La manzana y la pesquisa


Cada equipo se parece a su ciudad y cada selección a su país. O así debería ser. En un deporte sin tiempo para pensar y en el que el instinto juega un papel tan pesado, que el acto reflejo implique un acierto futbolístico es impagable; de ahí la gran ventaja que supone jugar a ser aquéllo que se es. La hipocresía es una pérdida de tiempo, por lo tanto de espacio y, por ende, de precisión. En resumen, de nivel.

Italia fue una de las primeras naciones en asumirlo. Desde la caída del Imperio Romano su territorio fue objeto de invasión para las potencias opresoras posteriores, pero cada ataque fue despejado por su gente a pesar de la inferioridad armamentística. Tal expediente inspiró a Gianni Brera, el periodista, para esgrimir que el espíritu de resistencia era el gran valor humano de sus compatriotas, y la visión táctica, su mayor talento. Haciendo gala de tales avales, el país acuñó al Inter de Helenio Herrera y a la Juventus de Trapattoni, dos de sus tres escuadras más ganadoras. Siguiendo esa estela, sus últimos Mundiales conquistados tuvieron por líderes a los defensas Gaetano Scirea y Fabio Cannavaro.

Andrea Pirlo ha provocado un cambio cultural en el fútbol italiano.

¿Y si Pirlo les ha confundido?Entonces llegó Pirlo, catalogado como centrocampista de dirección, lo cual no deja de ser debatible, aunque este matiz en el tema que hoy tratamos importe poco. 2005 fue el año de su explosión, y en la Copa del Mundo de 2006 le acompañaron como medios De Rossi, Gattuso, Perrotta, Barone y Camoranesi, con Ambrosini en la recámara. Seis currantes. Desde entonces, los tres jóvenes más ilusionantes de la medular italiana han sido Aquilani (que se quedó en poco), Montolivo y Verratti, tres artistas.

Es difícil definir si la causa principal fue la presión social, la necesidad futbolística o su gusto personal, pero el hecho es que Cesare Prandelli ha aprovechado el viaje para resetear la cultura balompédica de una Selección que no tenía problemas de personalidad. Digamos más, con la eterna batalla entre Menotti y Bilardo, el arraigo brasileño a un Jogo Bonito extinto y el mestizaje racial de la industria alemana, ¿quién tenía más claro quién era que la Azzurra en la entrada de este Siglo XXI? ¿Y si Pirlo ha sido a Italia lo que a Eva la manzana del jardín del Edén?

¿A qué valor podrían agarrarse Holanda, Portugal o Inglaterra?

Más allá del conflicto italiano, cuya resolución quizá sea desvelada en el cercano Mundial de Brasil, ¿a qué deberían jugar brigadas de poco éxito pero buenos jugadores como Inglaterra, Francia, Portugal, Rusia u Holanda? Si Brera renaciese reencarnado en periodista de alguna de estas naciones, ¿a qué valor social y a qué virtud competitiva propondría agarrarse para desplegar todo el potencial de su fútbol? El secreto está ahí. Antes de Luis Aragonés, España juntó a Cañizares, Hierro, Guardiola y Raúl y aquí no pasó nada. Y si se repasan todas las convocatorias potenciales que saldrán en junio no se encuentran tres columnas vertebrales semejantes. Conocerse, aceptarse y respetarse es la única manera de hacer funcionar a equipos que nunca entrenan juntos. Debe aprovecharse que todo el plantel creció en el mismo país y que ese mero hecho ya hace que de por sí tengan mucho en común.


49 comentarios

  • Marcus 14 octubre, 2013

    Fantástico. Corto y al pie. Hace mucho tiempo vengo girando y girando en torno a las ideas de identidad y fútbol y este artículo representa muchísimo al respecto. Me ha encantado.
    Otras Ideas que surgen para mirar desde esta perspectiva: la debacle de mi River, el Madrid de Florentino, los clubes argentinos (casi todos de bsas), el Barcelona de los bajitos…

    En definitiva, la construcción de cualquier equipo es la construcción de una identidad. Hay tantas sutilezas que la integran que lo táctico casi puede parece una anécdota. Desmenuzar tal complejidad eso es una labor de maestros.

    Te has pasado Abel, mis felicitaciones.

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  • Pablo 14 octubre, 2013

    Italia siempre tuvo identidad. Cierto. Pero también tuvo jugadores que representaban ese juego con categoría. Y yo creo que siempre, en última instancia, lo que te marca la competitividad es la categoría de los jugadores y de los entrenadores. Sin categoría, se puede tener mucha identidad, pero más tarde o más temprano, el proyecto naufraga.

    Por otro lado, de las selecciones citadas, la única que me parece un caso de estudio es Holanda: siempre o casi siempre tiene equipazos y nunca consigue resultados. Cuando Francia o España pudieron aunar grandes jugadores, con un estilo de juego, consiguieron resultados (dejo afuera a Portugal y Rusia que no me parecen casos asemejables)

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  • @JuanDV14 14 octubre, 2013

    Muy buen artículo Abel. Me ha gustado mucho.

    Leyéndolo me ha venido a la cabeza uno de los artículoss que Pep Guardiola escribió para El Pais durante el Mundial 2006 [¿Por qué viniste, Arrigo?] Para los que no lo hayáis leído o para los que os apetezca recordarlo dejo el link por aquí. Creo que se complementan muy bien los dos textos. http://elpais.com/diario/2006/06/27/deportes/1151

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  • @DavidLeonRon 14 octubre, 2013

    "¿a qué deberían jugar brigadas de poco éxito pero buenos jugadores como Inglaterra, Francia, Portugal, Rusia u Holanda?"

    Es curioso. Fijémonos en cada caso.

    Inglaterra -> Yo sí creo que tiene un estilo, aunque sea plano y pelín aburrido para mi gusto. De hecho diría que es lo más positivo que ha aportado Hodgson a la Selección. Yo sé a qué juega Inglaterra dentro de lo que cabe.

    Portugal -> Tienen dos caras. En el día a día de la selección no sabes muy bien a qué buscan jugar. Sin embargo, la competición real les define, tiran de Ronaldo y su defensa y bueno, pelean. El tema es que como identidad futbolística está muy poco definido.

    Francia -> Posiblemente el mayor caso de indefinición actual. No sabría explicar qué son.

    Rusia -> En este caso yo hablaría de una anarquía talentosa desordenada, pero es que los entrena Capello… ^^

    Holanda -> Aquí sí veo identidad, más allá de la aspereza de los últimos tiempos, Holanda es Holanda.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    @ Marcus

    Mucha gracias,tío. Aunque yo sí creo que Boca, River y Madrid tienen un estilo y una personalidad. Distinto es que de vez en cuando se confundan, como le pasa a todos, pero son clubes que cuando ganan suelen hacerlo manteniendo unos rasgos concreto.

    @ Pablo

    Por eso no puede decirse que Prandelli se esté equivocando. Al fin y al cabo se está adaptando a lo que tiene hoy. Quizás la pregunta es que qué ha pasado para que los centrocampistas de mayor talento potencial de Italia desde De Rossi sean poco fiables. A excepción de Verratti, que sí creo que va a ser bastante sólido en 2 o 3 años.

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  • javi15195 14 octubre, 2013

    Qué importante me parece que las selecciones tengan una seña de identidad. Lo de Italia cambió radicalmente, guste o no a sus paisanos. Llevó su tiempo y aún no ha dado los frutos que suele dar un equipo de tan alta competitividad, pero en mi opinión lo que ha hecho Prandelli tiene su mérito. Ayuda también tener a un verdadero superdotado en las lindes del mimo del balón, Andrea Pirlo. Aunque la selección azzurri fracase en Brasil, lo de Cesare tiene mérito.

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  • donmarcelobielsa 14 octubre, 2013

    Espléndido, Abel

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  • @migquintana 14 octubre, 2013

    Yo, como David, sí creo que varias de esas selecciones tienen identidad. No tan definidas como los ejemplos citados, porque a eso actualmente sólo llega España y por una simple cuestión de éxito, pero sí bastante definido. Inglaterra con Hodgson volvió al 4-4-2, que es per se un estilo para ellos. El de Portugal, sobre todo en campeonato grande, es bastante como su fútbol: físico, veloz e intenso. En Rusia, más allá del tema Capello, creo que sus últimos campeonatos hablan por sí mismos. No sé si se puede considerar su ''anarquía talentosa'' como un estilo, pero desde luego que es un rasgo característico de su fútbol.

    Luego tengo muchas esperanzas en Holanda. No por los jugadores, que ninguno de los nuevos me llama especialmente la atención, si no por Louis Van Gaal. Espero muchas cosas de su paso por Holanda. Pero muchas, muchas. Él es capaz, ya lo ha demostrado suficientes veces.

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  • @DavidLeonRon 14 octubre, 2013

    @Abel

    "Quizás la pregunta es que qué ha pasado para que los centrocampistas de mayor talento potencial de Italia desde De Rossi sean poco fiables"

    Bueno, vamos a ver. Montolivo no es ningún crack pero el Montolivo de los últimos meses a mí me parece un buen futbolista sí o sí, que aporta y suma. Y Verratti está empezando.

    Eso sí, lo de Marchisio ya no lo entiendo. Cada vez me cuesta más entender a ese jugador.

    @Javi

    Es que a ver, Prandelli recoge una Italia que hace un nefasto Mundial de Sudáfrica y salvo el renacer de Pirlo (que es mucho) con la marcha a la Juventus, el resto no tiene nada, lo mete todo él.

    Prandelli ha hecho mucho bueno, lo que pasa es que parece haber dejado cosas por el camino y claro, llama la atención.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    Bueno, una cosita: el texto no va sobre la necesidad de tener un estilo, sino sobre la necesidad de tener el estilo adecuado. Como equipos está claro que Inglaterra y Portugal son reconocibles, pero, ¿juegan a lo que deben jugar?

    Holanda es el mejor de los casos. Holanda es Amsterdam, y todos sabemos los atractivos más famosos de aquella ciudad. Por eso la Holanda de Krol, Neskeens y Cruyff, la de Koeman, Gullit y Van Basten y la de De Boer, Seedorf y Bergkamp. Y esta Holanda… vamos a ver qué consigue Van Gaal… pero la de Van Marwijk os gustaba a pocos ^^

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    @ David

    En algún momento de sus carreras, Aquilani, Montolivo y Verratti han apuntado a centrocampistas de gran peso europeo. A la espera del más joven, al que aún no se le puede pedir nada, el resto se ha quedado. Sí Montolivo es buen jugador, sin duda, pero no lo metes entre los 15 mejores centrocampistas del mundo. Y Aquilani ya es la repanocha ^^

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  • @migquintana 14 octubre, 2013

    Bueno… Abel… pero si nos vamos a raíces históricas o sentimientos filosóficos, quizás Luis Aragonés no debía haber impuesto el estilo que ha hecho a España bicampeona de Europa y campeona del Mundo. Los jugadores deben estar cómodos en el traje que se les confecciona, pero esa comodidad puede venir por muy diferentes aspectos. En los casos concretos de Inglaterra y Portugal, realmente, yo creo que así lo están. Si no lo parece más, quizás es porque no hay más. Al menos, eso es lo que parece con Inglaterra.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    @ Quintana

    Pues a mí me parece que España necesitaba justo esta. España es un país de talento y creación más que de sacrificio, obediencia y tal. Los 80 cambiaron el país y estamos donde estamos.

    El acto reflejo de un español de menos de 30 años no es correr para echarle la mano a un compañero. Es más recreativo que éso.

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  • @migquintana 14 octubre, 2013

    Tampoco pasársela al de al lado de forma horizontal, Abel.

    No somos exactamente el país del 1-0 que tanto le gusta a Kundera.

    De todas formas, algo de eso sí que hay en el fútbol. Estoy totalmente de acuerdo. Lo que sucede que, en nuestro caso, como creo que en la mayoría, lo que te termina adhiriendo a un estilo son las sensaciones que tienes por él… pero no mediante. Es decir, España no estaría tan orgullosa de su fútbol si tuviera menos balón y más repliegue, pero no por le hecho en sí sino por cómo se juzga esos caminos. Ahora a España se le tiene en la vanguardia. Es el ejemplo a seguir. Y eso mola, seas español o de la polonesia francesa -aún con sus matices-. Lo que está claro, además, es que ahora no sólo afecta lo propio, sino también lo ajeno. Es el tema de la globalización. Dudo que, hace treinta años, Alemania o Italia se compararan -o se vieran comparados- tan pronto con la selección española. Es que el tema tiene tela, que en 2008 España gana la Eurocopa y en 2010 se ve a Alemania como un calco de ese estilo. No es normal, vaya.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    Pero pasársela de lado a lado de forma horizontal es una evolución futbolística que nada importante ya. Aunque haya debates internos sobre ello, que en realidad se deben simplemente a que algunos quieren que no jueguen unos y a que otros quieren que no jueguen otros, la realidad es que España es identificada con el espectáculo y el buen juego como ninguna otra selección, y lo importante es eso en el fútbol: parecer. ¿De qué le sirvió a Mourinho construir un equipo espectacular y divertidísimo cuando ganó la Liga de los 100 puntos? Pues de nada. ¿Cómo nos afectará a nosotros dentro de 5 años -no te digo más- ganar la Eurocopa con un juego horizontal y defensivo? Pues de ninguna manera.

    España lo único que tiene que hacer es tener el balón más del 60% del tiempo y dar muchos pases. Con eso y ganando, su felicidad es plena. El resto son evoluciones del juego que en realidad no tienen ningún peso en las conclusiones históricas.

    Además España es un club más que una Selección. Se habla de su renovación y es cierto, España está en continuo movimiento, pero la columna vertebral en el Mundial salvo sorpresón será Iker, Piqué, Ramos, Alonso, Busquets, Xavi e Iniesta, y 5 de los 7 llevan desde 2006 (7 años) y 2 de los 7 desde 2009. Desde la aceptación y el orgullo generalizado alcanzado en 2008. Esto es otra pasta ya y está fuera del debate del resto…

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  • Kay 14 octubre, 2013

    Hombre, yo creo que el problema es también inflexibilidad. Entiendo que haya algún rasgo identificativo que los haga sentir bien, pero la clave es ajustarse a lo que tienen.

    Por otra parte, ¿no puede ser ese el problema de Inglaterra? El famoso 4-4-2. EL manchester United, emblema de ese estilo de 2 puntas y hombres abiertos, en europa no dudaba en cambiarlo. ¿no le vendría mal a Inglaterra pasar de ello? Si total ¿que extremos tienen? ¿Walcott, Lennon, Young y los emergentes Ox y Sinclair? No se, yo no me lo pensaba, selección de sacrificio y repliege bajo o sacrificio y presión .Total, lo más ingles son las transiciones con espacios y si tu estrella es sacrificada en defensa ¿como no se le va a pedir al resto lo mismo)

    Sobre Francia , no creo que tenga un estilo ¿con Plantini cual era el estilo? Pregunto, que no se. Pero la selección ganadora realmente no era un estilo Per se, era que tenías dos bicharracos en el medio, uno con zancada y brutal en lo defensivo y otro que paso a la historia como el modelo de pivote con un genio libre. Yo no lo llamaría eso estilo, vamos. Por que no creo que la selección poniendo a Matuidi, Pogba y Nasri vaya a hacer algo. Casi que mejor un 4-3-3 con Cabaye de 5 escoltado por Pogba y Matuidi con Ribery en su sitio y el resto, pues básicamente, los que estén en mejor forma, por que si tuviera que elegir a algunos, pese a gran calidad pero poco fiables, elegiría a Giroud y Valbuena arriba y Varane y Koscielny atras con Sagna , ¿Evra? y Gomis. Y a lo de sabor Old Schol si tendría en cuanto a tener un bicho defensivo, otro polivante de gran zancada y en vez de un Zidane un Ribery adelante y un cabaye atras. El problema claro es obvio, la defensa y el delantero, de leyendas a muy buenos jugadores o cracks inestables.

    Y holanda, bueno, es que el problema de Holanda es que su estilo se baso en 4 o 5 jugadores que pueden perfectamente ser top 20 históricos.

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  • @DavidLeonRon 14 octubre, 2013

    @Abel

    "Sí Montolivo es buen jugador, sin duda, pero no lo metes entre los 15 mejores centrocampistas del mundo"

    Pero tampoco es tan, tan necesario.

    Ahora que pienso, la mala suerte de esta talia ha sido no juntar al mismo tiempo a Pirlo 2012, De Rossi (me vale cualquiera), Montolivo 2013, Balotelli 2013 e Insigne ¿2015?.

    Es decir, los tendrá a todos en Brasil seguramente pero no en sus picos. Esta Italia no pinta mal pero a mí me mata el estado de Pirlo. Es lo que hace que no me termine de creer a los de Prandelli.

    @Kay

    " ¿no le vendría mal a Inglaterra pasar de ello?"

    ¿Para irse a dónde? ¿Tienen mimbres para más cosas?

    "Y holanda, bueno, es que el problema de Holanda es que su estilo se baso en 4 o 5 jugadores que pueden perfectamente ser top 20 históricos"

    Bueno, es que esto lo he comentado más de una vez con Vilariño. La Holanda de finales de los 80 y principios de los 90 ganó y compitió porque tenía unos jugadorazos tremendos (Gullit, Van Basten, Rijkaard, Koeman…) pero jugar, lo que es jugar… mucho no jugaban. Era un equipo poco atractivo y que no dio demasiado espectáculo.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    "Y holanda, bueno, es que el problema de Holanda es que su estilo se baso en 4 o 5 jugadores que pueden perfectamente ser top 20 históricos."

    Hombre, Holanda compitió en los 70, a finales de los 80 y bastante en el 98. No ha sido flor de un único día.

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  • Kay 14 octubre, 2013

    David:

    Hombre, creo que cuando tus bandas son esas , tus Box to Box ya son más mediocentros y no tienes un superrematador cualquier sistema es mejor que un 4-4-2 clásico. Además, que si los equipos ingleses se vieron obligados a pasar de ellos aun con grandes jugadores, no creo que fuera casual.

    A eso me refería, las veo más futuro con un repliegue bajo y a la contra (donde sus extremos si pueden ser útiles y la perdida de físico de tus ex box to box muy útil a la par que liberas a Rooney ) e incluso con un 4-2-3-1 mordiendo arriba con Rooney y Milner y creo que Sturridge podría hacerlo, pero me falla la defensa, que es más de despejarlo todo que de cubrir mucho espacio y adelantarse.

    Abel:
    Ya, pero por que daba unos monstruos técnicos tremendos, que es a lo que me refería. Que su juego no es algo que pueda hacerse como base, necesitas ingredientes muy específicos y especialísimos.

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  • Marcus 14 octubre, 2013

    Algunos bueyes perdidos que ha propiciado el texto, los comparto:

    Pienso que la identidad no es algo fijo, es algo que con el tiempo se construye, se ‘aggiorna’ y va cambiando, adecuándose, adaptándose a un mundo en lo que lo único seguro es el cambio. En este recorrido también valen (y mucho) las experiencias frustradas, aquello que no ha sido bueno o ha sido traumático, no como algo desechable si no más bien como lo contrario, algo bien presente que se conserva próximo para diferenciarse.

    Así como amamos este juego, entender que en el fondo siempre se trata de pensarlo, proponerlo y ejecutarlo es algo fantástico. El fútbol dice tanto de la vida como la vida misma, de ahí que sea tan maravilloso deporte y que tanto nos apasione. Transluce tanto de la condición humana que bien podría entenderse como arte.

    De cada momento trascendente en la historia del fútbol en cada sitio, con certeza se verán aspectos que se incorporarán (o se incorporaron) a la identidad y otros que se contrastarán (o contrastaron). Y así ha sido a lo largo de su historia. Necesariamente, pues mucho han cambiado los contextos y las preparaciones físicas, entre otras tantas cosas.

    En Argentina, el buen trato de la pelota y la ambición deberían sostenterse. Como bien dice Abel, se juega como se vive. Acá andamos queriendo recuperar el orgullo sepultado por épocas muy oscuras. De ello aprendimos el heroismo y fue uno de nuestros héroes el que quijoteó en Méjico nuestra última gran hazaña. Otros valores también han revoloteado, como el resultadismo, y eso quizás ha, involuntariamente, desdeñado el valor del trabajo y los procesos. Pero nuestro caso va para un texto aparte, es demasiado denso todo.

    En España, creo (y a riesgo de ser muy pedante por hablar de otros a los que no conozco), ha sido fundamental cambiar el chip de no sentirse menos que ningún equipo. La furia española como valor fundamental es bien curiosa, cabe preguntarse por qué esto ha identificado a España durante tanto tiempo, al menos para afuera. A mi siempre me ha supuesto un carácter que compensa carencias de otro tipo, pero quien sabe. En definitiva, por suerte se han escogido otros valores y se celebra, y ha sido tanto por elección como por imposición. Ahora, con seguridad, para el afuera son lo que han escogido dentro, y nadie puede nombrarlos de forma diferente.

    ¿Desde dónde ha sido esto? Barcelona, claro está. ¿Y qué valores?, en principio, la solidaridad. ¿Cuánto de esto tiene que ver Guardiola? Díganme como es que ha convencido a un montón de pequeños jugones que todos podían estar en el campo juntos e imponerse prescindiendo casi del músculo entendido a la manera tradicional. Sin aceitar y llevar la solidaridad a su máximo valor esto hubiera sido imposible, pues en el fútbol actual se corre como nunca y el músculo se ha vuelto omnipresente. Su Barcelona fantástico se impuso por sí mismo como referencia mundial y en la historia. Sus resultados, sus formas y la abrumadora superioridad plasmada no dejan lugar a otra opción.

    Como bien dice Pablo, la categoría de quienes nutren estos procesos es imprescindible y demarca su destino y sus límites. A esto, totalmente cierto, yo le sumaría algo pequeño: esa categoría también se construye y desarrolla. No son accidentes espontáneos si no más bien lo contrario, consecuencias de esas elecciones que terminan nutriendo la identidad. En definitiva, referencias y referentes; y trabajo, claro está. Mucho y buen trabajo con esas referencias y de esos referentes.

    Si de cada decisión procuramos descubrir la sustancia de lo escogido, aquello que define valores más allá de las anécdotas, vamos a poder ver lo que más habla de nosotros en este deporte. Luego vendrá el dibujo y el trabajo propiamente dicho, que es primordial, pero que se ha vuelto fogueo en un juego en el que molesta la referencia y los referentes, y los valores que de ellos se desprenden.

    Un poco, casi, como la cultura en general.

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  • @migquintana 14 octubre, 2013

    Te voy a editar el mensaje, Marcus. 😉

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  • Marcus 14 octubre, 2013

    Genial ¡Gracias! 😀

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  • @migquintana 14 octubre, 2013

    Así ha quedado mucho más bonito e interesante! ^^

    El caso de España me parece muy complicado de explicar, porque para empezar yo creo que no hay una sóla explicación. Las bases futbolísticas del país nunca han tenido algo a lo que agarrarse, porque 1964 nos queda lejos a todos. Todos recordamos ciertas remontadas épicas, algunos días de gloria y otros tantos de tristeza, que eran realmente el pan de cada día. Entonces, en cuanto algo cuajase, lo íbamos a agarrar como algo propio y evidente. Como si siempre hubiera estado ahí, pero no nos quisiéramos dar cuenta. En este caso, era más fácil que fuese con un fútbol así que con lo opuesto, pero yo creo que hay muchos matices porque aquí el fútbol es muy diferente según donde se viva. Cada vez con menos fuerza, pero no se vive ni se juega igual en Cataluña que en País Vasco o en Andalucia. O en Canarias. Es nuestra gran riqueza, de hecho.

    Y en cuanto a su origen… pues un poco más de lo mismo. Creo que España y Barcelona no son causa – consecuencia el uno del otro, sino más bien dos hechos que confluyen de forma bastante paralela porque, evidentemente, coinciden mucho de sus activos. Al final ambos se han terminado potenciando, haciéndose más fuertes y cogiendo más proyección exterior. Explicado así de forma simple, vaya.

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  • Abel Rojas 14 octubre, 2013

    @ Marcus

    ¿Pero realmente es Argentina el toque, la posesión y tal como siempre se ha dicho? Pregunto desde la ignorancia: ¿de verdad el fútbol de Menotti encaja mejor con la personalidad del argentino?

    Internacionalmente la imagen que se tiene del argentino es la de persona muy viva, astuta, hábil y labia para, digamos, confundir. Y con mucho sentimiento de pertenencia y capacidad de sacrificio.

    La palabra definitoria sería "Truco". Pero claro, desde fuera no se tiene la misma precisión que desde dentro.

    A mí particularmente la Argentina de Maradona en México me parece pura argentinidad.

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  • @DavidLeonRon 14 octubre, 2013

    @Kay

    "A eso me refería, las veo más futuro con un repliegue bajo y a la contra"

    Es que eso va a ser Inglaterra en días grandes. Y van a ser peligrosos, ojo. Tengo esa intuición. Soy fan de Hodgson, ya lo he decididoxD

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  • Marcus 14 octubre, 2013

    @Abel

    (Ingratas generalidades. No me gustan, pero serán inevitables así que espero sepan comprender. Hecha la aclaración…)

    Creo nos pasará como lo plantea migquintana: resulta muy difícil de explicar. En un primer intento te diría que me parece que la mirada siempre será doble: cómo te miran y te nombran, y como te miras tu mismo y te nombras (lo que tu preguntas).

    Creo que esta última mirada en nuestro caso siempre se redefine, casi como condición. Seriamente creemos que en esto del fútbol Argentina se piensa con argumentos para ser los mejores… jeje. Y cada vez que alguno ha sumado una experiencia la vive con la idea de que ha descubierto el grial, y es tal pasión que puede realmente ser el grial y convencer al resto de que lo siga en la cruzada. Nuestra redifinición es vertiginosa, y al lado de, por ejemplo, las redefiniciones del fútbol inglés lo nuestro parece casi un caso de personalidad múltiple.

    Yo creo que lo mejor que define la argentinidad es la misma enfermedad por el fútbol. El técnico por habitante digamos. Un respirar todo el día esto de manera hasta patológica. Desde allí se han parido tipos que como jugadores o como técnicos se convirtieron en referencias locales o mundiales muy importantes: Menotti, Bilardo, Lorenzo, Zubeldía, Cesarini, Bielsa, Bochini, Maradona, Distéfano, Sívori, y tantos otros más. Demasiados para entender realmente que nuestro caso sí es en serio una patología.
    Todos han tenido logros o hitos trascendentes y por ello constituyen nuestra identidad. Así también se ha enriquecido y reinventado; y también la ha dispersado, rediscutiéndola al estilo Sacchi en el escrito de Guardiola.

    Yo me identifico con el toque, pero soy de River… jeje. Seguro eso tiene que ver; y no puedo dejar de reconocer que también es lo que vos bien decís, esa suerte de astucia o "truco". Para mi, el toque es al estilo argentino lo que el catenaccio al italiano, pero como te decía, soy de River y la generalidad me hace crujir la afirmación.

    A ver… Al final del camino, tratando de simplificar y entendiendo que ni nosotros nos pondríamos de acuerdo (y además para no quedar en un "¡no dijo nada!") se me ocurre hablar de dos certezas: la ambición (saber que podemos ser los mejores) y lo que llamaríamos "la nuestra".
    O sea, en tanto sea nuestra será válida, y debe ser sincera entre nosotros, que todos la tengamos bien en claro. No importa cómo nos nombren, importa como nos nombramos nosotros, y de ello hay muchas formas.
    Si es tirársela al 10 para que destruya todo, será esa. Si es llegar tocando al área, achicar el fondo, mucho movimiento y presión, será esa. Si es todos atrás que tenemos dinamita en los puños y meter un zarpazo veloz, será esa. Me parece que ese es "nuestro truco" (lo más probable es que ahora venga un paisano y diga que esto no es así… jeje)

    Siguiéndola, será inevitable dar el salto a lo social. La historia misma del pueblo. Es que hemos tenido tal baile que no podríamos hacer una afirmación sobre nuestra identidad. Más que nunca, en nosotros, es la diversidad. Y en el fútbol, ¡ni te cuento!

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  • Walter 14 octubre, 2013

    Abel Rojas: el fútbol de Menotti (y de su fallecido alter ego el Gitano Juárez) encajarìa más bien con la personalidad del fútbol rosarino: pases cortos y juego en bloque. En otros puntos de la Argentina, no sé. Hay mucha variedad de estilos, según la región, la categoría de competencia y el club. Lo malo de Menotti es el personaje que se construyó a partir de su pelea con el Ph. Dr. Bilardo (con quien se llevaba muy bien hasta 1982 pese a la diversidad de estilo, como que en cierto modo a la hora de ponerse a trabajar a largo plazo ambos fueron dos hijos del tándem Zubeldía-Geronazzo, que le cambió la mentalidad a todos los entrenadores argentinos, y también de influencias de entrenadores de la periferia, como Brandao, Tim, Echamendi o De León… o los holandeses). De hecho, Menotti recuerdo (soy un tanto 'viejito') hablaba bien del trabajo de Estudiantes de La Plata desde Zubeldía con sus juveniles, aunque el estilo no le gustase.
    Lo que no tiene nada que ver con los hinchas argentinos, en general más parecidos a un 'tifoso' italiano que a un aficionado español, es lo de priorizar la estética por sí misma sobre el resultado. De hecho, hay un modo argentinísimo de plantar un equipo en la cancha, al que apelan los jugadores espontáneamente en las malas y cuando el entrenador no tiene influencia. Los que se apegan a ese 'libreto' y dejan hacer son los que salen adelante. Un ejemplo: Sabella (la parada de su selección cuando juega de local es la más claramente 'menottista' desde la primer etapa de Basile terminada en 1994; cuando hay dificultades apela al laboratorio pincha, con cinco defensores y esas cosas, para 'sacar el resultado').

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  • Kundera 14 octubre, 2013

    La identidad del fútbol argentino dista bastante de sintetizarse en el pase. El fútbol argentino, más bien el rioplatense, se sintetiza en la gambeta. El trabajo del profesor Rogelio Domínguez, quién, siempre me gusta recordar, colaborara con Ecos alguna vez hace mucho tiempo, que recorre la historia del fútbol desde Arsenio Erico hasta Maradona, permite ver la visión que tenían los argentinos de su fútbol. Sus citas a Menotti, Bilardo, Zubeldía, y muchos periodistas, todos ellos formadores de la identidad del fútbol argentino, dan pie a un buen debate sobre ello. A mi es un tema que me atrae y cuando escribí http://www.ecosdelbalon.com/2013/01/river-plate-b… me documenté bastante.

    "sin embargo, cuando los criollos lo tomaron le añadieron aspectos que definían su personalidad. La gambeta, la improvisación, la individualidad pasaron a ser parte esencial del juego. A la larga, todo se trataba de engañar al rival y a los espectadores, de hacer lo inesperado y sorprender. No hay nada más argentino. El engaño es la expresión metafísica por excelencia de esa colectividad."

    Eso, pienso, es lo que identifica al fútbol argentino. El 'truco' si quieres. El 'engaño' en palabras de Menotti. Las entradas de Domínguez sobre los carasucias de Lima http://labfutbol.blogspot.com/2007/09/argentina-c… y sobre la dicotomía menottista-bilardista son bastante esclarecedoras http://labfutbol.blogspot.com/2007/11/argentina-1

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  • Rodrigo Arias 15 octubre, 2013

    Italia no cambia con Pirlo porque Pirlo no es nuevo. Es Antognini con una mayor dote de talento y profundidad.

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  • Marcus 15 octubre, 2013

    @Kundera

    Bueno, yo soy argentino y me identifico más con el pase. Creo que por aquí se ha buscado tanto herederos de Maradona como de Redondo sin que esto signifique una comparación entre ellos. Si no como algo que habla de lo que somos y lo que nos gusta.
    Maradona es lo mágico, pero también es la excepción. Justamente no creemos que broten Maradonas todo el tiempo (aunque lo deseamos). Bochini, algo más humano, es asombroso y es el ídolo de Maradona y de Redondo.

    Me parece que hay un fútbol que ha quedado lejos para las generaciones actuales, y es el fútbol que aún no ha resuelto aquel viejo conflicto de que lo mejor se va. Crisis de maestros y de referentes y referencias, que es también la crisis de la transmisión, o la costilla del mito que no ha sabido reinventarse y por ende ha quedado en mito.

    También creo que hay más diversidad que esa histórica gambeta del río de la plata, que sin lugar a dudas es algo sustancial, fundamental y fundante, pero es un sello, no el todo.
    Entender aquello como fijado para mi es anacrónico, y deja a afuera a casi todos los grandes futbolistas argentinos del último tiempo y a casi todos los equipos o selecciones también, exitosos o no.

    Como decía, me parece que la identidad permuta, y aquí no es la excepción. Si juegas un partido entre amigos, aquí propones como forma "vamos a jugar a los toques", "vamos a tocar".
    Robinho nos parece un morfón y los jugadores que más han impactado en el pre Messi (para bien o mal) han sido Riquelme, Verón y quizás Ortega (a quien siempre se le ha dicho "Orteguita"). Dos de ellos tienen el pase como fundamento principal.
    Y también se habla mucho, pero mucho, del carácter, del arrugar o esconderse, por lo que allí hay otras cosas también. Ni hablar de Rosario, cuna de tremendos jugadores, o de River y Argentinos.

    Es que yo no creo que seamos por fundamento Garrincha, porque es brasilero. Quizás pudimos serlo, pero el presente pone en duda eso. Y lo más increíble es que viene otro paisano y te dice algo distinto. Para mi no está tan claro.

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  • @DavidLeonRon 15 octubre, 2013

    Para mí el gesto técnico que resume a Argentina es la pared. El toco y me voy corto.

    ¿Qué es eso exactamente? Pues un poco de todo. Es un pase en su concepción pero al final lleva un poquito de gambetita. Por ejemplo, un jugador que es muy argentino en esencia es Pastore, aunque luego sea un jugador demasiado irregular e inconstante como para ponerle el peso de ser "Argentina" en su juego.

    Pastore la pisa, toca, se mueve y la vuelve a recoger. Argentina es eso, libertad, asociación corta, juego más colectivo que una Brasil, que tiene más individualidad. Argentina es más sobria, aunque haya tenido a Maradona y Messi, que por otro lado, son jugadores que no juegan nada para la galería y que adoran la pared. Que le pregunten a Diego lo rápido que la buscó con el Bocha en el 86 ^^

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  • @giorgioV8 15 octubre, 2013

    Verratti, Insigne y Montolivo. Son tres jugadores que personalmente creo que pueden dar sentido a esa apuesta por un fútbol más elaborado, vamos, como la Italia de la Euro 2012.
    Tras el europeo, Prandelli ha pensado en un equipo algo menos alegre por lo general, sabiendo que Pirlo está en las últimas y que a Verratti e Insigne les falta crecer un poquito. Seguramente ahora mismo sea el momento de apostar por ellos. Quizás hubiera sido mejor ir metiéndoles antes, porque todo podría ser un poco repentino, o no…veremos.
    En cualquier caso, hay ganas de ver como le va a este equipo, desde luego.

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  • Abel Rojas 15 octubre, 2013

    @ Rodrigo Arias

    Mmm, es complicado. Yo creo que Italia cambia por Pirlo porque Italia cambió. Ahora quiere jugar con más posesión, ser ofensiva, creativa, etc.

    Antognoni, como antes Di Bartolomei, era un jugador de un perfil semejante, pero jugaba ahí en medio y ya está. No implicó ningún cambio cultural. Él juega en el 78 y el 80 y en el 82 vemos una Italia ultra defensiva. Y tras él siguió siendo igual, con centrocampistas de despliegue y fuerza tipo Ancelotti y adelantando defensas al mediocampo.

    @ Walter

    Lo entiendo. Aquí en España también iría por regiones. Por ejemplo Andalucía está íntimamente ligada al regate (Juanito, Del Sol -el primer Iniesta-, Joaquín, Reyes, Diego Tristán, hoy Isco) y el País Vasco es prácticamente británico, con mucho juego directo y, sobre todo, centros laterales.

    @ Marcus, León

    Bueno, yo creo que hay que diferenciar entre los jugadores favoritos, fetiche o más fascinantes y los que definen la personalidad colectiva. Como en Argentina enamoraron Riquelme y Verón, en Italia lo hicieron Zola, Baggio, Giannini, Del Piero, Totti y Cassano. Y sin embargo la esencia de sus triunfos han sido los centrales excelsos y los centrocampistas de brega.

    En el Camp Nou se ha amado a Migueli y a Puyol. Y el Camp Nou es, seguramente por encima de todo pese a lo actual, del estilo de Ronaldinho Gaucho.

    Respond
  • Veneziano 15 octubre, 2013

    Dificil debate el de la identidad argentina !!!….y no solo en lo futbolistico.
    Acordemos que para cualquier pais es muy dificil encontrar una identidad futbolistica y que se pueda resumir en pocos renglones, para poder hacerlo hay que ser a la fuerza muy reduccionista….y eso es siempre un riesgo porque se desechan de antemano las contradicciones que son parte de la realidad, y siempre estàn.
    Con la Argentina esto es aùn màs dificil porque la identidad en general (no solo futbolistica) es compleja debido a su hetereogenidad. Muchas veces los otros paises latinoamericanos han hablado de la Argentina como un pais con poca identidad (raices ,etc). Esto sucede porque la identidad es com'pleja….es dificil de definir y por lo tanto lo màs facil es negarla. Pero cualquier argentino sabe perfectamente cuanto se identifica con su pais….el argentino es exageradamente argentino siempre, incluso cuando no lo pueda explicar. Este tema es larguisimo e interesante….pero vamos al futbol.

    En lo futbolistico la Argentina pretende en un gran porcentaje de identificarse con el toque y la gambeta. Nunca gustaron del todo los jugadores veloces y potentes o los que "simplemente" la metèn adentro (los goleadores). En los años '50-'60 hubo una discusion infinita donde se ponia en tela de juicio las capacidades futbolisticas de Luis Artime (uruguayo que jugò en River). Artime fuè un goleador extraordinario de una gran inteligencia futbolistica….pero no le pasaba "manteca" a la pelota y eso parecia raro para uno que en teoria era tan bueno. Con Batistuta hubo un debate similar, fuè solamente reconocido y aceptado por sus detractores cuando los numeros impresionantes de goles taparon cualquiera opinion negativa.
    Se sobrevalorò enormemente un jugador como Ortega que logrò solo jugar bien en el yà decaido y lento campeonato argentino, y que fracasò rotundamente en todas las demas experiencias. Un jugador con poquisimo gol y casi nulo en el pase….con una gambeta con fin a si misma.
    Hasta aquì pareceria claro cual es la identidad del simpatizante de futbol argentino….pero por desgracia o por suerte no es tan claro.
    En los años '60 Argentina da a la luz un equipo como el Estudiantes de Zubeldia……una nueva filosofia que permite ganar todo(libertadores y copas intercontinentales) pero que contrasta absolutamente con la idea de toque y gambeta. Este futbol tendrà muchisimos adeptos entre el publico y entre los profesionales del oficio.Los metodos de preparacion fisica del profesor Kistenmacher fueron copiados por varias decadas….y en ese metodo de preparacion interesaba bien poco el JUEGO del futbol. Luego siguiò el Toto Lorenzo con el juego de contragolpe….y ganò muchisimo con el Boca. Luego en esta linea llegò Bilardo y otros.Toda esta linea tuvo muchos exitos y muchos adeptos. De privilegear gambeta y toque nada.

    Tambien podemos resaltar la fascinacion que producen (o producian al menos)los jugadores rudos y con coraje….gente que rompia piernas y tabiques nasales eran idolos de sus hinchadas. En el River de Angel Labruna como DT habìa jugadores de talento como Alonso, J.J Lopez, Sabella, Luque….pero los simbolos mas importantes de aquella epoca fueron Passarela y Merlo. En el Boca Pernia era un mito,…o Suñè , Benitez, Mouzo etc….gente que de gambeta y toque no le interesaba mucho.

    Nuestra identidad futbolistica es todo eso junto (que no es poco)…..y sobretodo nos identificamos (como en casi todas partes) con los que ganan…sean Bilardos o Menottis….Totos Lorenzos o Guardiolas.

    Respond
  • Walter 15 octubre, 2013

    Veneziano: Luis Artime (25 goles en 24 partidos con la albiceleste) es más argentino aún que Gardel. Pero era el 9 del Nacional del Pulpa Echamendi que terminó con el reinado de Estudiantes de L.P.

    Respond
  • Walter 15 octubre, 2013

    Y añado, porque no podia encotrarlos, estos artículos sobre la creación del imaginario del fútbol argentino http://www.efdeportes.com/efd16/elgraf.htm y http://www.efdeportes.com/efd10/rdg10.htm
    En un tiempo, había páginas italianas acerca del mismo asunto respecto del 'calcio', y la verdad es que recordando lo que decían (no soy capaz de reencontrarlas), y tras ver el amistoso de hace unos meses, no sé qué quiere inventar Prandelli 😉

    Y especialmente dedicado a Veneziano, un par de goles de Artime para la Selección, con las viejas y elegantes medias grises (dejadas de lado desde 1975, nunca sabremos por qué) en el Mundial 66: http://www.youtube.com/watch?v=beRmeYXlfXA

    Respond
  • Marcus 15 octubre, 2013

    @Abel

    Es que el enamoramiento es de lo que te identificas. El enamoramiento, en definitiva, siempre es de si mismo. Si no, no funcionaría. Ese carácter colectivo que vos señalás yo lo entiendo como una elección, inevitablemente arbitraria, como todas, pero es distinto si se piensa desde aquí o desde otro sitio (aquello de te nombras o te nombran).
    Para mi pensar el carácter colectivo desde algún hito maravilloso como el Diego o desde un fútbol que hace muchísimo que no se practica aquí me aísla y no me termina representando. A muchos le pasa lo mismo, y a otros con seguridad no, lo cual dice bastante.
    Yo amo los gambeteadores, pero como idea colectiva me parece que la asociación es la forma. Yo del Diego distingo liderazgo, épica, ambición y un talento sobrenatural, al que solo le he visto a Messi y, en menor escala, a otros argentinos como Ortega, que han cimentado su fútbol desde ese desequilibrio individual.

    Por otro lado, me parece muy legítima la rediscusión de la identidad, que se da a muchos niveles. Nuestro país fuerza estas discusiones, justamente por su complejidad e historia, que guarda tantas omisiones como confirmaciones, fruto también de un deseo autodestructivo bastante impactante.
    Esto visto desde aquel fútbol sería preguntarse más seriamente por que siempre se ha optado por mal vender a los mejores y saquear lo local, algo que se prolonga hasta hoy. Y hacerlo interpelando las complicidades locales que han propiciado eso, pues la respuesta la tenemos que buscar acá, no allá. Eso también es la identidad, la más feíta.

    Vos podrías pensar que nosotros somos la gambeta y no está mal tampoco, pero con honestidad yo creo que Brasil está más representado en la gambeta que nosotros. A nosotros nos gusta tener la pelota y moverla, tenerla todos. Que el partido se juegue a lo que queremos nosotros, incluso durmiendo a los brasileros y a lo que a veces llamamos su "fulbito". Y si no se puede, hay que dársela al que sabe y jugar para él.
    Yo lo siento que es así.

    @David
    Me gustó mucho lo de la pared.

    Respond
  • Veneziano 15 octubre, 2013

    @Walter

    Claro, tenès razòn…es argentino!….y ahora que lo decis tambien me viene en mente que jugò en la seleccion ….no sè porque tenìa esta imagen de uruguayo….tal vez porque me lo recuerdo jugando en el Nacional….que lapsus!. Gracias.

    Respond
  • hoeman 15 octubre, 2013

    ¿Habéis visto ya a Giacomo Bonaventura? ¿Qué tal lo está haciendo, en qué posición juega en su equipo?

    Respond
  • Abel Rojas 15 octubre, 2013

    Buah, Walter. Materialazo.

    Respond
  • Abel Rojas 15 octubre, 2013

    @ Marcus

    "Es que el enamoramiento es de lo que te identificas"

    Yo no estoy nada de acuerdo con esto, tío. De Iniesta se enamoró todo el mundo y no en todas partes se siente ese juego. Más o menos existe un criterio muy extendido sobre lo que es "bonito", de la misma manera que a 9 de cada 10 hombres nos parece guapa Natalie Portman. Pero luego la identificación es otra cosa a mi parecer.

    Para mí Brasil es la creatividad y el espacio reducido. La genialidad y las piernas ultra rápida.

    @ Hoeman

    Pf, me pillas pero bien.

    Respond
  • Veneziano 15 octubre, 2013

    @Walter
    …gracias Walter por el material….està buenisimo..
    Las medias grises que recuerdos !….cuando empecè a jugar al futbol a los trece años en un club que tenìa los colores como la camiseta argentina nos daban las medias grises y el pantalon corto negro. Las medias eran sin elastico y se caian hasta los tobillos si no las atabas con algo. Fueron mi primer par de medias de futbolista.

    Respond
  • Walter 15 octubre, 2013

    @Abel (y Veneziano, Marcus, etc.):
    Esa revista solía tener muchas notas así, escritas por especialistas argentinos, uruguayos y brasileños. Una de las mejores, que estará en la lista de artículos (buscala), era la que trataba de la personalidad periodístico-literaria de los cinco grandes históricos, oponiendo el imaginario del supuesto estilo frontal y pendenciero onda “Athletic Bilbao” de Boca y San Lorenzo (pero existieron el Boca de los años '40 y de 1969 al 75 y el Ciclón de 1946 y 1968 al 74/75 que contrariaban casi totalmente ese patrón) al supuesto “paladar negro” símil el actual Barcelona de River, Racing e Independiente. La realidad es muy otra, porque no siempre salen campeones o se van al descenso jugando como manda el mito: el River del Bambino jugaba muchas veces como el mito de San Lorenzo o Boca, y el Racing de 1966 metía por todos lados. Pero lo curioso es que los entrenadores legendarios de cada uno de los grandes históricos sí suelen coincidir con el mito… cuando se trata de una leyenda de juego de estilo ofensivo o refinado (Brandao o Pastoriza en Independiente, Labruna o Cesarini en River, Pizutti en Racing) y no así en los casos de Boca (Lorenzo, Bianchi, pero también Di Stefano ) o San Lorenzo (Lorenzo nuevamente, Zubeldía, pero también Tim o Pellegrini).
    Estudiantes es otra cosa, abanderado del ‘jogo bonito’ improductivo hasta que de tanto pelear el descenso llegó la Sagrada Biblia del Antifútbol :http://minus.com/m46i1hDoU/ y entonces cambió todo, y pasó a ser casi un grande. Los hinchas actuales del León son un caso especial: repudian con entusiasmo a los jugadores que no responden al mito zubeldiano, parecen un equipo uruguayo o italiano que juega los torneos de la AFA. Lo mismo, pero al revés, pasa con los rosarinos de Newell’s, acostumbrados a salir de pobres con un juego ofensivo y hasta vistoso desde fines de los sesenta ; el leproso de Montes, Yudica, Bielsa, Sensini o Martino empezó a remontar la mala con un cuerpo técnico ciertamente ‘acanallado’, primero con Don Ángel Zof, y luego con Juárez y Menotti, dos de los más grandes ídolos del ‘enemigo’, y no fue campeón ya en el ‘71 por culpa del famoso cabezazo de Poy… dentro de un esquema contraatacador a la italiana urdido por el DT centralista que era ¡Labruna!. De hecho, por ejemplo Zof o Labruna no siempre pararon a Central, Talleres de Córdoba o River en ataque, y yo he visto al Huracán de Menotti jugando alguna vez de contra, como él dice que no debe hacerse (o tengo Alzheimer o vi Ferro 0 Huracán 2 en 1973, campeonato ganado 'a lo Zubeldía', con sólo 17 profesionales, y con San Lorenzo, River e Independiente jugando la Libertadores, y pese a perder el Globo dos veces, 0-4 y 4-1, con el subcampeón Boca ). A las nuevas generaciones les han vendido unas cuantas fantasías literarias respecto del fútbol argentino, cuyo postre es la idolatría por buenos jugadores llenos de limitaciones como Riquelme u Ortega, o Verón Jr.. Afortunadamente, existen los Messis y Agüeros, que son hombres de habilidd al servicio del equipo, como Bochini o Maradona.
    O sea: depende no sólo de la región y del club, sino hasta de los elementos con que cuente cada técnico y con qué humor se haya levantado el plantel el día del partido. La personalidad a que nos referimos aquí es más bien ’literaria’, hija de “El Gráfico” de los años ’30 y ’40, y de las lecturas de Huizinga que habrá hecho don Dante Panzeri , y de la vana disputa ochentos entre "menottistas" y "bilardistas", porque los valores deportivos técnicos son universales y objetivos: se juega bien de tres o cuatro maneras, perfectamente definidas, que pueden o no gustarnos, y no hay demasiado que inventar: juego directo a la inglesa, juego de pases y avance en bloque a la escocesa, de contraataque a la italiana con cerrojo, o de contraataque a la argentina/brasileña con una defensa aparentemente débil que es el anzuelo, y poco más que eso. A la hora de elegir algún mito argentino, me quedo con el mínimo común denominador que sería, como dijeron por ahí, el ‘toco corto y me voy (pero vuelvo)’ : http://www.youtube.com/watch?v=okyQj-0XfqE Porque en el Norte cercano a Bolivia se da mucho el juego de gambeteadores bajitos un tanto cansadores por calesiteros, tipo Ortega, en Cuyo hubo una tendencia a la combinación de juego lento por abajo con goleadores fulminantes tipo Artime o Felman (Godoy Cruz ha ido cambiando eso desde la influencia de entrenadores que no son de la Provincia), los de la Patagonia cargan al estilo inglés, porque con el viento sur no se domina fácilmente la pelota (pero la CAI de Comodoro Rivadavia dio camadas enteras de juveniles de gran calidad en el toque de pelota). “La nuestra” es más bien cosa de porteños, bonaerenses, cordobeses y litoraleños, gente de regiones urbanas del centro geográfico alejado de Chile, y se distingue bastante de la ‘nuestra’ uruguaya porque el jugador argentino desde los últimos sesenta suele transportar poco la pelota desde el fondo, y prefiere la salida asociada al toque.

    Respond
  • Walter 15 octubre, 2013

    Abel (y Veneziano, Marcus, etc.):
    Esa revista solía tener muchas notas así, escritas por especialistas argentinos, uruguayos y brasileños. Una de las mejores, que estará en la lista de artículos (buscala), era la que trataba de la personalidad periodístico-literaria de los cinco grandes, oponiendo el imaginario estilo frontal y pendenciero onda “Athletic Bilbao” de Boca y San Lorenzo (pero existieron el Boca de 1969 y 73-75 y el Ciclón de 1946 y 1968 que contrariaban casi totalmente ese patrón) al supuesto “paladar negro” símil el actual Barcelona de River, Racing e Independiente. La realidad es muy otra, porque no siempre salen campeones o se van al descenso jugando como manda el mito: el River del Bambino jugaba muchas veces como el mito de San Lorenzo o Boca, y el Racing de 1966 metía por todos lados. Pero lo curioso es que los entrenadores legendarios de cada uno de los grandes históricos sí suelen coincidir con el mito… cuando se trata de una leyenda de juego de estilo ofensivo o refinado (Brandao o Pastoriza en Independiente, Labruna o Cesarini en River, Pizutti en Racing) y no así en los casos de Boca (Lorenzo, Bianchi, pero también Di Stefano ) o San Lorenzo (Lorenzo nuevamente, Zubeldía, pero también Tim o Pellegrini). Estudiantes es otra cosa, abanderado del ‘jogo bonito’ improductivo hasta que llegó la Sagrada Biblia del Antifútbol :http://minus.com/m46i1hDoU/ y entonces cambió todo, y pasó a ser casi un grande. Los hinchas actuales del León son un caso especial: repudian con entusiasmo a los jugadores que no responden al mito zubeldiano, parecen un equipo uruguayo o italiano que juega los torneos de la AFA. Lo mismo, pero al revés, pasa con los rosarinos de Newell’s, acostumbrados a salir de pobres con un juego ofensivo y hasta vistoso desde fines de los sesenta ; el leproso de Montes, Yudica, Bielsa, Sensini o Martino empezó a remontar la mala con un cuerpo técnico ciertamente ‘acanallado’, primero con Don Ángel Zof, y luego con Juárez y Menotti, dos de los más grandes ídolos del ‘enemigo’, y no fue campeón ya en el ‘71 por culpa del famoso cabezazo de Poy… dentro de un esquema contraatacador a la italiana urdido por el DT centralista que era ¡Labruna!. De hecho, por ejemplo Zof o Labruna no siempre pararon a Central o River en ataque, y yo he visto al Huracán de Menotti jugando alguna vez de contra, como él dice que no debe hacerse (o tengo Alzheimer o vi Ferro 0 Huracán 2 en 1973, campeonato ganado con sólo 17 profesionales, y con San Lorenzo, River e Independiente jugando la Libertadores, y pese a perder dos veces, 0-4 y 4-1, con el subcampeón Boca ). A las nuevas generacione les han vendido unas cuantas fantasías literarias respecto del fútbol argentino, cuyo postre es la idolatría por Riquelme u Ortega, o Verón Jr.. Afortunadamente, existen los Messis y Agüeros, que son hombres de equipo.
    O sea: depende no sólo de la región y del club, sino hasta de los elementos con que cuente cada técnico y con qué humor se haya levantado el plantel el día del partido. La personalidad a que nos referimos es más bien ’literaria’, hija de “El Gráfico” de los años ’30 y ’40, y de las lecturas de Huizinga que habrá hecho don Dante Panzeri , porque los valores deportivos técnicos son universales: se juega bien de tres o cuatro maneras, perfectamente definidas, que pueden o no gustarnos, y no hay más. A la hora de elegir algún mito argentino, me quedo con el mínimo común denominador que sería, como dijeron por ahí, el ‘toco corto y me voy (pero vuelvo)’ : http://www.youtube.com/watch?v=okyQj-0XfqE Porque en el Norte cercano a Bolivia se da mucho el juego de gambeteadores bajitos un tanto cansadores por calesiteros, tipo Ortega, en Cuyo hubo una tendencia a la combinación de juego lento por abajo con goleadores fulminantes tipo Artime o Felman (Godoy Cruz ha ido cambiando eso desde la influencia de entrenadores que no son de la Provincia), los de la Patagonia cargan al estilo inglés, porque con el viento sur no se domina fácilmente la pelota (pero la CAI de Comodoro Rivadavia dio camadas enteras de juveniles de gran calidad en el toque de pelota). “La nuestra” es más bien cosa de porteños, bonaerenses, cordobeses y litoraleños, gente de regiones urbanas del centro geográfico alejado de Chile, y se distingue bastante de la ‘nuestra’ uruguaya porque el jugador argentino desde los últimos sesenta suele transportar poco la pelota desde el fondo, y prefiere la salida asociada al toque.

    Respond
  • Marcus 15 octubre, 2013

    @Abel

    Será que no nos estamos entendiendo, amigo.
    Te enamoras de lo que deseas, y es el deseo lo que más dice de ti. De Iniesta te enamoras porque querés jugar como él, si no te enamoras de ambrosini. Yo mas bien creo que aprecias a ambrosini pero deseas jugar como Iniesta y a ambrosini lo entiendes en la enorme complejidad de este deporte, sabiendo incluso que lo necesitas.
    Para mi, y hasta que no aparezca algo tan potente como, la referencia es el barca. Acumulación impresionante de jugadores técnicos con un dispositivo que los hace funcionar. ¿Lo sientes distinto? Será entonces que estás enamorado de ambrosini y aprecias a Iniesta. Yo allí veo el genio de pep.

    Y para mi las piernas veloces y la creatividad en espacios reducidos dan por resultado la gambeta.

    Respond
  • Veneziano 16 octubre, 2013

    @Walter

    Enciclopedia Walter!…..que placer ,….me imagino la cantidad de enemigos que debes tener ,ja,ja.
    No estoy de acuerdo en todo(serìa demasiado) ,pero me quedo con esta frase la cual comparto al 100% :
    "A las nuevas generacione les han vendido unas cuantas fantasías literarias respecto del fútbol argentino, cuyo postre es la idolatría por Riquelme u Ortega, o Verón Jr.. Afortunadamente, existen los Messis y Agüeros, que son hombres de equipo. "

    Tal cual.

    Respond
  • Marcus 16 octubre, 2013

    @Walter

    Buena info. Gran matete gran nuestro fútbol. Adhiero a lo que pone Veneziano.

    Respond
  • Walter 16 octubre, 2013

    @Veneziano (y Marcus)
    Y eso que no conté lo que opino por ejemplo del famoso Otamendi, que te lo venden como si fuera Perfumo o Albrecht, y contra Alemania en Sudáfrica estaba aterrorizado. Viendo el partido de anoche, me tranquilicé totalmente de cara al futuro: Sabella armó un equipo, tiene (como Menotti o Bilardo) sus jugadores, los tipos ya están convencidos de qué estilo de juego debe usarse, y los errores defensivos (los contraataques como el del tercer gol yorugua) proceden no de fallas colectivas, sino de errores individuales de técnica o de selección de momentos: tipos que meten pases largos mal hechos, o a destinatarios incapaces de defender la pelota al pie, o zagueros que no marcan bien a algún contrario cuando el equipo está en ataque, y te toman de contra; nada que hasta Banega, Augusto Fernández o Fede Fernández no puedan mejorar con trabajo (esta clase de errores en otros partidos los ha cometido Di María, por ejemplo). Pero están los ingenuos que creen que una selección es una colección de 'los mejores' conforme una teoría estética. No es tan así: si a mí se me ocurriera armar 'la mujer más linda del mundo' a base de un retrato-robot con el traste de tal modelo, los pechos de tal otra, las piernas de aquella y la carita de esta otra, el resultado no sería una mujer realmente hermosa, sino un monstruo. Así, por ejemplo, el Brasil del '70 contenía al horrendo Félix, y a Everaldo y Brito, habiendo jugadores mejores en sus puestos, y sus delanteros hacían un promedio de 40 foules por partido para que no los agarraran de contra. Pero los amantes de las leyendas se acuerdan de Pelé, Tostao y Jairzinho.
    Hay quienes no creen en la selecta porque después de la seguidilla de tontos Passarella-Bielsa-Pekerman (el menos malo)-Basile decadente-Batista, ni Messi (que con Sabella por fin empezó a jugar de '10' así como Gago empezó a jugar de '8' en vez de estorbar al 5) se creía ser él mismo.

    Respond
  • Marcus 17 octubre, 2013

    @Walter

    Bastante de acuerdo. Sobre Sabella mepa que podría haber buscado alternativas al 3 y tratar de sumar ataque por ahí, planteando un equipo más corto y que libere un poco a la pulga; pero hace tiempo que en Argentina no salen defensores que se paren cerca del 5, así que le buscó una vuelta que no es la que más me gusta pero es la de él y en eso es consistente. Hace un buen tiempo empecé a ver que negoció con Messi los 4 de adelante y el resto vemos. También ayudó que Messi está más grande y se lo pidió.
    Lo decía recién en otro post, arriesgada pero no tan mala la apuesta.

    Respond

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