intenta basarse la actual selección francesa. Pero los resultados no son tan satisfactorios como debieran, a pesar de la expectación que el conjunto comandado por el ex técnico del Girondins de Burdeos está generando al comienzo de esta Eurocopa.</p>
<p style="text-align: justify;"><a target="_blank" href ="http://www.eurocopa.com/selecciones/francia">El plantel con el que cuenta Blanc</a>, con una buena batería de hábiles centrocampistas (Ribery, Nasri, Cabaye, Ben Arfa, Martin), debería dejar de abusar del músculo que le proporcionan las colonias y volver a los orígenes, al estilo que, desde siempre, ha caracterizado al fútbol francés. El llamado <i>«football champagne»</i>. Este es el estilo que hizo célebres a los franceses, allá por finales de los 70 y comienzos de los 80, y que venían practicando desde hacía más de 30, con mayor o menor resultado, pero siempre fieles a ellos mismos y a la manera de jugar que más les convenía.</p>
<blockquote><p>El estilo lo forja un equipo de leyenda…</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El primer gran equipo francés a nivel internacional data de  mediados de los 50. Albert Batteux había tomado las riendas del seleccionado galo, a la par que las del mejor conjunto del momento, el Stade de Reims. En torno a los jugadores de su propio club, construyó una selección que jugaba un fútbol de seda y cuya actuación en el mundial del 58, en Suecia, maravilló al mundo. Fueron terceros, solo batidos por el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=upxN8isH0Lc">Brasil de Pelé, Garrincha y Didí</a>, y además Fontaine destrozó todos los récords anotando 13 goles en los 6 partidos del torneo. Tal era el caudal ofensivo de este equipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Disfrutaba, en este caso de un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Nrh6t1mZYt8">frente de ataque de lujo</a> con el genio Raymond Kopa, el implacable goleador Just Fontaine, el hábil extremo Jean Vincent y, la clave del conjunto, los interiores Roger Piantoni y Michel Hidalgo. Todos en algún momento de sus carreras formaron parte del Stade de Reims, doble subcampeón de la Copa de Europa, y este último, en su etapa como técnico y 20 años después,<span class="pullquote_right">Tras la época dorada de Kopa y Fontaine, el fútbol francés entró en crisis</span> plasmó el ideal que buscaba Batteux con la selección del mediocampo mágico.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, tras el abandono de Batteux, el fútbol francés entró en crisis. Durante los 60 sus equipos seguían jugando muy bien y estrellas no faltaban, como el veloz delantero Coussou (un prototipo de Henry) o el goleador Combin, pero faltaba un cerebro del mediocampo. Todo ello se solucionó años más tarde, a mediados de los 70. Y, como ya había pasado con el Reims, al amparo de un poderoso club francés que destaca en Europa, en este caso, el Saint Ettiene. Este club, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y-bGO51_mnI">subcampeón europeo en 1976</a>, formaba un armazón perfecto para la selección gala con Janvion, Larios, Bathenay, los hermanos Revelli, o el veloz <i>«ange vert»</i> Dominique Rocheteau. A ellos se unió en el XI del Gallo el genial líbero Marius Tresor, del Olympique de Marsella, todo un portento físico y técnico. Además, el veterano atacante Henri Michel del Nantes o el goleador del Lyon Bernard Lacombe. Juntos formaban un esqueleto magnífico para un equipo competitivo, pero faltaban el corazón y el cerebro. Y eso es lo que aportó la nueva generación.</p>
<blockquote><p>La generación de Michel Platini.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para el mundial del 78, en Argentina, el seleccionador Michel Hidalgo comenzó a contar con una serie de jóvenes que cambiarían el rumbo del, por entonces, acomplejado fútbol francés. Un joven defensa del Metz, Patrick Battiston, un escurridizo y polémico atacante del Lens, Didier Six, un potente carrilero del Nantes, Maxime Bossis y, sobre todo, el número 10 del Nancy que había ganado la Copa de Francia, Michel Platini. El hombre más influyente de la historia del fútbol galo. Los franceses deslumbran con su juego en los campos argentinos, pero caen en un grupo muy complicado con los anfitriones, Italia y la poderosa selección húngara de Nyilasi y Torocsik. Francia se va en primera ronda, pero es señalada como uno de los conjuntos a seguir del Mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Se espera mucho de ellos en la Eurocopa del 80, pero caen en la fase de clasificación. Sin embargo, en esta serie de partidos entran en el equipo otros jugadores que marcarán el destino del combinado nacional. El pequeño cerebro del Girondins Alain Giresse, el potente centrocampista del cuadro bordelés Jean Tiganá y el nº10 (aunque siempre usase el 9), del Sochaux, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=n2i4tllXT-I">Bernard Genghini</a>. Llegador excepcional desde segunda línea y un excelso tirador de libres directos, tan bueno como Platini, y que fue opacado, como todos sus compañeros, por el brillo del astro de Joeuf. Pero aquí reside la grandeza de esta selección:<span class="pullquote_left">Había grandísimas estrellas, pero todos estaban a disposición del colectivo</span> la subordinación al equipo de jugadores que podrían haber sido la <i>«vedette»</i> en cualquier otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia llega al Mundial de España con su mejor equipo. Una defensa de lujo y un medio del campo espectacular. La portería genera dudas (ni Castaneda, ni Dropsy, ni Baratelli, ni Ettori son guardametas de garantías), y la delantera presenta una fantástica movilidad pero poca contundencia. Aún así, en conjunto la selección francesa promete mucho. Comienza mal, perdiendo contra Inglaterra en Bilbao, pero a partir de ahí, los galos desarrollan un juego de toque, preciso y veloz que les lleva en volandas hacia la segunda fase, donde se enfrentan a Austria e Irlanda del Norte en el Vicente Calderón. Aquí despega definitivamente el <i>«fútbol champagne»</i>. Platini da clinic tras clinic, especialmente en el partido en que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0S9waOQn1g">Francia destruye a los rocosos norirlandeses</a> y, aún sin él –sancionado-, el medio campo francés, liderado por Genghini, avasalla a una buena selección austríaca. <i>«Les bleus»</i> se aseguran el pase a la semifinal de Sevilla donde se enfrentarán a un equipo completamente antagónico: la Alemania más poderosa físicamente que se recuerda.</p>
<p style="text-align: justify;">Y aquí, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=bka-sSgADwE">en uno de los mejores partidos del siglo</a>, contra un conjunto que ponía en el campo kilos y kilos con jugadores como Dremmler, Förster, Briegel, Hrubesch, etc… Hidalgo arranca sin medio defensivo. Con cuatro jugadores de toque como eran Tigana, Giresse, Genghini y Platini: tres números 10 más un volante mixto. Osadía total.<span class="pullquote_right">Frente a una poderosa y pesada Alemania, Michel Hidalgo jugó sin medio defensivo</span> Y los franceses dominan totalmente, solamente el fondo físico del equipo alemán les permite seguir el ritmo de un conjunto donde el balón se movía a la velocidad de la luz, donde sus tres números 10 rotaban posiciones con total naturalidad, y sus laterales Amorós y Bossis se comían la banda ellos solos, mientras Tresor y Janvion aseguraban la defensa. Littbarski adelanta a los alemanes, gol rápidamente contestado por Platini. En la segunda parte llega el punto clave del partido, la brutal entrada de Schumacher al recién entrado Battiston. Se llegó a creer que el francés había muerto. El golpe anímico es tremendo, también el táctico. Hidalgo debe gastar una sustitución más que le impide dar aire a su medio del campo. El partido termina 1-1 y se va a la prórroga, donde Francia literalmente arrasa a Alemania. 3-1, con tantos de Giresse y Tresor. Es aquí donde la falta de cambios empieza a afectar a Francia. Y quizá también el mal de altura, el miedo a ganar. Alemania, renacida y liderada un fresco Rummenigge y las acrobacias de Klaus Fischer, empata. En los penaltis, ocurre lo inevitable… La derrota más dolorosa de toda una generación.</p>
<blockquote><p>Caer para levantarse más fuerte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Quedaba la incógnita de cómo superaría el equipo la derrota, pero el propio Hidalgo lo dejó claro: <i>«Francia no cambiará su estilo de juego, así hemos llegado hasta aquí, donde nunca habíamos estado. No nos estamos equivocando»</i>. En 1984, los franceses organizaban por segunda vez la Eurocopa y el torneo se presentaba como la reválida para el fútbol champagne. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3Q7NQzVO7HM&#038;feature=results_video&#038;playnext=1&#038;list=PLD0036EE83D790DAE">Francia arrasó</a>, ganando el torneo con el mejor juego que se había visto en el Viejo Continente. El equipo había encontrado un gran guardameta en la figura de Joel Bats, Battiston se había afianzado en la defensa tras superar la rotura de vértebra y los meses en el hospital que le había producido la entrada de Schumacher en el Mundial, Genghini pasó a ser el jugador nº12 y su lugar en el campo lo ocupó Luis Fernández, un centrocampista mixto que se compenetraba a la perfección con Tiganá y permitía a los genios Giresse y Platini crear a su antojo. Estos cuatro formaron el conocido <i>«carré magique»</i>, expresión que haría fortuna para denominar al centro del campo francés. Y arriba, la gran lacra del fútbol francés era no contar con un implacable goleador, pero Bellone y Six se las arreglaban bien.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que esa supuesta falta de gol la eliminó Platini de un plumazo. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=qza4Gn05DRQ#!">Hizo un torneo perfecto</a>, dando la mayor exhibición individual que se recuerda -junto a la posterior de Maradona en el 86-, y demostró que en aquel año 84 era indiscutiblemente el mejor ymás completo jugador del mundo. 9 goles, ¡9!,<span class="pullquote_left">Ante la falta de un delantero goleador, apareció Michel Platini con nueve goles</span>  tres con la derecha, tres con la izquierda y tres de cabeza. PERFECTO.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese mismo verano del 84, la selección olímpica -en aquel entonces jugaba jugadores que NO habían disputado nunca una Copa del Mundo-, dirigida por Henri Michel ganaba la <a target="_blank" href ="
http://www.youtube.com/watch?v=KfZrxItkES4">medalla de oro de los JJ.OO. de Los Ángeles</a>, jugando el mismo estilo que la absoluta, y derrotando a la Brasil de Bebeto y Dunga. Tras el éxito de la Euro, el ya veterano Hidalgo dejó la selección, pero su lugar lo tomó el más indicado, el propio Henri Michel. Esos años 84, 85 y 86 son los que culminan un estilo de juego. Francia gana, gusta y se afianza como el mejor equipo del mundo. Aunque los años ya pesan (sobre todo a Giresse, y también a Genghini, que como todos sabemos, es un poco <i>«el D’Artagnan»</i> de este cuarteto, el que nadie nombra pero siempre está ahí), el carré magique sigue maravillando. Llegan a México 86 en un gran estado de forma y con dos jugadores, provenientes del equipo olímpico, que parece pueden solucionar el tema de la delantera: el espigado y veloz Yannick Stopyra y el implacable Jean Pierre Papin.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia abre juego contra Canadá en lo que se prevé una goleada por parte de los campeones de Europa. Ni mucho menos, los canadienses se hacen fuertes en torno al guardameta Paul Dolan y su líbero, la leyenda de la NASL Bobby Lenarduzzi, y salen a la contra velozmente con el atacante Igor Vrablic, que juega en Bélgica. Francia domina, asedia durante casi 70 minutos la puerta canadiense sin éxito. Finalmente, Papin rompe su defensa y marca el definitivo 1-0. El segundo partido es contra la poderosa URSS, que venía de destruir a la Hungría de Lajos Detari por 6-0 y que no tarda en adelantarse con un trallazo marca de la casa de Vassili Rats. Francia saca su casta de campeón y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=unNDcYwN-ZE">consigue el empate 1-1</a>. El último partido de grupo lo ganan fácilmente contra los húngaros. Pero la delantera sigue sin funcionar y todo el peso sigue recayendo sobre el cuadrado mágico, que parece cada vez más afectado por el infernal calor mexicano. Sólo el joven Luis Fernández mantiene el ritmo, corriendo de un lado para otro sin parar.</p>
<p style="text-align: justify;">Los octavos de final preparan un plato fuerte. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y_-3H7Nyadc">Francia vs Italia</a>, a quien los galos no han derrotado oficialmente en 50 años. En este partido <i>«Les Bleus»</i> renacen e imparten otra lección de fútbol. Platini y el cuestionado Stopyra dejan el 2-0 definitivo. Y espera Brasil. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zio9L3rCUtg">El partido es una oda al fútbol</a>, no puede ser menos dada la acumulación de talento de ambos conjuntos. Además, tiene de todo. Se adelanta Brasil por medio de Careca, empata Francia por medio del inevitable Platini, vuelve a dominar Brasil. La segunda parte pertenece a los galos pero la <i>«canarinha»</i> creó mucho peligro en las contras y, casi al final, Zico dispone de un penalti para ganar el partido. ¡Pero Bats lo detiene! Y aquí comienza el partido de su vida. El guardameta del PSG<span class="pullquote_right">En una verdadera oda al fútbol, Bats frenó a la Brasil de Zico para llegar a la final</span> para todo lo que le echan en una actuación espectacular. Incluídos dos penaltis en la tanda, donde Michel Platini falló el único penalti de su carrera, que envían a Francia a las semis por segundo mundial consecutivo.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuadro de partidos de Francia en México es aterrador. Por si fuera poco haberse medido con la URSS, Italia y Brasil, las semis les regalan de nuevo a Alemania y, al fondo en una hipotética final, la Argentina de Maradona. Francia juega en el estadio Jalisco agotada física y mentalmente, Bats falla estrepitosamente en un lanzamiento de falta de Andy Brehme -un poco al estilo de Arconada en la final 84… ¿Justicia poética?- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3GPyYbtcnE0">los galos caen 2-0</a>. Adiós al sueño de ganar un mundial para gran parte de sus componentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el mundial, la selección pierde a Platini, Giresse y Genghini. Battiston y Bossis se retiran poco después. Los galos vagan sin rumbo por los campos de Europa. No se clasifican para defender su título europeo en el 88, tampoco acuden a Italia 90. Sí recuperan un poco de su antiguo brillo en las clasificatorias de la Euro 92. Platini está ahora al mando del equipo como seleccionador y el número 10 lo luce un veterano Luis Fernández, el menos brillante del legendario cuarteto. Esto es un signo de cómo van las cosas. <a target="_blank" href ="http://europelotas.wordpress.com/2011/04/20/jean-pierre-papin/">Papin está en el mejor momento de su carrera</a>. ¡Lo que hubiese dado Platini por ese Papin en esas semifinales contra Alemania! Francia arrasa en la clasificación, fieles a su estilo con Papin, Sauzee, Deschamps, Cantoná… pero queda fuera en la primera fase, en un grupo con Inglaterra, Dinamarca y Suecia.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la eliminación de USA94 muere definitivamente el futbol champagne. Aimé Jacquet, el creador de un Girondins de Burdeos que representó mejor que nadie ese estilo en los 80, le da el golpe de muerte. Adiós Cantoná, adiós Sauzee, adiós Ginolá, adiós Papin. Hola Karembeu, hola Vieira, hola Petit, hola Djorkaeff, hola Zizou. La transición hacia la nueva Francia, la <i>Francia multicolor</i> era un hecho.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right">Texto publicado el 12 de junio de 2012</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2020/04/la-francia-de-le-carr/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La herencia de los viejos Diablos</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/belgica-decada-ochenta-diablos-rojos-thys-coeck-scifo-mundial-1986/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/belgica-decada-ochenta-diablos-rojos-thys-coeck-scifo-mundial-1986/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 17 Jun 2014 08:58:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Bélgica]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1982]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1990]]></category>
		<category><![CDATA[Czerniatynski]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 1980]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 1984]]></category>
		<category><![CDATA[Franky van der Elst]]></category>
		<category><![CDATA[Guy Thys]]></category>
		<category><![CDATA[Jan Ceulemans]]></category>
		<category><![CDATA[Jean Marie Pfaff]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Lozano]]></category>
		<category><![CDATA[Lobanovskiy]]></category>
		<category><![CDATA[Luc Nilis]]></category>
		<category><![CDATA[Ludo Coeck]]></category>
		<category><![CDATA[Marc Degryse]]></category>
		<category><![CDATA[Marc Vanderlinden]]></category>
		<category><![CDATA[Marc Wilmots]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Preud’Homme]]></category>
		<category><![CDATA[René Vandereycken]]></category>
		<category><![CDATA[Scifo]]></category>
		<category><![CDATA[Wilfried van Moer]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=127329</guid>
		<description><![CDATA[abía decidido probar suerte en la Serie A italiana, como todos los futbolistas que tenían ambición de proyectarse al mundo en los 80. Tras años de brillante rendimiento en el Anderlecht le había llegado la oportunidad de jugar con el Inter de Milan en el campeonato más potente del planeta. Las cosas no fueron bien [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">H</span>abía decidido probar suerte en la Serie A italiana, como todos los futbolistas que tenían ambición de proyectarse al mundo en los 80. Tras años de brillante rendimiento en el Anderlecht le había<span id="more-127329"></span> llegado la oportunidad de jugar con el Inter de Milan en el campeonato más potente del planeta. Las cosas no fueron bien pese a su innegable clase, sufrió una terrible lesión y un año después, cuando se había recuperado, el Inter ya había ocupado su sitio <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2014/04/historia-gran-bayern-munich-anos-setenta-beckenbauer-muller-maier-hoeness-rummenigge/">con Rummenigge</a> y Brady. Fue cedido al Ascoli, donde tampoco tuvo su mejor temporada. No era excesivamente mayor, recién cumplidos los 30, cuando decidió volver a su Bélgica natal para intentar relanzar una carrera que había entrado en un incómodo <i>impasse</i>. Él, que había sido el alma de una selección belga al alza, se vio relegado al banquillo en el verano de 1984, durante la Eurocopa celebrada en suelo francés. La perspectiva del Mundial de 1986 era demasiado tentadora como para seguir en un campeonato en el que no acababa de poder ser él mismo. El 7 de Octubre de 1985, en una lluviosa noche en algún lugar entre Bruselas y Amberes, su coche se estrellaba contra los guardarraíles de la autopista y, aunque su juventud y fuerza física le permitieron luchar durante dos días, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=E9hhkeYTyGg">Ludo Coeck</a> moría y sumía al fútbol belga en un profundo estado de shock.  El hombre al que sus famosos cañonazos rasos habían granjeado el apodo de <i>«Ludo Boum»</i> abría, con su ausencia, una nueva etapa en la historia de la selección belga.</p>
<blockquote><p>Coeck había crecido como una de las figuras del boyante fútbol belga de los 70.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Ludo debutó en una época en la que Bélgica y su fútbol comenzaban a cumplir todas las expectativas que habían creado anteriormente. La brillante estela de Paul van Himst había puesto al país en el mapa, y tanto su Anderlecht como el Standard de Raymond Goethals comenzaban a ser vistos como clásicos del fútbol europeo. Coeck tuvo tiempo de jugar con van Himst y otros fenómenos como Rensenbrink, François van der Elst, Arie Haan o Frank Vercauteren. Al tiempo que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pADEMA8oMtE">el Anderlecht llegaba a finales europeas</a> –y las ganaba-, el campeonato belga atraía a muchos de los mejores jugadores de Holanda, del norte de Europa y a los liberados de la Europa del Este. Elkjaer, Lato, Lubanski, el entrenador Ernst Happel, etc eran algunas de las figuras de un torneo que crecía y cuyos clubes se estaban convirtiendo en fuerzas a reconocer en Europa. Pocos jugadores brillaban más que Ludo Coeck en esta época. Desde su posición original en la banda izquierda hasta su reconversión al centro, el flamenco era adorado por los aficionados debido a su entrega y su tremebundo disparo. </p>
<p style="text-align: justify">Bajo la firme mano del entrenador Guy Thys, los belgas se aprovecharon de todo el talento que generaba su campeonato doméstico y conjuntaron un equipo nacional que iba a dar que hablar en la siguiente década. Con Coeck en el centro del<span class="pullquote_right">Guy potenció el talento que existía en su Liga</span> campo junto a René Vandereycken, habilitando al incansable Vercauteren en el ala derecha y combinando con el mortal fuera-dentro de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=CfbmmqRAg7E">Jan Ceulemans</a> desde la izquierda, la sobriedad de Eric Gerets en el lateral y la seguridad del líbero Walter Meews o el portero Jean Marie Pfaff, los belgas superaron a los favoritos Austria y Escocia en su grupo de clasificación y se metieron en la Eurocopa de 1980, que se celebraría en Italia. Coeck, sin embargo,  ante la sorpresa de todos no fue convocado y los veteranos Wilfried van Moer –una leyenda que ya había jugado el Mundial del 70- y Maurice Mertens ocuparon su puesto. Thys creó un equipo muy seguro en defensa, no excesivamente vistoso, pero ideal para competir en un torneo corto. Los belgas fueron la revelación del campeonato, eliminaron a Italia, Inglaterra y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=-Wn7T8dXMMI">España</a> en la fase de grupos, y sólo un doblete de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=gFyV_E-Fkug">Horst Hrubesch</a> les alejó del preciado trofeo. Terminaron en un fantástico segundo puesto que lanzó al estrellato a buena parte del equipo.</p>
<p style="text-align: justify">Coeck, lejos de venirse abajo –algo muy poco de su estilo- firmó en las siguientes tres temporadas el mejor fútbol de su carrera. Sin el viejo van Moer, no podía perderse el Mundial de España. Primero había que clasificarse, claro, y el grupo con Francia, Irlanda y Holanda –además de la cenicienta chipriota-, con dos plazas en  juego, no era fácil. Bélgica sufrió por su falta de un goleador implacable que materializase el trabajo del equipo. Erwin Vandenbergh era el delantero más destacado del equipo, pero no era un atacante de élite mundial. Irlanda y Francia marcaron más, los franceses y los holandeses encajaron menos, pero fue la capacidad para competir de los discípulos de Thys lo que los llevó a España. Por el camino quedan las prestigiosas victorias sobre neerlandeses <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Rv0eLKHHwmQ">y galos en Bruselas</a>. Para sorpresa de todos, van Moer siguió en el equipo, pero Coeck se había convertido en alma de los <i>«Diablos Rojos»</i> y, de destacar en España, un gran traspaso a una liga mayor era bastante probable. 1982 estaba siendo un gran año para Coeck, que había sido clave en la progresión de un Anderlecht que durante esa temporada fue el mejor equipo de Europa y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=OOi-IXlP5tw"><i>debió</i></a> haber ganado la máxima competición continental.</p>
<blockquote><p>El Mundial de 1982 en España se tornó en una gran oportunidad para el crack belga.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">En España, la selección belga se vio en el gran escaparate de <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=PtaRPNR6QQs">abrir el Mundial</a> ante la vigente campeona, Argentina, que además de mantener a todos sus astros de 1978 añadía uno más resplandeciente si cabe, Diego Maradona.  El Pelusa jugaba en su nuevo estadio, ya que acababa de ser traspasado al Barcelona por una cifra astronómica y todo el planeta fútbol esperaba una gran actuación del diez de la Albiceleste ante su nuevo público.  Pero los belgas, que salieron con un equipo más conservador que de costumbre, sorprendieron al mundo cuando Vandenbergh batió a Fillol con el único y decisivo gol de la tarde. Ante el talento argentino, Bélgica opuso el trabajo de una defensa rocosa y un centro del campo <i>box-to-box</i>, tal era el despliegue físico de los Vercauteren, Coeck, Ceulemans y Vandermissen. Arriba Vandenbergh y Czerniatynski eran dos balas que incomodaban a Olguin y a Passarella, que tuvo que contener bastante sus impulsos atacantes. Los belgas habían salido vivos de la boca del lobo, y los dos partidos que quedaban parecían asequibles.</p>
<p style="text-align: justify">Pero estos <i>«Diablos Rojos»</i> no estaban acostumbrados a las victorias holgadas. Ante apenas quince mil espectadores en Elche, los salvadoreños hicieron olvidar que venían de encajar diez goles ante Hungría. Guevara Mora, el portero más joven del Mundial<span class="pullquote_left">Ludo Coeck fue capital en el Mundial de España</span> con apenas 20 años, vio como su portería era perforada sólo una vez por el equipo que había derrotado a los todopoderosos argentinos. Tuvo que ser Ludo Coeck, con <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=zws-xl_UTD0">un trallazo impresionante</a> desde casi 40 metros, el que marcase el gol de la victoria. Esos tiros potentísimos, a baja altura, con el bote antes del portero para coger más velocidad aún, son el gran legado de Coeck al fútbol. Faltaba el partido <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=25y4od3L8OU">contra los magiares</a>, a los que Argentina había goleado, pero que traían todavía un saldo de goles tremendo a su favor. Thys salió con el mismo equipo que ante El Salvador, y se vio por detrás a la media hora, merced a un gol de Joszef Varga. La entrada de van Moer tras el descanso dio a los belgas más control en el centro del campo, ya que el veterano de 37 años y Coeck combinaron bien en la parcela ancha. El gol del empate se resistió merced a un par de buenas intervenciones de Meszaros, el excelente y bigotón portero húngaro, pero a quince minutos del final una asistencia de Ceulemans permitó a Czerniatynski igualar el marcador. Bélgica pasaba primera de grupo y regresaba a Barcelona tras dos partidos en Elche. </p>
<p style="text-align: justify">Los rivales en esa segunda liguilla serían la URSS y Polonia. A priori, el equipo de Thys podía mirarles de igual a igual y pensar en luchar por una plaza en las semifinales. Pero algo se rompió en la concentración belga. El autoritario Thys, un hombre capaz de manejar bien un grupo pero poco amigo de payasadas de cualquier tipo, no era la persona ideal para estar alrededor del histriónico Jean Marie Pfaff. El entrenador consideró que el guardameta estaba demostrando muy poca seriedad y responsabilidad, además de una actitud infantil, y le sentó. Custers y Munaron, dos porteros muy inferiores al del Beveren, disputaron la segunda fase. Contra Polonia van Moer y Coeck volvieron a formar junto en el eje del mediocampo, pero el experimento no salió tan bien como contra Hungría. Fue <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ZM8L1Qgov1c">el gran día de Zibi Boniek</a>, que hizo un hattrick y se consagró mundialmente. Esta durísima derrota dejaba a Bélgica prácticamente eliminada, ya que la diferencia de goles era casi insalvable. La URSS de Dassaev y Blokhin se encargó de certificar el triste final de este Mundial para los <i>«Diablos Rojos»</i>.</p>
<blockquote><p>Enzo Scifo debutará con Bélgica mientras Coeck sigue buscando dar el salto en Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Tras el Mundial se empieza a especular con la salida de Coeck y varios de sus compañeros hacia el extranjero. La 82-83 es una fenomenal campaña para Ludo, que con 28 años está en plenitud y ve cada vez con mejores ojos el emprender la aventura fuera del Parc Astrid<span class="pullquote_right">El Anderlecht comenzó a ser temido en Europa</span>. Además, ese mismo año debuta un joven de 17 años llamado a ser su sucesor: Enzo Scifo. El de La Louviere se convierte en la gran atracción del equipo, y se asegura que la continuidad del talento en el centro del campo <i>mauve</i> estaba asegurada.  Entrenados por van Himst, y con jugadores de la talla del líbero Luka Peruzovic, Frank Vercauteren, Edwin Vandenbergh y , sobre todos, Ludo Coeck y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=HESHp31SJDE">Juan Lozano</a>, los belgas ganan la Copa de la UEFA <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=VKq0L0Jzq2M">ante el Benfica</a> del guardameta Manuel Bento y el técnico Sven Goran Eriksson. Lozano y Coeck forman una combinación imparable en el centro del campo. El español organiza en corto y en largo, mientras el belga es un <i>box-to-box</i> de manual. Su campaña será tan buena que Lozano fichará por el Real Madrid y Coeck, ahora sí, abandona Bélgica para irse a la Serie A. Tras tres ligas, cinco copas, dos Recopas,  una UEFA y una Supercopa Europea, se va al Inter. Ninguno de los dos alcanzará el estado de forma de este año 83 en sus nuevos destinos.</p>
<p style="text-align: justify">Scifo se destapa tras la marcha de los <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=t8DDNQIw898">grandes hombres</a> del centro del campo del Anderlecht y llegará a la Euro 84 como titular. Este torneo es famoso, aparte de por el gran fútbol desplegado por equipos como Francia, Dinamarca o Portugal, por ser el primero de una generación de geniecillos del balón como Scifo, Hagi, Laudrup, Butragueño o Stojkovic. Bélgica se ha clasificado por delante de Suiza, la RDA y Escocia cómodamente, y Coeck ha sido fundamental con sus goles en un par de partidos antes de su lesión.</p>
<p style="text-align: justify">En los campos franceses, los belgas empiezan con una sólida victoria ante Yugoslavia por 2-0. Pero contra los anfitriones el cielo se les cae encima. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=jya3KYRzgp4">Platini</a> juega uno de los mejores partidos de su carrera profesional y los <i>«Diablos Rojos»</i> son<span class="pullquote_left">Coeck jugó su último partido ante Dinamarca</span> aplastados por 5-0. Coeck entra en el descanso, pero parar el caudal ofensivo francés aquella tarde en Nantes era una utopía. Ante Dinamarca, que era la sensación europea del momento, los belgas se adelantan 2-0 antes del descanso y parecen asegurar su puesto en las semis. Coeck entra en la media parte sustituyendo a Nico Claesen con la misión de asegurar el medio campo. Pero los daneses, y en especial <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=A12uT6GqIP8">el joven Laudrup</a>, dan una exhibición en la segunda parte. Frank Arnesen recorta distancias, Kenneth Brylle el jugador del Anderlecht empata –no hay peor cuña que la de la propia madera-, y un imparable Elkjaer Larsen da la puntilla a seis minutos del final.  Vercauteren, Vandereycken, Scifo, Coeck y Ceulemans no son capaces de dominar o aplacar el torbellino danés en esa segunda parte. Había nacido la <i>«Dinamáquina»</i>, la <i>«Dinamita Danesa»</i>, y el mundo les adoraba. Para Coeck fue una despedida amarga de la selección; la desgracia no le dejaría volver a enfundarse la camiseta de su país.</p>
<blockquote><p>Con la muerte de Ludo Boum, el joven Scifo debe asumir los galones.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Bélgica va cambiando de guardia durante ese bienio 84-86. Muchos de sus jugadores van haciéndose veteranos y savia nueva entra en el equipo. Continúan grandes líderes <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=79XzB72Qhv4 ">como Pfaff</a>, Gerets, Vercauteren o Ceulemans, pero es Scifo quien empieza a recibir todos los focos. Con apenas 18 años, el joven número diez belga no se arredra. Más aún con la trágica desaparición de un Coeck al que las lesiones y la mala suerte en Italia había señalado durante los últimos dos años. Al Anderlecht vuelve <a target="_blank" href ="http://en.wikipedia.org/wiki/Juan_Lozano">Juan Lozano</a> tras su paso por el Madrid, y lo hará para ser el protector y mentor de la joven joya. Se entenderán muy bien, y Thys seguirá haciendo esfuerzos para convencer al de Coria del Río de que se una a sus <i>«Diablos»</i>. Lozano es la pieza que encantaría al seleccionador belga: un regista ideal para organizar los ataques de su equipo, y que además estaría bien protegido por una excelente defensa. Pero Lozano nunca se decidió a abandonar su sueño de jugar con España. Calidad no le faltaba, pero el seleccionador Muñoz siempre prefirió tipos más agresivos en esa parcela del campo. Lozano no podía competir competir con Víctor Muñoz, Francisco o Calderé a ojos del entrenador de España, y para centrocampista fino ya tenía a Ricardo Gallego.</p>
<p style="text-align: justify">Así pues, Thys va renovando poco a poco el equipo durante la clasificación para Mexico 86. Las grandes novedades son Georges Grün, un rápido central que puede jugar de lateral; <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=LJ8Jiew1Z-Q">Nico Claesen</a>, atacante de gran movilidad que se convertirá en la referencia atacante de la nueva Bélgica antes de irse al Tottenham; Leo Clijsters, central al que su hija ha relegado al anonimato; Daniel Veyt y Phillip Desmet, la conexión de ataque del sorprendente Waregem; y los jóvenes del renovado Anderlecht, como Stephan Demol o Patrick Vervoort y los hermanos Leo y Franky van der Elst, del Brujas, dos trabajadores natos. Franky cubrirá las espaldas de Scifo durante más de una década en la selección nacional. El punto álgido de este proceso de clasificación se dará <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1Ph80TGL64Y ">en la repesca</a> ante los eternos rivales, Holanda. Bélgica se muestra como un bloque mucho más hecho que los talentosos jóvenes holandeses, y merced a un gol de última hora marcado por Grün en Rotterdam se clasifica para México.</p>
<p style="text-align: justify">Una vez más el primer partido de Bélgica suscita atención mundial. Su rival es México, los anfitriones, y ante 115 mil apelotonados hinchas, con un calor infernal a las 12 de la mañana –probablemente los peores horarios de la historia del Mundial-, los belgas se fríen al sol mientras <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">los aztecas se adelantan</a> con sendos cabezazos de Fernando Quirarte y Hugo Sánchez.  El ambiente es infernal, no sólo por el calor, sino porque los gritos de <i>«¡México, México!»</i> retumban en el <i>«Coloso de Santa Úrsula»</i>. Todo el país, que ha sufrido un terrible terremoto pocos meses antes del comienzo del campeonato, está detrás de sus selección. Bélgica sufre, pero consigue recortar justo antes del descanso gracias al gol de Vandenbergh, el único delantero alineado por Thys. En el descanso, el técnico belga, varía el esquema del 4-5-1 al 4-4-2 al introducir a Claesen y Demol, dando más libertad a Scifo y a un Ceulemans cuyo movimiento favorito, ese fuera-dentro partiendo desde la izquierda, resulta inofensivo en el horno mexicano.  Bélgica pierde y tiene que ganar imperiosamente a Irak para mantener opciones.</p>
<p style="text-align: justify">Ante <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=Mn2TQLwNcnc ">los iraquíes</a>, Thys sale con un esquema muy poco utilizado durante toda su etapa. Convierte a Gerets en central y cede los carriles a Vercauteren, cuya resistencia nunca ha estado en duda, y a Vervoort. En ese 3-6-1 nominal, Nico Claesen es la referencia en ataque y Ceulemans, partiendo<span class="pullquote_left">Durante el campeonato, Thys fue cambiando la cara a los «Diablos»</span> de una posición más centrada, tiene libertad para aparecer como segundo delantero o como un centrocampista más. La manija es para Scifo y Desmet.  Irak es una selección floja, pero mucho más adaptada al calor y el césped altísimo y seco que caracterizaron este Mundial. Aún así, los belgas salen fuertes, Scifo marca a los 15 minutos y Claesen transforma un penalti a los 22. Con la ventaja ya conseguida, ahora Bélgica podía retrasarse un poco, pillar algo de aliento, y esperar. Los hombres dirigidos por el ex delantero del Barcelona Evaristo de Macedo, inquietaron varias veces a un seguro Pfaff, y marcaron merced a un buen pase de Natiq Hashim, que la gran figura iraquí Ahmed Rahdi remachó a la red. No hubo más, y Thys y sus chicos pudieron ponerse a la sombra con sus dos primeros puntos. Ante Paraguay el sistema volvió a cambiar, esta vez al 3-5-2, con dos atacantes natos como Veyt y Claesen. Pero sobre todo cambió la cara del equipo, Thys metió juventud y pulmones. Sin Gerets, Grün, de 24 años, entró en el equipo. Hugo Broos, con 34, ponía las canas en la línea de tres que completaba Michel Renquin, un veterano de la Euro 80. De medio campo para arriba, Scifo y Demol, con 20, Vervoort con 21 y Claesen con 23 formaban un once que reflejaba la renovación del fútbol belga. Fue una combinación entre Vercauteren y Ceulemans, sin embargo, la que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9OKk85csswo ">dio la ventaja</a> a Bélgica antes del descanso. No tardó Paraguay en igualar tras la media parte, gracias al excelente Roberto Cabañas, que haría un doblete al nivelar a quince minutos del final el 2-1 marcado por Veyt. Bélgica se quedaba con tres puntos, pasaba tercera de grupo y se tendría que enfrentar a uno de los grandes ogros del Mundial, la URSS de Valeri Lobanovskiy.</p>
<blockquote><p>Las eliminatorias de la Copa del Mundo de Mexico 86 consagraron a los Diablos Rojos.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">No era un secreto que los soviéticos eran favoritos para el partido de octavos. Su primera fase había sido arrolladora, incluyendo la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">demolición de Hungría por 6-0</a>, el dominio sobre la Francia campeona de Europa y la esperada victoria contra los canadienses. Tenían un equipo formado sobre la base del Dinamo de Kiev que, bajo la batuta del propio Lobanovskiy,  había conquistado a Europa durante su campaña hacia el título de la Recopa, aplastamiento del Atlético de Madrid mediante. A ese excelente grupo de jugadores, se le unía el fenomenal <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Rinat Dassaev</a>, probablemente el mejor portero del mundo, el todoterreno Sergei Alejnikov y los atacantes Rodionov y Protasov.</p>
<p style="text-align: justify">Así pues, el 15 de junio, a las 4 de la tarde en León, el infierno se abatió <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">sobre unos soviéticos</a> que, a partir de la hora de juego, se derretían literalmente en el campo. Y, por primera vez, los <i>«Diablos»</i> sacaron ventaja de la temperatura. Lobanovskiy salió con nueve jugadores del Dinamo más Dassaev y Alejnikov, cambiando su habitual 4-4-2 por un 4-5-1 destinado a ahogar a los belgas en el centro del campo y aprovechar la velocidad supersónica de Belanov en ataque. Sólo un atacante para los tres centrales de Thys, pero ¡vaya tarde les daría! Atrás, un muro de ladrillo en la figura de Dassaev y camiones de carga como Bessonov, Demianenko y el excelente líbero Kuznetsov. Y el cañón de Vasili Rats en la izquierda. Thys salió con Pfaff, ultramotivado por su duelo con Dassaev, Gerets, Renquin y Grün como centrales, Vercauteren en el carril derecho, Vervoort en el izquierdo, Scifo, Demol y Ceulemans por dentro, Veyt y Claesen arriba.</p>
<p style="text-align: justify">La cosa empezó como todo el mundo pensaba cuando <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=v_NBzWo9b4Y">Igor Belanov</a> recibió un pase de Zavarov y envió un obús al fondo de la portería de un Pfaff que ni siquiera pudo reaccionar. La URSS dominó el primer tiempo, como era de esperar,<span class="pullquote_right">Bélgica reaccionó por partida doble vs URSS</span> con presión sobre los centrocampistas belgas y esas contras milimétricas que habían dejado a todo el mundo boquiabierto durante toda la temporada. Eran un equipo de club y se notaba. Faltaba ver cómo reaccionaba al pasar el fatídico punto de la hora de juego. Pero antes de llegar a los 60 minutos, un fantástico centro de Vervoort desde la izquierda encontró a Scifo dentro del área. El pequeño genio la controló perfectamente y batió a Dassaev. Los soviéticos no se vinieron abajo, y una pérdida de balón de Ceulemans permitió a Zavarov combinar de nuevo con Belanov, que definió raso y al palo derecho de Pfaff. Fácil  Pero los belgas tardaron poco en reacción. Apenas seis minutos después, Ceulemans, en fuera de juego, superaba a Dassaev con un disparo bajo. La primera de tantas intervenciones de dudosa calidad del trencilla <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Frederiksson</a>. </p>
<p style="text-align: justify">Para la prórroga los de Lobanovskiy parecían no tener mucho más en el depósito de combustible, y Stephane Demol, al borde del descanso, cabeceaba el gol que ponía a los belgas en ventaja por primera vez. Seis minutos después, Nico Claesen fusilaba a Dassaev desde dentro del área, ante la inoperancia de la defensa soviética. Bélgica acababa de dar una campanada brutal en la Copa del Mundo, y aunque Belanov marcó el tercero para los soviéticos –su tercero también-, los discípulos de Thys pasaron a cuartos de final. Fue un partido para la historia, de los mejores que se han jugado en un Mundial. Los <i>«Diablos Rojos»</i> comenzaban su impensable carrera hacia la inmortalidad. Para los soviéticos, un equipo de culto, quedará este partido como un gran ejemplo de lo que pudo ser y no fue. Y un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Balón de Oro que Belanov</a> ratificó con esta gran actuación.</p>
<p style="text-align: justify">Puebla era la sede para un partido de cuartos de final que prometía ser el más excitante de todo el torneo. Los dos equipos de moda debían medirse en el Estadio Cuahutemoc. Pero ni la URSS ni Dinamarca llegaron. Bélgica y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">España</a> se habían colado en la fiesta y agriado<span class="pullquote_left">Pese a su buen hacer, Bélgica no tuvo nada que hacer ante el Diego</span> el ponche. Tan agrio como fue su partido, un <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">soporífero encuentro</a> que se decidió cuando en una tanda de penaltis un equipo tiene a Jean Marie Pfaff y el otro a Andoni Zubizarreta. Todos los sabíamos. Y a una generación de españoles los traumó. Era de locos, ¡Bélgica en unas semifinales mundialistas! Tras eliminar a dos fantásticos equipos, tocaba la machada de intentarlo contra el mejor jugador del campeonato. El Pfaff, Gerets, Renquin, Grün, Vercauteren, Scifo, Demol, Ceulemans, Vervoort, Veyt y Claesen ya se recitaba de memoria. Y los once de Argentina también.  Se volvía al Azteca y las circunstancias eran muy diferentes desde aquel partido inaugural. Durante casi 55 minutos Bélgica aguantó más o menos bien a los argentinos, con alguna buena parada de Pfaff, un gol anulado a Valdano –él no tenía la mano de ningún dios-, y bastantes sudores. Pero Maradona estaba bullicioso, cada vez que el Pelusa agarraba la pelota dos belgas lo agarraban a él, y ni así. </p>
<p style="text-align: justify"><a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Burruchaga para Maradona</a>, pum, pum. Vacunados. Se lo olían los de Thys, que ni pudieron reaccionar. Cuando el Estadio Azteca estaba ya bajo sombra y los belgas podían recuperar algo de aliento, Diego decidió demostrar que <i>lo</i> de Inglaterra no había sido casualidad. Arrancó y ya nadie pudo pararle. Dos a cero, tiempo para que Maradona <i>tirase una pared con Dios</i> -había entrado Bochini, su ídolo- y los belgas asumiesen la derrota y su grandísima andadura en la Copa del Mundo. Nadie se acuerda ya de la final de consolación contra los franceses, pero fue un partidazo digno de mención, pese <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">al 4-2 en contra</a>, prórroga incluida, cómo no. Los belgas volvieron a casa como héroes nacionales y, si hubiera querido, el señor Thys podría haber echado del trono al Rey Balduíno. Finalistas de la Eurocopa y semifinalistas del Mundial en apenas seis años. Si alguien se lo hubiese dicho al aficionado más optimista de Bélgica hacía diez años le hubiesen invitado a dejar la cerveza.</p>
<blockquote><p>La expectativas sobre Bélgica y generación de jóvenes crecieron tras México.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Llegaba el momento de aspirar a un título, o eso parecían indicar todos los resultados. Pero lo cierto es que el secreto de la selección belga había estado siempre en la <a target="_blank" href ="http://pepelotas.wordpress.com/2009/09/17/guy-thys-el-gran-diablo-rojo/">hábil mezcla que Thys</a> hacía entre veteranos y jóvenes. Tras México, los veteranos empezaban a ser muy veteranos y los jóvenes todavía eran bastante jóvenes. Había un pequeño vacío, y el anticlímax llegó cuando Bélgica quedó fuera de la Eurocopa de 1988 en la fase de clasificación, al ser sorprendida por la Irlanda de Jackie Charlton y una renovada Bulgaria en la que comenzaban a aparecer nombres y hombres que unos años más tarde permanecerían para siempre en nuestra memoria.</p>
<p style="text-align: justify">Bélgica se recuperó en la clasificación para Italia 90. Fue un camino plácido. Scifo se había embarcado en la aventura extranjera convertido ya en una gran figura europea. Curiosamente la andadura la había comenzado en el mismo lugar en el que lo hizo Ludo Coeck, en el Inter de Milan. Problemas musculares hicieron que su<span class="pullquote_right">Bélgica llega a Italia&#8217;90 con varias novedades como Nilis o Wilmots</span> estancia a las órdenes de Trapattoni no fuese demasiado exitosa. Se fue a Francia, y tanto en Burdeos como en Auxerre rendirá a buen nivel, y seguirá siendo uno de los hombres importantes del fútbol continental. Siempre en boca de todos para un gran traspaso. Volverá incluso a la tierra de sus antepasados, al Torino, pero aún así nunca cumplirá totalmente las expectativas depositadas en él al inicio de su carrera. La selección ha ido encontrando recambios para los veteranos que ya no estaban. Aparecen Marc Vanderlinden –que será el máximo goleador de toda la clasificatoria- y Marc Degryse para dotar de nuevo dinamismo al ataque. Y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Luc Nilis</a> destacará con el Anderlecht y hará sus pinitos con la selección. Como Marc Wilmots. Bruno Versavel emerge como un centrocampista muy dinámico. Lorenzo Staelens y Philippe Albert representan la renovación en la parte de atrás del equipo y <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Michel Preud’Homme</a>, a los 30 años se confirma como sucesor de Pfaff.  Ceulemans, Gerets y Clijsters se mantienen como símbolos de todo el ciclo. El único movimiento importante es la retirada de Thys en 1989. Dice estar cansado y le sustituye su hombre de confianza, Walter Meews, el que fuera su líbero. </p>
<p style="text-align: justify">Bélgica se presenta en Italia 90 como cabeza de serie y uno de los outsiders de la competición. El sorteo le sitúa en un grupo con España, Uruguay y Corea del Sur. Con tres plazas –posibles- para octavos, no debería haber problema. Y además ha vuelto el gran hombre. Guy Thys tarda 8 meses en volver a tomar las riendas del equipo nacional. Bélgica, sin excesiva brillantez pero demostrando ser un equipo muy hecho, cumple el trámite, como si de un oficinista se tratase. Despacha a Corea <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">por 2-0</a> y hace lo propio con Uruguay <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">por 3-1</a>. En este encuentro se muestran credenciales a un posible camino largo en el campeonato. La autoridad con la que los <i>«Diablos Rojos»</i> comandados por un gran Scifo se ponen 3-0 ante los rocosos uruguayos habla por sí misma. Sólo preocupa la sequía y mala imagen de Vanderlinden, que debía ser el hombre gol. Thys lo limpia y no volverá a jugar en el campeonato. Ante España, jugando por el primer puesto de grupo, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">Bélgica cae</a> ante otro jugador que está destacando sobremanera en el torneo. Míchel adelanta a los españoles de penalti –su cuarto gol en el Mundial- y un centro suyo es aprovechado por Alberto Górriz para marcar el gol de la victoria y dejar a Bélgica segunda. La situación no cambia excesivamente para los de Thys. La elección era entre jugar con una brillante Yugoslavia o con una dubitativa Inglaterra, pero que presentaba un gran equipo.</p>
<blockquote><p>Ante Inglaterra, en el Mundial de 1990, acabó la gran generación belga.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Inglaterra <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">era el rival</a>, y no era uno menor. En Bolonia, en ese estadio tan particular que es el Renato Dall’Ara, Bélgica se las vio con un equipo que presentaba grandes figuras como Gary Lineker, John Barnes y Chris Waddle, además del emergente talento de Paul Gascoigne y David Platt, dos hombres a los que no olvidarán fácilmente los aficionados de los <i>«Diablos»</i>. Porque Bélgica jugó bien este partido. Scifo demostró que, seguramente, era el mejor jugador de los que estaban en el campo, incluso lanzó un disparo espectacular que hizo temblar la portería del veteranísimo Peter Shilton. Pero el resultado no se movió. Como no lo hizo en la prórroga. El partido se estaba jugando en una tarde-noche bochornosa, como casi todo el Mundial. Calor y humedad. En el 119, cuando los belgas veían claros los penaltis, que eran una posibilidad muy apetecible para ellos, dado que Preud’homme era un especialista y Shilton no, una falta botada <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=pmx6SH1xiVw ">por Gascoigne</a>, flotante, al segundo palo, fue rematada a puerta con una glorioso volea a la media vuelta de David Platt, que batió a un Preu’homme que no se lo podía creer. No había tiempo para más, ni en este Mundial, ni en otros. A pesar de que la dinámica competitiva de este grupo se mantuvo hasta USA 94, lo cierto es que esa volea del entonces jugador del Aston Villa puso punto y final a la época más brillante de los <i>«Diablos Rojos»</i>. Esa que hoy, cuando salten al césped, buscará recuperar la nueva generación de oro del fútbol belga. El mundo les mira.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2014/06/belgica-decada-ochenta-diablos-rojos-thys-coeck-scifo-mundial-1986/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Asesinos de leyendas</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/asesinos-de-leyendas/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/asesinos-de-leyendas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Jun 2012 01:40:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Aimé Jacquet]]></category>
		<category><![CDATA[Alfonso Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[Arkonada]]></category>
		<category><![CDATA[Camacho]]></category>
		<category><![CDATA[Clemente]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 2006]]></category>
		<category><![CDATA[Djoarkaeff]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 1984]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 2000]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Maceda]]></category>
		<category><![CDATA[Mendieta]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Platini]]></category>
		<category><![CDATA[Miguel Muñoz]]></category>
		<category><![CDATA[Raúl]]></category>
		<category><![CDATA[Ribery]]></category>
		<category><![CDATA[Suárez]]></category>
		<category><![CDATA[Zidane]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=16988</guid>
		<description><![CDATA[econozco que el título es un poco fuerte, pero creo que va al pelo para nuestro país vecino. No hay rival que más mitos españoles haya liquidado en los últimos 20 años. O, en su defecto, dejado una mancha imborrable en sus curriculums e incluso puesto en peligro el legado de jugadores que deberían ser [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="dropcap">R</span>econozco que el título es un poco fuerte, pero creo que <i>va al pelo</i> para nuestro país vecino. No hay rival que más mitos españoles haya liquidado en los últimos 20 años.  O, en su defecto, dejado una mancha imborrable<span id="more-16988"></span> en sus curriculums e incluso puesto en peligro el legado de jugadores que deberían ser indiscutibles.</p>
<p style="text-align: justify">Todo comenzó un verano de 1984 cuando a los chicos del gallo en el pecho se les ocurrió acabar con el jugador más indiscutible y más asentado en la élite mundial que tenía el fútbol español. Durante la Eurocopa que se organizó en su país, la selección francesa tuvo un paso triunfal a lo largo de todo el torneo.<span class="pullquote_right">Platini era el líder de «Le Carré Magique», en la España de Miguel Muñoz lo era Arconada</span> Ganaron todos sus partidos hasta la final. Jugaron de una manera absolutamente brillante y consagraron a un centro del campo que con el tiempo sería ejemplo de calidad técnica y fútbol de alta escuela.  <i>«Le Carré Magique»</i> -Tiganá, Giresse, Fernandez y Platini- dominó a todos sus rivales con mano de hierro, y Platini se convirtió en el estilete perfecto del equipo, llegando a la final de la Euro con 8 goles en su haber, incluyendo 7 en la primera fase –con dos hat tricks- y el gol decisivo que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=nOn7jr9fkkQ">derrotaba en semifinales a la excelente selección portuguesa</a> de Manuel Bento, Jordao o Chalana. El otro finalista fue, cuanto menos, sorprendente. Una selección española que había eliminado a la poderosa Alemania en la fase de grupos con un gol in extremis del fantástico Antonio Maceda, un líbero de los que ya no hay, con capacidad para defender y proyectarse al ataque, marcando goles decisivos. El de Sagunto estaba siendo el jugador más destacado del equipo nacional junto al guardameta Luis Arconada, quien ya era un mito viviente de la Real Sociedad al liderarla a dos títulos de Liga, y que buscaba refrendar su condición de ser uno de los tres mejores porteros del mundo. En el partido decisivo contra los alemanes, además, tenía en frente a uno de sus mayores rivales, el portero del Colonia Harald Schumacher. Arconada, literalmente, selló su puerta a cal y canto, aguantando los ataques de Karl-Heinz Rummenigge, al que acabó desesperando y permitiendo que la selección llegase viva al último minuto de partido, cuando Maceda marcó el gol más importante de su carrera.</p>
<p style="text-align: justify">En semifinales aguardaba la sensación del torneo, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=VqdpdwrLDnA&#038;feature=related">la <i>«Dinamita Danesa»</i></a>, liderada por el sensacional Elkjaer Larsen, que comandaba todo un ejército de jugadores de clase descomunal como Morten Olsen, Allan Simonsen, Soren Lerby, Jesper Olsen, Michael Laudrup, Frank Arnesen, etc.  En Lyon, los daneses se adelantaron rápido por medio de Lerby, lo que parecía indicar bien a las claras los derroteros del partido, pero España consiguió igualar más o menos la contienda, siempre amparada en la tremenda actuación de Arconada, que era el mejor portero del campeonato con mucha diferencia.  Amargó la existencia de Elkjaer y Laudrup como había hecho con los alemanes permitiendo que, una vez más, España llegase viva para el salvador gol de Maceda, que llevó el partido a la prórroga, donde Arconada realiza alguna intervención absolutamente increíble,  y más tarde a los penalties. Allí, el guardameta detuvo uno, aunque el árbitro mandó repetirlo y los daneses marcaron. Finalmente, la presión pudo con Elkjaer que falló el decisivo y dejó a España en la final.</p>
<p style="text-align: justify">Más difícil imposible: final de la Eurocopa de Francia, en Paris y contra los anfitriones.  Los de Miguel Muñoz plantaron mucha más cara que cualquier otro equipo del torneo, incluído Portugal, aunque un arbitraje<span class="pullquote_left">El destino enfrentó a los dos referentes, separando lentamente el éxito del fracaso</span> excesivamente casero, especialmente con las amonestaciones, los lastró desde el principio. No digamos ya cuando a la hora de partido, Platini lanzó una falta sin peligro aparente y Arconada <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/03/una-fortiva-lagrima/">increíblemente fue incapaz de sujetarla</a>. Cayó justo encima de la pelota, que se coló bajo su cuerpo y sepultó las esperanzas españolas y, con ellas, el legado del genial guardameta vasco. Un acto de injusticia total, un fallo eterno que perseguirá siempre al portero español y que cubrió con un oscuro velo su maravillosa trayectoria. Arconada siguió contando en un principio para Miguel Muñoz durante la clasificación para el Mundial de Mexico, pero finalmente, el seleccionador optó por darle continuidad a Zubizarreta, dando carpetazo a la carrera internacional del mejor guardameta español. Fue <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=ps2rNEz4Eq0">la primera de varias leyendas españolas manchadas</a> por un enfrentamiento con los franceses. El homenaje que Palop le hizo luciendo su camiseta cuando España recuperó el trono europeo en 2008 deja bien a las claras lo mucho que marcó aquel error a toda una generación de jugadores españoles, y lo presente que ha estado siempre Arconada como referente para los porteros nacionales.</p>
<blockquote><p>Durante los años 90, Francia se cobró más víctimas entre los futbolistas españoles.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Aunque evidentemente no tuvieron tanta trascendencia como aquella final del 84, franceses y españoles tuvieron sus enfrentamientos también durante los 90. En la fase de clasificación para la Eurocopa de Suecia, España pasaba por un momento muy malo. Eliminada pronto del mundial italiano, con Luis Suárez saliendo de la selección por la puerta de atrás y Miera dirigiéndola durante unos pocos partidos, España completó una de sus peores clasificatorias, y Francia le dio <i>matarile</i>, tanto <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=rklvLDTyfcs">en Paris</a> como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=UEAifoJQIZo">en Sevilla</a> (primera derrota en años en la capital andaluza), con total autoridad y con un Papin desatado. Decepcionante a todas luces. Tanto que, cuando Javier Clemente asumió el puesto de seleccionador, decidió dar carpetazo a toda una época, la de la Quinta del Buitre, generación tan prometedora como decepcionante en la selección. Sus comienzos fueron ilusionantes, con un brillante Mundial de Mexico, sólo para caer de manera triste en la Euro 88 y el Mundial 90. Lo de Francia fue el capítulo final para toda una generación, que además salía por la parte de atrás y veía manchado su legado. Francia, siempre Francia.</p>
<p style="text-align: justify">Ya en la Eurocopa de 1996 se produjo el enfrentamiento más descafeinado entre los dos países, aunque fue un muy buen encuentro. Francia venía reconstruyéndose tras el fiasco de la no clasificación para USA94, el nuevo entrenador Aimé Jacquet estaba creando lo que luego<span class="pullquote_right">Mientras España caía en cuartos, la Eurocopa del 96 fue un punto de inflexión para Francia</span> se llamaría la  <i>Francia multicolor</i> y preparando su mundial de 1998. España estaba asentada bajo el férreo mando de Clemente, lo habían hecho muy bien en el Mundial y habían pasado la fase de clasificación sin problemas. El postrero empate de Caminero ante el gol de Djorkaeff parecía un buen resultado, que dejaba el grupo abierto. España debía derrotar a Rumanía para pasar a cuartos de final, cosa que hizo. Pero aquel empate con los franceses tuvo el regalo envenado del <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=wl0oQgAX-6k">cruce contra los anfitriones ingleses en Wembley</a>, donde España jugó muy bien, fue asaltada con ciertas decisiones arbitrales y perdió en los penalties. Es lo que suele pasar cuando existe la imposibilidad de que tu portero detenga alguna. La presión se dispara. Mientras, los franceses derrotaban a una Holanda cuyo vestuario había explotado por los aires –acusaciones de racismo por parte de Davids- y se clasificaba para unas semifinales que les sabían a gloria tras una década sumida en la absoluta mediocridad. Miraban hacia atrás y se veían incapaces siquiera de defender su corona europea en el 88, sin participar en dos mundiales y ridículamente eliminados en primera ronda del 92 por la débil –aunque sorprendente- Dinamarca. Miraban adelante y veían Mundial y Eurocopa en sus vitrinas. Con esta Euro 96 como punto de inflexión. No es mal balance desde luego…</p>
<blockquote><p>La Euro 2000 significó una de las mayores decepciones del fútbol español…</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Llegaba Francia al cambio de siglo como auténtica dominadora del fútbol mundial y la Euro 2000 lo refrendaría. España, con un Camacho que había lavado la cara al conjunto, había seducido a la afición con una fase de clasificación bestial, plena de goleadas y fútbol muy bello. Contra rivales de segunda y tercera, vamos a decirlo todo. Al llegar al torneo final, una tremenda pifia de Molina contra Noruega puso muy en peligro la clasificación para los cuartos de final. El ambiente se enrareció, se dudaba ya de todo. Raúl fue decisivo para la victoria contra Eslovenia y en la última jornada se pasó a cuartos merced a uno de los partidos más míticos de la historia de la selección española: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=QdxnNmfzgBs">la remontada contra Yugoslavia</a>. El gol de Alfonsito. Dos frases que ponen la piel de gallina y que forman parte de los recuerdos más memorables de la afición española antes de 2008.</p>
<p style="text-align: justify">Así que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=X0zspvvhjZU">España y Francia se medían en los cuartos de final</a>. ¿Se podía? ¡Claro que se podía! En Brujas se vivió un encuentro jugado de poder a poder, pero con la sensación de que la jerarquía de Francia podía romperlo en cualquier momento. Djoarkaeff adelantó a los del gallo, Mendieta, infalible en los penalties, empató, y un golazo de falta de Zidane ponía el 2-1 para los franceses. Todo en una primera parte frenética. En el segundo tiempo hubo más toma y daca, con una de las imágenes más curiosas y que mejor reflejan el espíritu de los torneos de selecciones: Munitis dominando a Thuram. <i>«El más tonto hace relojes»</i>. O la viva representación de que el estado de ánimo es capital en estas competiciones cortas.</p>
<p style="text-align: justify">Parecía que la victoria francesa estaba casi confirmada cuando, en los estertores del encuentro, llegó la oportunidad española. Penalty. Y la diosa Fortuna había decidido que fuese tras la<span class="pullquote_left">No fue su mejor torneo ni era el elegido para hacerlo, pero Raúl debía tirar ese penalti</span> sustitución de Mendieta, el mejor lanzador español. Raúl asumió la responsabilidad. Se dice que él no era el segundo lanzador pero sabía que ese momento debía ser suyo, como el mejor jugador español del momento. <a target="_blank" href ="http://www.rtve.es/alacarta/videos/champions/messi-falla-penalti-decisivo/1385583/">Es lo que hacen los grandes</a>. Raúl no hizo en Bélgica y Holanda su mejor torneo ni mucho menos, pero cogió la pelota y asumió los galones que por fútbol le correspondían. Chutó y, como les ha sucedido a todos los grandes, falló. En un lanzamiento que recordó mucho al errado por Platini en los cuartos de final de Mexico 86, la pelota se fue por encima de la escuadra derecha de Barthez. Adiós semifinales. La selección de Camacho no volvió a ser la misma tras esos cuartos de final. Y Raúl vio manchada su leyenda con un penalti que sus detractores le recuerdan como el peor de sus pecados. Injusto a todas luces, como con Arconada. Francia, siempre Francia.</p>
<p style="text-align: justify">Por último, seis años después, los últimos miembros de la generación de Zidane daban sus pasos finales con el equipo nacional.  Y de nuevo la suerte volvió a confrontar a españoles y franceses. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=UXhP6dGOVdM">Octavos de final del Mundial de Alemania</a>. España volaba guiada por una nueva generación de jugadores, pero envuelta en ciertas polémicas por la presencia de veteranos como Raúl, Michel Salgado y Cañizares. Francia pasó el grupo de milagro. La prensa española clamaba victoria antes incluso de jugar, dando por muertos a los viejos héroes franceses. Lo nuevo contra lo viejo, eterno combate. El ímpetu contra la experiencia. Rara vez gana el primero. En una de sus últimas batallas, el <i>Zid</i> francés dio una lección a los que lo daban por muerto, destrozando la cintura de nuestro defensa más cualificado y sellando la victoria a la que habían abierto las puertas Ribery y otro viejo soldado como Vieira.</p>
<p style="text-align: justify">Al otro lado, la impotencia de los nuevos y los viejos soldados españoles se reflejaba en sus rostros y en todo lo que pasó tras el Mundial. Los veteranos fueron licenciados, con una mancha imborrable en su expediente. Acusados de perjudicar a su país. Y frente a unos <i>viejos</i> que dieron su última estocada al fútbol español. Un fútbol que tras esta derrota, y algunos tiempos de zozobra, renació de sus cenizas más fuerte que nunca.</p>
<p>&nbsp;<br />
&#8211;<br />
Artículos relacionados:<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/olvidate-de-mi/">«Olvídate de mí»</a><br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/duelo-de-alturas/">Duelo de alturas</a><br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/03/una-fortiva-lagrima/">Una fortiva lágrima</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/asesinos-de-leyendas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>20</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Francia de «Le Carré»</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/la-francia-de-le-carre/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/la-francia-de-le-carre/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Jun 2012 02:29:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vinilo]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo 1986]]></category>
		<category><![CDATA[Copa del Mundo de 1982]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 1984]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Genghini]]></category>
		<category><![CDATA[Giresse]]></category>
		<category><![CDATA[Henri Michel]]></category>
		<category><![CDATA[Jean Pierre Papin]]></category>
		<category><![CDATA[Joel Bats]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Hidalgo]]></category>
		<category><![CDATA[Michel Platini]]></category>
		<category><![CDATA[Tiganá]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=15400</guid>
		<description><![CDATA[n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol. Después [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span class="dropcap">E</span>n estos tiempos en los que para la selección francesa, tras superar la oscura época de Raymond Domenech, se abre una nueva etapa de esperanza con Laurent Blanc al mando, consideramos interesante volver la mirada atrás y echar un vistazo<span id="more-15400"></span> al estilo que encumbró al fútbol francés entre los más destacados del planeta fútbol.  Después de más de una década de estar en  un lugar preponderante en el plano internacional, habiendo disfrutado de su <i>generación dorada</i> y ganando todo lo ganable, nos preguntamos qué es lo que falla para que el actual y excelente grupo de jugadores no rindiese al nivel que todos esperamos de él. Quizá el problema sea el estilo de juego. La <a target="_blank" href ="http://es.fifa.com/worldcup/archive/edition=1013/overview.html">generación dorada francesa</a> es la de Zidane, Djorkaeff, Henry, Pires, jugadores técnicos en la mejor línea de la escuela francesa. Pero también es la Deschamps, Vieira, Desailly, Makelele, Thuram, Petit, etc, es decir, cemento puro y duro. En ello se sustentó el estilo de juego de toda una década, y en ello intenta basarse la actual selección francesa. Pero los resultados no son tan satisfactorios como debieran, a pesar de la expectación que el conjunto comandado por el ex técnico del Girondins de Burdeos está generando al comienzo de esta Eurocopa.</p>
<p style="text-align: justify;"><a target="_blank" href ="http://www.eurocopa.com/selecciones/francia">El plantel con el que cuenta Blanc</a>, con una buena batería de hábiles centrocampistas (Ribery, Nasri, Cabaye, Ben Arfa, Martin), debería dejar de abusar del músculo que le proporcionan las colonias y volver a los orígenes, al estilo que, desde siempre, ha caracterizado al fútbol francés. El llamado <i>«football champagne»</i>. Este es el estilo que hizo célebres a los franceses, allá por finales de los 70 y comienzos de los 80, y que venían practicando desde hacía más de 30, con mayor o menor resultado, pero siempre fieles a ellos mismos y a la manera de jugar que más les convenía.</p>
<blockquote><p>El estilo lo forja un equipo de leyenda…</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">El primer gran equipo francés a nivel internacional data de  mediados de los 50. Albert Batteux había tomado las riendas del seleccionado galo, a la par que las del mejor conjunto del momento, el Stade de Reims. En torno a los jugadores de su propio club, construyó una selección que jugaba un fútbol de seda y cuya actuación en el mundial del 58, en Suecia, maravilló al mundo. Fueron terceros, solo batidos por el <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=upxN8isH0Lc">Brasil de Pelé, Garrincha y Didí</a>, y además Fontaine destrozó todos los récords anotando 13 goles en los 6 partidos del torneo. Tal era el caudal ofensivo de este equipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Disfrutaba, en este caso de un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Nrh6t1mZYt8">frente de ataque de lujo</a> con el genio Raymond Kopa, el implacable goleador Just Fontaine, el hábil extremo Jean Vincent y, la clave del conjunto, los interiores Roger Piantoni y Michel Hidalgo. Todos en algún momento de sus carreras formaron parte del Stade de Reims, doble subcampeón de la Copa de Europa, y este último, en su etapa como técnico y 20 años después,<span class="pullquote_right">Tras la época dorada de Kopa y Fontaine, el fútbol francés entró en crisis</span> plasmó el ideal que buscaba Batteux con la selección del mediocampo mágico.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, tras el abandono de Batteux, el fútbol francés entró en crisis. Durante los 60 sus equipos seguían jugando muy bien y estrellas no faltaban, como el veloz delantero Coussou (un prototipo de Henry) o el goleador Combin, pero faltaba un cerebro del mediocampo. Todo ello se solucionó años más tarde, a mediados de los 70. Y, como ya había pasado con el Reims, al amparo de un poderoso club francés que destaca en Europa, en este caso, el Saint Ettiene. Este club, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y-bGO51_mnI">subcampeón europeo en 1976</a>, formaba un armazón perfecto para la selección gala con Janvion, Larios, Bathenay, los hermanos Revelli, o el veloz <i>«ange vert»</i> Dominique Rocheteau. A ellos se unió en el XI del Gallo el genial líbero Marius Tresor, del Olympique de Marsella, todo un portento físico y técnico. Además, el veterano atacante Henri Michel del Nantes o el goleador del Lyon Bernard Lacombe. Juntos formaban un esqueleto magnífico para un equipo competitivo, pero faltaban el corazón y el cerebro. Y eso es lo que aportó la nueva generación.</p>
<blockquote><p>La generación de Michel Platini.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Para el mundial del 78, en Argentina, el seleccionador Michel Hidalgo comenzó a contar con una serie de jóvenes que cambiarían el rumbo del, por entonces, acomplejado fútbol francés. Un joven defensa del Metz, Patrick Battiston, un escurridizo y polémico atacante del Lens, Didier Six, un potente carrilero del Nantes, Maxime Bossis y, sobre todo, el número 10 del Nancy que había ganado la Copa de Francia, Michel Platini. El hombre más influyente de la historia del fútbol galo. Los franceses deslumbran con su juego en los campos argentinos, pero caen en un grupo muy complicado con los anfitriones, Italia y la poderosa selección húngara de Nyilasi y Torocsik. Francia se va en primera ronda, pero es señalada como uno de los conjuntos a seguir del Mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Se espera mucho de ellos en la Eurocopa del 80, pero caen en la fase de clasificación. Sin embargo, en esta serie de partidos entran en el equipo otros jugadores que marcarán el destino del combinado nacional. El pequeño cerebro del Girondins Alain Giresse, el potente centrocampista del cuadro bordelés Jean Tiganá y el nº10 (aunque siempre usase el 9), del Sochaux, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=n2i4tllXT-I">Bernard Genghini</a>. Llegador excepcional desde segunda línea y un excelso tirador de libres directos, tan bueno como Platini, y que fue opacado, como todos sus compañeros, por el brillo del astro de Joeuf. Pero aquí reside la grandeza de esta selección:<span class="pullquote_left">Había grandísimas estrellas, pero todos estaban a disposición del colectivo</span> la subordinación al equipo de jugadores que podrían haber sido la <i>«vedette»</i> en cualquier otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia llega al Mundial de España con su mejor equipo. Una defensa de lujo y un medio del campo espectacular. La portería genera dudas (ni Castaneda, ni Dropsy, ni Baratelli, ni Ettori son guardametas de garantías), y la delantera presenta una fantástica movilidad pero poca contundencia. Aún así, en conjunto la selección francesa promete mucho. Comienza mal, perdiendo contra Inglaterra en Bilbao, pero a partir de ahí, los galos desarrollan un juego de toque, preciso y veloz que les lleva en volandas hacia la segunda fase, donde se enfrentan a Austria e Irlanda del Norte en el Vicente Calderón. Aquí despega definitivamente el <i>«fútbol champagne»</i>. Platini da clinic tras clinic, especialmente en el partido en que <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=B0S9waOQn1g">Francia destruye a los rocosos norirlandeses</a> y, aún sin él –sancionado-, el medio campo francés, liderado por Genghini, avasalla a una buena selección austríaca. <i>«Les bleus»</i> se aseguran el pase a la semifinal de Sevilla donde se enfrentarán a un equipo completamente antagónico: la Alemania más poderosa físicamente que se recuerda.</p>
<p style="text-align: justify;">Y aquí, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=bka-sSgADwE">en uno de los mejores partidos del siglo</a>, contra un conjunto que ponía en el campo kilos y kilos con jugadores como Dremmler, Förster, Briegel, Hrubesch, etc… Hidalgo arranca sin medio defensivo. Con cuatro jugadores de toque como eran Tigana, Giresse, Genghini y Platini: tres números 10 más un volante mixto. Osadía total.<span class="pullquote_right">Frente a una poderosa y pesada Alemania, Michel Hidalgo jugó sin medio defensivo</span> Y los franceses dominan totalmente, solamente el fondo físico del equipo alemán les permite seguir el ritmo de un conjunto donde el balón se movía a la velocidad de la luz, donde sus tres números 10 rotaban posiciones con total naturalidad, y sus laterales Amorós y Bossis se comían la banda ellos solos, mientras Tresor y Janvion aseguraban la defensa. Littbarski adelanta a los alemanes, gol rápidamente contestado por Platini. En la segunda parte llega el punto clave del partido, la brutal entrada de Schumacher al recién entrado Battiston. Se llegó a creer que el francés había muerto. El golpe anímico es tremendo, también el táctico. Hidalgo debe gastar una sustitución más que le impide dar aire a su medio del campo. El partido termina 1-1 y se va a la prórroga, donde Francia literalmente arrasa a Alemania. 3-1, con tantos de Giresse y Tresor. Es aquí donde la falta de cambios empieza a afectar a Francia. Y quizá también el mal de altura, el miedo a ganar. Alemania, renacida y liderada un fresco Rummenigge y las acrobacias de Klaus Fischer, empata. En los penaltis, ocurre lo inevitable… La derrota más dolorosa de toda una generación.</p>
<blockquote><p>Caer para levantarse más fuerte.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Quedaba la incógnita de cómo superaría el equipo la derrota, pero el propio Hidalgo lo dejó claro: <i>«Francia no cambiará su estilo de juego, así hemos llegado hasta aquí, donde nunca habíamos estado. No nos estamos equivocando»</i>. En 1984, los franceses organizaban por segunda vez la Eurocopa y el torneo se presentaba como la reválida para el fútbol champagne. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3Q7NQzVO7HM&#038;feature=results_video&#038;playnext=1&#038;list=PLD0036EE83D790DAE">Francia arrasó</a>, ganando el torneo con el mejor juego que se había visto en el Viejo Continente. El equipo había encontrado un gran guardameta en la figura de Joel Bats, Battiston se había afianzado en la defensa tras superar la rotura de vértebra y los meses en el hospital que le había producido la entrada de Schumacher en el Mundial, Genghini pasó a ser el jugador nº12 y su lugar en el campo lo ocupó Luis Fernández, un centrocampista mixto que se compenetraba a la perfección con Tiganá y permitía a los genios Giresse y Platini crear a su antojo. Estos cuatro formaron el conocido <i>«carré magique»</i>, expresión que haría fortuna para denominar al centro del campo francés. Y arriba, la gran lacra del fútbol francés era no contar con un implacable goleador, pero Bellone y Six se las arreglaban bien.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso es que esa supuesta falta de gol la eliminó Platini de un plumazo. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&#038;v=qza4Gn05DRQ#!">Hizo un torneo perfecto</a>, dando la mayor exhibición individual que se recuerda -junto a la posterior de Maradona en el 86-, y demostró que en aquel año 84 era indiscutiblemente el mejor ymás completo jugador del mundo. 9 goles, ¡9!,<span class="pullquote_left">Ante la falta de un delantero goleador, apareció Michel Platini con nueve goles</span>  tres con la derecha, tres con la izquierda y tres de cabeza. PERFECTO.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese mismo verano del 84, la selección olímpica -en aquel entonces jugaba jugadores que NO habían disputado nunca una Copa del Mundo-, dirigida por Henri Michel ganaba la <a target="_blank" href ="
http://www.youtube.com/watch?v=KfZrxItkES4">medalla de oro de los JJ.OO. de Los Ángeles</a>, jugando el mismo estilo que la absoluta, y derrotando a la Brasil de Bebeto y Dunga. Tras el éxito de la Euro, el ya veterano Hidalgo dejó la selección, pero su lugar lo tomó el más indicado, el propio Henri Michel. Esos años 84, 85 y 86 son los que culminan un estilo de juego. Francia gana, gusta y se afianza como el mejor equipo del mundo. Aunque los años ya pesan (sobre todo a Giresse, y también a Genghini, que como todos sabemos, es un poco <i>«el D’Artagnan»</i> de este cuarteto, el que nadie nombra pero siempre está ahí), el carré magique sigue maravillando. Llegan a México 86 en un gran estado de forma y con dos jugadores, provenientes del equipo olímpico, que parece pueden solucionar el tema de la delantera: el espigado y veloz Yannick Stopyra y el implacable Jean Pierre Papin.</p>
<p style="text-align: justify;">Francia abre juego contra Canadá en lo que se prevé una goleada por parte de los campeones de Europa. Ni mucho menos, los canadienses se hacen fuertes en torno al guardameta Paul Dolan y su líbero, la leyenda de la NASL Bobby Lenarduzzi, y salen a la contra velozmente con el atacante Igor Vrablic, que juega en Bélgica. Francia domina, asedia durante casi 70 minutos la puerta canadiense sin éxito. Finalmente, Papin rompe su defensa y marca el definitivo 1-0. El segundo partido es contra la poderosa URSS, que venía de destruir a la Hungría de Lajos Detari por 6-0 y que no tarda en adelantarse con un trallazo marca de la casa de Vassili Rats. Francia saca su casta de campeón y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=unNDcYwN-ZE">consigue el empate 1-1</a>. El último partido de grupo lo ganan fácilmente contra los húngaros. Pero la delantera sigue sin funcionar y todo el peso sigue recayendo sobre el cuadrado mágico, que parece cada vez más afectado por el infernal calor mexicano. Sólo el joven Luis Fernández mantiene el ritmo, corriendo de un lado para otro sin parar.</p>
<p style="text-align: justify;">Los octavos de final preparan un plato fuerte. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Y_-3H7Nyadc">Francia vs Italia</a>, a quien los galos no han derrotado oficialmente en 50 años. En este partido <i>«Les Bleus»</i> renacen e imparten otra lección de fútbol. Platini y el cuestionado Stopyra dejan el 2-0 definitivo. Y espera Brasil. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zio9L3rCUtg">El partido es una oda al fútbol</a>, no puede ser menos dada la acumulación de talento de ambos conjuntos. Además, tiene de todo. Se adelanta Brasil por medio de Careca, empata Francia por medio del inevitable Platini, vuelve a dominar Brasil. La segunda parte pertenece a los galos pero la <i>«canarinha»</i> creó mucho peligro en las contras y, casi al final, Zico dispone de un penalti para ganar el partido. ¡Pero Bats lo detiene! Y aquí comienza el partido de su vida. El guardameta del PSG<span class="pullquote_right">En una verdadera oda al fútbol, Bats frenó a la Brasil de Zico para llegar a la final</span> para todo lo que le echan en una actuación espectacular. Incluídos dos penaltis en la tanda, donde Michel Platini falló el único penalti de su carrera, que envían a Francia a las semis por segundo mundial consecutivo.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuadro de partidos de Francia en México es aterrador. Por si fuera poco haberse medido con la URSS, Italia y Brasil, las semis les regalan de nuevo a Alemania y, al fondo en una hipotética final, la Argentina de Maradona. Francia juega en el estadio Jalisco agotada física y mentalmente, Bats falla estrepitosamente en un lanzamiento de falta de Andy Brehme -un poco al estilo de Arconada en la final 84… ¿Justicia poética?- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3GPyYbtcnE0">los galos caen 2-0</a>. Adiós al sueño de ganar un mundial para gran parte de sus componentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el mundial, la selección pierde a Platini, Giresse y Genghini. Battiston y Bossis se retiran poco después. Los galos vagan sin rumbo por los campos de Europa. No se clasifican para defender su título europeo en el 88, tampoco acuden a Italia 90. Sí recuperan un poco de su antiguo brillo en las clasificatorias de la Euro 92. Platini está ahora al mando del equipo como seleccionador y el número 10 lo luce un veterano Luis Fernández, el menos brillante del legendario cuarteto. Esto es un signo de cómo van las cosas. <a target="_blank" href ="http://europelotas.wordpress.com/2011/04/20/jean-pierre-papin/">Papin está en el mejor momento de su carrera</a>. ¡Lo que hubiese dado Platini por ese Papin en esas semifinales contra Alemania! Francia arrasa en la clasificación, fieles a su estilo con Papin, Sauzee, Deschamps, Cantoná… pero queda fuera en la primera fase, en un grupo con Inglaterra, Dinamarca y Suecia.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la eliminación de USA94 muere definitivamente el futbol champagne. Aimé Jacquet, el creador de un Girondins de Burdeos que representó mejor que nadie ese estilo en los 80, le da el golpe de muerte. Adiós Cantoná, adiós Sauzee, adiós Ginolá, adiós Papin. Hola Karembeu, hola Vieira, hola Petit, hola Djorkaeff, hola Zizou. La transición hacia la nueva Francia, la <i>Francia multicolor</i> era un hecho.</p>
<p>&nbsp;<br />
&#8211;<br />
Artículos relacionados:<br />
<a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/el-aguijon-bleu/">El aguijón bleu</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/la-francia-de-le-carre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>20</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
