Calidad en el medio

Dos fueron las aventuras europeas de Coutinho, el ’10’ rizado que se la pasaba a Neymar en inferiores, antes de llegar a Liverpool. Todos sabíamos de su calidad, pero le faltaba demostrar que tenía la pasta que se necesita para jugar en un gigante. En la ciudad Beatle y con un aspecto más maduro, el carioca firmó su mejor temporada como profesional. Enganche clásico como es, Coutinho supo hacer lo que se espera de los jugadores de su biotipo en Europa: adaptarse a jugar como interior. Desde a su distinguida calidad técnica, su pausa latina y su entusiasmo pasador, el ex Espanyol de Barcelona se hizo clave en el sistema del Liverpool que luchó por el título de Premier por primera vez en lustros. En 2014, Coutinho logró el estatus que siempre se intuyó en él y el verano red indica que desde el club lo tienen en estima altísima. Dejó de ser una promesa

A pesar de todo lo anterior, la nueva realidad del joven brasileño ha tenido como principal efecto que se hayan levantado verdaderas dudas sobre su nivel. Ya no es evaluado como un augurio futuro sino como una garantía actual que puede que no sea. En la posición de Coutinho, sus competidores cuentan en su mayoría con cracks consagrados que han mostrado, por lo menos, el mejor nivel de el del Liverpool de forma más o menos continuada. Tal es el caso de su rival de hoy. Desde que volvió a la Premier, Cesc Fabregas ha pisado con pie de hierro la que alguna vez fue su casa y se ha erigido como el mejor centrocampista de lo que va de la temporada en Inglaterra. En una liga en la que la calidad en el medio escasea, son jugadores como el español y el sudamericano los que son capaces de marcar diferencias en los partidos de máxima exigencia.

2 comentarios

  • @javi15195 8 noviembre, 2014

    Lo de Coutinho en Liverpool me parece caso raro. El chico tuvo un final de campaña 2013-2014 muy bueno como interior. Recibiendo a espaldas de presión, abriéndose cuando tenía que dejar pase libre a Sturridge, Suárez y Sterling, cerrándose para abrir conexión con lateral, filtrando, llegando arriba… Pero ahora parece que Brendan lo usa para que sea él quien reciba aquellos pases que daba hace 6 meses. Por lo planeado este año parece que el Liverpool tiene más 'descuidada' la posesión y opta por cerrarse y correr. Para cerrarse bien debe rechazar ese 4-4-2 en rombo del pasado año, donde el equipo era avasallado por fuera y donde Sterling dominó un final de Premier con puño de hierro. Eso obliga a poner a Raheem por fuera (normalmente en derecha, donde su fútbol mengua) y usar a Cou por dentro, donde acelera jugadas: tiene buena movilidad en espacios cortos y entre líneas y además gira muy rápido. 4-2-3-1 parece el nuevo esquema de Rodgers y, por el juego más purista en cuanto a la posesión que hemos podido ver en Anfield, el equipo se disponía en bastantes más escalones que los que suele dibujar con este esquema para abrir más líneas de pase. Ahí Philippe brilló, o al menos fue pieza importante. No era un interior de máximo nivel para tener pelota, pero sí que se notaba cuando aparecía y agitaba la jugada siendo el primer apoyo de Gerrard a su izqda. Ahora, con Henderson-Gerrard como pareja de pivotes más anclada, al equipo le cuesta incidir cuando el rival defiende en campo propio. El equipo toca bastante en horizontal. Ahora, Brendan debe elegir. Usar al brasileño atrás para ganar un hombre que acelere desde la gestación y mejorar el juego de pase o bien tenerle por detrás de un punta para que tenga más influencia arriba. Por ahora, toma la segunda opción.

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  • javimgol 8 noviembre, 2014

    Coutinho es un mediapunta reconvertido a interior. Y para mí lo que le pasa es que el mal endémico de los mediapuntas, es decir, borrarse, desaparecer, no ser constantes, no ser decisivos se traslada con demasiada frecuencia a una posición en la que debe ser protagonista.

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