Manuel Pellegrini; ingeniería madridista
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Manuel Pellegrini llega al banquillo del Real Madrid y a pesar de sus 5 años en la liga española son muchas las dudas y tópicos que giran en torno a la aportación del técnico chileno al juego del equipo blanco para la temporada que ya comienza. El presente artículo pretende exponer algunos de los conceptos manejados por el entrenador chileno para intentar entender mejor el camino que emprende el equipo madridista para alcanzar su objetivo: ser un equipo. Una vez alcanzado ese punto llegará el momento del análisis.

Antes de entrar en el terreno puramente futbolístico lo primero que vamos a hacer es intentar comprender un poco la forma de trabajar de Pellegrini. Entrenador fuertemente metódico. Todo lo tiene analizado y estudiado al detalle. No sólo a los rivales, individual y colectivamente. El trabajo diario está claramente tipificado y analizado, el jugador sabe cada día qué es lo que va a hacer, cómo y porqué. Se busca evitar distracciones en cuestiones que no lo merecen. El futbolista debe focalizar su atención en la idea básica de juego del equipo. Hay que evitar distracciones innecesarias.
Entrenador de fortísima personalidad, de alto concepto de si mismo y absolutamente convencido de lo que se debe hacer para jugar como se quiere y alcanzar los objetivos. No duda en el discurso, y no puede hacerlo. Profesional con autoridad pero que evita imponer, la jugada es la convicción. Todos deben entender qué se busca y qué, y cómo, se hace para encontrarlo. Hay que convencer al jugador de que es el mensaje correcto, que participe de él. Pellegrini no quiere jugadores robots, acomodados, que se limiten a obedecer órdenes. Necesita jugadores que sean capaces de tomar decisiones, y para tomar decisiones que beneficien al grupo de ha de ir de la mano, se ha de entender qué es lo que se está haciendo, deben participar del mensaje, estar convencidos de que se hace lo correcto. Darle al jugador herramientas de las que echar mano ante los problemas que se desencadenan en un partido.
Metido en competición Pellegrini no dudará, se mostrará poderosamente convencido de sus decisiones y no las variará ni ante presiones ni ante resultados negativos. El objetivo es no perder la credibilidad, crecer a partir de ella. Si el equipo duda ante los problemas no crecerá. Tomará decisiones que resultarán polémicas ante la fortísima presión mediática del equipo blanco. El chileno gusta de hacer rotaciones, no siempre se entenderán los movimientos. Ni los rivales ni la importancia del partido le harán cambiar el rumbo. Puede tener un lateral brillante durante ocho partidos consecutivos y al noveno cambiarlo porque el rival necesita de un lateral de concepto diferentes. Tendrá su equipo titular, pero puede plantarse en cuartos de final en el campo del Liverpool y cambiar 4 titulares. Pellegrini no duda tomando decisiones. Lo acertado o equivocado de las mismas le corresponderá al entorno enjuiciarlas, pero él no dudará.
Buscando el equipo
Más allá de las particularidades técnicas del entrenador chileno, la característica que más nos puede llamar la atención es la importantísima utilización del balón y la velocidad. Utilizará el balón en todos los ejercicios, tanto los destinados al rendimiento físico, como al táctico y al técnico. Partidillos en espacios reducidos siempre. El jugador obligado a jugar a 2-3 toques. Se buscan automatismos, entrenamiento del jugador a la hora de tomar decisiones en escaso espacio y tiempo. Y sobre todo, movimiento y velocidad. Movimiento y velocidad.
A la hora de intentar explicar el fútbol de los equipos de Pellegrini se comete el error de relacionarlo con Riquelme. Parece no verse más allá. Se focaliza sobre las caracterísitcas del futbolista argentino y se proyecto sobre el resto. Es un error. Pellegrini tiene una idea base sobre la que sus equipos deben manejarse pero siempre buscará variaciones en función de los jugadores de los que disponga. Hubo un Villareal con Riquelme, y otro distinto antes y después de él. De igual modo que hubo un San Lorenzo, y hubo un River. Todos con sus particularidades en el juego. Pellegrini se adapta y busca el máximo rendimiento posible de sus individuales por el bien de la mejora colectiva. Se entiende, por la calidad del jugador y lo mediático del mismo, la dificultad de no focalizar sobre el argentino para explicar el fútbol de los equipos de Pellegrini, pero es un error. Un error que desencadena en otro como el relacionar a Pellegrini con el futbol lento y pausado, el 4-4-2 en torre sudamericano y otros tópicos. Si hay una clave fundamental en sus equipos es la velocidad, cuando la tuvo se rindió a gran nivel, cuando no la tuvo llegaron las dudas y los problemas.

El mejor Villareal llegó, primero, con un gran Forlán en sus filas y con unos importantes Nihat o Rossi después. Si uno atiende a las estadísticas de esta temporada, por ejemplo, observará que el Villareal se encuentra entre los equipos con mayor posesión de balón, pero que sin embargo las ocasiones de gol no parecen estar a la altura de la gran cantidad de minutos con la pelota. Esta temporada Nihat ha estado desaparecido, y la aportación de Rossi ha sido tremendamente irregular, bastante enrredado en acciones individuales más que en colectivas. El resultado es un juego del equipo más plano, con menos ocasiones, más irregular.
En el futbol que busca Pellegrini hay mucha posesión de balón, pocos toques de balón por jugador y mucho movimiento de los jugadores sin la pelota. Si no hay jugadores con velocidad y verticalidad que alarguen el campo, que jueguen a la espalda de la defensa y hagan aparecer espacios, el juego se va a volver horizontal, previsible, los defensas van a encontrar de una forma mucho más comoda referencias y la posibilidad de poder agredir la portería rival va a resultar muy mermada. En el Real Madrid, Pellegrini va a contar con jugadores como Benzema, Higuaín, Kaká y Cristiano Ronaldo.
Irregularidad.
Probablemente el Villareal haya sido el equipo que mejor futbol haya hecho en España en los últimos cinco años. De igual modo que ha tenido el mejor juego por bandas de la liga española en el mismo espacio de tiempo. Sin embargo también es cierto que el equipo levantino ha acusado cierta irregularidad en todas sus campañas. Fases en las que su juego ha resultado mucho más plano. Las causas son dos, las rotaciones y el esfuerzo intelectual del futbolista.
Como decíamos antes, Pellegrini rota bastante en sus equipos, y cuando a tu plantilla le falta algo de calidad y profundidad el juego se puede ver afectado. En teoría, y siempre en teoría, en el Real Madrid además de contar con mucha más calidad va a tener una profundidad de plantilla notoriamente superior, lo que debería estabilizar el rendimiento del equipo y tener menos altibajos en el mismo.
Hablábamos también del esfuerzo intelectual. El entrenador chileno pide mucho movimiento, llegar a los espacios y no estar en ellos. Esto significa tomar decisiones. El jugador no se ve acomodado en una posición esperando ejercer correctamente las tareas previamente encomendadas sino que tiene que estar decidiendo moverse y acudiendo con inteligencia a los espacios que otros previamente han ido dejando. Tomar decisiones. Comprender el juego. Elegir, contínuamente. Este proceso supone un esfuerzo intelectual para el futbolista que produce un cansancio y agotamiento mental que pueden llevar acciones mucho más estaticas y predecibles. El trabajo durante la semana en el aspecto de la motivación y el éxito en las rotaciones son claves para refrescar y mantener al jugador activo y con la pila puesta. Reforzando esta idea podemos observar cómo el Villareal ha obtenido especialmente buenos resultados y actuaciones en partidos importantes (especialmente en Champions) , donde el futbolista encuentra de forma mucho más fácil la motivación suficiente para estar despierto.
El éxito en las rotaciones y en el discurso sobre la semana serán fundamentales para que el equipo madridista alcance sus objetivos.
Sistema de juego
Lo decíamos antes, el error de caer en los tópicos. Se relaciona directamente a Pellegrini con el 4-2-2-2 sudamericano y el concepto del chileno es diferente. Ya, directamente en la base, se parte de conceptos claramente antagónicos, el propio Pellegrini lo explica con mucho acierto: “En Suramérica se da mucha importancia al balón y poca al movimiento sin él. En Europa es al revés. Siempre digo a mis jugadores: ‘El que lleva la pelota lento; el resto, muy rápido’.” En Sudamérica se juega mucho al pie, el chileno busca mucho movimiento sin balón y juego al espacio.
Encontramos más diferencias. En el 4-2-2-2 sudamericano, los laterales llevan todo el peso ofensivo de las bandas. En el Madrid (como en el resto de los equipos de Pellegrini) esto no será así. El juego por bandas será fundamental, pero el peso no recaerá sobre los laterales. Tendrán su importancia, como en todo equipo que quiera ser ofensivo y querer tener la posesión de balon, pero si en alguien recaerá el exito del juego por bandas, será en los delanteros y los interiores. Los delanteros se abrirán muchísimo, prácticamente como extremos, en la búsqueda de generar espacios por el centro ( y el poder atacar de cara) y la llegada de los jugadores de la segunda línea (siempre quitándole referencias a los centrales). En el movimiento hacia dentro de los delanteros serán los interiores y laterales los que ocuparán los espacios vacíos. El contínuo movimiento de los jugadores sin balón y la ocupación correcta de los espacios que se generan tendrán como consecuencia el éxito del juego por banda. Si el Madrid no consigue que estos movimientos se ejecuten con éxito el juego del equipo se volverá plano, horizontal y predecible.
En el éxito de estos movimientos sin balón encontramos más consecuencias. Si el Madrid ejecuta con éxito y encuentra el juego a la espalda de la defensa, el juego al espacio y la verticalidad, la primera consecuencia será que la defensa rival girará a mirar hacia su portería, por inercia retrocederá posiciones, el Madrid podrá acumular jugadores en su linea de ataque más libres de marca y la preparación de la segunda jugada y mantenimiento del ataque y posesión estará asegurada. Además se conseguirá la toma de posiciones para la presión sobre el rival en fase defensiva, donde el sostén del doble pivote y la integración de uno de los dos laterales en posiciones de medio campo le darán estabilidad y regularidad al juego del equipo.
Si el Madrid no acierta en sus movimientos sin balón, si no encuentra juego por bandas, y con ello no le da profundidad y fluidez al juego… sufrirá muchísimo en el ataque y más aún en la faceta defensiva.
Zinaldo.
France Football bautizó de esta manera a Karim Benzema después de una de sus actuaciones. El concepto es claro, es cierto que Benzema tiene algunos movimientos que puede recordar a Ronaldo Nazario, pero no es exactamente ese tipo de jugador. Ni en calidad, por supuesto, que no alcanzará, ni en estilo de juego. Benzema puede recordar en algunas cosas a Nazario, pero tiene muchas cosas de Zidane. El francés viene como anillo al dedo para ejemplificar aún más el estilo de juego buscado por Pellegrini.

Karim Benzema es un jugador, a diferencia de Nazario, que gusta muchísimo de participar en el juego, caer contínuamente a mediocampo y zona de 3/4 para tocar y crear. Un futbolista muy dinámico, perfecto para la creación de espacios para el juego madridista. Favorece la dinámica de toque, cae a bandas, deja espacios a jugadores de segunda línea y se integra de forma perfecta con jugadores de medio campo. Ritmo, dinamismo, movimiento. Es Benzema, es el futbol de Pellegrini. Zinaldo. Jugador que además de destacar por su movimiento sin balón y caída a banda, destaca por la utilización de la pared y por la tendencia a quedarse retrasado cuando el equipo encuentra profundidad para poder entrar de cara en la agresión al marco rival. Continuamente movimiento, siempre llegada a los espacios vacíos. Pellegrini. La tendencia de Benzema es la de caer a zona izquierda del campo, y por lo que parece Kaka en un principio encontraría espacio en la zona de medios en la zona izquierda del centro del campo. La conexión Benzema-Kaká en el Real Madrid puede resultar absolutamente devastadora. La compenetración entre un jugador tan dinámico y generador de espacios en zonas de ataque como Benzema, con la velocidad, verticalidad y llegada de un futbolista como Kaká puede resultar absolutamente incontenible para las defensas rivales.
Cristiano Ronaldo.
Evidentemente, Cristiano. Cristiano Ronaldo. Él será el Real Madrid. Condicionará todo el juego de ataque del equipo madridista.
En otro topicazo tremendo que uno no alcanza a advertir de dónde viene, se está hablando del portugués como el 9 del equipo. Que pueda hacerlo alguna vez, como ha demostrado, pues obvio es. Pero que no se está pensando en absoluto en esa posición para Ronaldo me parece más que evidente.
La idea que se tiene es que Cristiano juegue con total libertad y que el resto de movimientos de jugadores se adapten a los de la estrella portuguesa. La referencia es el Manchester United de hace dos temporadas. Ferguson le daba libertad, aunque partía de posición derecha, para moverse por cualquier zona del campo que creyese oportuno. En función de estos movimientos el resto de jugadores iban variando su posición y dándole coherencia al dibujo y juego del equipo. Estamos hablando contínuamente del mismo concepto, movimiento sin balon, dinamismo, ocupación de espacios, velocidad y llegada de cara. El marco que el Madrid de Pellegrini le va a ofrecer a Cristiano Ronaldo es absolutamente perfecto para estallar como el jugador extraordinario que es. Alternará ambas posiciones. Jugará tanto por “la derecha” como “en punta”. Seguramente en punta jugará más fuera de casa, partidos importantes de Champions, etc. La fórmula a Ferguson le dió dos finales de Champions seguidas. En el Madrid al portugues se le unen Kaka (el jugador más desequilibrante en zona de 3/4 del mundo), Benzema e Higuaín.
Como hemos dicho más arriba, cuando juegue de segunda punta caerá continuamente al costado derecho para encarar de cara el ataque como extremo. caerá a zona de medios para entrar desde la segunda línea al área, etc, etc, etc.

La teoría dice que el futbol de Cristiano Ronaldo encaja como anillo en el dedo con el futbol de Pellegrini. Realmente, su mayor problema será conseguir conectar con la grada del Bernabéu y ganarse el corazón de la afición blanca. Si lo consigue estamos hablando de un futbolista llamado a hacer historia en la casa blanca y capaz de reventar la liga. Sin paliativos.
El 9 del equipo.
Hemos hablado del juego de Benzema, que podría valer para ejemplificar el de Higuaín (quien debe reencontrar su juego más pausado de control, creación, lectura y toque), e incluso el de Raúl. Pero luego está la segunda versión, Ruud Van Nistelrooy. A Pellegrini le gustan mucho los delanteros grandes referencia, capaces de jugar de espaldas, de bajar el balón y favorecer la llegada del equipo y la estabilidad del control del juego. Sin ser titular, y siempre en función de cómo vuelva tras la lesión, el holandés se puede convertir en otra arma poderosa muy utilizada por el entrenador chileno. Llámese Ruud, Negredo o llámese Huntelaar. Aunque parece que será el ex-United el 9 suplente del equipo en esta campaña.
Karim Benzema es otro jugador con muchas cualidades para jugar de espaldas al marco, aunque su mayor repertorio puede llevar a pensar en la utilización de un jugador del corte de holandés cuando se busquen estos recursos de forma más específica.
La máquina carburando.
Como se puede apreciar al leer el artículo hemos intentado girar más entorno a conceptos que a jugar a adivinar equipos titulares y ponerle cara a las piezas. Decíamos al principio del texto que el tiempo del análisis llegará en su momento.
Siempre que un equipo inicia la pretemporada, especialmente cuando lo hace con un entrenador nuevo digo lo mismo: Los entrenadores siempre tienen una idea inicial de como quieren ver funcionar el equipo, tanto en concepto como en nombres. Pero tan cierto es eso como que en el 95% de las ocasiones la forma final del proyecto varía de lo que se pretendía antes de ponerse el chándal en Julio. Los equipos se hacen solos, con naturalidad. Pellegrini ahora mismo no tiene decidido ni qué sistema (dibujo) va a utilizar el equipo ni los nombres de los jugadores que formarán su once base. Probablemente ni sea lo que más le preocupe ahora. Como decíamos, con naturalidad, el equipo se va haciendo poco a poco, “solo”.
Y para ejemplificarlo otra nota: el año que llegó Schuster (por seguir con el equipo blanco) encontró su equipo en Mestalla, ya metido en Noviembre.
Queda tiempo por delante y decisiones que tomar. Con el proyecto mostrado y asentado llegará el tiempo para el análisis objetivo y concienzudo. Será aquí, como siempre, en Ecos. De momento aguardaremos a ver cómo Manuel Pellegrini afronta este exigente proyecto.
Y frente a él … el mejor equipo del mundo.
[...] potente de la Champions League, marcando diferencia fundamentalmente en la extensión de la misma. Manuel Pellegrini tiene la misión de proyectar un equipo brillante sobre la figura de Ronaldo, un jugador de época [...]
Sencillamente brillante el articulo. Muchisimas gracias
Y por lo visto hasta ahora esas son las ideas que espero y deseo que se cumplan










