Quimera

Cuando en 1993 Colombia se pasaba tantas veces la pelota que hasta sus goles parecían pases a la red, los laterales nunca corrían en campo contrario para buscar un centro y el hombre de ataque


Si al final no llega

No es difícil imaginarse a José Pekerman, atónito ante las últimas noticias, exclamar, como el coronel Kurtz, en un grito que no era más que


No se olviden de Falcao

Estando en buena condición, Radamel Falcao es para casi todo el mundo uno de los mejores jugadores del planeta. Un “9” devastador


De donde vienen los héroes

Seúl. Mauricio Molina toma una última bocanada de aire antes de impactar con su zurda el balón, enviándolo inexorablemente a un rincón de la portería. Milán. Fredy Guarín lucha incansable


El goleador y el mar

Visto desde un acantilado, el mar se muestra libre, rebelde y mutable. Las olas en franca unicidad se desplazan juntas hacía la costa,


La noche del retorno eterno

Como la pelota a Valderrama, esa noche de hace veinte años siempre regresa. Lo hace como un gigante que atraviesa el bosque o un coloso que penetra defensas. Sonora, como los aplausos de un publico


Centrojás a medias

A Carlos Sánchez, cuando llegó a Montevideo siendo un niño y sin más cosas que una mochila de sueños, le debieron haber hablado de un tal Obdulio Valera, ‘El negro jefe’, y sus hazañas


El entorno Pekerman

“Déjenme trabajar”. Eso clamaba José Pékerman a la prensa en sus inicios como DT de la selección de Colombia, cuando el proyecto todavía era difuso y la gente especulaba sobre muchas cosas como producto de


El poder de la luna

Colombia es el mar. Su juego tiende a ser sosegado, de pausa diáfana en su carrera irrefrenable hacía la costa que protege el


“La historia del fútbol”: episodio 74

La trigésima edición de la Copa América se disputó por primera vez en la historia del campeonato sin una sede fija. A su vez, también fue la primera ocasión en la que recibió el nombre de “Copa América”. Uruguay partió


“La historia del fútbol”: episodio 66

Boca Juniors volvía a Japón cargado de prestigio. Vencedor de las últimas dos Copas Libertadores, el conjunto entrenado por Carlos Bianchi había logrado derrotar al Real Madrid en la Intercontinental del año anterior, gracias


Había para mucho y fue poco

Contemos primero todo lo que pasó antes de la surrealista tangana. Ambos equipos fueron fieles a sí mismos. Colombia arrancó oliendo a café como antaño; ritmo lento y sedoso por dentro, vertical y rápido por fuera. El hombre del


El recuerdo de un pasado cuyo aroma no debería, ni aunque sea un poquito, abandonarnos nunca. El balón es el protagonista. Y ésta, su casa.