El poder de la luna

Colombia es el mar. Su juego tiende a ser sosegado, de pausa diáfana en su carrera irrefrenable hacía la costa que protege el guardameta contrario, pero por momentos se desata una tormenta y las olas golpean ariscas contra el acantilado que forma la defensa rival, buscando superarlo y adentrarse en tierra firme. Es el fútbol que este país siente y es el fútbol que nos hace creer y crecernos. La estampa indeleble de Valderrama sembró un anhelo ineluctable en ese sentir: debemos jugar con un ’10’. James, que lo es, no nos termina de llenar. La toca muy arriba. Macnelly, en cambio, aunque oscilante, sí es lo que pedimos. Por eso cada partido recibe más elogios que los que su actuación merece.

Hace un año todo parecía indicar que el ex-Colo Colo iba a ser el heredero del rol en esta segunda generación dorada, sin embargo, los últimos seis meses de Juan Fernando Quintero están en boca de todos. En enero no fuimos pocos los que, al verlo flotar en el mediocampo, vimos en el nuevo jugador del Porto a aquél genio que jugó en el Montpellier. No es exactamente eso. Juan Fernando goza de virtudes distintas, mas su esencia, si que es la misma: la del enganche clásico. Si Colombia es el mar, Quintero es la luna. Controla las mareas, templando o acelerando la jugada cuando es necesario. Si la rompe en Portugal, Pekermán va a tener que ponerlo porque lo necesitamos.

11 comentarios

  • @10Kundera 15 julio, 2013

    @ Quintero y la selección

    Los dos párrafos no son suficientes para profundizar tácticamente en esta cuestión, así que he optado por metaforizar todo. Ahora, sin límites ^^, lo digo alto y claro: si Quintero rompe en Porto, Pekerman va a ser el tipo más feliz sobre la tierra.

    Juan Fernando es un 10. La quiere tocar desde el primer momento y la va a buscar. Tal como Valderrama la iba a buscar a zona de mediocentros, Juan Fernando también. Le gusta mandar y desde ahí tiene más claro dónde están todos y le es más fácil dirigir a dónde han de ir. Pero es que no sólo la toca ahí. Lateraliza su posición y la toca en ambas bandas y por delante del balón se anticipa bien y, aunque no tiene lo de Valderrama o Román para aguantar, tiene otras virtudes. Se gira muy rápido y piensa más rápido aún. Paredes, cambios de orientación, tacos, giros, regates… Un arsenal de recursos para dominar el fútbol jugando por delante del balón también. Quintero quiere el balón y no le importa dónde tenga que ir para tocarla (Eso ya nos huele a Valderrama y eso no lo habíamos tenido, de verdad, desde él) porque domina todas esas zonas.

    Colombia tiene un déficit creativo en la base. Los mejores momentos del equipo han sido cuando Macnelly, que tampoco es que sienta el movimiento como suyo, ha logrado bajar al círculo central y más allá a generar superioridades desde el pase. Macnelly no logra hacerlo 90 minutos, le cuesta y se pierde. Quintero sí, al menos mientras le dure el tanque. Por eso uno de los cambios favoritos de Pekerman es Aldo Leao, que si es más de base y le ayuda ahí. Quintero solucionaría de un plumazo eso, además que su movilidad ayudaría a potenciar a James y al otro delantero que no sea Falcao (Muriel o Teo casi seguro. Jackson no mezcla bien con Falcao, al menos tal y como está el modelo).

    Y, bueno, ayudaría a controlar más los cambios de ritmo. Juan Fernando aún, creo, no sabe si es el jugador de parar el juego para aclarar la jugada, o de acelerarlo para definirla. Lo digo porque hace las dos bastante bien, y es sobre todo vistoso acelerando (Santiago Sinelnicof, en tuiter, la primera vez que lo vio dijo que era el Özil colombiano). Yo creo que tenderá más a lo primero, porque le gusta tocarla abajo y ahí tiene calma, pero que no abandonará lo segundo. A él no le da miedo la frontal o el área. Tiene un golpeo maravilloso – Quizás hasta mejor que el de James, que el élite mundial- y tiene mucho gol. No es un goleador, pero si ha demostrado tener capacidad goleadora y ser especialmente puntual. También es un asistente de miedo, aunque tiene que afinar su último pase. Es decir, los ve, todos, pero no las pone al milímetro. El balón supera junglas de piernas, pero su destino no es exacto. Diferente a su cambio de orientación, que es increíble y eso sólo hará que nuestros laterales aumenten su productividad. Es que lo veo… Toqueteo en izquierda entre James y Quintero y… pum, cambio de frente a Zuñiga que recibe, tira una pared con Teo, y se mete en el área para el penalti o la asistencia a Falcao, con el equipo rival girado y en desventaja. ^^

    Pues eso. Tácticamente encaja como anillo al dedo, nos da cosas que no tenemos, nos soluciona problemas y nos da más poder goleador y de intimidación en pelota quieta y desde lejos. Lo que pasa es que es un niño y aún no la ha roto jugando con gente que no es de su categoría. Pero Pekerman debe adorarle porque le ha llevado desde siempre casi el inicio del proceso a la selección, aunque casi no jugaba en el Pescara.

    Lo último a considerar es lo mucho que Pekerman querrá jugársela con niños en un mundial. En las eliminatorias ha insistido en el Yépes acabadísimo por temas de experiencia y jerarquía. El grueso del equipo es de la generación 85-86 y luego viene la generación de James. 87-90 están perdidos y Zapata-Valdés, la dupla de centrales de la generación 85, no terminan de convencer al argentino. Los centrales de la generación noventera están muy verdes… Pekerman le teme a poner a jugadores demasiado jóvenes para afrontar el reto. Él de juveniles sabe, vaya. Me sorprendería mucho que en el mundial tire por James-Quintero-Muriel de inicio salvo que la rompan mucho -Que puede pasar perfectamente-. En el caso de Quintero-Macnelly, es que los pluses son muchos y si Juan Fernando no sienta a Macnelly -Que, por cierto, era el 10 de Nacional cuando Quintero empezó a jugar en primera división- será por puro emérito suyo. El caso Muriel/Teo/Jackson/Bacca ya es otra cosa.

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  • @DavidLeonRon 15 julio, 2013

    Ni un minuto has dejado pasar:p

    Mira a ver si te gusta el otro artículo de hoy, Kun ^^

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  • Manuel 15 julio, 2013

    Quintero tiene una pasta de crack pero inmensa. Como dijeron en otro post, el jugador más talento – y por un amplio trecho – de los que jugaron el sub-20. Pero me dio la sensación de que en algunos partidos sabiéndose bueno quizás no dio todo. Cosa mía. De todas maneras, este chico tiene todas las armas para triunfar en el mundo del fútbol.

    El nivel que ha levantado Colombia estas últimas clasificatorias es para aplaudir, sobretodo viendo lo mal que terminaron las últimas en 2009. No me extrañaría que dieran algun que otro batatazo en el Mundial. Y la adición de Quintero a un hipotético equipo titular puede suponer la guinda de la torta.

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  • @SharkGutierrez 15 julio, 2013

    Veo ciertas discrepancias entre tu análisis y el de David. Kun, eres mucho más optimista con Quintero de lo que yo creía. En una ocasión me comentaste sobre la duda Quintero-McNelly. Pese a que Quintero (todo así lo apunta) es crack, TOP o cualquier adjetivo calificativo que sobresalga de lo convencional, personalmente, me gusta más McNelly. Pero también es lo que dices: McNelly es ideal para ritmo bajo, ataque posicional lento, porque sino, la gasolina se le agota más rápido que un Range Rover en un día de ciudad y eso sale carísimo.

    Tengo expectativas moderadas con Juan Fernando. Los ratitos que le he visto son ilusionantes, pero al mismo tiempo (como David) piensa más rápido de lo que acierta a hacerlo y eso me hace tenerle reservas. Amén de lo que comentáis los dos: no ha estado en la élite. Oporto es un buen punto de partida para la mayoría de futbolistas sudamericanos; una oportunidad de debutar en la elite, sin tener esa presión europea de los grandes. De ahí, que tanto buen futbolista haya salido de do Dragão, revalorizado y vendido como (casi) estrella Mundial. ¿Será un enésimo acierto de Pinto Da Costa?

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  • Kundera 15 julio, 2013

    @ Shark

    Bueno, a ver. A mi el jugador me apasiona. Soy feliz viéndole jugar. Pero tiene todavía un montón de ´peros´ como futbolista. Ahora, como futbolista titular selección Colombia… sólo tiene uno: que no nos ha demostrado lo de la Sub 20 en categoría absoluta con sus clubes. Tácticamente es un caramelo para el equipo. El rol que Pekerman pide a Macnelly es el de Quintero, sin más.

    Si Quintero la rompe en el Porto, lo normal es que, por pura determinación y mayor adecuación táctica, adelante a Macnelly.

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  • @marcel99710 15 julio, 2013

    Creo que lo he dicho en Twitter y es que a mi Colombia me parece una selección floja e incompleta que sufrirá frente al primer equipo europeo que se plante en frente. A mi solo me divierte cuando la toca Zúñiga o Cuadrado, de resto no me hace sentir nada además de aburrimiento (en parte dado a que la nostalgia no va conmigo)

    Respecto a Quintero: si me preguntas, yo digo que en la Champions se lo desayunan, le van a pegar mucho seguramente y no le van a dejar zonas de confort. Me parece muy liviano. Por otro lado, su velocidad para jugar debe ser su caparazón (que no es poco), no obstante, sus jugadas ya han decidido partidos. A mi me gusta verlo jugar, pero su fútbol desemboca inevitablemente en la insoportable necesidad de echarse el equipo al hombro, siempre; deber en el que solo pocos salen airosos.

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  • @DavidLeonRon 15 julio, 2013

    @Kundera

    "A mi el jugador me apasiona. Soy feliz viéndole jugar"

    Sin duda, yo también.

    @Marcel

    Buenooooo, ¿colombiano "desilusionado" a 12 meses del Mundial? Eso no se puede entender, Marcel:p

    Colombia no puede ser aburrida cuando tiene nueves de élite, tiene talento entre líneas y laterales que llegan hasta el fondo. Y encima la entrena Pekerman. Tus dudas competitivas yo las puedo entender. Si Quintero entra en el medio del campo, el día que un lateral le obligue a bajar o tenga que achicar a un interior… entonces los tuyos sufrirán.

    Sobre la necesidad de ser protagonista de Quintero, te lo compro, ya que lo señalo en el artículo. Este chico condiciona a lo bestia el equipo en que esté.

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  • Abel Rojas 15 julio, 2013

    @ Marcel

    Joé, tío. ¿Qué quieres tú? ^^

    A mí sí me ilusiona. Y la posibilidad de un 4-4-2 en torre con James y Quintero en las mediapuntas, ni te digo. Ojalá Quintero llegue a tiempo. El sistema tiene un hueco para él como bien refleja Kundera.

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  • @migquintana 15 julio, 2013

    @marcel99710

    Me da que te tenemos que mandar desde España algo de ”auto-confianza”. Nosotros la hemos tenido hasta en los peores momentos de los peores años y con las peores plantillas, no te digo más y te digo todo. Entiendo que haya dudas, porque es una selección cuya primera cita grande de verdad es la de 2014, donde parece que va a haber un nivelón tremendo, pero yo creo que llega en un buen momento para varios jugadores. Para comenzar, la sensación que da Radamel Falcao es que cada balón que le pongáis en la cazuela, lo va a cocinar hasta convertirlo en gol. Y eso no todas las selecciones lo tienen.

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  • @Vic_eldesafiod 15 julio, 2013

    Lo que más me preocupa de Quintero no es su calidad. Lo que más preocupa es todo la euforia que hoy hay en Colombia con la buena marcha de la selección y las expectativas que se están creando alrededor de todo lo bueno y que tiene que ver con la redonda allí. Quintero tiene una gran zurda, afinada y portentosa. Toque preciso en corta y media distancia, y una gran pegada a la que suele recurrir. Pero tiene cosas que mejorar (no siempre que recibe tiene que hacer la jugada definitiva; primero, saber qué es lo que necesita el equipo) y que debería hacerlo sin premuras (veremos en Oporto). Creo que Pekerman es un experto en jóvenes y sabrá perfectamente cómo llevarlo, pero ya digo, me preocupa mucho más el entorno.

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  • @DavidLeonRon 15 julio, 2013

    @Vic_eldesafiod

    "Lo que más preocupa es todo la euforia que hoy hay en Colombia con la buena marcha de la selección y las expectativas que se están creando alrededor de todo lo bueno y que tiene que ver con la redonda allí"

    Siempre digo que desconfío de Colombia cuando va "de favorita". Supongo que lo de USA 94 me marcó mucho.

    Dicho esto, el optimismo y la corriente positiva nunca, nunca es algo malo. Yo prefiero estar contento a la hora de hacer algo que ir con mala cara y negatividad. Colombia debe ilusionarse.

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