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	<title>Ecos del Balón &#187; Armando Picchi</title>
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	<description>En fútbol nadie tiene razón.</description>
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		<title>Las gafas de Helenio Herrera #yomequedoencasa</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Apr 2020 02:10:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Gianni Brera, periodista emblemático del defensivismo italiano, solía hablar de Helenio Herrera en sus escritos con bastante retranca. No era algo personal, puesto que también dirigió dardos similares contra otros técnicos extranjeros, simplemente el éxito de Helenio Herrera le obligó a dedicarle muchas más páginas, un apodo malicioso («Accaccone») e incluso una biografía. El descubrimiento [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Gianni Brera, periodista emblemático del <i>defensivismo italiano</i>, solía hablar de Helenio Herrera en sus escritos con bastante retranca. No era algo personal, puesto que también dirigió dardos similares contra otros técnicos extranjeros, simplemente el<span id="more-272053"></span> éxito de Helenio Herrera le obligó a dedicarle muchas más páginas, un apodo malicioso (<a target="_blank" href ="http://elpais.com/diario/1997/11/16/deportes/879634811_850215.html"><i>«Accaccone»</i></a>) e incluso una biografía.</p>
<p style="text-align: justify">El descubrimiento de su falta de sintonía mutua se había producido en el momento exacto en que se conocieron. Helenio Herrera traía como salvoconducto un caluroso saludo de su maestro, <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1989/07/23/alchimista-senza-patria.html">el periodista Gabriel Hanot</a>, y se dirigió a Gianni Brera en los siguientes términos: <i>«Mr. Hanot m&#8217; a dit que vous etes le seul ici a&#8217; comprendre le football»</i>. (Mr. Hanot me ha dicho que usted es el único aquí que entiende el fútbol). Esta entrada en un francés zalamero fue clasificada por Brera como <i>«ruffiani»</i> (alcahueta) y no sirvió para ganarse al periodista, que procedió a ponerle a prueba interrogándole sobre su tema favorito: el catenaccio. El escritor lombardo le habló de la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/argentina-carasucias-analisis-derrota-mundial-1958-causas-y-consecuencias/"><i>“deficiente calidad racial”</a></i> italiana y por ello le aconsejó adoptar inmediatamente dicho dispositivo táctico, explicándole que la preeminencia de su uso era la conclusión a una larga lucha mediática en la que él y sus afines se habían visto envueltos hasta poder normalizar el uso de un <i>«módulo totalmente italiano»</i>. Helenio Herrera, según explicaba Brera, apenas contuvo la risa, <i>«frunció el ceño por encima de unos ojitos un poco oblicuos, de miope»</i> y, supuestamente, defendió la vigencia de la formación en WM. </p>
<blockquote><p>Helenio Herrera era capaz de departir hasta con su mayor crítico.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El periodista <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1997/11/11/dite-helenio-di-fare-catenaccio.html">Mario Fossati</a> explicó en 1997 que él había visto a Helenio Herrera y a Gianni Brera discutir sobre esto mismo durante una velada nocturna en el restaurante Riccione. La excusa que propició este encuentro era un artículo que el cotidiano francés <i>«L&#8217;Equipe»</i> había encargado a Brera. Se trataba de un análisis del fútbol italiano en general y del Inter de Milán en particular, motivo por el cual se convocó al entrenador del equipo milanés a una cena-coloquio. Según Fossati este tipo de encuentros en el post-partido no eran infrecuentes y, de hecho, él recuerda haber acompañado a Brera y Herrera en por lo menos tres reuniones de este tipo. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pese a lo que escribía Brera, HH nunca fue un técnico «offensivista»</span>Durante aquella velada los dos principales interlocutores discutieron, aunque sin acalorarse. Fossati ilustró el ambiente diciendo que si bien ambos <i>«manifestaban abiertamente verdades no solicitadas»</i>, lo hacían sin <i>«malhumor»</i> ni <i>«retumbar de truenos»</i>. De este modo Brera espetaba por ejemplo que: <i>«A su llegada a Italia, usted, en comparación con nosotros, estaba diez años atrasado: y Moratti, instado por mí, le impuso el catenaccio»</i>. A lo que Herrera respondía: <i>«Eso no se corresponde con la verdad. He sido yo el centro, el motor de la nueva versión, el que ha proporcionado al Inter copas, campeonatos, títulos internacionales»</i>. Cuando existe un debate entre dos posturas encontradas, es fácil caer en la trampa de considerar que una es la correcta y la otra no. El planteamiento de Gianni Brera de considerar que Helenio Herrera era <a target="_blank" href ="http://www.treccani.it/enciclopedia/giovanni-brera_%28Dizionario-Biografico%29/">un técnico <i>«offensivista»</i></a> a su llegada a Italia resulta capcioso. Brera habló de ello varias veces, por ejemplo en el artículo titulado <i>«Il più bel gioco del mondo»</i> (El juego más hermoso del mundo), donde escribe a modo de denuncia que el Helenio Herrera <i>«offensivista»</i> de 1960-61 había sido llamado a Inglaterra en julio de 1964 y les acabó vendiendo a los ingleses que <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x02-catenaccio">el catenaccio era cosa suya</a>. </p>
<p style="text-align: justify">Si bien es cierto que el catenaccio italiano tiene un desarrollo anterior a la llegada de Helenio Herrera al campeonato transalpino, es incorrecto considerar que Herrera haya sido un técnico ofensivo durante su etapa previa al desembarco en el Inter de Milán. Una prueba evidente de esto es que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">Alejandro Scopelli</a>, en su libro <i>«Hola, Míster»</i> (1957), pone como ejemplo de un equipo que emplea una táctica defensiva, sin renunciar al triunfo, al Atlético de Madrid campeón de Liga de&#8230; Helenio Herrera, del que dice que emplea el <i>«cerrojo»</i> en muchas ocasiones y que esto le permitiría llegar a la obtención del título. </p>
<p style="text-align: justify">Tampoco es correcto decir que Helenio Herrera apostó de salida por la WM. El técnico hispano-argentino empezó en Milán utilizando una defensa de 4, que es la misma que venía empleando en el F.C. Barcelona. Lo confirmó el jugador del Inter, Sandro Mazzola, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2010/05/21/mas_futbol/1274423234_850215.html">en una entrevista</a>, en la que le interrogaron sobre Helenio y el catenaccio y respondió que: <i>«Él quiso jugar un 4-2-4 en el Inter»</i>. También el gran periodista británico Brian Glanville, a raíz de una eliminatoria europea jugada entre el F.C. Barcelona y el Wolverhampton, dibujó el módulo de Helenio Herrera como un 4-4-2 y de forma subrepticia englobó la naturaleza de sus tácticas dentro de la corriente del <i>«fútbol negativo»</i>, es decir, netamente defensivo. Para Glanville, si el equipo de Helenio había sido capaz de golear al Wolves, no era por efecto de las tácticas de Herrera, sino por el talento excepcional de sus hombres de ataque (Kocsis-Eulogio Martínez-Luis Suárez).</p>
<blockquote><p>Se debe diferenciar lo que es una actitud (difensivista) del uso de una táctica particular (catenaccio).</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El quid de la cuestión es por qué empieza el Inter de Helenio Herrera a utilizar a uno de los dos defensores centrales en funciones de <i>battitore libero</i>, y esto tiene hasta tres versiones diferentes: la de la prensa (Brera et al), la de Helenio Herrera y, por último, la de los jugadores. Según Brera, y esto lo repitió con pequeñas variaciones en diversas ocasiones, la llegada del <i>módulo catenacciario</i> fue una imposición de Angelo Moratti después de una derrota ante el Padova de Nereo Rocco. El periodista aseguró en varios artículos, vamos a citar  <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/rubriche/la-storia/2010/04/30/news/brera_herrera-3720021/?refresh_ce"><i>«Vita, morte e miracoli di Habla Habla»</i></a> (1985) o  <a target="_blank" href ="http://www.storiedicalcio.altervista.org/brera_herrera.html"><i>«L&#8217; alchimista senza patria»</i></a> (1989) como ejemplos representativos, que el propio presidente le había asegurado en persona que impondría el uso del catenaccio tras la derrota en Padua. Sabemos por la versión de Mario Fossati (1997) que Brera se lo decía a Herrera a la cara, lo que nos permite barruntar que, efectivamente, el presidente pronunció la frase ante Brera, pero esto no significa per se que ese haya sido el motivo del empleo del catenaccio el domingo de la semana siguiente. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Helenio sitúa el origen en una sustitución suya ante su rival de Milán</span>Helenio Herrera dio una versión distinta del episodio en  <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">aquella autobiografía</a> titulada <i>«Yo»</i> (1962) que le escribió su <i>«hijastro»</i> Gonzalo Suárez. Según Herrera la derrota ante el Padova permitió a una prensa hostil abrir la caja de los truenos, por lo que el siguiente partido, a disputar contra el Milán, se presentaba como una importante revalida. La descripción exacta, extraída del libro, es que: <i>«tras cuarenta y tres minutos de forcejeo, de juego rígido, Picchi, nuestro gran defensa lateral, incrustándose entre los cinco hombres que defendían la puerta del Milán, lanzó un potente disparo que valía el gol de la victoria»</i>. <i>«Entonces -dice Helenio Herrera- retrasé a Balleri»</i>. Gipo Viani, que estaba en Milán en calidad de Director Técnico, empezó a rugir en el vestuario que habían jugado cerrojo con Balleri como libre. Casi como si más allá del resultado fuese un triunfo que el altivo extranjero tuviese que plegarse al módulo italiano. A lo que Herrera replicó que él no empleaba esa táctica en todos los partidos, sino que la utilizaba cuando lo creía necesario, dando como anécdota un supuesto empleo temprano del catenaccio mientras entrenaba al Stade Français (1945). </p>
<p style="text-align: justify">La tercera versión del incidente, la de los jugadores, la encontramos resumida  <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2010/05/21/mas_futbol/1274423234_850215.html">por Sandro Mazzola</a> en una entrevista concedida al diario AS español en 2010: <i>«Al siguiente partido el Inter hizo el primer gol y Picchi, que era el dos, le dijo a Valeri (Balleri), que tenía el seis: «Ahora tú te pones de líbero por detrás de la defensa, no quiero perder otro partido'»</i>. Que Picchi pudiese tomar este tipo de decisiones en solitario podría resultar sospechoso al público, pero según dejó constancia Brera en <i>«Storia critica del calcio italiano»</i>, Picchi actuaba como un <i>regista difensivo</i> (director defensivo) y sus compañeros le obedecían ciegamente. Durante el partido era Picchi quien prescribía los necesarios ajustes tácticos, sin pasar por Herrera, puesto que el técnico se consideraba contrario a variar la táctica una vez que el juego había empezado. El propio Moratti le reprochó a Herrera en alguna ocasión esta falta de cintura, a lo que el técnico le respondió que si los jugadores ya tenían dificultades para entender una táctica preparada durante varios días, mucho menos podrían adaptarse a una variante improvisada.</p>
<blockquote><p>El gremio de entrenadores le debe a las gafas de Helenio Herrera el incremento de su prestigio y salario.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La realidad según Brera era mucho menos racional. Los <i>«ojitos un poco oblicuos, de miope»</i> que le habían saludado durante su primer encuentro, <a target="_blank" href ="http://www.storiedicalcio.altervista.org/brera_herrera.html">eran realmente miopes</a>. Si sus oponentes variaban un marcaje, Helenio Herrera no se daba cuenta porque, literalmente, no veía casi nada de lejos y encima se negaba a usar gafas. Podemos especular con que no se las ponía por un tema de pura presunción. Era un hombre coqueto, hasta el punto de que cuando estuvo en España se cambió su fecha de nacimiento, del 1910 que figura en su partida de nacimiento bonaerense, a 1916, añadiendo una <i>«colita»</i> al cero. Su viuda italiana, Fiora Gandolfi, asegura que ella se enteró cuando él ya estaba muerto, pero no le extrañó para nada que emplease este tipo de <i>«pequeños engaños»</i>. Así que demasiado ciego para discernir esquemas, variantes o desplazamientos, pero demasiado orgullo para emplear anteojos, no le quedó más remedio que dejar que Armando Picchi fuese su par de gafas. Las gafas de  <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/helenio-herrera/">Helenio Herrera</a>.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>Persiguiendo sombras</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 01:55:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">¿Cuál es la mejor manera de defender? ¿Cómo parar a ese jugador brillante que nos trae de cabeza? ¿Qué hacemos para mejorar nuestra defensa sin perder efectividad en ataque? Estás preguntas son tan viejas como el mismo juego<span id="more-233397"></span>. Las respuestas, sin embargo, van a variar tanto como las fechas en que las formulemos. En 2017 es casi impensable la existencia de un marcaje individual, no ya específico, sino en casi cualquier circunstancia del juego. Pero, ¡ay si preguntásemos en los 60 en Italia! O en una tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley. O en esa tarde nublada de noviembre a las afueras de Wembley <i>después</i> del partido. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=ezx0aJ6s66I">O durante el Inglaterra-Escocia que lo inició casi todo</a>. Nadie tiene una respuesta definitiva. El marcaje es puro fútbol. Cuestión de opinión, pero sobre todo de evolución.</p>
<h3>Al principio fue la zona</h3>
<p style="text-align: justify">Es habitual relacionar el fútbol <i>clásico</i> con marcajes individuales, pero si nos vamos al inicio del juego descubriremos, no demasiado sorprendentemente, que la zona se utilizaba desde el comienzo del juego. Con aquellas delanteras pobladísimas y las exiguas <i>líneas</i> defensivas, la posibilidad de marcar al hombre ni se discutía. La zona, aunque parezca increíble por ser símbolo de modernidad, es el estado natural del marcaje en el fútbol. Así se empezó a jugar en el siglo XIX y así se volvería, con más o menos reticencias, durante el siglo siguiente. Hemos usado la palabra <i>natural</i> de manera intencionada, por cierto. Piénsalo, cuando estás jugando un partido con tus amigos, si un tipo pasa cerca de donde tú estás, lo natural es echarle un ojo. Si tienes que seguirlo hasta cuándo va a echar un trago de Gatorade es, generalmente, porque hay alguien influyendo en tu forma de jugar. Ese alguien suele ser el entrenador. O llegado a ciertos niveles un periodista. El marcaje al hombre, pues, viene por influencia de los que están fuera del rectángulo de juego.</p>
<p style="text-align: justify">Con la evolución del fútbol y los esquemas táctico las líneas de los equipos, aunque permanecen predominantemente atacantes, se tienden a equilibrar. Y cuando en los años 30 el entrenador de uno de los mejores equipos del mundo decide retrasar a su mediocentro hasta convertirlo en un tercer central dando inicio al famoso W-M, el advenimiento de la era del marcaje individual se confirma. Hablábamos del entrenador y la prensa como los mayores ejemplos de injerencia en la naturalidad del fútbol. Y en esa época, nadie tenía más poder que <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=45lLlx7rpmw">Herbert Chapman, entrenador y arquitecto del Arsenal</a>. Chapman creo un módulo a su estilo y, como todos los ganadores, creó escuela. Y esa escuela ganadora captó adeptos, especialmente en los medios de comunicación y en las directivas. De repente, la W-M era innegociable. Se jugaba así o no se jugaba, y la uniformización del juego, sobre todo en las Islas Británicas -que al fin y al cabo eran las que cortaban el bacalao a nivel mediático y en los despachos- alcanzó niveles insospechados. El marcaje individual había llegado casi sin hacer ruido. Todo el mundo jugaba igual, los equipos encajaban como un guante, y cada jugador tenía su rival asignado en el campo. Era una constante batalla uno contra uno. El lateral derecho buscaba a su extremo, el mediocentro a su centrocampista ofensivo, el central a su delantero centro. Ni que decir tiene que cuando los dorsales hicieron su aparición el emparejamiento fue aún más automático. Y los futbolistas se convirtieron en autómatas. Dejaron de pensar a tales niveles que un simple cambio de dorsal, descuadraba a un equipo. ¿Quiénes eran esos transgresores, esos tramposos, que ponían el 9 a un central y el 4 a un delantero centro? <i>«¿Voy a arriesgarme yo a cometer un error saliendo a buscar al jugador que lleva el número que supuestamente debería perseguir? No, nunca. Que lo decida el míster»</i>.</p>
<blockquote><p>Una vez se atacó la W-M, los que decidieron innovar obtuvieron una ventaja histórica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así es como en una <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YBk82pNWAwk">nublada tarde de noviembre</a> los húngaros reventaron a los ingleses. Así es como un pequeño equipo de la frontera entre Italia y Yugoslavia, la Triestina, revolucionó el Calcio. Así fue como una selección centroeuropea, Suiza, cansada de ser apaleada por los grandes se protegió con un candado, al igual que lo hacía el club de las fuerzas aéreas soviéticas en otras latitudes. Cambiando jugadores de lugar, reforzando zonas débiles, usando espacios baldíos, renovando roles. Fútbol.</p>
<h3>El auge de nuevas visiones del juego</h3>
<p style="text-align: justify">Mientras los británicos se enrocaban en sus tradiciones, el resto del mundo se movía. Ya hemos visto que la zona y el intercambio de posiciones danubiano va a crear problemas que alguien debería resolver. Los italianos habían tomado la vía abierta por Karl Rappan en Suíza, con la adaptación del famoso candado o cerrojo. Gipo Viani y Nereo Rocco van a ser los grandes adalides del Catenaccio, antes del advenimiento de Helenio Herrera y su <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=60b3uSUXkN0">Grande Inter</a>. La gran novedad es la del <i>battitore libero</i> -Ivano Blason es el primer gran nombre-. Situado a la espalda de los marcadores al hombre, el líbero va a ser la red seguridad que sus equipos tenderán ante posibles errores de la línea defensiva. Los líberos serán figuras de corte cavernario hasta bien entrados los 70, aunque algunos como Armando Picchi harán de ello un arte. Ser líbero es casi practicar un deporte distinto al que todos los demás jugadores de fútbol están jugando, pues requiere de un control espacial y una inteligencia posicional como pocos otros roles futbolísticos. Mientras el resto de jugadores libran batallas individuales, el líbero participa de las batallas de todos, pero sin la posibilidad de ser herido. </p>
<p style="text-align: justify">Un líbero que falla mata a su equipo. Un líbero inteligente y astuto da vidas extra a sus aguerridos marcadores. Picchi será uno de estos, Cesare Maldini también, como lo será Scirea más adelante. El líbero italiano hará de defensores rugosos como Tagnin, Bugnich, Rosato o Gentile jugadores de culto. Para <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=isGtWdcLFmc">Gianni Brera</a>, el gran adalidad del juego defensivista italiano, la combinación de líbero y marcadores aporta una solidez defensiva superior y compensa una supuesta carencia física del futbolista italiano de la época. Rocco irá incluso más allá que Herrera, añadiendo muchas veces una línea de tres centrocampistas de marca -mediani- para proteger <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=yO5eaSaBzzU">al cerebro Rivera</a>, cuya clase genera prácticamente todo el caudal ofensivo de un Milan que gana títulos en Italia y Europa de la mano de Rocco y el <i>«Bambino d’oro»</i>. Rivera tenía permitido fallar, se le pedía que arriesgase siempre en sus pases -si uno ve un partido de Rivera con ojos actuales se sorprenderá de que siempre juegue en vertical y buscando el espacio fallando, por tanto, muchos pases-, porque Rocco sabía que acertaría los suficientes para que los Altafani, Prati, Sormani, Hamrin o Combin tuviesen su buena ración de oportunidades cada partido.</p>
<blockquote><p>El fútbol en Sudamérica tomaba otros derroteros diferentes por la técnica.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Mientras, en Sudamérica, la zona va tomando forma. En un fútbol más técnico e individualista, los marcajes al hombre -casi siempre con la consabida complacencia arbitral- pierden su sentido. Es peligroso reducir el juego a un constante uno contra uno cuando tu adversario puede superarte casi siempre. Vigilar una parcela de campo, buscar ayudas e intentar crear superioridades en ciertas zonas del campo -ya sea con un falso 9 o un wing-ventilador- se convierten en el pan de cada día al otro lado del charco. Así <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=rkUE1GuH2o0">se mantendrá en Brasil</a>, en parte gracias a la época de éxitos que vivirán durante la era de Pelé. La línea de cuatro defensores permanecerá inalterada hasta prácticamente la actualidad -experimentos de Lazaroni y Scolari aparte-, los laterales larguísimos se convertirán en seña de identidad, y la defensa con balón será siempre la mejor defensa para el fútbol canarinho. Argentina, por su parte, se verá arrastrada en una espiral de violencia en los años 60 de la que nunca se librará totalmente -viejos fantasmas checoslovacos y un clima social cambiante por el ascenso de los militares y nuevos valores-, y algo parecido sucederá en la otra orilla del Río de la Plata.</p>
<h3>El pressing y la muerte del fútbol clásico</h3>
<p style="text-align: justify">Con el advenimiento de los años 70 el fútbol cambia para siempre. Habíamos visto a Brasil ganar el Mundial en color en México con lo que se suponía que era la cúspide de la evolución futbolística pero este sueño se fue tan rápido como apareció. Brasil 70 duró un mes, aquel del calor asfixiante y la altitud azteca, pero fue una ilusión. El fútbol caminaba en otra dirección más rápida, más física y más agresiva. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=1MSyqyTFKcE&#038;t=51s">En Holanda</a> y al otro lado del Telón de Acero se trabajaba en visiones parecidas de la misma idea. El intercambio de posiciones, la presión, la circulación de la pelota a velocidades vertiginosas y la trampa del fuera de juego. Nada de esto era humanamente posible en México, pero cuando el planeta fútbol acabó con el cigarro post-climax en verano de 1970, la pelota ya nunca volvería a ser la misma. </p>
<p style="text-align: justify">El <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=6Df0FpXBdaw">Fútbol Total</a> ha llegado y de repente ya no hay lugar para otra cosa. El Ajax fulmina a los catenaccistas del Inter y la Juve con su presión asfixiante, su inacabable tanque de combustible, su falso 9 que dejaba a los legendarios marcadores italianos persiguiendo sombras y su batería de recursos inagotable. La zona innegociable, <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=hfqTy2bJzmU ">la línea del fuera de juego</a> tirada a alturas suicidas, los laterales larguísimos y con capacidad para jugar, las diagonales de los extremos que se convierten en goleadores, lo cañones de artillería llamados Arie Haan y Johan Neeskens. Si marcas al hombre, no hay hombre que marcar. Si aguantas atrás, te matan con disparos lejanos. Si sales a atacar, te dejan en fuera de juego. Lo tienen todo y todos les copian. Pero nadie más los tiene a ellos -Brasil se pierde en su búsqueda del Santo Grial precisamente por esta razón aunque Claudio Coutinho lo niegue-. Quienes triunfan son los que crean su propia versión. Los polacos, con una fantástica generación, adaptan los conceptos de movilidad en ataque y cuentan con un excepcional director de juego en Kazimierz Deyna, los soviéticos desarrollan patrones predefinidos que son capaces de realizar casi de manera instintiva, con Blokhin como estilete y los alemanes mezclarán un poco de todo. Jugadores totales como Hoeness y Breitner aparecen por todo el campo creando superioridades, Overath es la torre de control perfecta en la base de la juega, mientras Netzer convierte en oro todo lo que toca en zona de aceleración. Y cuando este no está es su espacio vacío el que es aprovechado por los demás para crear una zona de libre circulación de jugadores que será decisiva en su conquista mundial. Pero sobre todo es la figura de Franz Beckenbauer la que le da un lavado de cara al fútbol defensivo a nivel mundial. </p>
<blockquote><p>Franz Beckenbauer toma el relevo de Cruyff. El Bayern Munich toma el relevo del Ajax.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Centrocampista de formación, hombre libre por convicción. El Kaiser retrasa su posición pasando de ser uno de los mejores medios del planeta a ser el jugador más decisivo de su generación. Con él, la figura del líbero deja atrás ese halo siniestro y oscuro. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=YbXq8ntNkxw">Beckenbauer</a> crea desde atrás y cubre a su fiel escudero, el marcador Schwarzenbeck. También sube hacia el medio del campo y toma la batuta del equipo, combina con Overath, llega arriba y manda a todo campo. Es el equivalente defensivo de Cruyff. Y está rodeado de jugadores totales y de élite en cada posición. Alemania Federal, en el bienio 1972-74 mezcla estilos con una eficacia que nadie más podría. Y todavía les da para mantener la sana y vieja costumbre de marcar al hombre a esos jugadores <i>especiales</i> que pudiesen tener los demás. Berti Vogts era un marcador de clase mundial, y de ello pueden dar fe Johan Cruyff o Dragan Dzajic.</p>
<p style="text-align: justify">Europa marca la pauta en esta época y quien se queda atrás tendrán que renovarse. Brasil y Argentina lo harán mirando a la zona más que nunca, con Cesar Luis Menotti y Telé Santana, que producirán equipos destacables gracias a dos generaciones de futbolistas fantásticas. Especialmente Telé producirá maravillas con su Brasil que, aunque no gane nada, dejará la imprenta de lo que será el fútbol del futuro. Un equipo totalmente zonal, con muy pocos puestos asignados y de un nivel técnico como habrá pocos. Un jugador clave de ese equipo será Falcao, que también sentará cátedra en Italia junto a Niels Liedholm, adalid de la zona pura -casi un sacrilegio en el país transalpino-, pero que abrirá las puertas a la modernidad en el Calcio.</p>
<h3>Italia, elcentro del ingenio táctico mundial en los 80</h3>
<p style="text-align: justify">Los italianos van a reaccionar a los tiempos duros de los 70 con la reinvención de su sistema defensivista. La <i>zona mista</i> va a combinar el viejo módulo de los dos marcadores -a veces tres- y el líbero con un centro del campo de marcaje zonal donde al menos dos jugadores van a necesitar de un despliegue físico fuera de lo común. Estos dos jugadores van a ser el mediocentro, representado en la figura de Oriali o Benetti, más posicional y atento a las coberturas, y un centrocampista de ida y vuelta que va a encontrar su mejor ejemplo en el gran Marco Tardelli. El regista -Antognoni, Platini, Beccalossi-, va a tener más libertad para buscar su espacio en el campo, desde donde generar peligro. </p>
<p style="text-align: justify">El espíritu de Rocco y Rivera seguía muy vivo. No podía ser de otra manera, porque el primero había sido la mayor influencia del gran Papa de la <i>zona mista</i>, Giovanni Trapattoni. <I>Il Trap</i> va a crear una Juventus poderosísima, que será embrión de la selección campeona Mundial de Enzo Bearzot -mismos jugadores, mismo módulo- y que dominará el fútbol italiano durante una década. Sin embargo, la Juve será aquí ejemplo de las debilidades de la <i>zona mista</i> más que de sus virtudes, por todos conocidas. En 1983, Trapattoni conjuntó un equipo con seis campeones del mundo -Zoff, Gentile, Cabrini, Scirea, Tardelli y Rossi-, más Roberto Bettega, Michel Platini y Zbigniew Boniek. Esta constelación de estrellas llegó a la <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=poWBes_O_U8">final de la Copa de Europa</a> con la misión de llevarse por primera vez la Orejona a Turín y era favoritísima ante un buen equipo del Hamburgo. Poco podía contar Trapattoni con que el zorro austríaco Ernst Happel daría una de las mayores exhibiciones tácticas de todos los tiempos aquella noche. El técnico italiano planteó el partido cegado por su obsesión por la movilidad del excelente punta danés Lars Bastrup. Había aprendido mucho de la selección italiana en el Mundial 82. El constante movimiento de ciertos jugadores había provocado grandes problemas a la <i>zona mista</i> de Bearzot, conformada en gran parte por juventinos, aunque <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=iOwRx3DK2Xw">un colosal Scirea</a> había sido capaz de minimizar casi cada fallo de sus compañeros. No es exageración si decimos que el Mundial del líbero italiano es quizá el torneo más difícil al que se haya enfrentado un jugador, ya que tuvo que resolver situaciones muy complicadas, hacer coberturas y subsanar fallos de marcaje casi de manera intuitiva ante algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos. Trapattoni no quería ese nivel de estrés para su líbero. Así que envió a su mejor perro de presa, Claudio Gentile, a marcar a Bastrup. Pero Happel cambió al danés de lado, sacándolo de la zona de Gentile -que lo siguió por todo el campo-, acumulando hombres en la zona izquierda de la defensa de la Juve -impidiendo que Cabrini pudiese subir, liberando así a Kaltz- y creando un boquete espectacular en la derecha que Magath podía aprovechar. Si Tardelli basculaba para tapar el hueco dejado por Gentile, el boquete se abría en el centro donde el propio Magath o alguno de los llegadores alemanes, como Groh o Milewski, creaba peligro. </p>
<blockquote><p>El marcaje especial sobre Platini mostró otro de los problemas inherentes a la zona mista.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Este era uno de los mayores puntos débiles de la <i>zona mista</i>, y ni Scirea podía solucionarlo. El otro era su dependencia en el cerebro del equipo. Y Happel lo aprovechará también. Para anular <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x05-michel-platini">a Michel Platini</a> no manda a ningún jugador sobre él. El austríaco instruye a Jürgen Milewski, un centrocampista internacional famoso por su constante ida y vuelta, para que marque el espacio donde Platini genera peligro. Milewski va a atacar al francés sólo si pisa esa zona. Cuando está muy retrasado o escorado <i>Platoche</i> no es una amenaza y Milewski puede permitirse atacar -generalmente usando el boquete que Tardelli, en sus mil coberturas, ha dejado en el centro del campo Juventino-. Cuando esto sucede es otro tragamillas, Jürgen Groh, quien se encarga de patrullar el centro del campo. Platini pasa desapercibido, Rossi queda desconectado del juego, y Bettega y Boniek pierden a su mejor socio. El Hamburgo gana la Copa de Europa y la Juventus vuelve a quedarse con la miel en los labios. La <i>zona mista</i> no es inabordable.</p>
<h3>La era de la zona llega sin avisar</h3>
<p style="text-align: justify">Como ya habíamos dicho, cada vez había más voces que señalaban los defectos del marcaje individual. Nils Liedholm se había hecho un nombre en Italia por predicar la zona pura, aquella sin líbero a la italiana. El sueco alineará una línea de cuatro que marcará en zonalmente, con un jugador como Di Bartolomei, antiguo centrocampista, liderándola. El capitán romano dirigirá la línea en sus salidas para hacer la trampa del fuera de juego y proveerá al equipo de una salida de balón muy limpia que facilitará el trabajo de Falcao y Prohaska o Cerezo. Los éxitos de la Roma solo serán un pequeño adelante de la revolución de Arrigo Sacchi. El técnico de Fusignano, un mitómano del Fútbol Total, ejecutará en Milán una propuesta tan radical como la de Rinus Michels quince años antes. La línea Tassoti-Baresi-Costacurta-Maldini se convertirá en un mantra repetido por los futboleros en las décadas venideras y la famosa presión ejercida por los rossoneri les reportará tremendos éxitos a nivel nacional e internacional. El fútbol se reduce <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=3Dnx16-tEF4">a escasos 30 metros</a> y la regla del fuera de juego -el posicional también lo es- le beneficia. El Milan, al grito de Baresi, tira la línea como lo hacían los holandeses, estrechando el campo a niveles nunca vistos. Asfixia a sus rivales con dos líneas de cuatro perfectamente coordinadas que cortan pases y generan dos contra uno continuos. El Milan no caza en pequeños grupos como los chicos de Michels. El Milan caza en manada. Y a partir de Sacchi se cazará en manada o no se cazará. </p>
<p style="text-align: justify">Nada pasa de la noche a la mañana, pero la sentencia de muerte del marcaje al hombre viste de rojinegro. Italia resistirá, fiel a su vieja tradición e incluso en la época de <i>su</i> Mundial, el mundo parece caer enamorado del 5-3-2/3-5-2 que populariza Bilardo, y que pregona la presencia de un líbero por detrás de dos marcadores, pero es el último brillo de una estrella que se apaga. Alemania y sus clubes seguirán <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=a7KeFOdpRPY">jugando así</a> casi toda la década, pero la zona avanza a pasos agigantados. <a target="_blank" href ="https://www.youtube.com/watch?v=9sVbDI-TsSE&#038;t=156s ">Johan Cruyff</a> es otro de sus adalides, como no podía ser de otra manera, aunque incluso él recurre al viejo marcaje individual de vez en cuando. Ejemplos famosos son el de Ferrer sobre Vialli y el -fantasma- de Juan Carlos sobre Lombardo en la final de Wembley o el de Popescu sobre Laudrup en un Barça-Real Madrid. Pero incluso el gran genio de la intuición futbolística era incapaz de eliminar todos los peligros de la marca al hombre. Ese ejemplo de Juan Carlos y Lombardo es paradigmático, con el lateral blaugrana persiguiendo a un hombre que no juega <i>donde debería</i> y creando más problemas a su equipo que al contrario.</p>
<blockquote><p>La defensa en zona parece haber llegado para quedarse mucho, pero que mucho tiempo&#8230;</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Así pues, hemos vuelto al inicio. La zona lo domina todo, incluso hasta la defensa a balón parado, donde el marcaje al hombre parecía tener un dominio indiscutible. Ya nadie piensa en el marcaje al hombre como algo viable aunque de vez en cuando haga un cameo exitoso para recordarnos que sigue ahí. Así fue en <a target="_blank" href ="www.youtube.com/watch?v=wZDHLltOeVc">verano de 2004</a>, cuando la selección griega, jugando prácticamente un Catenaccio moderno -tres marcadores y líbero no se veían en un torneo de gran perfil internacional desde 1982- dio la sorpresa del siglo y se proclamó ganadora de la Eurocopa. El mundo se había olvidado de cómo lidiar con algo que consideraba muerto y enterrado. Pero ninguna vacuna es eterna y, quizá, en algunos años vivamos un nuevo cambio de paradigma. La cantidad de información que se maneja en la actualidad hace difícil pensar que el viejo marcador individual vuelva, pero cosas más raras se han visto. Que se lo pregunten a aquellos que estaban en Wembley en un nublado día de noviembre.</p>
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		<title>Las gafas de Helenio Herrera</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Oct 2015 01:55:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[David Mata]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Gianni Brera, periodista emblemático del <i>defensivismo italiano</i>, solía hablar de Helenio Herrera en sus escritos con bastante retranca. No era algo personal, puesto que también dirigió dardos similares contra otros técnicos extranjeros, simplemente el<span id="more-183814"></span> éxito de Helenio Herrera le obligó a dedicarle muchas más páginas, un apodo malicioso (<a target="_blank" href ="http://elpais.com/diario/1997/11/16/deportes/879634811_850215.html"><i>«Accaccone»</i></a>) e incluso una biografía.</p>
<p style="text-align: justify">El descubrimiento de su falta de sintonía mutua se había producido en el momento exacto en que se conocieron. Helenio Herrera traía como salvoconducto un caluroso saludo de su maestro, <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1989/07/23/alchimista-senza-patria.html">el periodista Gabriel Hanot</a>, y se dirigió a Gianni Brera en los siguientes términos: <i>«Mr. Hanot m&#8217; a dit que vous etes le seul ici a&#8217; comprendre le football»</i>. (Mr. Hanot me ha dicho que usted es el único aquí que entiende el fútbol). Esta entrada en un francés zalamero fue clasificada por Brera como <i>«ruffiani»</i> (alcahueta) y no sirvió para ganarse al periodista, que procedió a ponerle a prueba interrogándole sobre su tema favorito: el catenaccio. El escritor lombardo le habló de la <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/06/argentina-carasucias-analisis-derrota-mundial-1958-causas-y-consecuencias/"><i>“deficiente calidad racial”</a></i> italiana y por ello le aconsejó adoptar inmediatamente dicho dispositivo táctico, explicándole que la preeminencia de su uso era la conclusión a una larga lucha mediática en la que él y sus afines se habían visto envueltos hasta poder normalizar el uso de un <i>«módulo totalmente italiano»</i>. Helenio Herrera, según explicaba Brera, apenas contuvo la risa, <i>«frunció el ceño por encima de unos ojitos un poco oblicuos, de miope»</i> y, supuestamente, defendió la vigencia de la formación en WM. </p>
<blockquote><p>Helenio Herrera era capaz de departir hasta con su mayor crítico.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El periodista <a target="_blank" href ="http://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/repubblica/1997/11/11/dite-helenio-di-fare-catenaccio.html">Mario Fossati</a> explicó en 1997 que él había visto a Helenio Herrera y a Gianni Brera discutir sobre esto mismo durante una velada nocturna en el restaurante Riccione. La excusa que propició este encuentro era un artículo que el cotidiano francés <i>«L&#8217;Equipe»</i> había encargado a Brera. Se trataba de un análisis del fútbol italiano en general y del Inter de Milán en particular, motivo por el cual se convocó al entrenador del equipo milanés a una cena-coloquio. Según Fossati este tipo de encuentros en el post-partido no eran infrecuentes y, de hecho, él recuerda haber acompañado a Brera y Herrera en por lo menos tres reuniones de este tipo. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_right">Pese a lo que escribía Brera, HH nunca fue un técnico «offensivista»</span>Durante aquella velada los dos principales interlocutores discutieron, aunque sin acalorarse. Fossati ilustró el ambiente diciendo que si bien ambos <i>«manifestaban abiertamente verdades no solicitadas»</i>, lo hacían sin <i>«malhumor»</i> ni <i>«retumbar de truenos»</i>. De este modo Brera espetaba por ejemplo que: <i>«A su llegada a Italia, usted, en comparación con nosotros, estaba diez años atrasado: y Moratti, instado por mí, le impuso el catenaccio»</i>. A lo que Herrera respondía: <i>«Eso no se corresponde con la verdad. He sido yo el centro, el motor de la nueva versión, el que ha proporcionado al Inter copas, campeonatos, títulos internacionales»</i>. Cuando existe un debate entre dos posturas encontradas, es fácil caer en la trampa de considerar que una es la correcta y la otra no. El planteamiento de Gianni Brera de considerar que Helenio Herrera era <a target="_blank" href ="http://www.treccani.it/enciclopedia/giovanni-brera_%28Dizionario-Biografico%29/">un técnico <i>«offensivista»</i></a> a su llegada a Italia resulta capcioso. Brera habló de ello varias veces, por ejemplo en el artículo titulado <i>«Il più bel gioco del mondo»</i> (El juego más hermoso del mundo), donde escribe a modo de denuncia que el Helenio Herrera <i>«offensivista»</i> de 1960-61 había sido llamado a Inglaterra en julio de 1964 y les acabó vendiendo a los ingleses que <a target="_blank" href ="https://soundcloud.com/radio-38ecos/codigo-cambridge-1x02-catenaccio">el catenaccio era cosa suya</a>. </p>
<p style="text-align: justify">Si bien es cierto que el catenaccio italiano tiene un desarrollo anterior a la llegada de Helenio Herrera al campeonato transalpino, es incorrecto considerar que Herrera haya sido un técnico ofensivo durante su etapa previa al desembarco en el Inter de Milán. Una prueba evidente de esto es que <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">Alejandro Scopelli</a>, en su libro <i>«Hola, Míster»</i> (1957), pone como ejemplo de un equipo que emplea una táctica defensiva, sin renunciar al triunfo, al Atlético de Madrid campeón de Liga de&#8230; Helenio Herrera, del que dice que emplea el <i>«cerrojo»</i> en muchas ocasiones y que esto le permitiría llegar a la obtención del título. </p>
<p style="text-align: justify">Tampoco es correcto decir que Helenio Herrera apostó de salida por la WM. El técnico hispano-argentino empezó en Milán utilizando una defensa de 4, que es la misma que venía empleando en el F.C. Barcelona. Lo confirmó el jugador del Inter, Sandro Mazzola, <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2010/05/21/mas_futbol/1274423234_850215.html">en una entrevista</a>, en la que le interrogaron sobre Helenio y el catenaccio y respondió que: <i>«Él quiso jugar un 4-2-4 en el Inter»</i>. También el gran periodista británico Brian Glanville, a raíz de una eliminatoria europea jugada entre el F.C. Barcelona y el Wolverhampton, dibujó el módulo de Helenio Herrera como un 4-4-2 y de forma subrepticia englobó la naturaleza de sus tácticas dentro de la corriente del <i>«fútbol negativo»</i>, es decir, netamente defensivo. Para Glanville, si el equipo de Helenio había sido capaz de golear al Wolves, no era por efecto de las tácticas de Herrera, sino por el talento excepcional de sus hombres de ataque (Kocsis-Eulogio Martínez-Luis Suárez).</p>
<blockquote><p>Se debe diferenciar lo que es una actitud (difensivista) del uso de una táctica particular (catenaccio).</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">El quid de la cuestión es por qué empieza el Inter de Helenio Herrera a utilizar a uno de los dos defensores centrales en funciones de <i>battitore libero</i>, y esto tiene hasta tres versiones diferentes: la de la prensa (Brera et al), la de Helenio Herrera y, por último, la de los jugadores. Según Brera, y esto lo repitió con pequeñas variaciones en diversas ocasiones, la llegada del <i>módulo catenacciario</i> fue una imposición de Angelo Moratti después de una derrota ante el Padova de Nereo Rocco. El periodista aseguró en varios artículos, vamos a citar  <a target="_blank" href ="http://www.repubblica.it/rubriche/la-storia/2010/04/30/news/brera_herrera-3720021/?refresh_ce"><i>«Vita, morte e miracoli di Habla Habla»</i></a> (1985) o  <a target="_blank" href ="http://www.storiedicalcio.altervista.org/brera_herrera.html"><i>«L&#8217; alchimista senza patria»</i></a> (1989) como ejemplos representativos, que el propio presidente le había asegurado en persona que impondría el uso del catenaccio tras la derrota en Padua. Sabemos por la versión de Mario Fossati (1997) que Brera se lo decía a Herrera a la cara, lo que nos permite barruntar que, efectivamente, el presidente pronunció la frase ante Brera, pero esto no significa per se que ese haya sido el motivo del empleo del catenaccio el domingo de la semana siguiente. </p>
<p style="text-align: justify"><span class="pullquote_left">Helenio sitúa el origen en una sustitución suya ante su rival de Milán</span>Helenio Herrera dio una versión distinta del episodio en  <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2015/04/preparacion-fisica-real-madrid-alfredo-di-stefano-luis-carniglia-helenio-herrera/">aquella autobiografía</a> titulada <i>«Yo»</i> (1962) que le escribió su <i>«hijastro»</i> Gonzalo Suárez. Según Herrera la derrota ante el Padova permitió a una prensa hostil abrir la caja de los truenos, por lo que el siguiente partido, a disputar contra el Milán, se presentaba como una importante revalida. La descripción exacta, extraída del libro, es que: <i>«tras cuarenta y tres minutos de forcejeo, de juego rígido, Picchi, nuestro gran defensa lateral, incrustándose entre los cinco hombres que defendían la puerta del Milán, lanzó un potente disparo que valía el gol de la victoria»</i>. <i>«Entonces -dice Helenio Herrera- retrasé a Balleri»</i>. Gipo Viani, que estaba en Milán en calidad de Director Técnico, empezó a rugir en el vestuario que habían jugado cerrojo con Balleri como libre. Casi como si más allá del resultado fuese un triunfo que el altivo extranjero tuviese que plegarse al módulo italiano. A lo que Herrera replicó que él no empleaba esa táctica en todos los partidos, sino que la utilizaba cuando lo creía necesario, dando como anécdota un supuesto empleo temprano del catenaccio mientras entrenaba al Stade Français (1945). </p>
<p style="text-align: justify">La tercera versión del incidente, la de los jugadores, la encontramos resumida  <a target="_blank" href ="http://futbol.as.com/futbol/2010/05/21/mas_futbol/1274423234_850215.html">por Sandro Mazzola</a> en una entrevista concedida al diario AS español en 2010: <i>«Al siguiente partido el Inter hizo el primer gol y Picchi, que era el dos, le dijo a Valeri (Balleri), que tenía el seis: «Ahora tú te pones de líbero por detrás de la defensa, no quiero perder otro partido'»</i>. Que Picchi pudiese tomar este tipo de decisiones en solitario podría resultar sospechoso al público, pero según dejó constancia Brera en <i>«Storia critica del calcio italiano»</i>, Picchi actuaba como un <i>regista difensivo</i> (director defensivo) y sus compañeros le obedecían ciegamente. Durante el partido era Picchi quien prescribía los necesarios ajustes tácticos, sin pasar por Herrera, puesto que el técnico se consideraba contrario a variar la táctica una vez que el juego había empezado. El propio Moratti le reprochó a Herrera en alguna ocasión esta falta de cintura, a lo que el técnico le respondió que si los jugadores ya tenían dificultades para entender una táctica preparada durante varios días, mucho menos podrían adaptarse a una variante improvisada.</p>
<blockquote><p>El gremio de entrenadores le debe a las gafas de Helenio Herrera el incremento de su prestigio y salario.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify">La realidad según Brera era mucho menos racional. Los <i>«ojitos un poco oblicuos, de miope»</i> que le habían saludado durante su primer encuentro, <a target="_blank" href ="http://www.storiedicalcio.altervista.org/brera_herrera.html">eran realmente miopes</a>. Si sus oponentes variaban un marcaje, Helenio Herrera no se daba cuenta porque, literalmente, no veía casi nada de lejos y encima se negaba a usar gafas. Podemos especular con que no se las ponía por un tema de pura presunción. Era un hombre coqueto, hasta el punto de que cuando estuvo en España se cambió su fecha de nacimiento, del 1910 que figura en su partida de nacimiento bonaerense, a 1916, añadiendo una <i>«colita»</i> al cero. Su viuda italiana, Fiora Gandolfi, asegura que ella se enteró cuando él ya estaba muerto, pero no le extrañó para nada que emplease este tipo de <i>«pequeños engaños»</i>. Así que demasiado ciego para discernir esquemas, variantes o desplazamientos, pero demasiado orgullo para emplear anteojos, no le quedó más remedio que dejar que Armando Picchi fuese su par de gafas. Las gafas de  <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/tag/helenio-herrera/">Helenio Herrera</a>.<br />
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		<title>Una señora con clase</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Apr 2013 01:27:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Vilariño]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[xtraña” es una palabra que podría perfectamente definir la relación de la Juventus con la Copa de Europa. Uno de los más grandes, clásicos y tradicionales clubes del Viejo Continente, el más laureado de su país en competiciones nacionales, pero con una relación de amor-odio con la máxima competición del planeta fútbol. “Enfermiza” es otro [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><i><span class="dropcap">“E</span>xtraña”</i> es una palabra que podría perfectamente definir la relación de la Juventus con la Copa de Europa. Uno de los más grandes, clásicos y tradicionales clubes del Viejo Continente, el más laureado de su país<span id="more-60397"></span> en competiciones nacionales, pero con una relación de amor-odio con la máxima competición del planeta fútbol. <i>“Enfermiza”</i> es otro buen adjetivo para referirse a la obsesión que, a inicios de los 80, embargaba las oficinas del club. El <i>avvocato</i> <a target="_blank" href ="http://es.wikipedia.org/wiki/Gianni_Agnelli">Gianni Agnelli</a> seguía persiguiendo su sueño de convertir a su <i>Vecchia Signora</i> en el equipo dominante a nivel europeo que su lujosa historia merecía. La Copa de las grandes orejas, la obsesión, el objetivo a conseguir a cualquier precio.</p>
<blockquote><p>La búsqueda del oro europeo comenzó 30 años atrás, al inicio de la competición.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Tras la Segunda Guerra Mundial, Gianni Agnelli se convirtió en el presidente del club. La Signora vence en el Scudetto de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=7ffMsTncR3g">temporada 49-50</a>, 15 años después del último éxito, marcando 100 goles. Jesse Carver era el entrenador y estaba al mando de un muy buen equipo en el que figuraban el veterano Carlo Parola, el extremo Ermes Muccinelli y los daneses Karl Aage Praest y John Hansen, los primeros dominadores escandinavos de la Serie A. Y, por supuesto, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=F6Xd5tR3izw">Gianpiero Boniperti</a>, el hombre del Renacimiento de la Juve. El personaje cuya biografía transcurre de la mano de la del propio club. Pero, seamos sinceros, este equipo se aprovechó de la desgracia del Torino en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=I9dtTAjVbgA">Superga</a>. La Juve, como todos los clubes de Italia, había estado a la sombra del Toro por más de un lustro y es a partir de la desaparición de su gran equipo cuando la Serie A revive en un enjambre de excelentes conjuntos, empezando por la propia Juve.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando este equipo, ganador de un par de ligas más, pasó su mejor momento, <i>l’Avvocato</i> dejó la presidencia a su hijo Umberto, <i>il Dottore</i>, que, a los 22 años de edad, se aprestó a construir un nuevo equipo campeón. No sólo para mantener el nivel de la Juve en Italia, sino por la perspectiva de la hegemonía<span class="pullquote_right">Con Boniperti, John Charles y Sívori, la Juve bordó en su camiseta la primera estrella</span> europea. La Copa de Europa aparecía como el nuevo objeto de deseo de la familia por excelencia del fútbol italiano. Así es como, en 1958, con la llegada del galés <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Xzmoxp_kfaI">John Charles</a> y el argentino <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=72BNyaQ3Fqg">Omar Sívori</a>, que se unieron a Boniperti, se forma el llamado <i>«Trío Mágico»</i>, que traerá tardes de gloria al Comunale y presentará a la Juventus como una fuerza a tener en cuenta en la Copa de Europa. El centrodelantero galés era una bestia de la naturaleza, que también podía jugar de central si se le necesitaba, y una goleador implacable especialmente en el juego aéreo. La gambetta, la clase y la picardía la ponía Sívori. El <i>«Cabezón»</i> era el mejor representante del brillante equipo argentino que había ganado la Copa América del 57: <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sawR07zimzI">los Carasucias</a>. Italia se aprovecharía de los orígenes transalpinos de muchos de ellos, no solo para traerlos a Europa sino para que vistiesen la Azzurra. Así pues, el nivel del equipo era tremendo, y, por supuesto, el Scudetto cayó. Y dos más en las tres temporadas siguientes. Esto supuso que la Vecchia Signora pudiese bordar por primera vez la estrella en la camiseta: 10 Ligas.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema, no podía venir de otro lugar, surgió de la Copa de Europa. La extraña relación entre club y <i>Coppa dei Campioni</i> –como le llaman en Italia, un nombre que, honestamente, suena imponente-, nace en la temporada de 1959. La Juve del <i>«Trío Mágico»</i> se enfrenta al Wiener Sport Club, campeón austríaco, al que derrota por 3-1 en el Comunale. La tragedia ocurre en la vuelta, cuando Charles es literalmente apaleado por los durísimos austríacos –acabará en el hospital y siendo baja un buen tiempo-, el equipo se queda con diez hombres –no había cambios en esa época-, y es aplastado por una manada de ñus. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=TUbDZd87jyE">7-0 y primera gran bofetada</a> recibida por la altiva novia de Italia en la gran competición continental. A pesar de este revés, los tres grandes reportarían en 1960 el primer doblete de la historia del club. Al año siguiente, un nuevo título nacional y el Balón de Oro para Sívori, el primer galardón para un jugador de la Serie A.</p>
<p style="text-align: justify;">En la temporada de 1962, por fin la Juventus demostró un nivel aceptable en la Copa de Europa. Se plantó en cuartos de final y su rival fue ni más ni menos que el Real Madrid, el equipo que representaba lo que la Juve estaba intentando ser: una fuerza europea. Los madridistas derrotaron a los italianos en el Comunale por 0-1, pero sorprendentemente Sívori marcó <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=e9qfVNvoMoQ">el único gol en el Bernabeu</a>, así que la eliminatoria se decidió en un desempate disputado en París. El Madrid, camino de su sexta final del torneo, derrotaría a los bianconeri por <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=d05nv7Soc_k">3-1</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La Juve siguió ganando con consistencia en Italia. Añadir trofeos nacionales era, obviamente, importante para ellos, pero fue en el 65 cuando por fin el club alcanzó una final europea. Como Europa y la Signora todavía no eran demasiado amigas, la Juve perdió la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=G_LH-BpBMcY">Final de la Copa de Ferias</a> en Turín<span class="pullquote_left">Mientras la Juve seguía ganando títulos en Italia, en Europa aún no había logrado ninguno</span> contra el potente Ferencvaros de Florian Albert ¡a partido único! El mismo resultado que, en 1971, obtuvo contra el Leeds United. Este equipo del 71 ya representaba un estilo totalmente diferente de afrontar el juego por parte de la Juve. Su apodo era la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=NOIE_HiAYrI"><i>«Juve Operaia»</i></a> y el entrenador que así la bautizó era Heriberto Herrera, un paraguayo que se consideraba a sí mismo como un precursor del Fútbol Total. Él lo llamaba, prosaicamente, <i>el movimiento</i>. Herrera, como su homónimo del Inter, hacía especial hincapié en la preparación física, y fue uno de los motivos por los que Sívori abandonó el equipo rumbo a Napoles. Allí sentará un bonito precedente de lo que esperaba a la ciudad partenopea en los 80. La Juve obrera será el equipo que añada el título nacional número 13 y, reforzada por Helmut Haller, llegará a las <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=nncUSXfgRi8">semifinales de la Copa de Europa en 1968</a> donde el Benfica de Eusebio la eliminará por un claro 3-0. Poco a poco el objetivo estaba más cerca.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1971, como ya dijimos, la Juve perderá otra final europea, de nuevo en la Copa de Ferias, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=YQkYukLPduo">ante el Leeds United</a>. Ese mes de julio, Gianpiero Boniperti se convierte en el presidente del club, comenzando la que será la época dorada del club. ¿Quién mejor que el gran Gianpiero, siempre elegante, un hombre inteligente, con clase, que conocía mejor que nadie el fútbol, para dar un paso más –el definitivo- hacia el respeto de todo un continente?</p>
<blockquote><p>La Signora envejece y Europa empieza a reverenciarla.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Boniperti convertirá a la Juventus en un modelo a seguir para todo el mundo y bajo su liderazgo veremos el crecimiento del club y de la propia selección italiana. No es casualidad que todos los ciclos ganadores de la Nazionale se hayan basado en una Juventus exitosa.</p>
<p style="text-align: justify;">El nuevo presidente se encontrará con la tarea de sustituír al joven Armando Picchi, legendario capitán del Inter, que llevaba un año como técnico bianconero y que murió con 36 años. El elegido fue un ex jugador del club, el checoslovaco Cestimir Vycpalek, que renovó el equipo basándolo en jóvenes talentos como Sandro Salvadore<span class="pullquote_right">Bettega emergerá de la cantera para ser el heredero de Boniparti como hombre de club</span>, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Zeo4opNo0GU">Franco Causio</a> –llegado del Lecce-, Giuseppe Furino –canterano del club, pero comprado al Palermo-, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=aPiOq7xAiGs&#038;list=PLF1442407718C876B">Fabio Capello</a> – de la Roma-, el líbero <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=0Oj5KGhVqTE">Gaetano Scirea</a> y la joya de la cantera bianconera Roberto Bettega. Basta repasar los nombres para comprobar que ese equipo era ya algo muy serio. Los jóvenes aún estaban un poco verdes, pero durante los 70 madurarán para convertirse en auténticas referencias mundiales, especialmente en el caso de Scirea, el centelleante Causio y el auténtico modelo de jugador <i>all rounder</i> que era <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qjOEiIzcJUg">Roberto Bettega</a>. De él se dirá muy a menudo que es lo más parecido que ha habido al estilo de juego de Alfredo Di Stefano. Comenzará como delantero con un excelente juego aéreo, pero se reciclará al extremo o centrocampista con una gran capacidad de sacrificio y creativa. Será una de la mayores leyendas juventinas y seguirá los pasos de Boniperti como chico-para-todo del club bianconero.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, a principios de la década, los veteranos Haller y Altafini seguían siendo la referencia principal del conjunto, junto a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=tKMtmUblNrs">Dino Zoff</a>. Los Scudetti se sucederán, pero la Copa de Europa seguirá siendo esquiva. La Juve es brutalmente dominada por el modernísimo Ajax en la final de 1973, quizá no en el marcador, pero cuando uno ve el partido es como si los dos equipos jugasen a deportes diferentes.</p>
<blockquote><p>Giovanni Trapattoni y la conquista de Europa y el mundo (1976-1986).</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Tras el interregno de Carlo Parola, aparece en esta historia la figura de <a target="_blank" href ="http://deportes.elpais.com/deportes/2012/06/12/eurocopa_futbol/1339531307_533366.html">Giovanni Trapattoni</a>, un joven técnico de 37 años, ex internacional y cuya carrera como jugador y entrenador había transcurrido en el Milan.</p>
<p style="text-align: justify;">Trapattoni recogió a los jugadores de los que hemos hablado anteriormente ya maduros y además fue añadiendo a otros jóvenes como <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Uk1iRg4Xt-M">Claudio Gentile</a>, Antonio Cabrini y Marco Tardelli. Y poco a poco construyó una Juventus aguerrida –a imagen y semejanza de su entrenador-, pero con grandes jugadores capaces de jugar un fútbol ofensivo arrollador en ocasiones. Además, su primer año se corona con la victoria en la Serie A en un duelo emocionante contra un Torino que resurgía de sus cenizas –tras Superga y luego tras la muerte de Gigi Meroni-.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, el equipo se plantó en la final de la Copa de la UEFA, donde se enfrentó a un gran Athletic de Bilbao. Con la base formada por Zoff en la portería, Cuccuredu, Morini, Scirea y Gentile en defensa, Benetti, Furino y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=GVhln1x_82k">Tardelli en el medio</a>, y Causio, Boninsegna y Bettega en el ataque. Básicamente podría<span class="pullquote_left">Pese al gran partido del Athletic en San Mamés, la Juve levantó su primera UEFA</span> ser la selección italiana al completo. Especialmente la presencia del veterano Boninsegna en el centro del ataque añadía un verdadero cazagoles al equipo, y la presencia de Benetti y Gentile aseguraba dureza en casi cualquier punto del campo. Ambos eran auténticos perros de presa, el primero un mediocentro capaz de abarcar muchísimo terreno, durísimo, casi sanguinario, y el segundo un excepcional marcador que jugaba siempre en el límite del reglamento. Tardelli, que ya en aquel momento era un fantástico <i>box to box</i> marcó el gol de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=clnWJAY0M4I">victoria juventina</a> en el Comunale. <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=3WT-N-zSX5U">En San Mamés</a>, el Athletic jugó un partido excepcional, con un fútbol de alto nivel, especialmente por parte de Irureta, Chechu Rojo y Churruca. Este último y Carlos remontaron el tanto inicial de Bettega, pero no fue suficiente para evitar que la Juve levantase, al fin, su primer título europeo. </p>
<p style="text-align: justify;">Con la misma base más el fichaje del joven Virdis la Juve ganará un segundo Scudetto consecutivo y alcanzará las semifinales de la Copa de Europa, donde <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=sfzqLQoqx2E">el Brujas de Ernst Happel</a> le superará, en una eliminatoria marcada por el excepcional duelo de líberos entre Scirea y el austríaco Eddy Krieger.  </p>
<p style="text-align: justify;">Será tras el Mundial de España, cuando el club recibirá el último impulso hacia el máximo título europeo. El mercado de extranjeros se había abierto un año antes –la Juve había fichado a <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=v5hdtAaJOz8">Liam Brady</a>, que el año anterior les había apeado de la Recopa con el Arsenal-, pero tras la Copa del Mundo, el club bianconero rompió el mercado. La Juventus llevaba siendo base de la selección italiana durante 6 años, así que ahora tenía un equipo cuya columna vertebral era el equipo campeón de España 82. El veterano Dino Zoff, Gentile, Scirea, un Cabrini que se había convertido en un lateral izquierdo de élite, Tardelli y Paolo Rossi, el hombre del momento en aquel año 82. A estos se añadieron <a target="_blank" href ="http://www.ecosdelbalon.com/2012/06/asesinos-de-leyendas/">Michel Platini</a> –del Saint Ettiene- y <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=8CtoO3Ulxxs">Zbigniew Boniek</a> –del Widzew Lodz-, dos de los jugadores más destacados de aquel Mundial español. Dos hombres que rellenaban perfectamente los puestos más débiles del equipo y aseguraban que la sucesión de un veterano Bettega, que seguía en el equipo, fuese menos traumática. Había que asaltar Europa, y los siguientes 3 años verían a una Juventus, por fin, dominante en el continente.</p>
<p style="text-align: justify;">La Copa de Europa de 1983 vio a la Juve avanzar rondas eliminando al Hvidovre danés, al muy buen Standard de Lieja de Raymond Goethals, el <a target="_blank" href ="http://www.futbolprimera.es/2012/12/23/aston-villa-campeones-de-europa-en-1982">campeón Aston Villa</a> y al ex equipo de Boniek, el Widzew Lodz en semifinales. El partido de ida contra los polacos es, seguramente, el último gran partido de Roberto Bettega, que marca un gol y anuncia que a final de año se irá a los Estados Unidos para jugar en la NASL con el Toronto Blizzard. La película parecía que iba a tener un final increíblemente bello para Bettega y el veteranísimo Zoff, disputando una final de Copa de Europa en la que eran muy favoritos ante el Hamburgo, campeón alemán.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=kZam_qrcsZk">final de Atenas</a> es una pesadilla para la Juventus. Jugando con su equipo de gala, Trapattoni es totalmente superado en la pizarra por Ernst Happel (otra vez). El zorro austríaco, con un sencillo cambio, moviendo a Lars Bastrup desde la izquierda a la derecha, destruyó el sistema Juventino. Gentile era el hombre para marcar al danés<span class="pullquote_right">Happel comenzó a ganar la Copa de Europa con el cambio de Bastrup, que despistó a Gentile</span> y, como era habitual, le seguía por todo el campo, partiendo desde su posición de lateral derecho. El caso es que, en lugar de cambiar el marcaje, Trap lo mantuvo, dejando un horrible agujero en la banda derecha de la Juve y creando un auténtico atasco en el perfil izquierdo. Tardelli se pasó la final cubriendo las ausencias de Gentile –incluso cuando Bastrup se fue lesionado-, dejando el centro del campo a merced de <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Q313MRejYu0">Felix Magath</a>, Jürgen Groh y Jürgen Milewski. Por la zona que Gentile dejaba libre llegó el único gol del partido, por parte de Magath. Con Boniek volviéndose loco junto a Bettega en tierra de nadie, y Platini y Rossi desaparecidos, la final no pudo ser más triste. Tanto como había sido comparado con Di Stefano, el último partido de Bettega se pareció mucho al de la Saeta en aquella final contra el Inter. Tristeza inmensa, leyendas saliendo en la penumbra y tiempo para volver a empezar.</p>
<blockquote><p>La final de Atenas ante el Hamburgo era su segunda derrota en una final de Copa de Europa.</p></blockquote>
<p style="text-align: justify;">Al año siguiente, con un nuevo portero en la figura del espectacular guardameta del Avellino <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=5eZrpfBJ-T0">Stefano Tacconi</a> –difícil desafío el suyo-, la Juve mantuvo un espectacular pulso con la Roma en Italia y ganó la final de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=xIoqr38on0g">Recopa al Oporto</a> en Basilea, con goles de Boniek y Beniamino Vignola, el hombre que ocupaba el puesto de Bettega. Segundo título europeo. Faltaba el premio gordo.</p>
<p style="text-align: justify;">La temporada siguiente, 1985, vería un mano a mano que mediría a la Juve, confirmada ya como el aspirante número uno al cetro europeo, y el rey del continente durante los últimos 6 ó 7 años. El <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=qu2Y2DhZf3Y">Liverpool</a> venía de ganar 4 Copas de Europa desde 1977 y llevaba más de una década acumulando títulos europeos. Ya en enero los juventinos ganaron la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=9nSMJRJmgQc">Supercopa Europea</a> a los <i>reds</i> merced a un doblete de Boniek.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera ronda fue un paseo ante los finlandeses del Ilves, aplastados por 6-1, misma historia con los suizos del Grasshoppers. En cuartos de final una tarde afortunada de Rossi, Boniek y Briaschi en el ataque  sirvió para liquidar al Sparta de Praga. Fueron las semifinales las que presentaron el mayor desafío de todo el torneo para el equipo de Trapattoni. El campeón francés, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Hqj77nFahLA">el Girondins de Burdeos</a> dirigido por Aimé Jacquet, era el genuíno representante del fútbol champagne a nivel de clubes. Venían de eliminar al Athletic, el Dinamo de Bucarest –que había sido semifinalista hacía poco- y el Dnipro soviético. Era un equipo magnífico, con un centro del campo donde aparecían Jean Tigana, Alain Giresse, Fernando Chalana y Gernot Rohr, que además tenía a los internacionales Patrick Battiston, Thierry Tusseau y René Girard en defensa y el alemán Dieter Müller y Bernard Lacombe en el ataque.</p>
<p style="text-align: justify;">En la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Ct40gq0NUWQ">ida en Italia</a>, la Juventus desplegó todo su potencial, casi sentenciando la eliminatoria con un inapelable 3-0, liderada por Michel Platini, imperial durante los 90 minutos, autor del tercer gol. Briaschi y el omnipresente Boniek, un jugador realmente <i>clutch</i>, habían marcado antes. Parecía todo liquidado, pero quince días después, <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=C-DxMi2xVRU">el Parc Lescure</a> fue una caldera y, al igual que habían hecho los juventinos ante su público, los franceses mostraron toda su magia, todo el potencial del fútbol francés de la época. Dieter Müller y Battiston pusieron un 2-0 que asustó a toda la parroquia bianconera. A pesar del mal trago del partido en Francia, la Juve viajó a Bruselas para medirse al Liverpool en la final. Lo que allí pasaría es un buen ejemplo de una frase que seguramente pasase desapercibida al principio del artículo: ganar a cualquier precio. </p>
<p style="text-align: justify;">Había ya dudas sobre la seguridad del estadio bruselense, y más con la presencia de los hooligans ingleses. Se intentó que hubiese aficionados belgas entre ambas aficiones, pero fue imposible. Así, lo que prometía ser un partido apasionante entre dos estilos muy marcados representados por los dos mejores equipos de Europa<span class="pullquote_left">La Juventus ganó en Heysel su primera Copa de Europa bajo el peor marco posible</span>, se convirtió en una de las mayores tragedias de la historia del fútbol. Quizá no la que más muertes provocó, pero sí la que más expuesta estuvo a los mass media. Heysel se tornó en un <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=Wf51zMMSmks">campo de batalla</a>, en el que las avalanchas de aficionados provocaron la muerte de 39 <i>tifossi</i> italianos. Aunque parezca increíble, el partido se jugó. Las autoridades argumentaron que era la mejor manera de mantener tranquilas a las aficiones, y lo que siguió fue la final más abominable de la <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=6Qel3ZbbUM4">historia de la Copa de Europa</a>. Un partido con cero fútbol y decidido con una decisión arbitral muy polémica. Boniek, corriendo al contraataque fue zancadilleado metro y medio fuera del área, pero cayó dentro. Y el árbitro no dudó, como tampoco lo hizo Platini para marcar el único gol del partido. Existen muchas leyendas y comentarios acerca de todo lo sucedido. Incluso la celebración de Platini es aún criticado por sus adversarios, a pesar de que él dijo que los jugadores <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=VkOAQUmlJ0I">no sabían nada</a> de lo ocurrido en relación a las muertes. Fue el broche a uno de los partidos más tristes y uno de los episodios más lamentables de la historia del fútbol.</p>
<p style="text-align: justify;">La prueba de que la victoria no siempre sabe dulce, incluso cuando llevas esperando 30 años para probarla. <i>«Ese trofeo no significa nada para mí»</i>, declaró Paolo Rossi. Afortunadamente, la redención para la Juve, el dulce sabor del que hablábamos, llegó al final de año, cuando la Vieja Señora conquistó el mundo en <a target="_blank" href ="http://www.youtube.com/watch?v=T_gD4fD4pUw">la más bella</a> de las finales en Tokyo, ante Argentinos Jrs.</p>
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