La garra y los tres leones

En muchos aspectos podemos mirar a la Copa del Mundo de 1954 como una de las mejores de siempre. Fue la primera en la que los partidos fueron televisados, hubo más goles


La fiebre del oro

Toca a su fin un verano futbolístico caracterizado por la explosión del mercado de fichajes. Los clubes se han lanzado a comprar jugadores como si no hubiese mañana, y el montante de cada traspaso supera al anterior. Se apunta


El diablo que no se nombra

En 1954, cuando la selección húngara se disponía a asaltar el trono mundial en el Mundial de Suíza, solo dos equipos se presentaban como una seria alternativa a su poder. Uno era el campeón en título, Uruguay, con quien los magiares


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