Dembélé sin Arthur Melo | Ecos del Balón

Dembélé sin Arthur Melo


La visita del Celta de Vigo no supuso una especial inquietud para el líder del campeonato español. A pesar de disponer el conjunto vigués de jugadores capaces de hacer daño en transiciones cortas o más largas, el Barça encontró momentos de control y otros tantos donde la aparición de espacios trajo consigo un matiz, a analizar posteriormente, que desniveló por completo la balanza en el marcador. De no mediar una segunda parte que el Barça apenas controló, el ritmo le favoreció más que le perjudicó. Cardoso, con su habitual alineación, en la teoría, tenía con qué dañar pero el contragolpe celeste no fue del todo amenazante en la práctica.

El Celta dispuso de una estructura capaz de hacer daño al espacio

Con Vidal de interior derecho y Dembelé en la izquierda, Valverde intentó reproducir un partido de control que Messi, Alba y Ousmane aceleraran a su debido tiempo. Enfrente, un Celta armado en dos líneas de cuatro, don dos bandas de diagonal hacia dentro, un Aspas libre y un Maxi de espaldas, armas más que interesantes para enlazar y explotar espacios tras robo. Armas que aplicaron contactos con el balón y conexiones entre ellas que inquietaron el principal mal culé en la tarde de ayer: su pérdida de balón y la gestión defensiva de la misma, donde Valverde está viendo como Busquets y Rakitic, sin Arthur, están sufriendo.

Sin Arthur, Busquets y Rakitic están sufriendo

Si bien es cierto que el chileno está encajando como tercer centrocampista para alargar las cadenas de pases y posicionar al equipo, prepararlo, de la mejor manera posible para que Messi se mueva y Alba se lance al espacio, el estado de forma de catalán y croata pasa por ser lo más delicado entre los blaugranas. La ausencia de Melo resta pases de más y defender más pegados, lo que compromete tanto la circulación como la presión o el repliegue individual de ambos cuando la pelota está en poder del oponente. Ahí, Brais, Aspas y Boufal amagaron con romper el ritmo del choque. SI no lo hicieron fue por una cuestión más relevante que su simple pronunciación: no terminaron las jugadas. Diseñar, dar forma y rematar una transición no es sencillo, y transformar eso en intimidación e inquietud requiere de finalizar las mismas, cosa que únicamente Maxi en una ocasión pudo completar.

Dembélé estuvo realmente acertado en el ritmo de sus intervenciones

En esa primera mitad se pudo comprobar que Dembélé sigue aportando cosas al ataque posicional de Valverde, dándose tiempo en las intervenciones, buscando compañeros, repasando y subrayando la importancia de la toma de decisiones para no separar al equipo en campo contrario. Más que nunca, con Sergio e Ivan lejos de su mejor nivel, el cariz que han tomado las intervenciones de Dembélé, dando el espacio y la importancia que Messi y Alba tienen para poder ser ellos los que estiren, resultó fundamental para explicar la fase de mayor control, traducida en el marcador, del Fútbol Club Barcelona.

Esa ventaja terminó siendo definitiva, pues en la segunda mitad ocurrió todo lo contrario. El amago de consistencia azulgrana se esfumó, el partido se descontroló y el intercambio de transiciones no se atajó por ningún lado. El Celta, con Aspas relevado por lesión, continuó corriendo y desperdigándose, pero sin finalizar tampoco, de nuevo, sus acometidas. El Barça acusó aún más las dificultades de su mediocampo para templar y ordenarse y se fue al parón con el liderato intacto.


3 comentarios

  • AArroyer 23 diciembre, 2018

    La verdad es que le está costando al Barça agarrar los partidos y no soltarlos últimamente. Ayer tuvo problemas en el segundo sector del campo, tanto para aumentar la calidad de la posesión como del control del ritmo. Por eso me parece muy destacable que Dembélé templara tanto y tan bien en la primera mitad. Está suave, suave. Y sin Arthur, esto era clave para ese costado. Absolutamente clave. Para mí Dembélé fue clave en la fase más controladora del Barça.

    Por cierto, qué bien está Piqué recientemente. Gran partido también ayer.

    En cuanto al Celta… les faltó inspiración. Creo que la inspiración y el acierto en las acciones, en el Camp Nou, es, aunque sea de perogrullo, fundamental. Porque por veces, salieron bastantes, ese no fue el problema. El Barça no podía controlar + someter, y salieron, peor no tuvieron demasiada inspiración para inquietar del todo.

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  • pepkatran 23 diciembre, 2018

    @Arroyo Creo que parte de la falta de inspiración celtista venía de que el lado derecho del ataque, que es su lado fuerte, estaba bloqueado porque había mucha gente allí. Jordi Alba no pudo subir tanto como lo hace habitualmente porque él depende del factor sorpresa, por muy bueno que sea sorprendiendo cuando parece que no se puede sorprender, y tanto el juego del barça como el del celta se volcaban en su lado. Además, cuando lo hizo no pudo subir hasta tanta altura como lo suele hacer porque la posición de dembelé era muchas veces exterior, bloqueándolo, y cuando era interior tiraba desmarques dentro-fuera poniéndose nuevamente de tapón con el añadido de algún defensa arrastrado, como en el gol de messi. Con todo esto, la acumulación de gente en ese perfil más la presencia constante en alturas defensivas de un corrector tan rápido como jordi alba hacen lógico que sus ataques no terminasen de funcionar bien. No diría que el barcelona defendió bien así, pues el celta iniciaba ataques constantemente, pero sí que fue suficiente para entorpecer mucho el desarrollo de esos ataques, y piqué y lenglet hicieron el resto.

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  • asce 23 diciembre, 2018

    Creéis que es posible un Busi-Arthur-Vidal? Por qué creéis que Valverde insiste tanto en Rakitic cuando hay otrs que podrían hacerlo mejor? Porque recordeos que también está Aleña por ahí. No sé, creo que se deberían probar más cosas y no sólo los 11 de siempre.

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