Desde el corazón | Ecos del Balón

Desde el corazón


“You cannot stop, you cannot stop, you cannot stop CHARLIE GEORGE!!!!”. El goleador inglés, pelo largo, patillas imposibles, andar desgarbado, look setentero a más no poder, se retiraba a los vestuarios sonriendo. El viejo Baseball Ground retumbaba en cánticos hacia su nuevo héroe. Charlie George era el estilete que llevaría al Derby County a la cima de Europa. Nunca lo podría haber imaginado, especialmente cuando había provocado a los aficionados de Derby haciéndoles el gesto de la “V” de victoria apenas 3 años antes.

Carneros y merengues, el duelo entre lo nuevo y lo viejo.

En 1975-76, el Derby County, campeón de Inglaterra, volvía a disputar la máxima competición continental, y los carneros, aunque ya estaban sin el mítico técnico Brian Clough, eran uno de los favoritos de la competición. No era para menos. Clough había abandonado el club dos años antes, pero su herencia de fútbol ofensivo y agresivo permanecía indeleble en el Baseball Ground. Desde su ascenso a la First Division con el lenguaraz técnico y su histórico primer título inglés, seguido por la presencia en las semis de Copa de Europa, el equipo del presidente Sam Longson se había consolidado como referencia en Inglaterra. Cuando Clough y Peter Taylor abandonaron el club, el hombre que había sido fichaje fundamental en su ascenso a la cumbre, el racial escocés Dave McKay, asumió el mando del equipo, y los carneros ganaron un nuevo campeonato liguero en 1975.

Un grupo de jugadores técnicos y atléticos componían la plantilla del Derby, varios de ellos presentes desde el inicio de la epopeya en Segunda división. Roy McFarland se contaba entre los mejores defensas ingleses de su épocaEl Derby County fichó a Charlie George para coronar su gran equipo, Alan Hinton, uno de los mejores extremos izquierda de los últimos años, Alan Durban, un clásico box to box británico y Kevin Hector, delantero que venía jugando muy bien desde hacía 5 ó 6 años, internacionales también. Junto a ellos, uno de los centrocampistas más técnicos del país, con capacidad de desplazamiento en corto y en largo, Colin Todd y el interior Archie Gemmill, un habitual de su país. Además de Francis Lee, un explosivo extremo derecha que había triunfado en el gran Manchester City de Malcolm Allison y había sido mundialista en Mexico 70. No contentos con esa magnífica pléyade de jugadores, el Derby firmó en verano a la gran estrella del Arsenal, Charlie George, un atacante explosivo, combativo y técnico, con un disparo salvaje desde media distancia. El ídolo total de Highbury, que se enroló en un equipo que contaba con él como guinda para el asalto a la Orejona. No es exagerado decir que era el equipo de moda del fútbol europeo junto al Borussia Moenchengladbach. Nada que envidiar, por tanto, al Dortmund que este año deslumbra a Europa.

Su andadura europea comenzó sin sobresaltos contra el Slovan de Bratislava checoslovaco y cuando el bombo les emparejó con el Real Madrid, toda Europa quería comprobar si el nuevo favorito del continente tenía lo que había que tener para marcar su territorio ante un gigante. Ya lo habían hecho en el 73 aplastando al Benfica de Eusebio. El Real Madrid en ese año 75 guardaba bastantes similitudes con el que venimos conociendo en los últimos años. El reinado de Muñoz en el banquillo había terminado apenas un año antes, y el equipo había estado luchando contra un Barcelona liderado por el mejor jugador del mundo. Un equipo moderno, que incluso se había permitido el lujo de aplastar al Madrid sin contemplaciones en su templo del Bernabeu. Un 0-5 que, para la prensa catalana, certificaba la defunción del viejo Real y el cambio de guardia por el moderno Barcelona. Nada más lejos de la realidad.

Santiago Bernabeu firmó a uno de los entrenadores más respetados del Continente, Miljan Miljanic y este le respondió arrasando en la Liga al Barcelona que parecía invencible. Un año después de sellar su defunción, el Real volvía a estarMiljanic había llegado al Real Madrid con la gran experiencia de la selección yugoslava en la Copa de Europa. En su competición. Porque el Madrid siempre vuelve. A Miljanic, y esto nos resultará conocido, la prensa le criticaba su falta de mano en el vestuario de la selección yugoslava durante la segunda fase del Mundial alemán. Un vestuario en el que se juntaban los jugadores de los clubes más nacionalistas de Croacia, Bosnia y Serbia: un polvorín. El mundo del fútbol, empero, le reconocía el magnífico trabajo y el gran fútbol que había realizado su selección plavi antes de que el vestuario, inevitablemente, reventase. El yugoslavo había formado un buen equipo en Madrid, con la presencia estelar de los internacionales germanos Netzer y Breitner, el argentino Roberto Martinez en el extremo izquierdo, la calidad de Velázquez en el centro del campo, la contundencia de Santillana en el centro del ataque, la templanza de Juan Cruz Sol en el lateral derecho y la raza de Benito, Pirri y Camacho en defensa. Y el gallego Miguel Ángel, junto al Gato de Odessa García Remón como rotación en la portería. Además, todavía estaba Amancio, un lujo de jugador como extremo derecha y el nexo que unía a este equipo con el de Di Stefano.

La gran noche de Charlie George en la Copa de Europa.

Esperaba con ganas el joven Derby County al legendario Real Madrid en su vetusto estadio del Baseball Ground. Era el momento de demostrar a Europa que venían a por todas. El Real Madrid llevaba diez años sin ganar la Copa de Europa y su leyenda envejecía. Además, durante estas temporadas, parecía que sólo había quedado para que las emergentes nuevas fuerzas del Viejo Continente, como el United o el Ajax, le utilizasen para hacerse un nombre. Y en esas estaban también los carneros.

La noche es fría en el condado de Derbyshire, pero el estadio es un hervidero. El cuadro local sale con todo, con una delantera en la que destacan Charlie George y Francis Lee. Por supuesto, no faltan Todd, Gemmill o McFarland.En la ida, el Derby se impuso 5-1 tras un partido arrollador A pesar de la oposición, los carneros realizan un partido arrollador. Sus jugadores se emplean con una agresividad destacable y permitida por el inclasificable trencilla soviético Tofik Bakhramov –aquel que concedió el famoso gol de Hurst en la final del Mundial-. Charlie George, en su noche más grande marcó un golazo y transformó dos penalties para completar un increíble hattrick. Pirri había recortado distancias, pero Nish, el lateral izquierdo, se aprovechó de un grosero fallo de Miguel Ángel –a quien el balón se le cuela por debajo del cuerpo- para colocar el 4-1. Bakhramov completó su desastroso y casero arbitraje anulando un más que dudoso segundo tanto de Pirri –que era un fenómeno llegando desde atrás al área contraria-, decisión que despertó las iras del siempre irascible Paul Breitner. A pesar de la derrota, y con la sonrisa aún en la cara, Charlie George reconocía el gran partido que había jugado el veterano Amancio. Europa hizo caso omiso y aplaudía al nuevo grande que surgía de las cenizas del gigante caído. Aún era muy pronto.

El Bernabeu iba a vivir la primera de sus noches de miedo escénico.

El partido de vuelta levantó una expectación inusitada. El llenazo en el Bernabéu es de época y en la reventa las entradas de 400 pesetas se venden a 1500. Se confía en la hazaña y la parroquia madridista acude con sus banderas y prendas blancas que tiñen el coliseo madridista del único color del que debe teñirse. Más de cien mil almas crean un ambiente impresionante. La gente, de pie, anima sin parar. Los cimientos del estadio tiemblan cuando los jugadores del equipo inglés saltan al campo. Solos. Porque el Madrid les deja 5 minutos a solas con su gente, un elemento más de juego psicológico.

El Bernabéu es una caldera en aquella fría noche de noviembre, que se convertirá en el punto de partida de las famosas eurorremontadas. Miguel Ángel; Sol, Benito, Pirri, Camacho; Del Bosque, Netzer, Breitner;La vuelta ante el Derby sería el inicio histórico del miedo escénico Amancio, Santillana y Roberto Martínez fueron los héroes en aquella noche inenarrable. El miedo escénico apareció pronto en el ánimo inglés. A los tres minutos, Roberto Martinez abrió el marcador, pero hubo que esperar al segundo tiempo para que el marcador volviese a moverse a favor del Madrid. La primera mitad transcurre con un Madrid que domina pero con el Derby saliendo bien en peligrosas contras –no muchas-. Las soberbias intervenciones de Boulton, y la acertada retaguardia inglesa mantienen a raya a los blancos. El partido de los alemanes Netzer y Breitner en el centro del campo es de lujo. El abisinio, que en Madrid dejaba el lateral para Camacho, aportaba una creatividad y un conocimiento del juego como pocos en Europa. Nunca más abandonaría esa posición, ni siquiera cuando regresó a Alemania. En los minutos 51 y 55, de nuevo Martinez y Santillana pusieron el 3-0 que daba la clasificación al Madrid por el gol conseguido en campo contrario. Pero un tanto de Charlie George a los 62, con un espectacular derechazo a la escuadra de Miguel Ángel, obligaba al Madrid a volver a empezar.

Veinte minutos de desesperados ataques sin suerte hacían temer lo peor a los aficionados. Pero apareció Amancio y McFarland sólo pudo detener al gallego brujo haciéndole penalti. Se pronunció entonces una de aquellas frases que han ido escribiendo la leyenda del Real Madrid. Amancio, totalmente roto por el cansancio y el envite de McFarland, miró a Pirri, su viejo compañero de los Ye-yes y le dijo: “Tíralo tú, Pepe. Yo no puedo”. A Pepe se le paró el corazón, pero bravo como él había sido siempre, agarró el cuero, puso el 4-1 y abrió la puerta a la prórroga. Pirri siempre cuenta que un segundo antes de emprender la carrerilla para golpear oyó como el infierno se callaba, solo para retumbar como nunca antes cuando el balón besó la red. El Madrid había olido la sangre, los ingleses estaban muertos de miedo y en el tiempo extra los madridistas vuelan sobre el césped. Un balón cruzado de por Breitner desató el éxtasis en el minuto 100; Santillana recibió, se deshizo de su defensor con un sombrero y tal como caía la pelota fusiló a Boulton de un derechazo. Nadie habla de cómo reaccionó el Bernabéu tras ese gol, pero tuvo que ser indescriptible. No eran unas semifinales como las de hoy, eran unos octavos, y al Madrid aún le esperarían el poderoso Borussia Moenchengladbach y el campeón Bayern Munich, que finalmente pondría un triste final –el famoso incidente del Loco del Bernabeu y el colegiado Linemayr- a la andadura del Madrid y del gran Amancio en la Copa de Europa.

Esta noche quizá el Bayern vuelva a esperar al Madrid, pero antes de ello, los blancos deben encontrar el camino de salida del infierno al que Lewandowski y sus compañeros, como Charlie George en aquel noviembre del 75, les envió hace una semana. No sería la primera vez. El Real Madrid nunca muere.


15 comentarios

  • @Veiga_A 30 abril, 2013

    El Madrid juega con una cosa a favor. Ahora mismo no tiene nada que perder. Si pasa será algo histórico, un referente moral y épico para futuras generaciones. Si por el contrario pierde; al fin y la postre es lo que todo el mundo espera…

    Esperemos que al BVB le entre el pánico de ver que peligra lo que ahora mismo más quieren.

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  • garrinchacf 30 abril, 2013

    Preciosa época aquella de la que poco se habla al llevar consigo el cierre (y reapertura) de fronteras, de las zancadillas de Franco al nuevo estadio madridista, etc… por desgracia, una vez más fútbol y política de la mano.

    Algunos apuntes. En la ronda anterior el Madrid había dejado en la cuneta al Dinamo de Bucarest de Mircea Lucescu y Dudu Georgescu, lo que debía ser aquello :) En cuanto al gol anulado a Pirri en la ida, sí,era legal, y el ceutí se quedó perplejo cuando se lo anularon.

    Miljanić lanzó entre sus premisas una que debía ser fundamental si querían lograr la gesta: “la pelota tiene que ser nuestra porque necesitamos marcar un gol rápido. Limítense a hacer lo que saben, con eso bastará”. ¿Os suena?

    Antes del descanso entre la actuación de Boulton (palomitón a testarazo de Santillana) y el poste (Amancio) evitaron más goles. Luego tras el 3-0 McFarland se descolgó en ataque y Charlie George anotó un gol brutal.

    La posterior culminación de la remontada la convierte en una de mis favoritas de siempre, cuando el Bernabéu era un estadio de verdad para hinchas apasionados por su equipo y los jugadores independientemente de su calidad daban hasta el último gramo de energía por la camiseta. La pena es que ya había emergido el gran Bayern desde hacía tiempo, pero aquel Madrid bien pudo ganar su Orejona.

    Un saludo, y un gusto como siempre leer a Vil.

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  • juanpbarroso 30 abril, 2013

    Grandísimo artículo! Un gustazo leeros.

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  • @migquintana 30 abril, 2013

    Qué grande, Vil.

    Lo de aquella Copa de Europa para el Madrid tuvo que ser curioso. Primero el Derby County, luego el Borussia M'Gladbach y, para finalizar, un Bayern con que se terminaría convirtiendo en su bestia negra. Casi nada.

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  • Alex 30 abril, 2013

    Es curioso cómo se ha mitificado el tema de las remontadas en el RM (y me sorprende que aquí se calque el discurso un tanto propagandista de la prensa deportiva). Hace como 25 años que no se remonta ni al Alcorcón.

    Sin embargo mañana otro equipo está llamado a acometer una remontada todavía más difícil habiendo teniendo éxito en retos similares hace más bien poco (vs Chelsea, vs Kaiserlautern, vs Atlético en Copa) y nadie hablará de ello.

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  • @JuanDV14 30 abril, 2013

    Genial el artículo. Me ha encantado.
    Por cierto, sobre la figura de Brian Clough os recomiendo la película "The Damned United". A mí me gustó bastante, tiene sus fallos pero explica bastante bien el ambiente del vestuario del Leeds a la llegada del técnico inglés, que a su despedida dejo una frase que hoy firmaría algún que otro técnico 😉 ""Hoy es un día espantoso… para el Leeds United."

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  • Abel Rojas 30 abril, 2013

    @ Alex

    La política de Ecos del Balón es acompañar de un texto histórico el partido más importante del martes. Siempre lo hacemos. Y en este caso la temática era evidente. Por otro lado, lo que como medio de comunicación no podemos hacer es no acompañar algo en lo que la afición de un equipo cree con toda su alma. Con otro añadido, no podemos dejar pasar una ocasión ideal para que Sergio Vilariño nos regale un artículo tan fantástico como éste.

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  • @migquintana 30 abril, 2013

    De hecho, Álex, en Ecos ya le hemos dedicado un par de artículos al Barcelona en clave remontada. Fueron en la eliminatoria ante el Milan y, bueno, parece que les transmitimos algo de buena suerte. Te invito a que los leas, sobre todo el de Vilariño en el que habla de varias de esas remontadas históricas del Barça. 😉

    ''No sería la primera vez'': http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/barcelona-his
    ''Remontar'': http://www.ecosdelbalon.com/2013/03/historia-barc

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  • juanpbarroso 30 abril, 2013

    Yo pienso que leer este artículo es una delicia independientemente del equipo que seas y como bien dice @Abel a los madridistas además les debe motivar bastante.

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  • Alex 30 abril, 2013

    Ok gracias, no los había visto.

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  • @zapraszamito 30 abril, 2013

    @JuanDV

    Peliculón y entrenadorazo. Ahí en mi avatar que está ^^

    Un Mourinho de otra época.

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  • @JuanDV14 30 abril, 2013

    @zapraszamito
    Totalmente de acuerdo con lo de Mourinho. Lees las declaraciones de Clough, su forma de provocar, el saber lo que tiene que decir y cuando decirlo, esa cierta prepotencia en su discurso… que es imposible no ver similitudes entre ambos.

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  • michel 30 abril, 2013

    No creo que la aficion del Madrid necesite de ningun articulo para venirse arriba con cualquier remontada , aun perdiendo 8-1 con el tipo de prensa que le rodea seguirian creyendo en ella , el Madrid se juega hoy muy mucho incluso su entrenador , este el que mas dado el espantoso trabajo tactico que demostro en la ida , pero este ultimo en caso de ser eliminado buscara sus tipicas excusas para salir airoso , el Madrid se no se juega hoy la temporada se juega el proyecto por le cual se trajo al portugues al banquillo que no es poco , los "anti mouriñistas" estan hoy con el cuchillo entre los dientes para poder tener la posibilidad de asestarle la puñalada que llevan tiempo esperando , dios cogiera confesado a Ramos si llega a hacer el partido de Pepe en Alemania lo que hubiera salido de la boca de Mou . Hoy es el dia

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  • @migquintana 30 abril, 2013

    Una duda, Sergio. ¿Cómo era Miljan Miljanic? Conocía su experiencia en aquella selección yugoslava y un poco su paso por el Real Madrid, pero no sabía que su paso no tuvo la aprobación general. ¿Qué te parecía a ti? ¿Hay alguna comparación posible que nos pueda situar un poquito en lo que respecta a su personalidad?

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  • @SVilarino 30 abril, 2013

    Era un buen entrenador, quizá le faltaba un poco de mano izquierda, pero en aquellos momentos era un entrenador de élite europeo. No tuvo el respaldo total porque era muuuuy pragmático, y siempre hay un sector "lírico" que critica. Pero vamos, es una época bastante convulsa, tanto que incluso se duda de Bernabéu y su capacidad para liderar al club a esas alturas.

    El 4-3-3 de Miljanic era un clásico, ya fuese con un o dos en la base (en la selección variaba mucho), en el Madrid era un poco más inclasificable, porque con Breitner de por medio ya sabemos lo que había. La rotación Del Bosque, Breitner, Netzer, Velazquez era un clásico. Mucha clase así.

    Construyó un buen equipo, aunque no tan bueno como para ganar la Copa de Europa. El Bayern es muy superior en la eliminatoria, pero el mérito de ese Madrid es eliminar a Derby y Moenchengladbach.

    Si teneis ocasión, miraos partidos de su Yugoslavia porque es un equipo tremendo. Muchísima técnica, muchísima garra y, obviamente, un polvorín. Soy bastante fan de Surjak y Buljan, de Katalinski, Bogicevic, Acimovic o Dzajic.

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