<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecos del Balón &#187; Rudyard Kipling</title>
	<atom:link href="http://www.ecosdelbalon.com/tag/rudyard-kipling/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecosdelbalon.com</link>
	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 30 Dec 2021 13:58:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.2.38</generator>
	<item>
		<title>Four-Four-Two</title>
		<link>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/four-four-two/</link>
		<comments>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/four-four-two/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Jun 2012 01:55:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Marc Roca]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas]]></category>
		<category><![CDATA[Eurocopa 2012]]></category>
		<category><![CDATA[Hodgson]]></category>
		<category><![CDATA[Inglaterra]]></category>
		<category><![CDATA[Rudyard Kipling]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecosdelbalon.com/?p=17599</guid>
		<description><![CDATA[]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div class="three_fourth"><span class="dropcap">R</span>udyard Kipling escribió en 1896 <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=_lvL4Bzyumg">un poema</a> pensando en Roy Hodgson. Con sus versos el poeta le dio al entrenador la fuerza<span id="more-17599"></span> para aceptar el cargo de seleccionador que la federación inglesa le ofreció en el peor de los momentos, ese que nadie quería afrontar. Rudyard Kipling le contó a Roy Hodgson que si creía en sí mismo cuando todo el mundo dudara de él, que si lograba mantener en su lugar la cabeza cuando todos habían perdido la suya, que si desterraba el lamento y asumía el riesgo de jugarse todo lo que había acumulado durante tantos años&#8230; entonces lo habría conquistado todo.</p>
<p><a target="_blank" href ="http://es.uefa.com/trainingground/coaches/video/videoid=1484214.html">El libreto de Roy Hodgson</a> se dibuja por parejas: dos centrales y dos centrocampistas, el lateral y el volante de cada lado, el dúo de ataque. Un viejo dibujo, repliegue irrenunciable en dos líneas de cuatro, uso comedido de los carriles exteriores, búsqueda del juego directo y cantidades industriales de solidaridad obrera. La propuesta es sencilla y limitada, tanto como los recursos de una plantilla que encontró en la simplicidad del plan de juego la excusa perfecta para lucir sin reparos algo que los futbolistas ingleses compartieron con su entrenador: la voluntad de competir. Y resultó que compitieron con tanta dignidad como empeño hasta el punto que abandonaron el torneo invictos y comprendieron que Rudyard Kipling tenía razón, que para los hombres de verdad la victoria y la derrota son solo un par de impostoras.<br />
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/four-four-two/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
